Nota: jijee, escribí la parte del auto, ya que también me identifica, y ahora trato de aclarar tus dudas, mira, no cierto que en el capitulo del primer amor y promesa de Charlie, Tonks muere, y le pide a Charlie que cuide de Teddy, y entonces por eso es el hijastro de Charlie, a y lo de cho, también la odio profundamente, y como yo amo la pareja Cedric Ginny, tuve que dejar a la desgraciada con Harry, y lo del pasado oscuro, recuerda la conversación en la mesa donde Fénix le decía Rey del sexo, eso va a que, en mi sucia cabeza y la historia que tengo planeado escribir después, James se a acostado con todas las mujeres de 15 años hacia adelante, y la única que no es la chica Diggory, y no te cuento mas por que…

Nota IMPORTANTE: …por que, cada 8 capítulos, escribo un capitulo de generación nueva de relación James y fénix

La esperanza de Ginevra Molly Weasley.

-¿Qué es lo importante que tienes que decirme, Hermione?- pregunto Ginny mirando a la castaña que estaba muy nerviosa.

-no puedo decírtelo, creo que será mejor que lo veas tu misma- le tomo de la mano y le arrastro por la sala común, hasta que quedaron frente al retrato de la señora gorda, Hermione respiro notoriamente, y poniendo una mano en la espalda de la pelirroja, y la empujo fuera de la sala.

Primero callo al piso y se paro dificultosamente, después se encargaría de matar a Hermione por casi romperle las rodillas, cuando tuvo todas sus ropas arregladas, y la falda también, cuando, ve que frente a la torre de Ravenclaw, hay una pareja comiéndose a besos, casi lanza un grito cuando pudo reconocer quienes eran.

-¡Harry!- casi sollozo, llamando la atención de la pareja, Cho soltó de inmediato a Harry, y este miro con terror a la pelirroja, de repente las dos miradas, se dirigieron a una escalera, donde vieron a un par de ojos grises mirándoles también, pero el dueño de estos no hablo, tan solo se quedo observando a la pareja que se había estado besando minutos antes. Cuando Harry comenzó a caminar precipitadamente hacia la torre Gryffindor, pronunciando el nombre de la pelirroja, esta corrió lejos de allí, escabulléndose con habilidad de los brazos de Potter.

Como había podido ser tan tonta, como había podido creer, que el, la persona que ocupaba sus pensamientos, desde que tenia 10 años, le iba a tomar en cuenta de verdad, tan solo era un disfraz para que ella no se sintiera mal, tan solo quería hacerla sentir bien, ya que no le amaba, ya que no sentía nada como ella lo sentía, el tenia, tiene, y tendrá solamente ojos para Cho, aun que le cueste admitirlo, ella y el jamás debieron haberse conocido.

Una mano se poso en su hombro, mientras unas gotas de agua caían en su cabello, esa mano era tibia, y por alguna extraña razón, hizo que su llanto se detuviera, sacando la cara de sus manos, levanto la mirada para ver al dueño de la mano.

-¿te encuentras bien? Le pregunto el, se notaba que el también había llorado, ya que tenia los ojos rojos, y algunas gotas aun resbalaban por su pálido rostro.

-se me había olvidado que tu eras el novio de Cho. Dijo sonrojándose.

-¿puedo?- pregunto apuntando el lugar al lado de la pelirroja, junto al árbol, frente al lago, Ginny asintió con la cabeza, y Cedric se sentó junto a ella- si, éramos.

Ahora que lo pensaba, todo encajaba perfectamente, el comportamiento extraño de Harry ese día en el tren, y por que salió y se demoro cuando compro dulces en el carrito, por que nunca le decía que le amaba, como ella le decía, y por que siempre que llegaba atrasado, llegaba tan agitado, sonriente y despeinado.

Por eso, quizá Harry nunca le beso, y eso le pasaba por no escuchar a su mama, que siempre decía que las cosas que fácil llegan fácil se van, o, si el rio suena, es que piedras trae, pero en este caso, eran Chinas, metiéndose en su relación. (Sin ofender a los de natalidad ni descendencia oriental)

"te lo dijimos, y tu no quisiste escucharnos"

-¿y bien?

-y bien, ¿Qué? Dijo Ginny.

-¿Cómo estas?

-horrible, no tengo que preguntar como tu estas.

-cuando yo tenia 13 años, no me sentía horrible por que mi novia me engañara.

-¡tengo 14!

-lo siento, 14. Rio a carcajadas, mientras la sonrisa iluminaba sus ojos. Ella se contagio y comenzó a reír también.

Sabía que no quedaban esperanzas, pero por alguna razón, reía buscándolas, trataba de mitigar el dolor, pero le costaba, haciendo así mas difícil su búsqueda, ya que cada vez que daba un paso, se sentía mas sola, y le daba miedo continuar, quería caer, pero algo hacia, que cada vez que caía contra la fría realidad, volviera a pararse y continuara buscando.

-¿tienes 15? Le pregunto usando su tono.

-no seas envidiosa, pequeña. Le dijo revolviendo su pelo, mientras una gran sonrisa se plantaba en su rostro.

Quizá esa sonrisa, le acompañaría en la búsqueda, pero ya nada importaba, ya que no importaba cuanto tiempo estuviera buscando, ni cuanto recorriera, ya que la esperanza que necesitaba ya la haia encontrado.