Bueno, aqui tienen otro capitulo de piratas
solo puedo decir que lo disfruten! Bye-bye!
Dc es de Gosho Aoyama
Capitulo 9: La princesa regresa a Tarmo.
-¡Soldados! ¡Detengan a los piratas y mantenga a salvo a los invitados! – Ordeno el Rey, señalando a los piratas con su dedo índice.
-¡Feather! - Gritó Shinichi mientras corría hacía Ran, pero Sonoko y Nami le prohibieron seguir. – ¡¿Por qué haces esto?
-Para despejar la cabeza de un capitán de cuarta. – Viendo a Kaito divertida.
Flash Back
-Escúchame bien Kid. – Ambos capitanes estaban con sus manos derechas en el cuarto de la chica. – Yo estoy del lado de Aoko, no del tuyo.
-¿Eso significa que me ayudaras?
-No. Eso significa que haré lo que ella me pida.
-¿Qué quieres decir? – Confundido.
-Que si ella me pide que la ayude a regresar contigo, lo haré, pero si me pide que la deje con Elrick y que quiere estar en Tarmo… Que así sea y mas te vale que no hagas nada tonto… Porque el destino se asegurará de que sufras las consecuencias
Fin Flash Back
-¡Feather! – Grita Aoko. – ¡¿Por qué?
-Aoko, debes ir con los demás – Rogó su prometido.
-No Elrick, no pienso irme sin respuestas. Y no pienso dejarte.
-Soy el Comandante de Tarmo, mi deber es quedarme.
-¡Pues yo soy la princesa y no pienso dejar solo a mi prometido! ¡Y fin del asunto!
-¡Vainilla! – Grita su gemela Pervinca, preocupada al ver que uno de los soldados logro desarmarla y tirarla al suelo.
-¡Ah! – Cierra sus ojos asustada al notar que venía el golpe final. Pero le pareció extraño que no ocurriera nada y al abrir sus ojos, se sorprende al ver el motivo. – G-Grisam.
-¿Estas bien Vainilla? – Le pregunto una vez que se encargo del soldado. – ¿No te hizo daño?
-E-Estoy… bien. – Sonrojada.
-Me alegra. – Su sonrisa hizo que la chica se sonroje más.
-Ten mas cuidado. – Alegó Akai al salvar a Yuuko de uno de aquellos soldados porque la chica se había distraído por una razón desconocida.
-Acabo de tener una visión. – Le informó preocupada. – Busca a tu capitán, su deseo hacía la princesa hará que cometa una locura.
-¿Qué clase de locura?
-¡Ve rápido! ¡Antes de que mate a alguien! – Le ordeno.
Kazuha estaba acorralada, era ella contra quince soldados, creyó estar atrapada cuando de un salto mezclado con giro, su capitana cruza la barrera humana y cayendo de pie al lado de su amiga, desenvaina su espada.
-No puedes usar tus poderes al menos que la situación sea crítica, así que te ayudare.
-Gracias Feather. – Y combaten.
-Nada mal para tu edad Jack.
-Gracias Jodie. – Ambos combatían en equipo, pero a la vez competían en… - Ya acabe con cuarenta.
-Y yo con cuarenta y dos – Acabando con dos de una.
Shinichi logro pescar a Aoko y ellos con el Rey Heiji, el hechicero Eisuke y el comandante Elrick corrían a uno de los refugios para dejar allí a la princesa y ver que los invitados y habitantes estuvieran a salvo. Pero al doblar una de las esquinas del enorme jardín principal, se detienen al ver que los esperaba Kaito Kid con Shiratori y Takagi. De inmediato Eisuke se uso de escudo para proteger a la princesa mientras los otros sacaban sus espadas.
-Kaito – Pensó la chica mientras veía al capitán.
-¿Por qué se van de la fiesta? – Preguntó Kaito con una sonrisa de burla. – Si se estaba poniendo muy interesante.
-Princesa, no se aleje de mí. – Rogó Eisuke.
-Está bien Eisuke-san.
-Acabemos con esto capitán. – Dijo Shiratori.
-Que hace tiempo que no nos divertimos como nunca. – Continuo Takagi.
-Adelante. – Ordeno el capitán y sus subordinados fueron con todo hacía el príncipe y el rey, Kaito les aviso que él se haría cargo del Comandante Elrick. Rápidamente lo ataco con su espada, pero él logro detenerlo fácilmente con la suya. – Buenos reflejos, merece que lo llamen Comandante.
-Gracias Kid, lo tomare como un cumplido. – Y mientras peleaban, también hablaban.
-Devuélvemela.
-Aquí entre nos. – Dijo mientras de un salvo esquivaba un ataque. – Le ofrecí a Aoko que canceláramos nuestro compromiso, pero ella quiso seguir.
-¡Mentira!
-La verdad duele, ¿Verdad? – Con una leve sonrisa divertida ante su enojo. No podía mostrarse de otra forma ante un pirata, por muy "cercanos" que hayan sido hace años.
-¡Ya basta! – Grita Aoko. – ¡Takagi, Shiratori y Kid! ¡Deténganse ya! – Pero no le hacían caso. – Por favor… -Esforzándose por no derramar lágrimas mientras pensaba en su tiempo con ellos en el barco, con cada uno de los miembro de Ice's Strong.
-Es inútil princesa. – Hablo el hechicero Eisuke. – Son piratas, jamás la escucharían. – Y creo un campo de protección alrededor de ellos – No salga del campo princesa. – Le pidió, sin dejar de estar frente a ella.
-¿Y te haces llamar pirata? - Preguntó Shinichi mientras derrotaba a Takagi, dejándolo en el suelo y antes de que el pirata se moviera, le roza el cuello con su espada.
-Esto es muy sencillo. – Dijo Heiji mientras le hacía lo mismo a Shiratori.
-No llegaremos a ningún lado. – Susurro Elrick después de que él y el capitán perdieran a la vez sus espadas, pero sin perder tiempo, sacaron entre sus ropas sus armas, apuntándose sin vacilar, sin perder concentración y sin apartar su mirada del otro.
-Entonces haga el favor de rendirse y entregarme a la princesa – Ofreció Kaito.
-Eres un idiota de primera. Yo quiero más que nadie la felicidad de Aoko y jamás podría oponerme a ella. Por eso, si ella me dice que quiere seguir con esto y volver a Tarmo… Lo haré, porque a diferencia de ti, yo si demuestro mi amor por ella.
-Elrick… - Susurro Aoko sorprendida.
-Aunque se… Que jamás me querrá como yo a ella… Aunque se… Que ella siempre… Siempre… Te tendrá a ti en su corazón… Kaito Kuroba.
-¿Cómo? – El capitán quedo sorprendido de sus palabras y de que haya descubierto su identidad.
-Vamos Kaito, te conozco de hace mucho… ¿Creíste que no me daría cuenta? Eres patético, un pirata patético y cobarde… Cobarde por no querer aceptar las cosas…
-¡Silencio! – Gritó cabreado y cuando aparece Akai, se oye el sonido del disparo.
-¡Maldición! – Maldijo Shuichi. – Esa bruja tenía razón. – Refiriéndose a Yuuko.
-Elr-… - Soltó la princesa atónica, sin creerse lo que veía, sentía que el aire le faltaba a sus pulmones por lo que su respiración era profunda y larga. – ¡ELRICK! – Grita como nunca antes al ver a su amigo de la infancia cayendo al suelo con una mano en el abdomen, lugar donde recibió la bala.
Rápidamente Heiji y Shinichi se acercaron al Comandante y suspiraron aliviados al ver que aún seguía vivo, pero si no lo trataban pronto, podría morir, por lo que Eisuke salió del campo rápidamente para curarlo, no sin antes ordenarle a la princesa nuevamente de que se quede allí dentro. Aoko estaba perpleja, fuera de lugar, mientras sus ojos sorprendidos no dejaban de ver como su amigo se cubría a si mismo y al suelo con su propia sangre y como era atendido por los poderes de Eisuke. Las lágrimas invadían su rostro mientras pensaba en el pasado, en el tiempo que estuvieron juntos, estudiando, jugando, pintando, como le había prometido que siempre estaría a su lado para protegerla y hacerla feliz etc. Y ahora… Vio como Akai le quitaba a su capitán el arma y como Takagi y Shiratori lo detenían, como se esforzaban por hacerlo despertar, de que se controlará. El odio y la furia no tardaron en apoderarla.
-¿Cómo pudiste? – Susurró para luego gritar – ¡¿COMO PUDISTE? – Sus palabras trajeron al capitán a la realidad.
-Aoko… - Susurro y al ver a Elrick en el suelo sangrando, se dio cuenta de lo había hecho y se maldijo como nunca antes.
-Atacaste a Elrick… - Continuo la princesa. Estaba cada vez más furiosa y sus manos formando puños. El odio puro se reflejaba en sus ojos. – ¡Atacaste a Elrick y eso JAMAS te lo voy a perdonar! ¡Te odio!... ¡TE ODIO KAITO! ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE POR EL RESTO DE MI VIDA! – Grita a todo pulmón y las lágrimas no paraban de salir.
Cada palabra estaba llena de odio y para el capitán, fueron como puñaladas que atravesaron su cuerpo y en eso se dio cuenta de las palabras de Feather: Mas te vale que no hagas nada tonto… O el destino se asegurará de que sufras las consecuencias.
-¡Capitán! – Gritaron Pervinca y Grisam para luego sorprenderse por lo que veían.
-¿Qué ocurre? – Murmuro con la cabeza gacha
-¡La capitana encuentra que las cosas se están complicando por lo que cree que es mejor que nos vayamos de una vez!
-Está bien. Akai, haz sonar la alarma para que sepan que nos vamos de una vez.
-Sí capitán.
-Lamento armar una fiesta e irme señores, pero… - Esforzándose por tener su mirada de póquer – Pero no quiero arriesgar a mis hombres y mujer.
-¿Cómo? – Exclamó Jack. – ¿Le disparaste al comandante?
-Sí, sí… ¿Es que acaso quieres que te lo escriba? – Apoyándose sobre un escritorio, se sentía el hombre más miserable del mundo.
-Se que no es el momento Kid. – Hablo Feather. – Pero… Te lo advertí, ahora te has ganado el odio de Aoko. – Y acto seguido sale del cuarto. – Las nubes profesan mala suerte. – Susurro para luego ver el oscuro mar. – Shinichi…
Era un claro día y se podía ver un barco navegando con majestuosidad. En el interior, en el cuarto del capitán, se podía ver a Elrick tendido, cubierto por las sabanas hasta la cintura por lo que se podría ver su abdomen cubierto por vendas. Se abrió la puerta y sonríe levemente al ver quien era.
-Buenos días Aoko.
-¿Estas mejor? – Preguntó preocupada.
-Mejor que nunca, tranquila… Soy difícil de roer.
-No es para reírse, podrías haber muerto.
-¿Quieres hablar de él?
-No quiero oír algo de él ni verlo por el resto de mi vida. – Seria y furiosa mientras lo ayudaba a comer.
-No es su culpa.
-¿Cómo que no lo es? ¡Por supuesto que si!
-Eres muy cabezota.
-¡Tierra la vista! – Oyeron.
-Hemos llegado a casa. – Susurro el joven con una sonrisa mientras veía como la princesa salía del cuarto corriendo.
Aoko corrió con una sonrisa de emoción hasta llegar a proa y mientras estiraba sus brazos, miraba maravillada la tierra que se veía a lejos… El reino de Tarmo… Su hogar.
-Finalmente en casa. – La emoción no cabía en ella. – Es hora de empezar de nuevo, adiós piratas, adiós vida de mar… Y adiós a Kaito Kid.
