DULCE VENGAZA

Por Ayumi / Yong-Mi

TODOS LOS DERECHOS DE NARUTOS SON PROPIEDAD EXCLUSIVA DE MASASHI KISHIMOTO. ESTO NO ES MÁS QUE UN PASATIEMPO PARA MI, QUE NO ME REPORTA GANACIAS (lo cual es una verdadera lástima XDDD)

CAPÍTULO 10

Cuando las puertas del ascensor se abrieron, los muchachos salieron de el, sumidos en el silencio. Después del encuentro en la playa se aislaron el uno del otro, se vistieron cada quien por su lado e incluso trataban de no cruzar las miradas. El momento que acaban de compartir sobre la arena los tenía profundamente afectados, tanto que ambos ninguno de los dos se sentía preparado para hablar, mucho menos de ello.

Al llegar a la puerta de su habitación Sakura se dispuso a abrirla, pero el pulso le temblaba tanto que no podía insertar correctamente la tarjeta en la ranura. Eso no ayudó precisamente a calmarla, pero cuando más nerviosa se estaba poniendo Naruto la sujetó por la muñeca para ayudarla a abrir.

Era algo bastante curioso. Ambos sabían de tenían que separarse, pero no lo hacían. Sus manos continuaba unidas, él estaba pegado a su espalda con sus labios casi apoyados sobre la cabeza de la joven. Era una pose demasiado comprometedora, demasiado íntima como para mantenerla en el pasillo. Pero no podían separarse.

-Yo…creo que necesito un baño. Tengo mucha arena pegada-susurró Sakura, separándose finalmente del cuerpo el rubio, aunque sólo fuera un paso

-De acuerdo

Aunque segundos antes parecía estar sin muchas fuerzas, en cuanto Naruto estuvo de acuerdo con su idea se dirigió presurosa al baño, casi temiendo que él se interpusiera en su camino.

Su preocupación era vana, porque en lugar de eso Naruto se permitió unos segundos para apoyar la frente en el marco de la puerta y suspirar de manera cansada. No le gustaba la actitud repentina de la joven, pero tampoco podía juzgarla porque él también tenía ganas de imitarla y alejarse de ella; pero eso hubiera sido una huida y el nunca huía de sus problemas. Decidido a encontrar una solución, aunque fuera momentánea, decidió entrar a la habitación para pensar qué hacer respecto a sus pasos a seguir.

Tanto uno como el otro estaban tan concentrados en su problema, que todo lo que saliera de ello no merecía su atención. Esa fue la única razón por la que ninguno de los dos se percatara de que la puerta contigua a su habitación se cerrara instantes antes de pasaran por ella, mucho menos que fijaran quién era su huésped vecino. Pero él sí se dio cuenta de todo.

En cuanto estuvo seguro que los chicos habían entrado a su habitación, se permitió salir al pasillo. Una sonrisa maliciosa surcó su cara mientras pensaba en las implicaciones de su reciente descubrimiento.

Llevaba dos días alojado en el hotel, durante los cuales no había parado de escuchar gemidos procedentes de la habitación contigua, aunque la envidia que le inspiraron alimentaba su curiosidad por saber quienes eran aquellos sujetos que se pasaban gran parte del día teniendo un buen sexo, jamás se esperó llevarse tal sorpresa.

"Esto es genial. ¡Que suerte he tenido de enterarme!"

Aún estaba relamiéndose al pensar en el uso que podría darle a aquella información cuando una melosa voz llegó desde el interior de su propia habitación

-Suigetsu-kun, regresa a la cama. Me siento abandonada

El aludido sonrió con satisfacción al escuchar aquella voz. La noche anterior inició una competencia privada con sus vecinos, decidido a que su compañera de cama profiriera unos gritos de éxtasis superiores a los que exclamaba su vecina, que ahora sabía que se trataba de Sakura. Ciertamente en aquellos momentos estaba tan feliz con su descubrimiento, que no creía merecer nada menos que un nuevo round en la competencia.

Después de todo no sólo se lo merecía, sino que tendría mucho morbo saber quienes lo estarían haciendo en la habitación de al lado.

Cerró con descuido la puerta mientras se encaminaba con fluidez hasta su cama, relamiéndose mentalmente por la oportunidad que se presentaba a su alcance.

"Esto será TREMENDAMENTE divertido"

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El chorro de agua se llevaba los granos de arena que aún cubrían parte del cuerpo de Sakura, pero no lograban el mismo éxito con sus preocupaciones. Trataba de olvidar lo ocurrido en la playa, pero no podía. Cada segundo estaba grabado en su mente y se repetía ante si una y otra vez.

No le importaba recordar la forma en las manos de Naruto la recorrieron increíble ternura, o con el delicioso sabor de sus labios, incluso recordar el clímax era divertido; pero recordar lo que sintió, las emociones que estuvieron presentes…eso era otra cosa.

No quería pensar en eso, porque pensar eso conllevaría a un razonamiento que no deseaba e incluso la obligarían a considerar las consecuencias.

¿Cómo un viaje de puro placer pudo cambiar tanto?

Le hubiera gustado tener un poco más de tiempo a solas, pero sabía que era algo ridículo refugiarse en la ducha sólo porque deseaba alejarse de lo que fuera que estaba sintiendo. Eso era de cobardes y ella no se consideraba una…hasta ese momento.

"Lo que necesito es volver a lo impersonal, a lo superficial. Es urgente"

Salió de la ducha con aire ausente, intentando encontrar a tientas la toalla pero sin resultado, repentinamente se sintió apresada por unos fuertes brazos. Jadeó por la sorpresa, pero de inmediato se recuperó

-Naruto ¿qué haces?

En lugar de responderle, la cargó de esa manera para llevarla a la habitación y tumbarla sobre la cama.

-¿Quieres saber lo que hago?-la joven sólo pudo asentir, confundida como se sentía por la rapidez con que todo ocurría-No es nada complicado, sólo intento seducirte para que pasemos una noche agradable ¿estás de acuerdo?

De alguna manera lo supo. La mirada de Naruto le dijo justo lo que ella deseaba, que él también quería darle ligereza al asunto, quitarle emocionalidad hasta que pudieran manejarlo. Volver a la camaradería y ligereza de horas antes, de días antes. No supo exactamente por qué eso la molestó.

-Sí, claro que estoy de acuerdo-respondió con fuerza, estirando los brazos hacia él. Pero en lugar de recibir un abrazo, la levantó un poco del colchón para acercarla más al cabecero y darle la vuelta. Antes de que Sakura pudiera siquiera preguntar por la postura de espaldas, sus manos aún extendidas se vieron rodeadas por las muñecas con unas esposas, asegurándola a los barrotes del cabecero

-¡Ey!-protestó indignada, forcejeando con su prisión-¿Qué significa esto?

-Esto es mi turno. Prometiste que algún día intercambiaríamos los papel en tu numerito de amarrarme ¿recuerdas?

-¡Pero yo te amarré con terciopelo! Tú me has esposado

-Piensa en esto como mi versión. Cuerdas de terciopelo no van conmigo; en cambio las esposas son parte de mi trabajo. Las conozco muy bien

-¿Qué piensas hacerme?-aunque trató de sonar molesta y desafiante, su voz salió temblorosa, restándole toda la fuera que quería imprimirle

-Pues primero pienso secarte

-¿Se…carme?

-Sí. Por si no te has dado cuenta te saqué del baño sin darte oportunidad de hacerlo por ti misma, así que tendré que encargarme de ello antes de que mojes el colchón.

-De acuerdo, pero ¿dónde está la toalla?

-¿Toalla?-Naruto sonrió como si aquel comentario fuera extremadamente gracioso. En lugar de responderle se sentó a horcajadas sobre sus caderas-¿cuál sería la diversión en usarla? No. En realidad pienso lamer cada gota de tu delicioso cuerpo hasta dejarte completamente seca

La imagen descrita no tardó en aparecer en la mente de Sakura. Sólo de imaginarse la tortura a la que estaría sometida, exhaló un gemido de puro placer.

Instintivamente abrió los labios para negarse, al menos para quejarse, pero no pronunció una sola palabra. En parte estaba por lo que se venía, pero también sentía una enorme curiosidad. Recordaba perfectamente la sensación de poderío que la recorrió cuando lo tuvo a su merced, así que la idea de cambiar de lugar…la atraía perversamente.

Finalmente la curiosidad fue mayor y se relajó contra el colchón, anhelante por lo que le esperaba. Confiaba en que si las cosas se pusieran demasiado fuertes para ella, pudiera convencerlo de parar.

"Por lo menos no hay nada violento a la mano. Eso es algo que no tengo ganas de probar"

Lo primero que hizo Naruto fue estirarse sobre ella hasta cubrirla con su cuerpo y poder tener acceso total a sus orejas, las cuales comenzó a lamer con lentitud, provocándole un escalofrío a la pelirrosa.

A pesar de su intención de mantenerse calmada y disfrutar, una vez que Naruto terminó con sus orejas y comenzó a bajar su cuello, ella movió ligeramente las caderas. En lugar de hacerle caso, él cargó un poco más su peso en el área de las caderas para frenar cualquier movimiento.

-Quieta. Esto apenas acaba de empezar.

Su amenaza fue cumplida con dolorosa lentitud.

Lamió su espalda casi en su totalidad, poniendo especial atención en su columna; se detuvo más tiempo del necesario en sus nalgas para mordisquearlas un poco y rozar con su lengua los puntos indicados en un par de ocasiones. Sakura tuvo que morder la almohada para controlar la súplica que estaba a punto de gritar.

Sus piernas nos recibieron tantos cuidados, pero porque Naruto se dirigió directamente a la zona erógena que tenía en la parte trasera de las rodillas. Jamás se hubiera considerado a si misma como una fetichista de los pies, pero en el momento en que sintió la caricia en el empeine de uno de ellos se sintió un paso más cerca del abismo.

-Por favor…ya basta-suplicó sin aliento. No se creía lista para seguir soportando más juego previo.

-¿Basta? Recuerdo que cuando estaba en tu lugar, me hablaste de las ventajas de la…anticipación-comentó con picardía, deteniéndose momentáneamente

-Sí, pero de la anticipación también te puede dar un infarto

Naruto se llevo una mano a la barbilla, como si estuviera considerando seriamente su petición, pero la respuesta no era la deseada por Sakura

-No necesitas que me detenga, lo que en verdad necesitas es que te seque por el frente

-¡Sí!-exclamó Sakura jubilosa. Aquel cambio de postura podría brindarle el placer que tanto deseaba.

Siempre tan enérgico y rápido, era raro ver la lentitud con que Naruto se movía, logrando su propósito de torturarla. En cuanto sintió que sus muñecas eran liberadas y él la ayudaba a girarse, se sintió motivada para empujarlo e impedirle que volviera a sujetarla, pero falló por completó. Tontamente se dijo que ahora sabía lo que sentía un delincuente cuando era tacleado por su amante y lo tumbaba al suelo, con el convencimiento de que nada podría mover aquella torre de carne mas que su propia voluntad. No necesitaba jalar sus manos para entender que le había colocado las esposas nuevamente en un segundo.

Pensó en quejarse, pero antes de poder pronunciar una sola sílaba, él pasó su lengua por uno de sus pezones, borrando de un plumazo su capacidad de raciocinio; tras unos segundos de se metió el pezón en la boca y empezó a chupar con fuerza. Sakura estaba ardiendo, pero él no parecía tener prisa. Cuando creyó que no podría soportarlo más, Naruto empezó a besar su estómago, sus muslos...

"Gracias al cielo" pensó aliviada, segura de que lo que seguiría podría aliviar el ardor que la quemaba por dentro. Estaba equivocada.

El lugar de simplemente separarle las piernas, lo que él hizo fue levantar su pierna derecha y mantenerle a la altura de su cintura. Sakura se sintió inmediatamente expuesta y vulnerable, sus mejillas ardieron bajo el calor de su mirada.

Con firmeza jaló su pierna para soltarse, pero él la sujetó con fuerza por el tobillo. Sabiendo que aquello no le estaba pareciendo divertido, le sonrió con ternura para tranquilizarla e incluso acarició con suavidad en la pierna que sujetaba

-Shhh-susurró para calmarla-aún no termino de secarte.

Sin soltarle se inclinó hasta ella para tener una mejor posición, entonces introdujo dos dedos en su interior, arrancándole un jadeo estrangulado. Era un poco más del estímulo que necesitaba, así que inconcientemente movía las caderas hacia aquellos dedos que empezaban a acariciarla íntimamente.

-¿Lo ves? Aún no termino. Estás tan húmeda, que también aquí tendré que secarte

Cambió la posición de la pierna colocándola sobre su hombro, sujetándola por las nalgas la alzó para tener un mejor acceso. Sus dedos la abrieron con facilidad para darle paso a su lengua.

El primer toque le arrancó un grito. Todo el juego la había puesto tremendamente excitada y ahora estaba cerca del ansiado clímax. Podía sentir que Naruto ya no se lo negaría más. Cuando estuvo dispuesta a experimentar y dejarse hacer jamás imaginó lo que sentiría, lo que él le estaba haciendo era tan delicioso, tan salvaje, que pensó que iba a perder el sentido.

Cuando ya no pudo contenerse más, echó la cabeza atrás y gritó con fuerza mientras un orgasmo desgarrador la golpeaba. No se desmayó, pero casi. Fue tan fuerte ele impacto que perdió el contacto con la realidad, con todo, controlada enteramente por las eróticas sensaciones que provocaba aquel hombre.

Pero sus caricias no se detuvieron hasta que le arrancaron un orgasmo más, dejándola tendida sin fuerzas mientras sentía que algunas lágrimas mojaban sus mejillas.

Los espasmos apenas estaban cediendo cuando él se dirigió a la cabecera para soltar las esposas, sus manos le cayeron sin fuerzas sobre las almohadas. Pero antes de que pudiera enfocar un poco su mente, Naruto se tumbó a su lado en la cama y la tomó por las caderas, alzándola para sentarla a horcajadas sobre su cadera

-Tómame Sakura-chan

Su mente se despejó de golpe al ser conciente de la situación y lo que le pedía. Él aún no había obtenido su placer.

Bajó su mirada hasta su entrepierna, encontrándolo totalmente preparado. Recordaba cuando fue ella la seductora lo excitada que se sentía por el poder ejercido, para él debió ser una tortura tomarse su tiempo. El gusanillo de la venganza hizo su aparición, diciéndole que merecía un poco de tortura, pero la idea desapareció en cuanto pensó en la maravillosa experiencia que Naruto acababa de darle.

No fue eso lo que la detuvo momentáneamente, sino lo que Naruto le estaba pidiendo. Era cierto que ya habían probado con ella encima en un par de ocasiones, a pesar de que su acuerdo prohibía aquella postura, pero esa vez era diferente. Sentados ambos, sentía como si fuera un equilibrio de poder, pero con él tendido, sujetando los barrotes de la cama y ella encima le parecía más…definitivo.

-¿Seguro?

Como si él comprendiera perfectamente el motivo de su titubeo, asintió con seguridad

-Lo estoy. He fantaseado con esto desde aquella vez que me ataste-respondió con seguridad para indicarle que no tenía dudas, luego le sonrió-Haz realidad mi fantasía, Sakura-chan.

¿Cómo negarse a aquellas palabras?

Se colocó a la altura correcta apoyándose en sus hombros, con la mano lo guió hasta ella y todavía se dio el pequeño placer de torturarlo un poco frotándose contra él. Naruto se arqueó bajo ella, así que Sakura decidió que ya era suficiente. Lentamente se deslizó hacia abajo hasta que lo tuvo casi totalmente dentro de ella.

Sakura echó la cabeza hacia atrás y pegó sus caderas a las suyas.

No era una situación desconocida para ella el tenerlo en su totalidad en su interior, pero algo era diferente aquella vez. Sentirlo completamente a su merced, con su placer dependiendo sólo de ella luego de que la situación fuera invertida, le daba una tremenda sensación de poder, casi superior a la que experimentó la vez anterior. Nunca antes se había sentido tan plena ni tan mujer.

Apoyó las rodillas en el colchón mientras empezó a moverse, arqueando el cuerpo. Se puso las manos encima del estómago mientras se retorcía y luego, en un momento dado, las subió y se cubrió los pechos con ellas. Naruto jadeó con abandono al verla.

-¿Qué me estás haciendo? Tú…-entonces ella se acarició el pezón y el cuerpo de Naruto se levantó con fuerza-Nunca habías…hecho eso

-Lo sé-le sonrió descaradamente-pero veo que te gusta

-Más. Quiero verte

Sakura no estaba muy segura de qué hacer pues nunca había probado el acariciarse frente a él, así que se relajó para dejárselo todo al instinto. Empezó a girar las caderas contra las de él en movimientos circulares, haciendo que los pechos se movieran de arriba abajo. Se los cubrió con las manos, los apretó, jugueteó con los pezones entre los dedos, y todo sin apartar los ojos de Naruto.

Finalmente él dio muestras de lo cerca que estaba de llegar al clímax cuando empezó a mover las caderas cada vez con más fuerza y se agarró a las sábanas. Fascinada por la expresión contenida de su rostro, Sakura se hundió contra él con todas sus fuerzas.

Él se derramó en su interior, levantando las caderas con tanto ímpetu que también la levantó a ella. Aunque ella también estaba excitada, pensó que estaba completamente saciada, por eso la tomó por sorpresa cuando fue lanzada nuevamente al más absoluto placer. En aquel estado no era conciente de qué era diferente, pero estaba claro que algo había sido distinto.

Ya sin fuerzas se dejó caer contra su pecho, siendo rodeada casi de inmediato por los fuertes brazos de Naruto. Así se mantuvieron mientras las respiraciones de ambos regresaban a la normalidad.

Pero la normalidad no se recuperó, porque Naruto abrió de golpe los al darse cuenta de lo que había pasado. Se levantó tan repentinamente que ella cayó contra el colchón, asombrada por la forma en que el ambiente se había esfumado tan repentinamente.

Se apresuró a salir de su interior y se sentó en el borde de la cama, dándole la espalda. Sakura estaba confundida por la forma tan drástica en que el ambiente había cambiado, la camaradería, la complicidad se esfumaron sin explicación aparente

-¿Qué pasa?-preguntó insegura

-Olvidé ponerme el condón.

En un primer momento fue incapaz de entender las palabras, hasta que finalmente lo relacionó con lo que sintió diferente. Sin aquella barrera entre ellos, las sensaciones se ampliaron por completo. De hecho ahora se daba cuenta de que fue su eyaculación lo que desató su propio orgasmo.

Aunque entendía la situación, no lograba ver el problema que parecía tenerlo tan afectado. La explicación más lógica acudió a ella y sonrió al comprender lo que pasaba. Tratando de tranquilizarle se levantó para arrodillarse en la cama y rodearlo por el cuello desde atrás y decirle

-No te preocupes, tomo la píldora. Nada va a pasar.

Aunque Sakura se lo susurró al oído, a Naruto su voz le llegó desde muy lejos, estando como estaba perdido en sus propios pensamientos. Ojalá su preocupación se centrara en el hecho de un embarazo no deseado, pero en realidad era otra cosa lo que lo tenía en aquel estado.

Él nunca olvidaba ponerse un condón. NUNCA. Desde que Jiraiya lo llevó a aquel prostíbulo a los 15 años, entendió la importancia de cuidarse y nunca lo había olvidado. Hasta aquel momento.

Había perdido el control de si mismo al punto que nada le importó más que entrar en ella. De hecho en aquellos momentos, sólo de recordar la sensación de carne contra carne, de lo que sintió al derramarse dentro de ella, sentía que su erección regresaba. Pero fue la conciencia de eso lo terminó por quitarle la venda que cubría sus ojos desde el momento en que aceptó tener una aventura con ella, en lugar de una sola noche como fue el trato al principio. Por primera vez en todo ese tiempo estaba viendo la situación tal como era...y no le gustaba nada

-¿Cuándo vas a decírselo a Sasuke?

La pregunta la tomó tan de sorpresa, que prácticamente tuvo que buscar en su mente para poder recordar quién era Sasuke. Durante esos días había cumplido su propósito de olvidar lo que les esperaba en Konoha y pensar en ellos sólo como un hombre y una mujer deseosos de estar solos. El incidente en la playa abrió un poco la ventana a la realidad, pero la pregunta de Naruto la hizo entrar de lleno entre ellos. La burbuja en que ambos estuvieron sumergidos estaba reventada.

-¿Quieres que...se lo diga?-le preguntó mientras lo soltaba de su abrazo

Esperó la respuesta con ansiedad. Aunque ella ya tenía pensado hablar con Sasuke cuando aquel viaje terminara, sentía que la respuesta de Naruto era la clave de todo lo que ocurriera. Inconcientemente contuvo el aliento mientras esperaba la respuesta

-Si. Ya no puedo continuar con esta situación. Esto se ha acabado-dijo con rotundidad

CONTINUARÁ

Ahora sí que no me tardé ¿verdad? Aunque reconozco que eso está motivado por lo corto del capítulo. En un principio esto iba a ser parte del capítulo 9, pero al final me decidí a separarlo tanto para publicar pronto, como para dedicar un capítulo exclusivo a ésta parte.

Como se habrán dado cuenta la aventura terminó y ahora es el momento de ver cómo se desarrollan las cosas. Sakura piensa confesárselo a Sasuke pero alguien más los ha descubierto ¿qué pasará? Éste capítulo termina una etapa y el siguiente da inicio a la última parte, con sólo 4 capítulos faltantes para el final.

Sobre el capítulo en si quiero aclarar una cosa: en el anterior obvié el hecho de que Naruto se pusiera un preservativo en la playa, pero SÍ lo usó. Ésta es la primera vez que lo olvida. Sé que en el anterior no lo especifiqué, pero fue porque no quería romper el ritmo de la escena.

Un agradecimiento por sus comentarios a aka_no_gaby, Poly-Uchiha, nanda18, tsuki-airen, Miyuki Uchiha, 'anónimo', Loquin, HomeMadeKazoku, Lady Yuura, Leonardo, mellith, Astro Atreides, tsuki-lilium19, ahsayuni15f

No sé cuánto me tarde en publicar el siguiente capítulo porque ése es más largo y complicado, así que estén pendientes de las noticias en mi blog.

2009-08-24