Sus miradas se cruzaron nerviosas en la recepción del motel, en verdad nunca pensaron encontrarse de esa manera, ninguno de los dos hablo, en realidad era más incómodo de lo que podrían imaginar.
Bobby tomo su bolsa del seven, mientras Lincoln agarraba las gaseosas que había bajado a comprar a la recepción.
Caminaron el silencio al elevador, mientras intentaban ignorar al otro.
¿Qué decirle al chico que se está follando a tu hermana en un motel de paso? En verdad ese escenario nunca se lo plantearon, cuando el menor empezó a salir con la hermanita del novio de su hermana mayor.
Ambos entraron en su habitación, dispuestos a olvidar entre los brazos de la mujer que amaban, el simple hecho de saber que una puerta más haya alguien estaba fornicando con su adorada hermana.
