Ni glee ni sus personajes me pertenecen.
Bueno, aca les dejo otro capa, como disculpa por tardar tanto. Espero que anden bien. Muchas gracias por todo.
Capitulo 9:
Quinn estaciono el auto afuera de la penitenciaria, apago el motor y salio del vehiculo, para luego apoyarse sobre el, cruzando sus brazos. Esperaba a una mujer, piel palida, ojos grices/verdes, cabello castaño y cuerpo de modelo.
Estuvo alli como media hora, hasta que las puertas del edificio se abrieron, mostrando una figura que reconoceria a kilometros. A unos 10 metros de ella, Hadley se detuvo y observo a la rubia. Para luego retomar su caminata y llegar hasta Quinn.
-Hey. –Saludo como si nada.
-Remy Hadley. –Musito Quinn negando con la cabeza ante la incredulidad de la situacion. –Sube al auto y salgamos de este maldito lugar. –Abrio la puerta del acompañante para que la mujer se subiera y la cerro a continuacion, para poder rodear el vehiculo y subirse a la cabina del piloto.
Arranco el auto y manejo en silencio.
-No tenia a quien llamar. –Susurro Remy, con la vista clavada en la ventana.
-Te lo debia –Respondio la rubia con la vista en el camino. –Despues de todo, te debo la vida. Esto a comparacion de lo que tu hiciste por mi, no es nada.
-Gracias, Quinn. –Remy no era de las que agradecian o demostraban sus sentimientos en frente de nadie. Por eso la rubia se dio cuenta de que de verdad estaba agradecida.
-Bienvenida otra vez, Rem. –Musito con una sonrisa torcida.
-A donde vamos ahora? –Pregunto la morena, mientras sacaba la mano por la ventana y la movia contra el viento, disfruntando de eso. Tanto tiempo encerrada y no recordaba la ultima vez que habia sentido la brisa chocando contra su piel.
Quinn se precato de eso, y se dio cuenta de que su amiga necesitaba sentirse libre otra vez. Asi que presiono un boton y el techo del auto se corrio hacia atrás. Amaba su auto.
Remy la miro agradecida. Y Quinn le guiño un ojo.
-He pensado que has pasado tiempo encerrada, asi que tal vez se te antojaria un helado. –Dijo, seriamente. Hadley levanto una ceja y Quinn dejo escapar una carcajada. –Solo bromeo. Detrás del asiento hay unas botellas interesantes.
-Ya recuerdo por que me caes bien –Respondio su amigo, divertida.
-Soy un encanto. –Quinn levanto los hombros. –Pero dejalas para mas tarde, ahora tu y yo iremos a desayunar.
-Como en los viejos tiempos. –Agrego la castaña con una imperceptible sonrisa.
Ninguna dijo nada mas despues de eso. Quinn encendio el estereo y Coldplay sono, relajando el ambiente.
Speed of sound.
Amanecia, el sol se colaba por el horizonte y poco a poco, ascendia hasta llegar alto.
-Algo te pasa –Susurro la mujer castaña. Quinn bajo la velocidad mientras buscaba un lugar donde estacionar.
-Por que deberia pasarme algo? –Pregunto la rubia, algo a la defensiva.
-Te conozco. –Respondio Remy levantando los hombros. La rubia estaciono el auto y ambas procedieron a desabrochar sus cinturones. Mientras Quinn volvia a presionar el boton y el techo del vehiculo volvia a colocarse sobre ellas. –Se que te mueres por preguntarme que demonios me paso, pero no lo haces porque tienes muchas cosas en la mente. Normalmente, tu esperarias hasta que yo te contara, sin presionar. Asi que supongo que ahora tienes otras cosas que pensar, que no tienen nada que ver conmigo.
-No hay nada que decir. –Susurro Quinn.
-Segura? –Pregunto con una sonrisa ironica. Luego la observo en silencio, sin decir nada. Intentando intimidar.
Quinn pudo sentir el peso de aquella mirada.
Un Fabray jamas se intimidaba ante nadie. Salvo ante un Hadley. O solo ante Remy Hadley.
La rubia guardo silencio y presiono el volante entre sus manos, causando que sus nudillos se volvieran blancos.
Hasta que no pudo soportarlo mas.
-Me gusta alguien, okay?! –Se exaspero. Y la castaña solto una carcajada. –Y no te rias, imbecil. –Agrego mientras abria la puerta y bajaba del auto. Remy la imito.
-Pense que no iba a vivir para apreciar este momento. –Musito colocando el brazo sobre los hombros de Quinn, y asi caminar dentro de la cafeteria. –Como se llama?
-Rachel. –Susurro Quinn con una pequeña sonrisa tonta.
-Me alegro por ti. –Dijo genuinamente la castaña.
Quinn asintio y guardo silencio, mientras ambas tomaban una mesa y se sentaban.
La camarera se acerco, moviendo exageradamente las caderas. Y Remy se mordio el interior de las mejillas para no reirse.
-Que desean ordenar? –Pregunto coquetamente la mujer, mirando a la rubia. Pero esta ni se dio cuenta, ya que estaba mirando el menú.
-Yo quiero un café, Hot Cakes con frutas y crema, y un jugo de naranja. –Pidio Quinn.
-Yo un café, waffles con frutas y miel, y un agua mineral. Gracias. –Dijo Remy.
La mujer anoto y luego se alejo.
-Y tu? –Quinn rompio el silencio. –Nadie te hizo una visita higienica? –Bromeo.
-No –Respondio la castaña, fingiendo tristeza. –Fue una decepcion esperarte.
-Hubiese ido, creeme. –Respondio la rubia. Pero Remy no pudo identificar si lo decia de verdad o solo bromeaba. –Y no solo a las Higienicas. Sin embargo, ahora estoy fuera de juego. Lo siento.
La castaña levanto una ceja y resoplo.
-No es una gran perdida. –Musito Remy, levantando los hombros.
Quinn fruncio el ceño, indignada.
-Hey! Me ofendes.
-Bueno –Se retracto Hadley, levantando las manos en señal de derrota. –Si lo es, pero todas las mujeres te superaremos.
-Eso espero. No quiero ser una rompecorazones.
-Ya lo eres... –Dijo Remy. Y la rubia la miro sin entender. –No lo digo por mi. –Aclaro. –Me refiero a la camarera, no deja de mirarte. –Levanto las cejas.
-Mirar por ahora es gratis. –Respondio Quinn, con su super sonrisa.
Hadley solto una carcajada y nego por el descaro de su amiga.
-Te extrañe. –Susurro algo apenada por admitirlo.
-Yo tambien, Thirteen. –Le guiño un ojo y ambas guardaron silencio porque la camarera se acercaba y les traia su desayuno.
Cuando ambas terminaron su desayuno, Quinn pago la cuenta y salieron del local con una sonrisa enorme.
Subieron al auto en silencio y Quinn arranco, tomando un camino algo diferente. Remy no pregunto hacia donde iban, solo se relajo en su asiento y cerro sus ojos.
Hasta que el celular de Quinn sono.
La rubia contesto y atendio poniendo el altavoz, sin fijarse quien era el que llamaba, ya que tenia lo ojos en el camino.
-Hola? –Contesto.
-Quinn –Saludo una voz que ya reconocia a la perfeccion.
-Rachel. –Saludo con tranquilidad. Y Remy abrio los ojos prestando atencion a lo que escuchaba.
-Necesito hablar contigo. –Se escucho al otro lado de la linea.
-Dime, en que puedo ayudarte? –Pregunto frunciendo el ceño.
-No adivinas quien aparecio despues de que te fueras de mi casa, anoche. –Dijo seriamente.
-No lo se, Batman? –Pregunto bromeando.
-No, pero su nombre empieza con B. –Respondio algo molesta. La rubia palicedio y Remy lo noto. –Dime, Quinn... tienes idea de porque Brody aparecio en la puerta de mi casa, con la cara cubierta del café, afirmando que una rubia algo siniestra, tuvo la culpa? –Pregunto ironicamente
Remy contuvo la carcajada.
Y Quinn sonrio con orgullo.
-Estas segura de que no era Batman? –Dijo seriamente. Y se escucho el bufido de Rachel por el parlante del celular. Remy esta vez no se contuvo y solto una risotada.
-Entonces dime, Quinn –Dijo Rachel algo exasperada. –Quien toco el timbre anoche cuando yo estaba en el baño?
Quinn sonrio cinicamente.
-Un chico. Ya sabes, Ojos bonitos, sonrisa estupida, cabello perfectamente peinado. –Respondio con tranquilidad. –Tenia cara de imbecil, Rachel. No es mi culpa de que ese tal Brody tenga esa cara.
-O sea que le tiras café caliente a la gente que tiene cara de imbecil? –Pregunto sarcasticamente.
-Normalmente suelo golpearlos con un Bate de Baseball firmado por el equipo de Kansas City Royals. –Respondio la rubia despreocupadamente –Pero lo tenia guardado en mi departamento, asi que... No fue tan grave. –Le resto importancia.
-Tiene los ojos rojos y tambien le entro café por la nariz. –Se quejo Rachel.
-Pffff Que lloron es. –Susurro lo suficientemente fuerte como para que la morena lo escuchara. –Es un Drama Queen. Ya veo por que es tu amigo.
-Eres insoportable, Quinn.
-Y tu eres frustrante, Berry. –Respondio con el ceño fruncido. –Si solo llamaste para averiguar por que tu estupido amigo se baño en café, pierdes tu tiempo. Solo lo hice y ya. No hay mas explicacion. Y si pretendes que le pida perdon, no lo hare. No me importa quien sea.
-Ese es un lado tuyo que no me gusta.
-No naci para cumplirle las expectativas a nadie. –Respondio la rubia, mordazmente.
-Quinn, Relajate cariño. –Dijo Remy.
-Con quien estas? –Pregunto Rachel, pero sin dejar que Quinn respondiera, continuo. –Sabes que? No me importa. Hablaremos cuando no estes tan... ocupada.
Y luego de eso, colgo.
Quinn suspiro.
-Vaya... –Susurro Remy. –Eso fue intenso.
-Toda ella es intensa. –Respondio la rubia. –Vive del drama.
-Me agrada. –Respondio Hadley sonriendo. –Se nota que ella siente algo por ti.
-Por que lo dices? –Pregunto confundida.
-Porque se puso celosa cuando te dije "Cariño" –Respondio Remy. –Eso solo cuestion de tiempo.
Quinn solo guardo silencio y se centro en la carretera.
-De verdad le tiraste café a ese chico solo porque si? –Pregunto la castaña, divertida.
-Si... bueno. No se exactamente porque lo hice. –Respondio la rubia algo nerviosa. –Es solo que senti dentro mio que... ese chico no es bueno para Rachel.
-Estas celosa, es totalmente comprensible. –Dijo su amiga.
-No lo hice por celos. –Se justifico Quinn. –Solo fue una corazonada, aquel chico no es bueno para ella. –Explico seriamente. –Mira, tu me conoces. Sabes que jamas lastimaria a alguien que es importante para una persona que me interesa. Me gusta Rachel, lo admito. Pero el hecho de que me guste, no significa que ahora sera mia y no la dejare ver a sus amigos y sere una psicopata celosa.
-Que quieres decir con eso?
-Que no me involucrare con ella en el sentido de tener una relacion.
-Pero Quinn... –Susurro Remy
-Ella merece algo mejor. Brody no puede darselo. Yo tampoco soy digna de ella. –La interrumpio. –Solo estoy cumpliendo mi funcion de amiga. Estoy cuidando de ella. Soy culpable por eso?
Remy nego, sin comprender la actitud de su amiga, pero respeto su decision y no presiono mas sobre el tema.
Anochecia, y Quinn continuaba conduciendo hacia un destino desconocido por Remy.
-A donde me llevas? –Pregunto la castaña.
-A un bosque para embriagarte y abusar de ti. –Respondio Quinn.
-Sabes que si no me opongo no es violacion? –Dijo Remy, levantando sus cejas sugestivamente. –Como en los viejos tiempos.
Quinn rio y nego con la cabeza.
-Tengo buenos recuerdos de eso. –Musito Quinn. –Y era explosivo, Fascinante e increible, pero... estoy fuera de juego, ya te dije.
-Si... es una lastima. –Respondio Hadley. –Aunque llamame cuando necesites sacarte el estrés, si estas libre.
-Lo pensare. –Respondio la rubia, guiñandole un ojo.
Ellas tenian un pasado, pero nada serio. Ya que ambas eran de esas que le temen al compromiso.
Quinn estaciono el auto y Remy comprendio donde estaban. Un mirador.
Ambas bajaron del vehiculo y Quinn busco detrás del asiento, sacando un par de botellas.
-Vodka o Bourbon?
-Vodka sera para mi. –Respondio la castaña. Quinn le tiro la botella y Remy la atrapo con facilidad.
-Yo prefiero el Bourbon. –Dijo la rubia mientras destapaba la botella y se sentaba sobre el capó del auto. Su amiga la imito.
Ambas observando el panorama de la ciudad de New Jersey. En un silencio.
Quinn tenia muchas preguntas por hacerle, pero no lo haria. No iba a presionarla. Suspiro y le dio un trago a su botella de Bourbon.
-6 meses de prision. Tenencia de drogas. –Remy rompio el silencio.
-A veces simplemente no comprendo tus acciones.. –Susurro la rubia. –No es que las juzgue, pero solo no las entiendo.
-No hay nada que entender, Quinn. –Respondio la castaña. –Voy a morir.
-He pasado por esto antes. Hace un par de semanas. –Dijo la rubia. –Recuerdas a Isabelle? Murio. Y yo estaba igual que tu. Pero al final de cuentas, entendi lo que pasaba.
-No puedo cambiar las cosas. Estoy enferma y es lo que me toco. –Musito a la defensiva.
-Esa es tu excusa.
-Esa... es la verdad. –Contradijo, desafiante.
-Las personas mueren todos los dias. –Dijo la rubia, alzando un poco la voz. –Todos tenemos el mismo maldito final, Remy. No importa si nos quedan dias o años. No importa si es lepra, cancer, un accidente o un jodido Huntington –La señalo en esta ultima. –Solo morimos y ya.
-Tu no lo entiendes –Solto con una sonrisa ironica.
-Te equivocas. Y si, tal vez no se lo que es tener tu enfermedad. Pero si lo que es sufrir. Isabelle tambien lo sabia. Todo el mundo sufre, a mayor o menor grado. Todos sentimos dolor. Y sabes por que? –Pregunto mirandola a los ojos. –Porque el dolor es lo que nos recuerda que todo esto es real. Tienes que enfrentarlo. Vas a morir. Vas a sentir el dolor. Dolor que no se ira con drogas y alcohol.. –Señalo las botellas. –Ni teniendo sexo con cualquier cosa que se mueve.
-Quinn... –Susurro.
-Yo no quiero ver como te auto destruyes. –Susurro la rubia. –Eres mejor que esto, Remy.
-Que sugieres? –Pregunto la castaña, derrotada.
Quinn suspiro y lo penso por un momento.
-Solo enfrentalo y superalo. Eso es lo que yo hice con lo de Isabelle. –Dijo suavemente. –Intenta aprovechar el tiempo que te queda. Busca tu felicidad. Porque de lo contrario, cuando estes agonizando, en tus ultimos dias, sentiras que nada valio la pena. Te sentiras vacia. Y estaras sola. –Susurro mientras desviaba la mirada. –Vive y se feliz. Busca el amor, haz muchos amigos, cumple tus sueños. Haz cosas que siempre quisiste hacer. Se libre, Remy, Se tu mientras puedas.
Quinn la abrazo y suspiro. Ambas se quedaron en silencio nuevamente. Hasta que Remy, con la voz quebrada, volvio a hablar.
-Estaras conmigo? –Pregunto. Quinn no comprendio la pregunta. –Me refiero... Cuando ya no pueda reconocerte, cuando te grite y te trate mal... Estaras cuando deje de ser yo?
A Quinn se le partio el alma.
-Dalo por hecho, cariño. –Susurro y deposito un beso en la mejilla.
-Gracias, Quinn. –Musito mientras limpiaba una lagrima rebelde de su mejilla.
-Como sea, Remy. –Tome la botella y la levante hacia ella. –Por ti.
-Por ti. –Respondio de vuelta Hadley, para luego darle un trago a su botella y Quinn la imitaba, antes de regalarle una sonrisa. –Y por esa sexy morena que te espera en casa.
-Como sabes que es morena? –Pregunto Quinn frunciendo el ceño.
-Siempre fuiste por las morenas. –Respondio levantando los hombros y sonriendo de lado.
