Capitulo 10.- Una Charla Pendiente.
Otro par de horas pasaron así, en medio de la cancha, abrazados; Rukawa comprendía tan bien a Hanamichi, sabía por lo que estaba pasando, él mismo sentía enormemente la pérdida del profesor, él también necesitaba consuelo, sin embargo no podía ponerse a llorar, pues Hanamichi necesitaba de alguien en quien sostenerse en ese momento, y no pensaba fallarle.
Hacía un frío de los demonios, a Rukawa no le importo, mientras tuviera a su lado a su pelirrojo podrían estar a mitad del ártico en ropa interior y el sería feliz, una oportunidad como esta talvez no volvería a repetirse, estaba conciente que todo esto era solo que él necesitaba desahogarse y daba gracias al cielo que lo hubiera escogido a él. Sakuragi por su parte parecía que ni siquiera se había dado cuenta, un rato después ya se había calmado, aun así no pronunciaba palabra.
Kaede notó que comenzaba a temblar de frío, y como no, si el inconciente llevaba puesta apenas una camiseta delgada, en que estaría pensando cuando salió de su casa, y porque la idiota de su mujer no había hecho algo; muy a su pesar decidió sacar a Hana de su apatía, no era bueno que estuvieran más tiempo ahí.
-Será mejor que vayas a tu casa o te dará pulmonía - Rukawa busco los ojos marrón de Sakuragi, temiendo encontrar aun su rostro triste, pero cual fue su sorpresa al verlo responder con una tierna y resignada sonrisa.
-Si... - se levantaron con dificultad, ya estaba comenzando a entumecerse por estar tan largo rato en la misma posición – , gracias por quedarte conmigo.
-Si morías congelado me remordería la conciencia – Contesto indiferente mientras levantaba su sudadera que había quedado en el suelo.
-Tienes conciencia? – contesto en plan de broma y gratamente sorprendido de oírlo hacer una a él, sobre todo en momentos como este, sin duda era para animarlo.
-Mucha más que tú – contesto, mientras que le aventaba su sudadera - Pontela
-Y tu? – pregunto al ver que Kaede se quedaba solo con una playera
-Yo no soy quien tiembla de frío – se dio la vuelta para comenzar el camino a casa de Ayako
-No estoy temblando de frío – rebatió con falso enojo
-Como digas – sin hacerle el mínimo caso siguió caminando
-Oye... de veraz... gracias amigo – Hana se dio la vuelta creyendo que Rukawa, quien ya se encontraba a una distancia considerable, no lo había escuchado
-Sakuragi – Rukawa se detuvo al escuchar la ultima palabra del pelirrojo - solo piensa en que el profesor Anzai ahora esta con la persona que ama, él está feliz y no le gustaría vernos abatidos – una vez dicho esto se marcho sin voltear atrás y esperando que Sakuragi recuperara su animo.
Hana lo escucho, y sonrió de nueva cuenta, sin duda alguna Rukawa era mucho, muchísimo más de lo que aparentaba...
Durante todo el camino de vuelta, Kaede no podía dejar de pensar en lo bien que se sentía estar con él, lo que hubiera dado porque esos momentos no terminaran, por que el reloj se detuviera y lo dejara con él por siempre. Entró a su habitación tratando de no hacer ruido, las niñas dormían en la cama, mientras que Denisse se encontraba acostada en el futon, al verla volvió a sentirse culpable... "Qué estas haciendo Kaede, no importa cuanto trate de convencerme, mientras este cerca de él esto no va a funcionar" se acerco a Denisse y se acostó junto a ella, quien al sentir el tacto frío de la piel de Kaede se sobresalto un poco, pero no se despertó, sólo se arrincono más a su cuerpo, Kaede la acario observándola detenidamente, tratando de pensar en ella como mujer... "si al menos pudiera amarte, todo sería tan fácil, pero cada vez que te veo en lo único que puedo pensar es en él..." en cierto modo era una idiotez de su parte pensar que podía olvidar a Hanamichi solo con salir del país, después de todo, eso era lo que le había llamado la atención de Denisse, el parecido que guardaba con su amor imposible, se acerco a ella en un patético intento por sustituirlo y se dio cuenta demasiado tarde que esa relación lo único que provocaba era dañarla a ella.
Al bajar la vista solo se veía sus mechones rojos revueltos sobre su pecho, sonrió al recordar que hacía un rato era Hanamichi quien se encontraba en esa posición, recostado en él; se preguntó si él habría sentido el acelerado ritmo de su corazón, podía disimular muy bien exteriormente, pero en su interior, su corazón se agitaba nada más al sentirlo cerca. Seguramente no debía de preocuparse por eso, Sakuragi estaba pensando en otras cosas y no fijaría en tonterías como esa.
La abrazo queriendo imaginar que era a Hanamichi a quien tenía entre sus brazos, hundió su rostro en el cabellos Denisse y acerco su cuerpo provocadoramente, mientras que su cerebro le ayudaba a imaginar que no era una mujer quien estaba acostada junto a él, cerró los ojos y busco su rostro para llenarlos de suaves besos; Denisse despertó al sentir los labios de Kaede sobre su cara, cuando los labios de él tocaron los suyos, ella respondió el beso comenzando con carias más apasionadas, una vez más ella se entrego al hombre que amaba, ignorando que él, le hacía el amor a otra persona.
-Kaede?, ya despertaste
La voz de Denisse lo trajo de nuevo al mundo de los vivos, se sentía realmente mal, aunado del remordiendo de haber pasado la noche con ella pensando en Hanamichi, otra vez, sentía que la cabeza le iba a estallar.
-Si – se levanto un poco y dirigió su mirada a la cama – y las niñas – preguntó al no encontrarlas
-Jugando con Aki – vio que al levantarse entrecerró los ojos haciendo una mueca de dolor – que te pasa? –pregunto preocupada.
-Me duele un poco la cabeza – contesto haciendo un mohín de fastidio
-Denisse se acerco hincándose frente a él y le puso la mano en la frente y después en las mejillas
-Tienes fiebre
-No es nada – volvió a acostarse tapándose hasta la cabeza con el cobertor.
-No seas terco Kaede, le voy a decir a Kogure si puede subir a verte
-Están aquí?- preguntó sin sacar la cabeza
-Si, vinieron temprano, Ayako los invito a desayunar – se levanto y camino hacía la puerta
-Temprano? –saco la cabeza de la colcha
-Si, temprano – Denisse se dio cuenta que Kaede no tenía ni la más remota idea de la hora – pasa del medio día –lo vio meter la cabeza de nuevo – voy por Kogure
-No es necesario que...– pero Denisse no le hizo el menor caso y salio de la habitación en busca de el joven médico.
Un rato más tarde Kogure bajaba después de haber revisado a su paciente
-Que tiene? – preguntó Denisse
-No te preocupes, solo una fuerte gripa, nada que con cuidados y un par de días de reposo no se quite.
-¿Un par de días de descanso? – preguntó confundida – entonces vamos a quedarnos
-Me costó convencerlo pero... - el sonido del timbre interrumpió su explicación, Ayako salio de inmediato a ver quien era, mientras tanto Kogure le platicaba a Denisse lo que ellos habían hablado. De pronto vio que un par de gemelas pelirrojas corrían como bólidos hacía la entrada.
-¡¡¡¡chi!!!, ¡¡¡¡Ichi!!!! – gritaron las gemelas al ver entrar a su "tío Ichi" enroscándose ambas de sus piernas como un par de garrapatas
-Hola princesas – Hana las saludo mientras caminaba, o trataba de caminar con ellas colgadas de sus piernas. Denisse hizo el intento por regañarlas, pero Hanamichi le dijo que no había problema.
Maiko entro sonriendo ante el gracioso gesto que habían tenido las niñas para con su marido, sonrisa que se desvaneció en cuanto vio a Kogure, se acerco rápidamente a Ayako y le hablo lo más bajo que pudo
-Ayako, pensé que solo nos habías invitado a nosotros
-Oh, vamos linda, mejor ayúdame aquí en la cocina – Ayako sabía lo que pensaba Maiko de sus amigos, pero trataba de no darle importancia, ella era esposa de uno de sus mejores amigos, así que intentaba llevarse bien.
-Me alegra verte en mejor estado Cuatroojos – Hana se acerco, aun con sus garrapatitas colgadas en las piernas, con una leve sonrisa al ver a Kogure un poco más animado que el día anterior
-Supongo que es algo que tenemos que aceptar – dijo con resignación
-a mi me sorprendió mucho tu serenidad para tomar todo este asunto – dijo Mitsui
-Bueno, uno con el tiempo madura Mitsuito, además creo que el profesor extrañaba demasiado a la señora Anzai, estoy seguro que donde quiera que este, ahora esta con ella y es feliz. – ante el comentario Ayako, quien acababa de salir de la cocina, no pudo evitar soltar algunas lagrimas, se acerco el pelirrojo y lo abrazo – vamos chicos, estoy seguro que lo ultimo que quiere es que nos la pasemos deprimidos por su causa.
-Tienes razón – dijo bajito, de todos los presentes, Ayako había sido la que había demostrado su dolor más abiertamente.
-Quien te oyera no te reconocería Sakuragi – comentó Mitsui
Hanamichi sonrió ante el halago, aunque ahora se sentía más aliviado, tampoco iba a ponerse a gritar vanagloriándose como era su costumbre. Las niñas ya lo habían dejado y se habían ido a jugar al patio con Aki.
-Y el zorro? –preguntó al darse cuenta que era el único que faltaba ah
-Está enfermo – contesto Denisse
-Que tiene
-Gripa, el inconciente salio ayer sin abrigarse
-No me digas – Hana alzó las cejas en señal incredulidad, bastante falsa por cierto.
Hanamichi fue a la habitación en donde el día anterior estaba velándose el cuerpo del profesor y ahora solo quedaban sus cenizas puestas sobre el altar, que dentro de 48 días serían depositadas en la misma tumba en las que descansaban las cenizas de su esposa; encendió una varita de incienso y comenzó a rezar. Un rato después salio de ahí, vio que las niñas jugaban en el patio, quiso salir con ellas, pero primero tenía que subir para hablar con Kaede.
Escucho que la puerta se abría, seguramente Denisse, o Ayako, no se le antojaba ver a nadie, le dolía la garganta y cada que movía la cabeza se sentía mareado, Kogure le dijo que si no quería medicación tendría que quedarse en cama un par de días, con lo que odiaba estar enfermo, seguramente Denisse debía estar saltando de felicidad pues se habían quedado después de todo, al menos ahí encerrado no vería a Sakuragi, no se movió tratando de aparentar que dormía aun
-Zorrito?
"Oh genial, ahora empiezo a desvariar"
-Heyy, Zorro...
Se dio cuenta que no estaba soñando, tras él estaba Sakuragi, no se movió, siguió haciéndose el dormido, talvez así se iría, no era lo que el quería, pero debía dejar ya esas locas fantasías, y ponerse a pensar en que su familia estaba primero que todo.
-Rukawa? – se acerco al futón y comenzó a zarandearlo – Heyyy, Zorro estas dormido...
-Gracias a ti ahora ya no – saco la cabeza de el cobertor reclamando, pensaba seguir sin moverse pero al sentir como sacudía su cuerpo se dio cuenta que Sakuragi no saldría de la habitación hasta no hablar con él.
-Jejeje, que bueno que estas despierto, así que estas agripado – se tiro en el futón boca arriba muy cerca de Kaede
-Por tu culpa – trato de hacerlo enojar, así al menos pelearían y el se quitaría todas las estupideces que le pasaban por la cabeza al tenerlo acostado tan cerca y sonriéndole amablemente.
-Yo no te pedí la sudadera – en vez de enfadarse solo amplio la sonrisa
-Mmhhhmm – un gruñido con toques de fastidio seguramente lo ahuyentaría, ahora que andaba tan amigable seguramente entendería que estaba enfermo y quería descansar
-Bueno, yo solo subí para darte las gracias por lo de anoche, supongo que te quedaras unos días más, Kogure dice que es lo mejor – el pelirrojo se sentó con las piernas cruzadas
-No sabe de lo que habla – susurró.
-Que?
-Nada, que me dejes dormir que me duele la cabeza – volvió a meter la cabeza en el cobertor
-Jajaja, veo que no se te ha quitado lo dormilón – bromeó divertido - Bueno, entones nos vemos
Abajo Kogure jugaba con los niños en el Jardín, Maiko tenía ganas de bajar con ellos, pero no se animaba estando "ese degenerado" ahí, por su culpa ahora no podía cuidar de su "sobrino"; al verla recargada en la puerta Denisse se acerco a ella
-Porque no bajas a jugar con ellos
-Ahh, no, este, me duele un poco la cabeza, no quiero agitarme mucho
-Quieres unas pastillas
-No es necesario, ya se me pasara, es solo que con todo lo que a pasado, realmente ha sido muy duro para nosotros, ahora seguramente no pasaremos ningún aniversario sin que Hanamichi recuerde la cercanía de la fecha de la muerte del profesor.
-Acaba de pasar tu aniversario? –pregunto interesada
-Si, fue en año nuevo
-Año nuevo?
-Si, cumplimos tres años de casados – confesó orgullosa
-Tres años – repiti
-Si, fue una boda hermosa, nos acompañaron todos sus amigos – Maiko sonrió al recordar su -boda con su amado pelirrojo
-Kaede fue?- pregunto
-Ehh, no en ese tiempo ellos no se podían ni ver – explico Maiko – aunque supongo que Ayako le habrá dicho, tengo entendido que ella se mantuvo en contacto con él – sin notar que Denisse se había quedado callada y seria, Maiko volteo de nuevo al jardín, pensando que si ella tuviera un hijo, no dejaría que ese par se acercara a el – No te molesta que juegue con él?
-Con quien? – pregunto confundida, no le había puesto mucha atención, estaba pensando en lo ultimo que dijo - con Kogure? –vio que asentía - por supuesto que no, se nota que le gustan mucho los niños
-Si, ese es el problema
-Cual?
-Bueno, tu sabes, ellos tienen tendencias raras, uno no sabe de que otras perversiones son capaces –dijo preocupada
-Ahh, bueno – ahora le caía el veinte, no pudo evitar una leve sonrisa ante tal comentario – bueno, yo no lo veo así, me parece una persona de lo más atenta y amable, de hecho, se parece a Sakuragi en la forma en que disfruta estar con mis hijas, realmente les tiene mucha paciencia y...
-No... no lo compares por favor, mi marido no se parece en nada a ese homosexual – dijo ofendida.
Denisse notó que el rostro de Maiko tomo un aire desafiante, inmediatamente se volteo y salio del lugar, la pelirroja se volvió para encontrar a Mitsui frente a ella, sin duda había escuchado parte de la conversación, sino es que toda...
-Lo siento –dijo apenada
-Tú no tienes nada de que disculparte, es esa... sabía que esos dolores de cabeza eran puro cuento, si no fuera porque es la esposa de Sakuragi
-Dolores de cabeza? –pregunto confundida
-Si... no es nada olvídalo – prefirió no entrar en detalles.
-No deberías tomar sus palabras tan en cuenta
-Lo sé, y mientras sea yo quien lo escuche ese tipo de comentarios no hay problema, pero no quiero enterarme que lo hizo frente a él – dijo mientras señalaba a su novio quien tenía montada a Sakura en su espalda y le aventaba la pelota a Aki y Shizuko – porque voy a olvidarme que es mujer y... - una pequeña sonrisa en el rostro de la pelirroja lo hizo callar – que? – preguntó, no entendía que podía ser tan gracioso
-Nada, es solo que se nota que lo quieres mucho – ambos voltearon de nuevo al jardín, donde Kogure ya estaba tirado en el pasto con los tres niños encima de él – realmente le encantan verdad
-Si – sonrió –a veces me preguntó si no preferiría estar con alguien más y poder tener familia.
-Tú eres su familia, y la verdad, no creo que desee otra cosa.
-Sabes que – sonrió y giro la cara para quedar frente a la de la pelirroja – me caes bien
-Pues... gracias
-Bueno, será mejor que lo saque de ahí.
-Van a irse ya
-Si, tenemos que volver a Tokio.
Un rato después todos se despedían de ellos y les deseaban buen viaje. Debían arreglar las cosas en Tokio, pues regresarían en una semana para la ceremonia de los 7 días.
-Como sigues – Ayako abrió la puerta del cuarto donde se estaban quedando sus visitas.
-Enfermo – contesto cortante – y tú?
-Bien, y lo curioso es que es gracias a Sakuragi – Ayako vio que Kaede puso cara de no entender, así que le platico lo que el pelirrojo les había dicho.
-Así que eso les dijo – Kaede sonrió irónicamente, el estúpido solo había repetido lo que el le había dicho en la noche.
-Si, pensé que la muerte del profesor lo había afectado más, pero lo tomo con una madurez sorprendente, no lo he visto derramar una sola lágrima – Ayako vio que Kaede volvía a sumirse en sus pensamientos - Pensé que estarías durmiendo- había subido para hablar con Rukawa aprovechando que Denisse y las niñas seguía con Hanamichi y Maiko abajo.
-Entonces para que subiste – estaba sentado junto a la ventana con las cortinas semiabiertas, lo suficiente para ver al jardín donde su pelirrojo se divertía con sus gemelas – no creo que haya sido solo para platicarme esto.
-Me debías una charla.
-Mhhm – Este momento era inevitable, él sabía que de no querer hablar, Ayako no insistiría, sin embargo tenía razón, le debíala charla.
-De todas formas no necesito que me digas como es que terminaste relacionándote con ella, es bastante obvio - dijo sentándose en la cama
-Entonces.
-Bueno, siempre me diste la idea de ser algo más prudente, y no creo que hayas planeado embarazarla.
-Fue una noche en la que no pensaba muy bien
-Año nuevo – era más una afirmación que una pregunta
-Debiste avisarme que se casaría, esa noche me tomo por sorpresa... era algo que no esperaba, al menos no tan pronto.
-Que querías?, que te llamara para decirte que se habían comprometido, además todo fue tan rápido, a nosotros también nos pilló por sorpresa, ni siquiera tenían mucho de novios
-Como sea, yo estaba mal, dolido, Denisse se presento...
-Si, si, ya entendí...- Ayako se paro y se acercó a él - que es lo que sientes por ella?
-Yo... es la madre de mis hijas... la...quiero, de verdad la quiero, pero no como ella quisiera –dijo quedito, volvioa fijar la vista abajo, pero esta vez solo siguiendo al pelirrojo - a veces me pregunto si tuviera la oportunidad de estar con...
- Pero no la tienes - cortó Ayako - tú sabes que si hubiera la mínima oportunidad yo misma trataría de ayudarte, pero no la hay; además piensa en lo que perderías si eso llegara a suceder... estarías dispuesto a sacrificarlas a ellas - dijo mientras se levantaba y caminaba hacía la ventana junto a él - Kaede, tu sabes lo mucho que te quiero, y me duele que sufras así, pero tienes que olvidar.
- No es tan fácil - objet
-Lo sé... yo sé que no se puede mandar en eso, pero no creo que de verdad lo estes intentando... ya es tiempo que dejes todo eso atrás.
- Lo mismo me dijo el profesor.
- Y siempre le hiciste caso - Ayako ya no dijo más, le tomo del brazo y lo jaló hacía la cama - Será mejor que descanses
Salio de la habitación sin percatarse que la puerta del baño estaba levemente abierta, adentro de el, Denisse tratando de no hacer ruido, se tapaba la boca para que ningún sonido saliera de ella, conteniendo sus lágrimas, resultado de la conversación que acababa de escuchar.
Continuara....
Ufff, este es el capitulo más largo que he escrito, y la verdad el que más satisfecha me ha dejado, me puse a investigar un poco acerca de los funerales en Japón, en el budismo se celebran ceremonias a los 7, 35 y 49 días del fallecimiento, para reconfortar el espíritu del muerto. Por lo general tras la ceremonia de los 49 días, las cenizas son guardadas en una tumba, así que no será sino hasta entoces cuando las cenizas del profesor esten guardadas en la misma tumba que su esposa, mientras tanto seguira en el altar en la casa de Ayako.
Disculpenme si sienten que no ha habido mucho dolor o sufrimiento por la muerte del gordito, pero se me hizo muy dificil tratar de descrirbir sentimientos así, ya que por suerte, no he sufrido nunca la muerte de un ser querido o cercano siquiera, sin embargo como explique todos son los suficientemente maduros para aceptarlo, y los que son más sentimentales como Kogure quien no se iba a ponera llorar como una magdalena, es más reservado, Ayako quien si se puso a llorar termino aceptandolo y Hana que se aguanto como machito, hasta que ya no pudo más y se desahogo en brazos de mi Kaede.
Hikaru Itsuko: Ahora ya todos se dieron cuenta que Anzai es feliz con su mujer en el más allá, y que lo que menos quiere es verlos a todos deprimidos, todo gracias a la madurez de Hanamichi.
Elena: Lamento el capitulo tan trágico, pero no hay que ponerse tristes, siempre he pensado que los que nos dejan están muchísimo mejor de lo que estamso nosotros, espero que este capitulo te haya alegrado el día.
Hipolita: ahhhh, porque eres tan cruel, no he podido quitarme de la cabeza lo que me dijiste en el Mail, (ahora miro feo a los amigos de mi marido), aunque ya entendí lo que me decias, sin duda alguna es un trauma horrible, sinembargo, no es con ella con quien pienso aplicarlo... bueno, digamos que no tanto,Nademás todavía no tengo muy claro como le voy as hacer para sacar de la vida del pelirrojo a Maiko; y no te preocupes, sufriran como malditos...
b-bneko: No, si Kaede no esta confundido, el tiene bien claro a quien ama, desgraciadamente no es a la persona que tiene a lado, además de que no se trata de pensar solo en él, ahora ya no puede darse el lujo de ser el bastardo egosísta que era en la prepa...
Bueno, me despido y espero que se acuerden de mi, nos vemos en la siguiente actualización que espero será pronto...
