Hola a todos!!Al fin puedo actualizar esto, me sentía muy apenada de no hacerlo. Ya saben, oscupada con la escuela y esas cosas.

Espero q les guste este capítulo que me ha quedado bien a mi gusto.

No es el último!!

Besoo

Lal!

10)Vuelve que sin ti la vida se me va.

¡Buscarle un nuevo padre a su hijo! ¡Por Merlín y todos sus Santos Caballeros de la Mesa Redonda! Esta loca, desquiciada y lunática al mencionar a Kevin como un posible..¿En qué estaba pensando..?

Las pobre Rosalie y Wendy la miraban con caras de alma en pena. Ella levantó la mirada y esbozó una sonrisa torcida y triste.

-No se preocupen por mí-les dijo en un medio susurro, alicaído-Estaré bien..Solo..quiero estar sola y dormir..¿No te quedan de esos somníferos?-Wendy negó, enojada y se acercó a arroparla.

-Te harán mal…y no es aconsejable para el bebé-Ginny, al recordar su estado, asintió-Trata de dormir..y si necesitas algo..Solo pega un grito-Acarició su cabello y su mano-Duerme.

Rosalie le tiró un beso en el aire y salió con su amiga del cuarto.

-Está muy mal-musitó tristemente Rosalie y suspiró.-Encima no quiere cuidarse.

-Peligra su vida, y la del bebé..-Wendy se recostó en la pared y exclamó-No comprendo lo de Harry..si la quería..

-La quiere todavía, debió de ser todo una confusión..Nunca había visto a alguien que quisiera más a Ginny.

-Pero es hombre, y Ginny está embarazada..y..

-¡No te atrevas ni siquiera a enunciar que Harry quiere deshacerse de Ginny y su bebé!-amenazó con un dedo-La ama con locura, ¿entiendes? Pero ella es cabezota, y ha sufrido montones.

-Lo siento, y es verdad, Ginny no quiere ser lastimada de nuevo..Ella siente que no vale junto a Harry-dijo Wendy con otro suspiro.

En ese momento llamaron a la puerta y Wendy fue a abrir, cuando suspiró irritada y se volteó.

-Quién es?-preguntó Rosalie asomándose.

-Este idiota que completa el triángulo de novela!-se quejó la rubia con los brazos cruzados.

El recién llagado sonrió y tomó asiento con total confianza.

-Vengo a ver a Ginny ya a proponerle una cosa…

/

Sentía la cabeza adolorida y pesada, como si le hubieran pegado con una bludger en la parte frontal.

Asintió apesumbradamente ante las palabras de su abogado, el Sr Finnes, el antiguo amigo de la familia Potter, y se volteó levemente al sentir una mano sobre su hombro.

Era Ernest Rockwell, su manager deportivo quien le sonrió compasivamente.

-Es todo por ahora Harry, pero deberás presentarte en las citas de conciliación con la demandante-anunció su abogado, cerrando su portafolios-Sé que esto es mucho para ti, hijo-Le dedicó una sonrisa parecida a la de un padre consolador-Pero es lo que te toca por ser rico y famoso.

-Eso es lo de menos-masculló Harry incorporándose-Solo quiero que Dianne me deje en paz y sin con esos cincuenta mil galleons ella es feliz, lo seré yo también.

-Harry, de eso vengo a hablarte-dijo Ernest Rockwell dejando un paquete mal envuelto sobre la mesa-Esta chica ha ido un poco más allá de esta demanda.

Harry lo miró, extrañado y abrió el paquete con aprensión. ¿Qué más podía querer que ser famosa y ser rica? Suspiró, abatido, y dejó el libro sobre la mesa.

Era obvio. Ser más rica, y más famosa, quedando bien parada como la "chica a la que abandonaron".

-¿Una biografía?-preguntó el Sr Finnes examinando el libro con una foto de Dianne, llorando prácticamente en la portada-"Mi vida, todo una novela"-leyó el titular, sorprendido-¿Qué pretende con esto?

-Dejar a Harry más hundido, si se puede todavía-opinó Ernest con un suspiro y se sentó, apoyándose cansado en el respaldar de la silla-Con esto tu reputación está en manos de Merlín, Harry…Ella ha sacado todo el provecho que ha querido.

-Que lo siga haciendo, la verdad me importa un rábano-increpó suspirando, con unas ojeras profundas-Solo quiero dormir, tratar de estar bien y recuperar a Ginny, si se puede.

-Muchacho-Su abogado lo palmeó, paternalmente-Trataré de molestarte lo menos posible, y si nos toca el Juez Winslet, en menos de dos semanas estarás liberado, créeme.

-Gracias, Sr Finnigan-Levantó la mirada y gesticuló algo parecido a una sonrisa-Lo acompaño a la puerta..

-No Harry, siéntate-lo cortó Enernest y se ofreció él mismo a acompañar al abogado a la puerta-Sr Finnigan-le dijo cuando estaban más alejados del vencido muchacho-¿Cree que será posible eso que dijo?

-¿Lo de dejarlo lo más tranquilo posible?-Ernest asintió-Sí, lo creo..Mire..con estas chicas en busca de fama y dinero, se arreglan las cosas muy fáciles, y Harry quiere la vía rápida.

-Entonces, si quiere más dinero, déselo que Harry estará contento-El Sr Finnigan asintió y se retiró con una sacudida de mano.

-Harry, deberías dormir..-le aconsejó Ernest-Yo me ocuparé de las llamadas hartantes de Jules Morfey, de los gastos que les debes y de los paparazis.

-Gracias Ernest-Se puso de pie y lo palmeó en el hombro, muy agradecido-Dormiré un poco y luego trataré de ver a Ginny.

-Espera Harry-lo detuvo el hombre vacilante-¿Estás seguro que quieres realmente a esa chica? Por que si estás haciendo todo esto solo por que está embarazada..

-La amo-lo cortó seriamente-Por qué lo preguntas?

-No dudo de tus sentimientos, Harry-contestó-Pero quería asegurarme de que todo ese mambo realmente vale la pena.

-Oye, Ernest..Sé que es rápido, y pensarás que estoy loco, pero..

-¡Ey, Harry!-exclamó frenándolo con la mano-No cuestiono lo que sientes, solo quería saber la verdad.

-Esa chica es el amor de mi vida, amigo-declaró Harry con voz ronca y los ojos casi cerrados por el cansancio-Y lucharé por ella con lo que me quedan de fuerzas.

Ernest sonrió y lo mandó a dormir para recuperar "esas fuerzas".

/

-Claro que sí-asintió Dianne con la cabeza, y una sonrisa de satisfacción-Por supuesto que pienso utilizar este libro para impulsar mi carrera como escritora, modelo y por qué no, actriz de novelas muggles.

-¿Se le da bien la actuación?-preguntó una reportera de más allá levantando la mano.

-La verdad es que nunca lo he intentado, pero podría aprender, no?-contestó amablemente y la reportera cuestionó la respuesta alegando que las chicas que comenzaban su carrera siendo modelos, nunca actuaban bien-Pero con preparación y ganas se llega muy lejos. Y creo tener esas dos virtudes-contestó tratando de no ser grosera. Reporteras entrometidas como esa se meterían con ella toda su carrera.

-Una pregunta más-Dianne asintió, sonriendo con falsedad-Será la última, lo prometo-Todos miraron expectantes la pregunta de tal desafiante reportera -¿Qué sientes al haber comenzado tu "carrera", como la llamas, en base a el despecho de tu relación con Harry Potter?

La hermana de Dianne, sentada junto a ella, carraspeó sonoramente e intentó dar por finalizada la conferencia, pero Dianne dudó antes de detenerla y decir:

-Querida, mi carrera comenzó el día que decidí comprometerme con Harry, pero fue él quien me dejó, y eso me sumió en una total depresión de la cual estoy tratando de salir adelante con ayuda de mis seguidoras-Un par de chicas altas y con una neurona estaban emocionadas, saludándola-Mi hermana-La chica que antes había tratado de frenar la conferencia asintió, levemente-Mi libro-Tomó su biografía y la presionó contra su pecho-Y ustedes, en cierta forma, por que son una terapia para escapar mis emociones.

La reportera lo anotó en su libreta con la vuelapluma y asintió.

-Gracias a todos por estar presentes aquí, los veré este Viernes en Flourish & Blotts para firmas mis ejemplares a las cinco de la tarde.-Dianne sonrió para un par de fotos más y bajó de la tarima hacia el cuarto de atrás, donde se dejó caer cansada frente al tocador con espejo.

-¿Hasta donde piensas llegar?-preguntó en un susurró de irritación su hermana con incredulidad-¿Cómo puedes mentir de esa forma frente a todos esos reporteros?

-¿De qué hablas?-preguntó molesta-No te cuelgues de mi momento de fama, hermanita-amenazó con un deje de ira palpable en la voz-Soy yo quien está en la cima de la fama en este momento, no tú, Jessica-aclaró y sonrió con arrogancia-Bien quieres mi vida, ¿no? Hermosa, popular y ahora rica, muy rica.

-Harry Potter te dará ese dinero-increpó Jessica-Pero no te hará feliz, Dianne..Yo..-suspiró, angustiada-..Acepté venir a esta conferencia contigo pensando que te arrepentirías y les dirías las verdades a esos reporteros..Pero veo que me equivoqué-Negó con la cabeza y añadió-Estás labrando una disque carrera a base de mentiras y despecho..y por eso quise detener todo este circo-Dianne soltó una risita arrogante-¡No te burles de mí!..Quiero cuidarte, aunque no lo creas..-terminó en un susurro de casi súplica.

Dianne negó con la cabeza y se puso de pie, frente a su hermana.

-No me comeré ese cuento que quieres cuidarme..¿Acaso crees que mi verso sobre la depresión y maltrato de Harry es demasiado frágil como para quebrarse a la primera?-Negó con el dedo y chasqueó la lengua-Soy más inteligente que eso, Jessica..Creí que lo sabías.

-Solo quería cuidarte de lo que pueda venir, Dianne-dijo en voz casi baja-Harry y esa chica se reconciliarán, se presentarán en público y tú serás olvidada para siempre. Nadie recordará a la chica que salía con la estrella de Quiddicth, y quedó despechada, nadie recordará tu biografía inventada-Arrojó el libro a los pies de una ofendida Dianne-Nadie en todo el Mundo Mágico creerá o recordará tus palabras falsas ¿Sabes por qué?-Dianne iba a replicar pero su hermana la calló diciendo-Por que carece de interesante lo que muestras, Dianne. Eres una más en la cadena de mujeres que quiere conocerse a cuestas de personas buenas y asquerosamente ricas como Harry, quien tuvo la suerte de no casarse contigo, y hallar a esa chica..Aunque sé que no eres mala persona, estás cegada por lo material, y eres tan superficial que crees saber todo pero no es así.

-Eres mi hermana supuestamente-chilló Dianne casi llorosa-Eres despreciable..

-Soy lógica, y eso lo sabes..-Sonrió pero no de forma burlesca, sino de forma afable-Pero digo la verdad, y lo sabes también . Y espero con toda mi alma..-tomó una mano de su hermana-..aunque no lo creas, que recapacites y acabes con todo este circo barato.

/

Ginny salió de su cuarto con los ojos entrecerrados y su bata a medio poner. No podía dormir debido a gritos, insultos y su nombre se oyó en varias ocasiones.

-¿Qué pasa? Me duele la cabeza-se frotó los ojos para ver mejor y soltó un chillido de sorpresa al ver a Kevin McFloid peleando verbalmente con su prima y su amiga-¿Kevin, qué haces aquí?-preguntó sorprendida para mal.

-Estoy buscándote pero estas dos..-las miró con molestia-..mujeres..no me dejan hablar contigo.

-Y qué bien-carraspeó y rectificó-Digo, qué mal, qué desconsideradas-Wendy sonrió de medio lado y Rosalie también.-¿Qué quieres, Kevin? No estoy bien y quisiera descansar.

-Eso mismo le estábamos diciendo-dijo Wendy con su varita entre sus manos-Pero es necio y..

-Solo quiero hablar unos segundos, por favor-le pidió tratando de poner esos ojos de pena que Ginny conocía muy bien.

-Kevin..¿Sabes qué?..No tengo ganas de pasar por esto de nuevo-se revolvió el cabello, exasperada-Digo, tus súplicas, perdones y reconciliaciones baratas..Ya lo hemos pasado y..estoy cansada.

-Es por eso mismo que vine, Ginny..Sé que estás embarazada y quiero, nosé, hacer algo por ti-exclamó en voz enérgica con cariño que Ginny sabía que no existía.

-¿Hacer algo por ella?-susurró incrédula Rosalie pero Wendy la calló. Captando una seña mínima de Ginny de dejarlos solos-Pero Ginny..-protestó la chica pero la pelirroja asintió, susurrándole "Todo está bien".

-Esta bien, vamos..-suspiró Rosalie metiéndose, no muy convencida, con Wendy a la cocina, quien mató con la mirada al chico.

-¿Quieres ayudarme?-increpó burlonamente la chica sentándose-¿Es que acaso se te ablandó el alma o quieres comenzar actos de caridad?

-No, Ginny, no-se acercó lo suficiente como para tomarla de las manos. Ella se dejó, tratando de no reír ante sus palabras-Yo quiero ser el padre de esta criatura, Ginny…Por lo que sé-se aclaró la voz levemente-..El padre es una basura, no se ocupa de él y tú estás sola y desamparada..Y yo quiero..

-¿Quién te dijo todo esto?-preguntó interesada soltándose con rapidez.

-Eso ahora no importa, yo solo quiero..

-¿Quién te lo dijo?-reiteró ahora algo molesta-Quiero saber quien te dijo todo esto, Kevin.

-Eso no importa, Ginny..yo solo quiero ser..

-¿Quién?

-Esta bien..-suspiró el muchacho-Las secretarias de la oficina de Jules Morfey.-soltó y volvió a tomar las manos de la chica-Pero eso ahora no importa, por que importas tú, el bebé y mis ganas de ser parte de esta familia.

-¿Familia?-preguntó incrédula Ginny y soltó una risita apagada por el cansancio físico-¿Familia, dices?-Kevin asintió, entusiasmado-Tú no eres capaz de formar una familia en este momento, Kevin…Es más, me aventuro a decir que apenas puedes mantener a una lechuza, o me equivoco?-Kevin la miró, ofendido-En serio, Kevin, todo esto es gracioso..Incluso, ridículo.

-Pero mis propuestas Ginny, son serias y tú necesitas un padre..

-El padre de mi bebé está presente..¿si?-lo cortó ella tajantemente.-Es el mejor padre que pude haber escogido para tener un hijo..No tú-lo señaló, con superioridad-Que me engañaste y me heriste, y ahora te vienes a hacer el hombre ejemplar ofreciéndome cosas que ni en sueños me darás, Kevin.

-Ginny, no digas esas cosas-pidió algo dolido, aunque la chica sabía que era pura actuación.-Yo no te amo, eso es cierto, pero con el tiempo..

-¡Con el tiempo nada, Kevin!-increpó cansada con la voz elevada-¿Es que no entiendes que lo que me dices me divierte? Lo veo tan..increíble y..ocurrente que apenas lo entiendo-exclamó sonriendo de medio lado, en medio de un rostro blanquecino, pálido y sin gracia-Te lo agradezco Kevin, pero no puedo aceptar nada de esto..

-Pero Ginny..si tú solo..-suspiró, abatido y avergonzado-..Dicen que el padre es detestable..un Don Juan insufrible, Ginny..Tú no te mereces eso.

-Y si me merezco que me engañes, Kevin?

El muchacho negó, más avergonzando y se alejó unos pasos de Ginny para bajar la cabeza y suspirar. Se sentía un idiota total. Ni siquiera sabía por que estaba allí, solo recordó escuchar que Ginny estaba embarazada y salir corriendo a su apartamento.

-No sé que manía extraña tienes de querer volver conmigo.-habló la chica, pensativa-Es quizás, que soy demasiado buena y te perdonaría infidelidades..Si te amara, claro-Kevin asintió, rojo de la furia y de la vergüenza del orgullo pisoteado.

Ginny lo miró con algo de pena, pero en el fondo sabía que merecía esas palabras de burla y realidad. Una por haberla engañado con aquella chica, y otra, por haberle propuesto volver con ella alegando "necesitarla" cuando Ginny sabía que solo quería acostarse con ella.

-Estoy demasiado humillado con esto..¿no crees?-preguntó sintiendo su virilidad masculina ofendida-No te buscaré más, Ginny.

-Me alegro-soltó la chica cortantemente y suspiró tomando asintiendo-Con esto cerramos una historia revoltosa, densa y sin momentos lindos que rescatar.

-Para ti no, pero para mi, si-admitió el chico con una sonrisa un poco triste-Adiós, Ginny.

La pelirroja soltó un leve"Adiós" sin emociones expresadas por aquel sujeto que era un pobre diablo viendo en qué vida meterse.

Por suerte, la suya ya estaba ocupada, y demasiado, como para que aquel tipo metiera cizaña, y la enredara más.

-¡Se fue!-Wendy y Rosalie la oyeron y salieron de la cocina con un pastel y varios platos.

-¿Se fue de aquí o..?-Wendy la miró, interrogante.

-Se fue de mi vida-anunció Ginny como si dejara un yunque caer de un edificio muy alto. Es que de echo, se libraba de un gran peso.-No volverá a rondar más por aquí, molestando y tratando de meterse.

-¡Sii!-chilló Wendy lanzando una servilleta al aire y abrazando a la débil Ginny-Yo sabía que este era el momento de echarlo definitivamente.

-Te felicito-apresuró a decir Rosalie cortando el pastel-Aunque no conociera mucho de su relación, no me agrada para ti a menos que sea..-se calló repentinamente, viendo el error que había cometido.

Ginny asintió, tranquilizándola.

-Harry-pronunció Ginny con una diminuta sonrisa en los labios-Dilo, no hay problema.

-¿De verdad?..Por que si metí la pata, lo siento-se disculpó con pesar acariciándole el brazo-Sé que lo que viste no te gustó nada, pero..

-No hablemos de eso ahora, si?-pidió Wendy y carraspeó a propósito-¡Ahora comeremos pastel! Por que ahora que somos más, tendremos que preparar cosas más ricas en calorías y exquisitas.

-Gracias-Ginny tomó un trozo de pastel de chocolate y se llevó una cucharada a la boca-Mmmm-clamó en un gemido de placer.-Está buenísimo.

/

Sintió su nombre varias veces y alguien la zamarreaba suavemente por lo hombros.

Abrió un ojo y vislumbró a Wendy de bata, con los cabellos revueltos y su insistente voz tratando de que se despertara.

-Ginny, vamos, arriba.-pedía la chica y aplaudió en el aire, cerca de los ojos de la pelirroja-¡Ginny, te buscan! ¡Despierta!

-Pero..si son las dos de la mañana..-susurró la chica con somnolencia-..¿Quién demonios es tan imprudente..?

-Harry-dio como toda respuesta Rosalie, su prima, entrando al cuarto en la misma condición que Wendy. Al parecer, Harry las había despertado.-¡Vamos, Ginny! Está esperándote en la sala.

-Luce muy cansado al igual que tú, pero necesitan charlar y..

-Ya, ya-se quejó la pelirroja incorporándose y aceptando la bata que Rosalie le pasó-Pero déjenme dormir luego, si?

Las chicas asintieron, gustosas de que Ginny aceptara con facilidad hablar con Harry, quien estaba ansioso y adormilado, en un sillón de la sala.

-Harry-saludó la pelirroja tratando de abrir más los ojos y tomando asiento junto a él.

Todavía no sabía por que había aceptado ese encuentro con tanta facilidad, pero sentía que ya había pasado un día y medio desde el desastroso momento que le había echo tanto daño. Sentía que quería acabar con esta cadena de problemas y sucesos extraños con rapidez, al igual que lo hizo con Kevin horas atrás.

Además, sentía que le debía por lo menos, una respuesta a Harry, por los momentos buenos que habían pasado por su hijo, sobre todo.

-Ginny-gesticuló el chico despertándose del todo y subiendo sus gafas-Qué bueno verte.

-Igualmente-contestó con un ápice de agrado que a Harry le dio una esperanza-Harry, en cuanto a lo pasó, yo..

-Ginny-pidió sin siquiera acercarse más, o tomarle las manos, como Kevin había echo o cualquier otro hombre hubiera echo en su lugar. Tomarle las manos o acariciarla para que ella se debilitara ante el contacto.-Déjame decirte una sola cosa, y luego dime lo que quieras pero..primero déjame hablar.

-Está bien-asintió ella.

-Sabes que lo que pasó allá con esa chica no fue nada, ¿verdad?-preguntó y Ginny solo asintió levemente-Digo, que no pasó nada entre nosotros.

-De eso no estoy tan segura-expresó con escepticismo-Si me quieres contar como fueron las cosas..

El chico asintió, contento por que le diera esa oportunidad. Comenzó a narrar lo que había echo ese día, la confianza que le inspiró aquella chica y como acabaron en su apartamento en tan comprometedora situación.

-Necesitaba alguien con quien hablar-explicaba y Ginny solo lo miraba, atentamente-Alguien a quien contarle mis problemas y me diera una opinión, o simplemente que se quedara callado y me escuchara.

-Así que..-Ginny carraspeó..- Esa chica te cayó bien y la elegiste para contarle tus problemas.

-Sí, así es-corroboró Harry-Me habían pasado muchas cosas buenas en tan poco tiempo, y a la vez, cosas malas.

-¿Malas?-preguntó Ginny temiendo que le dijera que su bebé y ella eran esas cosas.

-Dianne, y mi carrera-contestó sorprendido de la pregunta-Ahora me está demandando, ha sacado una biografía que no me deja muy bien parado que digamos..y.. mi carrera, la cual la verdad ya no me importa.

-¿Por qué dices eso, Harry?..Sí el Quiddicth siempre ha sido tu fuerte y..

-Creo que dejaré de jugar por algún tiempo, ya sabes, para descansar un poco-Ella lo entendió. Demasiadas cosas en poco tiempo, sumado a una muy mala fama.-Y tengo la esperanza de trabajar algún día como auror, como mis padres.

-¿Auror?

-Sí, nunca se lo había dicho a nadie-sonrió, como un niño pequeño-Pero mis padres fueron muy buenos aurors y siempre me gustó esa carrera.

-Pero es peligroso..

-Pero no tiene tanta fama y problemas rosas como el Quiddicth-la cortó Harry sintiendo agradecimiento por su preocupación-Y bueno..-suspiró, nervioso-..Eso fue lo que pasó con esa extraña.

Ginny asintió de nuevo y carraspeó, mirando al suelo.

-¿Sabes quien vino a verme hoy?-preguntó subiendo su mirada, y el chico negó-Mi ex novio, Kevin.

A Harry se le subieron los colores rojos a la cabeza y sintió el temor crecer dentro de su ser. ¿Acaso sus palabras de buscarle un nuevo padre a su hijo eran ciertas?

-Yo soy el padre de ese bebé-declaró antes que la chica hablara-Tengo derechos sobre ese bebé, Ginny.-dijo en una voz suplicante que la hizo caer ante una debilidad y encanto total.

-Lo sé, Harry, lo sé-respondió enternecida, y agregó-Es por eso que lo eché de aquí.

El moreno respiró más tranquilo, le pidió que le dijera a qué había ido aquel patán. Ginny le contó todo muy por encima, sacando algunos detalles y Harry se serenó más aún, teniendo la suerte de su lado al saber que Ginny sabía diferenciar bien las cosas.

Le había dado lo que ese imbécil se merecía. Ya había pasado su turno con la chica, y ahora le tocaba a él, y era su familia.

No dejaría que nadie, y menos un imbécil, se tratara de meter en su familia casi armada.

-Entonces, Kevin se marchó para siempre de tu vida-soltó el muchacho en tono de pregunta. Ella afirmó con la cabeza.-Y eso quiere decir que tus palabras fueron fruto de la rabia del momento-Ella volvió a afirmar.

-Tengo bien en claro quien es quién, Harry-contestó con voz seria-Y sé que eres el padre de mi hijo, yo nunca te alejaría de él, aunque nos odiáramos.

-Tenemos la suerte de no hacerlo-osó de decir el chico, algo asustado-¿Cierto?-preguntó tragando saliva, con un gran nudo en la garganta.

-Yo no te odio, Harry-negó la chica con seguridad-Pero tampoco te quiero-Harry sintió su corazón aplastado, sangrando en los pies de Ginny. Insegura y revoltosa Ginny Weasley, a quien él amaba.

-Hay una canción muy linda, Harry-continuó diciendo y el chico se sintió molesto de que siguiera hablando como si hablara de algo común y corriente.-Dice algo como..-lo pensó un segundo y entonó-..Vuelve, Que sin ti la vida se me va...Oh, Vuelve..Qué me falta el aire si tú no estas..Oh, Vuelve..Nadie ocupara tu lugar..Sobra tanto espacio si no estas..No paso un minuto sin pensar..Sin ti la vida lentamente se me va..-acabó de cantar y una sonrisa de alegría se le estampó en rostro. Harry se sentía confundido y ella se acercó, tomando una mano suya-Harry..siento haber dado tantas vueltas..Es que soy insegura, indecisa e histérica..pero te amo.

Se sintió desfallecer ante tales palabras y acortó la distancia que los separaba con ansias y rapidez.

Ginny cerró los ojos al sentir el roce de los labios del chico, moviéndose contra los suyos, con deseo guardado y cierto entusiasmo, como si lo que viniera sería mejor.

De echo, ella sabía que sería mejor.

-Cielos, Ginny Wealey!-masculló el chico radiante-Me hiciste pasar los peores minutos de mi vida!-La atrajo de nuevo hacia él, esta vez con más delicadeza y suavidad. Ella sonreía en todo momento, y se dejaba hacer.-Nunca, nunca, pero nunca..-amenazó Harry al separarse del segundo beso-..nunca, nunca, nunca..me hagas de nuevo esto, Ginny...La espera fue interminable.

-Pero valió la pena..-susurró ella abrazándolo-Ah, espera-se separó levemente y sacó una cadenita de su bolsillo-¿Me la colocas?

Harry la miró unos segundos, vacilando.

-¿Te la habías sacado?-preguntó un poco desilucionado.

-No, se me cayó-justificó la chica y el hombre se tranquilizó. De echo, era la verdad. Cuando se levantó esa mañana, se tocó el cuello y no sintió el tacto de la fría cadena de oro blanco y sintió enloquecer.

Luego de una cansina búsqueda por el apartamento, Wendy la halló debajo de la cama, con un eslabón abierto-Nunca me la sacaría, Harry..Sé lo que significa para ti.

Flash Back

La pelirroja dejó de escribir atónita y tomó la bolsita.

-Pero Harry..yo no…

El moreno negó y apretó la mano de Ginny sobre la bolsita. Era perfecto para ella.

-Era de mi madre..y..lo encontré entre sus pertenencias cuando murió-explicó con los ojos brillantes-Ellos murieron en un accidente muggle automovilístico..y ella la llevaba puesta todo el tiempo.

-Es muy bonita.

Era una cadena de plata, algo vieja pero que conservaba su brillo. Tenía un colgante en forma de gota, en el centro, color púrpura.

-Su madre se la dio cuando era pequeña..y yo quiero dártela a ti.

-Harry..esto es algo tan personal para ti..yo..no puedo aceptarlo-repuso apenada al borde de las lágrimas. Era el gesto más tierno que habían tenido con ella.-Nunca un hico me regaló algo como esto..tan significativo..pero no puedo aceptarla, Harry..Guárdala para ti.

-¡No, Ginny!-exclamó tajante, haciéndola temblar-Quiero que la uses, que me recuerdes cuando la veas..Yo la tendré guardada en un cajón, sin darle uso..Por favor.

Ella asintió, por que se enojaría si lo seguía rechazando. El moreno volteó y se la colocó acariciando su cuello con los dedos.

-Te va perfectamente.

-Es muy bella..Espero lucirla como se merece..pero..¿No se la había dado nunca a otra chica?-preguntó curiosa. Debía saberlo. El muchacho negó fervientemente-¿Soy la primera?

-Ginny..estas cosas son tan importantes para mi que no se las doy a cualquiera.

-Pero yo..

-Tú eres especial, Ginny..por eso quiero que la uses-explicó con una sonrisa

Fin de Flash Back