Disclaimer:

Los personajes no son míos, yo solo me invento cosas raras ─muy raras─ con ellas.

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Advertencia:

*Esta historia contiene incesto, al igual que escenas de sexo explicitas si no te agrada este tipo de relaciones o lectura NO lo leas.


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Desear a tu propia sangre

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[InuxKag]

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[Long-Fic]

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By Al3xandRa PaTT

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= Capitulo 10. Pertenecer =

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─ ¿Segura que estarás bien? ─preguntó Miroku rodeándola con los brazos una vez más.

Se encontraban frente a la clínica. Todos los Taisho se encontraban ya dentro de la limusina y ella hacía varios minutos que debería estar con ellos, pero le era imposible el alejarse del cuerpo de Miroku. Sentía que si lo hacía todo habría terminado de una manera demasiado irreal, quería seguir siendo una chica de la calle, encontrándose con su pervertido amigo en un parque y vivir con un eterno dolor de estomago dado lo poco que comía.

Esa era su vida y a pesar de ser miserable en más de un sentido, la hacía feliz en muchos más, pero ahora tenía un padre. Uno que podía decidir por ella, o mejor dicho obligarla a hacer lo que quisiera. Las pruebas habían ido a parar a quien sabe que lugar donde se encargarían de su adopción o lo que fuera que hiciera, por lo cual ¡Bravo, se hallaba atada a gente que no conocía!

─No quiero ir… ─susurró ella hundiendo su rostro en el pecho de Miroku, extrañaría ese olor a sudor y suciedad en su cuerpo.

─Tranquila iré a verte, subiré por tu ventana como ¿Romeo? ─inquirió no muy seguro de lo que decía, pero para el caso funciono. Ella soltó una risita y después a él─ Nos veremos, es una promesa.

─Gracias… ─musitó con suavidad, para después pararse de puntitas y depositar un beso en su mejilla─ Te quiero.

Se giró y subió al vehículo, realmente no esperaba ser feliz, pero al menos tendría a Inuyasha a su lado, porque estaba decidida. No le contaría nada de lo de Souta.

Sentada a un lado de Inuyasha no pudo resistirse a acurrucarse a su lado y cerrar los ojos mientras respiraba el delicioso olor de la colonia de su ¿novio? ¿De su hermano? Realmente no le importaba mucho.

Bien, si ahora eran hermanos no podrían tener ningún punto para prohibirles los abrazos o el contacto físico, después de todo, sí, eran hermanos, pero nada les evitaba demostrarse un poco de apoyo o cariño, a demás de que él era la única persona que realmente conocía de toda la familia. No la podían culpar por confiar en Inuyasha y solamente en él.

─ ¿A dónde vamos? ─susurró ella tan bajito que dudaba que alguien la hubiera escuchado, a pesar de que todos la miraban fijamente.

El joven Taisho se sentía ligeramente incomodo. A su parecer podría ser un poco más discreta. No era que le molestara, pero…

─Al templo donde vives. Seguro quieres despedirte y recoger algunas cosas ─respondió el patriarca de la familia logrando sorprender a Kagome─. Además, quisiera agradecer a los dueños por cuidarte y brindarte un techo, para…

─ ¡Quieres dejarlo! ─gritó Inuyasha─ ¡Ellos no la cuidaban! ¡Simplemente le daban una bodega donde dormir! ¡Bien podrían darle una habitación en esa casa! Además ni siquiera era desinteresado ¡El chico quería salir con ella! ─inconscientemente rodeó a Kagome con el brazo, si bien era porque estaba celoso o por… Realmente no había otra razón para ello.

El hombre ni siquiera se inmutó por los gritos, era demasiado común que su hijo menor hiciera eso constantemente, pero lo que realmente le molesto fue lo que dijo ¿Acaso un chico había estado abusando de las necesidades de su… Kagome? Realmente era duro pensar siquiera en la palabra hija a pesar de sentirse realizado.

Se quedó quieto un buen rato, tratando de mantener su genio bajo control.

Kagome se encontraba avergonzada por lo que había dicho Inuyasha y aún más que preocupada. Si Inu-No era la mitad de hombre que había demostrado ser hasta el momento, estaba casi segura de que querría ir allí y tener una "charla" con Souta.

─No es nada, es solo un amigo ─se apresuró a decir y todos los ojos se clavaron en ella. Eso era intimidante y ella una chica con poca autoestima, por lo cual le pareció mejor idea cerrar los ojos.

El brazo que se encontraba alrededor de Kagome se retiró y ella miró a Inuyasha herida. El rostro de su ahora hermano-novio se encontraba con claras muestras de enojo, tal vez debería de pensar antes de hablar, pero es que realmente no deseaba que alguno de ellos se acercara a Souta. Sí lo hacía cualquiera de ellos era seguro que sabrían lo pasado y ¡Kami! ¡Ni de chiste querría que eso sucediera!

Se alejó un poco de Inuyasha y trató de mantenerse lo más cerrada posible. No quería mirar la cara de ninguno de los presentes, a pesar de que ninguna podría ser peor que la de Inuyasha, pero no tenía el valor.

El trayecto al lugar fue en realidad más corto de lo que a Kagome le pareció, pero en cuanto el vehículo se hubo detenido, ella sintió un escalofrió recorrerle la espalda. Si bajaba, iba por sus cosas y subía de nuevo, sabía que ya no habría marcha atrás. Tomó aire y con más confianza de la que creyó posible poseer abrió la puerta y salió decidida. Lo haría, podría estar con Inuyasha para siempre. Eso era lo que importaba realmente.

La puerta se cerró unos pasos después, pero ella siguió arrastrando sus pies por los escalones. Probablemente era la única vez que lo haría, ahora ya tenía un techo, no necesitaría hacer cosas así nunca más.

Apenas termino de subir las escaleras escuchó como una puerta se abría.

Levantó la mirada y distinguió a Souta caminando hacía ella totalmente decidido. Se acercó un poco a él, al menos tendría que despedirse, pero no hubo avanzado ni cuatro pasos cuando se dio cuenta de que su rostro no era exactamente uno muy bueno. Se quedó quieta esperado a que el dijera algo, pero justo cuando iba a abrir la boca para saludarlo la mano del chico la tomó con fuerza del brazo.

Vio totalmente en shock como el rostro de Souta se veía lleno de ira y la jaloneaba del brazo, sentía como los dedos del chico la apretaban con tal fuerza que estaba segura que le quedaría una marca en cuanto la apartara.

─ ¡¿Dónde demonios estabas?! ─soltó de pronto─ ¡Te busque en la mierda de parquecito al que vas! ¡Me dijeron que fuiste a quien sabe donde con el malviviente ese! ¡Eres una maldita pe…! ─sus ojos estaban abiertos como platos y todo lo veía en cámara lenta, jamás había pensado que él le llegaría a gritar así en alguna ocasión, pero mucho menos pensó que vería su mano dirigirse a su rostro para darle una bofetada.

Cerró los ojos como acto de reflejo, esperando a que el impacto llegara, pero este jamás lo hizo. Abrió los ojos y se sorprendió enormemente al ver a Inuyasha sosteniendo la mano del chico.

La presencia del chico la tranquilizó y fue entonces que se dio cuenta de que Souta ya la había soltado del brazo. Se alejó un poco y notó que el joven Taisho se encontraba verdaderamente enojado, era una ira poco común en é, eso le causo un poco de inquietud, pero cierta la mayor parte de ella estaba feliz de que él hubiera acudido a su rescate.

─No te atrevas a tocarle un solo pelo a mi hermana… ─musitó el chico de manera sumamente amenazante. La palabra pareció salir por la fuerza de él y de hecho a Souta no le importó eso en lo más mínimo.

─ ¡¿Por qué te haría caso?! ¡Kagome eres una perra! ─escupió con todo lo que pudo, pero lo siguiente que tuvo que escupir fue la sangre que Inuyasha le había sacado gracias al puño que se había estrellado contra su mejilla.

─ ¡Oh, no! ─gritó ella asustada, no quería eso. Tomó al chico de cabellera plateada del brazo y este se detuvo de inmediato. Sus ojos se clavaron en los de ella y casi muere al ver las lágrimas brillando en sus pestañas─ Vámonos, no dejes que te provoque… ─susurró y la voz se le quebró ligeramente. Temía que a Souta se le ocurriera soltar cualquier cosa, después de todo, estaba casi segura de que todo eso era por haberse acostado con él.

Por un instante el Taisho pareció meditarlo, para después girarse a Souta, darle una fuerte patada en el estomago, que logró tirarlo al piso y justo después tomar la mano de Kagome y arrastrarla lejos de allí, rumbo a la limusina que los continuaba esperando.

─Lo lamento… ─susurró ella cuando llegaban a la mitad de las escaleras del templo.

─ ¡Feh! ¿Y ahora porque? ─preguntó Inuyasha aún mostrando su mal humor.

Ella se mordió el labio, pero decidió no responder, así era mejor. Tal vez había sido bueno lo que había pasado, ya no se podría acercar más a Souta, porque Inuyasha no la dejaría y también ahora ya sabía que tal vez no era tan buen chico como le había parecido antes ¿Cómo se supone que alguien que te quiere te trate de esa forma? Ella no lo entendía, pero al pensar en ello vino a su mente el hecho de que Inuyasha una vez ya la había tratado de forma brusca.

Lo miró a la cara y el sol dibujo su silueta.

La respiración se le atasco en la garganta y sus pies se detuvieron por completo cuando el viento movió su flequillo.

Era sencillamente muy hermoso, y luego cuando él también se tuvo que detener por que ella se reusaba a moverse y sus ojos dorados se clavaron en los suyos un suspiro se le escapó. Era imposible que algo así de perfecto fuera malo para ella.

─Inuyasha… ─susurró y su mirada vagó escaleras abajo para asegurarse de que nadie la observaba─ ¿Me quieres? ─inquirió mirándolo ansiosa. Se sentía estúpida preguntándolo, pero lo que acababa de pasar le hizo pensar que tal vez no todos son personas confiables.

El joven heredero se quedó estático. Eso no se lo esperaba y luego cuando captó por completo la pregunta se sonrojo ligeramente. Las palabras correctas las sabía, de hecho, estas estaban en la punta de su lengua, pero no se atrevería a decirlas. Al menos no en esos momentos, primero tendrían que pasar muchas cosas antes de que él dijera algo como eso.

Kagome bajó la mirada después de unos instantes.

Sabía que esperaba demasiado si creía que él le contestaría que la amaba, pero no podía evitar pensar que tal vez él sería lo suficientemente humilde para decir algo como eso.

─Creo que tu padre… digo mi padre… Bueno él… ─saltó ella de pronto, tratando de desviar el asunto, pero justo cuando iba a caminar en dirección a la limusina, fue atraída al cuerpo de Inuyasha.

Ni siquiera lo vio venir, simplemente fue consciente de un momento a otro que se encontraba siendo besada por su hermano.

Un escalofrió le recorrió la espalda y lo empujó alejándolo de su cuerpo. Por un momento se sintió enferma, su estomago se revolvió ligeramente, pero de inmediato todo regreso a como estaba antes. Inuyasha ni siquiera se había dado cuenta de que el hecho de que ella se separara de él había sido un rechazo, por lo cual de inmediato la volvió a besar.

Los sentimientos se acomodaron de pronto cuando ella empezó a pensar en él y en la sensación de placer que la rodeo cuando él introdujo su lengua a la boca de la chica. Tal vez lo que había sucedido antes solo había sido una muy ilógica reacción a lo que pasaba con eso de que eran hermanos.

Las manos del chico empezaron a acariciar sus caderas y pronto una se colocó sobre unos de sus pechos. Ella se sobresaltó, pero no pudo evitar que un suave gemido se escapara de sus labios, lográndolos volver a la realidad. Se separaron y Kagome no pudo más que bajar la cabeza sonrojada, para seguir a Inuyasha caminaba en dirección al vehículo.

Cuando subieron, la chica y el patriarca los miraron con curiosidad y recelo, para después volver a la conversación que tenían. Durante el camino a la mansión el chico no pudo más que sentirse desestabilizado. Si iba a vivir bajo el mismo techo que Kagome tendría que mucho cuidado con lo que hacía con ella y con Rin, aunque realmente no esperaba que los favores sexuales entre ellos continuaran, sabía que podría ser terrible que Kagome los encontrara.

(…)

─Valla… ─susurró Kagome atravesando la puerta de la habitación de Rin, la cual solo rodó los ojos fastidiada. No era que fuera egoísta, pero le molestaba realmente que su tío la obligara a compartir espacio con una chica que realmente detestaba es decir ¿Quién podría ser tan estúpida para que engañar a su primo? Además de que casi podía creer que le había hecho vudú o algo por el estilo a Inuyasha para que este no la mandara al diablo.

─Si claro… No es la gran cosa ─dijo Rin restándole importancia a ello y dejándose caer en la cama─. De hecho la habitación de Sesshomaru es más grande, puede que cuando la tuya este lista sea el doble de grande que esta ─soltó mientras le dirigía una mirada llena de reproche ¡¿Cómo era posible que su tío estuviera olvidándose de ella por esa chica?! ¡Se suponía que ella era la que mandaba en esa casa!

Kagome le dirigió una mirada llena de curiosidad y dolor. De acuerdo, parecía que ella aún creía que engañaba a Inuyasha, pero ¿realmente podría odiarla tanto por ello? No lo entendía, incluso pensaba que probablemente había algo más que eso. Tal vez simplemente no le agradaba la idea de que fuera su prima.

─ ¿Sabes…? Realmente no necesito quedarme aquí ─susurró Kagome mirando el piso terriblemente avergonzada─, puedo dormir en la sala si así lo prefieres, en todo caso… esta bien, tampoco es necesario que me prestes nada de ropa, puedo pedirle a Inuyasha… ─se calló de golpe al ver como ella se levantaba de golpe de la cama y la veía con ira.

─ ¡Anda! ¡Vete con Inuyasha, pero luego no vengas a mí! ¡Quítamelo a él también! ─explotó ella y sin más se dirigió a una puerta blanca que se encontraba del otro lado y se encerró dando un fuerte portazo.

Kagome se quedó mirando la puerta estática un buen rato, hasta que decidió que verdaderamente era ridículo permanecer ahí. Sorbió con la nariz y parpadeó varias veces. No lloraría en lo más mínimo por algo tan estúpido como el rechazo de Rin. Sí, dolía… pero no era importante, al menos no demasiado como para hacerle perder tiempo valioso que podría pasar con Inuyasha.

Se dio media vuelta y salió de la habitación. Miró a ambos lados y si mal no recordaba la habitación del chico era la última del pasillo. Prácticamente corrió y cuando estuvo frente a la puerta no se lo pensó dos veces antes de entrar y recargarse en la puerta. Sentía que lo que hacía estaba mal, pero realmente no lo era. Solo había ido ahí con intención de tener un lugar donde dormir y tal vez… Solo tal vez un baño de agua caliente y unos cuantos besos que le hicieran olvidarse de Rin.

Al parecer la chica se sentía sumamente amenazada ¿Cómo demonios se lo iba a quitar? Y en todo caso ¿A quien le había quitado ya? Sus palabras la confundían, pero daban a entender que Rin sentía algo por Inuyasha.

Entonces una idea paso por su cabeza ¿Era posible que ella amara a su novio? Le parecía imposible de creer ¡Eran familia, por Kami-sama! De acuerdo, él era su hermano ¡Pero apenas se acaba de enterar de ello! En cambio ellos ─según le había contado el chico─ se conocían desde pequeños, así que realmente ella estaba justificada y ella no, pero ella parecía creer que él le había pertenecido.

Una lágrima rodó por su mejilla al pensar que posiblemente podría haber sucedido. A Inuyasha no parecía importarle el hecho de que entre ellos se cometiera incesto ¿Por qué habría de importarle lo de su prima? Después de todo, los lazos sanguíneos entre ellos eran más lejanos.

─ ¿Qué haces aquí? ─levantó la mirada y se encontró con el confundido rostro de Inuyasha. Ni siquiera lo pensó una vez antes de lanzarse a él y rodearle el torso con los brazos. Aspiró su fresco olor, era una extraña mezcla olía fuertemente a un perfume de hombre pero podía decir que el olor a la menta se colaba suavemente en ella.

─ ¿Me puedo quedar a dormir contigo? ─preguntó evadiendo la pregunta. No le interesaba en lo más mínimo lo que sucediera con Rin en el pasado y tampoco le importaría demasiado si pasara en el futuro… Después de todo ella lo había engañado, solo deseaba olvidarlo.

─Pero… ¿Y Rin? ─inquirió sin entender.

─No le agrado, dejémoslo así ¿Sí? ─suplicó mirándolo a los ojos, mientras los suyos luchaban por contener las lágrimas─ No quiero más problemas…

Por un momento el joven Taisho miró a su alrededor, como si algo le fuera a decir que era lo que debía hacer. Sabía que ella moría por quedarse, pero no por las mismas razones que él deseaba que se quedara, es decir, no había manera de que ella quisiera hacerlo esa misma noche y dudaba poder contenerse, pero al fijar su mirada en la mirada achocolatada de Kagome soltó un suspiró llenó frustración… sexual.

─Supongo… Solo… hay que cuidar que mi padre no te descubra aquí o seguramente seré castrado.

Una sonrisa iluminó el rostro de Kagome y ella sintió feliz. Inuyasha inclinó la cabeza hacía un lado mirándola con curiosidad. Le parecía curioso que ella hiciera lo que le pidiera y viceversa, al parecer le estaba dando duro con la chica.

─Bien… El baño, el ropero y las escaleras a la cama… ─señaló cada una de las puertas, pero ella no parecía dispuesta a soltarlo en lo más mínimo─ Supongo que desearas bañarte ¿No? ─inquirió y ella asintió separándose ligeramente de él. De pronto recordando que hacía un día que no se bañaba, aunque bien cuando lo conoció era probable que llevara cerca de cuatro sin hacerlo y él nunca le había dicho nada…

─Gracias por ser… ─ ¿Qué le podía decir sin sonar muy estúpida? Perfecto, lindo, tierno, comprensivo ¡Por Kami-sama! Realmente ninguno valía o tenía sentido para dedicárselo a él. De cualquier manera ninguna era de la correcta para describirlo excepto─ Inuyasha.

Se paró de puntitas y le dio un suave y corto beso en los labios antes de correr a la puerta que creía era el baño.

Tal vez no necesitaba ser rica, ni una ducha diaria para agradarle a Inuyasha y eso le gustaba, la hacia sentir de alguna manera… especial.

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TBC…


Holaaa!!!

Bueno, pues me tarde u//u gommen y es cortito, pero se me atravesaron vacaciones y exámenes al mismo tiempo, mi boy absorbe mi vida y mi memoria se formateo TToTT! Perdí mucho material, pero por suerte tenía un respaldo de otros Fics, la mayoría sin publicar y otros con capítulos ya publicados, pero de "De padre a Amante" lo perdí todo, también de "El sueño roto de Naruto" y "Cataclismo"… En todo caso creo que no esta tan mal… Podre conseguirlo!!!

Ahora, pasense a mi Blog, a mi Facebook y a mi Twitter! Todos están en mi perfil! En mi blog voy avances y otras cosas, en mi Face… Vamos quiero amigos *u*!!! y en mi Twitter pondré las fechas de actualización y esa cosas! Así como avisos de ultimo momento y eso!

JEjeje y ahora viene la auto propaganda!!! xD! Escribí un O-S llamado "Premio" es de Harry Potter! Leanlo Pliss!!!

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Kisses!!!

"Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue"