FELIZ AÑO 2012! Se la pasaron bien? Les trajeron muchos regalos en navidad, y los reyes magos? Pero ni modo, muchos conocemos la realidad de tener que regresar a la escuela, el trabajo o ambos, y eso que a algunos de nosotros ni siquiera se nos ha curado la gripa, pero ni a los jefes ni los profes les importa, por favor demándenlos.

Y bueno, me alegra haber llegado de vacaciones y mirar un review de electra78 a quien le agradezco tomarse su tiempo para leer mis macuarradas de las que me han preguntado que me fume… en mi defensa digo que yo no fumo, pero ay qué bien huelen los plumones de aceite.

En fin, comencemos con el siguiente capítulo, Link y Xin Skar entraron a un mundo extraño donde Xero les dijo que debían infiltrarse a un edificio que se trataba de una refinería de metales llena de guardias; Link logró entrar, pero Xin fue capturado, ahora veamos en que lio se meten estos dos.

Capítulo 10: Confusión en la Refinería del Caos

Link avanzaba por un solitario castillo, muy alerta de su entorno, pues sabía perfectamente que en esa guarida los malos asechaban cada rincón, pues resguardaban la llave que podía abrir la puerta donde estaba encerrado Ganon y que podía también desatar el poder de la espada maestra para derrotarlo definitivamente; claro que hasta el momento no había visto a ninguno de los chicos malos que se encontraban en aquella extraña fortaleza que podi… esperen, ¡AHÍ HAY UNO!

Justo al final del pasillo había una pequeña criatura que arrastraba una enorme espada, le costaba tanto trabajo llevar el arma con sigo que ni siquiera se había percatado de la presencia del muchacho de ropaje verde, era perfecto, una víctima fácil para Link y la ira de su espada.

El muchacho corrió hacia él, quien escucho sus pasos acercándose ferozmente, volteó y al ver al chico dispuesto a rebanarle con su espada, dejo la enorme arma en el suelo y comenzó a correr. Link comenzó a perseguirlo dando un temible grito de guerra para intimidarlo hasta que por fin lo alcanzó y uso su escudo para derribarlo, no valía la pena gastar el filo de su espada con una presa débil.

Cuando estaba en el suelo, la pequeña criatura con cara felina comenzó a gritar unas palabras en una lengua extraña, fue entonces que apareció Axerotto, el espíritu con cabellera de Elvis que todos llamaban Xero.

-Hace mucho que no escucho a alguien hablar hylian- dijo el espíritu- considera esconderte, está llamando a los guardias-.

Link asintió con la cabeza, era hora de buscar un escondite, aunque no sería necesario, él solo podía enfrentarse a cualquier rival, sin importar el tamaño o el numero; fue entonces cuando apareció un grupo de ocho guardias de un cuarto con sus enormes garras… eran demasiados y el muchacho comenzó a correr por el pasillo pegando un grito del susto. Link se movía a gran velocidad por los pasillos de aquel lugar, había muchas puertas, tal vez si entraba en una de ellas los perdería; entonces se le ocurrió la idea, si los perdía ellos tendrían que dividirse para encontrarlo, entonces los podría derrotar uno a uno… ¡SI!, ¡Eres un genio Link!

Probaba abriendo una puerta, pero estaba cerrada, probaba otra y también; escuchaba los pasos de las armaduras acercándose, entonces se apresuraba más, otra puerta, cerrada, otra puerta, cerrada, otra puerta, ce… ¡NO!, ¡ABIERTA!

Dentro solo había herramientas de limpieza, obviamente si un lugar debe estar abierto es donde están los artículos de limpieza, bueno… servirá para perderlos. Link entró en el pequeño cuarto y comenzó a buscar un lugar para esconderse, fue cuando encontró un pequeño espacio del que salía aire, debía ser la entrada de la ventilación, posiblemente por aquí este la entrada a otro cuarto que esté cerrado; se metió por ahí y llego a una pequeña cámara con herramientas, en una mesa había una llave pequeña.

-¡Excelente Link!- dijo Xero- con esta llave pequeña podrás abrir una puerta normal, pero solo dentro de este calabozo… bueno, por lo menos eso creo-.

Link guardó la llave pequeña en la bolsa que tenía amarrada a su cinturón, y regresó por el canal de ventilación hasta el espacio con productos de limpieza; entonces entre abrió la puerta, vio a uno de los guardias y salió al pasillo, ahora que estaban separados podía poner en marcha su plan.

Link se puso en guardia, el soldado con cara de felino y garras de acero también; el soldado se abalanzó al chico posando una de sus garras sobre él, pero el muchacho enseguida atacó con una estocada de su espada, el guardia recibió un rasguño en la armadura, después de eso parecía haberse enfurecido y comenzó a golpear las garras unas con otras, como sacándoles filo; de repente comenzó a atacar con una serie de zarpazos que el muchacho evadió fácilmente. Link respondió con un par de estocadas de su espada que el guardia bloqueó con sus garras.

Otro de los guardias había llegado al lugar del enfrentamiento, pero en lugar de unirse a la lucha solo se quedaba observando viendo al chico y el soldado felino pelear con gran habilidad.

Un par de garras del guardia se dirigían velozmente a Link, quien uso su espada para desviarlas contra el suelo, donde quedaron clavadas. El chico aprovecho para golpear al guardia con el mango de su espada directo en la cabeza; el primer golpe no parecía haber hecho efecto, el segundo fue feroz y el tercero llevo al guardia a la inconciencia.

El guardia que los estaba observando comenzó a llamar a los otros guardias, señalando al muchacho; Link comenzó a correr por el pasillo, sacó la llave y abrió una de las puertas de aquel lugar.

Dentro estaba lleno de espadas, hachas y mazos expuestos en aparadores presentados como si fueran a exhibirse en un museo, suficientes como para que un ejército iniciara una guerra, pero el que más destacaba era un boomerang hecho con la hoja de una espada; Link le quito el cristal que lo cubría, intento poner el cristal sobre otro aparador pero este se le cayó al suelo rompiéndose en pedazos, ahora sabrían su posición, pero podía defenderse con el boomerang, venía con unos guantes para agarrarlo entonces el chico lo colocó en su cinturón.

Un ruido irrumpió el silencio y Link volteo hacia la puerta del cuarto para ver que era. Había un guardia en la puerta quitándose las garras de su armadura, sus manos eran muy parecidas a las de un animal, como un perro o un gato, pero tenía pulgares; el guardia tomo una espada que adornaba la pared y se colocó en posición de combate, el chico hizo lo mismo con su escudo y su espada. Los dos salieron de la habitación donde tendrían mayor espacio para moverse, afuera había más guardias que no intervenían en la pelea, solo observaban, parecían emocionados.

El soldado con la espada lanzó su primer ataque y Link rodó por el suelo para esquivarlo, mientras se incorporaba arremetió un fuerte golpe contra los pies del guardia, quien cayó al suelo, dejando la espada detrás, el soldado con cabeza felina se arrastró lejos del muchacho mientras los demás guardias se acercaban al chico, quien los miraba de manera desafiante, hasta que de pronto, todos dieron un grito de la emoción, algunos dieron una palmada en el hombro de Link mientras otro de los guardias se quitaba las garras y tomaba la espada en el suelo.


En otro lugar de la refinería, Xin estaba esposado en una cámara con el sujeto grande de los guantes y otros más que eran del mismo tamaño que los guardias, pero eran más musculosos; todos estaban trabajando con metales derretidos, colocándolos en moldes para forjar espadas, después las enfriaban un poco sumergiéndolas en agua y posteriormente, el tipo enorme de los guantes extraños comenzaba a golpear la espada, las muñecas en sus guantes brillaban de un rojo intenso y se cubrían en llamas.

Xin intentaba zafarse de las esposas, pero era imposible, el sujeto de los guantes solo le miraba y le balbuceaba algo en esa lengua extraña mientras se reía. De pronto llegó un sujeto con algo en las manos, un sombrero verde con una cabeza de garza que parecía tener vida, estaba parloteando un montón de cosas, el sombrero se puso a discutir con el sujeto enorme de los guantes, el cual se enfadó mucho y le apuntó a Xin como dándole una orden.

El tipo llevo el sombrero hasta Xin y se lo colocó en lo colocó en la cabeza. Los ojos de la garza comenzaron a brillar, al mismo tiempo que las ideas en la cabeza de Xin comenzaron a revolverse; el sujeto de los guantes en llamas comenzó a gritar un montón de cosas, de pronto esos balbuceos se comenzaron a transformar en palabras.

-Tengo ordenes enteras para mañana, ¿sabes?- dijo el sujeto de los guantes- no tengo tiempo de tratar con intrusos-.

-Relájate Galunia- dijo el sombrero en la cabeza de Xin, sus ojos ya habían regresado a la normalidad- mira, ya termine, será mejor que dejes de decir tantas babosadas que el chico ahora puede entenderte… no vas a querer quedar mal con el-.

-Huh, no me importa lo que piense un ladronzuelo- contestó el sujeto mientras continuaba golpeando la espada con sus puños cubiertos en llamas.

-Bah, no le hagas caso chico, ¿Cuál es tu nombre?- preguntó el sombrero.

-Me llamo E… ehm, Xin Skar- respondió el chico de manera nerviosa.

-Mucho gusto chico, yo soy el Doctor Ezero, tu puedes llamarme solo Ezero, ya sabes, no me gusta presumir mi doctorado- dijo el gorro haciendo sonreír a Xin con ese comentario- ah, lo sabía, no eres un mal muchacho- el sujeto de los guantes gruñó después de esa frase sin si quiera voltear a ver a Xin- no te engañes por mi apariencia chico, generalmente soy más guapo, solo que estoy pagando una sentencia por llegar tarde al trabajo, ya sabes, las políticas de la empresa son algo estrictas; pero dime, ¿a que se debe la visita de un humano a este mundo?-.

-Dos humanos- interrumpió Galunia, el tipo de los guantes mientras levantaba el gorro de Link para mostrárselos- encontramos esto con el muchacho, debe pertenecer a otro intruso-.

-¿Sera posible que…?- Ezero se quedó totalmente serio al ver el sombrero en la mano del felino, pensando en otra cosa, la verdad es que el doctor Ezero estaba recordando.

-No sabes usar la espada, ¿verdad muchacho?- comentó Galunia haciendo sonrojar a Xin.

-¿Cómo lo sabes?- preguntó el joven.

-Tenías una espada cuando hiciste frente un guardia armado y ni siquiera la tocaste- ante el comentario de Galunia, el chico bajó la cabeza- además mira esto, que mala calidad- tenía la espada de Xin en la mano, era su espada la que había estado golpeando todo este tiempo.

-¿¡Que le haces a mi espada!- reclamó el chico.

-Te hago un favor… ¿te imaginas la vergüenza que nos harías pasar si te dejamos abandonar este sitio con esta porquería?- respondió, entonces se quitó los guantes para sentir el filo- no podrías cortar ni mantequilla caliente con esta basura-.

-Oye, tal vez no es una maravilla pero es mi espada- dijo Xin.

-Espera a que termine para defenderla, ¿quieres?, tal vez te enseñe una cosa o dos del combate con espada- argumentó Galunia- definitivamente no eres como tu amigo, dicen que los guardias se emocionaron con su presencia, aquí les gusta todo aquel que sepa empuñar una espada-.

-¿Bueno con la espada?- dijo Ezero- Galunia, ¿Dónde está ese niño?-.

-Ya sabes lo que pasa con ese tipo de visitas- contestó Galunia- el jefe exigió verlo para enfrentarse a él… espera, ¿Cómo sabes que era un niño?-.

Ezero se movió hasta las esposas de Xin, metió una parte del pico en la ranura de la llave y lo liberó.

-¡Rapido chico, no pierdas tiempo!- gritó Ezero- tenemos que salvar a tu amigo-.

-Oye, no puedes liberarlo- dijo Galunia- todavía le queda media hora-.

Xin se levantó y aprovechó el factor sorpresa para tomar los guantes de Galunia y salir corriendo de allí. Galunia se alertó e inmediatamente comenzó a correr tras el chico.

-¡Deténganlo!- gritó.