Historia participante de la Ronda de Retos: ¡Cardcaptor Family! del foro "¡Libérate!" de SCC

Tema: Qué hubiera pasado si Yukito correspondía a los sentimientos de Sakura.

Palabras: 1040

Fecha de Finalización: 06 de Mayo 2018

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Agradecimiento especial a ValSmile. Adoré tu reto! Gracias por desafiar a mi mente a esto. No fue lo que planeamos en un inicio, pero haberlo extendido tanto me encanto! Te lo terminé en el capitulo 66. Ese en el que creías que iniciaría el fic... Al menos te lo terminé ahí.

Gracias a todos los que me dejaron Reviews en este desafio ;) Besitos acuáticos para todos!

Pronto continuaré con Sakura y las Cartas, ya está listo.

Y les tengo una nueva historia :) Pronto más novedades!


Y sí

Destino

El festival de la preparatoria Seijou había sido la idea que tuvieron entre todos para hacer que Sakura se animara un poco, pero parecía que nada servía. Tomoyo y Shaoran solo podían observar, sabían lo que había pasado con su hermano a grandes rasgos, no había querido ventilar lo de sus sentimientos por su amigo, para no hacerle cargar a él también parte de ese dolor.

Suspiró por enésima vez, causando que Yukito, pidiéndole permiso a Tomoyo y a Shaoran, se fuera con Sakura antes de tiempo.

—¿Qué sucede? —preguntó la chica de cabellos castaños mientras caminaba con la falsa identidad de Yue de camino al parque Pingüino. Ya se habían alejado bastante de la escuela.

—Quería hablar contigo —le dijo con una sonrisa—, te he notado muy triste desde hace unos días y yo…

—No te preocupes —respondió tratando de sonreír—, no es nada grave.

—Lo único que te voy a pedir —dijo deteniéndose para agacharse y quedar a la altura del rostro de Sakura—, es que no me mientas…

—Yukito… —susurró.

—Te conozco Sakura —le aseguró—. También mi otra identidad —le confirmó, haciéndola ruborizar. Tras adquirir la magia de Touya, Yukito había tomado conciencia de su otra identidad. Apretó los labios.

—Yo —bajó la mirada, por lo que se sorprendió cuando el muchacho de cabellos blancos, la tomó de la mano y la llevó con ella hasta los columpios, aquel lugar alejado del parque donde podrían conversar. La hizo sentar en uno, y luego se sentó él.

Estuvieron en silencio por varios segundos, hasta que Yukito habló por fin…

—No es tu culpa —Sakura lo miró sorprendida—. No es tu culpa, Touya no lo cree así, Yue tampoco, ni mucho menos yo —le afirmó.

—Pero si yo… —trató de decir, pero fue nuevamente interrumpida.

—Me hicieron sentir muy bien tus sentimientos por mí Sakura, eres una niña encantadora y estoy seguro que la persona que tenga realmente tu corazón es muy afortunada…

—Yo… —bajó la mirada.

—Yue tenía que mantener un lazo directo contigo para poder seguir existiendo sin problemas, pero yo —cerró los ojos y elevó la mirada hacia el cielo—… también desvié mis sentimientos hacia otra persona. No solo fuiste tú, Sakura. Yo también fallé. No me importó nada, quería estar con la persona que realmente me hace feliz…

Sakura lo observaba hablar y algo dentro de ella, encajó como una pieza de rompecabezas. Apretó ambas manos en la correa de los columpios y se meció un poco.

—Es mi hermano, ¿verdad? —le preguntó.

—Así es —la respuesta no tardó en llegar. Aquella respuesta hizo que Sakura comprendiera todo, porqué al verlos sentía que sobraba, porqué su hermano había regresado a ser el mismo sujeto preocupado que ocultaba sus sentimientos bajo sus bromas. Y también, porqué había sido capaz de sacrificar aquel don especial para salvarle la existencia.

—¿En serio, eres feliz? —se atrevió a preguntar. De esa respuesta dependía que iba a hacer a partir de ahora.

—Lo soy —respondió mirándola con una sonrisa—, Touya es la persona más importante para mí y mientras éste con él, ya soy feliz —cerró sus ojos, aun sonriendo— ¿No es lo mismo que te pasa a ti con Li? —ante aquello, Sakura enrojeció rápidamente. Yukito rio— Tienes que decírselo —le aconsejó—. No pierdas a tu persona más especial por esto, Sakura —extendió su mano para acariciarle la mejilla derecha—. Eres una persona muy importante en mi vida y también quiero verte feliz.

—Yukito…

—Anda —dijo poniéndose de pie—, volvamos con los demás. Deben estar preocupados por ti.

Tomoyo y Shaoran todavía estaban esperando por Sakura en la preparatoria, ambos habían preferido no retirarse por cualquier cosa que pudiera pasar, al verla regresar con tantos ánimos, suspiraron aliviados.

Siguieron recorriendo el lugar, disfrutaron cada una de las atracciones hasta la hora de cierre. Yukito se despidió para ir por Touya, ambos estaban encargados del aseo de su salón. Tomoyo encontró pertinente dejar a Sakura y a Shaoran solos, así que se despidió con una sonrisa, esperándolos ver en clases.

Sakura y Shaoran caminaron por las calles sin decir nada, aunque el silencio era cómodo para Sakura, Shaoran no se sentía así. Algo le preocupaba, así que detuvo su andar y se paró frente a Sakura.

—¿Qué era lo que te sucedía? —le dijo.

—Nada que no sepas —le dijo desviando la mirada, como estaban cerca del puente, caminó unos pasos más, se apoyó contra la baranda y miró el agua fijamente— Hablé con Yukito, sobre él, mi hermano y sobre la magia de Yue —dijo apretando los puños.

—Ya veo —respondió poniéndose a su lado, imitándola. También observó el agua que corría debajo de ellos.

—Shaoran…

—¿Dime?

—¿Qué harás cuando termine de cambiar todas las cartas? —lo miró— ¿Qué harás cuando las cosas extrañas que me rodean, desaparezcan?

—Pues —Shaoran apretó las manos que colgaban del barandal—, es probable que vuelva a Hong Kong, tengo muchas cosas que hacer allí —el corazón de Sakura se agitó de golpe. Eso le dolía.

—¿Y no podrías quedarte? —aquella pregunta con voz cargada de súplica sorprendió a Shaoran, así que la miró. Se veía triste y él no quería verla así.

—Supongo que, si hay algún motivo para quedarme, regresaría a casa a dejar todo en orden y después volvería para quedarme aquí.

—¿Te gusta Tomoeda? —le preguntó. Shaoran corrió la mirada hacia el agua frente a él con las mejillas sonrojadas.

—Me gustan muchas cosas de Tomoeda —respondió. «Y alguien que vive aquí, también» pensó, sonriendo.

Sakura no pudo evitar ver su sonrisa. Esa sonrisa la tranquilizó tanto como sus palabras.

Ahora que sabía que Shaoran era la persona que su persona especial, no iba a dejar que se fuera de su lado. No. Sakura volvió a mirar el agua que fluía en el río.

Dejaría las cosas fluir, porque el destino es caprichoso igual que un río, ese que tras recuperarse de la sequía vuelve a su cauce natural.

Sakura esperaría hasta que las cincuenta y dos cartas Clow fuera Cartas Sakura y, en ese momento, le daría un motivo más que suficiente a Shaoran para que se quedará ahí, con ella, para siempre.