NOTA DEL AUTOR:
Primero les deseo un feliz año. Segundo que mejor manera de empezar el año que con una actualización. En fin aquí les traigo la nueva entrega.
Quisiera hacerles unos cuestionamientos. Es obvio que ya saben a dónde va esta historia así que seré directo ¿Les interesaría que cambie la clasificación por M? para que disfruten de la escena si es que quiero ponerla. ¿Quieren esa escena? Puedo hacerla si es que en su momento tenga la inspiración ¿les gustaría?
Vamos respóndanme. Pueden hacerlo en los comentarios o por MP. Igualmente si sugerencias igualmente me las pueden hacer llegar por MP o los comentarios igual.
Los dejo con el capítulo, no se olviden de comentar. Hasta la próxima.
…
Esa Noche Nick regreso a su apartamento, en su corazón nada que lamentar o que cuestionar, sino todo lo contrario.
En cuanto entro se desabrocho la camisa para enseguida quitársela, la arrojo sobre sofá y se fue directo a su habitación, ahí se dedicó a ver qué es lo que le regalaron sus recientes amigos. La caja estaba forrada de color vino, bastante sobrio y con un elegante listón del mismo color. Era de tamaño medio y algo pesado, pero no demasiado, desconcertándolo en cuanto a que seria. Finalmente decidió abrirlo y lo que se encontró ahí adentro lo sorprendió bastante. Era un celular. Su tamaño y color negro le ayudaron a identificarlo, era el modelo más reciente. A diferencia de Judy que siempre utilizaba los Carrot-phone el prefería su competencia, nunca espero un regalo así. Una sonrisa cruzo por sus facciones, tal parece que su vida no deja de cambiar y para mejor. Mañana lo usaría con total felicidad. Dejo la caja abierta en el suelo al lado de su cama y se recostó sobre la misma, movió un poco su cabeza y su vista se enfocó sobre uno del par de objetos que estaban en su mesa de noche, lentamente estiro su pata para tomarlo, cuando lo hizo lo atrajo hacia sí. Era el regalo de Judy, lo acaricio delicadamente con las almohadillas de sus patas antes de abrirlo, sus pupilas miraban con total atención las imágenes ahí expuestas, hasta que estás se agudizaron en una imagen en específico. Era una de las fotos al lado de Judy. En esta auto-foto ambos sonreían, Nick recordaba el día en que la tomaron, dada la diferencia de altura entre ambos era él quien solía arrodillarse para estar a su nivel, hasta que ella quiso cambiar la forma de hacerlo, ese día sin previo aviso le salto encima para abrazarse a su cuello, el contacto tan repentino lo tenso un poco pero la risa fue la suficiente para encubrir su pequeña vergüenza, cuando ella coloco su rostro al lado del suyo y junto sus mejillas él sintió como se calentaba su rostro un par de grados más. Pero ese efecto duro poco, pues la calidez y suavidad del pelaje de la coneja lo calmaron de sobremanera, por eso llevaba esa sonrisa tan bobalicona, según él, en esa imagen, pues era poco después que descubriera lo que sentía por su compañera y mejor amiga. Se fijó en el rostro de Judy, ella se encontraba al lado del que se supone seria su peor miedo, su pesadilla en la tierra, su depredador natural, y se encontraba tan feliz y contenta, se le notaba cómoda en su cercanía al igual que relajada, como si fueran iguales sin diferencia alguna. Hasta que su mente reacciono, se le notaba así porque ella los veía como iguales, no como zorro y coneja, no como presa y depredador, no, solo como un par de animales sin diferencias, como amigos, como confidentes, como un macho y una hembra. Se sentó de golpe en la cama mientras veía otra foto, en esta los dos estaban juntos, recostados en una manta, ese había sido un día de campo, cuando terminaron de consumir la comida que prepararon entre los dos decidieron recostarse para ver el paso de las nubes, en simple acto de vanidad quizás propuso una foto a lo que ella acepto, ella se puso sobre su hombro para que sus cabezas estuvieran cerca. Las tranquilas sonrisas de ambos mostraban la tranquilidad el momento. Judy casi tenía una expresión de sosiego al estar a su lado. O tal vez si la tenía.
Habían salido, como amigos, si eso está claro, pero no era solo eso, antes para conseguir lo que quería de las hembras solo bastaba un poco de coquetería, unas cuantas palabras bien puestas y una que otra "situación conveniente" visitas a unos bares y listo, carne fresca para el depredador para él era tan fácil conseguir lo que quería en pocos días, aunque con Judy…en un principio lo atribuyo a una especie de deseo físico, nunca había estado con una presa y pensó que era una especie de deseo reprimido o algo por el estilo. Aunque desecho semejante pensamiento en cuanto llego, era algo más profundo e íntimo, cuando comprendió que era amor y sus complejos con ella se hicieron evidentes pensó que lo mejor sería mantener sus distancias pero simplemente se le hizo imposible. En esas salidas lo podía observar, ahora estaba claro como el agua, el lazo con Judy se fortaleció más allá de lo profesional, más allá de lo fraternal. Ante él por primera vez en su largo historial de trato con féminas se presentaba la primera y autentica posibilidad de romance, de la primera relación sentimental estable, un rechazo parecía tan poco probable y aun de pasar no la perdería, no perdería a su bola de algodón, estar alejados tanto no sería factible. ¿Realmente tenía algo que perder?
Realmente estaría dispuesto a perder lo único bueno que le ha pasado en su maldita vida en mucho tiempo, estaría dispuesto a arriesgarse a que la lastimaran de manera emocional, él no lo haría no de manera intencional, él prácticamente se encargaría de que pisara solo pétalos de rosas o que caminara entre las mismísimas nubes, nunca le haría daño o la lastimaría, primero se arrancaría las patas antes de hacerle daño con sus garras, o hacerle daño con sus colmillos. Realmente estaba dispuesto a ir en contra de la propia naturaleza por ella. Por ella haría lo que fuera.
Muchas veces le reclamo a la vida, le pidió explicaciones, le pidió razones, le imploro respuestas. Cuando finalmente se arto le exigió una retribución, incluso le suplico a su madre…le suplico algo…le suplico un milagro… Y ¿Si Judy realmente fuera ese milagro? Y ¿Si ella es su recompensa por sortear tan difíciles caminos? Ella parecía ser su arcoíris, su arcoíris en la oscuridad.
Enseguida recuerda las palabras de Zakk. Al igual que las de Finnick, ambas conversaciones tan similares. Y lo que le hacían ver viéndolo de manera directa y franca era algo simple, realmente estaba siendo un soberano imbécil por tener tales pensamientos ahora. ¿Realmente estaría bien ser egoísta? En pensar en él. Estaría dispuesto a que alguien más se acercara a Judy…Tal vez ella si sea su tesoro…la verdadera interrogante es… ¿Estará dispuesto a tomar lo que realmente es suyo y se merece?
Con esa última interrogante el vulpino se deja caer nuevamente, sus parpados le pesan, aunque no suelta el álbum que ella le regalo. Con el objeto abrazado se queda dormido, pues su mente le implora descanso y no sabe que mañana necesitara muchas fuerzas…
Esa mañana Nick se despierta de manera normal, o bueno, casi normal, sino se cuenta el hecho que se durmió abrazando un libro. Mira el objeto una última vez antes de regresarlo a su mesa de noche. Toma su teléfono para ver la hora, sorprendiéndose, se levantó 15 minutos antes de su hora común, para él era temprano y sin embargo no sentía sueño. Se dio una ducha rápida, preparo algo de café, comió un poco de cereal y salió antes de ir al trabajo para comprar ciertas cosas, necesitaba llenar su refrigerador, con cosas, cosas diferentes, nunca pensó en hacer eso. Después de hacer eso y guardar todo salió rumbo a la jefatura, sin embargo en el camino logro percibir una ligera variación ambiental un tanto…notoria debió de haberlo notado antes pero su rapidez al comprar todo eso se lo evito. Cuando llego al recinto vio a su compañera charlando con Benjamín por lo que fue a saludar.
—Muy buenos días —expreso al tiempo que llegaba y abrazaba a la coneja por los hombros-.
— ¡Nick! —le reprocho un poco—No podrías dejar de acercarte de manera tan sigilosa-.
—Déjame pensarlo…No—contesto simplemente ganándose un codazo por parte de ella— ¿Cómo estas Ben?
—Muy bien Nick y ¿Tú?
—De maravilla solo una cosa, soy yo o hace calor—quiso saber-.
—No, si hace calor y va hacer más calor—contesto el felino—Una honda cálida o algo así.
—Nick ¿Qué acaso no ves las noticias?
—Bueno…—se rasco tras las orejas—Mis redes sociales están destinadas a otras cosas—se excusó-.
—Pues deja te pongo al corriente zorro, la temperatura subirá bastante durante algunos días en la zona centro de la ciudad.
—Si, tal parece que será algo bastante notorio, bueno, menos en plaza Sahara e incluso dijeron que en Tundratown subirán unos cuatro grados—apoyo Garraza a la coneja-.
—Cuatro grados… los osos deben estar molestos—soltó con burla-.
—Solo cuídense los dos… la deshidratación o el golpe de calor son peligrosos, si ahora ya se siente esperen al medio día—les aconsejo su amigo-.
—Lo tendremos en cuenta—le dice la coneja—Pero depende, si nos mandan a Tundratown no será problema.
—Aunque para saberlo tenemos que ir a la sala, nos vemos más tarde colega—se despide el zorro mientras avanza-.
—Cierto, nos vemos luego—se despide mientras le da seguimiento al vulpino-.
Una vez en la sala por más que internamente lo hubieran deseado no les dieron la zona fría de la ciudad, ese día se les asigno el distrito forestal. Pero no se quejaron ni nada por el estilo. Después de una pequeña escala por unos cafés por parte del zorro ambos partieron con rumbo a su ronda. Las primeras horas del turno fueron normales a la vez que tranquilas, pero llegando pasadas de las once de la mañana.
—Siento que me derrito en este instante—fue el comentario del zorro-.
Si bien en el distrito forestal no de tanto el sol como en el centro o en Sahara, la humedad del ambiente crea un calor igualmente insoportable pues el ambiente esta tan cargado de agua junto a la tupida vegetación hacían un ecosistema sofocante para quien no está acostumbrado a las hondas cálidas en dicho lugar.
—Creo que por primera vez no exageras—le comento Judy de igual manera-.
—Siento que mi cerebro se funde—bromeo sacándole una risa a su compañera-.
— ¿Cuál cerebro? —Le pregunta-.
—El mismo que nos sacara por un rato de esta situación. ¿Qué hora es?
—Las once treinta ¿Cómo lo planeas hacer?
—Fácil pelusa, once treinta, domingo y distrito forestal—enlisto mientras contaba con los dedos de la pata-.
—O sea —como toda respuesta Nick le sonrió de forma enigmática y se bajó de la patrulla—Creo que el calor si le afecto la cabeza—comento al aire con una mirada de desconcierto y sus orejas alzadas-.
Si las patrullas tenían clima, pero por la posibilidad de tener que salir del vehículo en cualquier momento debido a una emergencia hacía desistir a Judy de encenderlo pues lo que menos quería era que ellos se enfermaran por el cambio brusco de temperatura.
Se recuesta en el asiento unos minutos y cierra los ojos para relajarse hasta que siente algo helado caer en sus piernas haciéndola abrir los ojos al instante, voltea a ver y descubre que es una ¿Bolsa de hielo? Enseguida voltea a la derecha y ve a Nick en la puerta de la patrulla.
—Algo refrescante— le dice antes de arrojarle una botella de agua de un litro-.
Recibiendo la botella en el aire—Pero…de donde sacaste esto—pregunto mientras ve la bolsa de hilo-.
—Simple—le dice mientras sube, también llevaba lo mismo para él—Aquí está tu respuesta—le tiende uno del par de objetos que llevaba en su pata izquierda-.
—Popsi-patita—le dice al recibirlo-.
—Claro, día caluroso. Perfecto para vender productos y golosinas frías en uno de los distritos donde hace más calor. Bueno fue que no te estacionaste tan lejos de una de las avenidas principales.
—Entonces Finnick está por aquí ¿verdad?
—Sí, aunque ya casi termina. Por eso accedió a venderme algo del hielo.
Los dos decidieron comerse la helada golosina mientras sentían la rápida acción de los elementos que bajaba su temperatura corporal.
—Me siento mejor, siento mi cabeza más ligera. Gracias Nick—le dice al zorro mientras este bebía algo del agua-.
Una vez que termino de beber—De nada…esto nos ayudara un rato y evitara que alguien vomite por el calor.
Continuaron su ronda y por supuesto que pasaron a comer un alimento más serio al pasar otro rato pues sus estómagos clamaban por ser abastecidos por comida. Una vez terminado su día y que se encontraban de hecho de regreso a la comisaria para dejar la patrulla…
—Oye Nick con esa paleta de la mañana me dio antojo de algo más-.
— ¿Cómo de qué?
—De algo un poco más dulce, que dices de un helado.
Sonriendo un poco—Pastel y helado tan seguido, al fin estas consintiéndote zanahorias.
—Ni lo pienses Nick, mañana pasaremos por el gimnasio y esta vez correrás ¿me entiendes?
—Solo si en lugar de ir a una atestada heladería mejor compramos un bote enorme y una crema batida, para ir a mi dulce guarida—le ofreció como incentivo propio-.
Sonriendo por algo aún más perfecto de lo que planeo para después de la heladería—Bien, solo que sea helado napolitano-.
—Trato hecho coneja—asintió mientras sonreía-.
Cuando ambos regresaron para dejar la patrulla.
—Sabes Ben eres uno de los más afortunados aquí el aire acondicionado es una maravilla—le dice el zorro mientras espera a su compañera que fue al área de casilleros-.
—Es por esto que adoro mi trabajo—le dice mientras se ríe y voltea—Pero comparados con otros regresaron bien-.
— ¿A quién le pego el calor?
—Del gato llego casi vomitando o creo que si fue a vomitar-.
—Créeme no estuvimos tan lejos de llegar igual—le dice recordando como se sentía al medio día-.
Finalmente Judy se reunió con ellos.
—Muy bien es ¿hora de irse?—comenta el zorro mientras ve a la coneja-.
—Sí, adiós Ben—se despide del felino-.
—Adiós Judy, adiós Nick—se despidió con ánimos-.
—Adiós Ben—se despidió el zorro mientras seguía a su coneja-.
Una vez que cruzan la primera calle de fuera de la comisaria.
—Y ¿Esa maleta? —pregunta el vulpino-.
—Bueno…como te diste cuenta yo ya sabía lo del cambio de clima y pensé cuando salgamos del trabajo me cambio porque este uniforme es muy caliente. Pero cuando ofreciste lo de tu apartamento en lugar de la heladería me dije mejor me cambio allá.
—Muy listo de tu parte—la elogio el canido—Y tienes razón con esto puesto no ayuda nada con el clima—decía mientras se aflojaba la corbata para quitársela y desabrocharse un poco la camisa-.
—Agradece que la acera no nos quema las patas—trato de ver el lado bueno-.
Ambos continuaron su camino al hogar de Nick, claro, con su respectiva parada para comprar un balde de nieve de cinco litros y un par de latas de crema batida. Cuando llegaron a su destino Judy se excusó para cambiarse de ropa a lo que Nick le ofreció su cuarto. Una vez con la coneja adentro y sin que pudiera verlo hizo algo que sabría pondría molesta a Judy si lo viera pero era uno de sus placeres favoritos. Como si fuera un infante puso sus labios en la salida de la crema y acciono el pequeño botón llenándose el hocico con el dulce producto, se quedó disfrutando de la sensación unos momentos antes de tragar y repetirla, hasta que un regaño llamo su atención.
— ¡Nick! No hagas eso—lo regaño al tiempo que ponía sus patas en sus caderas-.
—Lo lamento zanaho…—mas no pudo terminar su disculpa aun con el hocico lleno de crema y que por sus labios sale un poco de la misma, pues sintió como su corazón se paró en seco y su mandíbula quería caer al suelo por lo que veía-.
Ahí estaba Judy de pie mirándolo con el ceño fruncido las patas en sus caderas y tamboreaba levemente el suelo con su pata. Una imagen muy usual para él, excepto por un pequeño detalle que era muy, muy importante para él. Su ropa. La menuda hembra traía puesto unos mini-short de mezclilla que dejaban ver sus torneadas piernas casi en su totalidad al igual que sus magníficos muslos y una blusa de tirantes que dejaba ver en su totalidad sus hombros y que no llegaba a hacer contacto con los shorts dejando entre ver también parte de su abdomen.
—Si tuvieras 6 años lo comprendería, pero ahora… a veces pienso que solo eres un cachorro grande… ¿Nick? —pregunta algo desconcertada pues el vulpino ya no había hablado-.
Al escuchar su nombre sale de su aturdimiento… bueno casi— ¿Eh? Ah…s-s-si… si y–y-y-yo perdón si, este… yo también debo ir a…—su mente por primera vez en mucho tiempo se quedó en blanco-.
— ¿Cambiarte? —Quiso saber la coneja con una ceja en alto-.
—Si eso cambiarme… yo ahora vengo—se excusó lo más rápido, pero cuando paso atrás de ella para meterse a su habitación no pudo evitar dar una mirada hacia atrás, la cual fue la gota que derramo el vaso, se encerró lo más rápido que pudo-.
La coneja por su parte vio bastante extraña su actitud—Debe ser el excedente de azúcar y al calor—soltó en voz alta mientras negaba con la cabeza y se dirigía a la cocina para encontrar un par de vasos y unas cucharas para comer ese helado-.
Esa era una de las pocas veces que usaba ese tipo ropa y lo hizo por dos razones, primero, el clima si lo ameritaba pues con tanto pelaje si era muy sofocante la temperatura. Y dos…le pidió a su querida hermana mayor su opinión en cuanto a la idea de atraer un poco la mirada del zorro a lo cual ella le dio como consejo ese, usar la ropa que la "favorecía tanto". Solo esperaba que Nick no pensara que se veía ridícula, pero cuando ella se probó ese conjunto y se vio en el espejo no podía negar que se veía súper bien, solo esperaba que su amor secreto lo notara. Lo que ella no sabía es que en cuanto a las razones que dio por el comportamiento de Nick, acertó en el segundo, pero no de la forma en ella creía.
En su habitación Nick…
—Cálmate… cálmate—se repetía una y otra vez mientras se cambiaba—Desde cuando ella…se ve tan…espectacular…tan…deliciosa-.
Nick sabía que Judy era bonita, no que va, era muy atractiva y siempre pudo notar que tenía un cuerpo…increíble y escultural. Pero esa tarde simplemente le dio material a su imaginación para mucho… mucho tiempo
—Solo me falta verla en bikini y…—en cuanto semejante imagen quiso plasmarse en su cabeza—Contrólate animal… contrólate—trato de hacerlo mientras agarraba su cabeza suprimiendo sus bajos deseos, una vez que estuvo cambiado—Bien Nick…solo será una tarde de helado con crema batida…aunque quisiera utilizar esa crema en algo más y comerme a esa coneja… ¡Otra vez! —se exaspero consigo mismo—No hagas nada estúpido…Eso lo harás luego, pero empezaremos desde hoy técnicamente hablando…En las patas equivocadas esa coneja seria manjar—luego miro sus pata antes de abrir de abrir la puerta—Creo que estas parecen equivocadas—se dijo antes de salir-.
Cuando vio esas peludas orejas sobre el respaldo del sofá no pudo evitar tragar en seco.
—Bien Zanahorias ahora vamos a comer—soltó aun sin verla para asegurarse de no quedarse callado como un idiota-.
—Bien Nick—le dice mientras le da la lata—ya la desinfecte-.
—Vamos ¿solo por haberla metido en mi boca? —Le pregunta mientras sonríe y por fin se anima a verla-.
—Nick vas a compartirlo con alguien más—le dice con un puchero-.
Nick ahora tiene la oportunidad de detallarla completamente, y puede asegurar que Judy es todo un fruto de la pasión lo que cualquier macho puede desear— "Con razón todos los conejos de la ciudad la merodean" —pensó pues si les parecía atractiva con el uniforme cualquiera mataría por ver de lo que ahora es testigo, ese exquisito cuerpo era todo un deleite para cualquier macho, pues tenía una cintura delicada y unas caderas increíbles dignas de una modelo que ni la propia Gazelle tiene.
—Por favor como si nunca lo hubieras hecho—le contesta para mantenerse enfocado-.
—Claro que no…
— ¡Ja! —la interrumpió—Lamento decirle oficial que eso no me lo creo-.
—Y ¿Por qué no?
—Porque entonces se podría decir que no tuviste infancia—le recalco como si la acusara y se acercó a ella—Además estoy muy seguro de ver a una pequeña coneja con otros muchos a su alrededor esperando su turno para hacerlo-.
—Bueno…yo…—Judy simplemente desvió la mirada con un tenue rubor-.
—Y el zorro gana de nuevo—se dio la victoria—Vamos pelusa, no hay razón para que te de pena.
—Nick…está bien…solo no lo menciones—desvió su vista y encontró la manera de cambiar el tema—Por cierto aquí está tu helado—le dice a Nick mientras le pasa el vaso lleno y toma el propio también-.
—Gracias—le dice al tiempo de recibirlo—Ahora solo falta lo mejor—en ese instante le pone la crema-.
—Siento que tú podrías comerte solo una lata entera—suelta el ver la mirada del zorro-.
—De hecho tres—le dice divertido-.
—Nick eso es mucha azúcar—lo regaña como a un cachorro-.
—No…de hecho eso sería cuando me comí un frasco entero de jalea y una lata de leche condensada—le explico mientras recordaba—no el mismo día claro-.
—Espero que ya no lo hagas pues ahora necesitas estar en forma.
—No te preocupes—le dice con la boca llena—Con un ángel de la salud como tú a mi lado es imposible que suba de peso… aunque ahora corro el riesgo de desaparecer algún día-.
—Gracias por recordármelo. No lo olvides mañana correrás 5 km.
—Oye eso es mucho—le reclama-.
—Lo subiré a seis si reclamas de nuevo—le advirtió mientras
—Ok entonces are que lo valga—dijo mientras llevaba nuevamente la lata a la boca-.
—No te atrevas—le dice con tono agudo, cosa que fue en vano pues el vulpino igual lo hizo-.
Mientras sentía el dulce en su boca una idea le llego a la cabeza.
—"Creo que subirá la temperatura"—pensó de manera maliciosa—Judy—dijo mientras tragaba—Tienes una mancha-.
— ¿Dónde? —le pregunta confundida-.
—Ahí—dice al tiempo que le avienta un poco de crema batida y esta cae impecablemente en la nariz de lepórida y parte de su mejilla-.
— ¡Nick! —trato de regañarlo, más sus intenciones murieron cuando su risa se hizo presente-.
—Puntería prefecta—se alabó mientras comía un poco más y ve como Judy se quita la crema con sus linda patitas—Vamos sé que la quieres comer-.
Judy lo ve momentos antes de sonreír—Tienes suerte que ame la crema batida—le dice antes de comer un poco de la crema que se quitó de la cara-.
—Te falto un poco orejas—le dice mientras sonríe internamente-.
— ¿Donde?
—Aquí—dice al tiempo que en un movimiento lento pasa uno de sus dedos por su mejilla, en un movimiento delicado y suave, que a pesar de eso no pudo evitar sorprender a la presa-.
—N-N-Nick—quiso decir algo pero su tono de voz salió algo agudo que bien pudo confundirse con un chillido, vio como el depredador simplemente tenia aquella sonrisa confiada antes de retirar su dedo-.
Alejándose un poco antes de llevarse el dedo a la boca y degustar la crema—Solo puedo decir que es muy dulce-.
Judy se sonrojo furiosamente, no sabía ni dónde meterse o que hacer por lo que no pudo hacer más que reír un poco nerviosa y miraba a otro lado.
—Dime una cosa… ¿Por qué esa ropa? Nunca te había visto usar algo parecido—Pregunto genuinamente interesado pues técnicamente era la verdad-.
Ante ese cuestionamiento Judy se tensa un poco, bueno era momento de saber la verdad—Oh…Ya sabes…hace calor y… quería ponerme algo fresco además de lindo… ¿Cómo me veo? —lo último lo pregunto algo nerviosa-.
—"Te vez hermosa" No está mal…te vez muy bien—le dice ocultando sus verdaderos pensamientos-.
—No lo sé, a veces pienso que me veo algo ridícula—confeso algo desilusionada pues ella parecía no llamar la atención de Nick-.
— ¿Ridícula? —Pregunto no creer haber escuchado eso—Esta vez te equivocas… pues…te ves increíble…—le dice no muy seguro de continuar pero al ver que ella lo mira con atención se ve forzado a continuar—Realmente no tienes nada que envidiarle a alguna hembra de hecho todo lo contrario…
Judy alzo las orejas sorprendida, Nick ¿acaso le dijo que ella era atractiva? Esa duda sé quedo cimentada en su cabeza. Por su parte el zorro está pensando si realmente no metió la pata hasta el fondo.
—Tú ¿Enserio lo crees? —le pregunta algo tímida-.
Suspirando internamente—No, no lo creo—le dice con franqueza causando un mini-shock en la coneja—Lo sé—asegura con toda verdad-.
El sentimiento que estaba germinando en Judy cambio completamente por la seguridad en las palabras del vulpino. "Tal vez aun si tenga esperanza" si Nick la encontraba por lo menos un poco atractiva se podría dar algo más.
Nick sabía lo que hacía, estaba haciendo algo que juro no hacer…
En un principio…cuando todo esto inicio con el caso de los aulladores…a Judy… la veía como una plaga, una peste molesta…Había barreras que estaban separando a ambos y por mucho…claro eran las barreras que había puesto para alejar a todos de su vida, sin embargo ella…fue la primera en agrietarlas y cuando paso el "incidente" con manchas. Ella desmorono varias…ya que le salvo el pellejo de ser la cena de un jaguar salvaje, y fue con la que por primera vez abrió su corazón en décadas…fue la primera que le mostro consuelo en mucho tiempo… en lo que para él era casi una vida. Con el paso del tiempo siempre su puso limitantes y estas eran infranqueables… Oh lo eran pues desde hace mucho sabía y aprendió que con Judy siempre habría excepciones. Y hasta cierto punto solo existía una que seguía intacta desde que la creo…Pero esta vez no haría la excepción con Judy…
