Disclaimer: Los personajes son de Meyer —si, si ya saben—. Solo la historia es mía solo mía & te pateo fuertemente si te atreves a plagiarme.

Summary: Ella murió sin obtener lo que quería —Dijo Bella con lágrimas en sus ojos. —¿Qué era eso? —preguntó Jasper. —Una sonrisa tuya provocada por ella. —Ella murió sin saber que ya había provocado muchas.

La muerte llega siempre sin avisar. La mayoría de las veces nos limitamos a hacer ciertas cosas o decir ciertas cosas. Pero, ¿qué tal si esas cosas que callas sean correspondidas? Posiblemente no sepas eso. Entonces, ¿por qué limitarse?

—"No te limites Bella, la vida puede terminar demasiado pronto" —habías dicho una vez y tu te limitaste.

Reviews anónimos.

Guest: ¡Hola! Muchas gracias por leer la historia, y no, no le falta mucho para que termine :( ya falta muy poco. ¡Muchas gracias por lo de mi sobrino! :D ¡Saludos!

Guest Nasty: Leí tu review dos veces C: Creo que éste capítulo va a estar más intenso que cualquier otro xD Charlie está como yo :( Ya te contaré cuando hable contigo xD Y aquí ya dije cómo sería la muerte de Alice C:

Advertencia: Éste capítulo contiene una escena de Lemmon muy leve, realmente leve, simplemente no parece Lemmon y da pena pero hago esta advertencia para aquellas personas a las que no les gusta.

Capítulo dedicado a Alice Maggio - Whitlock porque es un amor de persona y le tengo mucho cariño.
Éste también va para MarieAliceIsabella porque es mi tocaya y la adoro igual.
Nasty: Te adoro. Todo la historia va para ti, eres un excelente amigo.


Capítulo 10: Cumpleaños de Rose y la temperatura sube.

Hoy… hoy era el peor día de la existencia: Era el cumpleaños de Rosalie Hale.

Alice estaba como loca organizando la fiesta con la casi cumpleañera. Ambas casi no habían asistido al instituto durante la semana, no me preocupaba, siempre mandaban algún mensaje diciendo dónde estaban para que fuera con ellas, solo dos palabras: ni muerta.

Las veces que logré ver a Alice durante la semana, se veía mucho mejor, su cabello estaba comenzando a crecer y ahora se veía lo rebelde que era, cada mechón apuntaba en distinta dirección.

Durante el almuerzo solo estuvimos los chicos y yo, nunca había estado tan aburrida, Alice y Rosalie se habían ido en la segunda hora, según ellas para cuando llegaran a Port Angeles todo ya estaría abierto.

—Entonces Bels, ¿qué opinas? —preguntó Emmett sacándome de mis pensamientos.

Lo miré por un segundo tratando de comprender lo que había dicho.

—Disculpa, ¿qué? —dije una vez que no logré descifrar sus palabras.

Todos los chicos comenzaron a carcajearse libremente, yo solo les miraba confundida, no entendía que pasaba.

—Ustedes definitivamente se han vuelto locos —rodé los ojos y me levanté llevando mi charola, con los restos de mi comida, conmigo.

Había estado de mal humor desde que había estado enferma, sabía bien por qué era… El sueño que tuve aún estaba presente y me tenía intrigada, si bien no lo había vuelto a soñar, había investigado que podría significar, desgraciadamente no había encontrado nada.

Salí del comedor y me dirigí a mi siguiente clase, aún era un poco temprano y estaba un tanto aburrida, Edward estaba pasando su "tiempo de calidad con Emmett". Ya que él se había quejado con Edward porque desde que estaba conmigo ya no le dedicaba tiempo, entonces, acordaron que pasarían un tiempo juntos a la semana, si me lo preguntan, eso se me hizo algo gracioso y patético.

—¡Cuidado! —me gritó alguien.

Volteé para ver qué era lo que pasaba cuando una chica pelirroja en patines se estrelló contra mí. Ambas caímos al suelo y yo frotaba mi cabeza intentando calmar un poco el dolor que sentí a causa del golpe.

—¡Oh Dios! —exclamó la chica—. ¿Estás bien?

Gemí de dolor y torcí mis labios haciendo una mueca.

—No mucho —siseé—, ¿qué rayos haces con patines en un pasillo?

Sentía que la cabeza me iba a explotar y me dolía el trasero junto con la espalda.

—¡Lo siento mucho! —sentí como alguien ayudaba a levantarme y al alzar mi mirada me encontré con un Emmett muy divertido—, es que vine a hacer los últimos trámites de mi inscripción y se me hizo más sencillo venir e irme así —le miré—, el piso estaba mojado y perdí un poco el control, iba a detenerme con ayuda de los casilleros pero luego apareciste tú y bueno… ya sabes el resto.

Bufé y negué lentamente, me quería ir de ahí lo más pronto posible y si se podía, conseguir algo para el dolor de cabeza.

—Emmett —susurré y le miré—, ¿dónde está Edward?

Sentí como alguien tocaba mi hombro izquierdo y me volteé. Ahí estaba la chica pelirroja mirándome.

—¿Qué pasa? —le dije enarcando una ceja.

—De verdad lo siento —susurró haciendo un puchero—, no quería lesionar a alguien y en serio me siento mal de haberte lastimado.

Suspiré masajeando mis sienes, la cabeza me explotaría y ella me seguía pidiendo disculpas, me sentí mal por no haberle dicho que todo estaba bien aunque no lo estuviera del todo.

—Está bien —le sonreí un poco—, no te preocupes, realmente no pasó nada, fue un accidente.

Ella me miró un tanto agradecida y escuché un carraspeo detrás de mí.

—Bels, Edward se acaban de ir —volteé a mirarlo, ¿se había salteado las clases él también?

—¿Por qué se fue? —fruncí el ceño, no creía que Edward no me hubiera dicho nada.

—Alice llamó y dijo que necesitaba nuestra ayuda, solicitó más la ayuda de Edward y a mí me mandaron en tu búsqueda —sonrió solo como él lo sabía hacer.

Con un leve asentimiento me volteé hacia la chica.

—Bien debo irme —le dije mostrándole una cálida sonrisa—, supongo que nos veremos luego.

Asintió y me extendió su mano.

—Por cierto me llamo Victoria —me sonrió levemente y yo estreché su mano.

—Mi nombre es Bella —solté su mano y con un ademán me despedí de ella.

Después de eso Emmett y yo nos fuimos directo hacia su jeep y nos fuimos del instituto. Me sentía culpable de irme, yo no era de aquellas personas que andaban por ahí escapándose de clases.

—Esa chica sí que te ha dado un fuerte golpe —dijo Emmett burlándose.

—Realmente lo fue —susurré mirando por la ventana distraídamente.

No quería ver a Emmett a los ojos, tampoco a Edward. Cuando los veía, se me veía a la mente la imagen de sus rostros en mis sueños y todo eso me perturbaba de una manera inimaginable.

Sentí como el auto se detenía y miré a mí alrededor, no era posible que llegáramos tan rápido, incluso a la velocidad a la que Emmett manejaba.

—Está bien Bella, escúpelo.

Volteé a mirarlo un tanto desconcertada, ¿a qué iba todo esto?

—No sé de qué me hablas.

—Oh, sí que lo sabes —me miró seriamente. Eso me causó cierto miedo, Emmett nunca estaba serio, él era de esos que siempre te miraban divertido y con una sonrisa en el rostro—. Desde hace días has actuado de una manera distinta que incluso Edward ha llegado a pensar que piensas dejarlo.

Me quedé totalmente sorprendida, ¿Edward de verdad había llegado a pensar eso? Si era así, entonces, ¿por qué no me había dicho nada? Una parte de mí no comprendía esa actitud de la parte de él, pero la otra parte la comprendía a la perfección, era mi culpa porque yo no le había prestado mucha atención, realmente me sentía culpable.

—Bien, te lo diré —solté un suspiro largo y cansado y masajeé mi nuca—. No tengo pensado dejar a Edward, nunca haría algo así, realmente le quiero demasiado como para dejarlo, es solo que… —suspiré de nuevo y mordí mi labio por un corto tiempo—, hace un tiempo tuve un sueño, pasaba ahí mismo en el comedor de la escuela y yo estaba en uno de los pasillos, caminé sin pensarlo hacía la cafetería.

»Cuando llegué a ella, vi que todos rodeaban a alguien o algo, realmente parecían bastante aterrados, había un silencio realmente espeluznante y empezaba a tener miedo, logré entrar al círculo en medio de ti y de Edward, ambos tenían una cara de espanto terrible —un escalofrío cruzó por mi espalda y me estremecí—, cuando miré hacia abajo, me di cuenta de había sangre a mi alrededor, quise ver de dónde provenía la sangre pero mis ojos se sintieron pesados, como si llevara noches enteras sin dormir, fue cuando desperté.

Terminé mi relato y me sentía un poco más tranquila ahora que lo había compartido con alguien pero por alguna extraña razón, me di cuenta de que sentía como si fuese a cumplirse algún día y eso en verdad me daba un poco de miedo.

—Mierda Bels —miré a Emmett, ya que había apartado mi mirada de él durante el relato, y vi cómo se estremecía—, parece una patética película de terror, ¿has tratado de investigar qué mierda significa?

—Lo traté pero de verdad no he encontrado nada, muchos dicen que a veces lo sueños rebelan las cosas que nos da miedo o las cosas que más deseamos que se hagan realidad.

—Bien, no creo que quieras que pase algo de lo que soñaste, así que supongo que no debemos tomarle mucha importancia, quizá solo fue un simple sueño —se encogió de hombros y encendió el auto.

—Tienes razón, quizá solo el sueño fue causado por la gripe que tenía ese día —vi cómo Emmett asentía levemente tratando de convencerse de eso tanto como yo.

Tardamos cerca de diez minutos en llegar a la casa Alice, sería ahí en donde se haría la fiesta. Ella nos había dicho que sus padres y su hermana se habían ido por una semana y que tendría la casa sola, también dijo que antes de que se fueran les pidió permiso para la fiesta, por supuesto, eso lo aclaró cuando yo le pregunté si sus padres estaban enterados.

—Emmett —lo detuve antes de entrar—, te pido que no les digas nada a nadie de lo que te he contado, yo hablaré con Edward para quitarle esas locas ideas de su cabeza.

Él solo asintió y después me sonrió. Ambos entramos a la casa bromeando y cuando llegué al lugar en donde se celebraría el cumpleaños de Rosalie, me quedé sorprendida y diría que abrí un poco mi boca de la impresión.

Los muebles y demás cosas habían sido remplazados por un escenario, un lugar para un DJ y una pista de baile, también había varias mesas y separado de todo eso había unas mesas largas, suponía que en ese sitio se pondría la comida, aún faltaba un poco por decorar, pero esos ya eran detalles mínimos.

—Edward pon eso ahí —ordenaba Alice—, no ahí no, ¡allá! Espera, ¿qué estás haciendo? No Edward ahí no.

—Entonces, ¿dónde? —preguntó él irritado.

Entonces vi el momento de intervenir, si no ellos se pondrían como locos y se matarían entre ambos.

—¿Necesitan ayuda?

Cuando Edward me miró, su cara pareció iluminarse y yo le sonreí pidiéndole disculpas, él asintió levemente entendiendo a la perfección que era lo que quería transmitir.

—Has llegado como caída del cielo —Alice tomó mi mano y caminó conmigo hacia unas mesas—, ¿podrías poner bien los manteles de éstas? Edward no ha sabido cómo y yo no he tenido tiempo.

Asentí y comencé a ponerlos justo como Alice me había indicado, cuando terminé con la primera mesa, me volteé para decirles que ya había terminado, pero entonces vi las demás y mis palabras se fueron a la basura. Absolutamente todos los manteles estaban mal acomodados y sin pensarlo, comencé a ponerlos en la posición correcta.

—Edward, te quiero, pero la decoración no es lo tuyo —dije esperando que me escuchara.

Logré oír como reían los demás y una sonrisa apareció en mi rostro. Todos seguimos trabajando a nuestro ritmo y al parecer íbamos bien hasta que a Emmett se le ocurrió tirar soltar un par de vasos y éstos al chocar contra el piso, terminaron en millones de pedacitos.

Todos en ese instante volteamos a ver a Alice. Su sonrisa se había borrado de su cara y se había puesto roja de un momento a otro y sin decir nada salió con el teléfono en la mano.

Minutos después nosotros ya habíamos limpiado el desastre de Emmett y Alice regresó con una sonrisa.

—Bien, llamé a una amiga de mi madre que trabaja en una tienda y ella se ofreció a traer más vasos idénticos —soltó un suspiro dramáticamente—, también me tomé la libertad de invitar a Jasper, espero que no te moleste Rosalie.

Edward y yo nos miramos, entonces… ¿Jasper no había hablado con ella desde aquella vez? Vi como la mandíbula de Edward se tensaba, a él realmente no le agradaba Jasper.

—Oh no, no hay ningún problema —dijo Rosalie y sonrió después.

Después de eso, nadie dijo absolutamente nada.

Terminamos de decorar cerca de las cuatro de la tarde, todos estábamos exhaustos, excepto Rosalie que no había hecho casi nada, habíamos comido unas barras de avena las cuales nos darían energía según Alice, pero solo lograron que nos diera más hambre y cuando íbamos a replicar, ella simplemente dijo que ya comeríamos en la fiesta.

Cuando estaba a punto de recostarme en la cama de Alice y dormir un poco, ella me roció agua y ordeno que entrara a bañarme, alegando que se haría aún más tarde de lo previsto.

Una vez que estuve bañada, Rosalie comenzó a arreglar mi cabello mientras Alice se bañaba. Cuando Rose terminó con mi cabello, Allie ya estaba maquillándome. Después de esto, ellas comenzaron a arreglarse.

Estaba a punto de recostarme en la cama de nuevo para poder descansar pero Alice me lanzó una mirada que me hizo recordar aquél dicho que una vez había dicho mi abuela: Si las miradas matasen, ten por seguro que ya estaría varios metros bajo la tierra. Así que solo me limité a sentarme en la cama.

La fiesta comenzaría a las ocho treinta y para las ocho, nosotras ya estábamos vestidas y listas para bajar.

—¡Chicas necesitan bajar ahora! —gritó Emmett desde abajo.

Las tres reímos y sin más bajamos. Los dos chicos nos dijeron lo hermosas que nos veíamos.

—¡Que comience la fiesta!

La música, la comida, el pastel de cumpleaños… todo estaba perfecto y Alice parecía muy contenta de su creación y ni hablar de Rosalie, estaba totalmente feliz por toda la atención que estaba recibiendo.

Cuando pasaba por unas mesas, logré escuchar la conversación de unos chicos, así que me detuve inmediatamente.

—¿Crees que haya algún muerto por aquí?

—No lo sé, deberíamos de mirar el jardín

Después de eso ambos chicos se levantaron de las mesas y se fueron al jardín. Yo estaba completamente confundida, ¿por qué tendría que haber algún cadáver en la casa de Alice?

Ese pensamiento junto con la conversación de aquellas personas, se me olvidaron cuando estuve entre los brazos de Edward.

—¿Bailamos? —susurró seductoramente en mi oído y asentí levemente.

Nos acercamos a la pista y entre las personas pude ver a Alice bailando animadamente con Jasper, decidí no tomarle importancia.

Comenzamos a bailar, ambos ya teníamos el grado de alcohol un poco alto y entre las personas el calor era asfixiante, pero en esos momentos parecía no importarnos, ambos no éramos totalmente conscientes de lo que hacíamos.

No sabía si habían pasado minutos u horas las que llevábamos bailando, pero estaba claro que cada toque tenía otro sentido, la temperatura había subido y eso combinado a las hormonas adolescentes que teníamos.

—¿Por qué no vamos a otro sitio? —sugerí y sin decir nada, él tomó mi mano y ambos caminamos escaleras arriba.

Durante nuestro camino, no dejamos de tocarnos y besarnos, cada beso era distinto al anterior ya que cada uno estaba más intenso que el otro.

Entramos a una habitación y nos acercamos a la cama, él se posicionó sobre mí y comenzó a subir su mano por mi muslo mientras me besaba apasionadamente, yo había comenzado ya a desabotonar su camisa con un toque de desesperación.

Mi vestido estaba en mi estomago y él repartía varios besos húmedos en mi clavícula bajando hacia mi cuello, me sentía en el cielo y de pronto un grito me regresó a la realidad y empujé a Edward lejos de mí. Rápidamente logré bajar un poco el vestido y miré hacia la puerta.

Ahí estaba Alice mirando la escena con los ojos bien abiertos, de ella había provenido aquél grito.

—¡Mis ojos! —gritó y los cubrió con ambas manos—. Nunca se me quitará esa imagen de mi mente.

Se dio media vuelta y caminó por el pasillo, sin pensarlo la seguí y mientras caminaba, había podido bajar mi vestido y ahora estaba en la posición adecuada. La alcancé cuando empezaba a bajar las escaleras y la había alcanzado justo porque había chocado con Jasper, ahora, Alice se encontraba entre sus brazos.

En esos momentos ella parecía haber olvidado lo que había pasado en el baile. Me recordé a mi misma que no debía meterme en eso, no eran mis asuntos, pero ella era mi mejor amiga. Jasper me miró y comprendí su mirada, él no había hablado con ella.

—Oh Jasper —dijo Alice sin notar lo que pasaba entre él y yo—, realmente me alegra que aparecieras, ¿qué tal si me sacas de aquí para poder olvidarme de lo que vi en mi habitación?

—Está bien, vámonos —le dijo y me sonrió sínicamente mientras se la llevaba.

Estaba a punto de lanzarme contra él y hacerles justicia a las clases de defensa personal que había llevado, pero decidí que no lo haría solo par ano lastimar a Alice, simplemente me di la vuelta y regresé para ver qué había pasado con Edward.

La fiesta siguió su curso y nadie se dio por enterado.

Realmente quería golpearlo en ese momento, sobre todo porque parecía que con esa sonrisa quería decir: "Mira quien está conmigo ahora" —gruñí y sentí una patada en mi vientre, lo acaricié cariñosamente—, oh Alice, desearía que estuviera aquí, mi pequeña Alice está por nacer y desearía que estuvieras conmigo —susurré pasando mi mano por la lápida fría—, bien, parece más que obvio que estoy embarazada —sonreí levemente—, es mi segundo bebé, ya lo sabes claro, el pequeño Thomas está cada vez más lindo y regordete —negué lentamente recordando varias travesuras—. ¿Quién diría que fue quien menos lo esperábamos la causante de tu muerte? Los que estuvimos presentes, aún no han olvidado ese día, el día en que fuiste asesinada.


¿Qué tal, eh? A que no se esperaban que Bella estuviese embarazada y mucho menos que Alice fuese asesinada. ¿Qué opinan de nuestro querido Jasper? Realmente me están dando ganas de golpearlo, pero no lo haré simplemente porque lo amo demasiado.

Bien, a la historia le quedan dos capítulos más y llega a su fin, quizá la actitud de Jasper sea justificada, pero quizá no, quien sabe. No se imaginaban que el sueño fuera algo importante, ¿oh si? De hecho pienso que nadie le prestó atención, pero créanme, es un punto importante y a pesar que Victoria no había aparecido, ella también lo será.

Sinceramente creo que he perdido la cabeza —insertar . aquí—. He terminado el capítulo a las 4:17 a.m ya que me dije a mi misma que no me dormiría hasta que lo terminara y así fue.

Me he comprado un nuevo libro que se llama: El libro sin nombre, me he puesto a investigar y según dicen todo aquél que lo lee termina muerto, no creo en esas cosas y mi hermana quiere que lo termine ya para ver si es verdad. ¡Me he quemado con aceite caliente mientras trataba de producir mi alimento! Afortunadamente mis manos no salieron dañadas —insertar :D aquí—.

No sé cuando estará el siguiente capítulo, entro a la prepa en dos semanas y mis vacaciones terminan en ésta semana. Por cierto, he hecho un Drabble, si quieren pueden pasarse por él, es sobre Rosalie.

Me he leído cada uno de los reviews y casi he llorado con ellos, no saben el cariño que les tengo a cada uno de ustedes, también les tengo un cariño especial a todos mis fantasmitas, esas personas que me leen y no dejan review, en serio chicos son geniales.

¡Saludos!

L. Rococó.

PD: Mi Twitter está en mi perfil. Estoy pensando en hacerme una página en Facebook, se me hace más sencillo que utilizar el twitter, ¿qué dicen?

PD2: ¿Hay alguien aquí que les guste los Edward/Bella? Sí es así, esperen mi siguiente historia, es sobre ellos, aún no tiene nombre.