Si te amé una vez, lo volveré a hacer

Capitulo 8: Citas

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Algún día te quiero enseñar
El medio por el cual los conflictos desaparecen en los días claros.

La gente no parará de hacerle daño a otros en este mundo degenerado.
Pero desde que te conozco no tengo nada a que temerle nunca más.

No importa cuánto mi cuerpo arda con tal que te sea entregado,
Volaría hasta el cielo blanco y puro para vigilarte

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NT. ("cursivas" hablando por teléfono)

Eran alrededor de las 7a.m. del domingo, y un teléfono sonaba insistemente, la dueña del departamento lo escucha entre sueños, alarga su brazo hasta tomar el aparato, con el fin de que deje de sonar, después lo vota a algún lugar del piso, y se acurruca en el pecho de quien duerme a su lado, quien la recibe con agrado y la arropa con las sábanas, acercándola más a él, y es que apenas llevaban un par de horas durmiendo, la verdad, habían tenido una noche, y madrugada bastante "ocupada", por lo que para nada planeaban levantarse a las siete de la mañana.

Mala suerte para la pareja, por que el teléfono volvió a sonar en algún lugar de la habitación una y otra vez…

-haz que se calle ¿si, Eriol? –El hombre se levanta tomando sus anteojos que estaban sobre el buró, buscando el aparato- oye linda, el identificador dice "mamá" ¿segura que debería contestar?

-¿ah?... ¡pásamelo! –Tomoyo se levanta de golpe, el teléfono había dejado de sonar, pero a penas pasaron unos minutos timbró de nuevo- hola, ¿mamá? –contestó con cautela, Eriol se dirigió al cuarto de baño

-"hola" ¿dices? ¿Por qué no has cogido el teléfono a la primera llamada? –le dice con tono de reproche.

-lo siento, estaba dormida, no sé si sabes pero hoy es domingo mamá

-desde luego que lo sé, pero no encuentro relación en que sea domingo y que no contestes el teléfono

-olvídalo madre –Eriol salió del baño y se acostó de nuevo junto a ella- ¿ya regresaste a Japón?

-sí, y debo añadir que estoy muy enojada contigo

-¿enojada? –Respondió extrañada mientras Eriol jugaba con su cabello- ¿y qué hice?, si se puede saber

-¿te parece poco llegar de Italia sin avisar a tu madre?

-estabas a saber en dónde, nadie supo decírmelo con exactitud ¿Cómo te avisaba? ¿Por telepatía acaso?

-no me hables de esa manera ¿es esa la educación que te di? –Fingiendo indignación- bastaron unos meses lejos de mí para que te olvides que soy tu madre y me trates de esa manera, que decepción Tomoyo Daidouji

-lo siento, de verdad, pero apenas si he dormido –ya más calmada- me alegro que hayas regresado de tu viaje ¿todo fue bien? ¿Cómo está Edward?

-muy bien, gracias, el viaje fue bien, pero no cambies el tema, el segundo punto de esta llamada es para preguntarte por qué no me dijiste que trajiste un hombre de Italia

-no hables como si se tratara de un suvenir… pero ¿quién te lo contó?

-Touya, y es que es el único en toda la familia que me tiene en consideración para contarme lo que pasa contigo y con Sakura, si no fuera por él ni me entero de nada

-no es falta de consideración, lo que pasa, es que aunque sea por motivos diferentes los dos son un par de controladores

-fingiré que no escuché eso, y te espero, o mejor dicho "los" espero esta noche a cenar en la casa

-¿Cómo? –eso sí que no se lo esperaba- ¿ésta noche?, ¿Los dos?

-obvio, al mal paso darle prisa, y cuanto antes conozca a ese muchacho mejor, los espero a las 7 –y con esto cortó la llamada

-¿y qué te decía tu madre? –pregunta el ojiazul mientras para después acercar sus labios a los de ella

-que nos espera esta noche a cenar –aun sorprendida.

Horas más tarde, un joven alto, de cabellos oscuros y piel bronceada camina sin prisas por una de las tantas calles de Tokio, la primavera aun no llegaba por lo que llevaba una chaqueta ligera, siguió avanzando hasta que llegó a un pequeño restaurante, construido con ladrillos cafés, la puerta era de vidrio y tenía un toldo en la entrada, también había una terraza con barandales y arbustos con flores, en esta habían mesas que tenían grandes sombrillas, y justamente ahí se encontraba la persona con la que había quedado de verse.

-¿hace mucho que llegaste? –dijo besándola rápidamente en los labios.

-hum, unos 10 minutos, te pedí un café, ¿está bien?

-me parece perfecto –sentándose en una silla frente a su acompañante- ¿A dónde te gustaría ir después de comer?

-¿qué te parece al zoológico?

-me parece una idea extraña ¿no te bastan los animales que vemos a diario en el trabajo bajo el título de "licenciado"?

-que cruel eres Touya, estoy de acuerdo que varios de ellos no dan una, pero tampoco es para tanto –dijo entre risas.

-vale, vayamos al zoológico si quieres, pero ni creas que te dejo escoger a donde ir otra vez Nakuru, tus ideas son un tanto preocupantes

-yo no tengo la culpa de que tú seas un aburrido –dijo enseñándole la lengua- además tienes que aceptar que así me amas

-tal vez… no te emociones tanto

Más tarde Touya y Nakuru fueron de paseo al zoológico, como pidió la guardiana, compraron helado, mientras observaban a lo lejos a los leones.

-por cierto Touya, ¿recuerdas que te dije que mi primo vendría a Tokio?

-sí, ¿ya llegó?

-hace ya un tiempo la verdad

-¿te has visto con él?

-no, solo me ha llamado por teléfono, llegó con su novia, parece que ésta lo ha tenido muy ocupado, pero me gustaría que fuéramos a cenar o algo durante la semana ¿te gustaría?

-no tengo ningún inconveniente, después de todo es tu único familiar ¿no?

-muchas gracias Touya

En el departamento de Shaoran todo estaba extrañamente calmado, por calmado entiéndase que Meiling no estaba persiguiendo a su primo por la casa, en cambio se oía que iba y venía dentro de la habitación diciendo cosas como "esto no combina" o "donde está mi zapato".

Y sí, la habitación de la joven china era todo un desastre: había ropa regada por todos lados, zapatos botados por doquier muy lejos de sus pares, el tocador lleno de maquillaje, la chica tenía la rizadora de cabello en una mano, mientras con la otra trataba de recoger su cabello con unos ganchos, y al mismo tiempo buscaba con la mirada el par del zapato que ya traía puesto en el pie izquierdo, que eran unas botas largas de color café y tacones, cuando fue interrumpida por el castaño que intentó entrar al cuarto, sin éxito, solo pudo dar un par de pasos debido al desorden.

-¿Qué se supone que ha pasado aquí? ¿Cuándo vino el apocalipsis zombi y no me enteré?

-no hubo tal cosa –la pelinegra apenas si se dio tiempo de contestarle a su primo.

-¿entonces?

-¿acaso no es obvio? –contestó con fastidio

-querida prima, yo sé que soy genial, pero aun no he podido obtener el poder de leer mentes, aunque dudo que contigo funcione, tu no piensas, solo actúas…

-no sé si tomar eso como un halago o como un insulto –mirándolo con cautela

-ni yo mismo lo sé, pero de todas formas ¿Qué pasó aquí? –Levantando el par de la bota que le faltaba a la morena- creo que necesitarás esto

-muchas gracias… y sobre esto, voy a salir

-¿tanto alboroto por ir de compras con Tomoyo?

-¿y quien dijo que iba con Tomoyo?

-¿no es así?

-desde luego que no, aunque tal vez si debí de ir de compras antes ¡no tengo nada que ponerme!

-pero si trajiste 4 maletas llenas de ropa

-¡a eso es a lo que me refiero! –Soltando un suspiro- fue muy difícil encontrar algo decente que ponerme, precisamente hoy que quiero verme espectacular

-insisto ¿Cuál es el motivo?

-ven, acércate –Shaoran obedece, y como puede llega hasta donde está ella, quien con un tono de voz casi susurro le dice:- tengo una cita

-ah, se trataba de eso, que tontería –después de unos minutos Shaoran reacciona- ¿Cómo que una cita? ¿Con quién? ¿Con permiso de quien? ¿Y por qué hasta ahora me entero?

-no seas escandaloso, yo soy Li Meiling y no necesito permiso de nadie para hacer algo, y menos el tuyo –le contestó desafiante.

-pues déjame decirte que te equivocas, como tu primo, y jefe de la familia estoy en el deber de protegerte y… -el timbre de la puerta sonó interrumpiendo el sermón de Shaoran, Mei salió disparada de la habitación, ya lista ignorando a su primo y "jefe de la familia"- ¡Li Meiling! –gritó saliendo en dirección a la entrada donde se encontró con un hombre rubio vestido casualmente.

-vaya, así que era cierto que eran vecinos de Sakura-chan, que bonito departamento –observando con detenimiento alrededor- ¿Cómo cuánto cuesta? Me está gustando este edificio

-¿tú eres la cita de mi prima? ¿Cómo es que te llamabas? –observándolo de arriba abajo, toda su ropa de diseñador, y su sonrisa de anuncio de pasta de dientes, y de hecho es la imagen oficial de una prestigiada marca de dentífrico

-Axel, Shaoran, Axel Williams, ¿Cómo puedes olvidar mi nombre? Vaya contigo, bueno, Mei si estás lista, ¿nos vamos? –extendiéndole la mano a la morena quien la toma y se dirigen a la salida

-¡regreso más tarde Shaoran! –fue lo único que alcanzó a escuchar el castaño antes de que se cerrara la puerta tras ellos, dejándolo de paso en un estado de shock, haciéndose preguntas como "¿cuándo?", "¿cómo?" y "¿por qué?"

Mas tarde en el mismo edificio, pero en el 7° piso, se encontraba cierta pareja alistándose para salir. Y cierta chica de ojos amatistas estaba sumamente nerviosa, mientras su novio estaba quitado de la pena sentado en la cama.

-¿Qué te parece esta blusa Eriol? –mostrando una blusa roja de mangas largas con adorno de flor

-se te ve igual de bien que las otras 20 que me has preguntado linda –mirándola con ojos tiernos

-definitivamente no tienes una opinión objetiva de este asunto –haciendo puchero

-no tengo la culpa que seas tan extremadamente linda que todo se te vea bien –acercándose para abrazarla y de paso darle un ligero beso en el cuello, la chica solo suspira

-aaah, Eriol, por eso te amo… pero enserio necesito tu opinión no basada en que me ames si no en lo que se necesita para esta ocasión

-¿de qué te preocupas tanto? Es una cena con tu mamá, el que debe dar buena impresión soy yo

-pero tú no necesitas más que una sonrisa para cautivar, estoy segura que mi madre, te va a adorar

-lo sé, soy adorable –sonriendo "adorablemente"

-sí, y a veces te odio

-pero aun así no vives sin mi

-no sé si para mi fortuna o para mi desgracia, pero así es, pero bueno, ya vámonos, por que se nos hará tarde

-por cierto, mencionaste a un tal "Edward" pero no me dijiste quien era –ya iban en el elevador

-ah, pues, Edward es… no estoy muy segura de que es oficialmente, pero podría decirse que es el novio de mi mamá

-ah, que interesante

Horas después cierta castaña ojiverde regresaba de la casa de su padre, donde tuvo una cena con él, su hermano y su cuñada Nakuru, pero como de costumbre, su hermano no paró de molestarla en toda la cena, por lo que estaba totalmente cansada, iba a subir por las escaleras, como casi siempre solía hacer, pero vio como Li entraba al elevador

-¡espera! Yo también subo –Shaoran detiene el elevador para que entre- gracias

-creí que no me soportabas, ¿estás segura de soportar estar conmigo en este espacio tan reducido? –mirándola desafiante

-la verdad estoy tan agotada que me da igual, me duele la cabeza, solo serán unos minutos, así que tataré de ignorarte

Sakura se recarga en un rincón del elevador, mientras Shaoran empieza a tatarear una molesta canción, para incordiarla, cuando llevaban un par de pisos avanzados el aparato se sacudió, y las luces empezaron a parpadear hasta que finalmente se apagaron.

-¿Qué sucedió? –preguntó la ojiverde alarmada

-nada, esta cosa parece que se descompuso –no dándole importancia

-es broma ¿no? –acercándose a él y jalándolo de la manga como si fuera una niña

-me temo que no –presionando todos los botones, pero nada pasó

-esto no es bueno –empezando a dar vueltas por el reducido espacio

-hey, tranquila no creo que sea para tanto, ya se darán cuenta que estamos atrapados, y si tanto te molesta estar conmigo, llama a la recepción para que avises que estamos atorados

-cierto –busca en su bolsa, pero cuando al fin da con su teléfono, se da cuenta que está muerto- ¡no tiene batería!, me olvidé de cargarlo

-sabía que eras tonta, pero no sabía hasta que punto

-¡cállate! Y mejor pásame el tuyo

-lo siento, pero lo dejé en el apartamento, solo bajé al lobby por un jugo de la máquina

-eres un inconsciente ¿Qué tal si te necesitan para algo? –Sakura se pone en cuclillas en un rincón mientras susurra algo, hasta que Shaoran escucha que su respiración se vuelve irregular y está sollozando

-¿estás bien Kinomoto? –acercándose a ella se da cuenta que está llorando

-sácame Li… tengo miedo… ¡sácame! –Empezando a ponerse histérica- ¡por favor sácame!

-cálmate –tomándola por los hombros, todo va a estar bien…

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**Notas**

Antes de que se me olvide, TODO el crédito por los personajes de CCS pertenecen a las CLAMP, yo solo tomé prestados los personajes para hacer realidad las ideas que rondan por mi cabeza.

¿Qué tal el capítulo? No hubo mucha interacción entre la pareja favorita más que al final, pero parece que se pondrá bueno ¿Qué opinan? ¿Merezco un review a pesar de la demora? Por fis, digan que sí.

Pensé poner un poco de las otras parejas, además de ExT descubrimos la de TxN y ¿Qué tal la de Mei x Axel? ¿Sorpresiva? Eso espero, se me ocurrió de pronto y un par de sorpresas para unir al par de castaños que ¡serán reveladas próximamente!.

Como siempre, muchas gracias por leer, espero se encuentren todos bien, aquí llovió este fin de semana y el pasado, arruinando mi salida al cine L pero ni hablar, no debemos de despreciar la lluvia, bueno, eso me dijo mi jefa.

Espero sigan ahí esperando la actualización, y según yo tendré tiempo esta semana, así me pondré a escribir, saludos, y nos leemos pronto.