Antes de empezar, solo vengo a aclarar algunas cosas.
Espectral, ya no se llamará así, se llamará Spectral, o sea así queda mejor XD
También decirles que hice algunos cambios a la guardia gatielago (Serían los paladines) que son dirigidos por Blue Claw, no cambiaron mucho, solo algunas cosas, como el nombre. Ahora se llaman:
Los Cruzados: Extraños ponis que tenían puesto un abrigo con capuchas de color marrón que tapaban sus cabezas aunque los bordes del traje eran amarillos. Además que lo que llamaban mucho la atención era que tenían patas de gato en vez de cascos y se podía notar lo afiladas que estaban sus uñas de las garras aunque eran metálicos, unas orejas de gatos que se veía sobresalir en sus capuchas y una cola de gato en vez de un poni. Algunos traían un escudo negro con los bordes morados y una lanza enfundada dentro del dicho escudo mientras que otros solo tenían un cinturón en las caderas con dos pistolas negras enfundadas.
Y también cambié un poco a Blue Claw
Blue Claw: Es un semental azul, en vez de cascos tenía patas de gatos, sus ojos eran rojos y tenía una cicatriz en su ojo derecho, su crin y cola eran amarillo o sea rubio, sus orejas eran más de un gato y su cutie mark era un escudo con una marca de garra en el centro, usaba un abrigo que era de color gris con los bordes rojos
Listo, no hay cambio en el capítulo donde salieron, solo es modificarlos, supongo XD
Capítulo 9: El príncipe "encantador"
A la mañana siguiente. Después del fastidioso día de ayer para Mike por tener la visita de la princesa Celestia. Se estaba preparando para ir a Canterlot. No quería ir para nada a esa capital donde estaba esa alicornio blanca, pero tenía que ir para buscar algo muy importante.
El potro estaba viendo la nave Exceed pensativo hasta que Explosive se acercaba a él.
—Amo Mike, yo sé que solo es un viaje para buscar un regalo para tu madre, pero me preguntaba si…— el semental fue interrumpido por Mike.
— ¿Quieres invitar a "Rarita" al viaje verdad?— preguntaba el potro mirándolo con una ceja alzada. El aludido lo miraba algo molesto por como la llamó.
—Se llama Rarity, amo Mike y además que quisiera llevarla para que paseemos por Canterlot porque…— fue interrumpido de nuevo.
—Como una cita ¿verdad?— preguntaba Mike con burla.
—Si… digo ¡no! Solo salida de amigos— decía Explosive sonrojado por lo que dijo.
—Aja. Bueno, ya que, puedes invitarla. Solo a ella te lo permito. No estamos para andar llevando pasajeros como si mi nave fuera un taxi o yo que sé— decía el potro fastidiado.
—Ok amo Mike. Gracias, ahorita regreso— decía el semental con una sonrisa y empezaba a trotar hacia el pueblo para buscar a la unicornio.
—Ok, pero apúrate. En media hora salimos— le decía Mike para que recordara mientras lo veía irse.
—Amo Mike ¿Por qué le dejaste que trajera a la malvavisco? Hubieras dicho que no— comentaba Cat fastidiada con los brazos cruzados. Volaba a un lado del potro.
—Lo sé, pero mmmmmmm podría ser que al ser "amigos" de esas ponis, se puede convencerlas de que mi método está bien y me dejen de fastidiar, y sin tener que recurrir como fue lo de mi tía… o sea como se dice, ten a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca, supongo.
—Pero… no tienes amigos— decía mirándolo con la cabeza de lado, extrañada.
—Solo digo, Cat— decía viéndola molesto —Y para tu información, tengo una media amiga y espero que esa media amiga, no venga con…
Un rato después
—… ¿Qué te dije? Solo era a Rarita— decía Mike molesto.
—Oye, eso fue muy grosero de tu parte, sé un poco más caballeroso que…— la unicornio estaba ofendida por como la llamó, pero en eso, miraba como el potro la veía con seriedad haciendo que se callara de golpe.
—Lo siento amo Mike, pero se cruzó por el camino y pues…— intentaba explicarse Explosive, pero una voz femenina muy alegre dijo.
— ¡Estoy aquí! Ji, ji, ji— daba una risita Pinkie emocionada —la verdad cuando vi a Explosive yendo aquí con mi amiga Rarity, me dio curiosidad. Quise hablar con ellos, pero me decían que iban a dar un paseo por ahí y por allá, y aquí estoy. Ji, ji— daba saltitos de alegría y en eso, se fijaba en Fox Shot que estaba en la entrada de la nave — ¡Hola amiga!— exclamaba saludándola y la aludida se lo devolvía. El potro estaba fastidiado.
—… Querido, no te enfades con Explosive, no tiene la culpa. Es mi culpa, debí saber que nos terminaría siguiéndonos— se disculpaba y defendía Rarity al semental que la veía sorprendido al ver que se echaba la culpa.
—…— Mike suspiraba —Olvídalo, ya tenemos que irnos y no tengo tiempo para una discusión. Así que suban a la nave, pero…— antes de que dijera algo más, miraba que Pinkie no estaba en el sitio para luego observar que estaba en la compuerta abrazando a la unicornio del escuadrón —...— veía a la unicornio blanca que estaba algo nerviosa —Dile a tu amiga que no toque nada ni tu tampoco, mi nave no es un centro turístico ¿oíste?
—Sí, Mikey. Lo entendí, no soy una potrilla— decía la susodicha algo fastidiada.
—…— el potro estaba callado al escuchar como le había llamado la yegua, pero lo ignoró —Bueno, entremos— los presentes se subían a la nave, pero Mike se despedía de sus padres antes de subir a la nave. La gatielaga que subía volando, miraba a la unicornio fastidiada.
—Oh rayos ¿Por qué tiene que venir la "noviecita" de Explosive? Tan bien que sería el viaje hablando con Explosive de nuestro futuro— pensaba Cat con una sonrisa embobada teniendo corazones alrededor de su cabeza, pero en eso, Phoenix que pasaba a su lado, le daba un zape en la nuca haciendo que dejara de fantasear —Ji, ji, ji. Lo siento, jefecita— decía con una sonrisa nerviosa ya que la alicornio la miraba con enojo.
Al subir por completo en la nave, la compuerta se cerraba. Cuando las dos yeguas estaban en el interior de la nave, se quedaban impresionadas al ver el lugar, estaba algo oscura por las paredes negras, pero bien iluminado.
—Mmmmm. Querido, debe poner otro color que no sea el negro, algo que sea más alegre y llamativo— decía Rarity pensativa mirando el color interno de la nave.
—Sipi. Como el rosa— mencionaba Pinkie con una sonrisa alegre.
—Que rosa ni que ocho cuarto. Si no les gusta, pues las saco a patadas de la nave— decía Mike que estaba a un lado de ellas mirándolas con molestia.
—Ok Mikey. No hace falta que te enojes, solo digo, pero de igual forma, es impresionante, se ve increíble hasta Twilight vería la nave muy entusiasmada— comentaba la unicornio blanca con una sonrisa nerviosa tratando de calmarlo.
—Sipi ¿Qué te parece si traigo a las otras? Estarán tan emocionadas de ver la nave y más Dashie que…— la terrestre rosada fue interrumpida por Bat Wing que estaba caminando en dirección al puente de la nave.
— ¡Ni se te ocurra traerla aquí. No quiero ver a esa multicolor fastidiándome aquí!— exclamaba con enojo.
—Okie dokie, pero ¿podría traer al menos…?— fue interrumpida de nuevo, pero esta vez por Mike.
—No vas a traer a nadie, ya suficiente tengo con ustedes tres para tener que soportar a unas seis yeguas en la nave— decía el potro con fastidio.
—Espera ¿nosotras tres? Pero Mikey si somos dos— decía Rarity extrañada. En eso, Explosive le tocaba el hombro para que lo viera.
—La verdad lo sabrás cuando lleguemos al puente— mencionaba con una sonrisa algo nerviosa.
—Ok querido— seguía aun extrañada.
Los aludidos llegaban al puente y las dos yeguas miraban a alguien sentado en un asiento pegado a la pared al lado de Spectral. Ellas reconocían quien era.
— ¿Spike?— preguntaba la modista sorprendida. El aludido estaba leyendo un comic con la pegaso. Al escuchar su nombre, alzaba su vista para ver a sus dos amigas con una sonrisa.
—Hola Rarity. Hola Pinkie— saludaba con una sonrisa alegre al verlas — ¿Qué hacen aquí?— preguntaba curioso.
—Pues eso mismo te preguntamos Spikie Wikie ya que yo fui invitada por Explosive— decía la unicornio blanca con una sonrisa mirando al semental que saludaba al bebé dragón con una garra haciendo que el aludido tuviera una expresión de fastidio.
—Y yo fui invitada por…
—Nadie— decía Mike fastidiado.
—Sí, exacto. Nadie, me invitó— mencionaba Pinkie con una sonrisa. Los presentes la miraban confundidos.
—Vaya, no pensé que la brutalidad tuviera otro nivel— pensaba Phoenix con burla, pero sin dejar su expresión de molesta y más por tener a éstas ponis en la nave.
—Oh ya veo. Bueno, mi amiga Spectral, me invitaba mucho antes a su nave para leer comics con ella que trajo de otros lugares que ni sabía que existían— decía Spike agarrando un brazo de la silenciosa y tenía una sonrisa algo presumida.
—…— Spectral sonreía algo nerviosa.
— ¿Qué? ¿Es en serio?— preguntaba Rarity sorprendida.
—Sí, así es hasta vi su laboratorio y todo— decía el bebé dragón presumiendo un poco.
— ¿¡Que!?— las dos yeguas estaban muy sorprendidas.
—Ay, por favor. Tú no eres el único que pasaba tiempo por aquí, también Fluttershy venía a visitarme para hablar sobre animales o como curarlos de forma normal sin recurrir a mis púas de mis brazaletes— decía Poison que estaba sentada en un asiento mirándolas con una sonrisa.
— ¿También Fluttershy?— la unicornio blanca no se lo podía creer y miraba a Explosive molesta —Querido ¿Por qué no me invitaste para venir aquí y estar más contigo?... o sea somos amigos— decía la susodicha ruborizada, pero aun mirándolo con molestia.
—Pues esto… quise invitarte un par de veces, pero siempre estabas ocupada, estabas con tus amigas o que no tenías ganas de venir aquí, porque…— Rarity tapaba el hocico del semental con una pezuña. La aludida tenía una sonrisa nerviosa y veía a Mike que la miraba con una ceja alzada.
—Está bien querido, no hace falta decir eso— decía con nerviosismo para luego destapar el hocico al semental.
—Ok, señorita Rarity— mencionaba con una sonrisa algo burlona.
En eso, Pinkie con curiosidad, se acercaba a la cabina y veía todos los componentes, y luces que había en ella.
—Wow ¿aquí se pilota la nave?— preguntaba la terrestre mirando a Bat Wing que estaba sentada en el asiento del conductor.
—Por supuesto rosadita. Aquí se pilota la gran nave Exceed en todo su esplendor. Je, je— decía la bat poni con una sonrisa presumida.
—Bueno, siéntense ponis, que ya despegaremos de un momento a otro y no quiero tener que recoger los desperdicios de la nave— mencionaba la alicornio de fuego con enfado.
—… Querido ¿Qué quiere decir con… "desperdicios"?— preguntaba la unicornio blanca algo temerosa.
—No, nada, no le hagas caso. Solo te recomiendo que te sientes al despegar y te abroches el cinturón por precaución— decía Explosive con una sonrisa nerviosa.
—Sí, te lo recomiendo muchísimo, si no quieres acabar como una malvavisco aplastado— mencionaba Chaos apareciendo frente a la aludida con una sonrisa malvada.
— ¡Cat!— regañaba el semental a la gatielaga.
— ¿Qué? Solo digo— decía cambiando su expresión de golpe a una de inocente.
—Emmmm. Mejor me siento— Rarity estaba muy temerosa por lo que dijo la felina. Así que se dirigía a un asiento junto con Explosive para sentarse juntos, pero antes de hacerlo, apareció de golpe una esfera amarilla brillante haciendo que las dos yeguas invitadas se sobresaltaran del susto, excepto a Spike que estaba tranquilamente en el asiento mirando el comic. La unicornio blanca daba un salto cayendo en el lomo del semental que lo abrazaba del cuello asustada. La terrestre rosada abrazó de golpe a la más cercana por el susto que le dio y fue a Phoenix que miraba con enojo.
—Tienes cinco segundos en soltarme o te rostizo— amenazaba la alicornio de fuego con una vena en su frente. La susodicha al verla, sonreía nerviosa y la soltaba antes de que le lance un lanzallamas.
—Bienvenidas a la nave Exceed. Por favor, les sugiero siempre limpiarse los cascos antes de subir, aquí no somos cochinos. Gracias— decía la esfera con una voz femenina.
—Wow. Ha hablado eso— decía Pinkie con una sonrisa mirando fijamente a la esfera brillante.
— ¿Q-Qué es esa cosa flotante? — preguntaba Rarity temerosa aun estando encima de Explosive abrazándolo del cuello. Mike las miraba con seriedad, pero se notaba que estaba molesto.
—Esa "cosa" se llama BYTE. Es la IA de la nave— decía el potro fastidiado.
— ¿IA?— preguntaban las dos yeguas confundidas.
—Si o sea para que lo entiendan, es una inteligencia artificial. Yo le llamo Byte. Se encarga del buen funcionamiento de la nave e informar de cualquier problema y todo eso— explicaba el pequeño poni con fastidio de tener que explicar.
—Wow. Fascinante. Si Twilight estuviera aquí, entendería mejor eso hasta se emocionaría de ver esa IA— decía Pinkie dando saltitos emocionada — ¿En serio no quieres que…? — fue interrumpida por Mike.
—Te dije que ¡NO!— exclamaba lo último el potro enojado.
—Okie dokie— fue lo único que dijo la terrestre sin quitar la sonrisa de su rostro.
—… Emmmm. Señorita Rarity ¿puedes bajarte de mí lomo? Por favor— mencionaba el semental algo sonrojado por tenerla encima suyo. Cuando la aludida escuchó eso, se daba cuenta en donde estaba haciendo que se sonrojara mucho.
—Ups. Perdón querido— se disculpaba la unicornio avergonzada y se bajaba de Explosive aun teniendo un sonrojo en su rostro.
—La nave está en perfecto estado, limpio e impecable. Cuando ordene, podremos despegar— mencionaba Byte.
—Excelente— decía Mike con seriedad sentándose en un asiento y poniéndose un cinturón de seguridad.
—Según mis cálculos, llegaremos a Canterlot en treinta minutos— decía nuevamente la IA.
— ¿Tan rápido? Ooooohhhh. Ésta nave sí que es rápida hasta Dashie estaría impresionada al saber eso— mencionaba la poni rosada con una sonrisa.
—Así es, señorita Pie.
—Me sorprende que la nave puede llegar en cuestión de segundos, querido— decía Rarity sorprendida.
—Pues sí, señorita Rarity. Aunque podemos llegar más rápido ¿verdad Byte?— preguntaba el semental con una sonrisa tranquila.
—Sí, señorito Explosive. Podemos ir, rápido o súper rápido.
— ¿Cómo así? Dime, dime, dime— decía Pinkie con mucha curiosidad.
—Rápido es igual a treinta minutos para llegar a Canterlot, pero si vamos súper rápido, llegaremos en cinco minutos— explicaba la esfera.
— ¿Cinco minutos? ¿En serio puede hacer eso?— preguntaba la unicornio impactada al saber que podían llegar muy rápido.
—Pues sí, señorita Rarity. Si no nos creen, solo mira la que está en la cabina— decía Explosive con una sonrisa algo burlona. La susodicha giraba su cabeza para mirar en dirección a la cabina y por un lado del asiento, se asomaba la cabeza de Bat Wing y la saludaba con una garra.
—… Creo que con eso, me respondió la pregunta— comentaba Rarity con una sonrisa nerviosa.
—Amo Mike ¿Qué opción elije? ¿El rápido o el súper rápido?... también está disponible la opción "ultra rápido" que llegaríamos a Canterlot en treinta segundos o menos— cuando Byte dijo eso, las dos yeguas se quedaban mudas hasta estaban con los ojos bien abiertos.
—Mmmmmmm. La verdad no lo sé… podría tomar el ultra rápido ya que quiero llegar, comprar e irme de una vez— decía Mike pensativo, pero en eso, observaba a la unicornio blanca con una sonrisa maliciosa —¿Qué opinas… "Rarita"? ¿Quiere que lleguemos muy rápido a Canterlot?— preguntaba con burla haciendo que se molestara por como la llamó, pero lo ignoró por ahora.
—… Emmmm. No, no hace falta que lleguemos tan rápido, Mikey. E-En treinta minutos, me parece bien. Es lo más razonable para disfrutar de un… buen viaje— decía la susodicha con una sonrisa nerviosa y un tic en un ojo. No quería llegar tan rápido o sea con solo mirar a la bat poni en el volante, prefería llegar a lo tortuga.
—Je, je. Ok… Rarita. Muy bien Byte, ya escuchaste, prepara la nave para ir como toda una Rainbow Dash— mencionaba el potro con burla.
—Entendido, amo Mike.
—Espera ¿Cómo que una Rainbow Dash?— preguntaba Pinkie extrañada.
—Por nada. Solo es una forma de decir para tomar la primera opción.
—Oh. Okie… …— la terrestre no se daba cuenta de lo que estaba insinuando.
—Muy bien, Bat Wing. Empieza a despegar la nave— ordenaba el potro con seriedad.
—Como ordene, amo Mike— decía la bat poni captando la orden con una garra en la frente y apretaba el volando con sus garras.
—Ok, les recomiendo que de verdad, yeguas, pongan sus gordos traseros en los asientos, abróchense el cinturón, antes de que despegue— decía Phoenix con seriedad teniendo los brazos cruzados.
—Ok querida, pero no tienes que hablarnos así— mencionaba la unicornio molesta por cómo les dijo.
—Hablo como a mí me dé la gana. Así que siéntense y cállense— Rarity suspiraba resignada y se sentaba al lado del semental mientras Pinkie se sentaba al lado de Fox Shot que había dado palmaditas al asiento para que se sentara a su lado. La unicornio blanca se ponía el cinturón de seguridad usando su magia aunque no sabía como ponérselo, pero el terrestre la ayudó a ponérselo y la unicornio loca del escuadrón, le ponía el cinturón a la terrestre rosada.
— ¡Muy bien, agárrense fuerte, porque…!— exclamaba Bat con emoción y algo dramática haciendo una pausa ahí. Rarity estaba tranquila esperando el despegue, pero no se daba cuenta que una tijera poseída, estaba detrás de su asiento y cortaba un lado del cinturón para luego desaparecer. Cat que estaba sentada en una clase de un asiento flotante tipo lo que usaban los aviones. Observaba a la unicornio blanca con una sonrisa maliciosa — ¡… Ya despegamos!— exclamó haciendo que la nave despegue de golpe a una velocidad anormal, daba presión a las dos yeguas que pareciera que sus asientos se las iba a tragar, pero cuando ya llegaba a una altura adecuada en el cielo, se detenía de golpe haciendo que Pinkie casi saliera volando, pero gracias al cinturón, lo evitó y se reía divertida... Aunque con la unicornio blanca, fue otra historia debido a que salió volando del asiento dando un grito de miedo y aterrizaba encima de… … la alicornio de fuego.
—Ay ¿Pero qué pasó?— preguntaba confundida Rarity, pero en eso, miraba a los ojos de Phoenix que la veía con seriedad, teniendo un tic en un ojo y una vena en su frente —… Je, je, je. Hola querida— saludaba muy nerviosa.
—Te dije que… ¡te abrocharas el cinturón!— exclamaba enojada empujando a la susodicha de golpe enviándola devuelta en su asiento de flancos, dejándola aturdida.
—Señorita Rarity ¿estás bien?— preguntaba Explosive preocupado mientras le cogía una pezuña a la unicornio.
—Si… Estoy bien— decía algo mareada, pero daba una sonrisa atontada. La gatielaga observaba eso con una sonrisa satisfecha hasta daba una risita maliciosa.
—Wiiiiii. Fue divertido. Hagámoslo otra vez— mencionaba Pinkie con una sonrisa de emoción.
—No— decía simplemente Mike con seriedad.
Sin más, la nave se ponía en rumbo a su destino mientras los padres de Mike, se despedían de ellos con un casco.
—Cariño, no sé porque nuestro hijo deja que Bat conduzca la nave, porque sus despegue son muy… bruscos— decía Nathaly preocupada.
—Eso es lo que me pregunto siempre, querida— mencionaba Arthur también sin tener idea del porque dejaba a la bat poni conducir la nave.
Mientras esperaban, Rarity y Pinkie quisieron curiosear un poco la nave, pero antes de que lo hicieran.
—Si van a mirar mi nave, no toquen nada o las saco a patadas de la nave ¿entendieron?— decía Mike mirándolas con seriedad. La unicornio blanca asentía con la cabeza nerviosa, pero la terrestre rosada lo hacía de forma alegre. Así que sin más, empezaban a curiosear un poco la nave, antes de que llegaran a su destino.
Rarity estaba observando junto a Explosive, una sala donde estaba el ordenador principal, que sería el cerebro de la nave, quedaba impresionada por cada cosa que veía. Pinkie Pie estaba en el comedor probando diversas delicias que lo preparaba el bot de cocina ya que le dio hambre. Era acompañada de Set que también comía con ella por gusto y Fox Shot estaba con ellos, pero solo algo alejada de los dos mientras sostenía una libreta y una pluma con su magia, y escribía algo en ella mientras miraba de reojo a la poni rosada. En cambio, con Mike, estaba en el camarote del capitán tumbado en la cama, leía unos libros para pasar el rato… con fastidio.
Un pequeño rato después
La unicornio científica del escuadrón, le mostraba a la terrestre su laboratorio.
—Wow. Qué lugar tan increíble— decía Pinkie con una sonrisa mirando con curiosidad unos tubos con líquido que estaban ahí.
—Je, je. Gracias Pinkie, me alegro que te guste mi laboratorio— agradecía la unicornio con una sonrisa algo maniática, tenía puesto una bata de laboratorio. Miraba a la aludida que estaba de aquí y allá observando todo el laboratorio hasta que se fijó algo en la mesa. Cuando estaba cerca, reconoció que era.
—Vaya, es Aracny. Esa tierna arañita que me encontré con Mike el otro día— decía la terrestre con una sonrisa acariciando la araña aunque se veía que estaba como "durmiendo".
—Sí, es ella. Je, je— la susodicha se acercaba a la poni fiestera por un lado de ella para verla con una sonrisa "algo" lunática —Oye Pinkie ¿te puedo hacer una pregunta?
—Ya me hiciste una— daba una risita traviesa haciendo que la aludida también se riera —Okie, claro amiga. Pregúntame lo que sea— la abrazaba con un brazo del cuello de la unicornio.
—Je, je. Ok Pinkie… me preguntaba si… ¿puedes ayudarme en algo?— preguntaba mirándola de reojo.
—Claro. Dime en que te puedo ayudar, amiga— decía la fiestera con una gran sonrisa.
—Je, je. Quiero hacer una pequeña prueba de "campo" sobre algo para saber si va bien o no ¿puedes hacerlo… amiga? Je, je.
—Pues claro amiga. Con gusto te ayudaré— decía Pinkie con emoción —Solo dime lo que tengo que hacer para ayudarte. Ji, ji— daba una risita mientras la soltaba para dar saltitos de alegría. Al escuchar eso, la unicornio miraba de reojo a Aracny que seguía "durmiendo" con una sonrisa maniatica.
Mientras tanto, con Rar¡ty
La unicornio y el semental, pasaban a una sala donde había una especie de esfera y varios tubos unidos a él.
—Querido ¿Qué es eso?— preguntaba Rarity con curiosidad.
—Es donde se guarda la fuente de energía, con que se alimenta la nave, señorita Rarity— explicaba un poco Explosive con una sonrisa.
—Ya veo… Emmmm ¿y que energía usa?— preguntaba curiosa.
—La energía lo extrae de una fuente de poder que el amo Mike consiguió en uno de sus viajes inter dimensionales. Gracias a ella, la nave tiene energía inagotable— explicaba el semental dejando a la unicornio muy confundida.
— ¿Inter dimensionales?... Lo siento, querido, pero es que no soy como Twilight y no entiendo mucho sobre… eso o esas cosas— decía apenada. En eso, se escuchaba una risa femenina.
—Ja, ja, ja, ja. Pero que bruta. Ja, ja, ja.
— ¡Cat!— exclamaba Explosive enojado mirando a la gatielaga que se reía en el aire
— ¡Lo siento. No pude evitarlo! Ja, ja, ja— seguía riéndose la felina haciendo que Rarity se apenara mucho.
Desde unos altavoces, se podía oír la voz de Bat Wing por toda la nave.
— ¡Atención por favor. Llegaremos a Canterlot en cinco minutos o menos. Prepárense para bajar en breve. Gracias por su atención!— en eso, se apagó las altavoces.
—Ya era hora… prefería llegar en treinta segundos y así volver de una vez— decía Mike aun en su camarote con fastidio.
La nave llegó a Canterlot y frenó en el cielo sin aterrizar. Algunos ponis que estaban en las calles, observaban la nave con curiosidad y confundidos.
En el puente de la nave, estaban reunidos todos los presentes, pero solo las dos yeguas, Mike, Explosive y Cat, eran los únicos que se bajarían. En eso, Fox Shot se acercaba al potro y le susurraba al oído.
— ¿Qué? ¿En serio? o sea ¿aceptó sin más?— preguntaba Mike con una ceja alzada.
—Je, je, je. Si, amo Mike. Tu sabes que es mi conejilla… digo, mi "amiga", entonces ella me ayudará con "eso"— murmuraba la unicornio maniática con una sonrisa.
—…— el pequeño poni suspiraba fastidiado y rodaba sus ojos —No me digas. Bueno, de igual forma, podemos probar "eso" mejor, supongo— susurraba alzando sus hombros.
—Je, je, je. Si, amo Mike y me dice el resultado de "eso"— decía guiñándole un ojo, pero en eso, Pinkie ponía su cabeza en el medio de los dos mirándolos con una sonrisa.
—Oigan ¿Qué tanto están hablando? ¿Están planeando una fiesta sorpresa?— preguntaba con una gran sonrisa de emoción.
—Ni en sueño y por favor, aleja tu cara de mí— mencionaba Mike con fastidio.
—Okie dokie— decía simplemente la fiestera para luego alejar su cabeza del potro. Él rodaba sus ojos.
—Spike ¿no vendrás con nosotros para pasear por Canterlot?— preguntaba Rarity mirandolo con una sonrisa que aun estaba sentado en su asiento. El aludido bajó el comic para decirle que sí iría con ellos para vigilar a ese semental, pero en eso, sentía un escalofrío recorrer su espalda y veía un momento a la pegaso silenciosa que estaba a su lado mirándolo inexpresiva.
—Emmmm. N-no gracias. Estaré con mi amiga Spectral leyendo comics— decía Spike con una sonrisa nerviosa mientras tapaba su rostro con el comic haciendo que Spectral sonría alegre.
—Oh. Ok Spikey— decía simplemente la unicornio blanca y miraba a otro lado, pero al hacerlo, el bebé dragón, bajaba el comic de nuevo y miraba a Explosive con seriedad. El aludido se daba cuenta que lo observaba y veía que le hacía señas con sus garras como señalando sus ojos al semental como diciendo que lo estaría vigilando haciendo que tuviera una gota de sudor en la nuca por lo que hacía.
—Ok. Cat. Bájanos de la nave.
—Okie, amo Mike— decía la gatielaga con una sonrisa infantil. Iba a chasquear su garra derecha, pero el potro dijo.
—Bájanos. Me refiero, en la calle como un grupito de desconocidos y no en el cielo, no encima de una casa, tampoco de una mansión, tampoco encima de un poni, tampoco en los vestidores de la guardia femenina, ni se te ocurra enviarnos al castillo— mencionaba Mike mirándola con seriedad. La felina estaba captando lo que dijo y cambiaba su expresión a enfadada.
—Ok, ok. Como ordeneeeeees, señor aguafiestas— decía enojada para luego chasquear su garra y desaparecer el grupo de la nave.
En las calles de Canterlot, aparecían el grupo de golpe asustando algunos transeúntes que estaban cerca de ahí por curiosos. Solo estaban las dos yeguas, el potro, el semental explosivo y la gatielaga.
—Aquí estamos ¿contento, señor aguafiestas?— preguntaba Cat con enojo.
—Sí, gracias Cat— decía Mike con sarcasmo.
—Bueno, si no quieres nada más de mí. Iré por ahí a fastidiar a alguien. Nos vemos— dicho eso, la felina desapareció con un chasquido.
— ¿Qué le pasa? Antes la veo feliz y después la veo enojada hasta le responde de esa forma a su creador— decía Rarity extrañada por su comportamiento.
—Te lo podría responder, señorita Rarity. Pero hasta el amo Mike y yo, no tenemos esa respuesta— agregaba Explosive apenado.
—Sí, así es y aunque tuviera esa respuesta, no sería de tu incumbencia— respondía el potro con molestia.
—Awwwww ¿Por qué no?— preguntaba Pinkie haciendo un puchero.
—Porque no y ahora si me disculpan, iré hacer lo que iba a hacer, no pienso perder el tiempo hablando estupideces— decía con fastidio mientras empezaba a caminar por las calles de la capital.
— ¡Oye Mike! ¡Espérame, iré contigo!— exclamaba la terrestre rosada con una sonrisa y lo seguía dando saltitos.
La unicornio blanca y el semental, los veía irse y en eso, Rarity comentaba.
— ¿Sabes algo, querido? Siento lastima por Mikey, de que… no tenga amigos aunque están tú y los otros, pero…
—Sí, lo sé. Pero puede ser que algún día, si te ganas su confianza, puede ser que te hable bien y no como si fueras una molestia— decía Explosive algo serio.
—Ok querido…— ella observaba la ciudad —Bueno querido ¿te parece si… vamos a pasear por Canterlot?— preguntaba mirando a otro lado ruborizada.
—Claro, señorita Rarity, para eso la invité ¿no?— mencionaba con un tono algo bromista. La unicornio daba una risita.
—Es cierto. Bueno, vamos— dicho eso, los dos empezaban a caminar por el lugar, pero Rarity caminaba al lado del semental aunque se ruborizaba por eso.
Mientras tanto en el castillo
La princesa del sol estaba caminando por un pasillo de su palacio con tranquilidad, aunque se notaba lo cansada que estaba por ciertas cosas. Por el camino, se cruzaban algunos guardias y la saludaban con respeto, y ella les devolvía el saludo. En eso, se cruzó con la princesa de la luna.
—Hola hermana— saludaba Luna con una sonrisa pasando a un lado de Celestia.
—Hola hermanita— le devolvía el saludo con una sonrisa viendo irse en dirección contraria a donde iba ella.
La alicornio blanca cruzaba el pasillo y veía pasar a la alicornio azul… otra vez.
—Qué onda, hermana— saludaba Luna pasando a un lado de la aludida. Ella le devolvía el saludo, pero en eso, se detenía en seco para girar su cabeza hacia atrás y observaba a su hermanita cruzando la esquina.
—… ¿Cómo es que…?— se preguntaba la princesa confundida, pero sacudió su cabeza pensando que era su imaginación y siguió su camino. Seguía por el pasillo y al cruzar una esquina, se sorprendía de ver a Luna de nuevo charlando con una sirvienta mientras estaban caminando pasando a un lado de Celestia.
— ¿Qué hay hermana?— saludaba la alicornio azul y la sirvienta con una reverencia para luego seguir su camino.
—…— la alicornio blanca seguía caminando viendo atrás confundida, pero al poner la vista al frente, se impactó de ver a la princesa de la noche entrar a una habitación haciendo que se detuviera y se restregaba sus ojos —Creo que no dormí bien, pensar mucho en ese dichoso escuadrón, hace que no piense bien… y vea a Luna por todas partes— decía cansada y reanudaba su caminata hasta que llegó al comedor, y veía que había alguien ahí, para su sorpresa era… otra vez la alicornio menor.
—Hola hermana— saludaba alegre comiendo un emparedado.
—… Emmmm ¿hola?— saludaba confundida en la puerta del comedor. Luna daba un mordisco y miraba a su hermana extrañada.
— ¿Pasa algo?— preguntaba después de tragar.
—… No, digo si, la verdad no lo sé…— decía muy, pero que muy confundida.
— ¿En serio? Pues cuéntamelo hermana, a ver si te puedo ayudar— decía con una sonrisa de confianza.
—Ok hermanita. Creo que necesito hablarlo con alguien— mencionaba la alicornio blanca acercándose a la mesa y se sentaba frente a la princesa de la noche.
—Ok, soy toda oído— decía mirándola fijamente.
—Ok. Lo que pasa, es que no sé lo que pasa o sea me explico, cuando caminaba en los pasillos, te he visto pasar, no una, sino como cuatro o cinco veces y pues no se— comentaba sin entender nada.
—Ay hermana, no te pongas así, debe ser que no has dormido bien por estar pensando en el escuadrón esto, en el escuadrón aquello— decía la alicornio azul compresiva.
—Sí, debe ser eso, porque en serio, verte tantas veces seguidas, es algo extraño. Je, je. Hasta creí que me estaba volviendo…— fue interrumpida por una voz muy familiar saliendo de la cocina.
—… Loca ¿verdad hermana?— al escuchar eso, se quedó impactada. Giraba su cabeza lentamente a esa dirección para quedar en shock que no podía articular palabras ya que veía a otra Luna con una sonrisa alegre que daba saltitos como una potrilla para estar al lado de la primera alicornio azul.
—…— quería decir algo, pero no podía.
— ¿Qué pasa, hermana?— preguntaba la primera Luna.
— ¿Si? ¿Qué pasa, hermana?— preguntaba la segunda.
— ¿P-p-p-por qué hay otra como tú?— preguntaba con un tartamudeo mientras señalaba con una pezuña temblorosa a la segunda princesa de la noche.
—Ay hermana, no seas tontita. Ji, ji, ji— daba una risita la primera.
—Sí, si todos saben que…— decía la segunda.
—Hay una Luna en el mundo o sea yo— mencionaban al unísono con una pezuña en su pecho.
—… … … … ¡AAAAAAAAAAAHHHHHHH!— Celestia daba un grito de miedo para luego salir galopando por la puerta del comedor como si hubiera visto un fantasma. Galopaba por el pasillo con rapidez, quería alejarse de esas Lunas, pero en eso, se detuvo en seco ya que la bloqueó otra alicornio azul.
— ¡Oye hermana, encontré tu pastel bajo la cama, mmmmmmm está deliciosa!— exclamaba la alicornio azul con un pastel en una pezuña mordisqueada y tenía su hocico manchado. La alicornio blanca daba otro grito para dar media vuelta con rapidez y reanudó de nuevo la galopada para alejarse de ella. Al cruzar la esquina de un pasillo, un guardia la detuvo al pararse frente suyo.
— ¡Princesa Celestia! ¿¡Que sucede!? ¿¡Por qué grita!?— exclamaba el guardia muy preocupado. La princesa del sol iba a hablar, pero en eso, al ver detrás del guardia, observaba a dos Lunas volando cerca del techo atrapando a una pelota que tenía los mismos colores que Luna.
—… ¡AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH!— daba un grito de miedo para luego dar media vuelta y salía huyendo de ahí dejando a un guardia muy confundido por la actitud de su princesa.
Galopaba como si su vida dependiera de ello, pero por cada pasillo que iba, veía a su hermanita acomodando un jarrón, a la alicornio azul ayudando a una sirvienta, a dos Lunas pasando un gran espejo de un cuarto a otro, a una princesa de la noche bailando como si fuera ballet. La alicornio blanca se detuvo viendo a muchas Lunas en los pasillos haciendo de todo.
—Luna, Luna, Luna, Luna, Luna, Luna, Luna, Luna— alrededor de Celestia empezaba a girar y tenía un tic en un ojo —Luna, Luna… Je, je. Veo a Luna en todos lados. Je, je. Je, je. Je, je…— daba una risita algo lunática para luego caer al suelo de lado y su corona se cayó. Se había desmayado. Las Lunas se acercaban a su "hermana" rodeándola para verla fijamente.
—… Ay, ya se durmió— decía una de las Lunas con una sonrisa burlona.
—Je, je, je, je. Creo que la traumamos… y mucho. Je, je— daba una risita otra de las alicornios azules.
—Pero ¿crees que nos pasamos?— preguntaba otra de las princesas azules.
—Nah, no creo, eso se le pasará… o no, quien sabe— decía otra Luna con malicia.
Un pequeño rato después
Celestia empezaba a despertarse al sentir como movía su hombro, abría sus ojos lentamente.
—… ¿Q-Que pasó?— preguntaba aturdida.
—Oh, me alegro que estés bien, hermana— se escuchaba un suspiro de alivio —Estabas inconsciente y pues pensé en lo peor. Me puedes decir ¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué gritabas? Todo el castillo te oía— la alicornio blanca al tener sus ojos abiertos, pestañeaba un par de veces y cuando podía ver con claridad, veía a Luna y un grupo de guardias que estaban confundidos, y entre los guardias, estaba Kai.
—…— los ojos de Celestia rodaban hacia atrás para caer su cabeza al suelo.
—Emmmmm. Hermana— la estaba llamando, pero no respondía. Se había desmayado de nuevo dejándola muy confundida de lo que le pasó.
Mientras tanto, con Mike y Pinkie Pie
Los dos estaban por las calles de Canterlot. El potro buscó en muchas tiendas algo que le gustase a su madre, pero nada, haciendo que se frustrara mucho y más al tener a la parlanchina detrás suyo.
—Oye Mike ¿Qué buscas? Si me dices, te podría ayudar en lo que sea, eso hace los amigos— decía Pinkie con una sonrisa alegre dando saltitos.
—Solo busco un regalo para el cumpleaños de mi madre que será pronto— mencionaba con fastidio mirando la vitrina de otra tienda.
—Oh, ya veo y una increíble fiesta le haré a tu madre— comentaba con emoción.
—No, nada de fiesta. Prefiero algo sencillo… y sin bulla— decía con seriedad.
— ¿Por qué no? Será muy divertido. Estarán tus amigos, habrá mucha comida, buena música…
—No tengo amigos, ni que fuera cerdo y odio el ruido— susurraba para sí mismo con fastidio, pero la terrestre seguía hablando y hablando de lo que habría en una fiesta.
—También hay juegos, la otra vez me preguntaste los juegos que hay, pero la mayoría son para adultos, pero hay para potrillos como ponerle la cola al poni, al burro…— seguía hablando haciendo que Mike se empezara a frustrarse hasta tenía un tic en un ojo. En eso, observaba de reojo su brazalete para luego mirar a Pinkie que no paraba de hablar.
—... Quiero que llegó el momento de que te calles— decía tocando un botón del brazalete con un casco de forma rápida haciendo que las pupilas de la terrestre desaparecieran y se callara de golpe, y se detenía en seco. El potro se paraba para luego verla de frente, tenía una mirada inexpresiva la yegua —…— apretaba el mismo botón del brazalete y las pupilas de Pinkie volvían, y lamentablemente, seguía hablando como si no hubiera pasado nada.
—También está el juego de la botella… no, espera, eso es para adultos aunque también hay para potrillos aunque puede ser que…— Mike fastidiado, apretó el botón de nuevo y la fiestera se calló de nuevo.
—Wow. Funciona. Je, je. Por lo visto Aracny puede estar en su frente apagada y la poni en cuestión actuaría normal, pero si la enciendo, será mi leal "esclava", supongo. Je, je. Bueno, así no tengo que soportar sus bla, bla, bla— decía rodando sus ojos —Bueno Pinkie, ya que como eres tu, pon esa sonrisa en tu rostro y sígueme, y no te separes de mi— agregaba dando media vuelta para reanudar su caminata.
—Sí, amo Mike. Lo seguiré a donde usted vaya— decía Pinkie con una sonrisa vacía empezando a seguirlo por detrás —Lo seguiré. Lo seguiré. Lo seguiré. Lo seguiré.
—…— el potro tenía un tic en un ojo —Cállate Pinkie. En serio, cállate— la mandaba a callar.
—Ok, amo Mike. Me callaré. Me callo. Me callo. Me callo.
—… Váyase a la broma. Está peor que antes— decía frustrado de tener que escucharla en todo el camino de como repetía lo mismo una y otra vez —Fox me dijo que mejoró un poco el modo automático. Ya no obedecería cosas que diría al aire, pero en cambio, repite lo que ordeno… no sé qué es fastidioso, escuchar lo mismo estando así o escuchar más de mil palabras por minuto estando normal— pensaba fastidiado.
Estaba muy distraído escuchando a la terrestre hasta que se chocaba con un semental de forma brusca haciendo que ambos se cayeran al suelo y Pinkie se detenía en seco sin decir nada, se había callado el hocico al ver que el susodicho se detuvo por el choque. El aludido se reincorporó enseguida para mirar molesto con quien se chocó y se daba cuenta de quien era.
—… Oh genial. Pero si es el inútil número uno del reino, seguido de la inútil de Celestia— pensaba fastidiado al observar que era nada menos que el sobrino de la princesa del sol, el príncipe Blueblood que estaba acompañado de dos hermosas yeguas.
— ¿Por qué no miras por donde vas, mocoso?— el semental se levantaba para mirar a Mike molesto.
—… De todos los que me pude haber chocado ¿tuvo que ser éste tipo? Prefiero chocarme con Celestia que con éste "príncipe" fracasado— decía en su mente el potro con fastidio.
— ¡M**dito mocoso! ¿¡Por qué no te fijas por donde vas!?— exclamaba enojado mientras se sacudía el polvo.
—… No lo sé. Estaba caminando tranquilamente hasta que me choque contra un poste, pero resultó ser, un idiota descerebrado, bueno para nada, inútil, príncipe de pacotilla, zopenco y un fracasado que lloriquea con su tía por lo pendejo que eres— decía con una sonrisa burlona. Al escuchar eso, Blueblood y las dos yeguas se quedaban impactados, más el príncipe que se ofendió mucho.
— ¿C-C-Como te atreves a hablarme así, mocoso? Te meterás en muchos problemas con mi tía cuando se entere de esto. Así que te sugiero que te disculpe inmediatamente o si no, habrá consecuencias— amenazaba el semental enojado de que le haya insultado de una forma brutal.
— ¿Qué consecuencias? Verte con un vestido, no es una consecuencia. Es más verte lo que eres en verdad ¿verdad Pinkie?— preguntaba Mike con una sonrisa maliciosa y apretaba un botón de su brazalete.
—Sí, amo Mike. Tú tienes toda la razón, toda la razón. Ese semental…— la terrestre señalaba a Blueblood —No es un semental, sino una yegua disfrazada de semental— decía de forma automática sin dejar de sonreír.
— ¿¡Que!?— el príncipe inútil estaba muy ofendido por la insolencia que le dijo la fiestera. Las dos yeguas que estaban acompañando a Blueblood, se tapaban su hocico para evitar reírse con fuerza. El semental furioso se acercaba a Pinkie por un lado — ¡Tu! ¿¡Cómo te atreves a insultarme de esa manera, plebeya!?— exclamaba con rabia, pero la susodicha no respondía, seguía mirando a la nada — ¡Oye, te estoy hablando, plebeya!
—Ella no te responderá, porque sabe lo lento que eres para entender las cosas— decía el potro con burla haciendo que Blueblood lo mirara enfadado.
— ¿Qué dijiste? Ahora sí que te daré una lección, mocoso insolente— el príncipe… si se podía llamar así. Iba a darle con la pezuña izquierda a Mike, pero antes de que lo hiciera, la terrestre rosada apareció a un lado de él y le agarró su pezuña de golpe teniéndolo con fuerza — ¡Oye! ¡Suelta mi casco!— exclamaba intentando hacer que lo soltara, pero Pinkie lo tenía bien agarrado y no decía nada la rosadita.
—Je, je ¿Sabes qué? Yo te daré una lección. La basura va allá— decía el pequeño señalando un pote de basura que estaba por la calle —Enséñale Pinkie, donde va la basura.
—A la orden, amo Mike— la terrestre hizo un saludo militar con una pezuña en su frente para luego arrastrar como si nada al príncipe que no paraba de reclamar y lo lanzaba dentro del pote de la basura, agarraba la tapa y lo tapaba para después regresar con el potro de golpe con una pezuña en su frente —La basura está en su lugar, amo Mike— decía aun con esa sonrisa.
—Excelente Pinkie. Así si se saca la basura. Je, je— mencionaba con malicia —La verdad no sé dónde sacó esa fuerza, de la araña o así es la fuerza de la parlanchina…— se quedaba pensativo un momento para después sacudir su cabeza, porque recordaba que tenía cosas que hacer —Bueno Pinkie, sigamos con nuestro camino— agregaba empezando a caminar para pasar a un lado de las dos yeguas que tenían sus hocicos bien abiertos al ver como la fiestera metió al semental en la basura.
—Sí, amo Mike. Te sigo. Te sigo. Te sigo— repetía Pinkie siguiéndolo por detrás para fastidio del potro. Las dos yeguas observaban a los dos irse sin decir nada para luego ver a donde estaba Blueblood tratando de salir del pote de basura.
—… Emmmmm ¿Qué hacemos? ¿Lo ayudamos?— preguntaba una de las yeguas a su amiga.
—… Je, je. No, no hace falta. Total, esa poni y el potro nos enseñó cómo poner la basura en su lugar— daba una risita la yegua haciendo que la otra se riera también.
Un poco más tarde, en otra parte de Canterlot
Rarity y Explosive estaban paseando por las calles tranquilamente.
—Gracias Explosive por invitarme para que viniera contigo y con Mike a Canterlot— agradecía la unicornio algo ruborizada, estaba caminando al lado del semental.
—No hay de que, señorita Rarity. La verdad quise que viniera ya que como le gusta el glamur y la capital, entonces me acordé de ti y quise invitarla— decía Explosive mirando a otro lado ruborizado.
—Awwwww gracias Explosy— la yegua no podía evitar sonreír, aunque se sonrojaba por lo que dijo.
— ¿Explosy?— preguntaba mirándola confundido.
—Emmmm. Es un nombre de cariño… e-espero que no te molestes… amigo— decía mirando a otro lado nerviosa y aun sonrojada.
—… No, no me molesta. De igual forma, así no te cuesta mucho decir mi nombre— decía con un tono bromista haciendo reír a la unicornio un poco.
—Ok, Explosy. Ji, ji. Bueno, la verdad después de ver las tiendas, esas extravagantes ropas y…— Rarity miraba al semental un momento y se ponía algo nerviosa —… Y esas cosas. La verdad, admito que hoy es el mejor día de mi vida, Explosy y espero que nadie arruine éste…— fue interrumpida por alguien ya que al cruzar una esquina, la yegua se chocó contra alguien haciendo que se callera al suelo de flancos —Auch…
—Señorita Rarity ¿Estas bien?— preguntaba Explosive preocupado de que se hubiera hecho daño.
—Sí, querido. Estoy bien, no te preocupes— decía con una sonrisa mientras el semental le extendía una de sus garras y ella gustosa, lo estrechaba con una pezuña para que se pudiera levantarse.
— ¡Oye! ¿¡Fíjate por donde…!? Pero si eres tú— decía una voz muy conocida para la modista. La unicornio miraba quien era haciendo que su alegría fuera reemplazada por disgusto.
—Vaya, el día era tan maravilloso hasta que apareciste… Blueblood— comentaba Rarity sin ganas de hablar con ese sujeto y trató de mantener la calma.
—Sí, lo mismo diría. No me esperaba verte por aquí, querida— decía el unicornio con molestia.
—Y yo no me esperaba verte por aquí, y…— la yegua olfateaba un poco para luego taparse la nariz —Ugh ¿Por qué hueles tan mal?— preguntaba intentando soportar ese olor.
—Sí. Es como si te hubieran arrojado a un pote de basura con pañales sucios y cascaras de plátanos— decía Explosive tapándose la nariz también.
—¡Eso no es asunto de ustedes!— exclamaba el "príncipe" enojado al recordar como un potro y una poni loca lo humilló, pero después al ver a los dos aludidos, se daba cuenta de las patas que tenía el miembro del escuadrón —¿Qué rayos eres tú, fenómeno?— preguntaba con desprecio. El semental no decía nada, solo se quedaba mirándolo serio.
— ¿Cómo te atreves? Explosive no es ningún fenómeno, él es mi amigo ¿oíste? Además que a diferencia tuya o mejor dicho, mucha diferencia, es todo un caballero que sabe tratar a una dama— defendía Rarity a Explosive. El aludido no decía nada, solo seguía mirando al idiota ese con seriedad. Blueblood se reía con malicia.
—Vaya, vaya, por lo visto ahora te interesan los fenómenos. Je, je, je. No me sorprende para nada. Si ningún semental estaría dispuesto a estar con una plebeya como tú— decía con una sonrisa burlona haciendo que la yegua se ofendiera.
— ¿Cómo te atreves a decirme eso?— estaba muy molesta, trataba de calmarse para no hacer una escena— ¿Sabes qué? Porque no te pierdes y nos dejas en paz. Explosive, vámonos de aquí— decía enojada con la intención de pasar a un lado del unicornio, pero en eso, el príncipe le tomaba de la pezuña con fuerza.
—Oye ¿A dónde crees que vas, plebeya? Aun no termino contigo, tenemos asuntos pendientes que arreglar por lo de esa vez que me humillaste— decía Blueblood con malicia.
— ¡Oye! Suéltame, me haces daño— mencionaba Rarity con dolor en el casco. En eso, antes de que el semental inútil hiciera algo, sentía como alguien le agarraba el casco que sujetaba a la unicornio haciendo que diera un gemido de dolor.
—Así no se trata a una dama, grandísimo animal— decía Explosive con una expresión sombría y apretaba más fuerte el casco del nefasto príncipe haciendo que diera un pequeño grito de dolor y soltaba a la yegua que sujetaba su pezuña adolorida para luego ver como el semental explosivo, tenía bien sujeto el casco del idiota ese.
—Oye, te exijo que me sueltes o estarás en muchos problemas con…— Blueblood no podía terminar lo que iba a decir, porque el semental lo tiró contra el suelo haciéndole una llave.
— ¿No te enseñaron a tratar a las damas con educación y con delicadeza, idiota?— preguntaba presionando más su brazo haciendo que el idiota diera un gemido de dolor.
— ¡Ya! ¡Suéltame! ¡Si no me sueltas, le diré a los guardias que te encierren de por vida!— amenazaba el unicornio, pero el semental no le afectó sus palabras y en vez de suavizar el agarre, lo apretaba más. Rarity observaba eso impresionada y teniendo una sonrisa, y un rubor en sus mejillas.
—Vaya, no pensé que Explosy sea fuerte— pensaba viendo como lastimaba a ese príncipe de pacotilla.
— ¿Sabes algo? ¿Te enseñaré las reglas básicas de lo que tiene que hacer un caballero con una dama? A ver si aprendes algo— decía presionando más su brazo haciéndolo lloriquear como potrilla —Uno, háblale a una dama con elegancia, suavidad y no con vulgaridades. Dos, ábrele la puerta y déjala a pasar a la dama primero, y después tú. Tres, entrégale una flor a la hermosa dama y cuatro, defiende a la dama de todo mal, no al revés. Espero que con éstas reglas aprendas algo, son muchas más reglas, pero tú no entenderías la mitad ¿oíste, principito?— preguntaba el semental con seriedad sin soltar su casco en ningún momento.
— ¡Esta bien, está bien! ¡Entendí, ya suéltame, que me estás rompiendo mi pezuña!— exclamaba desesperado Blueblood del dolor que sentía. Así que Explosive soltó su casco para luego levantarse.
—Espero no volver a verte molestando a la señorita Rarity o la próxima vez, no seré muy caballeroso contigo— amenazaba el semental y bajaba sus lentes oscuros dejando ver sus ojos brillando de forma amenazante haciendo que el aludido se asustara y se levantaba para huir del lugar como si hubiera visto un fantasma, pero al no ver el camino, se tropezó con algo y cayó directo dentro de otro pote de basura. Explosive sacudía sus garras como si lo hubiera aventado el mismo a ese nefasto príncipe y antes de que pudiera ver a la unicornio blanca. Ella lo abrazaba con una gran sonrisa.
—Oh, Explosy. Gracias por defenderme de ese idiota— agradecía muy alegre.
—No hay de que, señorita Rarity. No quería que ese idiota te hiciera daño— decía el semental ruborizado por el abrazo que le daba la susodicha para luego romper el abrazo y poder ver su pezuña —Y por cierto ¿estás bien?
—Si… estoy bien, me duele un poco mi pezuña, pero estoy bien y todo gracias a ti, mi Explosy— y sin previo aviso, la yegua le daba un beso en la mejilla haciendo que Explosive quedara impactado y muy sonrojado hasta se sentía lo caliente en su cara —Explosy ¿Por qué estás tan caliente?— preguntaba mirándolo algo preocupada.
—E-esto… no pasa nada… Je, je. Solo que sentí un subidón de calor… por un momento… supongo— decía el aludido mirando a otro lado aun sonrojado. La yegua lo veía un momento para luego sonreír con un pequeño sonrojo. En eso, lo abrazaba de un brazo con una pezuña.
—Bueno, Explosy. Mejor vámonos, creo que Mikey nos estará esperando para irnos— decía la unicornio con una sonrisa.
—S-sí, mejor vámonos para que el amo Mike, no se enoje tanto— mencionaba riéndose un poco y lo contagiaba a la susodicha mientras empezaba a caminar algo apegados —…— Explosive sacaba de su crin una bolita rosada y lo lanzaba hacia atrás sin dejar de caminar, y ni siquiera mirar a donde lo tiró.
—Grrrr. Ese fenómeno me la va a pagar. Iré con mi tía para que mande a encerrar a ese fenómeno para…— decía Blueblood muy molesto intentando salir del pote de basura, pero en eso, algo cayó dentro del pote. El unicornio confundido, metiéndose de nuevo adentro para agarrarlo con un casco — ¿Qué es es…?— no podía terminar de hablar, porque la bolita explotó saliendo humo rosa y el semental sacaba su cabeza tosiendo por el humo. Se observaba que su pelaje blanco, ahora era rosado igual que su crin. El príncipe se tardó un minuto en darse cuenta del cambio de color — ¿Pero qué? ¿¡Que significa esto!?— gritaba alterado al ver su cuerpo rosa. Los ponis que pasaban por ahí, veía a ese idiota rosado y soltaban unas carcajadas al mirarlo en ese estado haciendo que se metiera de nuevo en el pote de basura muy avergonzado.
En otro lugar
El potro y la fiestera, habían vuelto al lugar donde aparecieron por la magia de Cat y se quedaba esperando a los otros fastidiado, pero al ver una caja que tenía en su lomo, lo agarraba y lo miraba algo inseguro por el regalo.
—Bueno, es mejor que nada, supongo…— susurraba Mike dudoso para luego mirar a Pinkie que seguía bajo control de la araña —Mmmmmmm. Creo que mientras esperamos… Pinkie, saca una hoja y anota lo que te diga.
—A la orden, amo Mike— decía la poni sacando una hoja y un lápiz de su melena para después escribir algo en la hoja usando sus dientes para agarrar el lápiz.
—Pero si todavía no he dicho que anotaras algo— agregaba fastidiado ya que sabía que anotaba lo que decía muy literalmente.
Había pasado un par de minutos. Explosive y Rarity aparecía por una calle en camino para encontrarse con los dos aludidos. El potro al ver que llegaban, rápidamente, agarró la hoja que estaba escribiendo la poni rosada y apretó un botón del brazalete apagando a la araña. Los ojos de Pinkie volvían a la normalidad haciendo que parpadeara un par de veces para observar alrededor confundida para luego mirar a Mike.
— ¿Dónde estamos? ¿Ya compraste el regalo de tu madre?— preguntaba con su típica sonrisa de siempre.
—Sí, claro. Aquí está— señalaba el potro con su casco.
— ¡Genial!— exclamaba dando saltitos emocionada. El semental y la unicornio habían llegado con ellos — ¡Hola Rarity! ¡Hola Explosive!— los saludaba con una pezuña.
—Hola queridos— saludaba la modista con una sonrisa aun estando abrazada del brazo de Explosive que estaba apenado al ver como Mike lo miraba con una ceja alzada.
—Entonces… ¿encontraste el regalo de tu madre, amo Mike?— preguntaba el semental curioso.
—Vaya ¿viniste para comprarle un regalo a tu madre? Awwwww es muy lindo de tu parte. Estoy segura que tu madre se alegrará lo que le compraste, Mikey— decía Rarity con una sonrisa sincera.
—Sipi. Estoy súper mega segura que le encantará… Aunque no sé lo que es y eso que yo te seguía en todo el camino, fue raro y extraño que ya lo hayas comprado y yo ni idea de lo que compraste ¡pero sé que le gustará!— exclamaba Pinkie con una gran sonrisa mientras daba saltitos. La unicornio veía a su amiga para luego rodar sus ojos ya que sabía cómo era ella.
—…— el potro miraba un momento a la modista con seriedad poniéndola algo nerviosa por como la veía, pero en eso, agarró la caja —… R-Rarity…— miraba a otro lado ruborizado por alguna extraña razón, aunque al escuchar su nombre bien, le sorprendió un poco.
— ¿Si querido? ¿Pasa algo?— preguntaba curiosa.
—… Quisiera saber tu opinión sobre el regalo que le compré a mi madre… no estoy seguro, así que quiero saber la opinión de… alguien más— decía Mike abriendo la caja para mostrar un colgante de zafiro con forma de corazón atado con una cadena de plata —Dime ¿Qué te parece?— preguntaba entre algo fastidiado y nervioso de tener que preguntárselo.
—Oh Mikey. Ese zafiro es magnífico. Sin duda, tienes ojo para las joyas. Tu madre le encantará lo que le compraste— decía la unicornio con una sonrisa sincera. La terrestre veía el regalo al lado de su amiga.
—Sipi. Tu madre lo adorará— decía con una gran sonrisa.
—Me alegro de oír eso… Al menos he acertado con el regalo… supongo— decía Mike con una expresión de seriedad nuevamente mientras cerraba la caja y miraba un momento a la modista —… Gracias… a las dos, supongo— agradeció secamente para mirar a otro lado haciendo que ella se sorprendiera y miraba de reojo al semental que le sonreía, y la yegua blanca le devolvía la sonrisa al saber que estaba ganando un poco de confianza con el potro, aunque Pinkie daba saltitos de emoción.
En eso, llegaba Cat volando por el aire con una expresión satisfecha.
—Holis. Disculpen por llegar tarde. Estaba algo ocupadita con algo. Ji, ji, ji— daba una risita la gatielaga.
—Sí, sí. Pero bueno, haznos aparecer dentro de la nave— decía Mike con seriedad.
— ¡A la orden, amo Mike!— exclamaba la felina poniéndose firme con una garra en su frente con un traje de soldado que apareció de golpe en su cuerpo. Iba a chasquear sus garritas, pero antes, el potro dijo.
—En el puente. En el suelo. No encima de Phoenix, como la otra vez— decía Mike con fastidio. Cat suspiraba frustrada.
—Ok, señor aguafiestas— decía otra vez con una actitud enojada para luego chasquear sus garritas y todos desaparecían de ahí.
Finalmente, el grupo volvía a Ponyville volando en la nave Exceed, pero el potro volvió usando el portal que estaba conectado con su laboratorio, porque no quería aguantar otros treinta minutos de recorrido y además tenía cosas que hacer. Mientras Rarity hablaba con Spike que estaba ahí sobre lo que pasó con Blueblood, al principio el bebé dragón quería salir para darle su merecido, pero después de contarle como Explosive la defendió, se tranquilizó, aunque los veía fastidiado ya que la unicornio estaba algo apegado al semental.
Y Pinkie estaba dando saltitos por la nave con alegría dirigiéndose al laboratorio de Fox. Al llegar, observaba a la unicornio pulir un poco su rifle.
— ¡Hola amiga! ¡Ya llegué y tengo una nota de Mike!— exclamaba la fiestera con una gran sonrisa acercándose a la yegua científica y se lo daba que lo agarró con su magia para leerlo —… Aunque te digo que es extraño que Mike y yo tengamos la misma letra ¿Será que tenemos cosas en común?— preguntaba muy alegre.
—Je, je. Puede ser— decía mirándola de reojo para luego seguir leyendo. Ese comentario hacía que Pinkie daba saltitos de emoción —… Ya veo. Bueno, Pinkie…— la veía con su sonrisa maniática —… Gracias por aceptar hacer ésta prueba. Te lo agradezco mucho. Je, je— decía quitando la araña camuflada de su frente que volvía a verse, pero estaba apagada.
— ¿En serio lo hice? O sea ¿hice la prueba?... Aunque no recuerdo que haya hecho algo— decía muy confundida con la cabeza de lado.
—No hace falta que "hicieras" algo. Solo te pedí que lo llevaras en tu frente para saber el comportamiento de Aracny y por lo visto, hay que arreglar algunas cositas. Je, je— decía Fox con una sonrisa mientras dejaba a la araña robótica en la mesa.
—Oh, ya veo. Me alegra que te haya podido ayudar en algo amiga— mencionaba muy emocionada y abrazaba a la unicornio con un brazo —Amiga, si quieres que te ayude en cualquier cosa, no dudes en pedírmelo ¿oíste mi mejor amiga?— estaba tan emocionada que restregaba su mejilla con la de ella. La aludida se dejaba abrazar por ella y la veía de reojo.
—Claro amiga. Lo tendré muy en cuenta— decía con una sonrisa maliciosa, sin dejar de ver a la terrestre que tenía una expresión de inocente y también de que no sabía lo que había hecho en realidad para "ayudar" a su amiga del escuadrón.
Continuará.
Me costó un poco éste capítulo por el comienzo ya que no sabía que poner, también por unas cosas si tendría que ponerlo o no, como lo de Spike, si debía aparecer o no, también estaba indeciso las manes que irían en la nave, pensé un momento que todas, pero no había motivos para ir, creo, al no estar Sunset.
Pensaba al principio que solo sería Rarity, pero pensé en Pinkie, pensé en Fluttershy, porque éstas tres son que se llevan mejor con un miembro del escuadrón, pero solo elegí a la modista y a la fiestera, y otra vez con la arañita. Esa arañita tendrá muchas funciones en el futuro.
¿Saben algo? Al principio pensé que solo Rarity era la que viera la nave y todo eso o sea sería más cercana al escuadrón, creo, pero después del capítulo de la fiesta y todo eso, creo que no. Así que bueno, espero que les haya gustado el capítulo.
Eso es todo.
Nos leemos.
