Capítulo 8: Descarrilados
"Algo me dice que esto no es un acto de circo"
Sangre.
La sangre se fluía alrededor de mis cascos, salpicando en mis patas, llevada por el río de lo que fue la calle Mane.
Estaba parada justo en medio del río, lleno de cadáveres.
-¿Cuantos ponys has asesinado? –, Me preguntó la acusadora voz de Velvet Remedy. –Seguramente no te tomó mucho tiempo convertirte en una asesina en masa, ¿no es así LittlePip?
-¿V-velvet? -, La busqué con la mirada a través de la tormenta y oscuridad. En su lugar, solo pude encontrar la pared perteneciente a la oficina del sheriff brutalmente agujerada por balas y llena de grafitis con maldiciones. Si, los saqueadores estuvieron aquí. Su asqueroso trabajo y sádicas mutilaciones a la vista de todos. Miré como el torso de un pony que colgaba del techo adentro de la oficina, con sus extremidades cortadas y piel afeitada, se estremecía contra las cadenas que lo sostenían haciéndolo caer al piso con un fuerte golpe.
¡Traté de gritar mientras esa cosa comenzaba a arrastrarse hacia mí!
A su vez, otro cuerpo clavado en la pared con su piel desollada de manera tal que sus costillas y órganos putrefactos eran perfectamente visibles, comenzó moverse para liberarse de la pared que lo sostenía para venir hacia mí, salpicando su sangre y carne desgarrada en el agua.
¡Traté de alejarme, solo para descubrir que mis cascos estaban completamente atascados en el lodo de la calle! El agua teñida de color carmesí comenzaba a cubrir mi PipBuck y el pelaje de mi patas. -¡Calamity! ¿Velvet? ¡AYUDA! -, Intentaba gritar pero mi boca no emitía ningún sonido.
Un Sprite-bot miraba silencioso la escena, sin hacer nada, mientras la mutilada parte baja del cuerpo de un pony esclavista se unía a las asquerosas cosas que se arrastraban hacia mí, dejando en su camino el rastro de una cuerda de intestino.
Desperté, con mi corazón latía con fuerza y mi cuerpo cubierto de sudor frío, al sonido y jaleo del tren. Estaba débil, pero caliente y con menos dolor del que tenía derecho a estar. Estaba acostada en una cama del vagón de pasajeros, con una manta sobre mí. A mi lado, Velvet Remedy agitana su cuerno con ternura sobre mi pierna herida. Para mi sorpresa, mi pierna se sentía curada, pero con una gran comezón e irritación.
Trate de olvidarme de esa pesadilla. Esta no era la primera noche de terror que tenía debido a mis experiencias en el yermo, pero definitivamente fue la menos placentera a comparación de las anteriores. La inclusión de mis compañeros, o la pérdida de ellos, de alguna forma hizo que este fuera por mucho mi peor sueño.
¡Velvet Remedy! La última vez que la vi, ella caía sobre un charco de su propia sangre, sacrificándose para salvar a casi media docena de potros…
Mis oídos percibieron los sonidos a mi alrededor; mire sobre mi hombro, vi a los potros y potrancas de las celdas en la oficina del sheriff ocupar la mayoría del espacio del tren de pasajeros. Se veían cansados y muy lastimados; dos de ellos profundamente dormidos, pero tenía los ánimos suficientes para mirarme y sonreír. -¡Eso fue asombroso! -, El potro agitaba sus cascos en el aire para luego pisar con fuerza con un clop.
Le devolví una sonrisa débil, mi corazón por fin comenzaba a calmarse. Calamity se volteó hacia mí después de mirar a través de la ventana para darme la bienvenida de nuevo al mundo de los vivos.
-¿Estamos… bien? -, Vacilaba con mis palabras por el temor de que este fuera otro sueño en espera de convertirse en otra pesadilla. Velvet Remedy asintió con su cabeza de manera reconfortante.
-¿Y los esclavos?
-En el caboose -, Velvet dijo con suavidad. Con menos suavidad añadió –Este tren solo tiene un vagón de pasajeros, y sentí que los potros necesitaban un espacio más apropiado. Así que o era el caboose o era amarrarlos al vagón plataforma.
De pronto, recordé el plan original, y los corrales cerrados en donde los ponys prisioneros estaban encerrados. -¿Pero y las cerraduras…? -, Sabía que Calamity no pudo haberlas abierto, y no me podía imaginar a Velvet Remedy, aplicar tal habilidad.
Ella rodo su ojos hacia mí –Oh vamos. No soy la cerrajera que tú eres, y ciertamente no poseo el nivel de maestría telekinetica que has mostrado, muy impresionante déjame añadir, ¡pero yo soy una unicornio! Puedo hacer levitación básica. Entre tus misiles y minas, pude encontrar una… forma alternativa de no necesitar horquillas o llaves para abrir.
El tren retumbaba. Mirando por mi ventana, pude observar que ya habíamos atravesado el desierto y que claramente estábamos en camino hacia la montaña. La marcha de los ponys de tren disminuía; nos acercábamos a las vías propias de la montaña. Mi conversación con Velvet se llenaba de más confianza, pero Calamity decidió interrumpirla.
‑Las sombras han regresado.
Me incorporé para tomar una posición sentada, probando mi pata recién curada. -¿Sombras?
El potro que me hablo hace rato declaró –El señor Calamity piensa que algo nos está siguiendo -, Me di cuenta de que Calamity estaba agachado junto a la ventana mirando a través de esta… ¿hacia el cielo?
-¿Acaso es otra… -, Me contuve a mí misma de decir "diosa" en referencia a al unicornio alado esclavista con el que peleamos -… otra de esas cosas… como en la oficina del sheriff? -, Tragué saliva temiendo la respuesta.
-No lo creo. Pero si hay algo allá, lejos de nuestra vista
-Si hay algo fuera de nuestra vista, ¿entonces cómo sabes que hay algo ahí para empezar? -, Velvet contrarrestó. Pero con la mirada Calamity, le dio el beneficio de la duda -, ¿Otro pegaso tal vez?
Calamity hizo una mueca. –No lo creo -, Volvió a mirar por la ventana, con precaución.
-Por lo menos ha dejado de llover -, Velvet dijo, mirando por la ventana. –Esa tormenta duró por días.
Me voltee y miré hacia la espesa cubierta de nubes grises. El agua en efecto dejó de caer del cielo, y las nubes ahora tenían un color más claro, haciendo que los rayos del se volvieran de un tono gris.
-Velvet… -, Trate de iniciar una conversación.
Ella me sonrió, y mi corazón se sobresaltó, su comentario áspero anterior quedó olvidado –Gracias, LittlePip. Tus vendajes me salvaron la vida.
La miré directamente, sabiendo que no había forma de que esa pobre excusa de ayuda médica pudiera haberle sido de real ayuda. Traté de responderle algo pero ella levantó un casco para interrumpirme. –Tal vez no sea la mejor atención que he recibido, pero fue suficiente para que pudiera recobrar la conciencia para poder manejar las cosas por mí misma. -, Ella deslizó su mirada hacia Calamity. – Por no hablar de ti y tu interesante amigo.
Calamity dio un relinchido de agradecimiento hacia ella.
Miré de nuevo mi pata con asombro. Sonriendo, Velvet me recordó –Ya te había dicho que siempre quise ser un pony médico. Estudie para ello e incluso fui una aprendiz.
Mire a la hermosa yegua, varios años mayor que yo, curiosamente. –Si eso es lo que querías ¿Por qué no lo hiciste?
-Porque mi Cutie Mark apareció. Un día, se me ocurrió cantarle a un amigo, y apareció. Un pájaro cantor, un ruiseñor para ser más precisa. Y cuando tu Cutie Mark aparece, tu lugar en el Establo está decidido. –Había un tono triste en su voz. Era una realidad que conocía muy bien.
-Inclusive le rogué a la supervisora. Pero claramente era mi destino el entretenimiento de los ponys, mi destino estaba escrito en mis flancos. Mi voz era la más hermosa del Establo, y no podía negar que puedo cantar, o incluso que lo disfrutaba un poco. La supervisora hasta me mostró mi árbol genealógico, demostrándome que era la gran tataranieta de la primera supervisora del Establo, que también era una cantante de leyenda.
Asentí con la cabeza, después de haber escuchado esa música desgarradora en la taberna Turnpike.
-¿Cómo podría luchar contra el peso de todo eso? La supervisora... ella amablemente me permitió dedicarme a mi "Hobbie" en los pequeños momentos que no interferirían con mis nuevos deberes de elevar la moral de todo el Establo. Pero mis sueños, según ella, no eran para mí.
Sospechando la respuesta, tuve que preguntarle -Velvet, ¿por qué dejaste el Establo?
Velvet relinchó. -De nuevo, gracias a mi Cutie Mark-, Volteó sobre uno de sus flancos para retirar uno de sus botiquines médicos para enseñarme el ruiseñor en su flanco. Con sus alas extendidas y el pico abierto entonando una canción.
-¿Ves lo que no es, LittlePip?
Vi lo que era. Lo que siempre había sido. Un pájaro entonando una hermosa canción.
-No es un pájaro en una jaula -, dijo Velvet, con un todo extrañamente alegre -Y si él no lo está, entonces yo no estaba destinada a una jaula tampoco. En el horror y la enfermedad, necesitaba ser libre.
-Voy a salir y dar una caminata, tal vez a estirar mis alas
Aparte la mirada del libro que estaba leyendo para pasar el rato. (Resulta que "La Armada Equestre de Hoy tenía todos los detalles de las sillas de combate). El tren disminuía de velocidad hasta casi parar. La maquinaria ya casi había alcanzado el pico y los ponys del tren estaban jalando el resto del tren sobre el camino empinado y alrededor del siguiente giro antes de liberarlo y saltar abordo. No iba a haber otra oportunidad de tomar aire fresco… o para Calamity, de dar un mejor vistazo a las "sombras".
Asentí con la cabeza, haciéndole entender que podía irse. Velvet Remedy igualmente se levantó y caminó de nuevo hacia el caboose; ella había estado haciendo revisiones regulares a los ponys adultos que rescatamos, mientras que me entretenía haciendo pequeños trotes entre los vagos del tren para entretenerme mientras ella vigilaba a los potros.
La esperé, parecía que el tiempo había disminuido de velocidad tanto como la velocidad actual del tren. Ella estaba tomándose bastante tiempo, ¿Tal vez se perdió en el tren? No, eso era tonto; uno simplemente no puede perderse en un tren ¿O sí? Me reí cuando me di cuenta de que, si alguna vez me perdía en un tren, el hechizo de mapa en mi PipBuck guiaría mi camino. Pobre Velvet, ¿podría ella encontrar el camino correcto en el tren sin un mapa como el mío?
Le ofrecí a Velvet su antiguo PipBuck; pero para mi sorpresa ella lo rechazó. Me molestó un poco su decisión ya que la una herramienta como esta es de inimaginable ayuda en este yermo equestre. Ella dijo que lo conservara como un regalo, y como una disculpa por dármelo y participar en su engaño. Ella no se arrepentía de salir del Establo, pero si se culpaba por haber sido una influencia para mí en mi decisión de que salir.
Traté de dárselo una vez más, y de una vez por todas me dijo –Escapé de esa prisión, y no voy a seguir usando sus grilletes, sin importar lo brillantes que estas sean.
Salí de mis pensamientos al escuchar el sonido draconiano que emitía el fuego de una ametralladora pesada. Seguida por la los gritos previos a la muerte de los ponys del tren.
Un segundo más tarde, oí que el equipo de tracción de reserva (que actuaba generalmente como guardias) abría fuego en respuesta.
Los potros entraron en pánico. Trataba de calmarlos (o por lo menos distraerlos) cuando Velvet entraba por la puerta con una mirada de preocupación. Casi al mismo instante, uno de los ponys del tren del equipo de reserva entró estrepitosamente, gritando y agitando sus patas con una escopeta de acción de palanca flotando a su lado -¡Emboscada de esclavistas! ¡Protejan a los niños!
¡¿Qué?! ¡¿Cómo se nos pudieron haber adelantado?!
Antes de que pudiera preguntar, un pony aterrador que portaba una armadura de esclavista, con sus pezuñas cubiertas de picos y bañadas con la sangre de los ponys del tren, irrumpió en el vagón de pasajeros con la intención de tomar la vida de alguien más. No tuve tiempo de pensar; desenfundé mi rifle de asalto y le disparé. El pony del tren se agachó, su propia arma se balanceó en el aire y descargó toda su munición en el esclavista. No sabría decir quién lo eliminó primero.
Imágenes de mi pesadilla volvieron a mí. Dudé de mi propia realidad pero no tarde recobrar mi voluntad. Entonces con un pisoteo activé mi E.F.S. y observé una ráfaga de puntos rojos llenar mi brújula, dominando en cantidad sobre los pocos puntos amistosos que estaban delante de mí.
Me volteé hacia Velvet, levitando la pistola de agujas y recargándola con la munición adecuada. Las agujas que empleaba como munición tenían marcas que desconocía, pero sospechaba que cualquiera de ellas sería al menos capaz de incapacitar a un enemigo. -Toma esto. Protege a los potros con tu vida. ¡Mejor voy a prestar apoyo! -, Es mejor encargarse de ellos antes de que puedan llegar a los potros.
Velvet Remedy miró la pistola de agujas como si tuviera alguna enfermedad transmisible –Yo… no podría.
Oh por el amor de Celestia. -¡Tienes que! No vas a lograr sobrevivir aquí afuera si no eres capaz de luchar para defenderte -, Apunté hacia los pequeños –Y tampoco lo harán aquellos a quienes proteges.
Velvet tragó saliva. –Quiero decir… ¡No sé cómo usarla!
¡Oh! –Es fácil. Levítala en el aire, y apunta este extremo al chico malo. Para disparar, jala esta pequeña palanca; ese el gatillo.
Ella asintió. Luego me miró esperando que hubiera otra opción. –No soy una asesina. ¡Yo… yo no creo que pueda serlo!
-Pues aprenderás -, Era algo duro, incluso brutal de decir. Pero esto es el yermo equestre.
El tren se deslizó hacia abajo por los rieles, aumentando la velocidad pero aún iba lo suficientemente lento para que la fuerza asalto de los esclavistas unicornio y ponys de tierra saltara a bordo. Dos ponys de tierra con ametralladoras pesadas adaptadas a sus sillas de combate se habían hecho trizas al equipo de tracción, convirtiendo a los pobres ponys en masas de carne roja. Las ráfagas de tiros como respuesta los mataron a su vez.
Me paré en un vagón de carga a varios vagones de distancia del vagón de pasajeros de Velvet Remedy y los potros, con el rifle de asalto cargado y listo. La brújula de mi E.F.S. estaba hasta el tope de señales rojas delante de mí, hasta el punto de que era imposible encargarse de cada individuo por separado. Parte de mí quería intentar una tregua, pero eso estaba fuera de discusión. No, cualquier pony que se atreviera a atacar el tren debía morir. Fue con esta intención firmemente establecida que abrí fuego sobre el primer esclavista que apareció delante de mí. Mis disparos se salieron de control y él pudo ponerse a cubierto ¡Maldita sea!
Escuche una explosión por encima y detrás de mí. Desviando mis ojos al cielo, vi a Calamity esquivando y maniobrando por el aire, contra un grifo en persecución. El aviador enemigo tenía un arma de fuego mucho más desagradable que cualquier otra que haya visto hasta ahora, y ocasionalmente detenía la persecución de Calamity para apuntar y disparar. Calamity, Celestia lo bendiga, se esmeraba en no ser un blanco fácil, y alargaba su distancia con el grifo cada vez que este fallaba.
Mientras observaba, Calamity elevó el vuelo repentinamente, formando un círculo completo en el aire... y para mi consternación el grifo imitó su maniobra, acortando el diámetro del círculo para acortar su distancia contra Calamity.
Oí el sonido de pasos acercándose, pero cuando volví mi atención a los vagones de adelante, no vi nada. Confundida, di unos pasos para acercarme a la orilla del vagón, mirando hacia abajo para ver si corrían el suelo al costado del tren...
…Solo para descubrir a 3 esclavistas corriendo a un lado del vagón de carga en el que estaba, ¡pasándome de largo! ¡En algún lugar, un unicornio esclavista los ayudaba con hechizos! Un aura mágica rodeaba sus cascos con el tren en movimiento -¡Que luna maldiga y te meta tus hechizos por el culo! -, gruñí, sintiéndome ignorada por tal engaño, y apunté con el fusil de asalto, disparando a sus flancos traseros y cuellos mientras corrían hacia el siguiente vagón. Dos ponys gritaron cuando cayeron del tren, con heridas mortales, uno rompiendo su cuello con la caída; pero el tercero logró aferrarse al extremo del vagón antes de que pudiera rematarlo.
Ahora el tren se movía a buena marcha. Subí a la azotea del vagón y corrí a lo largo de la azotea para saltar al siguiente vagón. Miré hacia abajo entre el espacio que separaba los vagón, y rápidamente tiré de mi cabeza hacia atrás en cuanto un esclavista me vio y disparó su ametralladora hacia la dirección en que mi cabeza acababa de estar.
Enfocándome, levité al esclavo fuera de su escondite. ¡Entonces algo me golpeó por detrás, enviando un dolor abrasador por mi espalda! Lo dejé caer, el afortunado desgraciado cayó seguro sobre el techo. Estaba rodeada ahora; el pony que había dejado escapar antes había subido detrás de mí mientras yo estaba distraída con el otro. Tenía un látigo en su boca que manejaba con una precisión infernal. Con un chasquido de su látigo, hizo que soltara mi rifle de asalto por encima del acantilado que rodeaba los rieles. El esclavo con la ametralladora ligera había tomado mi momento de sorpresa para recargar, y ahora sonreía; en su mente, yo ya estaba muerta.
Con otra explosión desde arriba, dos balas atravesaron el esclavista, derribándolo. Su cuerpo, y su ametralladora ligera aún sostenida entre sus dientes, se deslizaron fuera del techo del vagón. Un momento después, Calamity se abalanzó sobre el vagón y se inclinó bruscamente pasando entre el pony esclavista y yo, con los cascos raspando el acantilado que se alzaba sobre nosotros al otro lado del tren. El grifo se abalanzó también sobre el tren en su persecución. Me agaché. El pony con el látigo no fue lo suficientemente rápido y su cabeza fue arrancada de su cuerpo por una de las alas del grifo. Sentí que mi corazón se exaltaba al ver las cuchillas que recubrían el borde delantero de las alas del grifo.
Recogiendo el látigo del pony decapitado, pateé la cabeza que se balanceaba con el movimiento fuera del tren. Envolví el látigo y lo guardé en mis alforjas, desenfundé mi escopeta de combate y me moví, primero a un costado del vagón y luego al otro. El hechizo que usaban los esclavistas cambió dramáticamente la situación, y yo estaba extremadamente preocupada por los posibles ponys que pasaron de mí antes de que me diera cuenta.
Más adelante en el tren, escuché más disparos de los ponys del tren que luchaban por sus vidas. También, ¡pensé escuchar a Velvet Remedy gritar! Gire mi cabeza hacia el sonido, pero en ese momento algo golpeó fuertemente el frente del tren, y posteriormente dio un estremecimiento mientras sus ruedas crujían mientras pasaban por encima de un cuerpo que cayó sobre los rieles.
Calamity aterrizó con mucha habilidad a mi lado.
Lo miré con asombro, su cara estaba ruborizada mientras peinaba su melena con un aire de arrogancia. –Me temo que la afeitadora voladora no podrá unirse más a la fiesta. Se negaba despegarse de mi trasero. Incluso cuando volé entre dos vagones. -Calamity sonrió, y sarcásticamente miró a su alrededor como si tratara de encontrar a un amigo desaparecido. -¡Lo juro, estaba justo detrás de mí hace un momento!
Le sonreí. Luego señalé con un casco hacia el vagón de pasajeros. -¡Ve a ayudar a Velvet!
Calamity asintió con la cabeza y despegó de nuevo, directo al vagón. Lo vi desaparecer en el hueco entre dos vagones delante de él, mientras yo galopaba a la ayuda de los ponys del tren. Mientras lo hacía, una voz en mi cabeza me preguntaba ¿en qué se había convertido mi vida, en qué me estaba convirtiendo, por qué había tantos ponis que querían quitarme la vida, y por qué estaba corriendo hacia ellos?
Uno de los últimos supervivientes de los ponys del tren y yo corrimos a través de los tejados y no entramos en la puerta abierta del vagón de pasajeros mientras dos rayos de energía mágica rosada zumbaban por el cielo, disparados desde una silla de combate proveniente de un unicornio blanco enemigo. El pony del tren que había estado conmigo segundos antes ahora no era más que ceniza rosada y brillante que desaparecía con el soplar del viento.
¡El vagón de pasajeros estaba vacío! Más o menos. El cuerpo de un esclavista de pelaje negro colgaba del techo, cubierto de agujas. El hechizo que sostenía sus pezuñas le impedía caer al suelo, incluso después de muerto. Eso me asustó un poco.
Otro pony de tren apareció y vino hacia mí-Ya te digo, ¡prefiero a los esclavistas que disparan malditas balas en vez de rayos! -, El pony del tren mencionó después de jadear con cansancio por la resiente descarga de adrenalina. –No puedes vendar una herida en un cuerpo que está hecho polvo.
Le daba completamente la razón.
Velvet Remedy corrió a través de la puerta trasera, saliendo del vagón plataforma de atrás. Al ver el pony del tren, le pidió que este la siguiera. -¡Por favor, tiene que reunirse con Calamity! ¡Está en el caboose!
-Tenemos a una desgraciada en camino hacia acá -le advertí. -Y otros cuatro viniendo detrás de ella. Creo que son los últimos, ¡pero uno está usando una silla de combate con armas de energía mágica! "
Velvet Remedy asintió tomando cautela, luego levantó la vista y señaló el cadáver de colgaba de arriba. -¡Este vino del tejado! ¡Como si fuera un insecto! -, Claramente estaba más alterada por el hecho de haber tenido que asesinar a alguien que por las circunstancias actuales, pero sospechaba que no podía concentrarse en eso. Aún no. Comencé a preguntarme si esa ocasional actitud desagradable no era parte de algún mecanismo de autodefensa para hacer frente a los horrores del yermo Equestre y mantener la cordura.
El pony de tierra trotó a su lado, recargando su arma y cerrando la puerta detrás de él.
Un minuto después, Calamity galopó hacia nosotras también. – ¡Todo el mundo estaba en el caboose así que lo desenganché! ¡Los esclavistas no los alcanzarán! -, Bajó la cabeza y pisoteó el suelo. -¡Aquí es donde los detendremos de una vez por todas!
No tuvimos tiempo ni para discutir. Calamity apenas había terminado de hablar cuando tres esclavistas, guiados por el pony unicornio, entraron en el vagón. No desde delante o atrás, ¡sino a través de las ventanas! Entonces el vagón de pasajeros explotó violentamente.
El S.A.T.S. fijó como objetivo al esclavista que venía a través de la ventana a mi izquierda. A esa distancia, era imposible que fallara el tiro. Por desgracia, ¡ellos tampoco fallarían! El cuerno de Velvet Remedy brilló mientras disparaba contra el pecho de mi primer objetivo, una y otra vez. Su armadura detuvo gran parte del daño, pero por lo menos lo hizo retroceder; sin embargo, su disparo logró rozar mi mejilla. Apunté a mi segundo objetivo, ¡pero no lo suficientemente rápido como para impedir que su almádena sostenida con levitación mágica impactara directamente en mi caja torácica! ¡El dolor era incapacitante! ¡Podía escuchar perfectamente a mis costillas romperse por debajo de mi armadura!
Mi grito de dolor no le impidió al esclavista dar un segundo golpe en mi espalda. La armadura de Ditzy Doo repartió la fuerza del golpe a través todo mi cuerpo, salvándome de una columna rota y una corta vida en silla de ruedas.
Calamity disparó un doble tiro de su silla de combate, haciendo dos nuevos agujeros abiertos en uno de los ponis esclavistas que venían por su lado. Las vísceras salpicaban la cama, la pared y la ventana. El último iba contra Velvet Remedy. Oh diosas, ¿por qué ella no llevaba armadura? Miré con horror tumbada en el suelo cuando el esclavista hundió su cuchillo de combate profundamente en su hombro, faltando poco para acertar a su cuello. La sangre escurría alrededor de la hoja y convertía su pelaje de color carbón en un negro humedecido. Su hechizo se apagó, la magia irradiada de su cuerno se desvaneció en un instante.
Empecé a levantarme, gritando de nuevo mientras una agonía intensa atravesaba todo mi cuerpo con furia. Mi hechizo de apuntado seguía recargándose, pero mi primer oponente ya se había recuperado y preparaba de nuevo su arma. El pony con el martillo volvió agitar su martillo, con la intención de dejarme inmóvil: inmóvil como un cadáver.
Mientras tanto, Calamity disparó. La armadura que había salvado al esclavista de mi escopeta de combate no era igual a los poderosos rifles de mi compañero. El esclavista que había apuñalado a Velvet agarró la empuñadura del cuchillo con sus dientes, con la intención de sacar la hoja de su herida, pero el cuerno de Velvet brilló una vez más, y con una luz telekinetica envolvió el cuchillo. Era una telequinesis simple y débil para tratar de sostener la hoja. Pero fue suficiente para evitar que el pony sacara la hoja con facilidad, y con aquella breve pausa, Calamity tuvo suficiente tiempo para apuntar sus cañones a quemarropa. Volvió a disparar, y Velvet fue salpicada con trozos húmedos del otro pony.
Tenía mucho dolor; mi visión se hacía borrosa. Estaba teniendo dificultad para respirar. Pero por lo menos ahora, era (pensé esperanzadoramente) solamente tres contra uno. Justo en el momento en el que el pony con el martillo de disponía a aplastar mi cabeza, la puerta se abrió de golpe. La unicornio blanco, estaba parada justo afuera de la puerta y abrió fuego con sus rayos de energía mágica rosada.
Con un destello de mi cuerno, el pony del martillo fue empujado interponiéndose entre el unicornio y mi cuerpo, convirtiéndose en un escudo improvisado. Un parpadeo más tarde, su cuerpo era ahora un brillante polvo rosa.
Ahora realmente era tres contra uno. Y mientras luchaba contra las llamas de mi agonía, mi hechizo de apuntado finalmente estaba listo y el S.A.T.S. guio mis disparos. Calamity también abrió fuego, sólo que él no necesitaba la ayuda de un hechizo que apuntara por él.
El cuerno de Velvet Remedy brilló mientras atendía lentamente mis costillas rotas, a pesar de que el movimiento del tren dificultara su trabajo. El dolor en mis costados se había reducido a solo un dolor palpitante, pero aún era lo suficientemente intenso para sacar uno que otro gemido de mí. –En serio LittlePip, esto se está convirtiendo en un hábito -, Su propio pelaje estaba teñido con su sangre. La última de nuestras pociones curativas fue consumida y tanto ella como yo usamos la última de nuestras vendas. Sólo Calamity se había librado prácticamente ileso.
Los esclavistas yacían muertos a nuestro alrededor, salvo el que me había golpeado con su almádena. El cuerpo de ese había quedado evaporizado, convertido en ceniza brillante. Di unos pasos lejos de sus restos ante la idea de que podría haber inhalado sus cenizas.
Me di la vuelta, mirando el suelo. Aunque habíamos ganado, no parecía una victoria. En cambio, me sentí responsable de ser la causante de la muerte de varios ponys del tren. Y, al final, yo también había perdido la pelea. Si Calamity no hubiera estado con nosotras...
Analizándome con demasiada facilidad, Velvet Remedy trató de calmarme. -Por lo menos tú te encargaste de aquel con el martillo. Lo único que yo logré hacer fue ser un blanco fácil.
-Estás haciendo más que tu parte con tus habilidades curativas y hechizo de sanación -, le señalé, añadiendo -Aunque me sorprendió que no te hayas quedado con los esclavos y potros liberados.
Velvet Remedy relinchó. -Ese caboose estaba hasta el tope de gente. ¡Si hubiera intentado entrar a la fuerza también, alguien se habría asfixiado! -, Terminó de curar mis heridas, frunciendo el ceño ante el creciente tambaleo del tren. El paisaje brillaba por fuera de las ventanas.
-Siiip -, Calamity volvió a unírsenos, abriéndose paso a través del escandaloso tren -Parece que ese fue el último de ellos.
El tren crujió peligrosamente mientras avanzaba por los rieles de una curva, forzándonos a sostenernos entre nosotros para que la fuerza centrífuga no nos sacara volando. Velvet nos miró con preocupación. -¿No creen que vamos muy rápido? ¿Cómo se ralentiza un tren?
-Con los frenos.
-¿Y dónde están?
-En el caboose
Las orejas de Velvet se hicieron hacia atrás. Miró fijamente a Calamity -¿El caboose? Ese gran vagón rojo en la parte trasera, ¿verdad? ¿El que acabas de desenganchar del tren? -, Sentí que el pánico me invadía
Calamity hizo una mueca comprendiendo a lo que quería llegar. –Siiip -, Reflexionó un poco –Saben, eso explica por qué el pony de tren me miraba de esa forma.
-Comienzo a comprender cómo fue que obtuviste tu nombre -, Dijo Velvet.
Tardamos varios minutos en meditar sobre nuestra situación y discutir lo que debería hacerse mientras el tren continuaba corriendo por la montaña fuera de control; pronto los tres nos sosteníamos de lo que podíamos al pasar cada curva. Estábamos todavía a la mitad de camino, y con acantilados rodeando las vías a cada lado. Al final, decidí que sólo había una solución.
-¡Calamity, vuela con Velvet y llévala a un lugar seguro!
Los ojos de Velvet se abrieron como platos -¿Qué hay de ti?
Con determinación, pisé el suelo con fuerza, tratando de ignorar la punzada de dolor en mi pierna y costillas recientemente atendidas. –Estaré bien. Encontraré otra forma de salir.
Los dos me miraron con duda. Pero confiaron en mí. Así que con un guiño, Calamity y Velvet se dirigieron al vagón plataforma más cercano. -¡Volveré por ti! - Me prometió Calamity mientras extendía las alas. El viento elevó a Calamity y Velvet en el aire.
Y otra vez estaba sola. ¡En un tren fuera de control!
Está bien, pensé para mí. Ahora era el momento de pensar en una manera de salir. El tren avanzaba hacia una curva de montaña, ¡atravesándola demasiado rápido! El tren se inclinó; ¡Podía sentir las ruedas cómo las ruedas salían de la pista!
Mi cuerno brilló con intensidad, y el sudor frío invadió mi ya de por sí lastimado cuerpo mientras emitía mi poder telekinetico para mantener el tren pegado a las vías. ¡El tren entero brillaba débilmente mientras atravesaba la curva, se inclinaba sin control, y apoyado en las vías solamente por las ruedas de un lado!
Con un ruido sordo, el tren se enderezó en la pista, solo para dirigirse hacia otro giro; éste lanzó todo el peso del tren contra la pared del acantilado. La pared rocosa rozaba con fuerza contra el tren, desgarrando parte de los vagones y arrancando la mayor parte del techo del vagón de pasajeros con un resonante rugido. Cerré los ojos ante la tormenta de astillas y trozos de metal.
Cuando los abrí de nuevo, el viento me golpeaba ferozmente a través de la hueco del el vagón. Pude ver otra curva por delante, está aún más cerrada. Temblando de agotamiento, sabía que no había manera de evitar que el tren se descarrilara de la pista esta vez.
Volví a centrarme, deseando poder levitarme y salir a salvo. Gruñendo con el esfuerzo, sentí que mis pezuñas dejaban el suelo justo cuando la locomotora golpeó la curva y se destrozaba a su alrededor. El enorme peso del tren no podía seguir. ¡Con un horroroso estremecimiento, el tren se plegó sobre sí mismo y salió de los rieles, se elevó sobre el acantilado de la montaña como una serpiente sin cabeza y se precipitó hacia el valle a más de 300 metros abajo!
Con toda mi concentración restante, me empujé hacia arriba y lejos, levantándome a través del techo abierto... pero no fue suficiente. ¡Seguía cayendo, y rápido! Mis esfuerzos sólo me frenaron lo suficiente como para que pudiera ver el tren caer lejos de mí, y zambullirse en el bosque marchito de abajo. La destrucción debajo de mí era como si el casco de Luna pisoteara la tierra de abajo. Grandes nubes se levantaron, oscureciendo los restos del tren con los que estaba a punto de estrellarme también.
¡Y en el último segundo Calamity me atrapó!
Nosotros tres (Calamity, Velvet y yo) caminamos por el estrecho valle debajo de las nubes grises de arriba. No tenía ni idea de dónde estábamos, salvo que New Appleloosa estaba a muchos días de distancia según el mapa de mi PipBuck. Suponiendo que pudiéramos viajar en línea recta. Y suponiendo que en realidad nos dirijamos allá después de todo.
Basado en los registros de las terminales, los esclavistas de la antigua Appleloosa estaban vendiendo la mayor parte de los ponys que capturaron a alguien llamado Stern en algún lugar llamado "Fillydelphia". No había ignorado mi rabia por lo que había leído, por las cosas malvadas y crueles que hacían estos ponys. En cambio, mantuve mi rabia creciendo a fuego lento en el fondo de mi mente. Si fuera por mí, Fillydelphia era mi siguiente parada. Pero no podía ignorar que ahora nuestras prioridades son otras.
Necesitábamos con urgencia suministros médicos. Así como agua y comida, ya que los alimentos que Calamity y yo habíamos guardado para el viaje eran insuficientes para mantener a tres ponys durante varios días. Necesitábamos un refugio seguro y reabastecernos.
Una vez juntos, habíamos descansado varias horas. Los tres acabábamos de sufrir una desgarradora batalla, y habría sido una locura, si es que no imposible, seguir adelante sin darnos tiempo. En verdad, necesitábamos mucho más de lo que tomábamos, yo misma estaba tan debilitada por mis extremas proezas telekineticas que ahora era incapaz de levitar algo tan pequeño y relativamente ligero como mi Little Macintosh, pero el actual ambiente desconocido y posiblemente hostil no animaba a bajar la guardia.
El valle estaba sembrado con árboles muertos y trozos de escombros. No del tren, cuyo lugar del accidente estaba a kilómetros de distancia; estos escombros eran de la devastación del apocalipsis de Equestria. Las carrosas aéreas de los pegasos y vehículos similares adornaban la tierra. Según Calamity, estábamos por debajo de las afueras de lo que una vez, muy arriba de nosotros, había sido la ciudad pegaso de Cloudsdayle. Ahora, no había nada encima de las nubes. Y en el suelo, los escombros eran la única prueba de la existencia y muerte de muchas vidas de ponys cuyos vehículos habían estado demasiado lejos de la ciudad para ser consumidos instantáneamente, pero no lo suficientemente lejos como para sobrevivir a las detonaciones.
Una repentina música optimista (cuyo instrumento principal era la tuba) flotaba como una canción de sirena a través del valle. Mis oídos se agitaron, y empecé a galopar hacia la fuente del sonido, mis compañeros sorprendidos lucharon para seguirme el paso.
-¡LittlePip! -, preguntó Velvet -¿Qué pasa? -, Calamity no estaba menos confundido; conocía el sonido de un sprite-bot, pero no podía comprender por qué yo tenía tanta prisa en alcanzarlo.
Alcanzando al sprite-bot, lo envolví con la magia de mi cuerno, arrastrando su atención hacia mí. -¡Watcher!
Calamity aterrizó a mi lado, mirándome extrañamente. Velvet, considerablemente más atrás, se dejó tirar al suelo en cuanto vio que no había peligro mortal o inminente.
-¡Escucha! -, grité entrecortadamente, dándole una sacudida firme al molesto sprite-bot, como si eso hiciera que apagara la música y llamara al conocido misterioso. -¡Watcher, sé que puedes oírme! ¡Te necesito ahora mismo!
-LittlePip -dijo Calamity lentamente –No creo que… -, Se detuvo, sus ojos se abrieron con miedo mientras la música terminaba con un "pop" a mitad de la canción y el sprite-bot me hablaba directamente con una voz que él nunca había oído venir de un sprite-bot antes.
-Uh, hola, LittlePip. ¿Qué se te ofrece? -, La voz metálica y artificial que me hablaba claramente asustó profundamente a mi compañero quien pensaba que ya había visto todo.
-¡Necesito que envíes un mensaje a New Appleloosa! -, Agité un casco frenéticamente. -Hay un caboose en los rieles de la montaña, sin ninguna tracción para moverlo. El pony del tren en el interior se asegurará de que llegue al fondo con seguridad, pero hay un montón de ponys dentro, incluyendo cinco jóvenes, que no podrán sobrevivir por su cuenta. New Appleloosa necesita enviar un vagón para recogerlos.
Watcher guardó silencio, vacilando en su respuesta.
-Watcher, necesitan ayuda. No tienen comida ni agua. ¡El tiempo es crucial!
Watcher habló despacio -No lo sé, LittlePip. No tengo el hábito de...
-¡NO-ME-IMPORTA! –, Le grité de mal forma –Te importan esos ponys, ¿No es así? ¡¿Quieres ver a esos potros morir?!
-¡No! Quiero decir, sí, me importan. No, no quiero que...
-¡Entonces consigue ayuda! No hay tiempo para la timidez, Watcher. ¡Sus vidas están en juego!
Con un pop, la canción del sprite-bot continuó. Lo solté, sin saber si sentirme aliviada o disgustada.
-LittlePip -, Velvet me relincho con suavidad. -Si sigues dando órdenes así a tus amigos, pronto no tendrás a ninguno para hacerlo.
Fruncí el ceño, recordé de pronto aquella pesadilla en que perdía a mis amigos. Calamity me lanzó una mirada que sugería que ella tenía razón. Velvet siguió caminando, conmigo detrás de ella.
Nota: Ascenso de Nivel
Nuevo extra: Trote ligero – Eres ágil, suertuda y cuidadosa; o tal vez sólo has dominado el arte de la auto-levitación. De cualquier forma, nunca activas las minas enemigas o las trampas del suelo.
¡HA! ¿Creían que había muerto? Hahahahaha... Pues tenían razón :c
Hablando en serio, mil disculpas para los que estaban atentos al fic, estos dos últimos años fueron algo pesados para mí ya que tuve concentrar todo mi tiempo en esos dos primeros años de mi carrera y pues sobrestimé mi propio tiempo para leer y traducir el fanfic. Afortunadamente, ahora sí que tengo tiempo para este pequeño proyecto así que los que aún sigan interesados en leer Fallout Equestria: Traducción Decente, manténgase al pendiente para nuevos capítulos cada semana xD (Es en serio, tardo 2 días en leer y 5 días en traducir).
Hasta la próxima.
PD. Hace tiempo me preguntaron si iba a traducir también Proyect Horizons, que según tengo entendido, es un spin-off de Fallout Equestria; Pues bien, estoy un 80% seguro de que podré hacerlo, al menos de que mi carrera me frene de nuevo pero no creo que sea el caso. En todo caso, primero hay que terminar de traducir este fic.
PD2. No es obligación, pero apreciaría mucho que dejaran uno que otro review ya que así no me siento como un reverendo estúpido por hacer esta traducción en pleno Octubre de 2017 :v
