Capitulo 10 Dejar el pasado atrás.

Spyro y Raizan quedaron pasmados en el mismo lugar y juntos buscaron en todas direcciones la fuente de aquella voz tan repentina hasta que Spyro finalmente dio con ella y quedo todavía más asombrado, al ver un dragón rojo aproximarse a gran velocidad desde una gran silla de mármol ubicada al frente de la interminable mesa de cristal; era un dragón rojo físicamente casi igual a él solo que tenía la cresta de la frente más erizado, color amarillo mostaza al igual que las membranas de sus alas, el pecho amarillo, ojos rojos como las llamas, y cuernos de la cabeza ligeramente más puntiagudas y de su rostro expresaba abiertamente una sonrisa de emoción y alegría. Spyro entro en un dilema si corresponder a su mismo sentimiento o simplemente demostrar indiferencia con el fin de expresar el ''mal momento'' que este se decidió a aparecer.

Flame no, no ahora por favor... Rezó mirando el cielo o mejor dicho el techo, esperando un milagro, que nunca llegó.

-¡A buena hora Spyro! Si Flame estuvo aquí esperándonos significa que nos guardo unos asientos, más fácil ¿no crees?-Comento Raizan viendo el lado positivo con su caracterizado sonrisa simpática.

-Podría decir lo mismo si no se me presentaran más distracciones para sacarte la información de tu irritante boca.- Critico Spyro malhumorado, resoplando con fuerza y sentándose en el suelo.

-¿Aún enojado?-Pregunto Raizan con aire de tristeza.

-Veo que tienes mala memoria, lo seguiré estando, jugaste con mi amistad y te costara remediarlo.- Insistió Spyro sin verlo a la cara, muy enojado incluso para verlo a los ojos.

-Spyro, tienes que entender que yo...-Sin embargo, Raizan fue interrumpido antes de completar su frase.

Flame llego resoplando con fuerza debido el cansancio que sentía después de correr por un buen rato casi como si hubiera corrido en un maratón y paro en frente de la pareja de dragones, agotado y feliz. Aun así la pareja lo observaron al principio en modo de indiferentes sin embargo Raizan rápidamente lo cambio a una de felicidad, elevando las alas de la emoción, y agitando la cola con entusiasmo, abrazo amistosamente al dragón rojo, a lo que este, acepto con otro abrazo y juntos compartieron aquella sensación de satisfacción y felicidad de cuando una persona se encuentra después de tanto viejo a un pariente y quiere regalarle su alegría con un abrazo.

-¡Hey Flame me alegro mucho de verte!-Saludo Raizan a Flame, este hizo un gesto con la cabeza asintiendo, en señal de saludo.

-¡Vaya!-Exclamó Flame contento y se separo del dragón de viento.- Por fin llegaron, creí que nunca llegarían ustedes, me tenían aburrido ¿Donde estaban?

Flame noto entrecerrando sus ojos curiosos a Spyro, quien se encontraba como molesto o serio, lo cual lo impacto, nunca lo había visto así, no supo bien que era y tampoco se fijo mucho en eso.

-¿Spyro? ¿Que pasa? ¿No hay saludo para tu buen amigo Flame?-Insto en modo de broma a Spyro en saludarlo.

-Hola.-Se limito a decir el dragón purpura, notoriamente malhumorado y Raizan resoplo resignado tras notarlo.

El pequeño dragón casi soltó un grito de asombro pero resintió a la tentación, con los ojos abiertos, y inclinando inconscientemente la cabeza hacia adelante en sentido de curiosidad. Jamás en toda su vida que compartió con Spyro, lo había visto furioso, o al menos serio, siempre andaba feliz y bromeando con todos, ahora tenía a un nuevo Spyro y eso lo inquietaba un poco. Decidió hacerlo feliz, por lo menos un poco y se acerco hacia el, con una sonrisa divertida, entre bromista y pícaro.

-¡Vinieron en un momento perfecto!-Dijo Flame sarcástico a Spyro.- Si no fuera por mí y Ember ya no tendrías butacas donde sentar vuestros pobres traseros, ya esta toda la sala llena ¿No podías venir más tarde, verdad?-Pregunto irónicamente Flame a Spyro, con una sonrisa picara en su desafiante rostro.

Spyro comenzó a rascarse en la de atrás de su cabeza con la garra derecha derecha intentando disimular estar bien pero su propia cara evidenciaba lo contrario, nervioso y impaciente. No tenía ganas de hablar, solo quería arrinconar a Raizan contra la pared y sacarle todo lo que tiene que decir, sobre Sparx y si es necesario, porque lo hizo. Bajo la cabeza exhalando en el proceso y trago una gran bocanada de aire.

-Escucha, Flame, te voy a decir que lo que pasa no es nada importante... Es una simple ridiculez en realidad, divertido de hecho.-Mintió Spyro sonando nervioso.- Ni que se tratara de una invasión, ja, ja, ja...-No sabía que hacer, o que decir, tenía la mente en blanco.

-¿Eh?-Flame quedo confundido, y sospecho de Spyro, mirándolo de arriba a abajo.- ¿De que va esto?-Pregunto interesado, alarmando a Spyro.

En ese preciso instante Raizan se interpuso entre ellos dos colocándose justamente de espaldas del pequeño dragón purpura, intentando remediar el increíble error que había cometido Spyro.

-¡Veras Flamita! Nuestro buen amigo Spyro últimamente no se encuentra muy bien, ha sufrido varios ataques de mucha ira y anda muy delicado, no es recomendable hablar con esta bestia.- Contesto Raizan fingiendo un tono de que tenía la razón y moviendo la garra derecho de derecha a izquierda en modo de despreocupación.

A Spyro no se tomo bien ninguna de las palabras que su traicionero amigo dijo a Flame y entro rápidamente en colera, mirándolo con una asesina mirada y tosió voluntariamente para llamar la atención de ambos dragones.

-¡Los adultos teníamos cosas de que hablar y ahora mismo íbamos a terminarlo! Si quieres unite nos Flame, no hay problema de que Raizan sepa de lo que estábamos hablando ¿Verdad?

Aspecto el pequeño dragón purpura , con un tono que no era el gracioso de costumbre, esta vez parecía más serio. Como si hubiese tratado de insultar la identidad oculta y payasa de Raizan insinuando que era alguien al cual no proporcionaba mucha confianza. Raizan se quedo mirándolo seriamente y entendió perfectamente lo que quería decir el pequeño dragón lo cual lo dejo ofendido y ligeramente molesto, rozando por fin su paciencia, así que bajo sus patas hacia el suelo, cerro los ojos y respiro con fuerza.

-¿Que tienes Raizan, es demasiado publico para tu nuevo show de teatro?-Soplo el dragón, adelantando unos pasos a Raizan y Flame, alejándose unos centímetros de ellos, dándole la espalda.

Raizan quien se lo quedo mirando y un poco ofendido por el comentario, No lo entiende... Pensó irritado el joven dragón verde y esta vez no quiso acallarse. Flame se quedo callado en cambio, nunca había visto así Spyro, para él, actuaba un poco raro, veía algo diferente en el dragón y no sobre su actitud, si no por otra cosa que no lo estaba notando con claridad.

-Bueno Spyro, vamos a calmarnos ¿Si? Estas entrando como un toro al rodeo, no lo tienes que tomarlo como algo personal...-Dijo Raizan, tratando de aliviar los aires.

-¡Se volvió problema mío cuando ocultaste a Sparx!-Contesto enrabiado el dragón purpura girándose la cabeza para verlo y tirarle una feroz mirada asesina, que lo dejo con un nudo en la garganta, sumamente intimidado.

-Pero... Pero Spyro...-Intento hablar Raizan pero tan rápido como hablo se silencio, con los ojos caidos y la cabeza mirando al suelo.

Flame sintió dentro del pequeño ambiente entre los dos dragones una tensión caer sobre ellos incluyéndolo pues el pequeño dragón purpura lo miraba desafiante y Raizan con ligera colera brotar sobre sus ojos verdosos y el desorientado dragón rojo se sentía como la tercer rueda en su conversación, miro nervioso al dragón de viento, quien lo correspondió, diciéndose silenciosamente entre ellos, solo con la mirada, lo difícil que estaba Spyro.

Sin embargo el furioso dragón purpura continuo mirando con su asesina mirada a Raizan, incrementando más la tensión e incomodidad en el ambiente tanto para Flame como para Raizan, llegando un punto en donde Spyro se dejo dominar por la ira que sentía y tenso ligeramente los músculos y resoplar humo por sus fauces, provocando que el dragón de viento retrocediera nervioso. Quería liberar su ira, no podía aguantar por mucho más tiempo las ganas que sentía de raspar sus bien arreglas escamas verdosas, jugo con él y no lo dejaría pasar, el joven purpura dio un paso hacia adelante, a su vez, obligando a Raizan retroceder los mismos pasos, quien se encontraba apretando nervioso los colmillos y de su frente pasaban gotas de sudor hasta perderse por debajo de su hocico, sin saber que hacer, si pelear o no, tenía en frente una bestia purpura que en cualquier momento se balancearía sobre él y no poseía ninguna herramienta con que lo ayudara a calmarlo.

-¡No cometas una equivocación, Spyro!-Grito Raizan a Spyro para luego apartarse dando pasos hacia atrás, cubriéndose con las alas utilizándolos como escudo.

Spyro ladeo la cabeza sin escucharlo y levanto sus fauces, a punto de exhalar una llamarada de fuego.

-¡No!

Exclamó Flame quebrando finalmente su silencio al tiempo que se lanzaba sin vacilar en frente del joven purpura interrumpiendo su trayectoria, de modo que el dragón purpura que acumulaba su ataque cerrara su boca unos instante, conteniendo sus llamas. Luego el dragón de fuego respiro calmado y pegó suavemente la cabeza de Spyro de forma amistosa pero también en el sentido de reprenderlo por aquella acción tan imprudente y estúpida. Spyro después de recibir ese golpe gimió de dolor sintiendo un ardor en la cabeza, que no tuvo remedio que sobárselo mientras alzaba la vista tanto hacia Flame como para Raizan.

-Oh chico purpura ¿que rayos te paso? Jamás te vi tan molesto desde... ¡Nunca! Estuviste super explotado y a punto de carbonizar a nuestro amigo ¿Te encuentras bien?-Pregunto Flame a Spyro con una humilde sonrisa, tratando de tranquilizarlo.

-¡Corrección, tu amigo!-Replico mirando de reojo a Raizan.- Si, me encuentro muy bien, fantástico a pesar que estoy siendo mal acompañado por ese roba amigos.- Insinuó directamente Spyro a Raizan.

-¡¿Roba amigos?!-Repitió Raizan poniendo inconscientemente su palma sobre su pecho, ofendido.- ¡Oye no se si lo sepas pero yo estoy tomando un gran riesgo solo por ti y tus caprichos, Spyro, deberías estar más tranquilo o agradecido!-Contesto mostrando un poco los dientes, enojado.

Flame una vez más dejo que los dragones hablaran, comprendía que era algo que solo dos podían arreglar, aunque seguía sin entender nada de lo que pasaba.

-¡Ja! ¿Y tu porque no me lo querías decir en el principio? Si abrías abierto tu bocotá ahora mismo estaríamos festejando todos nosotros, celebrando, comiendo, bromeando... Y nos ahorraríamos este embrollo.- Dijo Spyro soltando un leve hilo de tristeza, bajando un poco los parpados.

Esta vez Raizan no tuvo otra alternativa. Respiro hondo y cerro los ojos meditando por algunos segundos las palabras de su compañero purpura y las abrió tan rápido como las cerro, y con un tono suave y sincero le dijo.

-Lo guarde porque me lo ordenaron Spyro, no tenía otras opciones y ese secreto nos haría daño sobretodo a ti por tu comportamiento... Muy hostil, por así decirlo, y me costo enmendarlo al principio pero luego lo acepte, no me podía imaginar como te pondrías si te lo dijera...-Finalizo su pequeña confesión al tiempo que sonreía en forma de ''perdón'' a Spyro.

Acabando de escucharlo Spyro entró sus pensamientos procesando lentamente sus palabras frunciendo el ceño y con una ceja levantada ¿Realmente... Es muy importante... Solo soy yo? Pensó al tiempo que se fijaba en su propio escamoso cuerpo notando finalmente lo que se había convertido, en un dragón malhumorado, hostil, gruñón... Por un momento comenzó en reconsiderar todas las palabras de Raizan... Sin embargo... Rápidamente sacudió la cabeza botando a la basura esos sentimientos, molesto, no tenía aun razones de confiar en él... ¿Y sí solo es otra mentira más...? Darle la palabra sería otro riesgo enorme para mí, estoy un poco convencido de que aún lo continua siguiendo y por eso actúa tan inocente... Cayó en su alocado conclusión con tal de impedir dejarse llevar por las palabras de su amigo verdoso e intento mirar a otro lado, demasiado enojado como para hablarle, provocando a que Raizan resoplara desilusionado y Flame gruñendo fastidiado.

-Eres tan comprensible Spyro...Murmuro Raizan con sarcasmo, encogiéndose de hombros ladeando la cabeza en modo de que se daba por vencido.

-Amigos, amigos, amigos, aguarden un momento su hostilidad podemos solucionarlo, tengo el remedio perfecto ¡Créanme!-Trato de hablar Flame con un tono más animado, intentando reconciliar a sus compañeros separados, pues a pesar de que no entendía la situación, no quería verlos odiarse tanto.

-¿Que te parece que hago?-Contesto Raizan a Flame extendiendo los brazos hacia arriba expresando ironía.

-¡No quiero que él me dirija la palabra!-Exclamó Spyro enojado y resoplo como llamarada humo sobre sus fauces hacia adelante, sin ver a lo que tenía en frente.

-¡Ew!-Se quejo una voz femenina en frente del dragón purpura.

Después de haber escuchado ese quejido Spyro quedo petrificado en cuanto miro nervioso quien era la desafortunada victima, quien resulto ser nada más ni nada menos que Ember, su fanática numero uno. Ella se encontraba acariciando elegantemente su cuerpo con la garra derecha quitándose el humo de encima con una cara de desilusión y también tosía al tiempo que miro a Spyro, pues se le había entrado en la boca algo de humo.

-Cuidado con esas llamas Spyro, que terminaste ensuciando de humo mis preciosas púas y escamas ¿Sabes lo que cuesta mantenerlas así de pulidas y bien arregladas?-Le regaño a Spyro, acariciando las púas de su cabeza y escamas del cuello ya lucía ahora más un lobo negro que una adorable dragona rosa.- Yo que me levante de mi silla para saludarte... Que descortés te has vuelto...-Se quejo con un eje de tristeza, pues su ilusión de ver a Spyro se había desvanecido casi tanto como el humo.

Sus palabras fueron iguales que filosas dagas penetrando fríamente el pecho de Spyro, dejándolo con una herida lleno de culpa y vergüenza consigo mismo.

-Oh Ember perdona no quería darte a ti... ¡Espera!-Trato de disculparse el dragón pero cuando lo intento, ya Ember se había regresado a su lugar en la mesa.

-Emmm... Bien hecho Spyro, nunca fuiste cortes, pero si algo corto de mente.-Dijo Flame entre risas, caminando hasta quedar al lado del dragón purpura y lo abrazo alrededor del cuello con el ala, a lo que Spyro le tiro una mirada asesina- ¿Que te parece si nos sentamos todos? Nos van a quitarnos los puestos si seguimos de pie todo el rato.-Propuso Flame a sus dos compañeros.

-Sí estoy de acuerdo con nuestro carismático amigo, estaremos más tranquilos si nos sentamos y disfrutamos de lo que vendrá a continuación ¿Sí?-Apoyo Raizan a Flame, sonriendo gentilmente tanto a Spyro como a Flame.

-¿Que?-Pregunto Spyro en desacuerdo.- ¡Ni soñando aún no acabe con...!-Flame lo interrumpió, pasando su amabilidad a la furia.

-Detén tu trencito a la locura Spyro, si sigues comportándote igual un bebe mocoso lograrás llamar la atención más de lo que hacemos de estos 2.000 o más criaturas, y nos meterás en muchos problemas, como hadas super locas nos lanzaran hechizos de sueño.-Aclaró Flame a Spyro en voz baja, con seriedad.- Y no entiendo lo super raro que ocurre entre ustedes, pero Raizan tuvo razón en su segundo punto; estas demasiado hostil...-Spyro resoplo en desacuerdo.- Y la verdad me da intriga saberlo, así que porque no mejor lo escuchamos todos juntos ¿Bien con eso chico purpura? ¿Y tu Raizan? ¿Puedo saber lo que paso? Nunca vi a Spyro tan molesto, debió ser algo super alocado.-Pregunto Flame sonando intrigado y emocionado al mismo tiempo, también viendo a Raizan con ojos suplicantes como un perro suplicando su comida.

-Una buena manera de abrir tu mente Spyro es dejarme explicarte lo que realmente paso, y...-Miro a Flame unos segundos, meditando sobre lo que le pregunto; realmente no había pensado en revelarlo a otra persona, pero podía hacer otra excepción pues Flame era su amigo y Ember también, y lo que menos quería era tener más gente odiándolo por lo que hacía por ''ellos'', termino asintiendo con la cabeza a Flame.- Esta bien Flame, tu ganas, también te lo diré a ti y a Ember, así estaremos todos en un buen ambiente de igualdad y amabilidad.-Comento chistosamente el dragón de viento, provocando que Flame gritara de emoción.

Spyro los miro seriamente por las propuesta que ellos lanzaron a la luz sin embargo se sentó en el suelo permaneciendo en sus pensamientos pensando con cuidado, es cierto, si seguía actuando fieramente como una bestia, atraería problemas y en realidad, juzgo demasiado pronto a Raizan e incluso no lo dejo hablar y finalmente Flame dijo un buen punto, que lo dejo ligeramente sorprendido y estúpido al no darse de cuenta de eso antes, como dijo Raizan, actuó de forma egoísta y caprichosa., aunque levanto una ceja tras lo ultimo que dijo Flame.

- Creo que tienen un buen punto... Sera mejor escuchar lo que tiene que decir Raizan... Finalizo Spyro, y se incorporarse en cuatro patas y dio media vuelta para comenzar a caminar en la misma ruta que tomo Ember.- Ustedes ganan, le daré una oportunidad a Raizan y sera todo. Vengan, que me duelen las patas.-Dijo Spyro sin mirarlos.

-No creo que sea eso lo que le duele.-Dijo Flame bromeando, y Raizan río en respuesta y por suerte Spyro no lo oyó.

Continuara...