Hola, que hay?, what's up? xD

Después de una calurosa semana de verano, les traigo un nuevo capítulo o la continuación, lo que sea, sé que no fue muy pronto pero…sin más preámbulos, aquí les dejo el capítulo 10:


Tú no eres un ave (Parte 2)


"¿Qué quieres decir?" —preguntó Blu muy preocupado y asustado.

"Tú no eres un ave, Blu" —respondió de forma seria Ricardo.

"No…no puede ser…estás bromeando ¿no?" —dijo Blu ansiosamente.

"¿Crees qué te lo dije en tono de broma?" —preguntó Ricardo de manera fría.

"No te creo…es imposible…mira tengo plumas y alas…y un…"—Blu empezó a perder la paciencia ante lo que había mencionado Ricardo.

"Ya cálmate Blu…te dije que esto iba a ser difícil de procesar" —lo interrumpió Ricardo.

"Pero ¿cómo?" —dijo Blu, completamente confundido y desorientado.

"Vamos a tu casa, ahí te lo explicaré con más calma y paciencia" —aconsejó Ricardo y se dispuso a caminar con dirección a la casa de Linda.

"Está…bien" —asintió Blu de forma temblorosa y siguiéndolo.

Ambos iban caminando en silencio a la casa de Linda, se podía notar la tensión que había en el momento. Ellos estaban ahogados en sus pensamientos, pero cada uno con diferente motivo y estado; es decir, Blu estaba ansioso, desconcertado y perdido; mientras que Ricardo estaba preocupado, un poco alterado y fastidiado.

Pensamiento de Blu

"No entiendo…no entiendo nada…porque dijo que no era un ave…porque lo dijo…pero si tengo alas…plumas…un pico…no me parezco a un humano u otro animal…en serio no puedo comprender lo que quiere decir…pensé que lo que hacía era normal…pensé que lo que tenía era normal…aunque pensándolo bien…y…revisando todo lo que aprendí…no tiene sentido o explicación lógica, lo que he hecho…o lo que tengo…entonces soy un fenómeno…soy alguien con una…con…'una vida diferente'…es acaso mi vida una mentira…entonces…sino soy un ave…sino soy Blu…por lo tanto… ¿quién soy?"

Pensamiento de Ricardo

"Ahora todo tiene sentido…esa ave con la que me pelee tenía razón…y la ave que nos separó de esa pelea y nos calmó…de seguro era la ave que tenía a Blu escondido… y sino me equivoco… era uno de sus padres con los que converse en el avión…debí pensar más claro en ese momento…bueno era muy joven antes y solo pensaba con los…jeje…bueno ya basta… piensa bien…entonces… ahora todo encaja…el cráter...los climas violentos…las lluvias con truenos en Rio…sus supuestos padres que me dieron muchas pistas para notarlo…y ahora que Blu tenga una súper velocidad y que le brille los ojos y su marca…en conclusión…el rompecabezas ya se armó…Blu no es de aquí…él es…como dijo el perico…él es del espacio…es la única conclusión lógica que hay…aunque sea muy alocada y poco creíble…bien…llegó la hora de explicar todo…ojalá lo logre comprender…es tan solo un niño".

Blu y Ricardo llegaron a la casa de Linda, pasaron a dentro y se fueron directo al cuarto de Blu, sin expresar una sola palabra hasta que llegaron a la cama de Linda. Blu fue el primero en romper el silencio.

"¿Quién soy?" —le preguntó Blu muy confundido y triste, aunque parecía que la pregunta era hacia él mismo.

"(Suspiro)…Voy empezar desde el comienzo" —dijo Ricardo, sentándose en la cama—"Tengo varios recuerdos que se vinculan contigo Blu"

Primer recuerdo de Ricardo

Hace 10 años cuando aún vivía en Rio, yo era un joven guacamayo muy inmaduro y que siempre me gustaba molestar a los demás o burlarme de ellos. Hubo un día, que yo estaba volando de lo más tranquilo, hasta que una multitud de guacamayos estaban aglomerados viendo un hueco enorme en el suelo; así que sin pensarlo dos veces fui un rato a entretenerme con lo que estaba pasando allá. Cuando llegué, vi que estaban discutiendo y también estaban alarmados, hasta que de repente, un loro rompió los murmullos y decidió hablar para todos.

"¿Quién habrá hecho esto?" —preguntó el loro.

"No lo sé, pero si es enorme"—respondió un petirrojo.

"Parece que algo cayó aquí y causó este gran cráter"—aseveró una guacamaya amarilla.

"Siiii… pero ¿de dónde vino?… vaya que es profundo…miren el tamaño que tiene"—dije yo sorprendido, mirando la anchura del cráter.

"Yo creo que vino del cielo"—dijo un perico azul marino, apareciendo de entre los arbustos y señalando el cielo con su ala.

"¿Del cielo? "—todas las aves que se encontraban allí, nos preguntamos en unísono.

"Sí y no digo que se haya caído, porque estaba volando, sino que vino de más arriba del cielo" —dijo el perico.

"¿Aún más?" —preguntó el loro.

"Sí, así es" —dijo el perico—"Yo pienso que viene desde…"

El perico no terminó la frase que iba a decir, no sé porque, pero yo me quedé pensando rápidamente lo que había dicho y deduje que lo que iba a decir a continuación, iba a ser una mentira o una broma.

"Viene desde el ESPACIO" —exclamó el perico.

"¿QUÉÉÉÉ…?"—todas las aves gritaron con preocupación, menos yo porque para ese entonces pensaba que era una mentira.

"No estas mintiendo" —negó una de las aves, mientras yo esperaba el momento indicado para intervenir.

"Es imposible que alguien viva en el espacio."

"Así, entonces como se hizo este cráter o como explicas esta forma circular en el centro del cráter" —refutó el perico— "Yo creo que son extraterrestres y que vienen a conquistarnos"

Cuando dijo eso, sabía que era el momento para entrar en acción y lo hice de inmediato.

"Yo creo que mucho tiempo estuviste como mascota" —bromee.

"Sí, como que te lavaron el cerebro con esa caja mágica" —dijo un ave secundando mi opinión, pero no le di importancia.

Fin del primer recuerdo

"Entonces nos pusimos a pelear primero verbalmente y luego ya nos comenzamos a dar golpes, hasta que el otro cayera; pero ninguno de los dos se rendía hasta que llegó un guacamayo azul y nos interrumpió, nosotros no le hicimos caso y seguimos peleando. Luego de un rato, ya nos estábamos cansando ambos, hasta que de nuevo volvió a interrumpirnos ese guacamayo, pero está vez trató de calmarnos y dio una explicación sobre algo de que una estrella había muerto y por eso cayó allí…" —explicaba Ricardo.

"¡Que una estrella murió!...¡y que cayera! …¡eso es imposible!" —interrumpió Blu consternado y confundido.

"Lo sé…hace unos años lo averigüe" —afirmó Ricardo—"Bueno, ya no nos distraigamos…esa ave nos dijo esa mentira de la estrella y todos nos la creímos. Luego de que todo se calmó y solo quedamos, yo, el ave azul y el perico, nos enseñó el significado del perdón y la madurez, ayudándonos a mí y al perico a disculparnos. Después nos dijo que nos marcháramos, a lo que nosotros hicimos caso, pero justo antes de seguir mi camino, empecé a tener curiosidad hacia el guacamayo que nos había ayudado y así que… decidí seguirlo"

"Espera… solo por curiosidad lo seguiste" —interrumpió Blu confundido.

"Bueno eso y porque cuando nos habló se notaba nervioso y un poco asustado" —respondió Ricardo con algo de broma—"Lo seguí por todas partes, hasta que él aterrizo en su nido y saludó a su pareja. Yo los veía de lejos y pude notar que tenían una especie de huevo dorado, este huevo tenía un símbolo muy similar al que tienes en tu pecho" —Ricardo señaló el pecho de Blu.

"¡Mi marca de nacimiento!" —preguntó sorprendido Blu, tocando su pecho.

"Sí, así es" —dijo de forma seria Ricardo—"Cuando vi ese huevo, me intrigo bastante, pero como era aún muy tonto e inocente, no le di importancia y pensé que los huevos eran diferentes para cada especie. Así que los deje solos y me fui de ahí. Pensé que nunca los volvería a ver, pero me equivoqué"

"¿Cuándo y dónde los volviste a ver?" —preguntó curioso Blu, tratando de averiguar quienes eran esas aves, aunque él ya tenía un presentimiento de quienes era; pero necesitaba más pruebas.

"Cuatro meses después… cuando nos capturaron a todos para vendernos en el extranjero…después de conocerte a ti por primera vez…y cuando fuimos enviados a diferentes países" —respondió Ricardo a la interrogante de Blu.

"Esto no puede ser" —dijo Blu incrédulo y sorprendido, empezando a darse cuenta de quienes eran esas aves—"Creo que ya sé quienes eran esas aves"

"Así es Blu, esas aves eran…"

"…mis padres"

Segundo recuerdo de Ricardo

A mí me pusieron en un avión diferente, con destino a Europa. Cuando despegó, me fui a un lado de la jaula y me senté en silencio, pensando en lo que me iba a pasar y lo que me aguardaba, pero nunca perdí las esperanzas. Luego de varias horas, escuché que al frente mío, había una pareja de guacamayos azules llorando, me dio mucha pena verlos sufrir, era como si hubieran perdido algo. Justo cuando iba a voltear y a sentarme de nuevo, reconocí a uno de los guacamayos, entonces me acerqué y al verlo con más claridad, me di cuenta que era la misma ave azul que interrumpió y terminó la pelea en la que estuve y que también tenía ese huevo dorado. Entonces, al ver que no tenían ese huevo, supuse que habían perdido a su polluelo. Así que decidí conversar con ellos, para averiguar lo que les pasaba y si podía ayudarlos o aunque sea consolarlos.

"Eehm…disculpen señores guacamayos azules…se encuentran bien" —pregunté tratando de ayudarlos, pero ellos no me respondieron.

"¿Puedo hacer algo por ustedes?" —volví a insistir.

"Déjanos en paz, chico…no vez que estamos sufriendo" —reclamó el guacamayo azul muy deprimido.

"Lo siento…perdonen no fue mi intención…debe ser horrible perder un hijo" —me disculpe, tratando de sonar empático.

"¿Qué?...¿Cómo sabes que perdimos un hijo?" —me preguntó confundido, el guacamayo azul.

"Bueno se acuerda del día que detuvo una pelea que se libraba cerca de un hueco en el suelo, y también dijo que el causante era una estrella" —le hice recordar el momento cuando nos vimos por primera vez.

"Sí, claro…así que… eras tú" —me afirmó, recordando el hecho.

"Exacto…y por favor no se moleste, pero me dio bastante curiosidad su forma de actuar y decidí seguirlo…hasta que llegó a su nido…y fue ahí que vi que tenía un huevo dorado…entonces deduje que iba a tener un hijo…es por eso que siento mucho la pérdida de su hijo…si hubiera algo que pudiera hacer" —dije en forma tímida e insegura.

"(Suspiro)…no creo que se pueda hacer algo…nos separaron de nuestro único hijo…nuestro milagro del cielo" —dijo el guacamayo azul muy triste.

"Lo lamento mucho…estoy seguro que es horrible perder a un hijo, yo también perdí a mis padres cuando recién era un niño" —me puse de nuevo empático otra vez, recordando la pérdida de mis padres.

"Siento escuchar eso…eeh" —dijo el guacamayo sin cambiar su estado de ánimo.

"Ricardo" —me presenté.

"Lo siento mucho Ricardo, seguro ellos fueron unos grandiosos padres" —se disculpó honrando a mis padres.

"Sí lo fueron, casi llego a decepcionarlos, pero gracias a usted…"—asentí dándole las gracias, pero no me sabía su nombre.

"Soy Marcos" —se presentó.

"…Bueno Marcos, me di cuenta que nada es imposible en la vida" —continué explicando mi sentido de la vida.

"Así es" —asintió Marcos.

"Quién sabe, tal vez algún día encuentre a su hijo" —dije dándole ánimos.

"Ojalá, Ricardo, eso es lo que más deseo…él es muy especial" —dijo Marcos sonriendo ligeramente.

"¿Así?… o sea que tiene una complicación o algo así" —pregunté un poco intrigado y preocupado por lo que dijo.

"No, al contrario…tiene muchos dones" —respondió Marcos alegrándose un poco.

"¡En serio!... ¿cómo así?... ¿cuáles son?" —pregunté curiosamente.

"Amor, no creo que deberías contarle" —nos interrumpió la pareja de Marcos.

"Yo creo que sí Lucy, no sé si lleguemos a encontrar a nuestro hijo…. y me gustaría que alguien más sepa sobre nuestro hijo y nuestras aventuras. Además el recordar esos momentos, me ayuda a sentirme menos deprimido… y también confío en él" —dijo Marcos, mirando a su pareja y acariciando su cara.

"Está bien" —asintió Lucía.

"Entonces…"—moví las alas como seña, para que continuara Marcos.

"Bueno…te acuerdas del perico con el que te peleaste, el cráter y el huevo dorado" —dijo recordando la pelea que yo tuve hace cuatro meses.

"Por supuesto" —afirmé.

"Resulta que todo lo que dijo el perico, tenía razón, bueno hasta la parte de conquistarnos…"

"Me estas diciendo de que tu hijo, vino desde el espacio…es un extraterrestre o lo que sea que dijo ese perico"

"Así es…él cayó dentro de ese huevo dorado y causó ese cráter"

"Pero no tiene sentido, debió haberse roto"

"Lo sé, pero el cascarón era como si estuviera formado de acero, bien resistente"

"Wow…entonces como supieron que era un ave"

"Nunca lo supimos"

"¿Qué?"

"Es cierto, aunque nosotros pensábamos que si era un ave o algo así, porque tenía la forma exacta de un huevo de un guacamayo, salvo por la marca y el color"

"¿Y nunca pensaron, que pudo hacerles daño?" —pregunté atónito.

"Sí…yo siempre pensé eso, pero cuando nació…se parecía a un polluelo normal e igual que cualquier otro, que recién nace" —dijo Marcos volviendo a ponerse un poco triste.

"Se parecía a un guacamayo Spix bebé, ya que él nació azul completamente, igual que nuestra especie; las dos únicas diferencias, eran que las puntas de sus plumas eran más oscuras que todo su cuerpo y en su pechito tenía una marca de nacimiento con la forma de un rayo" —agregó Lucía, botando unas cuantas lágrimas.

"Increíble y… ¿cuáles eran sus dones? —me sorprendí al escucharlos y decidí seguir preguntando.

"Jeje…bueno corría más rápido que cualquier niño, nunca se hacía daño, saltaba grandes alturas y caía sin recibir ningún golpe o moretón, era más ágil que cualquier otra ave y la que más me causó curiosidad y expectativa fue que cada vez que lloraba, siempre llovía fuerte o muy fuerte, dependiendo de cuan triste estaba"

"Bueno…eso explicaría porque el clima estuvo tan loco los últimos meses"

"Sí, pero esas eran cosas que no me importaban, no me importaba si era un alien o un dios o lo que sea, siempre hice que él se sienta como un ave normal…vivimos con él los mejores momentos de nuestras vidas…ahora ya no lo veremos más" —dijo Marcos, empezando a llorar junto a su pareja de nuevo.

"Vamos…no se den por vencido…seguro lo encontrarán, tal vez no hoy o mañana o el otro año, pero estoy seguro de que lo hallarán" —seguí dándoles ánimos y esperanza.

"Gracias por tu apoyo Ricardo…sí que has cambiado desde la última vez que nos vimos" —me agradeció calmándose.

"De nada y gracias…ahora dijeron que su hijo tenía una marca en su pecho" —recordé que la descripción que me dieron, sentía que la había visto en otro lugar.

"Sí…con la forma exacta de un rayo" —ellos afirmaron.

"Creo saber quien…"—dije hallando al ave de quien se trataba, pero el avión me interrumpió empezando a aterrizar.

"¿Qué esta pasando Marcos?" —preguntó asustada Lucía a su pareja.

"No lo sé Lucía…parece que ya aterrizamos" —dijo abrazando a Lucía.

"Así parece" —afirmé, viendo que el avión se apagaba y las personas bajaban de el.

"Bien saquen a esas aves, ya llegamos a Moscú, la próxima parada es China, así que apúrense" —dijo un hombre.

"Sí señor…eeh jefe… ¿A dónde irán los guacamayos spix?" —preguntó otro hombre, mientras empezaba a abrir la compuerta del avión.

Fin del segundo recuerdo

"Y… y esa fue la última vez que los vi" —dijo nervioso Ricardo, terminando el recuerdo repentinamente.

"¿Qué?... ¿Por qué lo terminaste?" —preguntó Blu alterado.

"No quiero contarte lo que pasó luego" —dijo Ricardo, parándose del suelo.

"Por supuesto que sí, tengo derecho a saber que les pasó a mis padres" —exclamó Blu, perdiendo la paciencia.

"No creo que debas escucharlo" —Ricardo le dio la espalda a Blu y empezó a irse de la habitación.

"Ricardo" —Blu lo detuvo y lo volteó hacia él.

"Es muy doloroso, en serio, no me obligues…te vas a hacer daño" —le advirtió Ricardo preocupado.

"¿A dónde se llevaron mis padres, Ricardo?" —cuestionó Blu enojado.

"(Suspiro)…al Centro de Taxidermia de Moscú" —bajo la cabeza Ricardo, en señal de tristeza.

Hubo un silencio incómodo durante unos segundos, hasta que Blu lo rompió.

"No…No…no puede ser…"—Blu empezó a agarrarse la cabeza y a perder la cordura.

"Blu…lo siento tanto…por eso no quería contarte…"—Ricardo trató de tranquilizarlo, pero fue en vano, Blu se ponía cada vez más peor, así que se aparto de Blu, para dejarlo que se calme.

"Lo lamen… ¿Qué está pasando?" —dijo Ricardo empezando a asustarse, porque el piso se estaba moviendo. Lo que estaba pasando es que la casa empezó a temblar de la nada, las cosas empezaron a caerse y a romperse.

"Pero… ¿qué caraj…hay no?" —exclamó Ricardo viendo como Blu le empezaba a brillar su marca y sus ojos; además el temblor iba empeorando, este ya se iba transformando poco a poco en terremoto.

"Blu…tienes que… tranquilizarte" —gritó Ricardo tratando de calmar a Blu, sin embargo cada vez se ponía peor, tanto que Blu empezó a flotar en el aire sin usar sus alas y también las cosas que estaban en la habitación empezaron a elevarse como si no hubiera gravedad.

"Esto es malo… ¿qué voy a hacer?" —se reclamaba Ricardo—"Sino hago algo…Blu podría destruir toda la casa…tengo que controlarlo…pero ¿cómo?...mmmm… claro…ya lo tengo"

"Blu…escúchame…tenías razón debí terminar de contarte lo que le pasó…a tus padres…antes que se los llevaran…ellos me dijeron sus últimas palabras…escúchalas por favor…"—suplicó Ricardo.

Tercer recuerdo de Ricardo

"…Estas aves irán al Centro de Taxidermia de Moscú"

"Wow…qué horrible destino"

"Al parecer…este es nuestro final" —dijo Marcos resignado, escuchando lo que decían los hombres.

"Así parece…no podremos encontrar…a nuestro hijo…" —dijo Lucía empezando a llorar.

"No, por favor… no se rindan, aún hay esperanzas" —interrumpí algo alterado, tratando de darles ánimos.

"Para nosotros no…pero para ti sí…Ricardo…si logras tener mejor suerte que nosotros…vive tu vida como ninguna…y si algún día te encuentras o hallas a nuestro hijo…dile que lo amamos y que siempre estaremos a su lado…sin importar que ya no estemos…dile que nunca se rinda…que no sufra más…que no este triste…que no nos lloré…porque solo se hará daño…finalmente dile que disfrute su vida…que conozca a alguien y que tenga una linda familia…dile que nada es…"

Fin del tercer recuerdo

Blu al terminar de oír lo que dijo Marcos, se calmó y empezó a bajar muy lentamente desde donde estaba, al igual que las cosas que estaban flotando.

"No terminó de decirme Marcos, porque se lo llevaron junto con su pareja y al instante cerraron el avión y este se puso en marcha, al destino donde yo iba a parar" —terminó Ricardo, viendo a Blu que ya estaba calmado y sentado en el suelo, triste y con unas lágrimas en sus ojos—"Pero al final, logré deducir lo que quiso tratar de decirme…y es justo lo mismo que te dije cuando eras aún un pequeño niño"

"Nada es imposible en la vida" —dijo Blu un poco triste, levantándose del suelo.

"Exacto Blu…tus padres ya no estarán, pero ellos aún viven aquí" —Ricardo tocó con su ala el pecho de Blu—"Sé que es difícil perder a tus padres, pero si seguimos tristes o deprimidos, solo nos hacemos daño, al igual que a ellos…Tienes que superar esa pérdida…yo sé que lo harás"

"No sé si…snif… pueda hacerlo" —respondió Blu, limpiándose las lágrimas de la cara.

"Nunca dije que iba a ser fácil, pero también dije que no iba a ser imposible" —agregó Ricardo, a lo que Blu solo suspiró—"Tus padres no querían que sufras por ellos…ellos querían que disfrutes tu vida…recuerda que ellos siempre estarán contigo, sin importar que ya no estén en este mundo"

"…snif…creo…creo que tienes razón"

"Por supuesto, además tus padres no eran tú única familia…ahora yo también, soy tu familia"

"¿En serio?"

"Sí Blu, desde que te conocí…te traté igual como mi hermano menor…nunca deje que te pasara nada… siempre estuve contigo, ayudándote y enseñándote todo lo que sabía…"

"Gracias Ricardo, gracias por ser mi familia" —lo interrumpió Blu, abrazándolo muy fuerte.

Ricardo solo se limitó a sonreír y a corresponder el abrazo.

Más tarde, cuando Blu se logró tranquilizar por completo, los dos se pusieron a arreglar la casa de Linda, para que cuando llegara, no encontrara un desastre toda su habitación. Al terminar de ordenar la casa, ambos se fueron a cenar y luego fueron a esperar a la sala, a que Linda llegara de la universidad. Pero Blu aún tenía una preocupación que no lo dejaba en paz y si no la solucionaba, podría tal vez enloquecer; así que decidió compartirla con Ricardo.

"Eehm Ricardo" —interrumpió Blu, sacando de sus pensamientos a Ricardo.

"¿Qué pasa Blu?" —preguntó curioso Ricardo.

"Aún tengo una duda" —dijo Blu tímidamente.

"Una duda, ¿sobre qué, amigo mío?" —dijo Ricardo, poniendo su ala sobre el hombro de Blu.

"Bueno…si no soy un ave o un animal o humano…entonces ¿quién soy?" —preguntó Blu muy confundido.

"Blu…por favor…no te tortures con eso, no importa lo que seas o de donde vengas" —respondió Ricardo—"Lo único que importa es lo que tú quieras ser"

"¿Lo que yo quiera ser?" —se preguntó a sí mismo Blu.

"Así es…Si quieres ser un ave, pues sé un ave…nadie va a criticar o te lo va a impedir" —explicó Ricardo alegremente—"Además, nadie tiene que saber lo que eres"

"Tienes razón…no importa lo que sea" —dijo Blu con decisión, parándose y mirando a Ricardo.

Ricardo asintió alegremente.

"Yo soy Tyler Blu Gunderson y soy un guacamayo Spix azul"

"De eso hablo"

"Jajajajaja" —ambos se rieron muy felices, hasta que se cansaron. Luego de eso, ellos estuvieron mirando televisión hasta que Linda llegó a su casa; de manera que ya era hora que Ricardo se vaya.

"Bueno Blu, ya tengo que irme" —dijo Ricardo, empezando a despedirse.

"Sí, ya lo sé…gracias por todo Ricardo" —asintió Blu, agradeciéndole todo lo que había hecho por él.

"Para eso es la familia" —se despidió Ricardo y empezó a irse.

"Sí" —susurró Blu , viendo como Ricardo se iba, pero luego se sorprendió cuando vio que estaba regresando hacia él.

"Antes que me olvide…te voy a dar una semana de vacaciones" —reaccionó Ricardo, volviendo de nuevo con Blu.

"¿Una semana de vacaciones?" —preguntó Blu confundido.

"Sí pues, necesitas recuperarte emocionalmente para seguir con el entrenamiento" —dijo Ricardo, de forma algo irónica.

"¿Seguir con el entrenamiento?...Pero, pensé que ya lo habíamos terminado" —respondió Blu sorprendido.

"¿Terminado?...jeje…claro que no…recién vamos por la mitad"

"¿Qué?"

"Sí, en serio…y se vienen pruebas más fuertes…ahora que sé que no eres un ave normal"

"Pero…yo…no" —vaciló Blu.

"Nada de peros…nos vemos en una semana, hermano" —se despidió Ricardo y se fue a su casa en patineta.

"Está bien" —asintió Blu, aún no muy seguro de lo que iba a pasar en los próximos dos años y medio.


¿Qué desafíos le aguardarán a Blu?

Bueno y ese fue el capítulo de hoy, se que fue corto, pero en mi defensa…era una continuación xD

Ojala les haya gustado y si fue así, quisiera que dejen un review y sino fue así pues también háganlo para poder hacerlo mejor para la próxima.

Esta semana que viene, es posible que este actualice tarde o muy temprano este fic; ya que voy a viajar y estaré pues divirtiéndome xD, salvo por la espera del avión ¬¬. Así que ya les voy advirtiendo…entonces que tengan una buena semana…en el próximo capítulo les diré a donde fui de viaje.

Nunca dejen de leer o escribir.

Se despide haciendo maletas y mochilas

Dark B-B out

Pd: Gracias Apheront por comentar igual que yo tan seguido xD y que gran fic bro (y)