LA PALABRA JUSTA EN EL MOMENTO EQUIVOCADO

Vanessa Johnson (pov)

Dos meses pasaron desde el "incidente" de Francis en el bosque, intente formular distintas teorías para poder resolverlo, pase desde lo más lógico a lo desopilante, hasta realice una lista con estas que no llego a tener más de tres ítems.

1º audición: su oído es mejor que el mío y escucho una conversación a varios kilómetros de distancia, pero esto no explica como los otros también lo escucharon.

2º telepatía: nueva faceta de sus poderes, tiene la capacidad de leer mentes; rechazada porque no había más personas con él, no puede leer mi mente, aun no explica como le escucharon y por último, es una tontería pensar que algo como la telepatía existe ¡vamos este es el mundo real!.

3º alucino: Francis alucino lo sucedido y no escucho a nadie, no hubo tal conversación y todo fue producto de su imaginación; rechazada porque Francis no alucina, él no esta loco y no me miente.

La conclusión que obtuve después de una exhaustiva búsqueda, es que Francis y yo somos dos bichos raros, ¿para que darle más vuelta al asunto? Somos y seremos entes extraños, que un día aparecieron en este mundo, provenientes de ningún lado, solos los dos pero siempre juntos y cosas como la que le pasó a Francis no la vamos a explicar porque ni siquiera sabemos que somos. No hay nadie que nos de mágicamente las respuestas que buscamos, así que es mejor no hondear más en el asunto.

Nos mudamos al centro del país, aunque detesto los lugares fríos, estos son los que poseen la vegetación necesaria para ocultarnos y cazar, no hay peligro que nos sorprendan o que ataque a un humano. Alquilamos un pequeño departamento en las afueras del pequeño poblado en el que nos encontrábamos, Francis consiguió trabajo en un taller de reparación de motos, se volvió indispensable para el lugar (él ya es indispensable para mí) ya que lo ascendieron el mes como jefe de mecánicos; con cualquier otra persona hubiese causado celos y problemas entre sus compañeros de trabajo, pero él es tan accesible, que tan solo hace amigos por donde va. Por estos lugares siempre se realizan carreras y competiciones que tienen un gran prestigio nacional causando que venga gran cantidad de gente de distintos lados, pero ese motivo siempre esta atareado en el trabajo. Por mi parte, comencé a trabajar en una pequeña tienda de libros, me encanta leer, es algo que me apasiona; tan solo somos la dueña, la señora Jones, aunque insiste que la llame por su nombre, Anabella una dulce señora de unos 55 años, y yo.

Ella abrió esa tienda junto a su marido hace más de 30 años, tuvieron sus malos y buenos momentos, pero jamás se dejaron de amar y como producto de eso tuvieron cuatro hijos; pero el cáncer se lo llevo hace dos otoños ya. Siempre me dice que le caí bien desde el principio, aunque siempre soy gentil con las personas, no es eso porque decidió contratarme sino que fue el instinto materno que le indicaba que tenía que cuidarme; le agradezco siempre sus palabras pero me hacen sentir incómoda, es extraño que alguien sea maternal conmigo siendo que no tengo madre. Me gusta estar todo el día en el local, porque Francis estaba siempre trabajando y no sé que hace cuando él no esta cerca (aunque el taller estaba a tres cuadras de mi lugar de trabajo); nos vemos durante nuestros breaks y a la noche cuando viene a buscarme para ir a nuestro apartamento.

Durante mi primer día de trabajo pensé que mi jefa llamaría a la policía al verlo entrar; eran las 20:30hs, me entretuve acomodando la estantería de la sección de geología, tenía unos volúmenes interesantes sobre las placas tectónicas y los movimientos sísmicos, tome nota mental de los que leería al día siguiente.

-¿y que te pareció tu primer día?-me preguntó Anabella mirándome curiosamente.

-me gusto mucho, me gusta el trato con la gente y aun más los libros- pero al darme cuenta que no dejaba de mirarme de la misma manera, me fije si tenía algo, era posible que haya ensuciado con polvo y no me haya dado cuenta.

-perdóname, no quise avergonzarte, pero eres tan….-pensó cuidadosamente sus palabras- diferente, jamás vi una jovencita tan hermosa- no pude evitar poner roja como un tomate- y al mismo tiempo misteriosa como tu.

-¿misteriosa?-me sorprendió que me denominara de esa manera, aunque lo cierto que tenía mis secretos, pero los he ocultado muy bien en el pasado; me alerte, ¿era posible que se haya dado cuenta que no era humana? ¿De que era yo algo más?

-es como si no sino pertenecieses a este mundo, como si hubieses salido de un cuento de hadas y te perdiste en la tierra- movió la cabeza riéndose-¿que cosas digo? Pero es cierto, es increíble que un ser como tú exista y te he conocido hoy, se podría decir que eres un ángel con el ala rota.

-¿un ángel con el ala rota?-no entendí a lo que se refería. No soy algo bueno como un ángel, me parezco más a un demonio, pero ¿Qué era eso del ala rota?

-mejor no escuches a esta vieja loca- no le dio importancia a lo que antes menciono- el invierno se vuelve cada vez más crudo y eso parece que afecta mis capacidades mentales, tengo que dejar de leer cuentos sobrenaturales. Prepárate que en cinco minutos cerramos, debes estar deseosa de ir a casa ¿no es cierto?- aunque me desconcertó todo lo que me dijo, asentí- ¿y donde vives?

-alquile un de los apartamento que se encuentra cerca de la estación de servicio, el que esta a un costado de la carretera.

-no es un buen lugar para vivir, no es que sea peligroso-intento no asustarme, tuve que fingir alarmarme, porque no hay hombre que me infrinja temor, yo puedo cuidarme sola y sería ese persona la que lamentaría meterse conmigo- pero cerca de la carretera…pasan demasiados extraños, demasiados coches…

-no se preocupe, señora Jones…-quise calmarla

-Anabella- me corrigió con una sonrisa.

-Anabella- le devolví el gesto- pero no vivo sola- le aclare.

-¿con quien…pero que chismosa me he vuelto, ya parezco a mi difunta tía Feliciana, ella si que sabía la vida de todos, como me molestaba eso- se rió, estaba terminando mi labor cuando la campañilla que anunciaba que alguien entró sonó-el último cliente del día. ¡Hola!...-se petrifico en su lugar, note el miedo en ella, su pulso se acelero, su sangre fluyo más rápido por sus venas, su aroma se intensifico, esa deliciosa, tuve que concentrarme para no perder el control, me quemaba la garganta; así que un ángel ¿Cómo no? Soy diabólica. Por el lugar donde me encontraba no tenía un buen rango de visión para ver quien había entrado, pero sentí su presencia, la sentiría en el mismo infierno, aunque él se merece el cielo y mucho más, era mi Francis.

-disculpe señora, ¿se encontraría Vanessa Johnson?-preguntó tímidamente, esta conciente de la que causa en las personas a primera vista ¿Cómo nadie se da cuenta lo que es? No hay nadie tan puro y apuesto como él ¡todo por esa maldita cicatriz! Nadie ve más que eso en él, si tan solo vieran mi cuerpo, ¡ ¿Qué pensaran entonces? Anabella dudo, creyó que involucraba algún peligro para mí, no logro contestar ya que intercedí.

-Francis- me acerque a ellos, ella se quedo sorprendida de que lo conociese-Anabella, el es mi novio Francis-los presente, poniéndome al lado de él- Francis, ella es mi jefa la señora Anabella Jones.

-buenas noches, señora Jones- se estrecharon la mano, ella se relajo cuando él habló, eso es lo que siempre pasa, él con dos palabras te cautiva automáticamente- he venido a buscar a Nessie, perdón si las he molestado.

-no para nada querido, acababa de mencionar que es hora de cerrar-comenzamos a bajar las persianas del local-por el logo veo que trabajas en el local de Mac- señalo su camisa de trabajo.

-si, John es mi jefe, comencé a trabajar hace dos días, es un lindo ambiente laboral, son todos muy agradables- nos dirigimos a la puerta, después de tomar nuestras cosas, dimos por concluida la jornada laboral.

-bueno chicos acá los dejo- se introdujo a su auto-mañana a las 9 nos vemos.

-esta bien, hasta mañana-y nos despedimos.

Nos fuimos hacia el estacionamiento, caminamos sostenidos de las manos, se me dificultaba hablarle cuando estamos tan cerca, me pongo nerviosa y no quiero decir alguna tontería, no quiero que piense que soy más niña de lo que cree que soy por no pensar algo inteligente; y además, si le traspaso mis pensamientos la gente lo va a considerar un loco si él solo es el que emite algún sonido. Podía verlo claramente, aunque la calle estaba pobremente iluminada, su rostro estaba pacífico, quería recorrer con mis manos cada milímetro de este y seguir por todo su cuerpo; sus labios ¿Cómo se sentirá rozarlos? ¿Cómo será el contacto de estos con los míos? Todo en él es fornido, esa espalda y hombros que demuestran que es un hombre en todo sentido de la palabra, un hombre extraordinario, no entiendo como eligió estar conmigo pero agradezco que lo haya hecho, jamás seré merecedora de él, es perfecto.

-¿Nessie?-tenía el seño fundido, me había pasado de nuevo, al estar cerca de él me mareo e hipnotizada me alejo del mundo tangible para tan solo admirarlo ¿Por qué demonios son tan obvia? Pero quien me puede culpar, después de todo, es Francis. Al parecer me estuvo hablando y no escuche ninguna palabra porque me quede mirándolo como una boba y pensando sobre su exquisita anatomía, entonces tuve otra de mis involuntarias respuestas físicas, me sonroje-¿Qué sucede? ¿Por qué te pusiste colorada?-baje mi mirada avergonzada y me focalice en el piso, lo escuche suspirar y apretó mi mano con más fuerza; por suerte, él jamás me presiona para que le diga las cosas, me da mi espacio, pero no sabe que él es todo el espacio que necesito. Así que continuo como si nada hubiera pasado- Mac es un buen hombre y con los muchachos, Justin y Brian, nos llevamos bien. Hoy quisieron probarme, saber quien armaba y desarmaba una moto con más rapidez ¿y adivina quien ganó?- me sonrió pretencioso, puse mi mano sobre mi mentón y fingí dudar.

-pudo ser Justin, me haz dicho que es él que hace más rápido el cambio de ruedas o talvez Brian, él tiene más experiencia, no lo sé, ambos son tan habilidosos- pretendió ofenderse y levanto la cabeza en alto.

-para tu información, fui yo, tu servidor, el súper y genial Francis…

-¿súper y genial?- le cuestione sin dejar de reírme.

-si lo soy, sabes que lo soy, además soy adorable y cariñoso como un perrito- mi risa se hizo más fuerte- por eso tan solo puedes amarme. Y me alzó del piso poniendo nuestras caras al mismo nivel, sus ojos negros eran hermosos y profundos, cálidos y bondadosos; todo me atraía hacia él, esas facciones duras, incluso su cicatriz, que le daba aún más carisma. Era como un imán, no me era posible alejarme de él (ni es que quisiera hacerlo), yo soy un satélite que gira alrededor de su órbita. No pude evitar recorrer su rostro con mi mano, su piel era caliente, por eso jamás usa más que una camisa aun cuando el clima es frío, me concentre en sus labios, se veían tan carnosos y deliciosos ¿Cómo se sentirán cuando recorran mi piel? Será como fuego contra esta, nada se le compara, eso lo sé de antemano; cuando deje de verme como una niña y me vea por lo que soy, una mujer, su mujer.

¿Es posible que cada vez mi rostro este más cerca del suyo? ¿Qué su boca este más cerca de la mía? Pose mi palma sobre su mejilla, como para no soltarlo, tengo miedo de perderlo, que la brisa se lo lleve lejos de mí; él piensa lo mismo de mí, ya que me apretó más fuerte hacia su cuerpo. Sentía su aliento en mi cara, era refrescante y al mismo tiempo caliente ¿era eso posible? Mi corazón comenzó a latir desaforadamente y mi respiración se agito volviéndose pesada como si me costase hacerlo. Pero a la intensidad de mis palpitos se sumaron otros, el suyo también latía rápidamente, mas en ningún momento deje de verlo a los ojos, tenía una chispa en estos, en otras oportunidades la note en él, no sé que es, no lo puedo identificar, puede ser ¿deseo?; pero que tontería él no se siente así por mí ¿Cómo podría hacerlo? Él se enfoco en mis labios, como si también deseara probarlos, no solamente se los dejaría probar, se los regalaría si me los pidiese. Cada vez estábamos más cerca, el roce ya llegaba ¿Cuántas veces soñé con esto? Debo tener un santo de parte mió, ya que escucho mis plegarias, noches me he desvelado imaginando este momento. Al dirigirse a ver de vuelta a mis ojos, se detuvo pero yo seguí acercándome, ya estaba ahí, ya lo conseguiría, puedo escuchar el coro de monaguillos aclarando sus voces para cantar cuando nos besemos, los fuegos artificiales pintaran el cielo, me felicitara todo el mundo tirando globos y papeles haciendo un desfile en mi honor en la calle principal; todo esto, por que después de 10 años lo he logrado ¡besare a Francis! Un milímetro más, un milímetro más.

-necesitas cazar- me susurro ¡ ¿Qué? Todo mi cuento de hadas se fue al tacho, ahora ya esta siendo reciclado para que no contamine el ambiente, estábamos el momento más romántico de mi vida y ¡él me dice que tengo que comer! ¿Pero que demonios le pasa?-me di cuenta que en la tienda necesitabas la sangre, tus ojos están oscurecidos-se avergonzó, no sé que tendría mi rostro, seguro que no demostraba felicidad ¡nooo! Estaba realmente fastidiada ¿Por qué ….¡haaa! Me libró de su agarre y me puso de vuelta sobre el suelo. Nos quedamos callados un momento, me concentre en su pecho porque si lo miraba a la cara le iba a decir un par de verdades que no iba a gustar.

Decidí calmarme, cosa que no fue tarea fácil, pero él no tenía la culpa de que no sienta lo mismo, yo soy la ingenua que se enamoro de él ha sabiendas de que jamás iba a tener una posibilidad. El día que me propuso ser algo más que amigos, supe que lo hizo por obligación, él cree que debe cuidarme y protegerme; y al desarrollarme, pensó que la mejor manera de hacerlo es convirtiéndose en mi novio, porque después de todo siempre sería la pequeña, lastimada y mojada, que sostuvo ese día, soy su trabajo de caridad.

-vámonos al apartamento-murmure cuando me relaje un poco, no quería llorar, él no hizo nada malo, yo soy la tonta.

-pero…-intento continuar.

-no quiero comer, quiero ir a dormir- trate de no sonar molesta pero no tuve mucha suerte, ya que se calló y seguimos nuestra marcha, pero no importa lo que pase, aunque peleemos (que no pasa frecuentemente) o alguno este enojado con el otro, siempre nos sostenemos de las manos, es nuestra forma de afirmar, "no te voy a dejar aunque quieras que lo hagas, siempre juntos".

Espero que les haya gustado.

Bueno lamento la tardanza, pero subí tan pronto pude el capi, quería dejar en claro algo, no es que no conteste las reviews porque nos sea agradecida sino que soy perezosa, tan solo eso, así que en este cuento voy a hacer un esfuerzo y lo voy a hacer con cada una.

Hermlils: gracias por estar en cada cuento mío, en serio, eres lo más, suerte en los finales.

LilyCS: gracias por tus comentarios, como ya sabrás es Jacob y Nessie, y si me da penita Seth, también en el futuro va a darte pena Bella, sufrió mucho la pobre, pero como siempre digo, hay una luz al final del túnel para todos, a no preocuparse.

Alexblackcullen: se trasladan ellos a menudo porque les quedo el miedo de que algo los sigue, o sea los vampiros, aunque ellos no recuerden eso, y perdieron la memoria porque pasaron por una experiencia muy traumática, después igual lo explico.

Brenda Elizabeth: si ellos dos son Jacob y Nessie, pero no se acuerdan de sus nombres.

LULLYVACO: gracias por tu preocupación, y espero que te siga gustando la historia.

Hasta el próximo capítulo.

Los personajes no me pertenecen pero si la historia.