Los personajes de Katekyo Hitman Reborn! No me pertenecen.
Boda.
Se mostró confundida y nerviosa, mordía ansiosamente su labio mientras era vigilada por los ojos de los mafiosos y sus esposas, sonrió para tranquilizarse pero no llego a mucho.
―¿Por qué no llega? ―le pregunto a Gokudera que estaba a su lado como protector, cosa que era insólito ya que siempre él quería estar con su décimo, el italiano no respondió rápidamente y Haru volvió a preguntar. ―¿Está enfermo Tsuna? ¿Herido?
Cuando iba a preguntar más cosas el italiano chisto la lengua y le reprendió con la mirada.
―Contrólate, concéntrate en tu estúpida boda.
Haru le miro enfurruñada y luego tomo aire y les volvió a sonreír a los presentes.
La puerta de la gran iglesia se abrió y ella sonrió con ganas, sí, ese tenía que ser Tsuna, cuando iba a gritar su nombre calló y como si le hubieran dado una patada en vientre miro con asombro a Yamamoto. Parado en la puerta, jadeando y negándose a mirarle a los ojos, le llamo suavemente pero Yamamoto bajo los ojos.
―Lo siento…
Sus ojos se abrieron con asombro, no, eso no tenía que pasar. ¡No tenía que pasar!
Tsuna tenía que estar a su lado, sonriendo y diciendo sí quiero y después ella. Sus piernas fallaron y cayó al suelo, siendo aún vigilada por los amigos de Tsuna, miro el techo de la iglesia y ni siquiera escucho los gritos de Gokudera contra Yamamoto, tampoco como era alzada en brazos por Takeshi, lloro amargamente.
Eso no tenía que pasar…
