Primero que todo, los personajes de esta historia son propiedad de Naoko Takeuchi, los utilizo sin fines de lucro y solo para entretener.

Capitulo Nueve

El Estreno

-¡Serena!- gritó mi amiga Lita después de que volviera el color a los rostros de mis amigos. El grito de Lita me relajó, ya que pensaba que morirían por falta de aire, pero esa calma duró hasta que todos volvieron en sí y comenzaron a gritar preguntas al mismo tiempo, provocando que diera un pequeño salto hacia atrás chocando con el pecho de Darien. Mi futuro marido me puso las manos en los hombros en señal de apoyo.

-Chicos- dije casi en un susurro, que definitivamente no se escuchó entre los gritos enfurecidos de mis amigos –Chicos-.

-¡Basta!¡Dejen hablar a Serena!- el grito autoritario de mi inseparable amiga, Mina, había hecho que los demás se quedaran en silencio, yo me quede mirando con asombro como la siempre alegre Mina, había puesto en orden a todo el grupo.

Miré a mis amigos, que habían cambiado el objetivo de sus miradas hacia mi guapo novio y a mi. Decidí que la mejor estrategia sería disipar las dudas que mi repentino anuncio había provocado en mis amigos.

-Esta bien, ¿qué quieren saber?- les pregunté finalmente, y antes de que pudiera terminar, fui bombardeada por preguntas.

La siguiente semana fue increíblemente agitada. Al momento de presentar a mi prometido, no consideré el alboroto que podría causar en mis amigos y en mi familia, puesto que para mi ya era natural el hecho de estar con él, y casi se me había olvidado que era una estrella de cine… casi.

Era lógico que no podía ir al cine con él, o ir a pasear a algún lugar con mucha gente, como lo hacen las parejas normales, pero a mi no me importaba, yo sabía que Darien no quería que los paparazzis se enteraran de su paradero, y en las noticias sobre farándula, ya se estaba hablando de su desaparición, ¿quién imaginaría que estaría en Chile?

Estuve una semana en Chile desde la llegada de Darien, debido a que tendría que volver a Estados Unidos a rodar su nueva película, y claro que yo iría con él. Lo habíamos decidido juntos, aunque no hubo mucha discusión al respecto. Darien quería que me fuera con él, y yo no quería pasar de nuevo por lo que pase en mi vuelta a Chile de Paris, por lo tanto decidimos que yo viviría con él, en su casa en Hollywood, y planificaría la boda ahí.

Todavía no habíamos decidido donde sería la ceremonia, yo no quería que fuera en Chile, creía que era más emocionante hacerla en Estados Unidos, pero todavía no estaba resuelto, y como la boda sería en un año más, después del lanzamiento de la película en la que Darien comenzaría a trabajar ahora, no tenía ningún apuro.

Mis padres habían reaccionado relativamente bien a la noticia, no habían reconocido a Darien, hasta que yo les dije a que se dedicaba, por lo que consideraron a Darien como cualquier otra persona, y yo me di cuenta de que eso le gustó mucho a él.

Faltaba media hora para que aterrizara nuestro vuelo, yo miraba por la ventanilla mientras que Darien, no había hecho otra cosa que hablar por teléfono en la última hora de vuelo, lo que me tenía un poco aburrida, pero por el rostro serio que tenía mi novio, asumí que se trataba de un tema importante. Me iba a poner los audífonos para escuchar música cuando cortó el teléfono.

-¿Pasa algo?- le pregunté mientras él guardaba el teléfono en el bolsillo de su chaqueta.

-No quiero que te pongas nerviosa, pero te tengo que preparar para lo que viene.- me dijo serio, y aunque me lo había pedido, no pude evitar ponerme nerviosa igual.

Lo miré confundida mientras el me pasaba unos lentes oscuros. Los analicé por un momento y volví a mirar a Darien aun más confundida.

-¿Porqué me pasas estos?- le pregunté mientras el sacaba unos para él.

-Saben que vuelvo hoy, alguien ha filtrado información de la aerolínea a los medios de comunicación.- me dijo con el rostro apenado, como si estuviera pidiendo perdón.

Fue ahí cuando me di cuenta de lo que eso significaba, pero me tomó un tiempo analizar la situación y empezar a híper ventilar. Darien me tomó la mano tratando de calmarme pero no funcionó.

La azafata avisaba que íbamos a aterrizar y que nos abrocháramos los cinturones, lo hice sin poner atención. No quería ser atacada por paparazzis, no quería salir en los medios de comunicación, me gustaba mi vida sin que nadie supiera quién era, de dónde era o qué me gustaba comer, pero me había enamorado de un hombre cuyo mundo incluía eso y no iba a renunciar a él por ese pequeño detalle.

Después de recoger nuestras maletas, se nos acercaron dos grandes hombres y se pusieron a nuestros lados, Darien me explicó que eran los guardaespaldas, me tomó la mano y me acercó a él. Me acarició la mejilla con sus dedos y me dio un pequeño beso. Luego me puso una gorra que uno de sus guardaespaldas le había dado.

-Te amo- me dijo y luego comenzamos a caminar hacia la salida del aeropuerto con nuestras manos tomadas.

Una avalancha de luces nos atacó, me quedé ciega por un momento cuando por fin pude volver a ver me vi abordada por miles de personas que hacían preguntas al mismo tiempo.

-¿Quién es ésta joven, Darien? ¿Donde estuvieron todo este tiempo? ¿Su relación es formal? ¿Es ella la razón de tu ruptura con Beryl?- preguntaban insistentes periodistas a Darien y a mi.

-El señor Chiba no contestará ninguna de sus preguntas- decía un hombre que no conocía, asumiendo que sería el manager de Darien. Era rubio, de ojos azules y bastante guapo, tenía algo en su rostro muy parecido a Darien.

Entramos a una limosina que nos esperaba afuera del aeropuerto junto con el hombre desconocido. Baje mi rostro sabiendo que estaba completamente sonrojada, sabía que los medios iban a estar pendientes de mi relación con Darien, pero nunca imaginé que sería a ese nivel, esto iba a ser mucho más difícil de lo que esperaba.

-Serena, el es Helios, mi primo y manager- me dijo Darien, mientras Helios se levantaba para abrazarme cariñosamente y volvía a sentarse en su asiento, entonces me quedo claro el por qué del parecido con Darien.

-Es un gusto conocerte Serena, Darien no ha parado de hablar de ti, me ha complicado el trabajo ya que no me pone atención- dijo entre risas, mientras Darien solo sonreía y yo me ponía más roja de lo que ya estaba.-Todos te esperan en casa de Darien, te gustará conocer a la familia, todos están ansiosos por conocerte.-

Después de media hora de viaje, llegamos a una casa enorme, donde en la entrada esperaban aun más periodistas que en el aeropuerto. Golpeaban las ventanas del automóvil tratando de llamar la atención pero Darien permanecía conversando con Helios de temas a los que no presté mucha atención.

Una vez que paramos un hombre me abrió la puerta, y fue ahí cuando realmente me di cuenta de lo enorme que era esa casa. Mire a Darien asustada y él me sonrío tiernamente.

-Bienvenida a casa- me dijo, y luego me beso en la frente.

Me tomó de la mano y me guío al interior de esa mansión. Una vez adentro me encontré con tres personas esperándonos en la entrada. Los tres eran increíblemente parecidos a Darien, por lo que asumí que debían ser sus padres y su hermana. Me acerqué lentamente para saludarlos pero la mujer mayor se me abalanzó encima y me abrazo tan fuerte que casi me ahogó. Cuando se separo de mi tenía la sonrisa más grande que había visto en mi vida. Le sonreí tímidamente de vuelta y Darien llego a mi lado y me puso la mano alrededor de mi cintura en señal de apoyo.

-Serena, ellos son mi familia. Esta mujer que te atacó es mi madre Atenea. El mi padre Mamoru, y esta pequeña es mi hermana Hotaru- me dijo Darien mientras que cada uno me iba abrazando cuando los presentaban.

Me sentí realmente cómoda, al principio me sorprendió ya que no pensé que iba a conocer a su familia tan rápido. Tenía miedo de que no fuera lo que esperaban, pero me sentí querida y lo más importante, me hicieron sentir como de la familia. Más tarde nos sentamos a comer y pude conocerlos mejor. Eran una familia muy unida y se notaba que se querían mucho. Me habría gustado estar con mi familia, y que se conocieran. Pero ya habría tiempo para eso después, al fin y al cabo, esta iba a ser mi familia también.

-Serena, se me olvido contarte. La próxima semana hay un estreno de una nueva película. Estoy invitado y me gustaría ir contigo. Se que es un poco pronto para empezar ya con este tipo de cosas pero realmente quiero que vengas conmigo- me dijo Darien tomándome las manos. –Será una buena forma de presentarte al mundo como mi novia y mi futura esposa- agregó.

No lo podía creer, iría al estreno de una película en Hollywood, con alfombra roja y todo, y lo más importante de todo, iría con Darien, y todo el mundo sabría quien era yo para el. La emoción de supero y comencé a respirar más rápido de lo normal. Darien me miro extrañado.

-Si no quieres ir no vamos Serena, no es una obligación, por favor relájate no quiero que hagas algo que no quieres hacer- dijo mal interpretando mi reacción.

-No es eso, solo que estoy muy feliz y me emocioné- le dije dándole un cariñoso apretón en sus manos para darle a entender que realmente quería ir con él.

Los siguientes días pasaron entre modistas para mi vestido del estreno y modistas para mi vestido de novia. La semana pasó realmente rápido, me presentaron al resto de la familia, quienes fueron realmente agradables conmigo y aproveché de ver algunos de los primeros detalles de la boda. A pesar de que faltara mucho, no quería dejar nada para último momento.

-¡Serena, vamos!- escuché en el primer piso mientras me hacía unos últimos retoques en el maquillaje antes de ir al estreno. Darien parecía apurado y yo lo estaba atrasando.

-¡Ya voy!- grité de vuelta. Tomé mi pequeño bolso, metí algunas cosas importantes que quizás iba a necesitar, y me miré por última vez en el espejo para verificar que todo estuviera en orden, mi vestido azul me quedaba bastante bien, no era muy llamativo, y tenia un escote bastante recatado, pero yo no quería llamar la atención.

Baje apurada y paré unos escalones antes de llegar al piso para darle un efecto más especial, la verdad no sabía que estaba haciendo, pero siempre hacían eso en las películas y yo también quería hacerlo. Darien me miró y sonrío ampliamente, estiró su mano para que bajara y lentamente me acerqué a él. Mi rostro debe haber estado de un rojo escarlata intenso, pero no me importó, Darien se veía realmente guapo y yo quería tomar esa mano que me ofrecía.

-Estas preciosa, realmente hermosa- me dijo sonriendo y yo de un impulso me puse de puntillas y lo besé.

-Tu más- le dije sonriendo.

Se rió y de la mano salimos hacia una limosina que nos esperaba a las afueras de la casa. Un hombre nos abrió la puerta y nos pusimos en marcha hacia el evento. Los nervios empezaron a hacerse presentes, realmente no sabía que se hacía en un estreno. Cuando llegamos se bajo primero Darien y me estiró su mano para ayudarme a bajar. Una vez que estuve afuera de la limosina otro mar de luces se hizo presente. Paparazzis por todos lados tomaban fotografías de Darien y de mi. Respiré hondo y me dije a mi misma que esto no iba a ser para siempre, solo era la novedad y todos querían hablar de la novia "don nadie" de Darien Chiba.

Les di mi mejor sonrisa y avancé con Darien por la alfombra roja. Parábamos de vez en cuando para que Darien respondiera algunas preguntas y yo simplemente sonreía a su lado. De las pocas revistas que vi de farándula vi que eso hacían las parejas de los famosos en la alfombra roja. Realmente no quería ser el centro de atención y a Darien se le daba mejor eso de hablar con gente que quería saber de su vida privada, así que solo sonreí y trate de verme lo mejor posible al frente de las cámaras para que Darien no tuviera que pasar vergüenza por su novia poco atractiva y poco fotogénica.

Cuando estábamos llegando a la entrada del teatro, Darien se acercó a un periodista para hablar con él, dejándome sola. Decidí simplemente sonreír y saludar como una tonta a gente que no tenia idea quien era yo. Una exuberante pelirroja se acercó a mi, me di cuenta inmediatamente de quien era, Beryl.

-Se te ve bien con ese vestido de segunda mano, que lástima que no seas más bonita, Darien se merece una mujer que se vea bien a su lado, no un estropajo como tú- me dijo en un susurro mientras seguía posando para las cámaras y saludaba con una mano estirada a los fans con su vestido rojo brillante, con un escote hasta el ombligo un tajo que mostraba su pierna prácticamente hasta su ropa interior. Me sonrío con ironía, me dio un beso en la mejilla, sonrío nuevamente a las cámaras y siguió su camino.


Por favor perdónenme lo mucho que me he demorado en subir nuevos capítulos, pronto subiré el siguiente. Entré a estudiar nuevamente y el tiempo realmente no lo tengo. Voy a empezar una nueva historia dentro de poco, que es una historia que tengo prácticamente lista así que probablemente subiré la historia completa de una.

Gracias por todo el apoyo de siempre, por lo irresponsable que soy, no me lo merezco pero aun así, casi dos años sin publicar, prometo no volver a dejar mis historias botadas, muchas gracias por los comentarios.

Saludos y abrazos para todas y todos mis lectores.

Mjesus