El amor de un padre de familia y un esposo
Capítulo 10 LA PELEA DE HANABI
OTAKUFire: Onoki y Hiruzen tenían alrededor de los 90 años de edad, pero seguían joviales. Jiraiya debería tener alrededor de los 70 años en el canon junto con los Sanin y me baso en ello para calcular su edad. Me pareció lógico que Mei fuera duela de un establecimiento exitoso de baños de vapor porque en el mundo ninja tiene el Elemento Lava y Vapor a su disposición, y ambos se usan en aguas termales.
alexzero: Es la misma honestidad brutal de Dr. House.
DAAMHarlock: El dinero solo atrae interesadas y Hinata lo sabe. No va a dejar que una lagartona se lleve a su macho.
Naruhina The Last: Gracias, que amable.
Zafir09: Vas a ver que Hiashi va a pasarla mal después de unos capítulos, y ni siquiera Naruto es el responsable de ello.
MadeNaruHina26: Hiashi se las va a ver negras en unos episodios más.
SAMUROCK Y PENTAGRAMA 2.0: También en los doujinshis sucede eso de agarrarle las nalgas al novio. De hecho me inspiré en un dou NH bastante viejo.
hime chan NH: Uuuuh, muchas cosas, wooooooh.
En la casa de Mirai Sarutobi estaban en una pijamada las únicas chicas que tenía como amigas: Sarada Uchiha y Himawari Uzumaki. Las chicas decidieron llevar a otras dos invitadas que conocían en el Barrio del Remolino.
-Guau, nunca había visto una casa tan hermosa-alabó una rubia muy hermosa y algo seria.
-Verdad que sí, me dan celos-admitió una morena gordita.
-Bienvenidas a la Mansión Sarutobi. Nunca había tenido invitadas, espero que la pasen bien acá-les dijo Mirai.
Las dos otras invitadas se trataban de una niña llamada Yodo, la cual era la novia de Shinki. La otra niña era una vieja amiga de Shikadai llamada Chouchou Akamichi. La morena era la mejor amiga de Sarada desde que ingresaron al jardín de niños y siempre le compartía su comida.
-¿Dónde están los bocadillos?-preguntó Chouchou curiosa.
-Aún no están-le dijo apenada la chica.
-Ay, me muero de hambre-dijo la chica con gruñidos en su estómago.
-Pero comiste hace una hora-le indicó Himawari.
-Fue solo un bocadillo pequeño-se excusó la chica.
-¡ESE ERA MI ROL DE CANELA!-le reclamó la Uzumaki enojada.
-Y quieres estar delgada-murmuró Yodo.
-Me vale un comino-bufó la Akamichi.
-Por eso no tienes novio-le dijo Himawari.
-¡ESO FUE MUY BAJO, NIÑA DEL DEMONIO!-lloró Chouchou lágrimas anime.
-Ni lo creas tanto, ella ha tenido más novios que todas juntas-le recordó Sarada.
-La que es linda es linda, a los únicos que no pude ligar fueron Shinki, Boruto y Shikadai-reveló Chouchou.
-Y no queremos que lo hagas-amenazaron Sarada, Yodo y Mirai con un instinto asesino aterrador.
-D-de acuerdo-dijo la pobre Akamichi muy nerviosa.
En la habitación, las chicas comían sus bocadillos y los tenían bien alejados de la Akamichi que se los devoraba muy rápido.
-¡SON UNAS DESGRACIADAS!-señaló Chouchou con lágrimas anime.
-Ya te viniste tres platos de papitas-le respondió Sarada.
-Mejor platiquemos de otra cosa-les propuso Himawari.
-¿Cómo que?-dijeron las demás niñas.
-De niños-.
-Niña precoz, tú apenas tienes 11 años-señaló Yodo asombrada.
-Pero pronto tendré 12 años y me están empezando a gustar los niños-sonrió traviesamente Himawari.
-Bueno, hablemos de chicos-aceptaron las demás chicas.
En la Mansión Uzumaki, Boruto tuvo una sensación de celos porque Sarada estaría envuelta en una plática de chicos que no eran él.
-Amo a Justin Bieber-afirmó Himawari con corazoncitos.
-A mí me gusta más los de One Direction-afirmó Yodo.
-¡YO TAMBIÉN!-secundó Chouchou.
-No soy muy de escuchar bandas o cantantes-les dijo Sarada apenada.
-Jijiji, a tí te gustan más los personajes de libros-sonrió Chouchou conociendo a su amiga lectora.
-Sí, a mi me encanta el sexy Christian Grey-reveló Sarada con corazones.
-Mamá doce que no debo leer ese libro hasta que sea más grande-recordó Himawari.
-¡LO ADMITO, LO AMO!-secundó Chouchou.
-¡APOYO LA MOCIÓN!-dijo Yodo muy emocionada.
-¡EL SEXY Y FRÍO CHRISTIAN GREY!-dijo con admiración y corazoncitos Mirai.
La pobre Himawari no sabía nada sobre ese tal Christian Grey, pero no quería preguntar. En eso la Uzumaki recibió una llamada de su hermano y le contestó.
-Oye Hima, ¿dime que Sarada no está hablando de Christian Grey?-le preguntó Boruto.
-Sí, otra vez-contestó su hermana.
-Y luego me regaña por andar coleccionando fotos de chicas del anime. Gracias por el dato, te prometo que te conseguiré algo de Justin por el favor-le prometió Boruto.
Flashback
Boruto estaba harto de oír a Sarada hablar sobre el galán de los libros eróticos de su madre Sakura. No le podía decir nada sobre ello porque no quería que se enojara con él.
-¡YA ESTOY HARTO!-exclamó el rubio Uzumaki harto.
Himawari entró a la habitación y quería preguntarle sobre una tarea de la escuela.
-Oye Boruto, ¿qué pasa?-preguntó con confusión la niña.
-Es Sarada y su estúpido libro que la tía Sakura lee-le comento el Uzumaki.
-Mamá me lo prohibió leerlo por un raro motivo hasta que tuviera edad para entenderle-se rascó la cabeza la niña.
-Espero que no caigas víctima de ese libro. ¡YA ESTOY HARTO!-le dijo el chico.
-¿Te puedo ayudar en algo?-.
-Quiero sacarle esa obsesión con ese hombre que solo azota a su novia. Ni el libro del abuelo Jiraiya es tan extraño como esa historia-.
-Papá dijo algo así-recordó Himawari un comentario de su padre cuando halló leyendo a Sakura ese libro.
-Si Sarada sigue hablando de ese libro infernal me avisas, suficiente he tenido con ese de Bajo la misma Estrella y la saga de Divergente-se rascó la cabeza de los nervios el Uzumaki.
-Y en especial el de Cincuenta Metros sobre el Cielo-finalizó Himawari divertida.
Flashback fin
Las chicas seguían hablando sobre la saga entera de Cincuenta Sombras de Grey y Himawari quedó muy aburrida porque no entendía de lo que hablaban las niñas.
-¡YA BASTA DE ESTÚPIDOS PERSONALES DE LIBROS, HABLEN DE OTRA COSA!-exclamó enojada la niña.
-¡A MI CHRISTIAN NO LO INSULTES!-le dijeron las niñas molestas.
-¡ESE NI EXISTE! ¡MI PAPÁ ES MÁS GUAPO QUE ESE HOMBRE!-afirmó Himawari.
-¡EL SEÑOR UZUMAKI ES UN ANCIANO!-le recalcaron las demás chicas.
-Eso no es lo que han dicho las mujeres cuando hablan de él a las espaldas de mi mamá-le respondió Himawari.
Hinata estornudó en su casa mientras componía su jardín.
-Tengo la sensación de que debo cuidar mejor a Naruto de las mujeres que lo rodean-se dijo la señora Uzumaki.
Las niñas seguían discutiendo y Kurenai entró algo irritada ante el escándalo que estaban haciendo las chicas.
-Están haciendo mucho ruido, ¿por qué están peleando?-les preguntó la Sarutobi.
-Ellas dicen que mi padre es un viejo y solo tiene poco más de 30 años-dijo molesta Himawari.
-Tu padre es un hombre joven y no está nada feo. Ya entiendo porque a Hinata lo vigila en muchas ocasiones para evitar a mujeres indeseables-dijo divertida Kurenai.
Kurenai les mostró una foto donde Naruto aparecía en la portada como el empresario más guapo del año. Las chicas quedaron con la boca cerrada al ver que estaban equivocadas sobre el padre de Himawari.
-A mamá le gustó mucho esa revista y la compró. Dijo que papá se veía lindo-sonrió la niña.
-¿Mi papá está allí?-preguntó Sarada curiosa.
-Creo que sí, al lado de mi papá. Dicen que es muy guapo-les dijo Himawari.
-Ja, no subestimen el poder de los Uchiha-mencionó orgullosa Sarada.
-Jijiji, sobre todo Boruto cuando se besan en su cuarto-se burló la niña.
-¡¿NOS HAS ESPIADO?!-exclamó avergonzada la niña pelinegra.
-Ay Sarada, te has vuelto una calenturienta-dijo con burla Chouchou.
-Niñas, en mi juventud eramos más discretos. No lo habíamos donde fuéramos descubiertos-bufó Kurenai yéndose de allí.
-Debo hablar con Boruto sobre donde estar a solas sin chismosas de por medio-dijo mirando al resto de las chicas.
Al día siguiente en la Mansión Hyuga, Hanabi Hyuga libraba una lucha interna por sus deseos y obligaciones.
Hanabi Hyuga era la hija menor de Hiashi Hyuga y Hana Hyuga. Antes de que Naruto apareciera en la vida triste de Hinata, ella no era muy observada por sus padres ya que se concentraban su educación y metas en su hija mayor.
A pesar de que se concentraba todo el sueño de sus padres en ella, Hinata era quien consentía y jugaba con Hanabi. No había un día en que ocupara su poco tiempo libre para convivir con ella y olvidarse de sus penas. Para la pequeña Hanabi, su hermana mayor era su modelo a seguir.
Hanabi tenía mucha pena por la enorme carga que tenía Hinata sobre su familia. Incluso su abuelo, el tío Hizashi y su primo Neji no paraban de recordarle cual era su camino a seguir.
Cuando Hinata empezó a salir a escondidas con su entonces novio Naruto, ella fue la única que supo sobre esa relación prohibida. Los encubrió muchas veces y lo hizo para ver a su hermana feliz. Hinata sufrió demasiado para estar a las duras expectativas de sus padres y por eso merecía ser feliz.
Lamentablemente, Hinata se embarazó de Naruto y fue repudiada por su familia entera. Todos le dieron la espalda a la pobre muchacha y la vida de Hanabi se convirtió en un infierno a partir de ese entonces. Ella no podía creer lo que su hermana sufría en realidad con tanta exigencia de todo el mundo.
Ella recordaba algo muy especial que ocurrió poco después de que Hinata se fue de la casa de sus padres.
Flashback
Un día en la escuela estaba leyendo un libro divertido para despejarse un rato de sus deberes y vio a un chico mayor rubio que se aproximaba a ella.
-¿Naruto?-.
-Hola Hanachibi-saludó Naruto a su querida mini cuñada.
-¿Nunca se te va a quitar llamarme por ese apodo?-le cuestionó molesta Hanabi.
-No, pequeña cuñada-le respondió Naruto sonriendo.
-Como sea, ¿qué pasó? ¿Cómo sigue mi hermana?-le dijo muy preocupada la castaña.
-Nos estamos ajustando. Mis padres nos están ayudando y mis amigos velan por nosotros-le contó Naruto.
-Estoy celosa de que tengas amigos que te ayuden-dijo muy desanimada la niña.
-Tú sabes que siempre tendrás un lugar junto con Hinata, pequeño petardito-le recordó Naruto.
-Gracias Naruto, eres un gran chico-sonrió la Hyuga.
-Oye, te dejo mi número de teléfono. Aquí podrás hablar en privado con Hinata cuando lo desees. Probablemente los ogros de tus papás no te dejen ver a tu hermana-le comentó Naruto.
-No, están furiosos y están desquitando sus esfuerzos conmigo. ¡NO TENGO UN TIEMPO LIBRE!-suspiró Hanabi muy cansada.
-Vaya, eso me lo había comentado Hinata. Es mi culpa todo esto que está sucediendo-se disculpó Naruto por lo que estaba sucediendo.
-No, ustedes no tienen la culpa de lo que pasa conmigo. Mis padres son unos rufianes de lo peor y eso que le hicieron a mi hermana fue lo peor que he visto de ellos. Aquí la única que veo como una madre es Hinata que siempre veló por mi. Nunca supe como le hacía para tener tiempo para mí-suspiró Hanabi triste por su hermana mayor.
-Hinata es una mujer increíble-le dijo el chico.
-Cuídala por mí, Naruto. La quiero mucho y no la podré ver hasta no sé cuando-le suplicó la niña.
-Lo haré, tu también cuídate mucho pequeña-se despidió el rubio Uzumaki.
Flashback fin
En todos este tiempo, Hanabi fue muy cuidadosa para no ser descubierta por sus padres por seguir en contacto con su hermana. Ella creció y se convirtió en una hermosa joven, pero no tenía la libertad que siempre quiso.
Hasta que conoció a Konohamaru Sarutobi, un divertido y encantador joven emprendedor, se dio cuenta de que necesitaba enfrentar a su padre y finalmente ser libre. Pero necesitaba mucho coraje para hacerlo ya que era un hombre muy necio y de pocas pulgas.
Hanabi se hallaba afuera de la oficina personal de la mansión y tocó la puerta del despacho de Hiashi.
-Padre, necesito hablar con usted-le dijo Hanabi seria.
-¿De que se trata?-le preguntó Hiashi estoico.
-Me gustaría salir en unas pequeñas vacaciones-le pidió educadamente la mujer.
-No, Hanabi. Necesitas seguir cumpliendo tus deberes como siempre-le negó el Hyuga.
-Pero siempre los cumplo. Estoy exhausta y necesito un respiro-renegó Hanabi muy molesta.
-No me interesa. Eres la heredera de la empresa y necesitas cumplir con tus obligaciones-finalizó renuente Hiashi.
Por un momento, Hanabi iba a dejar de discutir cuando las palabras de apoyo de Konohamaru resonaron en su cabeza y la inspiró para ir por primera vez más allá de las ordenes de su padre.
-¡NO PADRE, NO ES JUSTO! ¡TRABAJO SIN CESAR SIEMPRE, VOY A VOLVERME LOCA!-explotó Hanabi por tanto estrés acumulado.
-¡NO ME LEVANTES LA VOZ JOVENCITA, NO PERMITIRÉ INSUBORDINACIÓN EN ESTA CASA!-regañó se severamente Hiashi a su hija.
-¡YA ME CANSE DE VIVIR COMO UNA ESCLAVA POR USTEDES! ¡TODA MI VIDA HA SIDO UN INFIERNO, NO DISFRUTE MI NIÑEZ Y MI ADOLESCENCIA! ¡ESTUVE EN UN ESTUPIDO INTERNADO COMO UNA PRISIONERA DE GUERRA!-le dijo con mucho rencor la mujer.
-¡ES PORQUE TÚ ERES LA QUE LLEVARÁ LAS RIENDAS DE LA EMPRESA ALGÚN DIA!-se excusó muy molesto el patriarca Hyuga.
-¡YO NI SIQUIERA ERA SU ELECCIÓN HASTA QUE HINATA SE FUE!-le respondió Hanabi con mucha verdad.
Hiashi le dio una bofetada muy sonora y Hanabi se aguantó de milagro las ganas de llorar.
-¡NO MENCIONES ESE NOMBRE EN ESTA CASA!-le gritó con cólera el Hyuga.
-El gran Hiashi Hyuga resultó un gran cobarde. ¡PERDISTE A UNA HIJA POR TU ORGULLO Y TU IDIOTEZ! ¡AHORA GOLPEAS A TU ÚNICA HIJA POR DECIRTE LO QUE NO QUIERES OÍR! ¡NARUTO TIENE RAZÓN, ERES SOLO UN OGRO SIN CORAZÓN!-le dijo con todo el resentimiento saliendo de su corazón.
-¡¿HAS VISTO A ESE IMBECIL?!-.
-¡SÍ, Y ADIVINA QUE¡ ¡ME AGRADAN MUCHO, ME SIENTO MÁS EN FAMILIA CON ELLOS QUE EN ESTE LUGAR! ¡TE LO ADVIERTO PADRE, SI DEJAS DE SEGUIRME PRESIONANDO OLVÍDATE DE QUE EXISTO!-le dio un ultimátum la mujer.
-¡JAJAJAJA, ¿Y QUÉ HARÍAS SI TE FUERAS DE MI LADO! ¡TE DEJO SIN NADA Y TE QUEDARÁS EN LA RUINA!-le amenazó Naruto.
-¡TENGO GENTE QUE ME HA DADO SU APOYO, NO DESEO PORQUE SEGUIR SUJETA A TÍ POR TUS CAPRICHOS!-gritó la Hyuga con mucho enojo.
-¡VETE SI QUIERES! ¡NO TE NECESITO, NO PODRÁS SOBREVIVIR SIN MÍ!-le dijo muy arrogante y confiado Hiashi.
-¡BIEN, ME LARGO!-finalizó Hanabi yéndose de la habitación.
Hana escuchó todo a escondidas. Hanabi arreglaba su maleta cuando su madre la interceptó llorando.
-¡HIJA NO TE VAYAS! ¡NO HAGAS UNA LOCURA!-le suplicó Hana muy desesperada.
-No mamá, ya no seré el títere de papá. Nunca pude divertirme y hacer lo que yo siempre quise. Ya veo porque Hinata se fue-le respondió seria la chica
-Hija no me dejes. ¡NO QUIERO QUEDARME SOLA!-.
-Mamá, ¿por qué no le dijiste eso a Hinata cuando se fue?-le preguntó enojada la castaña a su madre porque con ella no le dijo nada.
-Porque estaba enojada y fui muy necia para notar que estaba haciéndole mucho daño-le respondió muy culpable la mujer.
-Hinata y yo no somos máquinas, yo tengo ganas de ser feliz en algo que me gusta. No pueden comprender cuanto realmente nos arruinaron la existencia con todas las exigencias que nos pusieron. Yo sufrí al no disfrutar mi niñez y mi juventud con las tareas que mi estúpido padre me imponía y no he tenido nada de tiempo libre. Y Hinata sufrió aún más por el abandono que le dieron cuando más los necesitaba-le reclamó Hanabi muy resentida.
Hana lloraba porque ahora si se sentía pésima por sus dos hijas.
-Fui una tonta y ahora ya no tengo a ninguna de las dos. Lo siento tanto, les hice daño a tí y tu hermana toda su vida y no me merezco nada de ustedes-dijo en lágrimas la mujer.
-Mamá, nunca es tarde para disculparte. Yo me iré de aquí y me quedaré con un amigo. Primero pasaré con Hinata para dormir hoy en su casa-le dijo la chica.
-Por favor, mándale saludos de mi parte a Hinata. Dile que lo siento mucho-le dijo con un abrazo la mujer mayor.
-Está bien, madre. Cuídate mucho-se despidió Hanabi.
Hanabi abrazó a Hana por última vez y se fue de la mansión Hyuga. Pidió un taxi y se fue directo a la mansión de los Uzumaki. Ella tocó el timbre y Hinata abrió la puerta.
-¿Hanabi?-preguntó Hinata muy sorprendida de ver a su hermana menor en su casa.
Hanabi abrazó fuertemente a su hermana mayor y lloró desconsoladamente.
-¡¿QUÉ OCURRE HANABI?!-preguntó Hinata muy preocupada.
-¡ME FUI DE CASA DE PAPÁ, TUVIMOS UNA GRAN DISCUSIÓN!-le dijo en llanto la pobre niña.
Ella siguió llorando bastante por el mal momento que tuvo que pasar. Hinata recordó las palabras de Naruto sobre lo de la situación de Hanabi y se cumplió justo como él lo dijo.
-¿No tienes donde quedarte verdad?-le preguntó Hinata.
-No, hermana-le respondió muy deprimida la castaña.
-Pasa, linda-le respondió la Uzumaki.
El resto de la familia Uzumaki comía animadamente. Jiraiya había regresado de sus vacaciones y estaba contando los lugares donde había estado cuando vio a las hermanas Hyuga llegar.
-¿Tía Hanabi?-dijo Himawari confundida.
-¿Por que está aquí?-preguntó Boruto curioso.
-¿Qué ocurre Hinata? ¿Acaso...?-le preguntó Naruto, pero no terminó la frase.
Hinata asintió adivinando el pensamiento de su marido sobre la situación que él mismo pronosticó.
-Ya veo, Hanabi siéntate y cuéntanos bien-le pidió Naruto conciliadoramente a su cuñada.
Hanabi contó los detalles de la discusión contra su padre. A Hinata y Naruto les asombró que su madre quisiera hacer las paces con ellos.
-Vaya, Hiashi no aprende de sus errores. Oigan, quiero decirles algo que me enteré: Las empresas Hyuga están en crisis-reveló Jiraiya a todos.
-¡¿CÓMO?!-exclamó con sorpresa la Hyuga castaña.
-Me dediqué a hacer investigación con mis contactos y descubrí que las ganancias de Hyuga Corps esta por los suelos. Pronto la empresa se tendrá que declarar en quiebra-reveló Jiraiya mostrando algunos papeles con resultados generales.
-¡¿Y POR QUÉ NO SABÍA DE ESTO?! ¡SE SUPONE QUE YO IBA A HEREDAR ESA EMPRESA!-exclamó Hanabi muy furiosa porque todo su esfuerzo iba a ser inútil.
-Supongo que Hiashi espera solucionarlo, pero dudo que haya alguien que quiera apoyar esa empresa. Hiashi se ha creado muchos enemigos que lo quieren ver destruido y esta es la oportunidad perfecta-les dijo Naruto.
-Vaya, se van a perder muchos empleos-dijo Hinata preocupada por las familias que se verían afectadas por las malas decisiones de su padre.
-¿No estarás pensando en ayudarlo después de lo que ha hecho?-preguntó Jiraiya curioso.
-No lo sé, hay muchas familias que perderán sus empleos por esto. Pero si lo ayudo no cambiarían las cosas entre Hiashi y yo, estoy seguro que habrá un recorte de personal asi que puedo hacer un espacio para ayudar a esas familias que lo necesiten-dijo el rubio mayor.
-Que mal está esto-suspiró Hinata.
-Bueno, es mejor que me instale. Gracias por todo-agradeció Hanabi por el hospedaje.
-No hay de que Hanabi. Tú siempre tendrás un lugar aquí-les respondió Hinata.
-Gracias por todo-dijo con gran felicidad Hanabi.
