Nozomi:

Largos años habían pasado desde la masacre de su clan. Luego de asumir su puesto como líder, había tomado la decisión de trasladar a todos al segundo asentamiento, un lugar más aislado, oculto y fácil de proteger. No pasó mucho tiempo para que se apropiaran del territorio que habían defendido por años. Era un sacrificio que Nozomi aceptó por la supervivencia de su gente. Todo el mundo sabía lo vulnerable que el clan Furukawa se encontraba. La amenaza no tardaría en ser constante y no podrían resistir otro ataque. Cuando cumplió los 18 las condiciones de salud de su padre disminuyeron drásticamente. Además de gobernar un clan sin futuro, debía cuidar a su padre, quien apenas podía caminar. Cuando tenía 20 años, tras mucho sufrimiento, su padre pudo descansar. Ahora estaba sola con el consejo de 3 ancianos y Yukiko.

No recordaba cuanto tiempo había pasado. Solo recordaba encontrarse viajando sola en una misión para conseguir recursos y quizás aliarse con algún clan. La situación era desesperada. En ese momento pudo percibir una abrumante cantidad de chakra a la distancia. Su mente se encontraba dividida. ¿Debía continuar con la misión o debía investigar?. Finalmente, la curiosidad pudo más que el deber.

Ella lo sabía, nunca más, nunca más vería una batalla igual de impactante a la que estaba presenciando desde una distancia segura. Realmente, Hashirama y Madara eran sorprendentes.-¿Ese es el Susanoo?

Nozomi decidió no intervenir, no solo porque sería un estorbo, sino porque sentía que ambos tenían asuntos pendientes. El chakra de Madara era muy distinto del que recordaba. El brillante y cálido color rojo que emanaba y la sensación de paz y seguridad habían sido reemplazadas en su mayoría por un color azul casi negro con tonos grises y de que le producía una sensación de frío, y miedo. Había mucha ira y frustración en el alma de Madara. ¿Qué le había pasado?. La batalla había durado un dia completo. Los chakras de ambos estaban completamente disminuidos, se habían llevado al límite. Nozomi se acercó para poder ver la situación. Su corazón se paralizó cuando vio a Madara tendido en el suelo respirando agitadamente. Hashirama se encontraba a su lado arrodillado, exhausto. Que maduros se veían sus amigos. Tobirama caminó hasta pararse al lado de su hermano. Alzó su espada, preparándose para terminar con Madara. Nozomi emitió un gemido. ¿Qué debía hacer?.

-Madara. Se acabó.

-¡no!-gritó Nozomi al mismo tiempo que Hashirama detenía a su hermano. Al parecer nadie la escuchó.

-Espera. Tobirama.-Sintió una gran alivio ante la intervención de Hashirama. Tobirama miró sorprendido y luego con cierta ira a su hermano.

-¿Por qué, hermano?-dijo con un tono elevado de voz.-¿No es nuestra oportunidad?

Nozomi miró sorprendida a Tobirama-No seas idiota….

-No le pongas un dedo.-respondió Hashirama con una intimidante mirada que petrificó a todos los presentes, incluyéndola. No recordaba ver a Hashirama tan molesto.

-Hmp, hazlo de una vez, Hashirama-dijo Madara con una tenue voz.-Estaré satisfecho si eres tú quien me mata.

-No…-¿matar, Madara...qué te ha ocurrido?.

Es inútil que te hagas el duro. Si matamos al jefe de los Uchiha, los jóvenes que te admiran volverán a atacarnos.

-Ya no hay nadie con tant convicción en los Uchiha.

-No, seguro que los hay. Aunque no los hubiera y no salieran, bueno…¿No crees que es tiempo de acabar con esto?¿No prometimos que algún día crearíamos nuestra aldea?.-Ante aquellas palabras, Tobirama finalmente bajó la espada.-¿Podemos volver a cruzar piedras como ántes?.

-Eso es imposible-respondió su amigo. Nozomi miró con ojos humedecidos la escena.-Ya no soy como tú. Ya no tengo más hermanos, ni nada que proteger. Además, no confió en ustedes.

-Madara…-susurró Nozomi.¿Izuna estaba muerto?...sintió una oleada de dolor en el pecho. Ahora entendía el dolor de su amigo, la ira y el cambio en su chakra. Era más poderoso, pero más miserable.-¿Tobirama, fuíste tú?

-¿Qué podemos hacer para que confíes en nosotros?.

-Si quieren que nos mostremos como somos, mata a tu hermano o mátate tú. Así estaremos empatados y podré confiar en su clan.

-¡¿Qué?!-exclamó. Por una fracción de segundo, sus tres amigos miraron en dirección a su escondite, sin embargo casi inmediatamente retiraron la mirada. Nozomi cubrió su boca con sus manos.-Creo que no me escucharon. Debo aprender a dejar mi boca cerrada.

-¿Matar a su hermano o matarse él?-exclamó un Senju. El entorno se llenó de voces murmurando exaltadas ante la propuesta de Madara. Hashirama levantó una mano y el ruido cesó.-Vaya Hashirama, te has convertido en un líder muy respetado. Felicidades.-pensó Nozomi para sus adentros.

-¡Lo que dice es una locura!¿Qué piensas hacer, hermano?-Exclamó Tobirama. Ella no recordaba haberlo visto tan exaltado. Tobirama tenía razón. Era una locura, pero tenía sentido...pero había mejores modos de reaccionar…-Siempre tan directo, Tobirama….pero por lo visto has aprendido a escuchar tus emociones…-¿Quieres matarme?¿O piensas morir, siguiendo su delirio?. Qué estupidez. ¡No le hagas caso hermano!.-Nozomi sintió deseos de golpear a Tobirama. Entendía que se preocupara por Hashirama, pero no tenía el derecho de llamar "estupidez" al deseo de Madara. Era muy lógico...crudo y difícil, pero lógico.

Hashirama se puso en pie y miró con bondad a Madara.-Gracias, Madara. Eres un hombre muy amable-Hashirama dejó caer su pesada armadura al suelo.-Escucha Tobirama, quiero que te grabes mis últimas palabras.

-Hermano…

-Te doy estas palabras a cambio de mi vida y se aplican a todo el clan-Hashirama apuntó un kunai a su estómago, más específicamente, a un punto vital.-Tras mi muerte no debes eliminar a Madara bajo ningún concepto-"Hashirama, realmente eres un hombre increíble. No te preocupes. Me aseguraré de que el testarudo de Tobirama cumpla tu última voluntad, aunque tenga que golpearlo...varias veces...muchas...es muy cabeza dura"-Uchiha y Senju no deben volver a luchar de ahora en adelante Júrenlo por sus padres y los nietos que aún no conocen. Adiós.-Nozomi cerró los ojos. Si continuaba viendo iba a intervenir. Por mas que lo deseaba, lo le correspondía estar en aquel lugar...su presencia podría empeorar todo.

-¡Hashirama!-gritó.-Repentinamente, Madara agarró con fuerza la muñeca de Hashirama, evitando su muerte. Todos se quedaron petrificados en silencio, sin poder esconder el asombro.

-Suficiente, ya he visto tu interior.

-"Que alivio...Madara, Hashirama...por fin han podido hacer las pases…"-Nuevamente, Madara dirigió su mirada hacia ella, seguido por Hashirama y Tobirama. Contuvo la respiración y retrocedió con lentitud. En el momento indicado, comenzó su retirada.-Realmente, debo aprender a cerrar la boca. Pero realmente, estoy muy feliz.

Decidió regresar a su hogar y posponer la misión. Lo que había visto iba a cambiar el curso de la historia, era el inicio de una nueva era. Apenas llegó, solicitó una reunión con el consejo.

-Finalmente, el clan Uchiha y Senju han declarado la paz entre ellos. Lo vi con mis propios ojos. Pronto podremos volver al mundo, dejar de ocultarnos.

-No sea precipitada, Nozomi-san.-Dijo uno de ellos.-Debemos esperar y ver lo que sucede. Que se declarase la paz no significa que permanezcan así por siempre.

-Tiene razón-continuó el segundo anciano-Puede tratarse de un truco.

-No queremos caer en alguna trampa-Finalizó el tercero.

-¿Hasta cuándo piensan esperar?. Deberíamos estar felices por lo ocurrido...En vez de apoyarlos, estamos desconfiando.

-Esperaremos el tiempo que sea necesario-sentenciaron los tres miembros del consejo al unísono.

-A veces son muy irritantes…

-Solo velamos por el bienestar de todos...nos hemos convertido en una familia pequeña, Señorita Nozomi.

-Eso ya lo sé…

-No crea que no nos alegramos, pero debemos ser cuidadosos. Es difícil creer que la paz por fin ha llegado.

-Pues pronto verán que si lo ha hecho.

Tras un tiempo, finalmente Madara y Hashirama fundaron una aldea. A sus inicios, era pequeña, pero cada vez iba creciendo más y más. Nozomi solía observarla a la distancia, anhelando estar ahí con sus amigos. Pero los ancianos aún no estaban dispuestos a creer en la paz.

Se dispuso a volver a su hogar. Era importante su presencia, ya que por fin había logrado una reunión con la cabeza actual del clan Uzumaki. No le entusiasmaba la idea de pasar el día con un anciano aburrido, pero necesitaba crear relaciones con aquel clan, ya que poseía estrechas relaciones con el clan Senju. De ese modo, podría hacer que los ancianos del consejo finalmente confiaran. Se puso un Kimono elegante para recibir a sus invitados. Debía realizar todo a la perfección. Ensayo sus palabras, revisó los platos de comida y la decoración de la sala. Era hora.

Grande fue la sorpresa de Nozomi cuando cuando ante ella apareció una mujer hermosa y elegante, de un cabello rojo tes blanca y ojos negros. Parecían amables, pero fuertes. Aquella mujer podía llegar a ser muy severa. Parecía tener la misma edad que ella.

-Bienvenidos. Mi nombre es Nozomi Furukawa-dijo reverenciando a sus invitados.-Soy la líder del clan Furukawa. Espero que su viaje haya sido placentero.

-Muchas gracias por su amable bienvenida. Mi nombre es Mito Uzumaki, representante del clan Uzumaki. Es un honor estar frente a tan respetaba kunoichi. El viaje ha sido muy agradable.

-¿Respetada kunoichi?-balbuceó Nozomi dejando escapar una risa. Mito Uzumaki la miró con asombro. Nozomi se sonrojó. La pelirroja la estudió por un minuto y luego sonrió.

-Creo que nos llevaremos bien, Furukawa Nozomi.

-Si. Permítame presentarle al consejo de ancianos. -Los tres viejos inclinaron la cabeza a modo de saludo.

-Es un placer. ¿Les molesta si hablo a solas con la líder del clan?.

-No, en absoluto.

-¿Eh?, bien-dijo Nozomi-por favor venga conmigo.-Nozomi guió a su invitada a los jardínes del palacio. Mito contemplaba los árboles y flores que creían fuerte y brillantes otorgándole color y vida al extenso jardín. Finalmente se sentaron en una banca junto a un estanque amplio habitado por grandes peces de distintos colores.

-Tienes un jardín muy hermoso.

-Gracias, siempre hemos apreciado el cultivo de plantas. También es tradicional la existencia de un cuerpo de agua cerca de nuestro asentamiento. Puede ser un estanque, un río, un lago...el mar.

-Furukawa significa río antiguo, ¿no es así?.

-Así es. Mi clan siempre tuvo la habilidad de percibir el chakra a un nivel distinto de lo usual. Al principio, cuando la habilidad comienza a manifestarse, es muy doloroso. El mundo se encuentra lleno de corrientes de chakras que fluctúan, varían, y producen sensaciones muy distintas. Es difícil de controlar la habilidad, de filtrar, abrir o cerrar la llave por decirlo de algún modo. Es por eso que nuestros ancestros entrenaban cerca del río. Las corrientes varían mucho, pero a la vez son constantes. Osbersar el agua nos traía paz y silencio, además, solemos tener el elemento agua como naturaleza del chakra. Mis antepasados creían que podían aprender mucho con tan solo observar el agua.

-Ya veo. Me imagino que aprendieron también a hacer jardines tan bellos de ese modo. La verdad este jardín me hace sentir en un bosque que no ha sido descubierto, con vegetación fuerte que crece junto a un enorme río.-Mito Uzumaki observó a los peces nadando en perfecta calma. Sonrió a Nozomi y repentinamente se quitó los zapatos, entrelazando los dedos de sus pies con la hierba.-Ahhhh, que agradable. Aquellos zapatos me estaban matando.

-¿Ehhhhh?-Nozomi la miró con sorpresa. Parecía una mujer tan seria y elegante, pero al parecer tenía la misma opinión de ella respecto a las incómodas prendas formales. No pudo evitar reír.

-¿Pero qué es tan gracioso?.

-No es nada, es solo que estaba pensando exactamente lo mismo.

-Ah, si. Realmente es agotador gobernar.

-Todo en este mundo me cansa...no he perdido las esperanzas, pero admito que la carga es más pesada de lo que pensé.

-Comprendo.

-Entonces, ¿Tu clan tiene estrechos lazos con el clan Senju?.

-Si. ¿Por qué el interés?.

-Bueno, hace varios años conocí al líder actual. Hashirama. También a Tobirama...y por otro lado a Madara Uchiha.

-Hashirama puede ser un niño a veces, pero tiene un modo de ser que atrae a las personas, hace que quieran seguirlo. Tobirama, bueno el es el cable a tierra de Hashirama. Sin duda se complementan. Madara...no se mucho de él, pero me parece un hombre intenso y drástico. La experiencia me ha enseñado a tener cuidado con esa clase de personas. Sin duda Hashirama lo adora, pero Madara y yo...quizás es porque los dos queremos acaparar a Hashirama...una lucha de egos.

-¿A Hashirama?...¿acaso puede ser…?-Nozomi se sonrojó y abrió sus intensos ojos llenos de emoción.-¿Te gusta Hashirama?.-El rostro blanco de Mito Uzumaki se tiño casi tan rojo como su cabello, apartando la mirada.

-Yo no he dicho eso. Solo nos hemos hecho buenos amigos, más ahora que ha fundado su aldea….¿Tan evidente es?.

-Ah...no, no. No es eso...es que tu Chakra se vuelve tan..agradable cuando hablas de él. Yo lo admiro mucho, es como un hermano mayor.

-¿Y por qué no te has unido a la aldea?.

-Es mi mayor deseo, pero el consejo de ancianos desconfía. Siempre fueron así, llegando a ser peor que Tobirama...pero desde la masacre…

-Ya veo. Ahora comprendo porqué querías estrechar lazos con el clan Uzumaki. ¿Puedo saber, cómo conociste a los Senju?.

Tras cuatro días de visita, Mito Uzumaki se despidió con gran afecto. Ambas chicas habían entablado una profunda amistad. Sus personalidades calzaban a la perfección. Nozomi jamás pensó que lograría hacer una amiga cumpliendo con su rol político. Sin duda su corazón se sentía lleno de alegría. Ambas se comprometieron a escribirse seguido. Mito, al igual que Nozomi era una mujer muy inteligente y cultivada. Pasaban horas hablando de filosofía, libros, estrategias de guerra y teorizando posibles nuevos jutsus. Mito le confesó que estaba trabajando en un jutsu que consistía en la liberación se un sello que permitiera una rápida regeneración, sin embargo su idea se encontraba paralizada debido a una triste carencia de conocimientos médicos. Nozomi, rompiendo con una regla del clan, le entregó unos cuantos libros relacionados con el tema. Era algo imprudente, pero realmente confiaba en Mito Uzumaki. Luego de uno o dos meses de correspondencia, la amistad había quedado grabada para siempre. Lamentablemente, el consejo seguía dándole dolores de cabeza.

-El clan Uzumaki si bien es nuestro amigo, su amistad con los Senju es más larga. No podemos confiar en su apoyo en caso de algún problema.

-¡Vámos!, no se trata de eso. Hemos comprobado que otros clanes se han unido a la aldea. Cada vez es más grande. Tener a los Uzumaki como amigos nos confirma que no existen malas intenciones hacia nosotros ni hacia nadie. Dejen de tener miedo. Es tiempo de un cambio. No podemos seguir viviendo de este modo. Me niego rotundamente. No permitiré que su mentalidad obsoleta, anticuada y temerosa entorpezca el desarrollo del clan Furukawa. Ya no están pensando en el bien. Solo piensan en el pasado con resentimiento y miedo. Es hora de levantar la mirada al futuro. Voy a enviarle una carta a Hashirama para solicitar la integración del clan Furukawa. Si alguno se opone, deberá vencerme en combate. ¿Y bien?¿Quién se atreve a luchar contra mi?-dijo con un tono de voz autoritario y potente. Estaba cansada de jugar a la política y al gobernante comprensivo. Había intentado convencerlos por todos los medio. Sólo le quedaba reafirmar su posición. Su padre se lo había advertido. No siempre podría mantener el equilibrio y la armonía con el consejo. Siempre llegaría el momento en el que tendría que alzar la voz e irradiar respeto, seguridad y determinación. Ninguno respondió. Sonrió con satisfacción.

-Yo te enfrentaré.-Dijo el menos anciano. Nozomi frunció el ceño. Aquel hombre no debía tomarlo a la ligera. En sus tiempos había sido uno de los mejores guerreros, además a diferencia de ella, contaba con mucha experiencia. No podía retroceder. De este combate dependía el futuro de su clan.

-Bien.

Frente a frente. El anciano la miraba con calma. Su respiración era tranquila. Era evidente que ella tendría que dar el primer golpe. Iba a ir en serio desde el principio. Activó sus ojos. El anciano irradiaba una gran cantidad de chakra. Se teletransportó quedando arriba del hombre preparada para golpearlo, pero desapareció ante sus ojos, reapareciendo arriba de ella golpeándola en la cabeza con el bastón. Nozomi se giró en el aire quitando el bastón de roble de su camino con una patada circular. Quebró el bastón, pero el anciano volvió a desaparecer. Nozomi miró a su alrededor. Se encontraba a varios metros de distancia.

-"increíble...maneja a la perfección la teletransportación...pero en algún momento va a agotarse."

Nozomi desenfundó su espada e inmediatamente la rodeó de chakra. El anciano moldeó su chakra hasta formar una lanza sin dificultad. Nozomi atacó. El anciano esquivaba y rechazaba sus ataques sin problema alguno, danzando como si caminara entre medio de las gotas de lluvia. Su fluidez era impresionante. Nozomi no era capáz de darle golpe alguno. El anciano le hizo una zancadilla y golpeó su espalda para hacerla tropezar. Antes de caer al suelo Nozomi se teletransportó a la espalda de su oponente, logrando darle un golpe. El anciano rodó por el suelo pero apareció justo frente a Nozomi, golpeándole la cara. Muy rápido para reaccionar...ese viejo leía sus movimientos a la perfección y dominaba el jutsu del clan magníficamente. Sin embargo, ella también podía ser astuta. Realizó un sello y un sin fin de manos de hielo aparecieron alrededor del anciano, atrapandolo y congelando sus extremidades. El hombre la observó sorprendido.

Desde el inicio del combate, Nozomi sabía que no podría ganarle al anciano si luchaba como de costumbre. Tenía más experiencia y habilidad al momento de racionar el chakra. Por ello se dedicó a esparcir fragmentos de hielo, creando una trampa de activación rápida e indetectable. Claro, al usar el elemento hielo de la nada causaba una gran distorsión en el chakra. El anciano podría verlo...pero era muy distinto si creaba grandes manos de hielo a partir de pequeños fragmentos.

-Yo no lo subestime, honorable anciano. Kane-sensei siempre me recordó nunca mirar en menos al oponente.

-Pues te enseñó bien. De acuerdo, Nozomi. Puedes comunicarte con Senju Hashirama.

Finalmente había llegado el día. Se encontraba frente a las grandes puertas de la aldea de Hashirama y Madara. El consejo había insistido en que se comunicara con Hashirama y no con Madara, puesto que le tenían menos recelo al clan Senju debido a aquella vez en que la tomaron prisionera pero habían tratado de negociar su libertad. Además la habían tratado con muchos beneficios. En cambio, el clan Uchiha nunca demostró tal cordialidad. Nozomi los defendía diciendo que nunca habían tenido la oportunidad, pero el consejo no basaba sus decisiones en suposiciones, solo en hechos, lo que no era del todo malo ni bueno. Ante la puerta apareció Hashirama. Nozomi sintió una gran emoción. Pero debía comportarse. Todo el resto de su clan se encontraba a sus espaldas observando.

-¡Nozomi!, me alegra que finalmente llegaras. ¿Por qué tardaste tanto?.

-Digamos que tuve unos problemas…tuve que golpear a un anciano…

-Hahahaha,¡siempre tan bromista!-le dijo colocando su brazo sobre su hombro.

-No era broma…-susurró.

-Tengo una sorpresa para ti y tu clan. He dejado un gran número de tierras, casas, exclusivamente para tu clan.

-Hashirama…¿en qué momento?.

-Madara, Tobirama y yo sabíamos que tarde o temprano vendrías, así que quisimos dejar todo preparado para tu llegada.

-Yo…-los ojos se le humedecieron de emoción.-Gracias.

Hashirama les dio un recorrido por toda la aldea. La gente caminaba contenta y sin temor, con ropa cómoda, sin armadura a la vista. Habían tiendas e incluso una escuela. Los niños corrían y reían sin preocupación. Nozomi no había visto rastros ni de Madara o Tobirama. De momento era lo mejor. No se sentía preparada para afrontarlos, no después de tantos años. Finalizado el recorrido y las normas de la aldea, la gente de Nozomi se retiró. Hashirama la invitó a dar un paseo para ponerse al día.

-¿Te ha gustado tu casa?.

-¿Bromeas? es enorme. Es casi un palacio.

-Bueno, es normal. Después de todo es el hogar de la jefe del clan...por cierto, lamento lo ocurrido. Creo que nunca te lo dije...lamento no haberlo hecho.

-Gracias-dijo triste recordando aquel día.

-Debí haberte dejado ir...pero tu sabes lo molesta que es la política.

-Nunca te culpé ni guardé rencor. Yo entiendo que hayas tomado aquella decisión.

-Es un alivio oirlo. Aunque nunca supe cómo lograste escapar...después de todo Tobirama era tu guardia. Cuando le pregunté lo ocurrido solo balbuceó y murmuró cosas inentendibles.

-Ah…-Nozomi se sonrojó al recordar la declaración del Senju de cabello blanco.-Digamos que me dejó ir...a estas alturas no importa que te lo diga.

-¿¡Eso hizo?!, ¿Tobirama?¿El ser más inflexible del mundo te dejó ir?

-Si.

-Realmente eres todo un caso. ¿Qué ocurre?¿por qué esa cara triste, dije algo?.

-No..es solo que...mi clan está destinado a desaparecer, al menos las habilidades, pues se transmiten por línea materna. Soy la única superviviente mujer. Es una lástima que hayan construido toda una zona para nosotros. Algunos de los miembros se han recuperado del shock y piensan rearmar sus vidas, formar una familia. Pero ninguno va a heredar los ojos. Si la percepción del chakra y los conocimientos...pero al parecer su misión será proteger a mi descendencia, si es que tengo una. Al menos eso es lo que han decidido todos.

-Entonces no hay problema. No importa que no tengan los ojos o tu sangre. Lo único que importa es que sea tu familia.

-Mi familia…

-No se deben tener lazos sanguíneos para considerar a alguien como miembro de tu familia. Por ejemplo, siempre te he considerado como la hermanita que nunca tuve.

-Hashirama…¡tienes razón! Yo siempre te he considerado mi hermano mayor. Realmente es maravilloso lo que han logrado.

-Si, la aldea cada vez crece más. Pero aún falta mucho. Nozomi, quiero pedirte algo.

-Lo que sea.

-Se que tu clan posee muchos conocimientos. ¿Crees poder plasmar algunos y crear una biblioteca? No tienen que ser todos, solo los que tu clan pueda revelar.

-Si, no hay problema.

-También me gustaría que enseñaras en la escuela.

-¿Yo, enseñar?...no es buena idea Hashirama...yo no. ¿Qué voy a enseñar?.

-Pues…¿historia?. ¡Y sobre el chakra!

-Puedo...intentarlo.

-Se que puedo contar contigo. Me alegra que estés aquí. Este es nuestro sueño hecho realidad. Quiero que me ayudes a fortalecerlo.

-¡Si!...Ah, por cierto Hashirama, he decidido enseñarte ninjutsu médico. Estoy segura que por tu gran cantidad de chakra seras grandioso. Ahora que tenemos que proteger la aldea, me parece útil.

-¿De verdad?...¡NOZOMI! ESO ES GENIAL, MUCHAS GRACIAAAAAS!.

-Hahahahaha, realmente sigues siendo el mismo.

-¿Por qué siempre estás perdieron el tiempo, Hashirama, aún tenemos que coordinar el sector B y definir los rangos de las misiones-Dijo una voz conocida. Nozomi se giró e inmediatamente su mirada se encontró con la de él.-¿Nozomi?...Hmp, finalmente has llegado.

-Hola a ti también, Tobirama. ¿Acaso Hashirama no avisó de mi llegada?.

-Debió haberse olvidado, como todas las cosas importantes.

-Que cruel.. hermano…

-Es la verdad.

-Nozomi, ayúdame…

-Lo siento Hashirama, pero no puedo contradecirlo...hahahaha.

-Traidora….

-Me alegro mucho de estar reunidos otra vez-dijo Nozomi. Sin embargo, se encontraba muy nerviosa ante la mirada de Tobirama. ¿Seguiría sintiendo lo mismo? probablemente no. Después de todo eran unos niños. Su bienvenida tampoco le dio muchas pistas a Nozomi. Al parecer lo mejor era olvidar el asunto. Los tres comenzaron a caminar en dirección al punto más alto de la aldea. Nozomi se quedó rezagada para observar con mayor distancia a sus dos amigos. Realmente habían crecido y se habían convertido en respetuosos y admirables hombres. Se cuestionaba si se encontraba al nivel de ellos. Había cometido tantos errores...nadie es infalible, pero ellos dos irradiaban un aire de misticidad del que ella creía carecer. Se había dispuesto a seguirles el paso cuando una ráfaga anormal de viento llamó su atención. Frente a ella, un hombre de cabello largo y negro apareció, abrazándola sin recelo.

-Sabía que había sentido tu chakra, Nozomi. Por fin estás aquí.

-¿Ma...da...ra?.-Reconoció su aroma y parte de su chakra. La sombra que lo invadía se había reducido notoriamente, sin embargo, no era el mismo Madara que ella había visto a los 16 años.

-Ejem-carraspeó Hashirama-Estamos aquí.-Madara sostuvo unos segundos más el abrazo, como si no le importase el comentario de Hashirama. Nozomi lo apartó sutílmente. El respondió el gesto liberándola del abrazo. Tobirama se encontraba con los brazos observando con el ceño fruncido.

-Madara-dijo el Senju de cabello blanco con voz neutral, mirándolo desafiante a los ojos.-Esos no son los modales propios para tratar a una dama. Hay que respetar su espacio personal.

-Hmp, te aseguro que ella no se sintió invadida o incómoda. Creí que la conocías, Tobirama.

Ambos se miraron a los ojos, provocando una gran tensión en el ambiente.

-Bueno bueno, ¿Alguno tiene hambre?.-Interrumpió respondió. De pronto, el tenso silencio fue interrumpido por el estruendoso crujido de unas tripas vacías. Nozomi levantó tímidamente la mano.

-Yo…

-¿Nozomi, ese fue tu estómago?-dijo riendo Hashirama. Madara y Tobirama la miraron sorprendidos.

-Si...es que tengo mucha hambre.

-¡Podría confundirte con un oso!-Rió estruendosamente el Senju de cabello castaño.

-¡Qué malo eres, Hashirama!.

-Supongo que no es mala idea que nos acompañes a almorzar-dijo Tobirama apartando la mirada del grupo. Claro, Madara también está invitado, como siempre…

-Agradezco la invitación, pero hoy iba a almorzar con Yukiko.

-¿Quién es?-preguntó Madara.

-No se si estas enojado o si esa es tu expresión usual…-dijo Nozomi. Madara la miró sorprendido y luego sonrió.

-Hahahaha, lo siento. Es sólo curiosidad.

-Después de la masacre de mi clan, ella quedó asignada como mi dama de compañia. Me apoyó y aconsejó en los momentos más difíciles, hasta que se convirtió en mi amiga y confidente. Admito que me sentí muy sola, pero ya no importa ahora, porque...los tengo a ustedes y a la aldea. Son mi familia ahora.