UNA CANCIÓN
6º Curso
Hermione recordaba claramente a su amiga de la infancia, no podía recordar su nombre pero tenía bien grabada su imagen, ella vivía en el mismo barrio y compartían los juegos de los seis años hasta que ella se tuvo que mudar, antes de irse su amiga le regalo un radiocasete donde siempre escuchaban las canciones que más bien gritaban a viva voz. Había una canción especialmente infantil que Hermione nunca había podido olvidar, la letra a veces surgía en su mente y comenzaba a cantarla apenas sin darse cuenta, fue en una de esas ocasiones que Draco la escucho y por supuesto no pudo evitar molestarla.
— Contento vas… ¿Cómo es que iba Hermione?
— No cantare en tu presencia Draco.
— Vamos Hermione no lo haces tan mal, cántame otro poco.
— ¡Qué no!- la castaña intentaba callar a Draco que parecía haber memorizado la letra mejor que ella.
— Contento vas a jugar, con alegría piensas lo que te puede esperar la la la ¿Qué sigue Hermione?
— Te estás burlando de mi y sabes que no lo soporto Draco.
— No me burlo, vamos Hermione termina por mí- el rubio se aproximo hasta recargar su rubia cabeza en el hombro de la castaña- Contento vas a jugar, con alegría piensas lo que te puede esperar la la la…
— Contento vas a jugar, con alegría piensas lo que te puede esperar, y viendo ya la luna llegar con promesas de los sueños que ocurrirán.
— La la la- termino el rubio que dejo un ligero beso en la sonriente Mione.
Más tarde, clase de transformaciones...
— Los muggles llaman a estas propagaciones Ondas y usan el khz como una unidad de frecuencia, ustedes intentaran hacer un hechizo que elimine dichas ondas de las campanas que tienen en su mesas, les recomiendo que empiecen de una vez. Y no señor Weasley no quiero que transformen la composición de la campana, ¿Qué reto habría en eso?
Draco entrecerró sus ojos ante la mención de muggles, pero claro a la maestra de transformaciones siempre le había gustado hacer una combinación de datos mágicos y muggles solo para dejar en claro que veía a las sangres sucias como sus similares, y no como lo que su padre repetía era la escoria del mundo. Claro que desde Azkaban su padre no podría decir mucho, no podía saber que él en lugar de estar pendiente de la campana y del hechizo para eliminar el sonido de la misma estaba pendiente de Hermione y de los intentos que esta hacia para no hacer caso a Weasley y a la empalagosa de Lavander Brown. O que las "ondas" que dirigía el pelo de zanahoria a la castaña eran más intensas que las que dirigía a su irritante perro faldero.
— Estas mirando a Granger de nuevo.
— Quiero copiar su hechizo- le contesto Draco a Nott— A menos que tú ya lo sepas Theo.
— Es curioso que despreciando tanto a Granger quieras imitarla.
— Estas exagerando Nott. Lo sabes.
Lo único que quería imitar Draco en ese preciso instante eran los besos que había robado a Hermione la tarde anterior, quería quitar los pensamientos de Weasley de esa mente que quería para sí mismo y para nadie más.
— Todos nos preguntamos si tienes una novia oculta Draco.
— ¿Por qué no me lo preguntan directamente Nott?
— Por favor Malfoy somos serpientes, sabemos que la forma de llegar a la verdad no es ir directamente a ella hace falta un poco más de astucia.
— Minerva dijo que no podíamos transformar la composición, precisamente en la clase de transformaciones ¿No es absurdo?- el rubio tomo la campana y le arranco el badajo a la misma.
— ¡Perfecto señor Malfoy!- dijo la maestra de transformaciones con una sonrisa.
Continuara...
Muchisimas gracias por sus comentarios :D
