***Pokemon no me pertenece, ni los personajes que aparecen aquí***
Pero la historia si es de mi propia autoría….
{¿Lo Recuerdas?}
Capitulo 8: Una Vieja y Nueva Amistad
Un brillante color naranja-rojizo se pintaba en lo alto del cielo, reflejando el hermoso atardecer en Ciudad Celeste. Una bella chica de ondeante y larga cabellera color naranja era testigo, su cabello se mecía por la brisa que se dejaba sentir gracias a que ella se encontraba en lo alto del balcón de su habitación. Ese espectáculo era una rutina que la chica de bellos ojos verde-mar nunca se perdía, se convirtió en una forma de relajación desde que hubiera tomado el cargo como líder del Gimnasio, una muy difícil y ardua tarea para una niña que era en ese entonces. Ahora ya convertida en toda una hermosa joven de 21 años, es una de las más renombradas líderes de la región de Kanto, reconocida por su gran habilidad con los Pokémon tipo agua, a pesar de que ella no es coordinadora, tiene un cierto estilo y destreza en las batallas que realiza, sobre todo su gran rudeza en combate simplemente toda una amazona.
En el amor, muchos del sector masculino se preguntaban si tal belleza se encontraba sola o algún hombre era dichoso de ser dueño de sus pensamientos y su corazón, pero no solo ese alguien era dueño en esos aspectos, si no que ya formaba parte de su vida presente y en un tiempo no muy lejano en su vida futura. Ash Ketchum era el nombre del afortunado de ser dueño del corazón apasionado de Misty Waterflower; un joven de 21 años, alto, piel bronceada, cuerpo marcado, cabellera negra y dueño de unos cautivantes y vivaces ojos almendrados; un Maestro Pokémon, título ganado con esfuerzo y trabajo, el mismo que le ha traído reconocimiento y fama en la región que lo vio nacer.
El sol aun daba sus últimos indicios de vida, la joven de iris verde-mar suspiraba por enésima vez, su rostro expresaba nerviosismo y ansiedad. Mientras tanto desde el umbral de la puerta un joven alto y apuesto la recorría con la mirada. –Mist… –sonó una gruesa y serena voz tras ella. –Tranquila… Yo se que se caerán muy bien… –dijo el chico cuando sus miradas se cruzaron. –Por lo tanto cambia esa cara de preocupación… ¿Si? –pregunto cuándo se acerco a ella.
La chica parpadeo un par de veces y luego le regalo una de esas tantas sonrisas que a él le roban el aliento.
Él la tomo del rostro. –Eso está mejor… –sonrió. – ¿Sabías que te vez más hermosa cuando sonríes? –pregunto en tono galante.
Ella se sonrojo. –Enserio… No… La verdad no sabía…–contesto sonriendo coquetamente y poniendo sus brazos alrededor del cuello de él.
Él sonría aun más por el acto y la tomo por la cintura. –Pues es la verdad… –finalizo acercándola a él.
Ella ladeo su rostro. –Pues no se… Ash… Es que eso no me convences… –dijo inocentemente para luego mirarlo a los ojos, los cuales expresaban algo de travesura.
Él se mordió el labio. –Pues yo creo que eso se puede arreglar… –susurro acercando su rostro lentamente para unir sus labios.
Los dos chicos se unieron en un beso, que al principio fue un simple roce entre sus bocas para luego poco a poco volverse más atrevido. El beso se convirtió en uno mas apasionado donde sus lenguas danzaban una junta a la otra, haciendo perder el aliento entre los dos chicos, que muy a su pesar se tuvieron que separarse para volver a respirar.
Misty abrió los ojos lentamente. –Creo que si dices la verdad… Pero… Aun tengo algo de duda. –dijo traviesamente.
El se volvió a morder el labio. –Pues creo que tendré que darte otro ejemplo más detallado… –dijo mientras la soltaba y reflexionaba. –Si ya lo tengo... –dijo cuando chasqueo los dedos.
Ella frunció ligeramente el ceño. –Pero que se te ocu...
Ash la interrumpió abruptamente cuando la alzo en brazos.
–Pero… Ash… ¿Q-que crees que haces? –exclamó muy sorprendida y algo nerviosa.
–Nada malo… Solo voy a mostrarte el ejemplo detallado que mencione… –dijo con simpleza.
– ¿Y eso quiere decir? –pregunto con algo de nerviosismo.
–Que será una explicación muy…. Pero muy larga… –dijo tranquilamente.
– ¿Qué?
–Si… Por lo menos toda la noche… –finalizo entrando a la habitación con una chica extremadamente sonrojada en brazos.
(¿Qué clase de ejemplo le dará Ash a Misty?… mmm... Sería interesante investigar… Ustedes ya se han de imaginar ¿No?… jijiji ^-^)
Un cielo claro y despejado se dejaba ver, el sol radiaba en lo alto del mismo, era un caluroso día más de verano. Era más de medio día cuando nuestros dos entrenadores hubieran llegando a Ciudad Celeste, dejando atrás algunas dificultades y una que otra tardanza por la parte femenina de este dúo de aventureros. Con dos medallas en mano y el primer listón es su estuche, los dos jóvenes se encontraban en una cafetería desayunando cómodamente.
– ¡Mi primer listón!... ¡No puedo creerlo! –exclamaba una chica de larga cabellera azul-marino. – ¡El primero que gano en Kanto!... Paul… ¡Estoy tan emocionada!... ¡Que no puedo esperar hasta pasado mañana para el siguiente concurso!… –seguía hablando muy alegremente. –Pero no debo de confiarme… –se aconsejo.
Dawn seguía hablando sin parar mientras el chico frente a ella la miraba con expresión de fastidio. –Podrías calmarte y dejar de decir tonterías… Quieres… No es como si fuera la noticia del año. –soltó con aburrimiento.
Ella lo fulmino con su mirada clara. –Tú lo dices porque no es la primera vez que visitas Kanto… –le rezongo antes de sacarle la lengua y cruzarse de brazos molesta.
Paul puso los ojos en blanco, siempre que ella se comportaba de esa manera tan infantil, era mejor esperar que se le pasara el berrinche, si es que no quería iniciar una discusión innecesaria.
Esta rabieta y muchos otros arranques de enojo Paul ya se los sabía de memoria, también sus expresiones de alegría, preocupación, vergüenza, etc. En pocas palabras llevando más de un mes viajando juntos, parece ser que la cercanía entre los dos se ha hecho muy estrecha. Hablando especialmente de Dawn es la que se ha abierto más con él, porque Paul se mantenía resguardado en su fortaleza de seriedad e indiferencia hacia ella, aunque el segundo punto estaba algo en duda, porque aunque él quiera hacerse el indiferente con ella, siempre está muy pendiente de lo que le sucede.
Un ejemplo cuando ella atrapo su primer Pokemon en Kanto, un Eevee que hace un par de días había evolucionado a un hermoso Espeon, la alegría que se reflejaba en su rostro fue todo un espectáculo para él. Otro ejemplo, cuando los dos se hallaban en el Centro Pokemon de Ciudad Azafrán, ella escucho como dos entrenadores se carcajeaban de cómo habían abandonado a un Pokemon en medio del bosque, con una mentira de que regresarían después por el, ella se enfureció como nunca antes en su vida y luego de insultarles salió corriendo en su búsqueda, aun en medio de una feroz tormenta. Pero Paul no la dejo ir sola y acompañándola, los dos se fueron encontrando aun tembloroso Ponyta recostado junto al tronco de un árbol, se encontraba muy débil por lo cual no fue difícil meterlo en una poke-bola y con eso los dos regresaron al centro.
Paul admiro como ella con toda la dedicación del mundo, no se movió ningún segundo de lado del Pokemon de fuego, hasta que este no se hubiese recuperado totalmente. Después del concurso donde gano su primer listón, fue a visitar al Ponyta para despedirse antes de que los dos se marcharan, pero el Pokemon le agarro tanto cariño que ella no tuvo otra opción que llevarlo con ellos. Simplemente él no podía negar que Dawn era una maravillosa chica muy aparte de ser una joven hermosa.
Dawn ya un poco más serena. –Y se puede saber…. ¿A qué hora iremos al gimnasio? –pregunto de repente sacándolo de sus pensamientos.
Paul tomo un sorbo de su té helado. –Pronto… –respondió cortante.
Ella frunció el ceño. – ¿Pero cuando en "pronto"? –insistió.
–Después de recoger los Pokemon del Centro… ¿Contenta? –dijo serio.
Dawn desvió la mirada. –Pues que sea rápido… Porque no puedo esperar más para estar ahí… –respondió tranquilamente.
Él embozo una media sonrisa. – ¿Ansiosa?... Si… Muy ansiosa por ver a tu querido novio Ash… –dijo en tono burlón.
Ella se molesto. – ¡Ash no es mi novio! –grito furiosa, luego varias personas la miraron desconcertadas.
Paul permaneció tranquilo sin inmutarse. –Cálmate no hagas una escena. –dijo muy tranquilo.
Dawn se sonrojo abruptamente por las miradas que iban dirigidas así a ella, para luego inclinar su rostro apenada.
Paul solo sonrió, verla sonrojada se le hacía algo gracioso pero tierno a la vez.
En la zona de batalla del gimnasio se Ciudad Celeste se llevaba a cabo una batalla Pokemon, un Ivysaur retaba el Golduck de la líder. La batalla era muy desventajosa por los tipos, porque el primero Pokemon tenía la ventaja por ser del tipo hierba mientras que el segundo era de tipo agua. Pero aun así la batalla estaba por finalizar, ya que el Pokemon retador había recibido ya mucho daño por el fuerte Pokemon Acuático. En lo que era la última ronda de ataques, la líder había ordenado a su Pokemon que atacara al retador con Golpes Furia, el Pokemon azul se movía con tal agilidad sobre los bloques de colores que flotaban sobre la alberca, que parecía que volaba. Mientras el retador ordeno a su Pokemon esperar el momento para atacar, cuando el Pokemon de agua estaba a tan solo medio metro de distancia, el Pokemon de tipo hierba intercepto el golpe con su ataque de Látigo Cepa. Pero Golduck fue un poco más rápido esquivando el ataque con un giro y estando aun muy cerca del Ivysaur, su entrenadora le ordeno usar Hidrobomba y a esa distancia el golpe fue directo, dejando totalmente noqueado al Pokemon y así dándole la victoria a su entrenadora.
El entrenador del Ivysaur lo regreso a su poke-bola, mientras le agradecía por su gran esfuerzo durante la batalla y con una sonrisa sincera en el rostro agradeció a la líder por tan emocionante batalla, para después con cortesía pedir una revancha, la misma que la chica de cabellera naranja acepto gustosa. Después de una respetuosa despedida el retador se retiro, mientras que chica fue recibida por los fuertes brazos de su novio, el mismo que la abrazo con una enorme sonrisa en sus labios felicitándola por tan excelente batalla.
– ¡Misty!... ¡Estuviste grandiosa! –la elogio a un sujetándola en sus brazos.
Ella sonrió. –Pues que esperabas… Soy una excelente entrenadora y sin mencionar una de las mejores lideres que tiene Kanto... –declaro con orgullo.
Ash se carcajeo. –Tú sí que conoces la modestia. –dijo aun riendo.
Ella le golpeo el hombro. –Ash… No te burles es la pura verdad… –dijo haciendo un puchero que hizo sonreír aun mas a su novio.
Él sonrió galantemente. –Te creo… Eres una grandiosa entrenadora y sobre todo una gran líder… Sin hacer menos que tienes la enorme fortuna de ser la novia del Mejor Maestro Pokemon de todos los tiempos. –dijo con sarcasmo.
Misty entre cerró los ojos. – ¿Y tú me hablas de modestia? –pregunto irónica. –Tú sí que eres muy modesto… Ashyboy. –le dijo coquetamente.
Ash frunció levemente le ceño fingiendo molestia. –Sabes que no me gusta que me llames así. –contesto el haciendo también un ligero puchero.
Ella rio. – ¡AY!... ¡Te vez tan lindo cuando haces ese gesto! –exclamo colgándose de su cuello y acercando sus labios tan solo unos cuantos centímetro de los de él.
Él la sujeto por su estrecha cintura. –No más por este acto no me enojo. –dijo antes de adueñarse de sus rosados y finos labios en un fugaz y rápido movimiento.
El acto fue rápido pero aun así no dejaba de ser apasionado, como en todos esos momentos que llegaban a estar a solas, siempre demostrándose el mutuo amor que sentían el uno por el otro.
Los dos estaban aun algo sonrojados. –Ash por cierto… –hablo ella. – ¿No crees que tu amiga ya se tardo? –pregunto rápidamente para iniciar una conversación.
Ash aun la tenia abrazada por la cintura. –No… No lo creo… Además solo dijo que llegaba hoy… Más no específico la hora. –respondió con simpleza.
Ella se puso algo seria. –Aun así ya es algo tarde por lo cual….
–Misty… No te preocupes ya vendrá… –la interrumpió. –Y sabes que esa expresión no me gusta... –la miro fijamente a los ojos. –No queras que vuelva hacer lo de anoche para cambiar tu semblante… –le advirtió susurrándole al oído.
Misty se sonrojo atrozmente y desvió su mirada verde-mar de la mirada almendrada de él, la misma que la miraba con un deje de lujuria.
Ash solo atino a sonreír, le encantaba como reaccionaba ella cuando él se le insinuaba, porque no podía negar que amaba verla sonrojada y apenada, aun a pesar de los años y el tiempo que llevaban juntos, ella aun conservaba ese aire de inocencia que él adoraba.
Por las calles de la ciudad, una pareja de entrenadores se dirigían a paso decidido hacia el Gimnasio Celeste, a lo que sería un reto por una medalla y el reencuentro con una vieja amistad, un reencuentro que tanto anhelaba la chica del dúo.
–Ya estamos más cerca… No puedo esperar… Estoy tan emocionada. –declaro una chica de hermosos ojos azules, que mantenía su alegra vista atenta en su caminar.
El chico de melena morada y algo alborotada que caminaba junto a ella la miro de reojo. –Sigue con el deliro en ver a tu amado Ash… –soltó con sarcasmo y sin verla a la cara.
Dawn se detuvo abruptamente. –Ya termina con esos estúpidos comentarios de que Ash es algo más que un amigo. –respondió con un notable tono irritado.
Paul también detuvo su marcha al escucharla y se volteo muy lentamente para encararle, aun teniendo sus manos en los bolsillos de su pantalón y con su típica expresión seria.
Ella prosiguió. –Parece ser que tú no te aburres hacerme enojar… Sobre todo te…
–Ya llegamos… –la interrumpió, notando que se habían detenido cerca de una corta barreda que conduce directamente a la entrada del gimnasio.
– ¿EH? –expreso confundida.
Él le hizo una seña con la cabeza para que girara su vista hacia el frente donde él la tenía.
Dawn entendió la indirecta y se giro rápidamente para observar el enorme edificio que se dejaba ver frente a ellos. Una enorme estructura en forma circular, que asemejaba a un enorme carrusel que tenía franjas de colores amarillo y rosa en el techo, el cual parecía ser sostenido por varias columnas que estaban alrededor de este de colores azul y blanco, para finalizar con el frente que tenía como anuncio representado por un Pokemon Acuático llamado Dewgong, que debajo de este se extendía un diseño de olas, que mostraba el letrero de que se trataba del Gimnasio Celeste.
Los dos jóvenes observaban el edificio frente a ellos, pero la mas complacida era la chica de larga y lacia cabellera azul-marino. Los dos entrenadores se encontraban en un completo silencio, cuando se escucharon unas pisadas que provenían del lado derecho de los jóvenes. Un alto chico de piel broceada y ojos almendrados era el dueño de esas pisadas, el mismo que por una fuerte impresión se detuvo y un segundo después dejo caer al suelo lo que traía en sus manos.
La chica voltio al escuchar el ruido y poniendo la misma expresión de sorpresa que el chico. – ¿Ash?... –susurro sin ser escuchada, pues no creía estar viendo al chico que estaba a unos dos metros lejos de ella.
El chico mantenía la misma expresión de asombro. – ¿Eres tu Dawn? –pregunto lo suficientemente fuerte para ser escuchado por la chica nombrada, al momento que sonreía.
La chica también sonrió, sintió como las lágrimas amenazaban con salir. – ¡Ash! –dijo casi en grito cuando empezó a caminar algo dudosa hacia el nombrado.
El sonriente chico corrió la poca distancia que lo separaba de su querida amiga y de un rápido movimiento la abrazo por la cintura levantándola del suelo, él dejándose llevar por la emoción empezó a girar con ella. Eran muchos años lo que no se veían, por lo tanto la emoción de ese encuentro se podía sentir en el aire, él reía, gritaba, decía lo feliz que estaba de volver a verla, lo cambiada que estaba y uno que otro cumplido. Ella por su parte, solo sonreía algo sonrojada y luchando contra las lagrimas, que para ese momento ya habían salido gracias a la emotiva bienvenida de su viejo amigo de viaje.
Un chico de ojos profundos color amatista desvió la mirada de la escena que era testigo, se mantuvo en silencio desde que hubiera reconocido al chico que llamo a su acompañante, se trataba de nada más y nada menos que su viejo rival de batallas, Ash. Pero él no quería seguir siendo testigo de esa escena, no era que le molestara ver la muestra de cariño de dos viejos amigos que tenían años sin verse, era todo lo contrario. Fue a causa de un sentimiento que empezó a arder en su pecho, cuando vio como el pelinegro tomo a la chica en sus brazos y acercándola a él, simplemente lo le agrado en lo absoluto. "Y según ella no son nada más que amigos… Si como no… Y yo me chupo el dedo...," pensó.
Pero él no solo era testigo de esa escena tan emotiva, una chica de larga y ondeante cabellera naranja se había acercado al lugar y observaba a los viejos amigos con expresión de curiosidad. Paul no había notado cuando esa chica se había acercado al lugar, pero vio como ella siguió de largo sin ni siquiera voltear a verlo a él, su vista estaba clavada en la pareja frente a ellos.
Ash solto a una sonriente chica. –Dawn enserio… No puedo creer que estés aquí… Hace tanto tiempo… Deja que Brock se entere se va a morir de la envidia… –decía sin dejar de sonreírle.
Ella solo asentía sonriendo y limpiando sus lágrimas de alegría.
De un instante a otro se escucho una voz delicada que carraspeo. –Ahmm… Disculpen… Ash… Creo que no tengo el placer de conocer a tu amiga… –dijo en tono bastante serio fingiendo estar molesta y mirando muy amenazadora mente al chico.
El chico pelinegro se tenso por la presencia. – ¡Misty! –soltó bastante sorprendido. –C-cuando t-tiempo lle-llevas ahí… C-como fue q-que lle-llegaste… –decía nerviosamente, pues la expresión de su novia no era precisamente de alegría, teniendo él muy en cuenta que ella es una chica muy temperamental.
Dawn estaba en completo silencio no sabía que decir, ya había borrado la sonrisa de su rostro al instante de ver aparecer a la chica.
– ¿Bueno entonces me vas a presentar o no? –pregunto aun muy seria, viéndolo con el ceño fruncido.
Ash trago saliva pesadamente. –Bueno este… Pues... –dijo mientras tomaba algo de valor. – Bueno… Misty… Pues… ella… es Dawn. –tartamudeo, la verdad que la mirada verde-mar lo intimidaba bastante.
Ella cerró sus ojos y suspiro hondamente. –Déjalo yo lo hago... –sonrió, él frunció el ceño confundido. –Bueno como este hombre nunca nos va a presentar… Lo hago yo por él. –se dirigió a la chica que tenia expresión nerviosa y confundida. –Bueno como dijo Ash mi nombre es Misty Waterflower… Soy la líder del Gimnasio Celeste… Es un placer conocerte Dawn... –finalizo sonriendo y extendiendo su mano derecha.
Dawn la miro por un par de segundos antes de responder el saludo. –Si… Igualmente… Para mí también es un gusto conocerte… Misty. –dijo un poco nerviosa pero sonrió feliz.
Mientras las chicas se presentaban e iniciaban una conversación para empezar a conocerse, Ash volteo a uno de sus costados para observar al acompañante de su amiga, que hasta ese momento no había reparado en notar.
El frunció el ceño. –Paul… –lo llamo con voz ronca. –Como es que… ¿Pero qué haces aquí? –pregunto bastante serio y regalándole una mirada que para nada era de alegría.
El mencionado le sostuvo la mirada. –Eso es algo que a ti no te importa... –dijo cortante y volteándose, camino un par de pasos hacia las chicas. – ¿Tu eres la líder? –pregunto a la chica de cabellera naranja.
Misty asintió confundida.
–Porque vengo a retarte por una medalla… -dijo muy serio y viéndola a los ojos.
Todos los presentes se quedaron sin habla por la repentina petición.
La retada sonrió. –Lo siento mucho… Pero no puedo... –se disculpo. –Para mi seria un placer aceptar tu desafío… Pero creo que por hoy mis Pokemon han tenido suficiente de batallas… Por lo cual si no te molestaría… Me gustaría que la pospusiéramos hasta mañana… –explico algo apenada.
–No hay problema… –dijo tranquilo y luego volteo a ver a la otra chica. –Dawn nos vamos… –dijo como forma de orden.
– ¿Eh? –exclamo ella sin entender.
–He dicho que es hora de irnos... –respondió muy serio y tomándola de una mano.
-No Espera… Paul… Yo aun no deseo irme… -decía mientras sentía como él la jalada de su muñeca para que empezara a caminar.
– ¡Que no escuchaste!... ¡Ella un no desea irse! –hablo Ash en tono muy molesto, al momento de interceptarlos. –Si ella no quiere irse… Creo que lo más lógico es que ella se quede y que sea otro… Él que se tenga que ir… -le sugirió mirándolo directamente a los ojos.
Paul sonrió arrogante. –Pero ella viaja conmigo… Por lo cual ella va donde voy yo… –respondió tranquilamente.
Ash y Paul estaban iniciando algo que perecía ser una pelea o una innecesaria discusión, la misma que las dos chicas no estaban dispuestas a presenciar, puesto que era una niñería lo que estaban haciendo. Parece ser que estos dos aun a pesar de los años seguían dejándose llevar por su rivalidad de antaño.
– ¡Ya basta! –grito la líder.
–Si ya basta… No quiero ser yo la causante de una estúpida discusión... –dijo Dawn bastante irritada.
–Si… Si tanto es la molestia de que Dawn se vaya o se quede… ¿Por qué no se quedan los dos?... y listo… –resolvió repentinamente la chica de ojos verde-mar.
Los chicos que aun se sujetaban de la mano se miraron confundidos sin saber que responder.
CONTINUARA….
Hola Chicos:
¿Cómo les va?... Bueno espero que muy bien…
Pues aquí les dejo un nuevo capítulo… que ya vamos en el octavo…. La verdad que estoy muy contenta por ya ir hasta este punto… gracias a todos los que me sigue y están pendientes de mi historia….
Bueno ahora que les pareció el capitulo, les agrado la idea de que saliera Pokeshipping….
Bueno espero sus reviews y pues también quiero agradecer a Roxas6490 por la sugerencia que medio y pues así fue que me inspire para escribir este capítulo…
Puede que este capítulo no sea tan emocionante, pero les prometo que el próximo lo será más porque saldrá un personaje el cual hará que ahora si se despierten lo celos de Paul… y la verdad que no me voy a limitar lo voy hacer sufrir un poquitín… ¿me apoyan?
Bueno antes de irme quiero agradecer a:
memoriesofkagome
sakuraloki
Sombra de Maldad
Roxas6490
aleciram
NiataMC96
Gracias chicos por sus anteriores reviews y su apoyo… sus palabras me siguen alentando a seguir escribiendo…
Pues bueno ya me despido y que pasen un agradable día…..
Hasta luego….
Att: aseret-1987
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