Dos semanas pasan demasiado rápido, en dos semanas las chicas sabían lo básico de defensa, pero seamos sinceros dos semanas no bastan para enseñarles a sobrevivir en un mundo semi-destruido.

― Onee-chan…Onee-chan― insistía la menor de las Hirasawa a su hermana mayor quien se había quedado dormida "como siempre", llegarían tarde al entrenamiento "de nuevo" si la chica perezosa no se levantaba.

― ¡Yui-sempai!― la pequeña guitarrista intervino al notar que los esfuerzos de su amiga o ayudaban mucho a despertar a Yui ― ¡Yui-sempai! ¡Levántese!―

Yui en vez de despertar simplemente atrapo a la gatita entre sus brazos y la apretó como si fuera un oso de peluche contra su pecho haciendo que la pobre de Azusa se sonrojara a más no poder.

― ¡hey Yui! ¡despierta!...la pobre de Azusa morirá asfixiada si no la sueltas― dijo en modo bromista Ritsu quien junto al resto de las chicas se encontraban ya en la puerta listas para salir.

― ¿Azu-nya?― murmuro Yui, al abrir sus ojos se encontró con una Azusa entre sus brazos que por extraño que parezca no luchaba por zafarse de esa situación ― Azu-nya buenos días… estas...― Yui no continuo, en cuanto soltó a la chica, esta salió corriendo a toda velocidad dejando a todos un tanto sorprendidas.

― creo que es mejor que te des prisa, no debemos dejar esperando a los demás― respondió con calma Mio.

Ritsu noto que desde hacía ya varios días Mio estaba demasiada rara, casi no le hablaba ¿Por qué Mio? Se preguntaba con tristeza Ritsu e ignoraba lo que ocurría alrededor.

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Aiko caminaba con lentitud por uno de los pasillos del lugar acompañada de Mitsuki, ambas llevaban un paso demasiado lento, Aiko se estaba recuperando rápidamente, la herida aun no cerraba del todo, pero ahora podía andar libremente.

― ¿Qué piensas sobre el asunto de Sawako-san y Mugi-san?― pregunto Aiko a su amiga.

― es extraño…pensé que al enterarse buscarían más respuestas pero…creo que se rindieron― dijo calmadamente la morena.

Aiko dejo de caminar, se llevó una mano a su herida y se dispuso a mirar hacia donde se veía correr a una Azusa bastante molesta.

― quizás sea lo mejor― respondió la castaña.

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Kenji llevaba una pila de cajas en brazos, era tan alta que apenas y podía ver por donde caminaba, de pronto su vista quedo despejada, el chico se sorprendió al ver a Mio cargar la mitad de las cajas y le sonreía con amabilidad.

― Buen dia Kenji-kun― le saludo Mio

El chico se puso nervioso de inmediato, tardo unos segundos en responder ― bu..Buen día Akiya…―

― solo dime Mio― lo corto la bajista ― ¿a dónde llevas esto?

― a la bodega… son algunas provisiones, después del ataque algunas provisiones se perdieron―

Ambos comenzaron a caminar en silencio, por alguna razón Mio se sentía a gusto con el chico, esos brillantes ojos le recordaban demasiado a la hiperactiva baterista.

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Hikari y Hiroto se encontraban esperando a las chicas, estaban en el patio principal, una mesa con diferentes armas se encontraba delante de ellos, pero sin rastro de las chicas aun; el de ojos verdes saco una cajetilla de cigarrillos y le ofreció uno al castaño.

― antes que lleguen― dijo Hiroto mientras encendía el suyo.

Hikari le dio una calada al suyo y dejo salir el humo de sus labios con cierta lentitud ― no entiendo porque Nodoka-san nos obliga a esto―

― quizás solo quiere que pasen tiempo juntos― respondió su amigo.

Hikari se tensó, no era común verso así, podía estar serio pero jamás molesto o estresado, no importaba si se sentía mal, al igual que su prima Aiko el siempre mostraba una sonrisa aunque fuese falsa.

― Como si eso ayudara― dijo el chico mirando el cielo.

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Kazuo caminaba con cuidado, desde hacía días se la pasaba cuidando que ni la chica rubia ni la profesora lo vieran, las estaba evitando y hasta ese momento parecía tener resultados. Hasta ese momento.

― ibas a un lado Kazuo-kun― esa era la inconfundible voz de Mugi lo que provoco que el chico saltara del susto ¡de donde salió!

― nos has estado evitando― le reclamo la chica ― y te entiendo―

― Lo siento― se disculpó el chico ― es que todo esto es…un tanto raro… me alegra que hayas sido tú y no Sawako― el chico parecía relajado e incluso sonrió con lo último que dijo.

Mugi también rio y no pudo evitar imaginar al chico siendo reprendido por la querida maestra y ella intentando abogar por su hijo ―supongo que de las dos ella era quien más te castigaba―

― ¡qué va! Solo bastaba que me mirara para que entendiera que estaba en problemas, tú también eras bastante temible, una vez me escape con Hiroto y Hikari en un helicóptero, aún recuerdo la cara de ambas al volver ¡no sé cómo sigo con vida!―

Ambos comenzaron a reír, de pronto la tensión y la incomodidad desaparecieron, quizás no todo sea malo, quizás el que ellas estén aquí significa recuperar las esperanzas, quizás no todo estaba perdido.

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Nodoka se encontraba piloteando un helicóptero, observaba el radar con impaciencia, por fin el sonido en él le hiso sonreír, aterrizo en una lugar destruido, escombros esparcidos por todos lados, lo que parecía ser un gran edificio ahora era solo un montículo de piedras, fierros y escombros.

La mujer de las gafas camino por el lugar, como podía haberlo olvidado, que estúpida fue, "el proyecto cero" la esperanza que tenían antes del ataque quizás sea la respuesta, quizás si las lograban enviar a casa antes de que algo grave pase…quizás todo eso cambie.

Nodoka recordaba aquella junta, en ella discutían sobre un nuevo proyecto, buscaban crear una máquina que les permitiera poder enviar mensajes por medio de ondas de radio al pasado, las ondas de radio quedaban suspendidas en el espacio, discutían la manera de cómo hacerlas regresar, quizás de esa forma pudiera evitar la guerra y de alguna forma su futuro.

― "Quizás alguien filtro información sobre el proyecto, los del nuevo gobierno tienen mayor equipo, mayor tecnología y mejores científicos"― pensó finalmente Nodoka.

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― llegan tarde― hablo con calma Hikari a las chicas que ya se encontraban listas de pie frente a las armas.

― Lo sentimos― se disculpó Ui

La práctica continua, se sentía cierta tensión entre las chicas, Azusa seguía molesta con Yui por lo de la mañana, Mio apenas y le dirigía la palabra a Ritsu y Sawako estaba molesta con Mugi por no haber hablado con Kazuo sin decirle.

― chicas― hablo Hiroto ― Nodoka me permitió enseñarles a pilotear, las que quieran simplemente avísenme―

Las chicas se sorprendieron, las más entusiastas eran Azusa y Ritsu, en cambio Mio le aterraba la idea de volar por ella misma.

Hikari miro a su amigo y no pudo evitar sonreír ―Azusa-chan ¿te gustaría intentarlo?― pregunto el castaño a la versión joven de su madre.

Azusa asistió emocionada y el simplemente rio.

― Entonces Azusa-chan― hablo Hiroto ― te enseñare a volar― Azusa no pudo evitar sonrojarse, acto que no paso desapercibido para Yui quien miro con recelo al chico de ojos verdes, esto también lo noto Hikari quien rio ante los celos de su madre.

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Nodoka había aterrizado ya en la base, Aiko y Mitsuki la esperaban impacientes, todo lo que Nodoka les dijo por radio había sido "lo encontré", pero aun no sabían a que se refería.

― Se cómo regresarlas a casa― fue lo que dijo al bajarse.

Aiko y Mitsuki se miraron sorprendías, se sentían alegres y al mismo tiempo nostálgicas.

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Holaaaa, sé que les prometi un capítulo más emocionante pero me salto una mejor idea, algo con lo que quizás me odien :3 jajaja, para eso tendrán que esperar el sig cap.

Quería subir antes pero no había podido escribir, mi salud no estuvo muy bien que digamos y mi madre cuidaba que no me acercara al computador.

En fin, sin más me despido, lean y sean felices.