El cerro la puerta, intentando hacer ruido. Ya no soportaba mas, y realmente estaba harto de ser, sencillamente, por que tenia que posponer lo que queria ser.
Ella ya estaba en la cama, sintiendo su corazon salirse entre sus pechos, que nunca fueron tan pequeños, sintiendo salirsele el utero por el ombligo. El besuqueo interrumpido le habia hecho darse cuenta de la humedad, y estaba ejercitando lo que él, con paciencia y voluntad, le habia enseñado para su provecho visual.
-mhh… ya veo que estas muy ocupada. -Sonrio, ella no le habia sentido llegar, y abrio los ojos ahora que lo sentia hablar.
Sus manos metidas en sus shorts. Se sento en la cama, sonrojada. Vio que de solo verla, en el acto el se habia "entusiasmado".
-Y ya veo que tu quieres estarlo. –Apunto a su erección, acercandose mas al borde de la cama.
-ahh si… - acerco su cadera a su rostro, y ella se le refrego como un gatito, con sus gestos entre tiernos y sexualmente salvajes. -¿Y que haras al respecto?
-Esto.
Bajó el cierre, se lo sacó, y empezó a chuparlo con ansias, como había visto en un programa sobre sexo. El ambiente estaba muy caliente. El le termino de bajar el peto, para tocarle los pechos, para tocarla y segui lo que ella estaba haciendo antes.
-Espera… -Le dijo… - Tengo una idea.
La tendio a lo largo en la cama, y se lanzó sobre su clítoris. Le fascinaba hacerle sexo oral, quedar impregnado de ese tenue olor –Ella era histerica por lavarse, el era menos fanatico- y ademas, sentir los gemidos, la vibracion de ella en su propio miembro…
Era tocar el cielo.
Cuendo vio que ella se estaba moviendo, y ya estaba por terminar, interrumpio el juego. Ella protestó, hizo una mordida sueve en su glande antes de dejarlo, y el termino de quitarle el eterno short. La puso de espaldas, él sobre ella, de frente, y la besó. Ella se abrio de piernas…
Eso era tocar el segundo cielo…
Sentir como se apretaba en torno a el, sudando, y arqueandose totalmente…
En esos momentos, ella lo necesitaba mas desesperadamente que nunca.
Y eso era mas cielo aun…
