Hey! he vuelto! se que han pasados mil años y no sé si alguien se seguirá acordando de este fic, espero que no haya sido olvidado por completo. Lamento mucho la tardanza, si diré que tuve muchas cosas que hacer y falta de inspiración para continuar. Espero que este capi les guste.
Los personajes de Naruto no me pertenecen. Son del Dios, Amo y Señor Masashi Kishimoto.
Los días pasaban y seguían compartiendo miradas de vez en cuando, pero ninguno de los dos era valiente para acercarse al otro y entablar una conversación. Incluso Sasuke ya había ingresado al club de fútbol y había tenido unos cuantos encuentros para nada amistosos con Naruto, pero la clase sabía en el fondo que se llevaban más bien de lo que ellos mismos pudieran reconocer. No tardaría mucho para que se consideraran mejores amigos.
Pero no fue solamente a Naruto quien Sasuke estrechó algún lazo. A veces hablaba con Hinata de cualquier cosa, descubriendo así que ambos compartían ciertas cosas en común, como el tipo de cosas que haces en un tiempo libre y la música. Ambos estaban de acuerdo que la música de la época de años anteriores era mucho mejor que la que se escuchaba en las radios hoy en día y de eso podían hablar por horas. No pasó demasiado tiempo hasta que Sasuke le pidió algún correo o red social para compartir algunas canciones que definitivamente Hinata necesitaba escuchar. Poco a poco, ambos pasaron a ser amigos tan cercanos que las chicas del instituto no dejaban pasar esta observación, provocando que así tarde o temprano Hinata tuviera dificultades con alguna de ellas, diciéndose a sí misma que no dejaría que le afectara los celos o verdades que en el fondo eran mentiras.
Lo que sí le preocupaba a Hinata era la forma en cómo Naruto la miraba. Pocas veces lo había descubierto hacerlo, ya sea cuando se encontraban en la sala o por los pasillos de la escuela. No era una mirada incómoda o con rabia, ni mucho menos algo que te hiciera sentir mal, era todo lo contrario. Era casi como si Naruto le estuviera rogando que ella diera el primer paso para invitarlo a acercarse a ella, pero eran simples ideas provenir de la ingenua cabeza de ella y las desechó rápidamente.
No fue hasta cuando recibió un mensaje en su blog que comenzó a hablar con él. No sabía como pero había conseguido su dirección de email y tampoco se lo iba a preguntar. Lo raro fue que Naruto le preguntó en ese momento si sabía cuál era el examen que le correspondían mañana rendir. Hinata inmediatamente tecleó la respuesta en el ordenador y apretó la tecla enviar dejando así en internet el mensaje y a la vista de los ojos de él. No se esperaba recibir una respuesta inmediata pero el mensaje llegó de vuelta en un santiamén aunque fuera un simple "gracias-ttebayo". Hinata no pudo evitar reír luego de leerlo, inclusive cuando escribía por internet agregaba aquella palabra que repetía constantemente luego de terminar una oración. Posó sus dedos nuevamente en las letras pero no consiguió escribir nada, y es que no sabía que otra cosa agregar a la conversación.
Pero al menos esa había sido la primera vez que hablaba con él y no pudo sentirse un poco emocionada con ello, a pesar de que no fue nada del otro mundo, para ella significó mucho más que un simple "gracias".
Luego de aquello pasó una semana. Sasuke se había convertido en su mejor amigo a pesar de que muchas se oponían a tal cercanía, pero Sasuke le repetía constantemente que no le importara, que la gente aunque fuera lo más mínimo tendría que hablar. Haciéndole caso a su consejo, Hinata permanecía más tiempo a su lado que de costumbre, pero sabía que aquello no era nada más que una buena amistad que había conseguido sin mayor esfuerzo, tal vez por eso de vez en cuando consideraba que Sasuke tuviera sentimientos más allá de amigos, pero lo consideraría extraño sabiendo la forma en como era, además de que en más de una ocasión le decía que era fácil hablar con ella porque no la consideraba una mujer. Algo que a Hinata le alegraba escuchar, aunque no sabía si debería sentirse bien con ello.
Y el problema real no era las chicas que estaban enamoradas de su amigo, si no la mirada de compasión que utilizaba Naruto cada vez que los veía juntos. Sasuke no se daba cuenta, pero Hinata no podía hacer caso omiso ante sus azulados ojos, a pesar de que Naruto desviaba enseguida su mirada cuando descubría que Hinata lo estaba observando, volviendo a hacer lo que sea que estuviera haciendo en ese momento. Su relación era así, preguntar si había algún deber para mañana en la escuela y unas cuantas miradas que estaban llenas de significados. Pronto Hinata sabría el porqué.
No pudo evitar verlo, lamentablemente pasaba por ahí cuando vio a una chica de otra aula declararle su amor a Naruto. Tampoco pudo evitar parar enseguida y ocultarse cuando los descubrió, a pesar de que no necesitaba esconderse porque no era algo realmente malo. El problema era que quería escuchar la respuesta de Naruto a pesar de que no era de su incumbencia.
-Lo siento, pero no estoy en busca de una relación en este momento.
Fue lo que le dijo a la muchacha y esta no pudo evitar sonreír con tristeza para luego marcharse corriendo en dirección contraria. Era la primera vez que Hinata veía esa faceta en su compañero, tan tranquilo y serio.
-Es malo escuchar las conversaciones de otros.
Hinata dio un respingo y no pudo evitar sentirse avergonzada. Podría haber corrido si así lo hubiera querido, pero recordó la promesa que se hizo el primer día de clases y optó una forma desafiante. Dio un paso adelante y salió de su escondite. Los ojos de Naruto que hace tan solo un momento se mostraban fríos se abrieron llenos de asombro.
-Lo siento, no quise hacerlo. –Respondió Hinata tajante-. Solo pasaba por aquí y no quise interrumpirte.
Las piernas le temblaban y estaba casi segura de que su cara estaba roja. Pero al menos esa era la primera vez que hablaba con él fuera de una pantalla.
-No, eh… Diablos, disculpa por hablarte de esa forma Hinata.
No pudo evitar pensar en lo maravilloso que sonaba su nombre salir de sus labios.
-No te preocupes, cualquiera se enfadaría… creo.
Naruto sonrió levemente.
-Tienes razón.
Hinata estrujó entre sus brazos los paquetes con hojas que el profesor le había pedido ir a buscar a la oficina.
-¿Quieres que te ayude con eso?
Naruto apuntó a ellos y Hinata avanzó unos cuantos pasos. Su respuesta inmediata fue que no, pero prácticamente él le arrebató las bolsas de sus manos.
-Está bien, quiero hacerlo.
Nuevamente sonrió y esta vez Hinata no pudo evitar desviar sus ojos. Musitó un débil "gracias" y retomó el rumbo hacia el aula, con Naruto pisándole los talones. A pesar del silencio no era incómodo, considerando que acababa de presenciar un rechazo para nada sutil. Pensó si acaso Naruto le pediría que no le dijera a nadie sobre ello, pero aquella oración nunca llegó. Tal vez preguntarle estaría bien, pero tampoco era de su incumbencia saber por qué su compañero no buscaba una novia, considerando que la mayoría de los chicos de esa edad lo hacen porque es algo normal.
-¿No me vas a preguntar sobre lo que pasó hace un momento?
Hinata paró un momento y volteó para mirarlo. Naruto la miraba con una sonrisa que ella percibió melancólica, algo que no era normal en él. Si no quería hablar del tema ¿Por qué lo sacaba entonces?
-No es de mi interés.
No quiso decirlo de esa forma, pero no pudo evitarlo. Casi podía sentir el sabor a celos en su paladar, pero no entendía por qué debería sentirse así si no eran nada. Solo compañeros de salón.
Retomó la caminata hacia el aula pero Naruto nuevamente habló.
-Tienes razón. Después de todo tú tienes novio así que no debería preocuparte este tipo de cosas.
Hinata pestañeó un par de veces, procesando lo que escuchó.
-¿Novio? ¿Qué novio? –Dijo con las mejillas levemente ruborizadas.
-Ah bueno, de Sasuke claro. –Llevó su diestra hasta su nuca para luego desviar la mirada-. Ya sabes, todos hablan de eso. Ustedes hacen una linda pareja, aunque no entiendo que le vez a Sasuke, con el genio de mierda que tiene.
Hinata no pudo evitar sentirse avergonzada y al mismo tiempo feliz ante la forma poco simpática con la que su compañero describía la situación. Ahora entendía porque las chicas hablaban peste de ella, y es que creían que estaba de novia de Sasuke, algo que no pasaría nunca jamás.
-Te equivocas. No somos novios.
Naruto sintió un pequeño cosquilleo recorrer su espina dorsal.
-Ah. Mira, que bueno. De todas formas no te veía con el teme, no eres su tipo.
-¿Y según tú cuál es el tipo de Sasuke?
-hmmm… realmente no lo sé. Pero supongo que alguien que no sea tímida y que hable de forma directa, sin pelos en la lengua y que no esté interesado en él a la primera.
-Vaya. –Hinata pestañeó un par de veces para notar su asombro-. Lo conoces bastante bien, considerando que no se llevan para nada bien.
-No se necesita llevarse bien para darse cuenta de ello.
-Si afirmas eso, entonces… -Hinata dio media vuelta y avanzó lentamente con las hojas sobre sus brazos-. ¿Puedes adivinar que chicos me gustan a mí?
Hinata se sorprendió de sus propias palabras. Pocas veces, por no decir nunca, decía esas cosas tan a la deriva. Pero quería saber la opinión de su compañero y aquello la hizo sentirse ligeramente nerviosa.
-Eso es fácil'ttebayo. –Respondió Naruto, acercándose a ella-. Te gustan las personas como yo.
Hinata contuvo la respiración.
-¿C-como tú?
-Claro. Alguien totalmente opuesto a ti. Que sea alegre, divertido y sobre todo guapo.
Hinata escapó una risa a pesar de su bochorno.
-Dices lo correcto, quitando lo guapo claro está.
-Que dices. Soy uno de los más cotizados del instituto, tú misma acabas de presenciarlo con tus ojos.
-Está bien don Juan, como digas. Pero no concuerdo con usted sobre que eres mi tipo.
Naruto la miró entre sorprendido y divertido.
-Lo soy y puedo demostrártelo.
-¿Ah sí? ¿y cómo según tú?
Naruto iba a responder, pero el timbre resonó por los pasillos dando el aviso del cambio de hora para el intercambio de asignaturas.
-Luego te lo diré. –Dijo Naruto acelerando el paso-. Por el momento corramos hasta nuestra clase, si no el profesor nos castigará de por vida.
Hinata se mantuvo nerviosa durante el resto del día. Era la primera vez que hablaba en persona con Naruto, y lo más grandioso es que no tartamudeó tanto como ella pensaba que haría, incluso se sorprendió por las cosas que le dijo, tan valientemente y segura, algo nada propio de ella.
La campana avisaba que las clases habían acabo. Hinata estaba guardando sus cosas en su morral cuando vio como un pequeño papel caía en su mesa de trabajo. Levantó la vista y pudo ver que Naruto se encontraba unos pasos más delante de su lugar, viéndola por el rabillo de ojo y señalando con el índice el papel que Hinata mantenía en sus manos. Ella, nerviosa, esperó a que su compañero se fuera con una sonrisa para abrirlo. En él decía que la estaría esperando en el pasillo donde se encontraron esta mañana para terminar lo que no hicieron.
Hinata esperó a que se fueran todos para guardar lo que le faltaba y salir como alma que lleva el diablo en dirección al lugar citado. Una vez que llegó todos los alumnos ya habían salido del establecimiento y solo pudo ver a Naruto sentado en una de las bancas del pasillo mirando en su dirección. Una sonrisa se dibujó en su rostro cuando Hinata rápidamente se acercaba a él como si no lo hubiera visto en mucho tiempo.
-Entonces… -Su respiración entre cortada y sus manos descansando en sus rodillas provocaron que Naruto se le escapara una sonrisa-. ¿Qué necesitas decirme?
Naruto la contempló unos momentos antes de responderle.
-El cómo te voy a demostrar que si soy tu tipo.
Hinata se recompuso para verlo a los ojos.
-¿Y cómo lo harás?
Naruto se levantó de la banca y rápidamente se posicionó frente a ella.
-¿Qué te pareciera que te dijera que estaré contigo todos y cada uno de los días que quieras tenerme a tu lado?
Hinata no pudo evitar sentir mariposas en el estómago ante las palabras y la forma en como Naruto la miraba.
-Creo que me gustas.
