Bueno lectores, ahora que les he dado la sorpresa del embarazo, me gustaría que fueran eligiendo nombres para el/la bebe. Algo bonito y especial. Muchas gracias a Sarada por los nombres, de entre todos los que escriban elegiré alguno. ¡Y también les agradezco a todos por los comentarios!
Capitulo 10: Sorpresa.
Ichigo no sabia por dónde empezar, estaba muy nerviosa y no sabia que iba a responder Kisshu. Pero se tenia que enfrentar a ello. "Si sale corriendo o si no se quiere hacer cargo de ello, no puedo obligarle" se dijo Ichigo. Se encontraban en un hermoso parque apartado en donde no había mucha gente.
-Kisshu, hay algo importante que tengo que decirte.
-Dime, Koneko-chan. – dijo Kisshu.
-Recuerdas que llevo varios días con náuseas y vómitos… Muy palida y con algunos mareos, ¿verdad?
-Claro… Pero, ¿es algo grave? ¿Estás enferma? – se inquietó Kisshu.
-No, no, nada de eso. Pero en nuestro planeta esos son síntomas de algo…
-¿De que? Ichigo, dime ya que ocurre.
-Al parecer… Estoy embarazada. – dijo cerrando los ojos y bajando la cabeza.
Kisshu no se lo podía creer y puso los ojos en blanco… ¿Embarazada? Ichigo estaba embarazada de ese hijo de puta de Aoyama, pero él no era quien para decidir que haría, asi que se tranquilizó.
-Y qué piensas hacer, porque no veo que Aoyama fuera un buen padre. – dijo Kisshu apunto de llorar.
-¿Aoyama? ¿De qué hablas, Kisshu? – preguntó Ichigo.
-Pues de que Aoyama tiene que ser el padre, ¿no? Llevas saliendo mucho tiempo con él.
-No, Kisshu… De hecho, nunca hice nada con él…
-Espera, quieres decir que tu… que yo…
-Si, Kisshu, tu eres el padre. – confirmó Ichigo.
Kisshu abrió los ojos como platos, no entendia nada. Ichigo al ver esta reacción se adelantó.
-¡Pero si no quieres hacerte cargo esta bien, yo puedo hacerlo sola, no import-! – Ichigo fue cortada.
-¡Ni se te ocurra volver a decir eso!- la gritó Kisshu- Es que ha sido todo tan rápido… No pensaría jamas que me pudieses si quiera mirar a los ojos porque creía que siempre me habias odiado, y hace tan solo unos días me dijiste que me querias, y ahora también que estas embarazada. ¿Y te crees que ahora huiría? Llevo esperando esto toda la vida. Desde que luchábamos buscaba que tu me quisieras asi y por fin lo he conseguido. Soy el chico más feliz del mundo. Y juro, Ichigo, que cuidaré de ti y del bebé aunque me cueste la vida.
-No sé que decir, Kisshu, yo creía que ya no me querrías más… Y que huirias al enterarte de lo del bebé. – lloró Ichigo.
-Jamás te haría eso, Koneko-chan, es más ese bebé necesita un padre además de una madre. ¡No puedo estar más feliz!
-Arigatou, Kisshu. – dijo Ichigo.
Se fundieron en un bonito abrazo y Kisshu besó a Ichigo, y juntos de la mano volvieron a casa.
-Para ti seguro que esto es nuevo, Ichigo. Pero para mi es mucho más que nuevo, ¿no lo entiendes? Somos dos razas completamente diferentes, pero nosotros hemos creado un bebé con características tanto de humanos como de aliens. Nuestros pueblos ahora siempre estarán en paz, mi raza ya no tendrá problemas nunca con la vuestra. Hemos creado vida, una vida que yo jamás pensaba que era posible porque creía que al ser distintos nunca pasaría esto.
-Guau, Kisshu. No sabia que esto significaba tanto para tu pueblo. Me alegra saber que con este bebé nos podremos unir aún más. – dijo Ichigo tocándose la barriga.
-Gracias, Koneko-chan, no sabes lo feliz que me haces. Pero para que mi gente se entere, habría que ir a mi planeta a dar la noticia.
-Eso seria genial, Kisshu. Pero yo no puedo abandonar a mis amigas y mi familia asi como asi.
-Mmm… Creo que tengo un plan, vayamos al café.
Kisshu cogió a Ichigo de la mano y fueron corriendo.
Cuando llegaron la puerta estaba abierta, dentro todas las Mews, Pai, Taruto, Akasaka y Ryo, parecían muy preocupados.
-Minna, ¿Qué pasa? ¿Por qué tienen cara de preocupación?- preguntó Ichigo.
-Parece ser que robaron nuestro mecanismo de rastreo de los Skrolers. – dijo Ryo.
-¿Qué? Entonces, ¿Qué haremos ahora? – preguntó Kisshu.
-Pues o crear otro mecanismo, o esperar a que nos encuentren porque quien lo ha robado sabia exactamente para que se iba a utilizar.
-Pero eso es muy peligroso, más aun estando Ichigo en su estado. – gritó Kisshu.
-¡Kisshu! – gritó Kisshu sonrojada.
-¿Qué estado? ¿Qué paso Ichigo? – dijeron todos.
-Bueno… Kisshu y yo vamos a… ser padres…
-¿¡QUEEEEEE!? – exclamaron todos.
-Pero te has vuelto loco, Kisshu, ¿Por qué lo hiciste? – dijo Pai, pegandole.
-¡Eh! No le tienen que culpar, esto fue decisión de los dos, él no me forzó en absoluto. Es verdad que es algo que no buscábamos, y que antes no salíamos, pero aun asi estoy muy feliz. Kisshu me ha cambiado la vida para bien y no me arrepiento en absoluto. – dijo Ichigo.
-Ichigo, mis felicitaciones. – dijo Zakuro.
-Sí, ya queremos verlo. – comentó Lettuce.
-¡Voy a ser tia, na no da! – dijo Pudding.
-Muchas gracias, chicas. – dijo llorando Ichigo.
-Te das cuenta, Pai. Esto puede unir nuestros dos mundos, y podremos convivir en paz más aun de lo que ya estábamos. – dijo Kisshu.
-En eso tienes razón…
-Nee, chicos. Este bebe que esperamos Ichigo y yo no solo es una bendición para todos nosotros, sino también para nuestras razas. Por lo que he pensado, que lo mejor seria llevar a Ichigo a conocer nuestro planeta, para que la puedan guiar sobre el parto. Y además asi, podemos traer nuevos guerreros antes de que los Skrolers organicen nada. Me haría muy feliz tener la aprobación de todos. Se que el viaje no va a ser fácil pero aun asi la cuidaré con mi propia vida.
-No está mal del todo. Necesitamos mas guerreros– comentó Shirogane. – Además de que Ichigo no puede luchar en su condición.
-Hay algo que todavía no sabemos: si el bebe será humano o será alien. Ya que si nace como alien, el embarazo es muy diferente. – comentó Kisshu.
-En la nave, hay alguna máquina que pueda analizarlo. Podemos ir y observarlo. – dijo Pai.
-Pero, ¿Qué diferencia hay en el embarazo? – preguntó Ichigo.
-Mientras que en la Tierra dura 9 meses, y son solo vómitos, en nuestro planeta, es un poco más duro. Dura un poco menos unos 7 meses, pero el bebe pega muchas patadas, puñetazos, por lo que todas las mujeres tienen que tomar una medicina especial, la cual se hace únicamente allí, para poder evitar los dolores. Ademas de que los bebés desarrollan sus poderes. Hay mujeres que incluso han muerto por no poder aguantar el dolor – dijo Pai.
-Pero, Ichigo, ¿no ves que es arriesgado? Yo en tu lugar, me pensaría lo del bebé. – dijo Mint.
-Mint, se que será difícil, pero quiero mucho a Kisshu, y me siento culpable de todo el daño que le cause, asi que esta es una forma de compensárselo. Y no solo eso, no es solo por él, también es por mi. Quiero a ese bebé, me da igual lo difícil que sea, voy a salir adelante. – dijo Ichigo llorando a mares.
-¡Asi se habla, Ichigo-onee-chan! – dijo Pudding lanzándose a abrazar a Ichigo.
-Bueno, es tu decisión y si es asi, la apoyo. – dijo Mint.
-Muchas gracias, chicas.
Todas las Mews se fundieron en un enorme abrazo.
-Bueno, siento interrumpir el momento pero, ¿queréis ver todos al bebe? – dijo Kisshu.
-Claro, ¿y quién no quiere? – dijo Lettuce.
Con ayuda de los tres aliens, se teletransportaron dentro de su nave, que se encontraba a las afueras de Tokyo totalmente invisible para los humanos. Dentro, se dirigieron hacia una sala en la que había muchas maquinas. Pai señaló una camilla e Ichigo se sentó.
-Bueno, Ichigo, ¿estás preparada?
-Siempre lo he estado. – afirmó Ichigo.
