Hola, bien ya salude como dos veces antes, así que solo vengo con el ultimo capitulo que llevo de esta sección. Y creo la única que es como tal un One-shot. Igual no habrá despedida. Asi que, sin más, hasta otra. Bay.
Observaciones, sugerencias y comentarios son recibidos...
Mil disculpas si hay algún error ortográfico...
Y por si no has leído alguno de los anteriores, te invito a darles una oportunidad.
*Estos One-shots, son con el fin de entretener, no de ofender.
*En este caso, este será un HonokaxErena.
*AU.
DESCLEMIER : Love Live School idols Proyec, NO me pertenece.
#10.- Ni un millón de Te amos, alcanzarán.
–Pide un deseo.–Pidió con emoción una pelinaranja que sostenía una cámara.
–No se me ocurre alguno.–Respondió una pelimorada que aun se encontraba ruborizada.
–Vamos.–Alentaron las demás presentes que no dejaban de sonreír.
–No lo haré–Dijo segura tras unos segundos de "pensarlo".
–¿Por qué?–Pregunto la pelinaranja que dejo la cámara a una de las mujeres y correr a abrazar el cuello de la pelimorada.
–Porque tu eres mi mejor deseo,–respondió besando la mano de la mujer que no pudo evitar sonrojarse. –mis mejores momentos los vivo contigo.–Agrego jalando a esta con gentileza para poner la en sus piernas.
–Oh, eres muy dulce.–Rio Honoka quien oculto su rostro en los pechos de su pareja, para evitar que los demás la vieran sonrojada.
–Entonces apagamos las velas juntas.–Sugirió la otra que sonreía más que hacía unos momentos.
–Si.–Afirmó y acepto con emoción.
–Te amo.–Dijo antes de, besando los labios de quien amaba con locura.
–No más que yo.–Replicó la otras con una sonrisa ganadora y segura.
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Creo que ahora mismo, mi deseo es poder tenerte en mis brazos... Que sigas viviendo a mi lado... Porque... Porque tenias que interponer te... Debí ser yo, no tu el ángel de mi vida.
–Erena, es momento.–Dijo con dificultad una pelirroja, una vez puso su mano en el hombro de su amiga.
–Lo se... Pero no estoy lista...–Replicó Erena; pues había logrado se aplazará un poco más su despedida, y solo habían quedado los más cercanos. Agradecía la mayoría tenia un cargo y puesto grande dentro de su sección, como ella.
–Vamos, ella no le gustaba verte llorar.–Recordó la menor que logro retirar a esta para que la abrazara y dar pie a cerrar la caja de una vez.
–Lo se...–Dijo entre lágrimas.
–Entonces sonríe, y despide la, con la mejor sonrisa que tienes.–Fomento la pelirroja que no pudo evitar soltar un par de lágrimas.
...
Te amo. Eso es lo que siempre sentí por ti y como te recordaré.
Pensó mientras veía a las personas hablar de ella, mientras jugaba con el anillo en su dedo, ese que le había regalado como propuesta de matrimonio hasta que lo hicieran público, pero como la ojiazul quería que lo trajera y no lo ocultará le regaló un anillo un tanto único.
...
–Hora de los regalos.–Grito con emoción Honoka que corrió a la mesa donde estaban los regalos de todos.
–Vamos, irradias más alegría que yo.–Bromeó la otra que apenas se levantaba.–La cumpleañera es quien abre los obsequios, así que no vayas a abrir alguno por mi.–Advirtió mientras se acercaba.
–Teniente, aun no entiendo como siendo tan opuestas se lleven tan bien.–Dijo una pelirroja de brazos cruzados.
–Celosa...–Gritaron todos en el lugar.
–Maki, te he dicho que cuando estemos entre nosotros, nada de formalidades.
–No es eso.–Replicó mientras se ponía a jugar con un mechón de su cabello.
–Es cierto, además ella es mía ya.–Se unió un tipo de cabellos negros y ojos carmesí.
–Ni quien quiera problemas con el Nico-chibi.–Bromeó un tipo de cabellos naranjas y ojos verdes.
–Ni yo con el gato callejero.–Respondió el pelinegro sacando la lengua.
–Ustedes dos paren.–Ordenó una pelimorada mas clara que el de Erena, que no paraba de reír por la situación.
–Lo tengo, este es el primero que debes aceptar y abrir.–Dijo Honoka quien regresaba con una bolsa algo pequeña.
–¿Revisas te todos los obsequios?–Pregunto con una gota de sudor en la frente.–Bien, ¿De quien es?
–No hice eso... Bueno no todos, pero había olvidado como era el que había traído.
–¿Tampoco recuerdas que es?–Pregunto algo preocupada, tomando la bolsa.
–Se que hay un papel que se debes leer primero.–Dijo después de pensarlo un poco.
–Bien, entonces eso haré.
...
–Erena-sempai–Llamo Maki a la pelimorada que empezaba a ganar la mirada de los presentes.–Es su turno. Y después de usted y nadie pasara, así que usted marcara el saludo.–Erena solo asintió y camino al frente, tomo el micrófono y tomo un poco de aire antes de empezar.
–Buenas tardes a todos los presentes, gracias por asistir a este evento, donde se despide a una gran compañera...–Un pequeño nudo se le formó, pero continuo determinada.–No, ella era más; más que eso una amiga, para otros una hermana y algunos más se sentían como sus padres.–Dijo mirando a algunas personas que tenia a la vista y recordaba como se trataban, lo mucho que otros le conocieron.–Cada uno vivió con ella algún momento donde seguro una sonrisa nos saco y en otros consoló. Oportuna, no sera como muchos las describiremos cuando hablemos de ella, pero estoy segura que solo visualizar un segundo una paz llegara a nuestro corazón... Yo lo haré al menos... Pues al final cuido por mi vida, sin pedírselo.–Al momento un pequeño flash back rondo su cabeza, haciendo que pequeñas lágrimas se escaparan.–No nació sin un futuro predeterminado, vivió para describirlo y murió feliz porque llego lejos en lo que amaba. Es como acomodaría su frase para ella.–Agrego sonriendo.–Quien la conocía sabia que era su filosofía, mas cuando termina envuelta en caso de un menor. Creo que es todo lo que diré, recuerden a Kousaka Honoka con una sonrisa y ahora como se lo merece un minuto de silencio, y la muestra de respeto más grande que le damos a otros compañeros caídos... Firmes... Ya... Saluden, ya.–Fanlizo al mismo tiempo que ella hacia las instrucciones.
Después todo aquello, llego a un bar, prefirió dejar que su tristeza le guiará antes de volver al trabajo, pues algo era cierto ella seguiría ya no solo su sueño, sino, el de quien amaba, proteger y servir a la gente.
–Sabíamos que te encontrarías aquí.–Dijo Nico con una sonrisa.
–¿A que debo, me busquen?–Pregunto tranquila y alzando la cerveza en su mano. Pues suponía que ahí se encontraban todos.
–Yo la quise mucho, fuimos hermanas desde que ella tenia 7 años.–Dijo Maki quien se sentó a su lado.–Papá no pensó que esto pudiera ser lo suyo, pero mira que ser la segunda al mando después de Nozomi, es llegar muy alto.–Agrego divertida, al recordar la expresión de su padre terminando de leer la carta del departamento anunciando su ascenso.–Como sea, Erena–dijo para llamas la atención de la pelimorada–ella dejo mucho con la que la pueda recordar y se que a ti igual; pero aun así, quien merece la bandera, su arma y placa, junto con la joyería que cargaba eres tu.–Finalizó extendiendo las cosas a la mayor que le veía sorprendida.
–Maki, no es necesario...–Dijo aun sin creerlo ni estirar sus manos.
–Son tuyas. Hasta papá, cree lo mismo, esta más que orgulloso de todo lo que hizo, el como revivió y trajo un nuevo orgullo a la familia Kousaka que tu que ya eres más de la familia, espera un día vayas a casa y tomes con el algo.–Dijo consiguiendo que ella tomará las cosas.
–Di le que si es de pesca, voy en mi día libre.
–Lo haré.
Después de eso Maki junto con Nico se fueron, Eli y Nozomi brindaron una vez con ella, Rin la acompaño un poco más y una vez terminado su cerveza, pago para después retirarse. Eren se acabo lo último y pidió la cuenta, subió a su coche y coloco en el asiento del copiloto las cosas que le habían entregado. Esperando a que se le bajará el alcohol, prendió la luz del coche y puso una de sus canciones favor, tomo el joyero y saco pieza por pieza, riendo al recordar el momento y situación por la que paso para regalarse las. Al llegar al anillo su corazón para unos segundos de latir. Nadie más allá de familiares y amigos muy muy cercanos sabían que salían o bien que ambas eran lesbianas; así que le toco ver como alguien pretendía pedir una cita con ella o Honoka y ambas negaban, con la escusa de que como compañeros no podían salir. Muy pocas veces aceptaron pero al final rechazaban al tipo. Cosa que era verdad, pero y ellas rompían esa ley cada noche que podía, día de descanso o momentos donde, desde un beso hasta entregarse la noche entera pasaba. Por esa razón solo eran amigas de años frente a todos. Pero ese anillo, ese que le había regalo en su cumpleaños la semana pasada decía más de lo que era... era el de su compromiso. Honoka estaba decidida a dejar su trabajo terminado ese mes, para que esto pasara. Aunque ella se sentía mal y trataba de que cambiará de opinión no lo consiguió, así que tres días después, tras suspirar y ver que no conseguiría cambiarla de opinión acepto.
Por accidente se le cayó la caja y mientras la recogía, término cayendo el arma y la placa, con prisa también las recogió y fue cuando vio un papel, pensó que era el de la arma, que autorizaba su portacion y si, pero venia otro más.
Era una carta, con la letra tan única que conocía, venía su nombre. Y lo abrió con cuidado, sabia cuanto esmero llegaba a poner su amada y no pudo evitar reír al ver a esta en la cama en vez de reposar, escribir como si no hubiera a ver mañana. Extendió la carta y admiro unos segundos las letras. Respiro para preparar a su corazón, pues su mente le decía que era la última carta.
Para mi persona favorita número #1 en el mundo. En mi vida. Toudo Erena.
Erena, puede que esto sea lo último que puedo decirte, Te amo. Espero igual solo sea idea mía que de esta noche no paso. Pero tengo que decir lo, te amo.
Lo hiciste bien. Seguro que tu discurso fue el mejor. Quiero que se pueda que me alegro haberte conocido. Creo que la meta más difícil de conseguir era que tu me aceptaras; fue lo que pensé cuando te conocí, más el miedo que me daba pensar en tu rechazo cada que me decías amiga. Pero mira, ahora veo que tu también pasaste por eso. Si los pienso, puede que cuando jóvenes lo nuestro no tenia que pasa y el ahora, es nuestro. No puedo expresar con palabras cuanto te ame, amo y amaré de aquí hasta que nuestros caminos se vuelvan a encontrar. Así que si estás leyendo esto, quiero darte las gracias por cada momento que compartimos; por cada sacrificio o bien actividad que suspendiste solo para estar a mi lado cuando lo ocupe; por cada noche que escuchaste las palabras tontas y otras sin sentido de mi parte; por cada muestra de cariño física; por esas noches de desveló descubriendo como hacer a la otra sentirse bien; cuando te hechas te la culpa y era yo la verdadera culpable; por las muestras de valor; en pocas palabras por hacer ver que el hecho de haber sobrevivido aquella noche, el aceptar a mi nueva familia y ver que mis decisiones no fueron incorrectas, por todo eso, por dejar que hubiera un nosotras gracias. Gracias.
Bien, es hora de decir adiós, espero sepas que no me apartaré de tu lado, así que no cometas locuras, ¿quieres?
No olvides seguir a tu corazón e intuición, vive tu vida, solo no me olvides.
Adiós.
Se despide quien te amar por la eternidad. Kousaka Honoka.
Lo que había llorado días atrás, esa misma mañana no se comparaba con lo que ahora tras leer esa carta.
Maldita sea Honoka... Yo debería de ser quien te de las gracias, yo, yo... Yo realmente te amo...
