Capítulo 10: 100 Escalones Hacia Una Estrella
Afueras del Reino Johansen, 2:09 pm, hora de la Tierra
El vuelo de los reyes fue bastante corto, ya que el reino de los Johansen se encontraba a pocas millas de distancia y la villa Marbuly estaba mucho más cerca.
Enseguida, Moon batió sus alas en el suelo, abriéndose pasó con ráfagas de aire que parecían tornados, solo para poder aterrizar.
A lo lejos, pudieron observar al nuevo ejército de monstruos, pero a diferencia del que ataco su propio castillo, este era mucho más reducido.
Fue así como los reyes de Mewni iniciaron su lucha para cumplir su deber y defender a la gente de su pueblo.
Sus respectivas fuerzas armadas que estaban a la espera, solo eran un centenar de aldeanos ligeramente armados y temerosos por la situación. Estos al ver una señal de la reina, se mantuvieron al margen de la lucha, no querían verse afectados por el fuego cruzado de la misma realeza, así que poco a poco, se retiraron a una distancia segura al mando de los generales de River.
No fue una pelea demasiado pareja a pesar de la diferencia numérica, los reyes avanzaban sobre los monstruos como si de maleza se tratara, River por su parte parecía estar más entusiasmado por pelear que cualquier otra persona que se haya visto antes, después de todo, siempre le parecía aburrido su rol de rey, pero esta lucha le venía como anillo al dedo.
En cuanto a Moon, mentiría si no admitiera que disfruta también de luchar, al igual que ambos se batieron en muchas peleas juntos en su juventud. Pero algo distraía a la reina.
Parecía estar ensimismada con sus pensamientos, incluso River tuvo que intervenir en la pelea para evitar que la lastimaran, aunque no es que pudieran hacerle mucho daño.
-Amor mío, no es propio de ti tanta distracción.- Murmuro el rey al liberarse del grupo de monstruos, alejándolos de su esposa, pero estaba tan emocionado con la lucha, que ni siquiera noto que los monstruos volvían a levantarse, simplemente pensó que eran refuerzos.
-Puedes descansar si quieres cariño, ¡yo mismo acabare con este ejército!-
-Está bien River, puedo seguir, es solo que me preocupa Star… y su amigo…- Murmuro esto último con mucho desdén al mencionar a Marco, era más que obvio al ver su rostro, que no le agradaba mucho los poderes oscuros que ahora el chico poseía y sobre el infame monstruo que ahora residía en su mente. No ayudo mucho ver la forma en que reacciono después de decirle que era un peligro.
-¡Tonterías Moon! Nuestra hija ha demostrado ser más que capaz de cuidarse sola, y a mí me agrada el chico, Marco ha demostrado que es un buen muchacho.- Después de hablar, River giro su cabeza y observo que los monstruos regresaban, el lanzo un épico grito de guerra y se lanzó al combate.
Moon aún estaba pensativa, a ella también le agradaba el chico, pero… ¿Qué tal mal fue la situación en la que se vio obligado a aceptar poderes así? Sin embargo, ella sacudió su cabeza en señal de negación, no podía permitirse el lujo de la distracción en mitad de una guerra, así que se dirigió hacia donde River estaba luchando con sus propias manos. Era un guerrero audaz y temerario, pero bastante impulsivo, rápidamente se vio sobrepasado en número, sin embargo, no cedió ni un poco.
La reina avanzo velozmente hacia donde estaba River, despejando el camino con una magia cristaliza que emanaba de sus manos, no podía permitir que su esposo cayera en combate de una forma tan insípida.
River hizo un gesto con su mano y guiño su ojo derecho, en señal de agradecimiento, solo para lanzarse al combate otra vez.
A veces ella deseaba que su hija no hubiera heredado esa imprudencia…
En medio de la lucha, 2:46 pm, hora de la Tierra.
La lucha se alargó demasiado, más de lo que ellos pudieron anticipar, River apenas se había percatado de que los monstruos volvían a ponerse en pie, luego de haber luchado contra el mismo monstruo al menos unas 20 veces seguidas. Al notar que sus fuerzas de ambos flaqueaban, Moon pensó en un poderoso hechizo para ¨borrar¨ a los monstruos de una vez por todas, ya que parecían tener energía infinita. Ya no había tiempo para jugar.
Entonces un súbito escalofrió invadió a la reina mientas levitaba, a tal punto que se alzó al aire solo para poder estar fuera del alcance de los monstruos y concentrarse en esa sensación, olvidándose por completo del hechizo que estaba por invocar.
Era un lúgubre presentimiento, cuando sientes que alguien muy cercano a ti está a punto de caer en las garras de la muerte, al mismo tiempo que sintió como un enorme poder oscuro crecía en el norte. Ese poder también le parecía familiar, aborrecible, pero familiar al fin y al cabo.
Pocos segundos después, algo en el horizonte llamo su atención.
Un gigantesco haz de luz dorada se alzó en las Montañas Dentadas del norte, casi instintivamente predijo que se originaba desde la antigua tumba de Celena, al mismo tiempo de que el poder oscuro que había sentido antes se desvanecía casi por completo.
La reina solo pudo murmurar unas palabras al contemplar la escena a la distancia.
-¨Praedo Solareretic…¨
Unos momentos después sintió como el mismo poder mágico se dispersaba de los monstruos, casi de la misma forma que cuando su hija y su compañero habían creado el casi mítico hechizo luminoso, conocido como ¨Omega Luminaire¨.
La diferencia es que esta vez, los monstruos no fueron envueltos en llamas blancas como en su castillo, ahora solo la luz verde se desvanecía de sus ojos y la mayoría quedaron inconscientes. Algunos de ellos que aún se pudieron mantener en pie, quitaron aterrorizados al ver a los mismísimos reyes frente a ellos, obligándolos a huir. Cabe destacar que los monstruos al verse liberados de ese trance mágico, parecían querer hacer cualquier otra cosa excepto pelear.
Al notar que aparentemente habían ganado, Moon lanzo una chispa al cielo como si fuera una bengala, llamando la atención del ejército que se mantuvo al margen.
En ese momento los mejores generales del rey River, Wolt Cimmerian y Janus Blackwind, llegaron acompañados de un pequeño ejército improvisado de poco más de 100 hombres y mujeres. Ya que por los ataques anteriores, una gran parte de sus fuerzas se habían desplegado para tratar de defender la mayoría de los reinos y sus alrededores, como el escuadrón de Darío lo había hecho antes.
No tenían a los soldados suficientes para poder defender a toda una población. Al verse en esta situación crítica, se vieron obligados a armar a toda una villa de granjeros pera poder asegurarse de mantenerlos con vida el mayor tiempo posible. Gracias a la pronta respuesta de los reyes, pudieron evitar la pérdida de vidas inocentes.
Ambos generales se separaron de su ejército dejándolos relegados, mientras se acercaban a donde estaba River, mientras que lentamente, Moon descendió también hacia él.
El primero en hablar fue Janus.
-Sus majestades, agradezco enormemente su participación, si no hubieran llegado a tiempo estos aldeanos estarían luchando por sus vidas ahora mismo...-
El general era alguien bastante alto, tenía una larga cabellera negra que llegaba a la mitad de su espalda, por encima de su capa. Poseía una armadura de color azul metálico en la mayor parte de su cuerpo, y tenía un semblante tan serio en su rostro, que incluso asustaba. Por lo que se podía observar, no utilizaba ningún tipo de arma, pero por el diseño de sus guanteletes, perecía ser alguien que luchaba mano a mano, a pesar de lo tosca que su armadura aparentaba ser. Además, daba la impresión de ser alguien relativamente joven, su edad debería pasar apenas los 30.
-Tu pesimismo es lamentable Janus, ¿olvidas que nosotros podíamos detenerlos lo suficiente para que los aldeanos buscaran un lugar seguro?- Murmuro el segundo general, sonando un poco molesto por el comentario de su colega.
Wolt no se destacaba por ser alto o dar miedo como el general anterior, en su lugar, sobresalía su entusiasmo y optimismo, algo bastante raro para alguien de su rango. Su armadura parecía estar hecha de un metal ligero de color marrón, casi como si fuera de bronce. Al igual que Janus, parecía ser un especialista en combate cuerpo a cuerpo, ya que utilizaba el mismo tipo de guantelete en sus brazos. Su cabello no era ni largo ni corto y tenía un color extraño para un Mewhumano, era castaño con ligeros tintes verdes que sobresalían en su cabeza, pero a pesar de eso, era completamente natural. En cuanto su edad, parecía ser solo unos cuantos años mayor a Darío.
-Muchachos, un trabajo impecable como siempre, pero… ¿podrían dejar las discusiones para después? ¡Aun debemos pensar que hacer con los monstruos caídos!- River se hizo notar sobre sus generales, a pesar de que eran más altos que él, ambos se pusieron firmes en señal de respeto a su rey. Cualquiera con una buena percepción se daría cuenta de que los generales tenían una profunda rivalidad.
-Capturen a los monstruos que puedan, y envíelos al castillo inmediatamente, para que puedan ser interrogados más tarde.- Moon interrumpió a los presentes con su autoritaria voz. -River y yo tenemos que resolver un asunto pendiente… además, ese hechizo del norte… es imposible que alguien que no sea de mi familia pueda dominarlo.-
Ella tenía el presentimiento de que su hija se había involucrado una vez más en algo peligroso.
-De hecho su alteza, esa clase de magia… da la impresión de ser bastante intrigante, nunca había visto algo así.- Murmuro el casi siniestro general, mientras observaba el horizonte al norte.
-Siempre te impresionas muy fácil, deja de perderte en tus pensamientos y reunamos a la gente para que nos ayuden a transportar a los monstruos.- Hablo Wolt, mientras le hacía señas con sus manos al ejército que estaba detrás de ellos para que se acercaran. -No hay que hacer esperar a la reina…-
-Bien, lo dejo en sus manos.- En cuanto dijo estas palabras, Moon tomo a River y se alzó volando directamente al castillo, necesitaba asegurarse de que su hija este bien.
Praderas del Norte, Cerca de las Montañas Dentadas, 2:50 pm, hora de la Tierra
Star volaba de forma torpe, pero a una gran velocidad. Ella había hecho crecer sus alas de forma prematura apenas pudiendo mantenerse en el aire conservando la velocidad, tampoco ayudaba el hecho de que tenía una nula experiencia volando, sin embargo, no podía detenerse… no ahora que la vida de Marco estaba en sus manos. Incluso, parecía que Lynx había afectado el cuerpo de chico de alguna forma, evitando que se desangrara rápido, pero aun así la hemorragia no se detenía.
Mientras lo tenía en sus brazos, el chico se retorció un poco, sosteniendo su pecho perforado con la poca fuerza que le quedaba, mientras que tosió un poco de sangre.
-¿S…Star?- Pregunto el chico, intentando abrir sus ojos y hablar, pero el intenso dolor lo obligo a retorcerse una vez más.
-No te esfuerces tanto Marco… ¡Falta muy poco para llegar a casa! ¡Te pondrás bien!- Star intento calmar al chico con una sonrisa, pero era evidente de que ella comenzaba a desesperarse, ver a Marco en ese estado le hizo recordar demasiado su pesadilla de hace unos días.
-Lo s…siento… Star… yo…- Entonces Marco perdió el conocimiento, mientras que todo su cuerpo se desplomo en los brazos de la chica, incluso su mano dejo de apretar su pecho a medida que se desangraba.
-¡NO! ¡Marco! ¡Quédate conmigo por favor! ¡Despierta!- Star sintió que sus lágrimas volvían a brotar de sus ojos.
Entonces, los ojos de la chica se tornaron de un blanco brillante, concentrando toda su fuerza mágica en sus alas para aumentar su velocidad. Y en menos de un segundo tomo una velocidad increíble, a tal punto que pudo cubrir una distancia enorme en poco tiempo.
-Por favor… resiste…- Fue lo único que Star podía pensar en esos lúgubres momentos.
Castillo de la Capital, 2:55 pm, hora de la Tierra.
Moon llego al castillo antes que Star, ya que ella se encontraba más cerca de la capital. La reina al llegar, fue recibida cordialmente por sus súbditos en la puerta principal del castillo, pero solo tenía un interés en mente, mientras era seguida de cerca por River.
-¿Mi hija aún está en el castillo?- Pregunto la reina con su habitual tono autoritario y estoico, mientras que por medio de su magia, volvía a portar su elegante vestido.
-Por supuesto, mi reina, ella no ha salido de la enfermería desde que partió.- Respondió la sirvienta que estaba más cerca de ella.
-Excelente, deseo verla inmediatamente, necesitamos discutir unos asuntos en privado, así que de aviso a todo el mundo, no quiero a nadie cerca de la enfermería.- Murmuro la reina casi ignorando a la sirvienta, ella no intento ser grosera con ella, solo tenía demasiadas cosas en mente que olvido ser cortes.
-S… si su alteza.- Respondió la sirvienta un poco nerviosa, mientras que se apresuraba para dar aviso a todos los demás en el castillo.
-¿Ves querida? Nuestra hija aún sigue aquí, no hay de qué preocuparse.-
Murmuro River mientras que torpemente retiraba su armadura al caminar, incluso un sirviente lo seguía de cerca, recogiendo las piezas de armadura que dejaba tiradas.
-Necesito estar segura cariño.- Se limitó a decir esas palabras, mientras se apresuraba a subir por las escaleras.
Al llegar a la enfermería se percató de que estaba completamente vacía.
Moon llevo una de sus manos a su cara en señal de exasperación.
-Lo sabía… ¿esa niña no puede quedarse quieta al menos una vez?- Se preguntó a si misma notablemente molesta.
-Tranquila Moon, de seguro Marco esta con ella, deben de estar bien.- River intento calmar un poco a su esposa.
-Eso es precisamente lo que me preocupa, querido.- Respondió la reina, aun molesta. -Prepárate River, estoy casi segura de que ella y su amigo ahora mismo están en las Montañas Dentadas, así que iremos por ellos.-
-Como desees amor mío.- Menciono River mientras que volvía a ponerse la armadura que antes se había quietado, ya que el sirviente que lo seguía la dejo en la puerta, estaban acostumbrados a los cambios repentinos del rey.
Antes de que pudieran hacer otro movimiento, Darío acompañado por Steena, entró en la enfermería.
-Mi reina, me alegra encontrarla, fui avisado de que estaba aquí así que vine tan rápido como pude, hace poco descubrí quien es el responsable de las invasiones.- Murmuro Darío mientras se arrodillaba y hacia una reverencia, por su parte Steena, solo observaba a su alrededor, notablemente aburrida.
-Lo siento capitán, me encantaría escuchar su descubrimiento, pero hay un asunto que debo atender antes.- Moon no parecía prestarle atención al capitán mientras esperaba que River estuviera listo
-Entiendo perfectamente, pero es información de carácter urgente, su hija personalmente me ordeno que se la dijera.- El capitán intento sonar lo más convincente posible.
Eso despertó el interés de la reina, si habían descubierto quien fue el culpable, es posible que su hija intente derrotarlo por su cuenta, no le agradaba que se metiera en problemas, pero al menos se sintió orgullosa por su hija al intentar restaurar el orden del reino.
-Bien, si así es la situación, lo escucho capitán.- Murmuro la reina centrando su atención hacia Dario.
-De acuerdo, esto fue lo que descubrí…- Entonces el capitán comenzó a describir la misma historia que le había contado a la princesa.
Después de relatar la apariencia física del responsable, y el hecho de que su hija lo había reconocido por el nombre de ¨Toffee¨, hizo que la reina enmudeciera, mostrando un semblante inusualmente pálido y abrió sus ojos con una enorme sorpresa, nunca había visto a la reina tan impresionada de algo desde que se alzó con la corona, incluso River paro con lo que estaba haciendo por la misma impresión.
El mismo ambiente se tornó aún más denso que cuando le conto a la princesa y un incómodo silencio se apodero de la habitación
Darío indeciso, intento llamar la atención de la reina.
-¿Todo en orden? ¿Mi lady?- Pregunto el capitán al notar que por más de un minuto entero la reina parecía no reaccionar.
-¿En orden dices?- La reina se acercó lentamente al capitán, mientras que en un arrebato de furia lo tomo de la armadura y lo alzo con suma facilidad, mientras que los ojos de la reina se tornaron de color verde pálido y brillaron intensamente.
-¡¿COMO PUDISTE SER TAN INSENSATO?! ¿TIENES AGUNA IDEA DE LO PELIGROSO QUE ES ESE SUJETO? ¡SI ALGO LE LLEGA A PASAR A MI HIJA ME ASEGURARE QUE LO PAGES CON TU VIDA!- La reina estaba fuera de sí, River intento calmarla pero solo termino siendo lanzado hacia una pared cercana, mientras que el capitán apenas pudo responder.
-Solo… seguí órdenes…- Respondió el capitán notablemente asustado por el comportamiento de la reina. Él sabía de antemano que esto pasaría.
Entonces ocurrió algo que fue por completo inesperado para todos.
Steena, que parecía estar al margen de la situación, realizo un movimiento rápido con el que pudo separar a la reina del capitán, mientras que se colocaba en medio de ambos desenvainando su espada y retrocedía para poner un poco de espacio entre ellos.
-Está fuera de sí Moon, retroceda por favor…- Murmuro la recluta con un semblante sumamente serio en su rostro.
La valentía de la chica tomo a todo el mundo desprevenido a excepción de la reina.
-¿Osas alzar tu espada contra tu reina muchacha? ¡Considerare esto como traición!- Exclamo la reina al notar la acción de la chica, aun con sus ojos brillando de furia y sus manos emanaba magia oscura.
-Escuche, nosotros queríamos ayudar a su hija, pero ella prefirió ir por su cuenta junto con su guardián, nos ordenó que era mejor resguardar el castillo en su ausencia, así que solo obedecimos, ¿planea castigarnos porque seguimos las ordenes de su familia como se supone debemos hacer?- Steena se mantuvo firme, con espada en mano, sin mostrar señales de flaqueza. -Aquí la única que está cometiendo traición es usted...-
Darío estaba perplejo por el valor de su subordinada.
Al analizar la palabras de la chica, se dio cuenta de que tenía razón, ahora mismo se había dejado llevar por la misma magia que tanto temía, en la cual incluso un humano común, en este caso Marco, parecía manejarla mejor que ella, a pesar de sus emociones. Poco a poco, sus ojos regresaron a la normalidad mientras que tomaba un largo respiro para calmarse por completo.
-Creo… que tienes razón muchacha, ¿Cuál es tu nombre?- Pregunto la reina con curiosidad, recuperando la compostura.
-Steena…- Respondió ella aun sin bajar la guardia.
-Tienes agallas niña, me asegurare de que te promuevan, el valor que mostraste es algo difícil de encontrar.- Murmuro la reina al desplegar su alas nuevamente.
-No es necesario Moon, solo asegúrese de no cometer alguna injusticia, se supone que usted debe ser un ejemplo a seguir…- Al decir esto, Steena jugueteo con su espada haciéndola girar hábilmente con su mano y la guardo en su espalda.
En respuesta la reina solo sonrió y se dirigió a su esposo, quien le costó un poco de trabajo salir de la pared en la que quedo incrustado.
-Lo siento River, pero si es verdad lo de Toffee, la situación es peor de lo que imagine… iré más rápido sola.-
Antes de que pudiera volar por la ventana, un violento ruido se escuchó en la torre más alta del castillo, como si alguien hubiera roto los enormes ventanales de la misma.
-¡Diantres! ¿Nos están atacando otra vez?- Respondió el rey subiendo su guardia.
-No… parece ser algo individual, si nos invadieran otra vez sonarían las alarmas, además… creo que el ruido viene del cuarto… ¡de Star!-
Sin decir nada más, la reina voló por el agujero que su esposo había hecho anteriormente, mientras que el enérgicamente salió de la habitación dirigiéndose al mismo lugar por las escaleras.
Darío aún estaba un poco confuso por lo que acababa de ocurrir, sin embargo, su mente organizo todo lo ocurrido sorprendiéndolo un poco, ¿Steena lo había defendido? ¿De la misma reina? Y sin que ambos fueran reducidos a cenizas.
Él se reincorporo en donde estaba, listo para seguir al rey. Pero noto que Steena aún se quedó parada en su lugar.
-¿Steena? ¿Estás bien?- Pregunto el capitán mostrándose preocupado.
Entonces la recluta comenzó a reírse de forma nerviosa, subiendo el volumen de su risa poco a poco hasta que cayó de rodillas y se sentó sin hacer otro movimiento.
Ella continuo así unos momentos hasta que pudo hablar, incluso temblaba un poco.
-No puedo creer que le hablara así a la reina… ¿en que estaba pensando? -Murmuro la chica intentando inútilmente recuperar la compostura.- Mis piernas no responden…
Darío la observo por unos momentos antes de hablar.
-Steena, eso fue realmente impresionante, no cualquiera hubiera dado la cara por mi… gracias.- El capitán intento sonar lo más agradecido que su disciplina le permitía ser.
-¿Dije que te ayudaría… no es así?- Respondió ella aun sentada en el suelo, sin mostrar intenciones de levantarse otra vez.
El capitán sonrió por la respuesta, mientras que se dirigía a la puerta para salir, antes de volver a hablarle a la recluta.
-¿No vienes?- Pregunto el capitán esperando que ella lo siguiera.
-No puedo moverme… creo…- Ella lentamente se recostó en el suelo de la habitación, acurrucándose. - que me quedare un rato aquí.-
-Bien, descansa si eso te hace sentir mejor, yo te informare cualquier novedad.- Respondió el capitán mientras salía de la enfermería.
-De acuerdo…- Murmuro ella débilmente.
Cuando Steena se quedó completamente sola, un pensamiento cruzo por su mente.
-Mi enorme boca me matara algún día…- Entonces ella cerro los ojos, mientras que se replanteaba sus acciones a futuro, no quería correr ningún otro riesgo… nunca… aunque si es por el capitán, tal vez podría hacer una excepción.
Momentos antes del sonido en la torre. Perspectiva de Star.
Star poco a poco disminuyo su velocidad, pero el castillo ya estaba demasiado cerca como para rendirse ahora, así que volvió a concentrarse para poder avanzar más rápido.
Pero había un problema.
Ella no tenía la más mínima idea de cómo aterrizar sin riesgo, así que solo apunto a la torre más alta y aferro a Marco en sus brazos para evitar que sufriera más daños. Cuando atravesaron la ventana se escuchó un ruido escandaloso por todo el castillo. Al menos así se ahorraba tener que pedir ayuda, curiosamente, habían llegado a lo que fue el cuarto de Star antes de ir a la Tierra, además, sus propias alas se vieron dañadas por el proceso y estas volvieron a su forma original.
Examino a Marco con mucho cuidado, asegurándose de que no tuviera alguna otra herida por el choque y con mucha dificultad, ella acostó al chico en lo que fue su cama de antaño. El chico estaba inconsciente, pero el dolor de su pecho parecía ser lo único que lo hacía reaccionar, pero de una forma muy leve. Poco a poco, las sábanas blancas de la cama se mancharon de sangre
Pronto, Star comenzó a pensar en alguna clase de hechizo para poderlo sanar rápido, pero como ella ya había dicho mucho antes de estos acontecimientos, eso estaba fuera de su práctica, siempre se concentró en hechizos para combatir y en uno que otro para hacerla lucir mejor. Pero ahora todo eso era inútil, la vida de alguien que es muy importante para ella estaba a punto de extinguirse. Y todo por ni siquiera saber algún hechizo sanador.
Por unos instantes, lagrimas volvieron a brotar de sus ojos por la impotencia de no poder hacer nada más por Marco y deseaba que cualquier cosa sucediera para poderlo salvar.
Casi como si respondieran a su plegaria, su madre abrió la puerta violentamente lista para combatir, solo para encontrarse a su hija llorando y con su vestido ensangrentado.
Inmediatamente Moon corrió a abrazarla temiendo lo peor. Star devolvió el abrazo con la misma fuerza que ella.
-¡Star! ¿Te hicieron daño? ¿Estás bien?- Pregunto la reina, examinando a su hija por completo. -¿Y porque estas cubierta de sangre?-
-Estoy bien mamá, pero… Marco, está muy herido… por favor sálvalo…- Respondió Star entre sollozos.
-¿Fue Toffee quien hizo esto no es así?- Afirmo la reina después de asegurarse de que su hija estuviera bien.
-¿Por qué lo enfrentaron ustedes solos? Sabes tan bien como yo lo peligroso que es…- Murmuro la reina, sonaba más preocupada por lo del enfrentamiento con Toffee.
-¡Toffee me da igual! ¡Lo destruimos!- Exclamo Star al ver que su madre le tomaba más importancia a otros asuntos. -Pero… en algún momento, el hirió a Marco… ¡así que si no vas a ayudarlo, al menos enséñame cómo hacerlo yo misma!-
La reina estaba perpleja, ¿su hija simplemente derroto al rival más poderoso que había enfrentado? Le parecía algo bastante ilógico, sin embargo, su hija tenía razón, Marco parecía estar gravemente herido y no había tiempo para pensar en otros asuntos.
-Tranquila Star, yo me encargo.- Murmuro la reina cuando se acercó al chico mientras que su manos brillaban con un hechizo sanador.
Sin embargo, se percató de que algo andaba mal, el chico no estaba sanando, sino que algo se estaba extendiendo en su corazón.
-Hija, ayúdame a quitarle la armadura y su ropa.- Mientras que de manera cuidadosa retiro las piezas de armadura, y su camiseta ensangrentada. Entonces ambas observaron algo horrible, Moon nuevamente parecía sorprendida, mientras que Star se cubrió la boca con sus manos.
Darío entro pocos segundos después a la habitación, solo para mostrarse sorprendido por la situación.
-No puede ser…- Murmuro el capitán al ver sangre en todos lados y al muchacho recostado en la cama.
En ese momento la reina uso su magia para que el capitán retrocediera, cerrando la puerta frente a él.
-Lo siento Darío, esto es algo delicado, así que por favor mantente al margen.-
Al decir estas palabras reviso minuciosamente el daño que tenía el cuerpo de Marco.
La herida del chico parecía haberse infectado por algún tipo de corrupción, una que lentamente estaba destruyendo los tejidos de su pecho. Se distinguía por delgadas venas negras que se extendían a lo largo de su tórax, teniendo como epicentro su corazón.
-Por Mewni… ¿Esto lo causo Toffee Star?- Pregunto la reina al reconocer lo que estaba afectando al chico.
-No estoy segura…- Respondió ella sin saber que decir.
-Esto es realmente malo Star… voy a necesitar que me devuelvas la varita si quieres que pueda curar a tu amigo…- Murmuro la reina, con un semblante triste, casi como si perdiera cualquier esperanza de salvar a Marco.
-Toma… Madre… has lo que tengas que hacer…- Star se acercó a la reina, entregándole la varita, al mismo tiempo que esta retornaba su forma de cetro dorado y azul, como lo fue de antaño para la reina en su juventud. -Pero voy a quedarme con el… no voy a abandonarlo.-
Star se mostró firme, y Moon asintió en señal de aceptación.
Ahora, entre ambas hicieron su mejor esfuerzo para poder salvarle la vida a Marco.
Mente de Marco, momentos antes de que llegaran al castillo.
La mente del chico parecía estar borrosa y fuera de lugar, lo último que podía recordar era que Toffee estaba frente a él, a punto de empalarlo con una espada.
Sin embargo cuando escucho la voz de Lynx, sintió como todo se tornó oscuro, como un cielo sin estrellas, y esta vez de forma lenta, llego al fondo de su mente.
-¿Qué… sucedió?- Pregunto el muchacho al notar lo inestable que se veía todo.
Una vez más, Lynx se materializo frente a él.
-Fuiste herido mortalmente humano, me sorprende tu mente se recuperara tan rápido, además… ¿qué sucedió con tu naturaleza segura? ¿No se suponía que evaluabas la situación antes de actuar?- El inconfundible tono sarcástico de Lynx se mostró nuevamente, pero esta vez parecía reprender al chico.
Marco apenas reacciono, le costaba recordar lo que ocurrió en la cripta.
-No lo sé, apenas puedo recordar que paso… Lynx.- Murmuro el chico, sonando confundido.
-Bah, y yo que pensaba que tenías alguna clase de progreso. Pero da igual, ese tal Toffee resulto ser más peligroso de lo que anticipe, así que te lo voy a dejar pasar esta vez...- Respondió el monstruo sonando confiado.
-Parte de eso puedo recordarlo, incluso cuando hablaste con él, me dio la impresión de que se conocían…- Marco pudo recordar vagamente parte de la conversación, pero no tenía nada claro todavía.
-Nos conocemos… indirectamente.- Respondió el monstruo sin titubear.
-¿A qué te refieres?- Pregunto Marco notablemente confundido.
-Es simple, escuche relatos de que un monstruo inmortal intento apoderarse de Mewni hace relativamente poco tiempo, pero la reina de turno, en este caso la madre de Star, pudo detenerlo sin problemas, además, es normal que otros me reconozcan, fui odiado por monstruos y Mewhumanos por igual.-
-Ya veo- Murmuro el chico para sí mismo. -Tengo otra pregunta, ya van dos ocasiones que noto una fuerza extraña surge dentro de mí, en especial cuando veo que Star está en peligro…-
Lynx giro un poco los ojos, aun pensaba que el chico no estaba listo para saber eso todavía, pero… ¿Cómo sabría que el estará listo si no lo pone a prueba? Además, ya que el chico podría morir en cualquier momento, es mejor que lo haga sabiendo la verdad.
-¨Exertitum Instintu¨- Menciono Lynx, lo suficientemente alto para que el chico lo escuchara.
-¿Eso qué significa?- Pregunto Marco al no entender las palabras del monstruo.
-Así se le llama al tipo de magia que permite que dos conciencias habiten el mismo cuerpo, el problema con ella es que primero las habilidades se comparten; lo que esta bien, después rasgos físicos, aquí no tanto; pero si no son lo suficientemente compatibles, puede llegar a formar algo tan siniestro y horrible como el brazo corrompido del monstruo inmortal que enfrentaste hace poco. Además, eso es razón más que suficiente para decir que no me quedare contigo siempre, debes de aprender a usar la magia heredada a la perfección lo más pronto posible, ya que debo de continuar mi búsqueda por Eclipsa… -
Marco analizo lo que había escuchado, le asusto la parte horrible que describió y le parecía muy interesante saber que Lynx aun tenia asuntos pendientes, sin embargo, había algo que llamo su atención.
-¿Entonces no eres un espíritu, y solo tu conciencia está conmigo? Eso quiere decir que tu cuerpo físico está en otra parte…- Pregunto el chico después de pensar detenidamente.
Lynx sonrió por las habilidades deductivas del chico, realmente había progresado a pesar de lo mal que le fue en el combate anterior, aunque realmente lo hizo porque el chico le evito la molestia de explicarlo de forma más explícita.
-Exacto humano, me alegra de que entiendas mejor la situación.- Respondió Lynx, mostrándose orgulloso por el chico.
-Es que tengo un buen mentor… uno que hace lo que quiere, pero al menos se preocupa por Star y por mi…-
Al decir estas palabras ambos comenzaron a reír.
-No es un buen momento para bromas, ahora mismo prácticamente estas agonizando ¿sabes?- Murmuro el monstruo después de reírse un poco. -Moon y Star hacen lo que pueden para salvarte la vida, la herida que sufriste… no fue una ordinaria…-
Marco se impresiono por esas palabras, pero una vez más parecía confundido.
-Pero, ahora mismo me siento bien…-
-Es gracias a mi humano, transferí tu conciencia a este espacio de tu mente para que no sintieras dolor, quien sabe cuánto tiempo tardaran en sanarte. Además ya que estas aquí, es hora de que aprendas lo más avanzado de la magia ancestral, al menos lo que pueda enseñarte antes de que despiertes.-
Marco no estaba convencido del todo.
-Todo eso suena muy bien… pero… ¿qué hay de Star?- El chico sonó preocupado, no quería estar inconsciente si algo llegaba poner en peligro a su compañera.
-Tranquilízate, ella puede cuidarse sola, después de todo es la heredera de Eclipsa, sin mencionar que su madre la acompaña, así que todo estará bien.- Lynx parecía muy confiado de sus palabras.
-Entiendo… ¡comencemos entonces!- Exclamo Marco entusiasmado.
Habitación de Star en Mewni, Dentro del Castillo de la Capital, 9:39 pm, hora de la Tierra
Una semana después del enfrentamiento con Toffee.
18 días después del incidente Bon Bon
La herida de Marco fue muy difícil de tratar, ya que no solo debían cerrarla, sino que también tenían expulsar la corrupción de su cuerpo, para evitar que este fuera consumido y deformado. No podía ser atendido por médicos normales, su herida estaba más allá de lo que cualquiera podía manejar, sin mencionar que un órgano importante de su cuerpo estaba en peligro… su corazón.
Requirió todo el conocimiento sanador de la reina y una enérgica asistencia de Star, pera que pudieran salvar a Marco. Pasaron varios días en la que el cuerpo del chico, se debatía dolorosos duelos entre la vida y la muerte, sin embargo, nadie llego a intuir que su conciencia estaba a salvo.
Resguardada por el mismo Lynx, el entreno la mente del chico para que entendiera mejor la magia ancestral, y como por dominarla sin riesgo en el futuro. Preparándolo para las peores batallas que estaban por venir.
El tiempo paso, pero dejo marca en la reina y la princesa de Mewni, varias de esas noches no pudieron descansar correctamente por el cuidado necesario del chico. Poco a poco, Marco mostró signos de pronta recuperación al cuarto día, a este punto ya no se retorcía de dolor, y al séptimo, pudo dormir plácidamente, pero el aún no estaba consiente. Seguía en un estado casi comatoso.
Esa misma noche, la herida de Marco fue sanada por completo, pero aún necesita descansar para poder recuperar la conciencia, o al menos es lo que Moon estimó.
Después de terminar con el tratamiento, la reina se dispuso a retirarse a sus aposentos para poder descansar, pero noto que Star no se movió de su lugar junto al chico.
-Hija… ¿no vienes? Debes descansar tú también, y apuesto a que no has comido nada en todo el día.- Murmuro la reina, mostrándose preocupada por su hija, pero no le sorprendía su comportamiento.
-Estoy bien mamá, quiero… quiero quedarme junto a Marco…- Star dijo esto al sentarse en una silla cerca del chico, mientras que ella sostenía su mano. -Después de todo, este es mi cuarto…-
-Puedo ver que él es muy importante para ti Star, pero aún necesita probar que no es una amenaza…- La reina hablo de forma seria para asegurarse de que su hija la escuchara.
Star se molestó por el comentario, pero no lo suficiente para que la magia oscura emanara de ella, en esta semana que paso, ella había aprendido a entender mejor sus emociones y a controlarlas también.
-No puedo creer lo que estás diciendo madre… ¡Él no ha hecho otra cosa más que ayudar desde que llegamos aquí! No sé muy bien como ocurrió su herida, pero… ¡gracias a el pudimos destruir a Toffee!-
Ella se mostró exaltada, le molestaba en gran medida la desconfianza que su madre le tenía a Marco, puede que la magia que ha utilizado es peligrosa, había visto en carne propia lo que él era capaz de hacer desde que Lynx entro en sus vidas, pero lo conocía… él no le haría daño a nadie, a menos que lo mereciera.
-Hija mía, entiendo tu enojo… estoy sorprendida por lo lejos que el muchacho ha llegado por ti, él ya ha probado su valor…- La respuesta de la reina dejo perpleja a Star.
-¿Entonces qué más necesitas?- Pregunto la chica, aún más molesta.
-El no solo tiene que probarse así mismo con nosotros, sino con todo el reino de Mewni, es por eso que insisto en ese tema…- Moon guardo silencio antes de continuar, ya que no creyó sensato hablar de eso ahora, pero si no era en ese momento… ¿Entonces cuando seria?
-Tú lo amas, ¿verdad Star?- Pregunto su madre sin ninguna clase de titubeo.
Esa pregunta la tomo desprevenida y con la guardia baja, incluso la hizo sentir desesperada y un poco torpe. ¿Realmente era tan obvia? Jackie y Janna lo notaron e incluso Toffee se dio cuenta, y ahora su madre también.
Por unos momentos, Star sostuvo su cabeza con sus manos, estando a punto de gritar, pero no lo hizo, en su lugar, dejo salir un largo suspiro, antes de contestar.
-Si lo hago o no, no importa, todo lo que me importa es que Marco este bien, además… no quiero hablar de eso ahora…- Murmuro Star mientras sostenía la mano del chico aun inconsciente.
-De acuerdo hija, pero cuando Marco se recupere, quiero que me cuentes lo que sucedió con Toffee, necesito saber que ocurrió realmente…- Entonces la reina se retiró del cuarto cerrando la puerta.
Pero Star no respondió, un enorme cansancio se apodero de ella, mientras que noto que su cuerpo dejaba de responder. Una clara consecuencia de estar más de 48 horas despierta.
Entonces ella subió a la enorme cama, acurrucándose junto al chico.
Y así, cerro sus ojos, deseando desde lo más profundo de su ser, que Marco se recuperara pronto.
Habitación de Star en el Castillo, 12:00 am, hora de la Tierra
Perspectiva desde la mente de Marco.
-Parece que tu herida ya está bien, es hora de que tu cuerpo retome tu conciencia humano...- Al decir esto Lynx estiraba sus brazos en señal de cansancio, la practica había sido agotadora.
-¿Estás seguro? ¡Pero si apenas empezamos!- Menciono Marco, aun mostrándose lleno de energía.
-Ni siquiera te has percatado ¿verdad?… ¡ya paso una semana idiota!- Exclamo Lynx sonando fastidiado.
-¡¿Qué?!- Respondió el chico, sorprendido por la respuesta. -¡No puede ser, apenas lo sentí como unas horas! ¡Mis padres van a matarme si me ausento tanto tiempo de casa!-
Lynx solo se limitó a giras sus ojos mientras que se cruzaba de brazos, con un semblante de decepción en su rostro.
-¿De verdad crees que ellos tienen alguna importancia ahora? Después de todo lo que ha sucedido… lo dudo mucho.-
Marco solo guardo silencio.
-Aun tienes una responsabilidad aquí humano, una vez que te recuperes, estoy seguro de que los padres de Star te pondrán a prueba, ¿o vas a decirme de que abandonaras a tu Butterfly? Si es así, yo no tengo nada más que hacer aquí…- Lynx sonó desafiante, casi esperando ansioso la respuesta del chico.
-¡Nunca voy a abandonarla! Voy a cumplir mi promesa cueste lo que cueste…- Respondió Marco, mientras observaba al monstruo sin intención de retroceder.
-Bien… no esperaba menos de ti, ahora prepárate, te enviare al mundo real…- En ese momento, Lynx alzo una de sus manos hacia el chico y al mismo tiempo, una energía purpura rodeo al muchacho, mientras que lentamente se desvanecía.
-¡Oye…!- Fue lo último que dijo Marco antes de desaparecer del espacio de Lynx.
El monstruo volvió a estirarse, últimamente todo lo relacionado con el chico, y más con su estado actual, lo dejaban casi sin fuerza. Sin embargo, él se sentó y tomo una postura budista, mientras que unos orbes de fuego azul lo rodeaban al concentrarse.
-Necesito terminar el núcleo, antes de que cualquier otra cosa suceda…- Murmuro Lynx, cuando una energía blanca comenzó a rodearlo y a expandirse a lo largo de su espacio.
Perspectiva de Marco, fuera de su mente.
Poco a poco, el chico comenzó a abrir sus ojos, estos realmente se sentían como si pesaran. Aun no podía ver nada, sus sentidos estaban demasiado acostumbrados a la oscuridad.
Su conciencia sintió de golpe todo lo que le había sucedido hasta ahora, una semana entera de dolor agonizante fue percibida en fracción de segundos. Fue una sensación verdaderamente horrible.
Así como la sensación llego, fue sustituida por un dolor pulsante en su pecho. Instintivamente, Marco llevo sus manos al pecho para tantear la herida, parece que había sanado por completo, pero aun tenia vendajes en él y pudo intuir por la sensación de sus dedos, que tenía una cicatriz enorme.
Su visión lentamente se volvió más clara y noto que ya no estaba en la enfermería, sino en una habitación más… ¿femenina?
Al darle un vistazo más a fondo a la habitación, noto algo muy familiar en ella.
Armas colgadas en las paredes, peluches extrañamente realistas en el suelo, un techo que en algún momento fue utilizado como diana para tiro al blanco, todo junto formando un adorable desastre que daba la firma a esa habitación. Después de meditarlo un momento, él sabía exactamente donde estaba.
Sin embargo, sintió una familiar calidez a su lado, algo que ya se había acostumbrado a sentir si cierta persona estaba cerca. Giro su cabeza un poco y pudo observar a su querida compañera, durmiendo junto a él.
-Star…- Murmuro el chico en voz baja.
Casi como si de un instinto se tratara, Marco envolvió a Star en sus brazos y la atrajo hacia él. Por su parte ella devolvió el gesto con la misma fuerza, sin embargo, aún se encontraba dormida.
Entonces Marco sintió como sus ojos pesaban aún más, haciéndolo sentir sumamente agotado. Puede que haya sido por el entrenamiento de Lynx o porque pudiera percibir el cansancio de Star, sea cual sea el caso, termino profundamente dormido junto a ella, mientras que le daba la impresión de no necesitar nada más del mundo… salvo ella. Y así cayo dormido.
Habitación de Star en el Castillo, 8:19 am, hora de la Tierra.
19 días después del incidente Bon Bon
Ya había pasado mucho tiempo desde que amaneció, pero por la altura de la torre, apenas a estas horas la luz pudo entrar por la ventana.
Esta llego directamente al rostro de Star, haciéndola gruñir de molestia.
Marco despertó a medias por el gruñido mientras que aún seguía abrazado con ella y noto lo que molesto a Star.
-Yo me encargo Star…- Murmuro el chico somnoliento, mientras que suavemente movió a un lado a la chica y se levantó para cerrar la enorme cortina del balcón.
Ella solo respondió con otro gruñido, mientras que Marco regreso junto a Star. Aun así, ambos volvieron a abrazarse estando dormidos, sonriendo.
Los ojos de Star se abrieron de forma violenta, unos momentos después, le tomo más de 5 minutos darse cuenta de lo que sucedió. Marco ya podía moverse y más importante aún, parecía estar bien.
Star se lanzó sobre el abrazándolo del cuello alegremente.
-¡Estas bien! ¡Me alegra tanto que hayas despertado!- Exclamo la chica mientras que continuaba abrazándolo, no parecía tener intenciones de soltarlo.
Marco sintió un agudo dolor en su pecho a medida que Star lo abrazaba más fuerte. Estuvo a punto de decirle que se lo tomara con calma, ya que prácticamente lo lastimaba, pero cuando presto atención a la chica, pudo notar que estaba sollozando.
Poco a poco, Star fue liberando sus verdaderas emociones.
-¿Estas bien…? ¿Star?- Pregunto Marco sonando preocupado por el repentino cambio de humor de la chica.
-¡No! ¡No estoy bien! ¡Estaba muy asustada! Pensé… que nunca despertarías… o peor, pudiste haber…- La voz de Star corto su voz no tenía el valor de terminar la frase, mientras hundía su rostro en el pecho del chico.
Marco sintió unos leves golpes en su pecho de parte de ella, a pesar de que eran suaves, su herida estaba demasiado sensible aun, así que sintió dolor, pero no le tomo importancia.
-Eres un… un tonto…- Murmuro ella mientras secaba sus lágrimas con la ropa de Marco.
-Lo siento Star… no debí arriesgarme tanto, pero… ¿recuerdas mi promesa?- Hablo Marco intentando consolarla.
Ella fijo su vista en el chico, expectante por lo que diría.
-Mientras estés conmigo… yo no moriré, porque tú me das fuerza para seguir adelante...- Murmuro Marco al mismo tiempo que la observaba fijamente.
Star sintió como un sonrojo surgió de su rostro cuando él dijo estas palabras, y con vergüenza, ella intento ocultarlo hundiendo su cabeza en el pecho de Marco una vez más fundiéndolos en un abrazo más fuerte, mientras que ella observaba al balcón.
Si Marco pudiera observar el rostro de Star, podría darse cuenta que ahora los ojos de la chica observaban de forma nerviosa a su alrededor, como si pensara muy a fondo lo que estaba por hacer.
Ella lo pensó mucho, pero no demasiado, no necesitaba saber otra cosa para darse cuenta de que ella era muy importante para Marco, así como él lo es para ella.
Después de todo lo que ha sucedido, ella sentía la necesidad de que el supiera realmente sus sentimientos, pero por algún motivo cada vez que se acercan algo se interponía o la misma vergüenza le impedía actuar.
Sin embargo, Marco estuvo a punto de morir, y ella apenas pudo salvarlo con la ayuda de su madre, haciéndola sentir sumamente culpable.
Pero aun así, sentía también que debía hacer algo al respecto, algo que demostrara el enorme cariño que le tenía a Marco.
A veces, una acción vale mucho más que las palabras.
Entonces ella se llenó de decisión, levantándose de su lugar mientras que se acercó al chico y tomo su cabeza con sus manos.
-¿Star…?- Pregunto Marco claramente confundido, pero no se mostraba para nada reluctante, no esperaba que fuera Star la que comenzara a acercarse con unas intenciones muy claras.
De forma lenta, ella acerco su rostro al de Marco, y a medida que se acercaba, su rostro se enrojecía más, pero su intención no disminuyo en lo absoluto.
Entonces ocurrió lo impensable, los labios de ambos se encerraron en un beso, lento e improvisado, pero no dejo de ser disfrutable.
Marco poco a poco se sintió… feliz.
Era una sensación muy distinta a la que había sentido con Jackie, ahora sentía algo que se apodero por completo de él, a tal punto que su corazón latió tan fuerte, que su pulso se pudo sentir en todo su cuerpo, a pesar de la herida sufrida.
De hecho, pudo sentir que el dolor se desvanecía antes de que Star se separara lentamente.
-¿Hice… algo mal?- Pregunto Marco un poco preocupado al notar que Star se alejó un poco de él, observándolo sorprendida.
-¡No! ¡No! Para nada, es solo que…- Ella se rio un poco antes de continuar. -Pude sentir tu pulso…-
Marco se sintió avergonzado por eso, realmente nunca le había ocurrido antes.
-Disculpa…- Marco bajo su rostro sintiendo un poco de pena.
-No te preocupes…- Menciono Star mientras que se acercaba al chico sonriendo. -Creo que es algo lindo… además, ¿de verdad te cause esa impresión?-
-Eso creo…- Respondió el chico aun con un poco de vergüenza.
Sin vacilación, ambos volvieron a unirse en un segundo beso.
Pocos segundos después, se escuchó que una puerta fue abierta, pero ellos estaban demasiado ocupados para darse cuenta.
Moon entro para hacer la revisión diaria del chico para asegurarse que estuviera bien, sin embargo, lo que estaba por ver seria por completo inesperado para ella.
-Star, hija mía, ¿sigues aquí? Vine a revisar a…- Moon quedo boquiabierta por lo que observo, Star y Marco ni siquiera la habían escuchado. -Oh… esto tiene que ser una broma de mal gusto…-
Entonces Star fue la primera en reaccionar, separándose violentamente del chico.
-¡Mama! Eh…- Ella titubeo un poco antes de hablar. -¿Cuánto tiempo llevas ahí?-
-Lo suficiente…- Respondió la reina inexpresiva.
-Em… ¿sorpresa?- Star intento inútilmente ser graciosa con la situación.
Marco por su parte solo se quedó en blanco, totalmente embelesado por lo que acababa de ocurrir, sin embargo, su naturaleza cuidadosa volvió a ser acto de presencia al darse cuenta de la gravedad de la situación.
-Yo… nosotros…- Marco balbuceo un poco sin poder articular una palabra.
-Está bien que te hayas mejorado Marco, pero besar a mi hija en frente de mí, ¿no crees que es algo inapropiado?- La reina sonó bastante intimidante, tanto que hizo que el chico se sintiera sumamente nervioso. Sus luchas anteriores las enfrento sin miedo, pero ahora mismo el preferiría enfrentar a un ejército de monstruos, a Ludo o incluso a Toffee, pero no estaba preparado para algo así.
Una vez más, era el momento perfecto para que Lynx se burlara de la situación o que le brindara algún consejo, pero últimamente, se notaba más callado que de costumbre, y más desde que inicio el problema de la guerra.
Antes de que el pudiera decir algo, Star se levantó de la cama y se dirigió directamente hacia su madre.
-En realidad… yo me emocione por ver que Marco estaba bien, después de todo este tiempo, así que fui yo… quien comenzó…- Al decir estas últimas palabras, el rostro de la chica volvió a sonrojarse.
La reina observo a ambos chicos, con una mirada fría y seria.
-¿Es eso cierto Marco?- Pregunto Moon sin perder el semblante estoico e intimidante de su rostro.
Marco no sabía si seguir con lo que había dicho Star o inventar otra cosa, pero al observarla ella asintió para darle confianza.
-Me apena mucho decirlo… pero así fue…- Respondió Marco con su voz un poco entrecortada.
La reina volvió a observarlos detenidamente, y entonces comenzó a reírse.
La confusión se apodero de Star y Marco en ese momento, esperaban una reprimenda o un sermón de parte de la reina, pero que comenzara a reírse fue totalmente inesperado.
-Hija mía, me recuerdas mucho mi a cuando era joven, yo también tuve que tomar la iniciativa con tu padre.- Hablo Moon dejando de lado su faceta de reina y relajándose un poco más, casi hasta parecía humana.
-¿Queeeee?- Respondieron Star y Marco al unísono.
-Escúchame Star no te sorprendas, desde la primera vez que trajiste a Marco a Mewni, pude ver la gran conexión que tenían, solo era cuestión de tiempo para que llegaran a esto, pero nunca pude imaginar que una guerra se desataría antes de eso.- Hablo la reina en un principio relajada, pero volvió a su tono habitual en poco tiempo.
-Entonces… ¿no estas molesta?- Pregunto Star esperando una respuesta positiva.
-Por ustedes dos, en absoluto, me parecía raro que se tardaran tanto. Pero el poder que tiene Marco… es lo que en realidad me preocupa.- Murmuro Moon mientras que se acercaba a ambos chicos, cerca de la cama.
-¿Recuerdas cuando les hable de lo que Marco podía hacer para probar que no es una amenaza?-
-Si…- Murmuro Star en voz baja.
-Entonces la única forma de que podamos confiar en Marco, es que él se comprometa contigo públicamente… así como lo hizo también tu padre en su juventud.-
La respuesta hizo que ambos chicos se sonrojaran, incluso Star podría jurar que escucho los latidos de Marco.
-Pero no es tan sencillo como suena, Marco al ser de otra dimensión y además, el no pertenece a ningún tipo de realeza, tiene que probar su valor contra los mejores 100 guerreros de Mewni, uno a uno hasta el final, solo así tendrá nuestra completa confianza. Pero hay una condición… no debe usar sus poderes.-
Hubo un breve silencio en la habitación y fue Star la que hablo primero.
-Glossaryck nos habló de eso antes, pero… sabes que eso es injusto madre…-
Respondió Star mostrándose molesta.
-¿Lo es realmente? Ha habido rumores sobre un joven guerrero oscuro, el cual según lo que se cuenta, puede derrotar a más de 100 monstruos al mismo tiempo y utilizar una fuerza tan destructiva que puede verse a kilómetros de distancia.- Murmuro Moon de forma seria.- Y por la forma en que describen su apariencia, ¨una extraña capucha roja¨, se refieren específicamente a Marco.-
Entonces Star recordó la explosión que Marco creo en una zona remota, además lo había hecho para salvar a unos soldados, pero… ¿tan rápido se esparcieron lo rumores de una forma negativa?
-Agradezco a oferta madre, pero no quiero que Marco se arriesgue otra vez… casi muere por mi culpa. No creo que sea una buena idea, Marco tiene su vida en la Tierra y no quiero que la abandone… solo por comprometerse conmigo, además… ¡solo tenemos 14! ¡No podemos hacer eso en esta edad!- Star parecía mostrar una combinación de tristeza y enojo en sus palabras.
-Por favor Star, no decidas lo que quiero así como así, ahora mismo está más claro que nunca, quiero hacer esto y aceptare cualquier condición que haga falta…- Respondió Marco por completo decidido, tomando la mano de Star y la sostuvo de manera firme
-Marco…- Murmuro Star mientras que sus ojos se centraban en el chico.
-Apoyo lo que dice el muchacho hija… es su decisión.-Murmuro la reina sonando bastante comprensiva.
-Tampoco escucharon la idea por completo, solo quiero saber que tal lejos puede llegar el sin recurrir a la magia oscura, ganes o pierdas, mi postura hacia ustedes no cambiara, pueden ser lo que ustedes quieran.-
Ambos chicos se observaron nuevamente al ver que no era tan mala idea después de todo.
-Bien, estoy de acuerdo, ¿Cuándo empezamos?- Pregunto Marco con curiosidad.
-En unos días, tienes que recuperarte por completo antes de hacer cualquier otra cosa, además, necesito anunciar el evento, así que tomara tiempo. Por ahora recomiendo que descanses.- Entonces la reina se retiró del lugar, dejándolos completamente solos.
-Oye Marco… no tenías por qué aceptar algo así…- Murmuro Star observando al suelo.
-No te preocupes Star, yo… no quiero que te alejen de mí…- Respondió Marco a medida que se acercaba a ella.
-Ni a ti de mi…-
Entonces ambos se acercaron nuevamente, listos para probar los labios de otro por una tercera vez, pero un gruñido incomodo los interrumpió.
-Ughh…- Marco no dijo mucho, pero su estómago hablo por él, se estaba literalmente devorando a si mismo
Star soltó una leve carcajada al mismo tiempo que se separó del chico.
-Veo que estar una semana como vegetal abrió tu apetito, descuida… ¡te prepare algo delicioso para desayunar!- Menciono Star de forma alegre mientras que dirigía a la puerta para salir.
-Déjame ayudarte Star…- Respondió Marco al intentar levantarse, pero Star regreso rápidamente para volverlo a recostar.
-No, no, no Marco, ya oíste a mi madre, ahora tú debes descansar, yo me encargo de lo demás.- Antes de irse, Star comenzó a sonrojarse un poco mientras que observaba al chico y jugueteaba un poco con sus manos.
-Tu y yo… somos algo ahora o…- Ella pauso un momento antes de decir algo, pero desistió. -Mejor olvídalo… iré por tu desayuno.-
Por algún motivo, Marco supo que era lo que Star quiso decir exactamente, así que antes de que se fuera de su alcance, la tomo de su brazo y la atrajo hacia su dirección, pudiéndole dar un tierno beso en los labios antes de soltarla.
-¿Eso responde a tu pregunta Star?- Murmuro el chico con una media sonrisa,
-Si…- Murmuro ella mientras que los corazones de sus mejillas se brillaban con un rosa intenso. -Vuelvo enseguida con el desayuno Marco…-
Ella salió de la habitación rápidamente, mientras que Marco volvía a recostarse en la cama para pensar un poco.
Eran tiempos bastante extraños, primero el poder de Lynx, después la guerra en Mewni y luego casi fue asesinado por el mayor enemigo que haya tenido la familia de Star.
Sin embargo, lo que más le sorprendía fue que se enamoró por completo de su mejor amiga y ella le correspondía incluso en mayor medida, a tal punto que ahora tendría que luchar por el derecho a estar con ella, comprometiéndose de forma pública.
Aun así, sintió curiosidad por la opinión de Lynx, ya que no había tenido ninguna participación desde que entreno con él. De cualquier forma prefirió dejar la cosas como estaban e intentar relajarse, quien sabe cuándo podría hacerlo otra vez.
Dentro de la mente de Marco, Espacio de Lynx, hora desconocida.
El monstruo estaba rodeado por los orbes de fuego y poco a poco cada uno de ellos comenzó a extinguirse. Cuando todos desaparecieron, un pequeño orbe de color blanco se formó en la mitad del espacio, y se incrusto en el suelo, liberando una enorme energía desde ahí. Poco a poco la energía luminosa se apodero del espacio de Lynx.
Después de que el brillo se fundió, el observo alrededor, admirando lo que había hecho mientras que sonreía.
-Bien, la transferencia se ha completado y parece que el ya sano por completo, ahora… que conveniente que hayan retado al humano algo así, una excelente forma para probar las capacidades del chico.-
Entonces, Lynx observo a su alrededor para evaluar que tanta magia se había aceptado.
-Vaya, lo está asimilando demasiado bien, parece que la relación con su Butterfly va mejor que nunca… veamos que tal lejos puede llegar….-
Cuarteles del ejército de Mewni, sede del combate de compromiso, 1:22 pm, hora de la Tierra.
22 días después del incidente Bon Bon.
Pasaron 3 días más para que Marco pudiera descansar por completo, sanando sus heridas en su totalidad.
El anuncio del combate de compromiso se anunció por todo Mewni, no habían tenido uno desde que River Johansen gano el último hace 15 años. Era algo extraño en sí, ya que usualmente se hace esa clase de pruebas cuando el pretendiente es alguien foráneo. Pero en el caso del actual rey de Mewni, él lo hizo porque quería probarse a sí mismo, a pesar que él era de la realeza.
En cuanto a Star y Marco, mantuvieron su relación lo más leve posible y evitaron salir del castillo, según a las palabras de la reina, era preferible evitar cualquier escandalo que pudiera ser negativo.
Marco por su parte, conservo las piezas de armadura que Darío le había regalado, solo que, la última camisa se estropeo, por la herida y la sangre. Así que la reina misma había hecho una especial para él, básicamente era el mismo diseño, la diferencia ahora es que la camisa era de color azul oscuro y era mucho más resistente. El a pesar de todo, conservaba su capucha roja, amarrada a su cintura, aun estando muy maltratada, no se sentia el mismo sin esa prenda.
Ahora, el esperaba en las gradas de la arena, la cual, habían transformado el lugar de simples cuarteles a un enorme estadio, cortesía de la reina en persona. Marco tenía que esperar a que la trompeta sonara y pudiera salir al primer combate.
No sabía contra quien lucharía, pero estaba seguro de que no sería fácil, no son los 100 mejores guerreros de Mewni por nada, incluso se enteró de que ellos al igual que él, defendieron exitosamente los pueblos de la dimensión sin ninguna clase de esfuerzo.
Aun así, Marco no entendía porque Lynx estaba tan callado desde que entrenaron en su mente, le hubiera gustado escuchar su consejo, aunque la mitad del tiempo se burlara de el…
¿Puede…? ¿Puede que él ya se haya ido?
El mismo sacudió su cabeza en negación, si él ya se había ido era algo que tenía que pasar, así que decidió dejar de darle vueltas al asunto.
Mientras discutía consigo mismo, una cálida y familiar voz lo interrumpió.
-Marco… ¿estás bien?- Star salió de las sombras y se acercó al chico, vistiendo un vestido azul un poco exorbitante y usaba un peinado como si tuviera forma de corazón, a él le pareció bastante extraño, pero decidió no darle importancia.
-Si… no es nada, solo estoy distraído…- Respondió el chico, intentando no preocuparla.
-¡Tranquilo! Sé que no estuve de acuerdo al principio, pero me alegra que hagas esto...- Murmuro ella mientras lo abrazaba.
-Lo se Star…- Marco devolvió el abrazo con la misma fuerza. -Espero escuchar tu apoyo…-
Entonces se escuchó una trompeta, indicando que ya era tiempo de comenzar.
Marco reconoció la señal, entonces le dio un suave beso a Star en la frente y se apresuró a salir.
-¡Deséame suerte!- Fue lo último que dijo Marco antes de entrar en la arena.
Star se sentía intranquila, algo había en todo esto que no le agradaba en absoluto, casi como un presentimiento. Pero se alegró de que su madre estuviera cerca, sea lo que sea que sucediera, podrían enfrentarlo juntos.
Por su parte Marco, espero que abrieran las puertas de la arena y suspiro un poco para poder estar sereno durante la pelea. Si algo había aprendido durante todo este tiempo, es que la más mínima distracción lo puede cambiarlo todo.
Una vez que la puerta se abrió, Marco pudo escuchar el bullicio de la gente y el sonido de las trompetas.
El suspiro una vez más antes de avanzar.
-Bien… ¡Aquí voy!- Murmuro para sí mismo, llenándose de entusiasmo.
Y así, el camino directamente en la arena, más que preparado para enfrentar su siguiente desafío, uno que no solo afectara su futuro, si no el de toda una nación.
FIN DEL CAPITULO.
El capítulo fue un poco más corto de lo que esperaba, pero aun así me asegure de que fuera realmente disfrutable para todos. Una disculpa por el tiempo que me tomo últimamente con cada capítulo, ya que no solo busco que quede en la mejor calidad posible, sino que también pueda reflejar un poco mejor la forma en que los personajes se expresan.
Una vez más, me encanta leer sus opiniones, saber lo que piensan de la historia hasta ahora y cualquier sugerencia las aceptare con gusto.
En cuanto a los dibujos, últimamente le he estado tomando prioridad a la historia, así que solo pude terminar a Marco en blanco y negro, el cual lo dejare como portada de la historia hasta ahora, así mismo, ya tengo a Star comenzada, y pronto mostrare a Lynx y Toffee en ese orden.
Por ahora, por problemas para organizar mi tiempo, tendré listos 2 capítulos más aproximadamente en abril, así que estén pendientes de la historia.
Como es costumbre mía, agradezco el seguimiento y la marca de favoritos a
Byakko Yugure, GEMITHA0208, Beta36, DairaB, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, SugarQueen97, Paulina RQ, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.
Muchas gracias por su apoyo y paciencia.
Attm. Torikami Riuzak
