Pasadizo extra, objeto misterioso y verdad oculta
Previamente:
Coraline al poco rato de la labor se agoto pero no por ello se detuvo si no que sigo con mucho mas ahincó para finalizar lo antes posible, mas sin embargo no pudo evitar desviar momentáneamente la vista de su trabajo para observar de reojo a sus amigos que se esforzaban al máximo igual que ella y que en ningún momento flaquearon y pensó que no pudo haber conseguido mejores amigos de los que había encontrado en ese lugar.
Luego de una ardua tarea por conseguir su objetivo, los chicos lograron romper las baldosas se encontraron con una puerta de hierro.
-Se ve pesada-Opino Coraline-Ustedes que creen chicos, ¿van a poder levantarla?-.
-Puede ser- Murmuro Wybie desviando su mirada a sus amigos que le respondieron afirmativamente con la cabeza con una mirada decidida.
Con la decisión tomada los tres chicos se acercaron hacia la puerta y con sus manos intentaron levantarla, y luego de unos minutos de intenso esfuerzo lo lograron.
-Bien hecho muchachos- Felicito Dánica a los exhaustos muchachos- Bueno ahora hay que bajar, pero va a ser necesario que llevemos las linternas ya que abajo parece estar muy oscuro- Dijo dirigiéndose hacia la mochila camuflada y sacando las linternas para entregárselas tres a los chicos y quedarse con las otras tres ella y las chicas.
-¿Muy bien están todos listos?-Corroboro Coraline.
-Sí-Fue la respuesta de los presentes.
Lentamente y con mucho cuidado fueron bajando lentamente las escaleras de aquel oscuro pasadizo lleno de telarañas y moho por lo viejo e inutilizado que se encontraba.
Al poco tiempo llegaron hacia un lugar en el cual el corredor se dividía en siete pasadizos diferentes.
-¿Porque hay siete?-Pregunto Carlos.
-Pues, porque todos los pasadizos se unen en este punto aunque hay un pasadizo que sobra- Razono Amelia.
-¿Hacia donde será que lleva el que sobra?-Se interrogo Dánica bastante preocupada y un poco asustada.
-No lo sé, la verdad es que una vez cuando revise estos pasadizos en el verano el corredor del centro no estaba- Se planteo Mía.
-Yo digo que es mejor ver e investigar ese lugar para saber qué es lo que nos espera- Formuló Dánica y recibió el asentimiento general.
Con la idea aprobada, todos se dirigieron hacia el pasillo sin destino concluso.
Al llegar hasta el final del pasillo, presenciaron una puerta de madera bastante estropeada y añosa, la cual luego de que Wybie (que era el primero en la fila) diera una mirada de soslayo a sus acompañantes los cuales aun con duda en su mirada dieran una respuesta afirmativa con la cabeza, comenzara a abrir de manera lenta la chirriante puerta, rebelando un interior bastante oscuro que a todos los presente, al alumbrar con sus linternas el lugar lograran admirar una habitación que por su decorado a pesar de bastante antiguo se lograba apreciar que parecía el cuarto de una niña que no sobrepasaría los diez años.
Al entrar todos de manera lenta y cuidadosa se toparon con muchos viejos juguetes y muñecas polvorientas por el paso del tiempo y el desuso que deben tener ya que parecía que en ese lugar nadie había osado entra en muchos años ya que estaba bastante deteriorada y fría, como si allí reinara la mismísima muerte, además de poseer un olor bastante rancio como si allí un cadáver se estuviera pudriendo.
-Este lugar es horrible- Susurro Dánica cubriéndose la nariz por el aroma, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de los chicos y las chicas que con ella se encontraban en confirmación a lo que estaba diciendo.
A pesar de las ganas de estar ahí y revisar todo lo que estuviera en ese lugar, el olor tanto putrefacto como de moho no les permitió estar mucho rato sin tener ganas de vomitar, pero antes de eso, Coraline diviso una pequeña cajita de música de hace muchos años que parecía llamarle para que la tomara, así que sin vacilación alguna, como si aquel objeto le perteneciera, lo tomo en sus manos y lo guardo en su bolso antes de seguir a sus amigos fuera de la recamara.
Dejaron el lugar y se movilizaron de nuevo hacia el centro de unión de todos los pasadizos, pero al llegar a su destino y girarse para observar el pasadizo se toparon con una pared en aquel lugar en donde debería encontrarse el corredor.
Decir que nuestros protagonistas estaban sorprendidos era sin duda poco, ya que estaban estupefactos y atónitos ante lo que su mirada les estaba mostrando.
-Eso fue muy extraño y sin duda muy misterioso- Hablo Coraline haciendo que todos los presente la miraran aun con la sorpresa impresa en el rostro y luego desviaran sus miradas hacia sus amigos para volver luego a ver aquel lugar en donde una pared se alzaba majestuosamente ante la atónita mirada de los chicos y Amelia, la cual se encontraba con el seño fruncido y una mano en la barbilla intentando razonar una respuesta lógica a su actual dilema.
-Creo tener una vaga idea de lo que ocurre, pero será mejor ya no perder tiempo y seguir adelante, así que ya que no tenemos mucho tiempo nos dividiremos en grupos de a dos y cada grupo de dirigirá por un pasadizo hacia un lugar. Así que nos organizaremos así: Wybie, Carlos y Jeremías irán hacia el estudio del señor Jones y verán si encuentran a alguien; mientras que Dánica, Coraline y yo nos encargamos de ir hacia la casa de las señoritas Spink y Forcible ¿entendido?
-Entendido-comentaron los nombrados, para guiándose por el mapa, girarse cada grupo en dirección al corredor asignado.
Mientras cada grupo corría por el pasadizo solo tenían una cosa en mente: Salvar a sus seres queridos y terminar con esa bruja para que nadie más tuviera que vivir lo que ellos estaban viviendo en ese momento.
Mientras que en otro lugar, más específicamente en el desván de la casa se encontraba la Beldam o mejor conocida por todos como otra madre se encontraba viendo a través de la ventana y sonriendo de forma tenebrosa mientras murmuraba:
-Pronto estarás conmigo de nuevo y entonces podremos ser felices, a pesar de que me ha llevado muchos años, por fin estoy por conseguir traerte de nuevo y no me detendré ahora que me encuentro tan cerca de mi objetivo- Amplio su sonrisa y miro hacia atrás en donde se podía apreciar un ataúd de cristal con una pequeña niña dentro rodeada de hermosas rosas blancas con bordes rojos (www ''punto'' floreriajudith''punto''cl/ images / ramo%20de%20rosas%20blanca%20y%20borde%20rojo''pun to''jpg) . Se acerco y rozo con sus dedos de aguja el cristal del ataúd–Y entonces podremos ser una familia feliz como siempre quisimos- Susurro ablandando su sonrisa y mirando a la pequeña niña con esos inanimados ojos de botón
