POV Autor
Estaba por pasar un mes después de que se supo de la última vez que había llegado el Shinigami-no-me a Japón… o al menos era así de forma registrada por los federales y las personas que sorprendentemente le conocían en persona.
Y sobra decir que más de un país estaba verdaderamente deseosas de encontrarle y en algunos puntos matarle, otros muchos, encontrar la forma de controlarlo… sobra decir que cada vez que alguien le encontraba, no se volvía a escuchar de esa persona.
Pero cuando acabo nuevamente con el continente, el se fue a otro y luego de terminar con un país se encargaba de otro y quien fuera a pensar que por cada país en el cual ponía un pie, dicho país se volvía mas seguro e incluso mejoraban sus economías y políticas de gobierno?... más de uno pensaría que eso sería una completa locura… pero extrañamente eso pasaba… y lo más extraño, es que eran justo esos países los que le querían para controlarlo.
Pero regresemos ahora a Japón… el lugar en donde se encuentran las personas más importantes para el difamado Shinigami-no-me… personas que estaban completamente fuera de la visión de los federales y malas personas que le buscaban y que los usarían para lastimarle y amenazarle.
En Japón estaban un grupo de chicos de lo mas… am… aburridos… puesto que con la ayuda imprevista del Shinigami-no-me no tenían porque buscar a chicos con habilidades puesto que estos… ya habían desaparecido de todo el país, así que sus actividades como buscadores de dichas personas, se había detenido y se había vuelto ahora sus vidas bastante aburridas… exceptuando a una chica de nombre Nao… ella estaba muy metida en su computadora, tanto que simplemente terminaba ignorando los continuos intentos de llamada de atención de la pequeña Ayumi, logrando que la pequeña un poco enojada por no poder molestarla, le preguntara de frente que tanto llamaba su atención en la computadora, logrando que ahora sí, la joven Nao le prestara atención y sonriera con malicia mientras le mostraba la pantalla de la computadora.
-Yuu-nii! – grito sorprendida la pequeña al ver la fotografía de su hermano mayor en pantalla… era un video… y sobra decir que era sorprendente.
Se podía ver como "Yuu" literalmente masacraba sin piedad a sus enemigos (que eran muchos) sin siquiera moverse, podían aparecer estacas del suelo, congelamiento de partes del cuerpo, electricidad recorriendo cuerpos e incluso podía verse a personas caer poco a poco al piso por alguna razón que no podía verse en el video… pero parecían sufrí de dolor (si ponías atención a sus caras y escuchabas atentamente el sonido)… el video era tanto sorprendente como perturbador, puesto que esto no era en una sola dirección… con esto me refiero a que en realidad Yuu estaba rodeado de personas y todos estos sucesos parecían afectar a sus atacantes como si fueran ondas… además de que se podía ver que aunque Yuu no se moviera, estaba siendo protegido por algún tipo de campo protector, puesto que algunas balas y bombas al chocar con ella no solo se detenían o denotaban, sino que en muchos casos, estos regresaban al lugar de donde habían sido lanzados.
-donde encontró ese video Tomori-san? – pregunto con sorpresa y asombro Jojiro.
-en la fuerza naval – dijo con tranquilidad la albina, aunque se podía escuchar su orgullo.
-como conseguiste dar con él – pregunto ahora una seria y muy interesada Yusa, mientras veía como las personas caían uno por uno ante el chico.
-me introduje en su sistema y robe el video… solo que… posiblemente ya vienen para acá en busca de el… jeje – dijo con nerviosismo lo ultimo… logrando que todos los demás, bueno… entraran en pánico.
Pronto fuera del salón en donde estas cuatro personas se encontraban, comenzaron a escucharse gritos de "rápido, destruyan la evidencia! No mejor la computadora! No toques mi computadora! No quiero ir a la cárcel! Huyamos del país, aun tenemos tiempo! No puedo sin mi hermano! Porque tomas el video! Parecía divertido ver que tenían los federales sobre él! Loca! No quiero ir a la cárcel! Yuu-niii auxilio!".
POV Nao
Estaba molesta… era inevitable… los idiotas me habían roto mi computadora! Literalmente la habían todo por la mitad y luego prendido fuego! Malditos cobardes.
Al final nadie de la policía vino!
Era tarde por la noche y yo todavía no podía dejar de estar enojada, manteniéndome despierta a estas altas horas de la noche… así que en vez de estar dando vueltas en mi cama estaba viendo la ciudad desde el balcón de mi cuarto.
-deberías dejar de intentar conseguir información mía de parte de los federales… me causas muchos problemas… Nao – dijeron a mi espalda… y aunque me hacia una idea de quién era, en el momento en el que dijo mi nombre de esa forma tan lenta y suave, logro que mis piernas me fallaran por unos momentos, si no me hubiera agarrado de la barandilla del balcón, ahora estaría penosamente sentada en el piso.
-"maldito… seguro y lo hace a propósito, sabiendo que me afecta de alguna forma" – pensé con molestia mientras sentía como mis mejillas se calentaban – no fue para tanto… los demás exageraron – dije cuando al fin mi boca se digno a sacar algo más que suspiros y uno que otro balbuceo para mi completo enojo.
-no me pareció eso a mi… después de deshacerme de un grupo de personas bastante molestas y borrar la memoria de mucha más gente… además de deshacerme de dicho video que desconocía y de las personas que sabían de él… me diste mucho trabajo… Nao – primeramente me sorprendió todo lo que hizo por un simple video, para luego enojarme del sonrojo que parecía querer permanecer en mis mejillas y gritarle que dejara de decir mi nombre de esa forma!
-no te pedí que me rescataras o que resolvieras mis problemas – dije irritada por las acciones de mi cuerpo… porque sentía que me estaba volviendo un pudin?... maldito fuera, no solo me confunde, sino que pareciera que me quitara toda la fuerza… además de provocarme continuamente a sufrir sonrojos… maldito!
-es cierto… pero estoy feliz de intervenir… pienso cumplir mi misión y protegerlos a todos… aun a costa de todo… Nao… ve a ver a tu hermano mañana – dijo para que después de mi sorpresa al saber que él conocía a mi hermano y volteara a verle, este ya no estuviera en ninguna parte… maldito fuera una y mil veces más… no podía dejar toda la información de una vez y dejar de ser tan malditamente misterioso?!
-maldito… que tiene que ver mi hermano? – dije en voz alta mientras veía nuevamente a la ciudad, tratando inútilmente de recuperar fuerza… verdaderamente me sentía pudin, me había robado literalmente toda mi fuerza.
POV Autor
Lejos de la casa de Nao, se podía ver ahora a un sonriente Yuu yendo rápidamente a cumplir su misión y enfrentar a otro grupo de personas.
Pero a Yuu eso lo tenía sin importancia, puesto que ver a su adorada Nao sonrojada por él era lo mejor del mundo.
Esperaba él que le gustara la pequeña sorpresa que le había dejado con su hermano… además de que estaba más que emocionado, terminaría rápido con esa base secreta y luego se encargaría de ver a los heridos… tenía mucho trabajo por delante Yuu, pero él lo aria feliz si podía ver a todos sus seres queridos a salvo y alegres… aun a costa de sus memorias y quien sabe… quizá su vida en esta ocasión.
