Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.


Capítulo 10

Diez años atrás…

Solo falta dos días para nuestra boda. —Susurro Ranma muy cerca de los labios de Hiro y sus manos en sus mejillas.

Ambos estaban cerca de la orilla del mar a la luz de la luna que los reflejaba mostrando en sus rostros el gran cariño que se tenían. Se acercó para besarla con mucha delicadeza, pero sobretodo, con amor. Pegaron sus narices y mientras respiraban su aroma, guardaban ese día en su mente.

Yo no puedo esperar para que ese momento llegue. —Dijo Hiro viéndolo con mucha ternura. —Para estar juntos por siempre. —Susurro dándole un beso pequeño.

De que seas mía para siempre. —Dijo Ranma acercándola más tomándola de su espalda baja.

Ya soy tuya. —Dejo en claro. —¿O es que no te acuerdas cuando lo hicimos aquí mismo? —Rió Hiro.

Te pusiste muy berrinchuda ese día. —Sonrió Ranma con una pequeña risa.

¡No es cierto! —Exclamo dándole un manotazo en el hombro.

Ranma se alejó un poco al momento de recibir el pequeño "cariño" de su novia.

No quería hacerlo aquí, me daba vergüenza. —Sus mejillas se pintaron de color carmesí y Ranma la vio más encantadora que nunca.

Pero bien que aceptaste al final. —Se burló acercándose nuevamente y hundiendo su dedo índice en su mejilla.

No me quedo de otra. —Respondió quitando el dedo de su mejilla y alejándose.

Corrió hacia él y brinco para colgarse en su cuello y doblo sus piernas para estar en el aire. Ranma puso sus manos en su cintura para sostenerla y la beso. Amaba a esa mujer, siempre traía algo que lo sorprendía. Era dulce, encantadora, cariñosa, gentil, hermosa por dentro y por fuera, ¿Qué más podía pedir? Ella era la indicada para compartir toda su vida. Era su motor de energía para cada día, no quería ni pensar un momento en el que ella no esté a su lado. Si era necesario moriría por ella, pero sin su presencia no había motivo más de estar en este mundo. Dejo de besar y se sonrieron.

Quiero que siempre estemos juntos. —Dijo Ranma dándole un pequeño beso.

Ni la muerte nos va a separar… eso es una promesa. —Lo beso nuevamente como pactando esa promesa que cumpliría sin importar lo que pase.

¿Ya te puedo bajar? Pesas mucho. —Hablo con dolor y ella le dio una bofetada y la soltó.

¿Por qué siempre arruinas el momento? —Se molestó, pero en modo de juego.

¡No me asustes entonces! —Exclamo Ranma.

¿Por qué? —Pregunto Hiro confundida.

No quiero que hables de la muerte. —La abrazo como si fuera la última vez. —No sabría qué haría si no estuvieras conmigo.


Ranma estaba acostado en su cama con los brazos atrás de su cabeza, a pesar de la comodidad de su almohada. Abrió sus ojos y nuevamente soñó ese día. Se sentía mal porque él prometió no enamorarse porque iba ser imposible que otra mujer ocupara su lugar. No pudo evitar sentir algún sentimiento por Akane, pero nadie ocuparía el lugar de Hiro, pero tenía que seguir adelante. En esos momentos quería estar con ella. Pensar que ella aceptaría estar con él cuando parece que no quiere nada de él.

¿Tanto la asusto estar a punto de morir por su culpa? Él también se asustó, por un momento sintió perderla, perder a otra persona importante. Cuando el doctor le dijo que se iba a salvar suspiro de alivio. Ella no merecía morir, tenía un hijo que no podía dejar solo. Con ese pensamiento quiso ofrecerse para cuidar al niño. Se sintió extraño al estar con él, por un momento pudo sentir que estaba jugando con su hijo. Ese día pudo olvidar todo y disfrutar y divertirse como nunca. Jugo como si volviera ser niño y fue por eso que decidió pedirle a Akane que él podía ser su padre, aunque ya lo había decidido antes de saber que Akane no era su hermana. Cuando se enteró, ese sentimiento fue aún más fuerte de querer estar con ella y poder formar una familia, una que siempre soñó y pensó no tener. Lo tenía muy cerca, hasta que Akane dijo que no quería estar con él y eso lo tenía ahí, acostado en su cama con una depresión que no tenía o sentía desde hace un buen rato.

Escucho que alguien tocaba su puerta lo cual era extraño, todos salieron y sabía que él estaba solo, al menos que fuera Hiromi. Abrió y se asombró de ver a Akane. Estaba tan hermosa con su vestido verde de encaje que era pegado a su cuerpo mostrando todas sus curvas. Sus manos temblaban y no aguantaba las ansias de acariciarla y llevarla a su cama.

—Akane ¿Qué haces aquí? —Pregunto Ranma con un poco de nerviosismo.

Akane puso sus brazos alrededor del cuello y Ranma no hizo nada por alejarla.

—Dime, ¿Aun estas dispuesto hacer realidad tu sueño erótico? —Pregunto Akane cerca de sus labios.

Ranma puso sus manos en su cintura y la acerco más. ¿En serio le pedía eso? Todo le vino a su mente, aquel sueño en donde ellos se besaban, tocaban y acariciaban con tanto esmero.

—Estoy dispuesto a eso y mucho más…—Sonrió Ranma y cerró la puerta con llave para que nadie los interrumpieran.

—¿Qué quieres que te haga? —Pregunto Akane entre besos mientras él encaminaba Akane hacia la cama.

—Lo que tú quieras. —Le susurro de manera sensual. —Seré tu esclavo si es necesario.

Beso sus labios con desesperación mientras la sentaba en su cama y después empujándola para caer encima de ella sin aplastarla. Acariciaba sus perfectas piernas y las enrollo en su cintura para que ella sintiera lo que le provocaba desde hace un tiempo. La miro a los ojos y sintió algo familiar, pero no le dio importancia, solo importaba sus labios carnosos. Toda depresión y tristeza se fue desde el día en que le grito en la playa y solo esperaba no volver a intentar quitarse la vida porque ya tenía a alguien o más bien, a dos personas por quien vivir.


Se encontraban desnudos entre las sabanas mientras se seguían besando, pero esta vez con más calma. Akane estaba encima de Ranma en medio de sus piernas. Ranma movía sus manos delineando y tocando todo el cuerpo de Akane sin ninguna intención de detenerse. Simplemente era perfecta, era un hecho de que quería estar con ella para siempre. Hace años que no disfrutaba algo así y no contaba lo sucedido en esa fiesta que solo recordarlo hacia que tuviera ganas de matar a Ryoga. Pero eso ya no importaba, lo estaba disfrutando y eso era lo que contaba. Puso su brazo alrededor de su cintura y en la otra entrando su cabello para voltearla y quedar encima de ella pegando sus cuerpos directamente. Tomo una de sus piernas y la levanto mientras la acariciaba de arriba hacia abajo. Sus besos eran el mejor remedio o medicamento para que toda su tristeza se fuera y entrara en un mundo llena de gloria.

Akane no podía estar más que extasiada de todo lo que Ranma era capaz. Cuando era Hiro siempre fue delicado y pensándolo bien, sus encuentros eran muy aburridos. Ahora tenía más confianza de que volvía loco a Ranma y sacaba su lado más salvaje. Fue perfecto para ella y esas manos que aun la tocaban hacia que su cuerpo se estremeciera y podía estar así muchas horas más. Puso sus manos en sus mejillas para separarse un poco y que la viera a los ojos. Tenía que pensar en cómo decirle la verdad, ahora era el momento. No podía seguir escondiéndolo. Primero empezaría por lo que sucedió hace tres años y que Hiroki era su hijo.

—Puedo estar así toda mi vida. —Susurro Akane cerca de sus labios y él le correspondió con un pequeño beso.

—Yo te amo. —Dijo volviendo a besarla. —Te amo, Hiro. —Alcanzo a decir entre sus labios.

Akane agrando los ojos y se asustó ¿Ya lo sabe? ¡Marintia se lo debió haber dicho! Pero ¿Por qué no le dijo nada?

Ranma se dio cuenta de lo que dijo y abrió los ojos y vio que Akane también tenía abierto los suyos. Separo sus labios con lentitud y él se levantaba con mucha lentitud hasta quedar a lado de ella con la mirada aun de espanto. ¿Qué había dicho? ¿Le dijo Hiro? ¿Por qué?

Akane estaba sin moverse y con la misma cara de Ranma. Subió la sabana para tapar su cuerpo sin dejar de mirar el techo y esperando que él dijera algo.

Ranma también esperaba que hablara. Pero lo que le dijo es lo peor que le puedes decir a una mujer con quien quieres empezar una relación sin importar que con quien la confundió fuera su esposa muerta.

—No importa. —Hablo Akane.

Ranma volteo a verla girando la cabeza con velocidad. ¿En serio?

—Yo te dije que me podías decir Hiro hace tres años. —Vaya manera de empezar el tema.

—¿Qué? —Pregunto confundido. Se levantó un poco para verla y ella lo miraba sin moverse de su lugar.

—Hace tres años fuiste a una fiesta que son como citas express. —Comenzó a hablar.

—¿Fue Ryoga quien te dijo eso? —Pregunto molesto.

—No, se lo dijo a Ukyo y… ¡No cambies el tema! —Exclamo molesta sentándose en la cama. —Ryoga le pago a Ukyo para que yo tuviera sexo contigo. —Confeso. —Era la chica del vestido negro y mascara negra.

Fue entonces cuando Ranma comenzó a recordar esa noche. Al día siguiente le dolía la cabeza como nunca antes y le reprochó a Ryoga por mucho tiempo por no respetar su decisión. Tuvo que disculparse con Hiro cada tres horas durante un año, más los intentos del 64 al 85 de suicidios que fue el año más demandante. Ranma miro a Akane y era cierto, no vio su rostro, pero su voz era la de ella.

—¿Eso quiere decir que no es la primera vez que tenemos intimidad? —Pregunto Ranma asombrado.

—No es la primera vez. —Respondió sentándose en la cama. —Pero… tengo que decirte que…

Sus palabras se detuvieron cuando escucharon un disparo. Ambos se asustaron y rápido se vistieron, para que nadie sospechara porque lo suyo era un secreto. Ante los demás seguían siendo hermanos. Ranma salió primero y lo que encontró fue a su primo o más bien hermano con una pistola en la mano y su tía en el suelo. Quedo en shock, no lo podía creer.

Shinosuke no dejaba de ver a su mamá ¿Qué es lo que había hecho? Fue cuando sintió la presencia de Ranma y su respiración comenzó agitarse.

—Ranma…—Susurro Shinosuke. —Juro que no es lo que tú crees.

Ranma no sabía que responder, no dejaba de ver a su tía que estaba tirada en el suelo. Akane llego y sus ojos se agrandaron y luego miro a Shinosuke. Se acercó a Yashiro y se puso de rodillas para verla.

—La bala apenas le roso la parte derecha del cráneo. —Observo Akane tocando la herida y manchando su mano. —Pero…

—Estábamos forcejeando y disparo hacia arriba y del susto ella se golpeó con la punta del buro. —Explico Shinosuke con la mirada perdida.

La ama de llaves llego y solo puso las manos en su boca por el impacto de lo que miraba.

—¡Hiro llama a una ambulancia! —Ordeno Akane. —¡Sigue viva!

—Sí, señorita. —La ama de llaves se fue corriendo.

Akane miro a Ranma y fue cuando él reacciono y la vio a los ojos.

—Yo no quería dispararle. —Susurro Shinosuke.

Akane se levantó y puso su mano en su hombro para que supiera que estaba con él.


Toda la familia estaba en la sala de espera, incluso Xiam-Pu y Ukyo que se encontraban en una esquina a lado de Akane. Ranma estaba sentado al lado de su madre que estaba muy angustiada por su hermana. Shinosuke estaba sentado enfrente de Ranma y su tía. Sus manos temblaban por el miedo de que le sucediera algo a su madre y era por su culpa. Sin embargo, no quería mirar a Ranma, le daba vergüenza decirle lo que su mamá hizo. Pero tampoco lo podía mantener en secreto porque lo convertiría en su cómplice. Cuando la esposa de Ranma murió no podía mentir de que disfrutaba el sufrimiento de su primo, aunque debía hacerse la idea de que era su medio hermano. En este caso Hiro fue la victima de su madre. Podía entender ahora lo que puede sentir perder a un ser querido. Tenía a su esposa a lado y no pudo evitar poner su mano en la de ella, pero sin voltearla a ver. Kasumi se sorprendió de ese afecto, jamás lo había hecho y ella le correspondió poniendo su otra mano arriba de la de él. Se sintió tranquilo al sentir su mano y solo sonrió levemente.

Akane mira de vez en cuando a Ranma al igual que él a ella. No pudo decirle la verdad, pero debía hacerlo porque no podía esperar mucho tiempo para decírselo. Quería estar a su lado, pero nadie podía sospechar. El doctor salió y todos se acercaron a él y lo que les dijo los dejo impactados. Pero sobretodo, al estar un arma de por medio tenían que dar aviso a la policía. Al escuchar eso Shinosuke, se asustó aún más.

Después de un rato, cuando Shinosuke entro al cuarto de su tía, Akane se acercó a Ranma y le pidió que hablaran. Se alejaron un poco de ellos para poder hacerlo, pero además Ukyo venía con ellos.

—¿Tú crees que proceda algo aun en el estado de esa mujer? —Pregunto Akane a Ukyo.

—No tengo idea, porque aquí es diferente. —Respondió Ukyo. —Pero, tú tía no puede hablar por su estado vegetativo.

—Y puede que se quede así para siempre. —Opino Ranma.

—El problema aquí y esto también implica en este país, es que el arma fue tocada por Shinosuke. —Dijo Ukyo con preocupación.

—Pero lo que sigo sin entender es porque estaban forcejeando con un arma. —Dijo Ranma con una voz pensativa. Fue hasta que se dio cuenta. —¿Esa no será el arma con la que te dispararon?

Akane no le dio tiempo de decir algo porque Ranma se acercó a Shinosuke con una mirada furiosa. ¿Ellos tenían algo que ver? Si era sí, no les iba a perdonar. Estuvo a punto de perderla por su culpa y eso era algo que no podía perdonar. Sin embargo, se detuvo cuando unos hombres vestidos de negro se acercaron a él y Ranma se detuvo y se quedó sin palabras cuando les pidieron que los acompañaran, refiriéndose a él y Akane que fue quien los había encontrado.


Akane entro a la habitación de Yashiro en donde ella estaba quieta y boca arriba, mirando hacia el frente. Cuando escucho que alguien abrió la puerta ella despertó. Por dentro sentía odio por haberle quitado todo y ahora que no se podía mover no podía hacer absolutamente nada para matarla. Fallo en Ranma, pero cuando lo giro fue mejor para ella. Intento hacer una sonrisa y Akane se dio cuenta. Daba miedo esa sonrisa, como el de una película de terror, pero eso no la intimido. Akane se acercó a ella y le dio una sonrisa aún mejor que la ella.

—Me da gusto verte así, aunque se escuche feo. —Hablo Akane. —Pero ya no importa ser buena o mala.

Akane le quito el respirador y ella empezó a sentir que le faltaba aire.

—Pero, no tuve que mover ni un solo dedo para vengarme por lo que me hiciste. —Siguió Akane acercándose aún más a su rostro hasta estar a unos centímetros de su nariz.

Yashiro abría la boca para poder tomar aire, su rostro se ponía morado.

—¿Sabes por qué? Porque Hiro me lo pidió.

Yashiro agrando los ojos.

—Así es, ella está viva… y la tienes enfrente de ti. —Alzo un poco más la voz que era una de dolor y furia.

Yashiro intento hablar, pero sus ojos mostraban coraje y maldecía no moverse para matarla en ese momento.

—Quien creería que terminaras así. —Se alejó de ella. —Pero no soy asesina. —Dijo poniéndole el respirador. —Si murieras seria la gloria para ti, por eso te dejare viva para que sufras por todo lo que me hiciste y eso incluye a mi hijo que no pudo pisar este mundo por culpa de tu ambición y me alegra que tu hijo no sea como tú.

Akane iba a salir, pero escucho unos murmullos.

—T…t…te…o…dio. —Intento hablar.

—Yo también. —Sonrió Akane y salió de la habitación y esperaba no volverla a ver nunca en su vida.


Había pasado un mes y no había mejoría en Yashiro. Sin embargo, a pesar de no haber cargos contra Shinosuke no funciono para que lo dejaran en libertad, aunque aún no lo pasaban a prisión y solo se encontraba detenido en una de las celdas de las oficinas.

Akane entraba a la habitación en donde la esperaba Ranma y cuando llego a él lo abrazo y lo beso. Si se pregunta si le ha dicho la verdad, no se lo ha dicho. Todo el relajo que había pasado hizo que se retrasara más y eso le preocupaba. Pero siempre que sentía los besos de Ranma y más por su cuello y hombro se le nublaba la mente. Sus encuentros habían sido muy frecuentes, pero para que nadie sospechara tuvieron que tomar otra habitación en el hotel para verse y que nadie los interrumpiese.

—¿Nadie te siguió? —Pregunto Ranma divertido mientras bajaba el cierre del vestido de Akane.

Akane solo rió y lo beso mientras le acariciaba la espalda y comenzando a desvestirlo.

Después de una hora y media, Akane entraba a la habitación donde se quedaba sus amigas y se sorprendió de ver a Ryoga y Ukyo conversando, pero por estar distraída dejo emparejada la puerta.

—¿Qué sucede? ¿Por qué me miran así? —Pregunto Akane consternada por las caras de ambos.

—Ya se la verdad. —Hablo Ryoga.

Akane suspiro y miro a Ukyo.

—Es que, si no lo hacía, tu no lo ibas hacer. —Se defendió Ukyo.

Ryoga no dejaba de verla y se acercó a ella lentamente para abrazarla con fuerza.

—Hiro. —Susurro mientras lloraba.

Akane correspondió al abrazo, se sintió un poco liberada, pensaba que entre más personas de su confianza sabían era un peso menos. Pero faltaba el más grande de todos. Sin embargo, Ranma caminaba hacia la habitación porque a Akane se le había olvidado el bolso y fue a llevárselo. La puerta estaba abierta, solo un orificio, pero escucho la voz de su hermano.

—Tienes que decirle la verdad a Ranma. —Sugirió Ryoga. —Pero, no la que me dijiste en la playa. De que tú habías sido la persona con quien Hiro choco esa noche.

Ranma agrando los ojos. Abrió la puerta y todos voltearon. Akane se tensó, pero esperaba que no hubiera escuchado.

—Fuiste tú. —Dijo Ranma en voz baja y sin dejarla de ver.

Akane y Ryoga miraron el rostro de Ranma, nunca habían visto esa mirada, pero sentían miedo. Lo había perdido, ahora si lo había perdido para siempre. Debió haberle dicho la verdad desde un principio, pero no lo hizo. Fue dejándolo hasta que él se enteró de la peor manera y además de que Akane choco con ella, era al revés. Sin embargo, la cara de Ranma se relajó y suspiro.

—No, Akane. —Hablo Ranma. —Alguien provoco el accidente y tú solo fuiste una víctima.

Todos estaban asombrados, ¿Cómo lo supo?

—Siempre lo supe. —Confeso Ranma con una mirada triste. —Fue una de las razones porque quería morir. No supe protegerla y mi único castigo era la muerte.

—¿Por qué no me lo dijiste? —Pregunto Akane. —Me dijiste que culpabas a esa mujer de su muerte.

—Porque prometí no decir nada hasta encontrar al culpable. —Respondió en tono serio. —Hace años me di por vencido, pero después de todo lo que paso, estoy seguro que fue Shinosuke y mi tía. —Los nombro lleno de coraje.

—Fue mi tía, no Shinosuke. —Aclaro Akane.

—¡Tu no conoces como es, Akane! —Alzo la voz Ranma. —¡Tengo más años conociéndolo!

—¡Yo lo conozco los mismos años! —Exclamo Ryoga. —No creo que él lo haya hecho, de mi tía si te lo puedo creer.

—¡Él no estaba cuando le dispararon a Akane! —Grito Ranma frunciendo el ceño.

—¡No estaba porque se encerró en su cuarto! —Grito Akane.

Ranma guardo silencio y miro a Akane aun con el ceño fruncido.

—Cuando salí de tu cuarto, después de leer las cartas. —Relataba Akane. —Vi que Shinosuke lanzo una copa que tenía en la mano y se encerró. Le toque, pero me dijo que lo dejara solo.

—Cuando sucedió lo del disparo, fui a buscarlo. —Hablo Ryoga. —Y él aún estaba encerrado porque le gritaba para que abriera y no respondió hasta que le dije lo que le paso a Akane y fue cuando él abrió la puerta.

—¿Entonces por qué mi tía culpo a Shinosuke? —Pregunto Ranma.

—¡¿Qué?! —Akane se acercó a Ranma. —¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué le hizo eso a su propio hijo? ¡Esa maldita es una bruja!

Empujo a Ranma y se fue de la habitación. Xiam-Pu salió del cuarto del fondo con Hiroki en brazos que además venia llorando.

—¿Qué son esos gritos? —Pregunto Xiam-Pu molesta. —Justo cuando lo dormí despertó con sus gritos.

—Perdón. —Se disculpó Ranma.

Ranma se acercó a Xiam-Pu y lo tomo para arrullarlo, lo cual asombro a todos. Más cuando le decía cosas para calmarlo y la sonrisa que formaba cuando lo miraba. Ranma se dio cuenta de las miradas de ellos.

—¿Por qué me miran así? —Pregunto Ranma un poco confundido.

—No, por nada. —Respondieron los tres al mismo tiempo.

Ranma prefirió no prestarles atención y concentrarse en dormir a Hiroki que se había calmado un poco.

Akane regreso y se miraba agitada.

—Me hablo Marintia y quiere que vayamos a tu casa. —Dijo Akane mirando a Ranma.


Estaban en la oficina de la casa de los Saotome y Marintia estaba sentada en la silla del escritorio y enfrente tenía una cámara.

—¿Qué sucede? —Pregunto Ranma que estaba ha lado de su tía. Al igual que todos los demás que eran Ryoga, Akane, Ukyo y Xiam-Pu.

—¿Pensé que ya te habías ido? —Pregunto Akane con dureza.

—Ya lo iba hacer, pero hace un mes puse una cámara en la habitación de Yashiro. —Explico —Olvidé que la había puesto y por los días, pensé que se había descargado, pero no fue así. Yo siempre sospeche que ella había estado involucrada en lo de…

—¿En lo de qué? —Pregunto Ranma.

—Solo mírenlo. —Decidió no decir hasta que ellos lo vieran.

Fuiste tú. —Susurro Shinosuke. —¡Sabía que había sido tú!

Entro sin cerrar la puerta y agarro a su madre del brazo.

¿Por qué llegaste a esto? —Le grito cerca de su cara.

¡Por tu bien! —Respondió. —¡Todo el dinero debió ser para nosotros! ¡No para esa y el mocoso!

¡Hablas de mi hermana y mi sobrino y no voy a permitir que le hables de esa manera! —Los defendió.

¡Yo soy tu madre! —Reclamo Yashiro. —¡Por eso me encargue de matar a Hiro y a su hijo para que tu fuera el único!

Cuando Ranma escucho eso se quedó impactado y su cuerpo se congelo ¿Hijo? No entendía lo que decía.

¿Qué? —La palabra apenas y salió de su boca.

¡Así es! —Acepto su delito. —Ranma si puede tener hijos, pero tú no puedes…

¡Hiro lo supo porque quedo embarazada! —Siguió Yashiro. —Por eso corte los frenos de su carro para matarla y a su estúpido hijo.

Después de eso, Ranma ya no escuchaba lo demás. Hiro murió con un bebe en su vientre y era de él. Tanto tiempo pensando lo contrario y sobretodo que la alejo de él porque no podía darle lo que más quería. Si no hubiera pasado esto, ella aun estaría con él y con un hijo o más. Quería hablar y solo decía cosas que no formaba ninguna palabra.

¡Lamentablemente! —Reprocho. —Y aunque me hubiera quedado con todo no te iba a dar nada. Ese era el plan que Akane y yo teníamos, ¡Quedarnos con todo! Y dejarlos a todos ustedes fuera de este lugar. —Sonrió Shinosuke. —¡Dame la pistola!

Ranma reacciono al escuchar eso último. Miro a Akane y ella estaba un poco nerviosa y miraba hacia otro lado que no fueran ellos.

—No te preocupes Ranma. —Hablo Marintia. —Mi hija en ocasiones dice cosas horribles, pero es cobarde y no lo hace.

¡No te la daré! —Se negó Yashiro.

Hasta que la levanto y disparo.

Marintia apago la cámara.

—Esto puede servir para que Shinosuke salga libre. —Dijo Ukyo con una sonrisa.

Ranma seguía sin creerlo, él si podía ser padre. Tantos años de sufrimiento y la causante vivía en su mismo techo. No dejaba de pensar en Hiro y su hijo que nunca pudo conocer, un bebé que nunca pudo tener en sus brazos, un beso, verlo caminar y crecer. En estos momentos tendría diez años y trataba de imaginarlo, pero le dolía aún más. Salió de la oficina, no quería que lo vieran llorar y mucho menos Akane. Cuando salió fue cuando Akane se destrozó y cayó en brazos de Ukyo comenzando a llorar.


Ranma estuvo presente cuando se llevaban en silla de rueda a su tía del hospital. La miraba y tenía tantas ganas de matarla por todo lo que le había hecho a su esposa y su hijo. Yashiro lo miro e intento sonreír, pero no pudo, aun así, Ranma entendió y sabía que se burlaba de él.

—Espero que te pudras y jamás te muevas. —Dijo Ranma con desprecio.

Nodoka estaba llorando, aun no podía creer lo que su hermana había hecho. Vio que quería decir algo y Ranma solo sonrío porque no iba a poder.

—E…e…sta… vi…—Sus palabras quedaron ahí porque no pudo terminar por lo difícil que era.

Ranma quedo confundido, pero no importaba y se fue porque ese día iban a leer el segundo testamento.


Todos estaban en la sala de junta del hotel en donde toda la familia, incluso Nabiki que fue por petición de la abuela se encontraban sentados y en la silla principal se encontraba el notario con los dos folders que había hecho la abuela. El notario abrió el primero.

—Este es para Ranma Saotome y dice… Si mi nieto Ranma es el que me dio a mi primer bisnieto quiero expresar que estoy orgulloso de él y sé que hará un gran trabajo al mando del legado que he dejado para todos ustedes…

Siguió hasta terminar, despues tomo el segundo folder y fue ahí en donde Nabiki se tensó un poco, era la hora de la verdad.

—Este es para Shinosuke Saotome y dice… Si mi nieto Shinosuke es el que me dio a mi primer bisnieto quiero expresar que, a pesar de no ser tan unidos, siempre te quise y fuiste importante para mí al igual que Ryoga y Ranma, — Al escuchar eso Shinosuke no evito que una lagrima saliera, tantos años creyendo que su abuela nunca lo quiso y todo porque su madre así se lo decía. —Incluso para mi nieta que lamentablemente no conocí.

Todos se quedaron impactados por lo que decía, incluso Akane.

Y a pesar de que murió antes de que yo falleciera, pude sentir el dolor de haberla perdido…

—¡¿Qué significa esto?! —Se levantó Ranma de su asiento y miro a Akane. —¿Cómo que murió antes de que mi abuela falleciera?

Shinosuke…—Siguió el notario. —Si tu madre está a tu lado, me va a doler decirte, pero ella se encargó del accidente de Hiro y Nabiki…

Ranma miro a Nabiki al igual que Shinosuke.

—Yo iba con ella en el carro. —Confeso Nabiki.

Nabiki me dijo lo que mi hija Yashiro hizo, y sin darte cuenta te encontraste con mi hija Marintia a la que extrañe tanto…—Marintia se imaginaba la voz de su madre y no evitaba llorar. — Por eso alcance a cambiar este testamento antes de morir, Nabiki agradezco que hallas salvado a Hiro en ese accidente y habérsela entregado a Marintia para que la protegiera.

Todos se quedaron impactados incluso Ranma, ¿Había entendido bien o mal lo que había escrito su abuela? Miro a Akane y estaba impactada. Shinosuke estaba en shock, ¿Su hermana muerta? ¿Había entendido que ella era Hiro? Nodoka solo estaba sin habla y sin dejar de ver a Akane.

Akane miro a Nabiki y se levantó.

—¡Ella lo sabía, Nabiki! —Exclamo Akane.

—Entonces tú también lo sabias. —Susurro Ranma aun sin creerlo. Akane lo miro y no sabía lo que sus ojos querían expresar.

—Si. —Afirmo Akane bajando la mirada. —Pero…—Su mano fue hasta su brazo, pero él la alejo.

—Por eso ocultabas desde un principio que tenías un hijo…—Siguió hablando. —No querías que supiera que estuviste con otro hombre y por eso fingiste ser otra. —Dijo con los ojos llorosos.

—¡Te equivocas! ¡Yo no lo sabía!

—¡Claro que lo sabias! ¡Y como yo no te podía dar hijos preferiste irte con otro u otros más porque te gustaba eso ¿No? Además, te volviste una alcohólica... Hiro si murió en ese accidente para mí y solo eres una copia repugnante. —Dijo todo eso con un gran desprecio.

—¡Ranma te equivocas! Tú eres…—Grito Ryoga.

—¡Déjalo Ryoga! —Interrumpió Akane. —Déjalo así.

Todas las palabras que le dijo le dolió, pero lo conocía bien, nada hará que cambie de opinión. Agarro su bolso y le pidió a Ukyo que viniera.

—Espero no volverte a ver nunca en mi vida. —Dijo Ranma antes de que ella saliera.

—¡Ranma! —Exclamo Nodoka.

—Esa era la idea. —Concluyo Akane y salió de la sala.


Akane agarro una botella y caminaba hacia el cuarto con lágrimas en los ojos.

—¡Más les vale que empaque sus cosas porque hoy nos iremos! —Grito Akane encerrándose.

Se tiró en la puerta llorando y recargando su cabeza hacia atrás para mirar el techo. No quería que la escucharan llorar, pero era inevitable por el dolor que sentía en esos momentos. Jamás había sentido haberlo perdido, y ahora él la prefería muerta. Eso es peor que un cuchillo en el corazón, aunque así era. Abrió la botella y la trago, prefería emborracharse y morir en el intento. Se sentía mareada, sabía que se le estaba subiendo y era mejor dormir para olvidarse de todo.

No se había dado cuenta de que su hijo dormía en su cama y cuando vio a su mamá bajo de la cama con dificultad, pero lo logro sin lastimarse. Se acercó a ella y se puso en su regazo haciendo que Akane se asustara.

—¿Por qué lloras mamá? —Pregunto Hiroki.

Akane solo sonrió y lo abrazo dejando la botella aun lado.

—Porque mamá se portó muy mal y la castigaron. —Le susurro dándole un beso en su cabeza y abrazándolo un poco más.


Shinosuke entro a la oficina, saco su celular y cerró la puerta con seguro. Ya habían pasado tres años desde que se leyó el testamento de su abuela y todo estaba…tranquilo, pero tenso. Esperaba la llamada y estaba impaciente. Su matrimonio estaba mucho mejor, a pesar de que le pidió perdón a Kasumi y también le dijo que buscara a otro hombre que pudiera darle hijos, pero ella no quiso porque igual lo quería, así como era y como no quería cometer el mismo error de Ranma, prefirió dejarlo así y disfrutar de la mujer que amaba. El teléfono sonó y contesto.

—Hola…—Hablo Shinosuke desesperado. —¿Cómo estás? ...Me da gusto que estés bien. —Dijo con una sonrisa. —Sabía que lo primero que preguntarías era por ese idiota… Volvió a ser el mismo después de que supuestamente falleciste. A excepción de que él ya no ha intentado morir y se encarga del hotel… ¿Quieres que te diga por qué?... Ryoga le dijo que tu hijo también era de él y hubieras visto como se puso. Fue a buscarte a España, pero no estabas. Curiosidad ¿A dónde te fuiste? —Shinosuke sonrió. —¿Y estas…? — Shinosuke rió. —Eso explica porque Ryoga se fue el mes pasado de viaje a ese lugar. —Dedujo que fue por Ukyo. —Sabes, él te ha buscado, pero estos días lo he mirado un poco triste, creo que ya se resignó…¿Tú crees?

Shinosuke escucho que alguien llego

—Tengo que colgar, creo que llego mi esposa y no se te olvide enviarme una foto, los quiero ver. —Termino la llamada y salió de la oficina y vio que era Ranma lo cual le sorprendió.

—¿Qué haces aquí? —Pregunto Shinosuke.

—Vine a comer rápido. —Respondió Ranma. —Tengo que volver a trabajar.

—¿Ranma no crees que te estas exigiendo demasiado? —Pregunto Shinosuke preocupado. —Porque estuve a cargo del hotel y no trabajaba demasiado.

—Eso explica el mal funcionamiento que tuvo hasta hace tres años. —Contesto Ranma alzando una ceja.

—Sabes que no es cierto. —Respondió ofendido. —Tu eres el problema.

—Si así es para olvidar a mi esposa y mi hijo lo seguiré haciendo. —Dijo bajando la mirada.

El celular de Shinosuke vibro y vio que era un mensaje, cuando lo abrió no evito sonreír. Ranma se dio cuenta de la sonrisa que puso su hermano.

—¿Por qué esa sonrisa? —Pregunto. —Con que me digas que te mensajeas con una mujer que no es tu esposa, te mato.

—Si lo supieras, si te dolería. —Cerro su celular y se fue. —¿No vas a venir a comer? —Grito desde el comedor.

Ranma solo suspiro y lo siguió.


Shinosuke caminaba por los pasillos de las habitaciones llegando a una que no pisaba hace tiempo. Toco la puerta y una mujer le abrió.

—Shinosuke. —Hablo Akane y lo abrazo.

Shinosuke entro, pero sin cerrar la puerta.

—Vez que la habitación no ha cambiado. —Sonrió Shinosuke.

—Si. —Suspiro Akane. —Se me hace raro venir muy fresca y este calor no lo extrañaba mucho. —Akane venía con un vestido verde de tirantes y cuello recto y la falda llegaba a la mitad de sus muslos. De largo era hasta los tobillos, pero a partir de la cintura estaba forrado de tela del mismo color, pero transparente.

—Estuviste en China lo cual me sorprende.

—Primero en Francia, solo me iba a quedar poco tiempo, pero descubrí lo que te había contado y me quedé un año. Después otros dos en Inglaterra y dos meses en China.

—¿Saldrás en la noche? —Pregunto Shinosuke.

—Sí, le haremos una fiesta de despedida de soltera a Xiam-Pu. —Explico Akane. —Es una tradición occidental. Por eso quería que…—Miro a la sala y después a la puerta que estaba abierta.

—No están. —Dijo Akane con pánico.

—¿Estaban ahí? —Pregunto Shinosuke igual de asustado.

Salieron corriendo para buscarlos.

En la puerta del hotel que conducía a la playa, venia un niño de más o menos seis años y al bajar un escalón se detuvo para cargar a una niña con cabello rubio castaño largo de más o menos tres años.

—¡Vamos Hiromi! —Dijo el niño. —Te quiero mostrar la playa y veras que lo encontraremos. —Tomo de su mano y salieron corriendo hacia el mar.

Un poco más adelante, en la terraza del bar se encontraba Ranma con un vaso pequeño de sake mientras observaba el mar. Tal vez Shinosuke tenía razón, necesitaba relajarse un poco. Pero cuando estaba solo no evitaba pensar en ella. Fue un idiota, no supo escucharla en el momento y así no se hubiera ido con su hijo. Después de que Ryoga le dijo como fue, se sintió mal y quiso llorar por lo imbécil que fue con ella. Él era el repugnante y no ella. La busco y no pudo encontrarla, ni a su hijo. Pensar que ese niño era su hijo hacia que más se deprimiera y solo recordaba los momentos en el que estuvo con él. Era su castigo, tanto que exigió que le devolvieran su felicidad y así fue, pero lo dejo ir.

Miro a la playa y no había nadie y eso que era el momento del atardecer. No evito recordar cuando ella le grito para que no se ahogará en el mar. No evito sonreír levemente. De repente visualizo a dos niños, estaban muy lejos, pero le llamo la atención por una extraña razón. Vio hacia los lados y no miro a un adulto. No estaban cerca de la orilla, pero igual se podían acercar y estar en peligro.

Shinosuke se separó de Akane y él fue a la playa y no tardo en ubicarlos. Akane le había enviado una foto de ellos antes de encontrarse con ella y rápido fue hacia ellos.

Ranma seguía viendo que hacían. Se habían sentado en la arena y comenzaron a jugar con ella. Además de que ellos no vestían como si vinieran a la playa. La niña tenía un vestido blanco con flores rosas y amarrado con un listón del mismo color de las flores. Él niño que su cabello era oscuro, tenía camisa de cuello de tela verde y pantalones de color caqui que le llegaban a las rodillas. Fue cuando vio a Shinosuke acercándose a ellos lo cual le extraño mucho. Se puso de rodillas junto a ellos, después agarro de brazos a la niña y tomo de la mano al niño.

Shinosuke llego a la recepción en donde se encontró con Akane que venia de la puerta principal y cuando vio a Shinosuke y sus hijos corrió a ellos.

—¡Hiroki! ¡Hiromi! ¿Por qué te llevaste a tu hermana?

—Es que quería mostrarle la playa y jugar en la arena. —Respondió Hiroki.

—Iré a limpiarle las rodillas. —Dijo Akane agarrándolo de las manos. —¡Hiro! tu tío Shinosuke te cuidara y ahorita te iré a cambiar porque ensuciaste tu vestido blanco.

La niña solo le sonrió y Akane lo llevo al baño. En ese instante llego Ranma y miro a su hermano con la niña en brazos, pero sin el niño.

—¡Shinosuke! —Llamo Ranma y eso hizo que Shinosuke se tensara. —Te vi en la playa y llevabas a unos niños.

Cuando Shinosuke volteo a verlo, pudo ver el rostro de la niña que tenía dos dedos metidos en la boca. Su corazón comenzó a latir muy fuerte y más cuando le sonrió.

—Si es que…

—También es mi tío. —Interrumpió la niña con una voz muy aguda.

—¿También?

Akane venia saliendo con Hiroki que le limpiaba la mano. Cuando Ranma los vio se quedó viéndolos y sin poder articular ni una sola palabra.

—¡Estas en problemas, Hiroki! —Regañaba Akane. —Pudiste haberte lastimado y tu hermana también.

Cuando Akane levanto la mirada no esperaba verlo, no tan pronto. No podía dejar de verlo al igual que él a ella. Bajo la mirada y ahí estaba su hijo. Había crecido, lo recordaba siendo casi un bebé. Hiroki lo miro y enseguida lo recordó.

—¡Hiromi! —Miro a su hermana. —¡Te dije que si íbamos a la playa encontraríamos a papá!

Ranma agrando los ojos y después miro a Hiromi, le sonrío nuevamente y no evito sonreírle.

—Ay, este niño dijo lo que se me hacía difícil decir. —Se quejó Akane. —Son más habladores que un borracho. —Ranma volteo a verla. —Shinosuke llévatelos un rato necesito hablar con Ranma.

Shinosuke se separó un poco de ellos para darles privacidad.

—¿Cuándo llegaste? —Pregunto Ranma sin dejar de pensar en lo hermosa en se miraba.

—Llegue hoy.

Ranma volteo a ver a sus hijos, en años anteriores nunca pensó en decir esa palabra "Hijos" y regreso su mirada a Akane.

—¿Ella también es mi hija?

—¡Lo dudas! —Exclamo Akane con reproche.

—¡No! —Exclamo Ranma rápidamente. —Solo que… debiste decírmelo.

—Dijiste que no me querías ver en tu vida porque era una copia repugnante de Hiro. —Recordó las últimas palabras que le dijo.

—¡Estaba enojado! ¡Nunca me paso por la mente que tu habías perdido la memoria! ¡El solo pensar en que habías estado con otro hombre me provoco rabia y dije esas cosas que te lastimaron y…! Perdóname… te lo suplico.

—Fueron días difíciles y que tuve que superar poco a poco. —Dijo Akane con un aire de tristeza lo que le dolió más a Ranma. —Te puedo pedir que hoy te los lleves a tu casa? Voy a salir al rato.

—¿A dónde iras?

—Saldré con mi esposo. —Sonrió Akane.

—¡Pero yo soy tu esposo! —Exclamo con suplica y decepción ¿Lo olvido?

—De Hiro, no de Akane. —Respondió. —Tenía que rehacer mi vida ¿No? Si no me cambie el nombre es porque muchos documentos incluso mi título están a ese nombre. Así que sigues siendo viudo.

—Entiendo. —Ranma tenía ganas de llorar, pero no lo quería hacer enfrente de ella. Era un hecho que la había perdido para siempre.

Shinosuke se acercó nuevamente con los niños.

—Se irán a dormir con su papá hoy para que les presenten a la abuela y su otro tío. —Dijo Akane a sus hijos.

—Mamá no está en la ciudad así que solo será su tío Ryoga. —Explico Ranma.

—¿Y tú mamá? —Pregunto Hiroki.

—Tu mamá saldrá con su esposo. —Respondió Ranma con tristeza.

Hiroki hizo una mueca.

—Pero mamá no tiene esposo. —Confeso Hiroki.

Ranma alzo una ceja y miro a Akane que quería reírse.

—Muy chistosita. —No le hizo mucha gracia esa broma, pero sintió una pisca de esperanza para recuperarla.

—Te dije que son peores de habladores que unos borrachos. —Se defendió Akane. —Tarde o temprano te lo dirían.

—Yo también iré con mi esposo. —Hablo Hiromi con una sonrisa y dedos en la boca.

Ranma se desencajo, miro a su hija y después a Akane.

—¡Qué! —Exclamo Ranma un poco molesto.

—Lo dice jugando, Ranma. —Trato de calmarlo. —Dejo un novio en Inglaterra, pero no es su esposo.

Eso lo irrito más.

—No cabe duda que es igualita de chistosa. —Gruño Ranma.


Hiroki estaba dormido y Ranma tenía en brazos a su hija que también dormía. Nunca pensó que su día terminaría con sus dos hijos junto a él. Se divirtió con ellos y además se rió con todas sus ocurrencias. Le dio un beso a su hija y la acostó en su cama junto con Hiroki y los tapo con el edredón. Sin embargo, sentía que faltaba algo más y sabía que era.

Ranma esperaba afuera de la habitación donde se hospedaba Akane. Ya eran más de las dos de la mañana y no veía hora de llegada. ¿Por qué tardara? ¿Y si se fue con un hombre? Se tenía que quitar eso de la cabeza. No desconfiaría de ella, era cierto, se casó con Hiro, pero ella seguía siendo Hiro por lo tanto era su esposa y no tenía que estar escrito en un papel para comprobarlo. Si ella no quería estar con él, lo hará sin importar que se queje.

Akane alcanzo a visualizar a Ranma afuera de su habitación y decidió jugar un poco. No estaba tomada, lo dejo hace un buen tiempo, pero él no lo sabía. Así que empezó a caminar con dificultad, como si no pudiera sostenerse de pie para fingir que estaba borracha.

Ranma escucho que alguien venia y se dio cuenta de que era su esposa. Corrió hacia ella y lo que imaginaba, estaba borracha.

—Tu nunca cambiaras. —Hablo Ranma en voz baja.

—Me da gusto verte. —Dijo Akane con una voz chistosa. —Cuando tenía 21 años me gradué como licenciada en diseño de interiores…

Ranma no evito poner una sonrisa al escucharla, justo como hace tres años en estos pasillos mientras la llevaba a su cuarto.

—Mi mamá estaba asombrada porque no pensaba en que terminaría una carrera universitaria. —Sonrió Akane.

—Con tu gran historial no me sorprendería que pensara eso. —Le siguió el juego mientras la llevaba con el brazo de ella alrededor del suyo. —Aunque no te conozco, pero me lo imagino. Mi esposa también estudiaba diseño de interiores.

—Entonces sería una buena colega.

—Mi esposa murió hace trece años.

Akane se le quedo viendo unos segundos y le sonrió, por eso lo amaba tanto. Siempre estaba con ella incluso para jugar.

—Pobrecito, me imagino que usted la amaba mucho ¿No? —Siguió Akane.

—La sigo amando. —Afirmó serio. —Nunca la olvidare y no volveré amar. Siempre le seré fiel. —Le dio una sonrisa mientras ella se la devolvía.

—Usted es de los pocos hombros que son fieles al amor. —Dijo Akane sin dejarlo de ver. — Ya no hay ningún hombre así. —Dijo con sinceridad. —Es una lástima que ya no esté porque fue la mujer más afortunada del mundo.

Ranma le sonrió.

—Ya llegamos. — Anunció. —Saca la tarjeta.

Akane obedeció y abrió la puerta. Se soltó de Ranma y en la entrada ella le dio los brazos.

—Cárgame. —Pidió Akane.

—¿Qué? ¡Estás loca! ¡No lo haré! —No podía creer que aún se acordaran de esa noche, más ella que estaba borracha en ese entonces.

—Nadie me ha cargado y menos un hombre de verdad. — Hizo berrinche.

—Ya te dije que no lo haré.

Ranma la levanto y la llevaba en sus brazos hasta su cama y la lanzo a su cama. Se sentó y volvió a alzar sus brazos, sabía lo que venía y esperaba que esta recreación tuviera otro final.

—Ahora, hazme el amor.

Ranma sonrió.

—Perdón, pero quiero empezar otro juego. —Dijo Ranma mientras se quitaba la camisa y Akane se lanzó a él para besarlo con mucha desesperación.

Se habían extrañado y ahora nadie los volvería a separar. Ranma le quito el vestido con todo y sostén. A los pocos minutos, se encontraban desnudos entre las sabanas sin dejar de besarse. Ranma estaba encima de ella mientras acariciaba sus piernas y las abría para enrollarlas con su cadera y ser uno mismo. Akane toco su mejilla y lo separo un momento.

—No traigo condón y mucho menos tú. —Suspiro Akane con una sonrisa.

—Ya es demasiado tarde para ponerme uno porque nadie me hará salir hasta que quede satisfecho. —Sonrió Ranma. Nuevamente pegaron sus pechos y ella rodeo su cuello con sus brazos. —Además quiero verte y vivir tu embarazo conmigo. —Susurro cerca de sus labios.

Eso le rompió el corazón a Akane, pero así seria y lo volvió a besar, mientras se acariciaban y hacían su acto de amor.

Más tarde, Akane estaba acostada boca abajo, pero mirando hacia la izquierda y Ranma a lado de ella recargándose de su codo y viendo la espalda de su mujer mientras la acariciaba.

—Así que quieres otro hijo. —Hablo Akane. —No es muy fácil criar a un niño.

—Mira quien lo dice, la que no podía hacer un biberón a un bebé a lo que yo recuerdo. —Le contesto con burla sin dejar de acariciarla.

—Aprendí muchas cosas con Hiromi y además de que aún no me recupero de ella, ¿Viste como cambio mi cuerpo?

—¿Debes de estar bromeando? —Arrugo la nariz. —Sigues siendo hermosa. —Dijo dándole un beso en la espalda y poniéndose encima de ella. —Yo no le veo nada de malo, igual me sigues excitando. —Seguía besándola bajando y después subiendo hacia su cuello y subió sus manos hasta tocar sus pechos. —Lo único grande que creció fue esto. —Dijo estrujándoselos. —Y me ha encantado. —Le susurro besándole el lóbulo.

Akane se giró y nuevamente se besaron comenzando nuevamente su acto de amor.


A la mañana siguiente, Ranma y Akane entraban al cuarto de Ranma en donde había dejado a sus hijos descansando. Entraron muy silenciosamente y entraron en las cobijas uno de cada lado para despertarlos. Akane con Hiroki y Ranma con Hiromi. Ambos niños despertaron y vieron a sus papas que dormían y ambos niños se miraron a ver. Hiroki fue quien se levantó y se puso encima de su mamá y Akane no esperaba eso y abrió los ojos cuando sintió su peso.

—Hiroki. —Pronuncio Akane lanzándolo a un lado. —Pesas.

Ranma abrió los ojos y vio a su hija despierta dándole una sonrisa.

—Ya me está gustando esa sonrisa que me das. —Dijo Ranma levantándose y con su hija en brazos para abrazarla y darle un beso en su cabello. —¿Qué quieren hacer? —Pregunto Ranma.

Hiroki comenzó a pensar.

—Comer helados y luego a la playa. —Propuso el niño.

—Pues entonces a desayunar y luego al baño. —Ordeno Akane.

Después de todo un día de convivencia, Ranma y Akane caminaban juntos en la orilla del mar agarrados de la mano y disfrutando del atardecer que tanto les encantaba ver.

—Entonces… ¿Cómo quieres que te diga? ¿Akane o Hiro? —Pregunto Ranma. —Porque si es Akane tenemos que arreglar eso porque Akane no está casada con el padre de sus hijos. —Le sonrió.

—Mis hijos están registrados con ese nombre, ya no se puede hacer nada. —Se encogió de hombros.

—Entonces será Akane. —Se detuvo para verla a los ojos.

—Eso que importa. —Rodeo su cuello. —Sigo siendo el amor de tu vida ¿No?

—Nunca te olvide.

—Mi corazón jamás te olvido. —Susurro Akane en los labios de Ranma y lo beso.

Un beso lleno de amor y ternura que solo ellos se podían dar, prometiendo siempre estar juntos y nunca volverse a separar.


Esta historia ha terminado. No termino muy cursi ¿Verdad? ¡Qué importa! Sigo llorando T_T Les agradezco a todos por haberme seguido durante el mes esta historia, porque si, fue casi el mes, ¡Que rápida fui! XD Pero es que publique el primer capítulo cuando estaba a mitad de este capítulo y en serio, llore y sigo llorando u.u Les mando un abrazo a todos y solo puedo decir ¡Gracias! :D

La ultima y nos vamos… contestando Reviews:

Sav21: Holaaaa...

ya se me hacia que el padre era ranma...jsksksjskssjsksjsk pero quiero saber ahora la reaccion de ranma!

Y que paso con shinnosukke y la madre? Dios mioooo...

Pero lo que te digo es que me encanta que shampoo y ukyo sean amigas de akane.. me mata eso.

Y ademas las partes graciosas que haces entre ellas o akane con shinnosuke.. jajaja me emcanta! Me rei mucho cuando shinno y akane se burlaban de ranma. Ajjaja.. creo q fue el capitulo anterior.

Enfin...no dejes d actualizar.y x cuentame que te paso? Una gripe? Enfermaste?

R:Jajaja en un principio la idea principal es que Shinosuke fuera malo, pero después de ver como salía de mi mente y como se llevaba con Akane me hizo cambiar de opinión. XD Tuve dolores de cabeza, pero estoy bien. Muchas gracias por seguir esta historia Saludos y besos!


Haruri Saotome: No puedo creer que ya se vaya a acabar pero me encanto tu historia no hay capitulo que no haya leído en verdad que quede encantada con ella, que tenga un hijo de Ranma es lo mejor ahora si están mas unidos, en espera del desenlace y gracias por el buen rato que me has hecho pasar al leer tu historia.

R: Muchas Gracias n.n Eso me emociona a seguir escribiendo y espero que te haya gustado el final, Espero seguirte leyendo, Saludos y besos!


Ownson:Vale ahora sí Akane o Hiro va a reclamar lo suyo quizás para darle un hermanito o hermanita al bebé de ellos. Verdad que los ojos no ven lo que corazón sabe...te leo después tu próximo capítulo.

R: Y espero que hayas quedado feliz porque le dio una hermanita n.n Muchas gracias por leer mi historia, saludos y besos!


ZURGAN: 7w7 mmmmm

Esa akane,tan sexy

Ranma es el padre del hijo de akane que por cuerto olvide como se llama jeje

Este pero hasta el miercoles…por la tarde una vaca me encintre como bo tenia nombre susaba le pondré

R: Se llama Hiroki por si te referías al niño XD Muchas gracias por seguir mi historia y espero leerte nuevamente, saludos y besos!


Un fan mas: Omg hoy si ha sido un día de sorpresas , y lo sabia , lo sabia yo ya sospechaba que era su hijo siiiiii *_*/ eso akane , eso akane ajjajajajjajaaj XD y por fin solo queda el ultimo cap , por dios me muero de la emoción ya quiero saber que te tienes planeado :v , cdt y espero. Leerte pronto

R: Siii No podía dejar que el niño fuera de otro que no sea Ranma. XD Muchas gracias por seguir mi historia, Espero leerte pronto Saludos y besos!


Rizzasm: Ahora si casi me muero de un infarto, mientras más leía más gritaba al enterarme de todo paso a paso. Ya me parecia a mi q pudiera existir la posibilidad de q Ranma fuera el padre de ese niñito y así fue. Muchas gracias por aclarar todos los embrollos en este capítulo, solo queda saber como saldrá a la luz todo el engaño q hay en la familia e insisto cuando Ranma sepa todo arderá troya. Lamento mucho q el otro sea el último así q sientete en la libertad de escribir 300 páginas si así lo deseas xD ya q me gustan mucho tus historias y como redactas cada una de ellas, besitos besitos y más besitos para ti. Te estare esperando!

R:Jajaja Gracias n.n Espero no haberte hecho llorar tanto cuando Ranma se enteró, pero creo que era inevitable T_T Te mando saludos y besos y te agradezco por seguir cada una de mis historias, Espero leerte pronto :)


amy saotome tendo: Que historia tan interesante me gusto mucho espero que actualices pronto, me gustaria saber que paso con shinosuke y la mama y como saldra las verdades a la luz, y las diferentes reacciones de cada uno de los personajes

R: Gracias, yo no tardó mucho en actualizar como lo he dicho anteriormente y es genial que te guste mi historia, me inspira a seguir escribiendo. Te agradezco a verla seguido n.n Saludos y besos!


LectoradeficsNAPM: Hola. A sólo 1 capítulo del final, y siempre se queda tan emocionante. ¿Como reaccionará Ranma cuando sepa toda la verdad?. ¿Alguien morirá en esta historia?

Esperaré hasta mañana para conocer el desenlace. Saludos y éxito.

R: Cómo pudiste leer reacciono muy mal, espero no haberte hecho llorar u.u Te agradezco mucho haber leído mi historia y nos estaremos leyendo pronto ;) Saludos y besos!


Una vez más ¡GRACIAS!