CAPITULO DIEZ: ¿VAS A DEJAR EL FBI?

A/N Bueno gentes, gracias por las reseñas, actualmente estoy en medio del capítulo catorce, un poquito pegada y sin inspiración, así que dosificaré un poco la publicación de capítulos listos para no llegar a estancarlos a ustedes. Este es corto y acá empieza el verdadero drama…por un rato. Déjenme saber si les gustó!

Mientras Booth hacía el papeleo con Cullen, Sweets aprovechó para tratar de conversar con Brennan, estana fascinado con lo que presenció en la sala de espera del hospital, jamás había visto a la Dra. Brennan tan emocional, se dirigieron a un salón aledaño a la oficina de Booth.

-Se siente mejor Dra. Brennan.

-Ahh…sí-dijo parcamente, no pretendía permitir que Sweets la psicoanalizara en ese momento.

-Algo que quiera compartir respecto a sus sentimientos hoy?

-No.

-Dra Brennan?

-Usted me hizo una pregunta Sweets y yo la contesté, no tengo nada que decir.

-No lo creo Dra. Brennan, es decir, pese a su normal resistencia a mostrar sus emociones, hoy su reacción fue muy emotiva.

Ella suspiró sonoramente.

-Supongo que mi reacción podría considerarse perfectamente normal en estas circunstancias, finalmente estaba en juego la vida de mi compañero, creo que es la reacción lógica y esperada. Tal vez no la más racional, lo reconozco, pero creo que desde su punto de vista, como psicólogo, si yo hubiera reaccionado distinto me estaría preguntando porque no mostré ninguna emoción. Francamente Sweets, es bastante contradictorio, si reaccionó como se espera usted sigue haciéndome preguntas, no puede simplemente dejarlo así.

-Verá Dra. Brennan, usted no es precisamente una mujer normal en términos emocionales, no estoy diciendo que eso sea nada malo, no me mire así-dijo aclarándose la garganta al ver la mirada de furia de Temperance-simplemente que usted, por su especial forma de ser y sus circunstancias reacciona muy diferente a las demás personas. Ya lo dije alguna vez, usted es una persona hiperracional, puedo racionalizarlo todo, verla derrumbarse en esa sala de espera realmente es un avance para usted, es refrescante, porque la sensibiliza…

-Bueno puedo ver mi reacción como una falla de carácter realmente!!!-exclamó ella-lo verdaderamente racional hubiera sido llegar tranquila al hospital a solicitar la información que requiero, específicamente el estado de salud de Booth, y sentarme a esperar…

-Dra Brennan!! Lo racional, lo lógico no entran en juego aquí, usted es un ser humano con emociones, sé que hace esfuerzos ingentes por mantenerlas en control, pero no puede hacer eso por siempre. En situaciones como esta, su reacción fue emocionalmente lógica si eso la consuela. Es más o menos lo que yo hubiera esperado ver el año pasado cuando creyó muerto al Agente Booth.

-O.K. Sweets, no recordemos ese episodio, porque realmente, sigue pareciéndome indigno de su parte haberme puesto en semejante situación en aras de su experimento!! No soy una rata de laboratorio!!!!

El notó el tono exaltado de su voz.

-Le recuerdo su reacción al ver vivo al Agente Booth, el golpe que le dio fue una reacción apasionada…

-La ira es una pasión ya se lo dije antes y se lo repito. Odio que me utilice como conejillo de indias Sweets. Respecto a mi comportamiento de hoy, no tengo nada que decir!-Le respondió mientras veía a Booth entrando a su oficina mientras hablaba por el celular. Era el momento de librarse del joven psicólogo.

-Creo Sweets que esta conversación se ha terminado, con permiso.

-Dra Brennan!!

-Adiós Sweets!

Caminó hacia la oficina de su amigo, donde la puerta estaba abierta. El estaba sentado de espaldas a la puerta y continuaba hablando por teléfono. Ella pudo escuchar lo que decía.

-Sí Jared, realmente me sorprendió la oferta de Smith, y verdaderamente lo estoy considerando.

Temperance permaneció parada en el umbral de la puerta esperando que su compañero se diera cuenta de su presencia.

-Simplemente estoy muy cansado, de todo, es decir, esto es agotador, ya ves hoy! Así que aunque no lo creas sí estoy considerando seriamente dejar el Bureau, creo que tomaré la decisión en estas vacaciones…

-Vas a dejar el FBI??????-exclamó Temperance detrás de él. El dio un salto en su silla y se volteó a verla. Por la expresión en su cara se dio cuenta que debía colgar el teléfono.

-Jared, tengo que colgar, luego hablamos, gracias por llamar-colgó el teléfono y lo metió en su chaqueta-Bones…

-Vas a dejar el FBI? Cuándo pensabas decírmelo?? Ibas a esperar a la víspera???-reclamó furiosa, sus ojos azules echaban chispas.

-Bones, es una decisión que estoy madurando, así que no había razón para decirte nada aún.

-No puedo creer lo que estás diciendo Booth!!! Estás loco!!! Este trabajo es tu vida, tú no puedes dejarlo!-su tono era cada vez más alterado.

-Mira Bones, ese es un tema que no voy a discutir ahora, creo que lo mejor es que me vaya y lo hablamos luego…-respondió empezando a acercarse a la puerta.

Ella permaneció junto al escritorio, petrificada por la ira mirándolo como si fuera un desconocido. Algo en su corazón se rompió en ese momento, su temor más grande estaba materializándose frente a ella, él la estaba dejando.

-Eso es lo que me has estado ocultando todo este tiempo Booth?? Que vas a dejar el Bureau-le dijo sin esconder su enojo, el agitó la mano y salió sin escuchar lo último que ella dijo casi en un susurro-que vas a dejarme…

El se sentía absolutamente confundido, nunca fue su intención que ella lo supiera de esa forma, planeaba arreglar sus asuntos y comunicárselo cuando fuera necesario, ahora estaba tan agitado que lo mejor era no hablar del tema. Necesitaba tiempo para pensar qué le iba decir, ella iba a reclamarle una explicación y él no sabía como decirle que el motivo de su decisión era precisamente ella. Camino rápidamente y tomó el elevador.

Ella seguía parada en la oficina, incapaz de moverse, en su alma se agolpaban sensaciones, sentimientos que había enterrado por años. La sensación de abandono, de pérdida se apoderó de ella una vez más, después de la desaparición de sus padres y el abandono de su hermano, era la primera vez que sentía tanto dolor y tanta angustia.

Sweets había escuchado los gritos y se acercó a ver lo que ocurría.

-Dra. Brennan, qué pasó?? La escuché discutir con el Agente Booth?

-No pasa nada Sweets-respondió con la voz cortada y temblorosa.

-Por Dios, miré como está, no me diga que no pasa nada.

-Lo que sea que pase aquí Sweets NO ES DE SU INCUMBENCIA.

Recuperando su movilidad luego del shock salió de la oficina en dirección al elevador. Cuando llegó al estacionamiento ya la SUV de su compañero no estaba.

-Maldito cobarde!!-chilló-No es capaz de mirarme a la cara y decirme por qué me deja…

Salió a la calle, las lágrimas se agolpaban en sus ojos por segunda vez en el día, logró parar un taxi y le pidió que la llevara a la casa de Booth. Mientras recorrían la ciudad hacia su destino su cabeza era un hervidero…cómo podía él hacerle esto, como podía dejarla? Además, que demonios le pasaba a ella, porque estaba en semejante estado, "compartimentar, vamos trata de compartimentar", pensaba tratando de recomponerse.

Sin embargo, era inútil, el daño estaba hecho, la muralla con que había rodeado su corazón estaba irremediablemente rota, durante cuatro años el había encontrado la forma de penetrar sus defensas, casi como las pequeñas gotas en las cavernas, que a fuerza de caer una y otra vez en el mismo punto terminan por horadar la roca.

Seeley Booth había hecho lo que ninguno antes que él, sea había adueñado de su corazón y la perspectiva de perderlo era devastadora. Al mismo tiempo la ira nublaba su entendimiento, se sentía impotente, burlada y engañada. Todos esos días le mintió, le dijo que no pasaba nada y estaba contemplando dejarla…"Dios santo!, va a dejar el Bureau, el Bureau, por qué siento que me está dejando a mí" se repetía tratando de racionalizar una vez más…aún en medio de aquel amasijo de sentimientos su cabeza trataba de darle respuestas. Oleadas de furia recorrían cada centímetro de su piel, hacía unas cuantas horas se había derrumbado temiendo por su vida, ahora volvía a angustiarse por su inminente alejamiento. Sí existía un Dios como tanto pregonaba Booth, debía ser un sádico empeñado en romperle su vida en mil pedazos!

Cuando finalmente llegó a su destino, le pagó la tarifa al taxista que le preguntó si se encontraba bien, si necesitaba algo…ella sólo atino a responder:

-Estoy bien, estoy bien- y se alejó en dirección al departamento de su compañero.