Flores del cerezo. El símbolo de la fugacidad. Nacen una noche, viven unos días y se van. No puedes conservarlas.
Había un auto negro esperándolo en la calle, corrí detrás de él gritando con todas mis fuerzas su nombre. Pero era como si él estuviese a kilómetros de mí, no volteaba para nada hacia atrás.
El dolor de la rozadura de bala y en mí tobillo ya era algo insoportable, por lo que me detuve, jadeante y a punto de derrumbarme; entonces observé que varios caminantes avanzaban hacia mí, presa del pánico comencé a correr de regreso con Rick y los otros.
La rozadura de la bala se extendía por todo lo largo de mi hombro y ardía como el infierno. Continué corriendo y cuando quise atravesarme la calle casi soy atropellada por esos idiotas, iban tan deprisa que ni tiempo tuvieron de hacer un último intento en nuestra contra.
Cuando me recuperé del shock de casi ser arrollada por un auto, corrí un poco más lento hacia ellos. Estaba discutiendo qué hacer con el muchacho, no supe qué decir, solo miraba cada uno de ellos alarmada y entonces observé por unos cuantos segundos al chico, gritando y pidiéndonos ayuda.
− ¿Y si le cortamos la pierna?−sugirió Glenn. Se quedaron callados y el chico se apresuró a negar repetidas veces con la cabeza.
− ¡No, por favor, no me corten la pierna!−comenzó a gritar el joven.−Todo menos eso.
− ¿Entonces prefieres que te meta un tiro en la cabeza?−le pregunté de manera ruda acercándome a él, amenazante; el soltó un chillido de terror y negó con la cabeza.−Bien, porque si prefirieras eso sería más estúpido.
Al final decidieron tratar de sacarle la pierna de ahí. El chico estaba aterrado y las personas así en momentos como estos me hacia hervir la sangre, por muy cruel que sonase.
−¡Quédate quieto, imbécil!−le grité furiosa mientras lo tomaba por la camisa y le obligaba a mantenerse recostado.
− ¡Caminantes!−gritó Glenn corriendo atrás de nosotros y disparándoles, Rick hizo lo mismo.
Me uní a ellos pocos segundos después, Rick regresó con Hershell para encargarse del chico. Disparé un par de veces, el grupo de caminantes disminuía pero no de una forma considerable, era demasiado estresante.
Las balas se acababan, no iba a servir de nada seguir intentando retenerlos. Glenn también lo notó y comenzó a gritar que debíamos marcharnos. Comenzamos a presionar más a Hershell para que terminara con el chico de una buena vez, pero ya no había nada de tiempo.
Corrimos al auto, Rick se quedó detrás, escuchando las súplicas del chico. Entonces, en medio de la desesperación, Rick sacó la pierna del chico de golpe, sin avisarle nada si quiera.
Nos acercamos rápidamente a él para cargar al joven y llevarlo al auto. Cuando ya estaba sentada en la parte trasera del auto, el dolor y el agotamiento me golpearon terriblemente.
Gemí y toqué con delicadeza mi hombro, solté un gruñido gracias al ardor. Con suerte no me había desmayado aún, aunque quizá no era para tanto pero la cabeza estaba a punto de explotarme y eso claramente no era buena señal.
Glenn cerró su puerta y cuando nos alejamos lo suficiente de ese lugar me sentí segura de nuevo.
−Eso fue…−murmuré con la cabeza recargada en el asiento y respirando agitadamente.− No tengo comentarios. Carajo, fue lo más extraño que me ha pasado hasta ahora en este jodido apocalipsis.
−Yo ya tengo un Top 10 desde que todo esto comenzó.−comentó Glenn respirando agitadamente también. Voltee a verlo y él hizo lo mismo, solté una leve risita.
Bueno, reírse de vez en cuando en situaciones así ayuda por lo menos a liberar un poco de tensión ¿no es así?
Desperté quizá una hora después, por fin habíamos llegado a la granja. Me sentí realmente aliviada cuando finalmente nos estacionamos frente a un árbol y todos comenzaron a acercarse a nosotros.
Ellos salieron antes que nosotros, cuando estuve a punto de salir vi la reacción de Glenn con Maggie y la forma en la que ella le miraba, dolida. Y no pude evitar recordar a Jack ¿qué estaba pasando con él? ¿O quizá fue mi imaginación y era otra persona? Quizá la culpabilidad de no estarle buscando comenzaba a afectarme.
Cuando coloqué los pies finalmente en la tierra, sentí como mis rodillas se doblaban y temblaba mientras trataba de sostenerme de la puerta. Maggie reaccionó luego de unos segundos y entonces, desconcertada, me ayudó a ponerme de pie.
− ¿Qué ocurrió ahí?−preguntó escandalizada, llamando la atención de todos. Antes de responder busqué con la mirada a Daryl y lo encontré a unos cuantos metros de mí, fruncía el ceño como de costumbre pero era muy obvio que había algo diferente en su mirada, era algo frío y muy distante.
−Rick les contará luego.−Me solté de su agarre y traté de caminar hacia Daryl, aunque disimulándolo un poco ya que en su dirección, detrás de él, estaba mi tienda de acampar.
Sin embargo, cuando pasaba por su lado mis piernas de nuevo se sintieron como gelatinas y estuve a punto de caer, todo se puso borroso y entonces sentí los brazos de alguien rodeándome, con fuerza pero al mismo tiempo me sostenían tan cuidadosamente que era extremadamente cómodo estar ahí.
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−Sigo sin comprender.−comencé mientras dejaba mi café sobre la mesa, me recargaba en el sofá y cruzaba mis brazos frente al pecho.− ¿Porqué rayos me has puesto ese apodo? Si tan solo me explicaras…
− ¿Quién ha dicho que no lo haré?−replicó divertido mientras tomaba mi vaso y se lo bebía de un solo sorbo.−Es simple.
−Comienza.−le dije ya divertida por su actitud tonta con respecto al tema.
−El otro día me encontré algo en una página Web.−comentó mientras se levantaba y se servía otra taza de café.− Ya sabes, japoneses y los significados filosóficos que les encuentran a cada pequeña cosa en este universo.
Enarqué una ceja y continué observando a Jack con atención mientras él tomaba un poco de su café y luego con una sonrisa me decía:
Las flores de Cerezo son sumamente hermosas, pero nos recuerdan nuestra propia mortalidad. Sin embargo, son símbolos de esperanza y amor. April, eso es lo que inspiras en la mayoría de la gente a la que conoces, esperanza y un gran cariño, a pesar de que pueda ser algo efímero, traes paz."
Algo frío tocaba mi rostro, y era un poco rasposo a la vez. Pero me transmitía una sensación tan extraña, me tranquilizaba y al mismo tiempo me inquietaba quién…
Abrí los ojos de golpe y traté de enderezarme bruscamente pero Daryl... ¡Daryl!
Me enderece con dificultad, volteé a verlo y él solo me miraba inexpresivo.
− ¿Qué?−pregunté titubeante.− ¿Cuánto tiempo…?
− ¿Acaso eres estúpida?−comentó con un tono de voz agresivo, un tono que nunca había usado conmigo, si quiera la primera vez que charlamos, pues lo usaba más con Shane.− ¿Qué ganabas con ir y hacerte la valiente?
Le miré sorprendida ¿Qué carajo? Hace no más de cinco segundos estaba acariciándome la mejilla y ahora me hablaba de esa manera. Pero, en fin ¿qué podía esperar? Era Daryl Dixon, señoras y señores.
− ¿Y?− cuestioné con el ceño fruncido. Daryl suspiró y su mirada se volvió más severa.
−Rick y Glenn podían manejar el asunto perfectamente.−reprochó, levantándose de la cama pues antes se encontraba sentado en la orilla de ésta.−Fue estúpido.
− ¿Disculpa? No tienes por qué hablarme así.−dije con severidad.−Sé cuidarme muy bien yo sola y…
−Tan bien que te dispararon ¿no?
−No me jodas.−dije algo burlona.− Te clavaste tu propia flecha y luego te caíste de un jodido barranco.
− ¡Maldición ese no es el punto, April!−me gritó furioso, temblé un poco y le miré con sorpresa unos cuantos segundos.
Nos quedamos en silencio varios segundos, sin despegar nuestras miradas. La de él se había vuelto más fría y yo simplemente le miraba con vulnerabilidad, sintiéndome afligida por su grito, nunca me había tratado así.
−Si ya no tienes nada más que decirme…
Vaya, si algo me daba curiosidad de Daryl era esa extraña manía por terminar las tensas conversaciones que teníamos con nada más y nada menos que con un jodido beso. Tardé unos segundos en corresponderle, pero entonces noté que esto estaba muy mal, me separé de él bruscamente y fue obvio que le sorprendió, su rostro lo decía todo.
−Detén esto, Daryl.−le dije seria sin tratar de ser agresiva.−Primero vienes a gritarme y luego me besas ¿a qué rayos estás jugando, Dixon? Esto es estúpido, no puedes hacer lo mismo siempre que hablemos de cosas serias.
El estuvo a punto de caminar hacia la salida y huir de la situación, logré sujetarlo por la muñeca pero él se liberó rápidamente y salió azotando la puerta de la habitación.
Oh, April, como siempre arruinando los buenos momentos.
Cambié mi ropa y me cepille un poco el cabello amarrándolo en una cola de caballo alta. Bajé con cuidado y escuché un poco de la conversación que estaban manteniendo todos acerca del chico que habíamos traído.
Cuando me vieron aparecer en la sala, Carol me sonrío y algunos simplemente me ignoraron, sin embargo Shane me observó con despreció; seguro que este hombre ha deseado que yo no hubiera regresado, este calvo idiota no tiene tanta suerte.
Caminé con dificultad y tomé asiento, se hizo un ligero silencio y continuaron discutiendo acerca de qué hacer con el joven, me mantuve callada durante toda la disputa, no quería meterme en líos con Shane de nuevo, porque bien sabía que siempre terminaría así con él.
−Así que haznos un favor.−escuché a Hershell, emocionada de cómo le hablaba a Shane, poniéndolo en su lugar ¡al fin no era la única que terminaba discutiendo así con Shane!− Y mantén la boca cerrada, Shane.
Juro que si Hershell fuese más joven lo hubiese besado en ese instante. Solté una leve risita burlona y me gané una mirada agresiva por parte de Shane, Lori me observó también algo sorprendida pero a ninguno de los dos les hice el mínimo caso; y gracias al cielo Shane salió sin decir ni una sola palabra.
Luego de unos minutos en silencio, noté que Glenn miraba con nerviosismo a Rick y este se mostraba indeciso, las miradas de todos estaban sobre mí.
− ¿Qué les ocurre?−pregunté casi en un murmullo.
−April.−comenzó Rick mirándome seriamente.
Oh, rayos ¿qué había hecho mal? Seguro me creían innecesaria ahora, tal vez querían echarme del grupo por ser una carga más; si era el caso, por lo menos tendría a Seine.
−Glenn volvió por ti luego de que te quedases atrás.−le interrumpió Hershell con seguridad. Mis piernas temblaron de nuevo y estoy segura de que me puse pálida, de reojo vi que Daryl fruncía el ceño y me miraba con atención.− ¿qué estabas haciendo?
No pude evitar sentirme aliviada de que no supiesen toda la verdad. No me gustaba mentir, pero si eso me ayudaba a estar en buenos términos con ellos, sería lo mejor.
−Quería darle un final sin tanto sufrimiento a ese hombre.−dije intentando sonar firme, aunque creo que me falló un poco pero supongo que funcionó.− Nadie merece morir así.
Silencio incómodo de nuevo. Daryl bufó un poco y entonces salió a toda prisa del lugar, algunos comenzaron a levantarse e hicieron lo mismo.
Recordé entonces a Seine ¿dónde se había metido? Al salir de la casa observé todo con detenimiento, debía admitir que era una hermosa granja y un buen clima, pero los acontecimientos le quitaban toda la magia, toda la paz y la tranquilidad que un lugar así traían.
Lo vi salir de su tienda para luego sentarse en el suelo. Me acerqué a él y me senté justo frente suyo, pero al parecer no le interesaba ni si quiera mirarme.
− ¿No vas a preguntar ni si quiera si estoy bien?−pregunté cortante, él alzó la cabeza y fue ahí cuando vi los golpes en su rostro.− ¿Qué carajo te pasó ahí?
−Tu novio Dixon fue lo que pasó.− se levantó rápidamente y comenzó a caminar a otro lado, quise seguirle, pero claramente no podría alcanzarle al estar en mi condición de tortuga.
¿Entonces porqué Daryl hizo eso? Está claro que no está muy bien estos días, lo de Sophia le afectó claramente, pero no veo otra razón para golpear a Seine.
Decidí ir a hacerle una pequeña visita a Daryl en su estúpido campamento improvisado. Ya era hora de que aclarásemos muchas cosas, y también debía disculparme con él por la forma en que le hablé antes de irse, aunque bueno, el debía disculparse primero ¿verdad?
Me dirigí a su campamento con lentitud, meditando con nerviosismo lo que le diría. Pero claro, lo que más me ponía nerviosa era la respuesta que daría ante el punto a aclarar sobre qué clase de relación teníamos.
Tan metida estaba en mis pensamientos extraños que no noté la mirada de Daryl fija en mí, solo cuando estaba frente a él me di cuenta.
−Daryl…−murmuré sintiendo mi rostro caliente gracias a los nervios, me mordí el labio repetidas veces antes de hablar−Lamento lo de hace un rato ¿ok? No quería sonar así de grosera pero, ya sabes…Dios, Daryl, todo esto es tan confuso, sin mencionar que hace unas horas estuve a punto de morir en un maldito y mugroso bar.
El guardó silencio y no paraba de analizarme con detenimiento. Junté mis manos frente a mí y comencé a jugar con las mangas del suéter blanco tejido que estaba usando.
−Sé que…−me mordí el labio un par de veces más.− Sé que te ha afectado mucho la muerte de Sophia, y lo entiendo, créeme que sí. Pero, Daryl, este grupo te necesita cerca de ellos ¿has visto cómo han peleado ahí dentro? Necesitan...necesitamos a alguien como tú de apoyo…Yo, necesito a alguien como tú de apoyo.
¿En serio había dicho eso en voz alta? ¡Mierda! Creí que solo se había quedado estancado en mi cerebro, no puede ser que sea tan estúpida y distraída. Miré escandalizada a Daryl, él se veía extrañado con mi confesión, su ceño fruncido se había ido, por lo menos.
−A-aunque bueno…−me apresuré a decir, presa de los nervios, tratando de desviar el tema.− Tú también me debes una disculpa por haberme hablado así.
Hice un puchero infantil y muy falso, desviando la mirada avergonzada por las tonterías que estaba haciendo en un momento como este.
−Eres terrible hablando con los demás estando así de nerviosa ¿sabías eso?−dijo de pronto, con un tono que no denotaba severidad.− Además, tu rostro se ha puesto casi como un tomate.
Daryl Dixon...Creo que este sí es el verdadero.
− Gracias por el cumplido, Dixon.−el hizo una mueca extraña y no pude evitar reír un poco, el parecía aún un poco fuera de sí, sin embargo, parecía estar muchísimo más tranquilo.
Quizá eran solo suposiciones mías, pero a mi parecer creo que a Daryl le hacía sentirse bien el poder ayudar a otros y que los demás lo tomaran como un miembro valioso en el grupo. Esto despertaba aún más mi curiosidad acerca de él, además de que tenía unas extrañas ganas de protegerlo, ok, eso sonó extraño pero así era.
− ¿Entonces…?−dije tratando de comenzar con el tema sobre nuestra relación, entonces inconscientemente agaché la mirada.− ¿Tú y yo…?
Dios, me sentía tan estúpida. Seguramente esas "muestras de cariño" no eran nada más que un juego, Daryl podrá ser reservado o lo que tú quieras, pero aún así era hombre y ellos tienen (al igual que nosotras) sus necesidades biológicas, aunque ellos al parecer necesitan más de "eso" que nosotras las mujeres.
−No me gustan las etiquetas.−dijo de pronto sin mirarme.− No somos unas jodidas latas de comida, pero si estás pensando la misma palabra que yo…
Volteo a verme con algo de seriedad pero aún así podía notarse que se encontraba mucho más relajado que antes.
−Entonces es un sí.
¡Eeen fin! Muchas gracias por todo, los quiero y espero que este capítulo les haya gustado.
Decidí hacerlo más corto y sin mucha acción para dedicarles su tiempo a Daryl y April, creo que les hacía falta...Y hasta creo que me faltó un poco más XD
En serio, espero les haya gustado el capítulo. Creo que tuve algunos errores por ahí, trataré de editar el capítulo rápidamente. Subí este capítulo hoy pues no quería demorarme más, además de que no estoy muy segura de sí podré la siguiente semana, ya saben, una que no trabaja en clase y debe apurarse con los apuntes si no quiere reprobar XD
¡Gracias por sus leer, comentar y seguir la historia! Esas tres cosillas son como mi alimento de cada día (¿?) XD
Tenga un bonito fin de semana y no tomen mucho alcohol ¿oki? xDD
