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-.Regreso a la infancia.-

Capítulo X: ¿Tú, mejor que yo?

Me gustaría disculparme con todas las personas que han estado siguiendo este loco fanfic y han estado esperando tanto tiempo. El verano ya ha acabado así que es hora de volver a "trabajar". Espero que disfruten y mis más sinceras disculpas por el tiempo que he tardado.

-¿Quién diablos eres?-Preguntó con voz sumamente masculina

Eiri no se lo podía creer ¿quién diablos era él? ¡Eso debería decirlo él! ese estúpido venía a su casa y encima le decía quien era él, iba a contestarle cuando se dio cuenta de su atuendo, definitivamente no era de aquí, llevaba una elegante traje negro, sus ojos verdes esmeralda estaban cubiertos por unas caras gafas de Armani, llevaba un pendiente en la oreja derecha y debajo de su rolex se podía ver un tatuaje.

-Krish

Eiri miró algo extrañado hacia Hiro. El amigo pelirrojo de su niño miraba fijamente la silueta de ese hombre y además lo había llamado por su nombre, sí se llamaba así, claro.

-¿Hiro?- preguntó en tono amenazador.

El joven guitarrista se levantó y se apresuró a saludar al recién llegado.

-Sabía que no tardarías en venir.

-¿Has hablado con él?- cuestionó el inglés con un acento japonés perfecto.

-Sí, pero… han ocurrido ciertas cosas Krish, Shuichi, él… Creo que esta vez T.B ha jugado demasiado bien sus cartas.

El escritor miraba a ambos hombres sin parpadear como si estuviese viendo un partido de tenis.

-Muy bien, estoy harto- susurró gélidamente Eiri intentando controlarse para no gritar y despertar a su pequeño- ¡Quiero una explicación y la quiero ya! ¿Quién diablos es T.B? ¿Por qué le ha escrito una carta a Shuichi? ¿Quién es ese idiota que esta en mi casa? Y sobretodo ¿Qué tiene que ver MI Shuichi con ese T.B?

Los señores Seguchi miraron asintiendo con la cabeza a Eiri, ellos también querían una explicación. Aunque Tohma pudiese contestar ha algunas de las preguntas de su protegido decidió esperar.

-¿Tu Shuichi? No me hagas reír imbécil ¿Quién diablos te crees que eres?

- ¿Imbécil? No sé quien eres pero estas en mi casa y por si no lo sabes soy Yuki Eiri y soy el novio de Shuichi- le contestó orgullosamente. Sí, eso era, el novio de Shuichi su único novio y el único con derecho a besarlo, tocarlo y hacerlo sentir en el paraíso.

-¿Tu casa? No esta mal para alguien de tu nivel- contestó cruelmente- ¿Novio de Shuichi?- ante el asentimiento de cabeza de Hiro continuo- eso ya lo hablaremos luego, aunque rubio, no creas que te vas a deshacer de mi. Yo estuve mucho antes en la vida del pequeño y yo decidiré si un mocoso como tú puede ser el novio de mi protegido- terminó poniéndole énfasis a las palabras mocoso y protegido.

Con elegancia el inglés se sentó en los sillones y miró superiormente a todos.

- Krish O'conner- comenzó Seguchi- propietario de una de las cadenas hoteleras más importantes de Europa, accionista mayoritario de varias compañías aéreas y dueño del equipo de fútbol Manchester United- explicó arrogantemente Seguchi, le gustaba tener el mango por la sartén. Aunque a veces el mango podía resbalarse.

- E intimo amigo de su majestad la reina de Inglaterra- completó el hombre- pero no he venido aquí ha hablar de mí Seguchi y me gustaría que si no tiene nada más que decir permaneciera callado.

Todos, excepto Hiro, miraron boquiabiertos al hombre. ¿Ese inglés había mandado callar al mismísimo Seguchi alias " amo del universo"? Y lo más grave ¿Seguchi obedecía?

-¿Dónde esta Shuichi, Hiro?- preguntó educadamente el inglés.

-Mi novio está durmiendo en mi cama- le respondió el escritor remarcando las palabras "mi novio" y "mi cama".

Las miradas de ambos hombres se cruzaron, ambos defendiendo lo que creían suyo.

- T.B. Terry Bonelux. Es… un viejo conocido de Shuichi- comenzó a explicar el hombre.

-Krish- interrumpió el guitarrista- será mejor que expliquemos todo desde el principio y que expliquemos toda la verdad.

- No me fío de ellos y menos de este rubio- pronunció despectivamente mirando descaradamente a Yuki.

Antes que cualquiera de los presentes pudiese reaccionar, Hiro habló- Krish, no es un juego. Ellos son de confianza. Terry está muy cerca, hace poco recibí una llamada suya.

El joven británico asintió y suspiró, después de que todo esto acabase se encargaría personalmente de ajustar unas cuantas cosas con Seguchi.

- Shuichi no tuvo una buena infancia, sus padres eran personas despreciables que sólo se interesaban por el dinero y teniendo un hijo tan hermoso como Shuichi… es fácil suponer lo que intentaron.

-Eso es mentira- le cortó el escritor- los padres de Shuichi son muy buenos, yo los conozco…

-Dios, que mocoso más molesto…

-¡Krish!

-Vale, Hiro, vale. Esos no son los padres de Shuichi al menos no los biológicos. Shuichi conoció a Terry por azares del destino pero él se enamoró del pequeño. No tardó en descubrir donde vivía y quienes eran sus padres así que, un día se presentó en su casa y le hizo una oferta sus padres a cambio de él.

-¿Qué?- exclamó la señora Seguchi- ¿Ese tal Terry compró a Shuichi?

-Sí

- Shuichi era muy pequeño, apenas tenía 14 años y no entendía nada sobre la vida. Tres meses más tarde ellos se casaron y 1 años más tarde yo conseguí alejarlo de ese mal nacido y darle una nueva vida.

La cara del escritor era un poema. ¿Él se quejaba de su infancia? ¿Sufrir? Shuichi si que había sufrido no él. ¿Casado? Su niño estaba casado… pero él lo amaba, ¿no?

Después de varios minutos todo el mundo había asimilado más o menos la historia del pelirosa.

-¿Qué vamos ha hacer?- pregunto K.

- Terry tenía planeado que Shuichi tuviese otra vez la edad de un infante y así conseguir hacerle cambiar de ideas y por fin obtener el amor del niño. La mente de un infante es muy fácil de manipular- explicó Krish.

-Pero, gracias a Eiri no lo ha conseguido, ¿verdad?- preguntó el pelirrojo. A regañadientes el inglés asintió con la cabeza.

-¿Shuichi?- habló sonriendo el joven- Shuichi sal.

-¡Krish!- el pequeño niño corrió sonriendo a abrazar al de mirada verde, ignorando un poco al escritor el cual comenzaba a tener una venita un poquito hinchada…

El joven Eiri no lo podía creer este estúpido le había quitado la atención de su niño completamente. Tenía ganas de echarlos a patadas a todos de su casa, coger a su niño y darse un relajante baño de burbujas.

Estaba a punto de ir a por una cerveza para calmar su ira cuando vio lago que lo enfureció. Ese extranjero que decía ser el protector de Shuichi tenía el mismo tatuaje que su pequeño debajo de su rolex.

Con furia se acercó a su niño, iba hacer algo que debía haber hecho desde que él inglés llegó, y con descaro…

CONTINUARÁ

Espero que les haya gustado…. Besos. Gabby&USA te quiero