Taichi y Yamato iban de regreso a tokyo, apenas les quedaban unos quince minutos de viaje para volver a su ciudad y Yamato no paraba de pensar en cómo había cambiado su vida y la de su amigo en tan solo dos semanas. Por altavoz anunciaron que en unos minutos llegarían a la estación y Yamato se dispuso a despertar a su amigo, quien dormía plácidamente mientras un hilito de saliva manaba de su boca.
-Taichi. – Lo movió – Taichi
-¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Ya llegamos?
-No, aun no. Por cierto. – Yamato lo miro con una sonrisa ladeada. – Se te cae la baba.
-Rayos ¿Y recién me avisas?
-Jajajaja. – Ignorando su pregunta. – Tus ronquidos no dejaron dormir a nadie.
-Oye! Yo no ronco!
-Claro que si, como un cerdo vietnamita.
-Tsk, idiota. – Mientras Taichi terminaba de despertarse llegaron a la estación, y al bajar decidieron ir a una cafetería para terminar de despertarse. Y mientras esperaban sus pedidos, hacían un breve repaso del plan.
-Entonces según lo que dijo mi hermana se reunirán a las tres.
-Eso significa que tenemos algo menos de una hora.
-En ese caso comemos y nos vamos a la oficina de Kou'
Saliendo de la cafetería se dirigieron a la estación de metro más cercana y tomaron rumbo a la oficina de Koushiro.
Una hora después en la oficina de Koushiro, todos se habían reunido y conversaban del mejor tema que tenían en ese momento, la ausencia de Taichi y Yamato.
-Mi onii-chan dijo que volvían la próxima semana, pero no dijo que día en especifico.
-Raaayos, ya no puedo esperar para decirles que lo sabemos todo y ver sus caras, y también la interrogación, evidentemente. – Mimi tomo un cojín y lo lanzo con fuerza al sofá, haciendo reír a todos los presentes
-Jajaja Mimi-chan se ve muy entusiasmada.
-¿Tu no, Takeru-kun?
-No he dicho eso. Estoy esperando con ansias que llegue aquel que se hace llamar mi hermano mayor.
-Deben calmarse, aun falta un par de días para su llegada, y consideren que primero verán a sus familias antes de que vengan aquí. – Hablo Sora buscando calmar a sus amigos, cosa que no funciono del todo.
-Somos su familia. – Takeru y Hikari hablaron a coro.
-Si, lo sé. Pero a lo que me refiero es que no conseguirán absolutamente nada con desesperarse. – Sora trataba de hacer entrar en razón a los demás cuando el sonido del timbre llamo la atención de todos.
-Yo voy. – Anuncio Koushiro.
-Jyou-sempai, al fin llegas.
Lo siento Kou' pero acompañe a mi novia al centro comercial y se nos hizo tarde.
-¿No vienes con ella? – Koushiro miraba a todos lados creyendo que vendría acompañado.
-No, la deje en su casa y vine para acá, por eso llegue tarde.
-Ya veo. – Mientras Koushiro y Jyou tomaban asiento, los demás seguían con la conversación.
-¿Hablaste con tu padre Takeru-kun?
-Si, hable con él, Jyou-sempai.
-Y que te dijo ¿Sabia algo?
-Así como saber, no. Estaba involucrado hasta las orejas!!! – Todos rieron por el comentario de Takeru y por la forma en que lo dijo.
-Ya veo, por eso te invito a quedarte unos días con él. – Koushiro empezaba a sacar sus propias conclusiones. – Así los chicos no correrían el riesgo de que quisieras ir con ellos.
-Si. – Suspiro. – Y cuando me di cuenta era tarde para hacer algo. Al menos me lo confeso todo.
Todos seguían riendo y conversando tranquilamente cuando el timbre volvió a sonar.
-Yo voy ahora – Takeru se levanto y llego hasta la puerta, pero cuando la abrió quedo petrificado. El jamás espero ver a su hermano y a Taichi al otro lado de la puerta.
-Que tal hermanito ¿No nos haces pasar? – Takeru apenas se movió.
-¿Quién es, Takeru-san? – Todos se voltearon al no escuchar respuesta y al hacerlo quedaron igual de congelados que Takeru.
-T-t-taichi y-y Y-yamato… …están aquí
¿Por qué nos miran así? Ni que hubieran visto un fantasma. – Taichi se rio por el comentario de Yamato mientras dejaba su bolso en el piso y volvía sobre sus pasos para cerrar la puerta que Takeru dejo abierta, y al verlo en la misma posición volvió a reírse y le dio unos golpecitos en el hombro.
