LA MISIÓN KAKASHI
Autor: JBMcDragon
Traductor: Rakime
Hace mucho…
"Sakumo-san, gracias por venir." Dijo el Jounin rubio, retrocediendo hasta su oficina.
"¿Está todo bien? Kakashi--"
"Está en el jardín, con los estudiantes. Lo llamé porque…" Se detuvo, sentándose sobre su escritorio y frotándose los ojos. "Sakumo, Kakashi ha empezado a usar una máscara. ¿Tiene alguna idea de por qué?"
"No," Sakumo dijo, muy cansado como para estar verdaderamente preocupado. "¿Usted le ha preguntado algo acerca de eso?"
El Jounin frunció el ceño. "Pensé que tal vez usted podría preguntarle. Estoy un poco preocupado por él, nunca había tenido un estudiante tan--"
"Gracias," Sakumo interrumpió, poniéndose de pie. Sabía que era de mala educación. No le importaba. Este hombre había insinuado cosas acerca de su hijo--su hijo, quien era brillante y--y--y ahora tenía algo más con lo cual tenía que lidiar. No podía hacer todo esto. "hablaré con él." Caminó fuera de la oficina y se adentró al jardín.
Kakashi estaba sentado solo sobre un columpio debajo de un viejo árbol, observando a los niños jugar. Un paño pequeño fue atado alrededor de la porción inferior de su cara, anudado detrás de su cabeza.
"¿Kakashi?" su padre le llamó, arreglándoselas para sonreír levemente cuando sus ojos azules lo miraron. "Vamos."
Kakashi se posó sobre sus pies, muy delgados y rectos. Había presentado el examen Chunnin hacia solo unas semanas, solo seis meses después de haberse convertido en Genin. El Tercero lo había puesto bajo el cuidado de uno de sus Jounin más jóvenes, un hombre del que todos decían que era un genio. No tenían ningún otro Genin con el que pudieran emparejar a un niño de seis años. Nadie más se le podía comparar a Kakashi. Sakumo estaba orgulloso de su chico, pero todavía se preguntaba si su esposa tenía razón. Si esto no era muy, muy rápido. Sentía como si ya no conociera a su hijo. El año había sido… malo.
Y ahora su hijo estaba usando una máscara.
Caminaron en silencio por mucho rato. "¿Por qué?" Sakumo preguntó finalmente.
Kakashi se encogió de hombros.
El silencio se alargó incómodamente. "Estoy muy orgulloso de ti." Sakumo dijo después de un rato.
Kakashi no respondió.
"No hemos hablado últimamente." Semanas pasaron, desde que ellos habían tenido una conversación real. Nada más allá de un 'buenos días' y un 'que te vaya bien'. Sakumo se culpo asimismo. No había nadie más a quien culpar. Los había aislado de su villa. Había condenado al destierro a su familia entera. Se había envuelto tanto en su propio dolor que se había olvidado de su único hijo, dejándolo casi al entero cuidado de un Jounin que a duras penas conocía.
Era un fracasado, pero Kakashi estaba sufriendo por eso.
"¿Por qué estás usando una máscara?" Preguntó de nuevo Sakumo, las palabras suaves. Puso una mano sobre el brazo de su hijo, deteniéndolo.
El muchacho--el niño, en realidad, se hizo a un lado, mirándolo. "No quiero verme como tú. No quiero ver mi cara, tampoco quiero que los demás la vean. Te odio, y odio lo que hiciste, y odio parecerme a ti."
"Kakashi--" Sakumo lo miró fijamente.
"Déjame sólo." Kakashi gritó con brusquedad, volteándose y escapando calle abajo.
Sakumo casi lo siguió. Pero--no tenía caso. En lo absoluto. Todo lo que hacía era provocarle dolor al niño. Se sentó pesadamente sobre una banca, la cabeza en sus manos.
No había ninguna salida para nada.
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Ahora
"Entonces, ¿qué edad tenías cuando te convertiste en Jounin?" Iruka preguntó, una pizca apenas disimulada de incredulidad en su voz
Kakashi no sonrió, aunque ya fuera una costumbre. Estaba orgulloso de la buena formación que había logrado, y era agradable tener a alguien que en verdad le importaba sonar impresionado. "Trece."
"Huh. ¿Y qué edad cuando te convertiste en ANBU?" Iruka preguntó otra vez, acomodando la ropa que había lavado.
En esa pregunta, Kakashi tuvo que reflexionar. "Diecisiete." Por fin dijo. "Estoy muy seguro de que tenía diecisiete."
"Huh." Iruka dobló dos toallas, colocándolas en una pila, y agarrando una sábana. "Si eras un Jounin para cuando tenías trece," dijo despacio, "¿Quién estaba en tu equipo?"
Kakashi cambió de posición. Sus miembros seguí sintiéndose vagamente inactivos, y se estaba enfriando de nuevo. Parecía como si aún siguiera durmiendo la mayor parte del tiempo. "Otros Jounin." Dijo, tirando una sábana alrededor de sus piernas. Afuera, la lluvia repiqueteaba contra el edificio, distante y débil. Pudo probar lo caliente del ozono, y supuso que podrían haber relámpagos después.
"¿Los otros Jounin eran de tu edad?" Iruka demandó. Frunció el ceño al ver el hoyo en la sábana, su dedo meneándose a través de él como si eso pudiera hacerlo desaparecer.
"No realmente. Itachi, pero es un poco más joven que yo. Y no viajábamos en los mismos círculos."
Iruka solo lo miró por un momento. Kakashi le devolvió la mirada. La incomodidad creció. La mirada de impresión había sido remplazada por una enteramente pensativa. "¿Sí?" Kakashi preguntó, incómodamente.
"¿Hmm? Oh, nada." Dijo Iruka, sacudiendo su cabeza como para así hacer que su mente regresara a su cuerpo, y volvió a doblar la ropa. "Es solo—bueno, tu y Uchiha Itachi fueron realmente los únicos genios que tuvieron que crecer solos. Los Sannin se tenían el uno al otro, y aún así, Orochimaru resultó siendo como es ahora. Estaba tratando de descubrir si había una diferencia entre esos que terminaron bien y esos que no lo hicieron. Parece como si tu estuvieses terriblemente aislado."
Kakashi frunció el ceño detrás de su máscara. "No estaba aislado."
"¿Entonces tenías amigos?" Pregunto Iruka, animándolo.
"Bueno--no los necesitaba."
Iruka lo estaba observando pensativamente otra vez. "Hmm" dijo, y ató dos calcetines juntos.
"¿Hmm?" Kakashi preguntó. En verdad le disgustaba tener a alguien que llegará a conclusiones acerca de él. Él llegaba a conclusiones acerca de personas, pero no enfrente de ellos. Otra razón por la cual prefería mentir en lugar de decir la verdad. Las personas no tomaban decisiones sobre ti.
Afuera, truenos resonaron.
"Nada." Estuvieron en silencio por un momento.
Kakashi se extendió sobre el sillón, sintiéndose somnoliento una vez más. Miró fijamente hacia fuera de la ventana al sol poniente, a los rojos salpicados a lo largo del cielo.
"¿Por qué usas esa máscara?" demandó Iruka.
Kakashi solo se encogió de hombros. Después sonrió, ambos ojos curvándose. "Me hace misterioso."
Iruka gruñó y llevó la ropa limpia a su habitación, posteriormente regresó por las toallas y las sábanas. Echó una sábana sobre el sillón, la mitad extendiéndose sobre las piernas de Kakashi. Kakashi la jaló más arriba, disfrutando de la calidez.
Se estaba cansando de estar cansado todo el tiempo. De sentir frío, de cansarse fácilmente, y de dormir casi todo el día. Especialmente de esta estúpida lluvia húmeda, que hacía que sus huesos dolieran. Aún así, podía ver la mejora. Tomar un baño lo dejo tembloroso por la fatiga, pero al menos pudo recorrer todo el camino sin tener que sentarse.
Unos pocos días más.
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Iruka puso a un lado las toallas, y caminó de regreso a la sala de estar. Podía sentir como Kakashi perdía sus fuerzas nuevamente, podía sentir el chakra del hombre decaer, y supo que estaría profundamente dormido otra media hora.
Aún así, Kakashi se despertó y parpadeó. Iruka se estaba acostumbrando al Sharingan, y a la limpia cicatriz que estropeaba la lisa carne alrededor de él. Ya no sentía la premura de mirar. Aunque seguía preguntándose el porqué de la máscara.
Aparentemente Kakashi no estaba dispuesto a contestar esa pregunta.
"¿Qué hiciste hoy?" Kakashi preguntó, apoyándose pesadamente contra el brazo del sillón.
Iruka se dirigió a la cocina, hablando del otro lado de la entrada mientras preparaba la cena. La ventana estaba cubierta de lluvia, haciendo la noche aún más oscura. "Oh, trabajar, sobre todo."
"Regresaste tarde."
No pudo suprimir la sonrisa, y se dirigió alrededor de la entrada para ver a Kakashi. "Lo siento, cariño." Dijo, casi burlonamente.
Kakashi resopló risueñamente. "Bueno, Shikamaru no es muy buena compañía…"
"¿Ya ganaste en el Shougi?" Iruka preguntó, encaminándose más adentro en la cocina. Miró detenidamente dentro de las alacenas, y deseó haber ido a comprar comestibles. Pero la tormenta había estado amenazando, y no había querido ser atrapado en ella.
"He ganado varias veces, gracias. Es solo que él ganas más veces." Kakashi añadió, en voz baja.
Iruka se rió.
"¿Dónde estabas?" Kakashi preguntó de nuevo.
"Visitando a Mizuki." Iruka contestó. Tenía ramen, la mayoría gracias a Naruto, y algunas verduras… tal vez si cortaba las suficientes verdudas, el ramen seria comestible.
"¿Mizuki? No había tratado de robar el--"
"Sí." Dijo Iruka, antes de que Kakashi pudiera terminar. "Sigue en prisión. Intento verlo al menos una vez a la semana." Las zanahorias no habían ido bien. Suspiró y las tiró a la basura. Repasó su idea.
Una sombra se posó entre ellos, e Iruka levantó la vista para ver a Kakashi recargado sobre el marco de la puerta, tratando de verse indiferente y aún viéndose muy pálido. "¿No te utilizó?" preguntó Kakashi.
La cocina se iluminó por un momento, y un trueno resonó.
Iruka frunció el ceño. "Al final sí. Pero era una amigo, y todo mundo comete errores."
"La mayoría de la gente no trata de matarse unos a otros," Kakashi dijo secamente, "No puedes decirme que esa traición no te lastimó."
Iruka se rascó la frente. Odiaba estas conversaciones. "Claro que sí me dolió. Él era mi mejor amigo. Pero todo mundo es rescatable, Kakashi." Dijo suavemente, de espaldas. "Tengo que creer en eso."
Kakashi guardaba silencio detrás de él. "Hn." Dijo a lo último.
Tal vez solo podrían ordenar comida.
"¿Quieres que cocine?"
Eso fue todo. Ordenarían comida. "Tu vete a sentar antes de que te caigas." Dijo Iruka, frunciendo el ceño. "Voy al lugar calle abajo, ¿Qué quieres?" Tomó un menú de su pizarra y se lo dio a Kakashi.
Kakashi meneó su cabeza. "¿Ordenas a menudo?"
Iruka no se molestó en contestar.
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"¿Por qué estamos hablando sobre esto?" Iruka demandó, tirando los contenedores de la cena antes de sentarse con su plato en el piso. Podía sentir como su cara ardía.
"Porque es divertido." Kakashi dijo alegremente.
"Mi vida sexual no es divertida." Murmuró Iruka, solo parcialmente molesto. Hasta él podía ver el lado humorístico, tenía que admitirlo.
"No, pero tu carencia de una vida sexual es graciosísimo."
Miró airadamente a Kakashi. "¿No se supone que la virginidad debería de ser algo excitante?" dijo, su plato sobre su regazo. "Quizás solo estoy mintiendo para parecer más sexy."
Kakashi se rió. "Pero casi tuviste sexo en un árbol." Fue más una pregunta que nada.
Iruka gruñó. "Sabes, cuando hiciste que Genma dejara de burlarse de mi, pensé que ibas a dejar esto por la paz."
"Sólo hice que Genma se detuviera. Eso no me incluía. Así que, ¿sexo en un árbol?"
"Sólo estaba tonteando.(1)Gracias." Dijo Iruka, inhalando.
El departamento se alumbró durante un breve momento, mientras otro relámpago recorrió el cielo.
"¿Con Mizuki?"
Iruka inspeccionó a Kakashi. "Aparentemente tengo algo con los chicos que se ven mayores." Dijo.
"¡Oye!" Kakashi protestó instantáneamente.
Iruka sonrió.
"Nací con el cabello así." Dijo Kakashi.
"También Mizuki." Contestó Iruka. "Además, ¿Por qué me estás acosando tanto? Quiero decir, de algún modo dudo que tengas una vida secreta como un demonio sexual."
Kakashi se puso con aires de grandeza. "Más que tú."
"No sabes hasta que punto llegué a tontear." Iruka rebatió.
"Sé que no soy virgen."
Iruka lo observó cuidadosamente. Kakashi se veía totalmente engreído. "¿No eres virgen?" Iruka preguntó dudosamente.
Kakashi asintió con la cabeza.
"¿Has tenido sexo?"
Kakashi asintió.
Iruka lo dudaba seriamente. "¿Cuándo?" demandó.
Kakashi vaciló.
"Es lo que pensé." Dijo, bufándose. "No es posible que me digas que tú, el chico que dice que no tenía amigos porque se convirtió en Jounin a los trece, ha tenido sexo. Ni siquiera tomas, así que no lo pudiste haber conseguido en un bar."
Kakashi lo miraba levemente divertido, sus ojos medio abiertos.
"Y ya que no tenías un grupo igualitario—oh, espera, ya sé," dijo Iruka, agitando sus palillos en el aire, "Tuviste sexo en una misión."
Kakashi sonrió.
"¡Lo tengo!" Iruka dijo dramáticamente, levantándose y cargando su plato hasta la cocina. Aún seguía sin poder ver a través de la ventana. La lluvia caía en cascada. "Estabas en una misión, y algo terrible pasó, ¡así que tuviste sexo por compasión!"
No hubo respuesta desde la otra habitación.
Iruka colocó su plato en el lavadero, tomó un vaso de agua, y empezó a andar de regreso. "Solo que, eras realmente joven." Dijo pensativamente. "¡Lo tengo! Estabas asustado y se aprovecharon de ti, pero estaba bien porque--"
Se detuvo en seco en la entrada.
Kakashi no estaba sonriendo. No estaba comiendo. Estaba mirando fijamente hacia la entrada con los ojos medio cerrados. "No se aprovecharon." Dijo quedamente.
Iruka retrocedió, y palideció. El significado de aquella frase hundiéndose en la comprensión de que el resto no había sido negado. "Oh, oh, Kakashi, lo siento." Dijo suavemente.
Kakashi se tumbó sobre el sillón, los pies apoyados sobre la mesa, su mirada fija, aún media cerrada y aparentemente aburrida.
"No quise--" Iruka se detuvo, muriéndose de vergüenza internamente. De todas las cosas estúpidas. No era como si tener sexo en las misiones fuera un hecho inusual. Tampoco tan común, pero pasaban cosas extrañas. "Soy realmente estúpido algunas veces." Dijo Iruka, tartamudeando.
Kakashi lo siguió viendo con una mirada desinteresada. "Está bien." Dijo despreocupadamente, "Es mejor tener sexo por compasión que ser usado y traicionado, y volver por más."
Iruka se congeló. Mejor tener sexo por compasión que ser usado. Mejor, porque ser usado significa que eres débil. Regresar con quien te usó era estúpido, e imprudente, y el estar necesitado y--y desesperado.
Mizuki.
Algo en su pecho lo incomodó, algo duro y frío y doloroso. Cuidadosamente, recogió el plato de Kakashi y lo llevó a la cocina. Mejor tener sexo por compasión que ser usado. Retiro lo que había quedado de comida, lo dejo en el lavadero, y dejó correr el agua. Estúpido el permitirse ser usado. Peor el regresar con quien te usó.
Mizuki lo había usado. ¿Para tener sexo? ¿Para robar? Nunca fueron amigos. Mizuki lo admitió, le dijo que había sido idiota e ingenuo y un bueno para nada. Y aún así seguía yendo con él.
Había lastimado a Kakashi. Era obvio. No lo había hecho a propósito. Pero--
Pero--
¿Pero qué? Lo había hecho y ya. ¿Así que eso le daba derecho a Kakashi de arremeter contra él? ¿Le daba derecho a Kakashi de decir algo tan calculadamente doloroso? ¿De insinuar la debilidad en Iruka? Fue efectivo, eso era seguro.
Un relámpago a lo largo del cielo, y en ese momento vio la sombra de Kakashi posarse sobre la pared frente a él. El trueno dio paso al silencio.
"Lo siento." Las palabras aún eran frías.
Iruka no respondió. Estaba temblando. No se atrevía a hablar.
Oyó a Kakashi respirar profundamente, y avanzar un paso. "No quise decir eso."
"Sí, sí quisiste." Iruka dijo. Su quijada estaba tan tensa que dolía. Mejor tener sexo por compasión que ser usado. Ser usado y regresar era patético.
"No. Lo siento."
Dejó caer el vaso de agua en el lavadero, y se quebró. "No, no lo sientes." Gritó, tomando la parte que aún quedaba intacta y aventándola al bote de basura. "Dices cosas como esas, y no se porqué tienes esa jodida necesidad de decirlas--¿para qué? ¿Para ver como reaccionan? Te he visto hacer esto antes--¡demonios, me hiciste lo mismo cuando nominaste al Equipo Siete para los exámenes Chuunin! Bueno, ya viste cómo reaccioné."
Sintió una mano más que verla, y sintió una mirada sobre su hombro. "No me toques."
Kakashi se hizo a un lado.
Iruka levantó los pedazos del vaso con una toalla, y los tiró a la basura. Después encaró a Kakashi.
Aún seguía temblando. "Mizuki fue un error." Dijo. "Pero antes de eso, fue un amigo cuando necesité uno, tú eres sólo un gilipollas." Se giró hacia el fregadero, manos aferradas al mostrador. "Sal de mi cocina."
"Iruka--"
"¡Sal" gritó Iruka. Hubo un momento de silencio. Después sintió que Kakashi se retiraba.
Miró el agua correr por un buen rato. Dolía. Había lastimado a Kakashi, pero no había sido a propósito. Eso--eso había sido calculador. Y funcionó. Trajo a la superficie todas aquellas cosas que lo habían lastimado cuando Mizuki lo traicionó. Todas las inseguridades, que sólo era bueno para ser usado. Que Mizuki solo había sido su amigo para poder burlarse a sus espaldas. Que él, él mismo, no valía nada.
Patéticamente ingenuo. Usado.
"Mierda." Iruka siseó. No podía permanecer ahí.
Miró la lluvia a través de la ventana. Cerró el grifo y entró a su habitación. Ignoró a Kakashi, sentado cuidadosamente en silencio en el sillón, cambiado su vestimenta por pantalones de chándal y una playera.
"Voy a trotar." Dijo, caminando en recto a través de la sala de estar hacia la puerta.
"Está lloviendo."
Iruka no contestó, solo salió corriendo y azotó la puerta tras él.
Corrió. Si lo hacía lo suficientemente fuerte y lo suficientemente rápido, quizás la rabia desaparecería. Quizás olvidaría todo.
Su ropa se empapó casi instantáneamente. Siguió corriendo, salpicando a través de las calles vacías, lejos de las personas y ventanas iluminadas. Algún lugar en la oscuridad.
Los árboles se arqueaban en lo alto. Corrió más adentro entre las sombras, enfocando la desigual tierra bajo sus pies, la fría lluvia golpeando su caliente piel, nada más que el dolor.
Kakashi no sabía cómo ser amistoso. No valía la pena. Había pensado que eran amigos. Iruka conocía personas, pero de alguna manera parecía como si cada vez que la relación se volvía estrecha, las cosas iban mal.
Tal vez había algo malo en él.
Iruka cesó de correr. La lluvia se deslizaba sobre su espalda, mezclándose con el sudor. Puso las manos sobre las rodillas, jadeando. Su ropa estaba adherida a su cuerpo, su piel congelándose.
Cuando alzó la vista, se dio cuenta de que estaba en el monumento. Extendió una mano, la palma posándose sobre la roca negra. Estaba mojada, y fría, y lo hacía estremecerse.
Su pecho dolía al respirar. Frotó un brazo sobre su cara, quitando la humedad. Un dedo trazó los nombres de sus padres, temblando. Cayó hacia delante lentamente, plegando sus brazos alrededor de la piedra e inclinándose, como si ellos estuvieran ahí. Como si pudiera sentirlos, desde alguna parte, mirándolo.
"Necesito ayuda." Susurró. Lluvia cayó sobre su cabeza, escurriendo su pelo hacia abajo, sobre la parte de atrás de su cuello, sobre su columna. "No sé que hacer."
Rodó, dejando caer sus manos y mirando hacia el cielo, recargándose sobre el monumento.
Se habían ido hace doce años. Doce largos años, y de repente pareciera como si hubiera sido hace dos días. Aquella oscuridad se abrió dentro de él, casi tragándolo, y se dio cuenta de que estaba llorando. Iruka se deslizó sobre la húmeda tierra, rodeando sus rodillas con sus brazos y apoyando su cabeza.
Los necesitaba, y ellos ya se habían ido. Necesitaba un amigo, y Mizuki lo había usado. Kakashi estaba en lo correcto. Kakashi era un gilipollas, que lo había lastimado. Pero estaba en lo correcto.
Para cuando sus fuerzas ya lo habían dejado, se había reprendido asimismo y había odiado a Kakashi y había traspasado la gama entera de sus emociones, la lluvia se estaba deteniendo. Estaba temblando, sus dientes rechinando, y estaba empapado. Iruka se puso de pie, su cuerpo protestó, y comenzó a andar el largo camino de regreso a casa.
Estaba cansado. Sus huesos agotados. Le había tomado mucho más tiempo regresar del que le tomo escapar.
Abrió la puerta y casi se adentró.
Se congeló. El silencio lo alcanzó, roto por el sonido de sus dientes chocando. Apretó su mandíbula para poder oír, y se dio cuenta de lo que faltaba.
Kakashi.
Cuidadosamente, caminó a lo largo de la habitación, hacia atrás. El baño estaba vacío. También su recamara. Miró hacia fuera de la ventana, la llovizna todavía cayendo, y recordó el frío. Recordó a Kakashi, aún luchando contra la pérdida de sangre y daños menores en sus órganos, y apenas siendo capaz de mantener caliente su propio cuerpo.
Se colocó un abrigo y salió corriendo.
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(1). Bueno, la versión en inglés dice que ellos estaban "fooling around". Según yo, no existe una traducción exacta de lo que es. En México sería así como que "se estaban fajando" (aunque creo que tampoco sería la traducción adecuada), pero creo que en España esto no tiene sentido. Así que, en pocas palabras (bueno, muchas XD) sería así como estarse manoseando, todas esas caricias que se dan antes del sexo, sin llegar a éste. (si estoy mal, que alguien me lo diga XD.)
¿4 meses? ¿5? O quizás más, la verdad es que perdí la noción del tiempo, y cada vez que me quería sentar a avanzar con esta traducción, me salía algún contratiempo (esas tareas que se olvidan XD). Ya mejor ni sigo.
Aquí les dejo un capítulo más, ahora mismo estoy trabajando con el otro, espero no tardarme tanto en sacarlo.
Perdón por si se me paso alguna falta de ortografía.
