¡DE REGRESO!
Como prometí, les traigo puntualmente el capitulo que revela información importante y que es clave para lo que pasará en futuros capítulos.
En fin…
Gracias a todos por sus comentarios en los grupos de facebook, así como sus reviews, follows y por ponerlo como favorito, y por supuesto que también a todos los nuevos lectores.
Mil gracias a: miirellinu, Reading Pixie, Deathparade2810, UchihaAlex17, Daniela hervar, ShadowWriter, eliuska20, Akime Maxwell, AcidESP, cinlayj2, Elizabeth Warrior, FrikiHimechan, Rooxas, Cristi-anitaXD, JA Uzumaki, erikaeri, HiNaThItHa 16241, dalx, Korou, coronadomontes, lelu-chan, lavida134, DianaMounr, madnessfmymind, Hina Hyuga, Zelen, Hati Hyuga, Aniahyuga, al anónimo que me dejo su review, muchas gracias por tomarse tu tiempo y darme ánimo para seguir escribiendo.
Un saludo especial para: Shadechu Nightray y Sean-Raizou que leyeron el fic hasta donde va y que me han dejado bellos y hermosos reviews en todos los capítulos. Este capítulo va para ustedes dos xD
Sin más que decir, pasen y lean:
DESASTRE TEMPORAL DESCUBRIENDO EL PASADO
CAPITULO 10.- SECRETOS Y MENTIRAS
— ¿Estás bien Sakura-chan?—pregunto una preocupada Hinata al haber visto a la Uchiha vomitar.
— Si… estoy bien Hinata, solo me cayó mal el desayuno… creo que el estrés me está pesando demasiado—contesto mientras se tapaba el vientre con una toalla.
— Sakura-chan ¿Lo dices enserio?—pregunto de nuevo la Uzumaki al verla tan pálida como Sai.
— Si, no… Hinata, por favor no preguntes— le rogó sintiendo la penetrante mirada blanquecina en ella.
Hinata era inocente y amable, pero no por eso era tonta, la Uzumaki sabía lo que le pasaba a su amiga y eso la ponía en una situación muy difícil.
— Sakura-chan, tu… ¿Estás segura de ir en tu condición? La… la ultima vez estaban embarazada de Sarada-chan y…
— Hinata…. Quiero ir por mi hija… se que lo que voy a hacer es peligroso pero soy la única que tiene la capacidad para hacerlo, ni Tsunade-sama ni Shizune-san podrán hacer lo que yo soy capaz de hacer, además soy la única que tiene la experiencia nece…
— Sakura-chan ¿Olvidas lo que pasó la ultima vez? ¿Quieres tener que preocuparte por lo mismo? Si Sasuke-san se entera…
— Lo sé Hinata, ¡Lo sé! ¡Pero no me perdonaré si por mi culpa le pasa algo a Sarada! Yo…. Yo hare lo necesario para proteger a Sarada y a este bebé— juró Sakura acariciándose el vientre mientras un par de lagrimas salían de sus ojos.
Hinata no sabía qué hacer, hasta hace pocos minutos por fin había podido comprender a Sasuke y toda la carga que tenía sobre él, pero si decidía guardar el secreto de Sakura, estaba segura que la poca confianza que había ganado con el Uchiha pondría en juego el débil compañerismo que tanto le había costado obtener.
— Hinata, por favor te lo ruego, no se lo digas a nadie, puedo protegerme por mi misma.
— Sakura-chan, no puedo hacer eso…
— ¡Por favor Hinata! ¡Nuestros hijos están en peligro! ¡Yo lo sé! ¡Lo siento en mi corazón!
La Uzumaki pensó por unos segundos y después de buscar alguna solución creyó encontrar una posibilidad que le daría aunque fuera un poco de tranquilidad.
— Sakura-chan, no diré nada, pero… le pedirás a Sai-kun que venga con nosotros, le dirás que es importante que venga para que te ayude en los preparativos que tendrás que hacer por si hay algún herido…
— Pero Hinata…
— Sakura-chan, además de nosotros cuatro, Sai-kun es el otro que comprende la situación, además de eso, el podrá protegerte en dado caso que ocurra un accidente…
— Pero Sasuke-kun estará al pendiente de mí….
— Sakura-chan, solo pídeselo a Sal-kun, no estaré tranquila sino lo haces, si no lo haces yo… yo le tendré que decir a Sasuke-san y a los demás— le advirtió Hinata con absoluta decisión.
Y no es que la Uzumaki pusiera en una situación aun más difícil a Sakura, no, la cuestión es que Hinata se preocupaba por el bienestar de Sakura y no quería que la ya repetida historia recorriera el mismo camino. En el pasado Sakura se había expuesto demasiado y por poco pierde a Sarada, y, esta vez Hinata haría lo necesario para que su amiga no corriera el mismo peligro, o por lo menos tomaría las medidas necesarias para que eso no pasara.
— Está bien, se lo pediré a Sai, pero ¿Podrán tu y Sasuke-kun con otra persona?—pregunto pensando que la carga sería aun mayor al ejecutarse el jutsu de tiempo y espacio.
— Debemos de tomar ese riesgo, no estoy segura de que cuando traigamos de vuelta a los niños podamos hacerlo en un solo viaje… y si Sai viene con nosotros, creo que servirá de práctica, así calcularemos aun más el nivel de energía que debemos de concentrar— contesto Hinata al decirle lo que anteriormente había estado hablando con Sasuke.
— Tienes razón… iré por Sai y le hare la petición—dijo antes de mirarse al espejo y arreglarse un poco para verse menos pálida.
…
En el pasado:
— Menos mal que en la mañana tomé mi cartera— se dijo Naruto mientras abría su pequeño monedero de ranita para contar el dinero que traía.
— ¡Hey Naruto! ¡Cuánto tiempo!—lo saludo efusivamente Iruka desde adentro del local de Ichiraku.
— ¿Iruka-sensei? ¡Tenía mucho que no lo veía!— dijo el rubio acercándose a su maestro.
— Si, estaba con los chicos de la academia en un pequeño viaje de entrenamiento, apenas llegue hoy.
— ¿En serio? ¡Eso es genial! Aun recuerdo cuando nos llevó a las cascadas para poder hacer lanzamientos de shurikens a través del agua.
— Si, que recuerdos— dijo en un suspiro recordando con nostalgia las locuras que Naruto había hecho para poder superar a Sasuke — Naruto… ¿Qué sabes sobre Sasuke?—pregunto queriendo saber más sobre la infiltración del Uchiha en Konoha, ya que al apenas haber llegado a Konoha, no había tenido ni tiempo para preguntar o investigar sobre el accidente.
Naruto se sentó a su lado y después de unir sus manos lo miro con ojos tristes.
— Iruka-sensei… han pasado muchas cosas… pero solo puedo decirte que Sasuke se las arreglo para poder escapar.
Iruka lo tomo del hombro para poderle dar un poco de fortaleza emocional. El sensei sabía que el tema de Sasuke era demasiado difícil para Naruto, pero no podía hacer nada para ayudarlo, él solo podía animarlo desde las sombras, cosa que le era difícil y en cierto grado le dolía un poco.
— Cuando llegue a la aldea, quise ir a reportarme con Tsunade-sama pero me dijeron que no estaba disponible ¿Sabes algo sobre eso?
— Bueno, la abuela Tsunade tuve que… tuvo que dirigir el escuadrón de búsqueda de Sasuke, la abuela dijo que era su responsabilidad el tener que atrapar a Sasuke…— contesto recordando que Tsunade les había dicho que no debían de decir nada sobre los niños.
— Creo que Tsunade-sama se ha de sentir furiosa si es que ella misma fue en persona para atrapar a Sasuke, pero ¿Qué hizo que Sasuke entrara de esa forma tan… tan inesperada a la aldea? ¿No crees que fue algo demasiado precipitado?
— S… si, Sasuke es muy impulsivo pero, no sé qué es lo que lo hizo venir a la aldea. Los anbu y los demás lo han estado buscando por mucho tiempo pero jamás tuvieron ninguna pista clara de donde pudiera estar. Tal vez… no lo sé, pero creo que buscaba algo que dejo o que quería de su casa.
— No, si eso fuera cierto, hubiera tenido mucho mayor cuidado, aun recuerdo lo habilidoso que era Sasuke en el pasado cuando se trataba de ocultarse, solo Shino y Neji estaban a su altura. Creo que debe de ser algo más "fuerte"… una razón aun mayor por la que el tomo esa decisión tan precipitada desesperada como para dejarse descubrir de ese modo, Sasuke no dejaría que algo tan burdo dejará que toda la elite de Konoha fuera tras él en un momento como este, han pasado más de dos años y que salga así como así hace que sea aun más extraña su aparición.
Naruto sudo frio, Iruka era un hombre muy inteligente y con la habilidad de encontrar respuestas de forma demasiado rápida. Por lo que si se llegaba a enterar aunque fuera de un poco de información no había forma de poder ocultarle la verdad.
— No lo sé sensei, su aparición nos tomo desprevenidos, incluso Sakura-chan no supo cómo reaccionar.
— ¿Ella está bien?—pregunto recordando lo mal que Sakura lo había después de que Sasuke abandonó la aldea.
— No… Sakura-chan está muy triste pero también un poco enojada, ella pensó que la próxima vez que supiera algo de él es porque lo podría ver de frente… El teme solo hace sufrir a Sakura-chan— dijo apretando sus manos sobre la mesa del restaurant.
— Sakura se ha vuelto muy fuerte… físicamente es muy fuerte y su inteligencia y la capacidad de conocimientos médicos se han vuelto extraordinariamente enormes, pero… cuando se trata de Sasuke deja ver su lado débil… Para ella, Sasuke es solo un obstáculo… me duele decirlo porque ambos fueron mis alumnos, pero creo que Sakura debería de comenzar a olvidar a Sasuke.
Naruto sonrió son ganas mientras se recargaba en la silla.
— Sensei… Sakura-chan jamás podrá dejar de amar a Sasuke…— contesto mientras en su mente veía el rostro deshecho de Sakura de hace dos años cuando el Uchiha había partido.
Iruka bajo sus palillos para poder mirar con detenimiento a Naruto que por un segundo pareció haber actuado con suma madurez.
— Naruto ¿Qué piensas sobre Sakura?
El rubio alzo una ceja sabiendo a lo que se refería Iruka.
— Sensei… en este momento, con Sasuke cerca y con las cosas hechas un desastre no sé lo que mi corazón quiere— contesto con sinceridad.
Era obvio que Naruto se sintiera así, hace solo dos días se había enterado que en el futuro tendría una familia con dos hijos, y sus dos retoños no se parecían en nada a Sakura, lo que quería decir que no se casaría con ella, cosa que lo había desestabilizado demasiado.
Cuando estaba en la academia ninja, llegó a desear que se casaría con Sakura y tendrían una bella familia, pero después de tanto y haber pasado algunos años, ese sueño había quedado relegado. Naruto quería a Sakura, pero había llegado un momento en el que había pensado que el cariño que sentía por ella no era más que una bella amistad.
— Has madurado Naruto, pero si no sabes cuáles son tus sentimientos hacia Saura la pasaras mal cuando vuelvas a encontrarte con Sasuke.
— Eso no me preocupa, Sensei, solo quiero que el teme regrese a la aldea…
— ¿Y qué pasará cuando eso ocurra? Sasuke será tratado como el criminal que es.
Naruto gruño en silencio al tener en cuenta que Tsunade no le dejaría hablar con Sasuke si es que lo atrapaban.
— Algo se me ocurrirá…
— Naruto, estás en una posición en la cual no debes de hacer algo irresponsable o ciertas personas usaran eso para poder actuar en tu contra— le aconsejó refiriéndose a Danzo, al consejo de la aldea y a algunos shinobis que aun veían a Naruto como un indeseable.
— Iruka-sensei, hice una promesa de traer de vuelta a Sasuke y hacer que se arrepienta de lo que ha hecho y no me importa lo que sigan esas personas, para mí….
— Naruto, si haces eso solo perjudicarás más a Sasuke.
— ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? Sé que Sasuke tiene que pagar por lo que ha hecho, pero… los adultos muchas veces actúan de formas muy estúpidas.
— Se llama política, Naruto…
— Ts., este mundo tiene reglas estúpidas…
Iruka sonrió mientras negaba con la cabeza, Naruto no era muy inteligente, pero veía el mundo tal cual era.
— Estás en lo cierto, y por eso está en nuestras manos el cambiarlo para que nuestros hijos no tengan que vivir en el.
— ¿Hijos? ¡Ah! ¡Lo había olvidado! ¡Hey viejo, dos tazones de ramen con doble porción de carne para llevar!
— ¡Por supuesto! ¡En un minuto!
Iruka lo miro con cara de desconcierto, aunque estuviera acostumbrado de los cambios emocionales y de actitud de Naruto, ese momento lo había dejado confundido.
— ¿Naruto qué te pasa?
— ¿Ah? Esto… yo… ¡Ah sí! Le dije que Sai que le llevaría la comida. Se la pasó toda la noche vigilando la entrada de la aldea y no ha tenido tiempo de comer.
— ¡Dos ramens con doble porción de carne listos para llevar!—grito Teuchi entregándole el pedido.
— Gracias viejo, nos vemos luego Iruka-sensei.
— ¡Hey Naruto! ¡Espera…! Ese chico siempre con prisa.
— Iruka-kun, ¿Es cierto que la aldea puede estar en peligro?—le preguntó Teuchi al haber escuchado toda la conversación y también teniendo un poco de información sobre lo sucedido en los últimos dos días.
— La aldea siempre ha estado en alerta, pero… no puedo decirle que las cosas estén yendo bien— contesto sin poderle mentir a Teuchi.
El dueño de Ichiraku al atener todos los días a decenas de shinobis era de los pocos civiles que se enteraban sobre los acontecimientos más importantes de la villa, por lo que si algo realmente peligroso sucedía en Konoha podía llegarse a enterar de inmediato.
— Espero que Naruto no esté en peligro— dijo Teuchi viendo como el rubio brincaba sobre los techos de la calle.
— Eso mismo espero— contesto Iruka pidiendo a los dioses que cuidarán de su alumno.
…
— ChouChou come un poco— le pidió Mirai a la morena que parecía haber perdido su habitual apetito — Vamos, verás que Tsunade-sama traerá con bien a Sarada.
— ¿Pero si no es así? ¿Y si le están haciendo algo horrible a Sarada?—preguntó ChouChou con lagrimas en los ojos.
— No, no creo que eso este pasando…— le dijo acercándose a su oído— recuerda que Itachi e tío de Sarada, cuando era niña Naruto-san me dijo que Itachi-san había actuado todo el tiempo cuando en realidad había sido un buen hombre… estoy segura que él no tratará mal a Sarada, confía en mí— le dijo en voz baja para que nadie más escuchara.
— ¿Lo dices enserio?
— Si, ahora come para que podamos hacer bien la misión que nos encomendó Tsunade-sama.
Sin esperar a que Mirai se lo volviera a pedir, tomo una cuchara y comenzó a comer antes de que la sopa se enfriara.
Por otro lado, Boruto revolvía el contenido de su plato pensando en el estado de salud de Himawari y sobre cómo podría estar Sarada. En ese momento aun se sentía miserable y decepcionado consigo mismo. Ni siquiera había podido convencer a Tsunade para que lo dejara ir con ella y mucho menos le había permitido el poder ir a ver a su hermana. Boruto pensó que era el peor hermano y amigo que alguien pudiera tener, tan metido estaba en sus pensamientos que al alzar su rostro vio que Metal Lee miraba a su "padre" que estaba recargado en una esquina de la habitación, Boruto negó con la cabeza al ver que Metal Lee se sonrojó cuando Lee le sonrió amistosamente.
— Lamento interrumpir, Boruto ¿Puedes venir conmigo?—le pregunto Naruto a su futuro hijo.
— ¿?—lo miro Boruto pensando que le quería reclamar algo.
— Solo ven conmigo— le dijo señalando con el pulgar el pasillo de la torre.
Sumiéndose de hombros y mirando de reojo a Mirai se levanto de su asiento para poder ir con su padre.
— Toma tu tiempo— le dijo Ino que estaba al lado de Mirai.
Ino tenía una vaga idea de lo que pretendía Naruto, por lo que no quería intervenir en la conversación que ambos tendrían, porque confiaba que Naruto podría darle unas palabras para poder hacer que Boruto recuperará el ánimo.
— Vamos Naruto, solo tú puedes hacerlo—lo animó desde el fondo de su corazón notando un brillo especial en los ojos de Naruto.
Ambos rubios caminaron hasta llegar a una pequeña sala en el primer piso de la torre donde había un par de mesas donde los shinobis que tenía que hablar con Tsunade solían esperar con paciencia.
— Siéntate…— le pidió Naruto mientras sacaba los tazones de ramen — Pensé que te gustaría comer un poco de esto— le dijo dándole uno de los tazones.
Boruto lo miro sorprendido al ver el gesto tan bueno que había tenido su "padre" para con él.
— En verdad algún día serás mi padre— le dijo tomando los palillos y separándolos para poder comer.
— ¿?—Naruto no entendió lo que quiso decir Boruto, pero aun así se sintió feliz de que su "hijo" pudiera sonreír.
— En el futuro… cuando algo malo me pasa o cuando nos llegamos a pelear, tu sueles llevarme un plato de ramen para que hablemos después de comer… por eso me sorprendió que en este tiempo hicieras lo mismo— contesto antes de comenzar a comer.
Naruto se sonrojo tanto que parecía que su rostro se convertía en un tomate maduro. En ese mismo instante recordó lo que Jiraiya le había dicho sobre que estaba seguro que sería un buen padre.
— ¿Lo dices en serio?—pregunto para asegurarse de que Boruto no le mentía.
— No tengo por qué decir mentiras. Es de las cosas que te gusta hacer— contesto mirando al suelo para evitar que su padre viera que estaba feliz — Esto… aunque esto últimamente se ha vuelto un ritual para nosotros desde hace un par de meses después de que ocurrió un accidente que hizo que los dos nos uniéramos más… tu me dijiste que como padre e hijo debíamos pasar más tiempo juntos y…— Boruto se sentía demasiado apenado al confesar ese tipo de cosas, pero en verdad se sentía feliz porque él y su padre convivieran más tiempo en el futuro— en ese tiempo he aprendido muchas cosas de ti— contesto sin dejar de ver al suelo.
Naruto sonreía como idiota felicitándose internamente de la excelente decisión que había tomado.
— Boruto, la abuela Tsunade se encargará de traer a Sarada-chan con bien, ella es muy fuerte y además Ero-sennin, Kakashi-sensei y los demás jounin van con ella…
— Se que Tsunade-sama lo hará, pero era mi deber proteger a Sarada… los dos siempre hemos estado juntos… somos un equipo y los compañeros se cuidan…
Naruto supo cómo se sentía Boruto, él mismo se había culpado cuando Sasuke se había ido, pero al menos él había tomado esa decisión, pero con Boruto era diferente, se habían llevado a Sarada frente a sus narices.
— Boruto, dejémosle a Sarada a la abuela Tsunade y a los demás, se te sientes culpable y te entiendo, yo también me siento desplazado por la abuela, pero tenemos que traer los pergaminos sin que el bastardo de Danzo se entere ¿Me ayudarás?—pregunto dándole una lata de jugo.
— Supongo que no me puedo negar— contesto Boruto alzando su rostro y dejando ver su leve sonrojo.
— Son tan lindos—se dijo Hinata mirando a ambos rubios desde la entrada de la sala.
— ¿Hinata-sama?—la llamo Neji en voz baja, pero al ver hacia donde su prima estaba mirando, tuvo que parpadear un par de veces — ¿Ese niño…?—susurro notando un breve parecido entre Boruto y Hinata cuando estaban tímidamente felices — Creo que estoy teniendo visiones—Dijo para después ponerse a lado de Hinata.
— ¿Hinata? ¿Neji? ¿Qué hacen aquí?—les pregunto Naruto pesando que Ino los había mandado con él.
— Yo acabo de llegar, en este momento me dirigía a la sala principal— contesto Neji mirando a Boruto de pies a cabeza.
El pequeño rubio se puso totalmente tenso sintiendo la penetrante mirada de su "tío" sobre él.
— La tía Hanabi tiene razón, el tío Neji tiene una mirada muy severa—Se dijo mientras intentaba no ponerse nervioso.
— Yo… yo solo estaba buscando una máquina expendedora— mintió Hinata cuando en realidad buscaba a Naruto.
Boruto rodó los ojos con un poco de fastidio, viendo lo notablemente interesada que estaba su "madre" en su "padre".
— ¿Tan tonto es papá como para no darse cuenta que a mamá le gusta?—se preguntó sin dejar lo que le quedaba de ramen.
— Naruto, Boruto, tienen que apurarse, entre más rápido comencemos la misión será mejor— les pidió Neji al terminar de observar a Boruto.
— Si, solo danos cinco minutos— dijo Naruto mirando lo nerviosa que estaba Hinata — ¿Ocurre algo, Hinata?
— N… no… yo solo estoy preocupada por la misión— volvió a mentir, pero ni Neji ni Boruto creían una sola palabra que había dicho.
— Mamá siempre ha sido pésima mintiendo ¿Pero por que no es sincera? ¿No sería más fácil condesársele al tonto de papá? ¡Esto es desesperante!—se dijo terminando de comer.
— Si ya terminaron, síganme, hay que dejar de perder el tiempo— ordenó Neji volviendo a mirar a Boruto de forma despectiva.
— Creo que no le agrado—pensó Boruto mientras sudaba frio.
— Descuida, Neji siempre ha sido así, siempre desconfía de los "extraños"— le susurró Naruto al ver que Neji ya no los miraba.
Hinata rió un poco al haber escuchado la conversación. Aunque era raro para ella, ya que en su corazón algo le decía que no debía de preocuparse o que por lo menos no debía de sentirse agobiada. La noche anterior había dormido muy poco, ya que se la había pasado pensando sobre quien sería la futura esposa de Naruto y sobre lo que le esperaba en los próximos años. Pero había llegado un momento durante la madrugada en el cual se había quedado profundamente dormida y al despertar, parecía como si sus preocupaciones se hubieran esfumado.
Para ella eso era algo demasiado raro, pero por más que pensará sobre la situación de Naruto, nada de eso la podía poner ansiosa o incluso triste.
—Bien, solo ustedes faltaban— dijo Kurenai al ver entrar a los cuatro.
…
En el futuro:
— Sakura ¿Estás segura de eso?—preguntó Sai pensando que la Uchiha ocultaba algo.
— Sí, creo que lo mejor para todos es que vengas con nosotros.
— Sai, concuerdo con Sakura, estaré más tranquila si vas con ellos— dijo Ino tomándolo de la mano.
Sai cerró los ojos apretando con delicadeza la mano de su esposa para poder pensar con tranquilidad si eso en verdad era algo bueno.
— Es cierto que deseo ir con ustedes, pero ¿Podrá Sasuke y Hinata con la carga de una persona más?
— Hinata dijo que sí, por eso no hay problema.
— Si lo dice Hinata acepto la misión, solo esperó que todo vaya bien— dijo entrelazando su mano con la de Ino.
— Cariño, por favor trae a nuestro hijo con bien— le pidió Ino con la voz entrecortada.
Sai conocía que tan fuerte era voluntad y la determinación de Ino, por lo que al verla en ese estado, cuando reprimía sus sentimientos para no mostrarse débil hacia que él hiciera lo necesario para que ella pudiera recobrar su sonrisa.
— ¿Cuándo partiremos?—pregunto Sai para poderse alistar.
— Mañana por la mañana, Sasuke-san y yo debemos descansar por lo menos una noche entera, pero, ahora debemos hablar con Tsunade-sama antes de que ocurra algo más.
— Entiendo, iré a arreglar mis pergaminos, regreso en un momento— dijo Sai con tono serio, algo demasiado extraño para él.
Esperando a que su esposo fuera al almacén de la casa, Ino se acomodó a lado de Hinata.
— Bien, Hinata, ahora dime que es lo que ocultas— le pidió de forma directa y fríamente.
Para Ino, ese no era momento ni el lugar para estar ocultando secretos o de estar mintiendo.
— No… no estoy ocultando nada— dijo Hinata tratando de persuadir a la rubia.
— Hinata, ambas sabemos que Sakura jamás pediría ese tipo de ayuda, ella es lo suficientemente capaz de hacer por si sola cualquier tipo de procedimiento medico al usar su byakugon… así que no me tomes por tonta y confiesa o se lo tendré que preguntar directamente y si eso pasa ten en cuenta que lo que si "eso" ´pone en riesgo la misión no dejaré que ella vaya al pasado— le advirtió sin quitarle la mirada de encima.
Hinata suspiro cansada mientras se preparaba para decirle todo a Ino, incluso si lo negaba una y otra vez, la rubia al final terminaría sabiendo la verdad.
— Ino-chan… Sakura-chan pidió que Sai-kun fuera porque… porque ella está embarazada.
Pasaron alrededor de veinte segundos antes de que Ino pudiera creer lo que Hinata le había dicho.
— ¡¿Está loca o qué?! ¡¿En qué demonios está pensando?! ¡En su condición es peligroso que vaya al pasado! Sakura no puede hacer el viaje, tal vez la primera vez tuvo suerte, pero esta vez puede ser diferente…. Tenemos que detenerla.
— Pensé lo mismo, pero… no hay nadie que pueda hacer lo que Sakura-chan es capaz, Tsunade-sama ha estado débil desde hace meses y Shizune-san tiene demasiadas responsabilidades con el hospital… ninguna de las dos puede arriesgarse tanto— dijo Hinata tratando de convencer Ino de que no hablara con Tsunade o peor aun con Sasuke.
— Hinata, Sakura no solo se está poniendo a ella y a su embarazo… ¿Sabes todo lo que puede salir mal en su estado? Tú sabes que una mujer embarazada solo puede tener el 70% de su control de chakra, Sakura no puede arriesgarse tanto y dejarlo todo a la suerte.
— Si, pero…
— Hinata, se que Sakura es muy capaz, pero no podemos permitir que su ego interfiera en esto ¿Me entiendes?
Hinata asintió levemente, pero aun así sabía que Sakura convencería a Ino para que la dejara ir.
— Ahh— suspiró Ino un poco fastidiada y decepcionada consigo misma — Aunque las dos sepamos que Sakura estará en peligro… esa tonta no permitirá que otra persona vaya en su lugar… cariño ¿Protegerías a Sakura por mi?—le pregunto a Sai que había escuchado casi toda la conversación tras la puerta.
— Hmp— contesto Sai cruzándose de brazos y pensando cómo era que Ino lo había descubierto.
— Y otra cosa cariño…— la voz de Ino se hizo un poco áspera y tenebrosa— Ni te atrevas a coquetear con mi versión del pasado— le dijo con la mirada oscurecida provocando que a Sai le saliera una gotita al estilo anime.
Hinata solo rio un poco recordando como la Ino del pasado se había puesto nerviosa al ver al joven y apuesto Sai tan cerca de ella.
— Sakura me lo dijo, así que ni pienses en hacerlo de nuevo— le advirtió Ino por segunda ocasión y con más seguridad que nunca.
Sai asintió aguantando las ganas de reír, no podía creer que Ino sintiera celos de ella misma, aunque a decir verdad, el pálido pensó que era algo que solo a ella le pasaría.
— Lo que tu pidas— contesto para calmar un poco a su mujer.
Ino lo miró de lado y salió por la puerta principal.
— Es tarde, Tsunade-sama ya debe de estar en tu casa, Hinata.
…..
— ¿Dónde está Hinata?—pregunto la quinta al tener escasos segundos de haber arribado a la casa de los Uzumaki.
— Le pedí que fuera por Sai— contesto Sakura esperando la reacción de su maestra.
— ¿Por qué razón lo hiciste? ¿Sai sabe algo o…?
— No… Tsunade-sama le pedí a Hinata que lo trajera porque quiero que vaya con nosotros al pasado… después de pensarlo durante varias horas, creí que lo mejor sería que los cinco que fuimos involucrados en el accidente de hace quince años, fuéramos juntos. Como usted me lo dijo cuando me entrenaba cuando era joven, nuestro cuerpo o para ser más preciso, nuestro chakra guarda un registro de todas las batallas y eventos importantes en los que utilizamos nuestra energía, y creo que si los cinco vamos, tal vez nuestros cuerpos reaccionen adecuadamente al jutsu.
— Tienes razón, tal vez si eso es cierto, esta vez ni Naruto ni Sasuke sufran la supresión de sus poderes como pasó la vez pasada.
Los dos nombrados se miraron entre sí, pensando en la lógica de las palabras de Sakura y Tsunade.
— No lo había pensado de ese modo, pero, desde que pasó eso fue como si tuviera un mejor control de mi chakra— dijo Sasuke mientras se tocaba la barbilla.
— Sakura-chan tiene razón, si vamos los cinco, podremos enfrentar cualquier situación que se nos presente.
Sakura suspiro aliviada al haber encontrado la excusa perfecta para convencerlos a todos.
— Si ustedes lo aceptan, no veo porque sería malo, solo manténganse juntos, Sakura, tu estarás a cargo.
— Esta… de acuerdo Tsunade-sama— contesto sintiéndose culpable por la confianza que todos habían depositado en ella.
— Tsunade-sama— saludaron Hinata, Ino y Sai al entrar a la casa.
— Ok, como saben, partirán mañana a primera hora, Sakura ya me informo sobre el cambio de planes, así que Sai, te quedarás hoy aquí para evitar cualquier tipo de retraso, así que, sin otra cosa más, preparen todo lo que necesiten…
— Tsunade-sama, creo que será mejor que Sasuke-san y yo practiquemos unas dos veces más ahora que sabemos cómo fusionar nuestro chakra.
— Ella tiene razón, además a un es temprano— dijo viendo que el reloj marcaba las tres de la tarde.
— Bien, solo no se extralimiten— ordeno Tsunade notando el gran cambio de actitud que tenía Sasuke.
….
En el futuro:
— Despejado…. Solo esperen la señal— dijo Shikamaru dando las ordenes desde la torre Hokage.
— ¿Cuánto esperaremos?—pregunto Neji oculto tras uno de los edificios cercanos al almacén del consejo.
Hace solo media hora atrás, Shizune les había vuelto a explicar el plan, para que todos pudieran aprenderlo paso a paso. Ahora que el momento había llegado, todos estaban en sus respectivos puestos, esperando a que los guardias del almacén hicieran su cambio.
Mirai, Shino, Hinata y Neji, esperaban impacientes el momento de poder entrar al lugar, pero parecía como si el tiempo transcurriera demasiado lento para ellos.
— Hey Usui, es hora— le dijo el anbu con máscara de oso a su otro compañero que portaba una careta de león.
— Pensé que era más temprano— contestó el "león" sujetando la espada larga que traía en su espalda.
— Verifica que no haya nadie en el perímetro—pidió el de la máscara de oso.
Escuchando la orden, Neji y Hinata crearon una especia de espejismo para ocultarse del jutsu del anbu.
— Todo limpio.
— Ok, vayámonos, tengo hambre— se quejó el león caminando directo al puesto de control donde sus relevos los esperaban.
— Vayan— ordenó Shikamaru a Neji desde el auricular que traía el Hyuga en el oído.
Dando una señal con el dedo, sus tres compañeros caminaron dentro del almacén evitando que los dos anbu los detectaran.
— Sakura ¿Cómo va todo por allá?—pregunto Shikamaru para poder saber su los anbu estaban actuando extraño.
— Todo bien, no se percataron de nada— contesto Sakura al ver que la pareja de shinobis caminaban con relativa tranquilidad.
— Shikamaru… hemos desactivado el sistema de seguridad, procederemos a entrar— informó Neji dando una señal para comenzar a buscar entre los archivos.
— Este lugar es demasiado grande—susurró Shino al ver el largo pasillo de estantes y libreros.
— Tienen tres minutos más— dijo Shikamaru midiendo el tiempo de espera.
Los cuatro infiltrados recorrieron el lugar buscando a su propia manera los pergaminos, pero todo era tan grande que no sabían ni como buscar.
— Aquí hay algo— dijo Mirai señalando un estante cerrado con sellos de protección.
El mueble era de caoba roja, con un grabado en medio del símbolo representativo de Homura Mitokado. Al ver este grabado, Mirai supuso que lo más obvio sería que dentro de él, estuviera el pergamino que tanto estaban buscando.
— Son de nivel avanzado… pero creo poder saber cómo burlarlos— dijo Neji mirando a Hinata.
— Neji-niisan ¿Estás seguro?—pregunto Hinata sabiendo a lo que se refería su primo.
— Es la opción más rápida— contesto el Hyuga mientras activaba el Byakugan.
Hinata no preguntó nada más al ver la decisión de su primo y siguiendo la acción de su primo, hizo aparecer su Byakugan.
— Estilo de cinco puntos— dijeron Neji y Hinata al mismo tiempo.
Los dos Hyugas hicieron fluir en la punta de sus dedos un chakra de color morado mientras sus ojos resplandecían como si fueran dos lunas llenas.
Shino observaba sorprendido y con atención el cómo los dos primos removían poco a poco el sello del mueble para evitar activarlo, para eso ambos habían envuelto el pergamino en una esfera de chakra que evitaba que el sello no se quebrase.
— Es la tercera vez que lo veo y sigue siendo extraordinario como lo hacen— dijo Mirai con asombro.
La primera vez que lo había visto, había sido en una misión donde Hanabi junto con otro chico Hyuga habían tenido que remover varios sellos explosivos de una caja que contenía diversos venenos que reaccionaban al contacto con el aire.
La segunda vez había sido cuando Hinata y Hanabi habían tenido que remover los sellos restrictivos de una prisión que había sido clausurada hace varios años y que al mínimo contacto humano harían desaparecer el edificio.
— Solo un poco más, Hinata-sama— le pidió Neji, al verla temblar un poco.
El procedimiento resultaba bastante tedioso y peligroso, y solo lo podían usar en situaciones muy específicas por requerir una concentración altísima, pero teniendo en cuenta la gravedad de la situación, no podían utilizar los medios comunes de desactivación de sellos ya que debían de volverlo a colocar en su lugar.
— Listo… nosotros lo sujetaremos, Mirai, Shino, vean si el pergamino está ahí…. Tenemos menos de dos minutos— ordenó Neji al mismo tiempo en que subía un poco el volumen del micrófono que tenía para que Shikamaru y Shizune escucharan como procedían.
Sacando rápidamente las decenas de pergaminos, libros y documentos cocidos, Mirai y Shino buscaban el pergamino que Boruto y los demás les habían descrito.
— Aquí hay cuatro— dijo Shino enseñándole a Neji lo que había encontrado.
Bouto y los demás chicos escuchaban atentamente para escuchar la descripción de los pergaminos ya que eran los únicos que sabían cómo lucia.
— Son de color rojo, verde, blanco y morado— dijo Shino describiendo a los pergaminos.
— No, no es ninguno de esos…— contesto Boruto
— Dicen que no son esos— le dijo Neji a Shino para que siguiera buscando.
— Aquí hay otro— dijo Mirai — Es de color café claro y tiene el grabado de Homura Mitokado en medio, es más grande que el de los demás.
— ¡Es ese!—gritaron los niños dejando medio sordo a Neji.
Con un poco de dolor de cabeza, Neji asintió con un gruñido.
— Bien, acomoden todo dentro, es el único que nos llevaremos— dijo siguiendo el plan de Tsunade que indicaba explícitamente que solo debían tomar ese pergamino para no levantar demasiadas sospechas. Ya que después de haberlo usado lo regresarían a ese mismo lugar.
Con cuidado, Neji y Hinata devolvieron el pergamino en el mismo lugar donde estaba, y sin desperdiciar un solo segundo, los cuatro verificaron que nada estuviera fuera de sitio.
— Esperen…— advirtió Shino al escuchar una voz en lo profundo del almacén.
Poniéndose en alerta los cuatro se recargaron sobre los estantes.
Mirai tenía un excelente oído, incluso muchos decían que rivalizaba con los sentidos de los Inuzuka, por lo que al concentrarse un poco pudo escuchar claramente la voz de la persona que Shino antes había escuchado.
— Son tres personas…— dijo Mirai caminando con cuidado hacia donde provenían las voces.
— Vayan a verificar… los refuerzos de los vigilantes se están tomando su tiempo— dijo Shikamaru al haber escuchado el informe de Sakura.
— Esos malditos Uchihas cada vez nos traen más problemas… se ha visto a Itachi rondando por las inmediaciones de las bases que utilizamos para llevar a cabo nuestros experimentos— dijo Danzo con enojo.
— Debimos de haber matado a Itachi después de que le dimos la orden para acabara con su clan… incluso al mismo mocoso de Sasuke… ese niño no nos ha traído más que problemas— dijo Homura mientras se tocaba el tabique de la nariz.
— No podemos quejarnos de lo que no hicimos en su tiempo… pero si nos hubiéramos deshecho de Sasuke Uchiha cuando aún estaba en la villa hubiera levantado demasiadas sospechas y por si no fuera mucho, estoy segura que Itachi hubiera regresado a la villa para vengar a su querido hermano— dijo la anciana Kotoharu viendo el rostro furioso de Itachi en su mente— Itachi no pudo matar a su único hermano… ese fue su más grande error, pero no solo fue de él, nosotros mismos no tuvimos el valor para ir en contra de las amenazas de Itachi…
— Ahora solo quedan esos dos despreciables Uchihas, y por eso es el momento para deshacernos de ellos antes de que el cobarde de Itachi se encuentre con el mocoso de Sasuke y le cuente toda la verdad sobre la masacre de su clan…— dijo Danzo entrelazando sus dedos debajo de su barbilla.
Mirai no sabía qué hacer, al haber escuchado toda esa revelación, aunque ella supiera eso por ser algo que los shinobis de su tiempo conocieran, era algo que ninguno de los del pasado tuvieran conocimiento.
La situación era mala, demasiado mala para todos. Esa información que nadie debía saber, al menos no hasta dentro de mucho tiempo, ponía el futuro en un riesgo inminente.
— ¿Qué…. Qué demonios fue eso?—dijo Kurenai mirando a Shikamaru que no podía formular palabra alguna al igual que los otros tres que estaban junto con Mirai en el almacén.
…..
El próximo capítulo estará muy, pero muy cardiaco, ya llevo la mitad de él xD
Pero en fin, el sábado o domingo subo Sasuke. Sakura y el otro Sasuke.
Nos leemos la próxima semana.
Y como siempre sus comentarios, críticas y demás reviews son bienvenidos.
