Violeta
Iría de nuevo donde su psicologa, de nuevo.
Nunca le creyó a Yukito cuando este le dijo que le haría bien, tampoco le creyó a su hermana, ni al estúpido novio de esta. Todos le decían que estaba de moda eso de la terapia con los colores.
Pura basura, decía...antes de conocer a su guapa psicologa
-- Muy buenos días, ¿Preparado para la sesión de hoy?.-
Le saludó su doctora en cuanto entró a la habitación, él respondió con una onomatopeya extraña.
-- Hoy intentaremos con el violeta, se dice que es este el color capaz de combatir los miedos y aportar paz, que tiene un efecto de limpieza en los trastornos emocionales. Ellos nos conectan también con los impulsos musicales y artísticos, el misterio y la sensibilidad a la belleza y los grandes ideales, inspirándonos sensibilidad, espiritualidad y compasión.
El violeta puede ejercer fuertes influencias, sin embargo................-
Él no pudo seguir lo que ella le decía, se quedaba mirandole como un bobo. Sus extraños ojos, podría jurar que de repente los veía morados.
¡Despierta!, se dijo a si mismo, cuando sintió que ya le miraba mucho.
-- ¿Estás de acuerdo?....¿Con esto de la tarapia con colores?.-
Ella le sonreía.
Él sonrió, lo poco que le había escuchado ahora lo entendía: los ojos de ella eran morados.
-- Sí.-
Le sonrió él, tranquilo. La joven se sonrojó levemente.
Eran morados.
Eso de la terapía con color era verdad: sus ojos lo calmaban, le traían paz, encontraba todo bello a su alrededor-pero cuando no estaba, nada era bello- además, le daba unas ganas de abrazarla, confortarla, mimarla y estar con ella solos, como hombre y mujer. No como doctor/paciente.
Eso de la terapia con color era verdad ó él, se estaba recuperando: se estaba enamorando.
