Capítulo 10: "Todo lo que haces por mí"

Las clases estaban a mitad de hora. Todos esperaban que llegara a su fin, pero aún había un aviso después de clases que involucraba a todos.

Todos se miraron intrigados la planilla gigante que había en la pizarra. Allí estaban los nombres de todos en el nivel superior y a pie de página había distintos personajes.

La obra era creación de una de las compañeras, un año más grande que ellos. Como esa aula se dedicaba a la música, la joven ofreció su libreto para ellos y la delegada aceptó ya una vez debatido en la clase anterior. Todos estaban de acuerdo.

La tela que cubría el centro fue quitada y todos se acercaron para ver quienes eran los protagonistas.

— La protagonista principal es Mayura como Eliza, la princesa del reino del norte.

Todos aplaudieron y Mayura sólo puedo sonreír sonrojada por el alardeo.

— Y el protagonista que hace del amor imposible de la princesa es… — fijaron la vista en las líneas y todos sonrieron —. Narugami.

Todos aplaudieron y Mayura se sorprendió, aquel joven que había entrado la semana pasada ya tenía el papel protagónico con ella. Que suerte.

Flash back.

Ese día Mayura había llegado algo tarde al colegio por haberse quedado hasta tarde jugando con Loki al pócker. Bueno, en realidad, intentando aprender porque ese juego realmente era muy difícil de jugar.

El aula era un escándalo y Mayura no sabía por qué hasta que su amiga Kaho fue tan amable de informarle qué era lo que ocurría.

— ¿Un nuevo alumno? — algo intrigada, el saber que alguien entraba en esa época de clases la hacía poner curiosa. ¿Sería por un misterio? Eso fue lo primero que pensó, pero lo pensó mejor y creyó que esperaría antes de ilusionarse.

— Si, ya no lo soporto más… quiero verlo ¿será guapo? — se esperanzó Kaho. Mayura sonrió.

— ¿Qué ocurre, Koutaro? — preguntó Mayura al verlo que la miraba fijamente, pero no a los ojos, sino que por encima de la cabeza.

— Nada… — dijo con naturalidad, mientras que el rostro de Yuuko demostraba preocupación.

— No entiendo que es lo que ves…

— ¡Por favor! A sus asientos — pidió el profesor cuando llegó a su escritorio a toda prisa y acomodó unos cuantos papeles. Corrió su cabello hacia atrás pasando su mano por éste y suspiró mirando hacia la puerta —. Como saben, un nuevo compañero se nos unirá este semestre… adelante — llamó al susodicho. Éste entró con algo de exaltación y miró hacia la clase con una sonrisa tozuda y su mirada desafiante —. El será su nuevo compañero de clases… su nombre es Narugami…

— ¿Na…ru…ga…mi? — dijo algo confusa Mayura, ese nombre le resultaba familiar. Y no todo terminaba ahí porque no era la primera vez que tenía esa sensación de nostalgia al oír un nombre. Cuando conoció a Loki, a Yamino, a Freya y Freyr sintió lo mismo, esa sensación de tristeza extraña que lograba dejarla pensando.

El chico enfocó su mirada en Mayura y le sonrió con amabilidad, acaso ¿le había leído la mente? Sonrió cortésmente respondiéndole, el chico miró hacia el profesor y éste le pidió que tomara asiento y justo detrás de Mayura.

— Hola… — dijo el chico pasando por su lado. Mayura volteó hacia el banco de atrás, observando como se acomodaba y le sonrió.

— Hola…

— Espero que seamos buenos amigos — dijo amablemente. Mayura tomó eso con sorpresa, pero sonrió dulcemente y asintió.

Era hora del receso, el alumno nuevo desapareció de la nada. En su hombro llevaba apoyada una espada de madera y parecía ser su fiel arma.

— Él es Mjölnir y es mi fiel compañero — dijo el joven de cabellera oscura al rubio más codiciado de la clase.

— Wow… interesante…

Las chicas se acercaron a ellos, pues querían hablar con el nuevo. Mayura lo quedó observando un largo tiempo, sintiendo que lo conocía de algún lado, pero… ¿de dónde?

— Ecchan… — dijo esa voz alegre, era él quien miraba la cabeza de Mayura. Ella se quedó estática, tenía el mismo comportamiento de Koutaro.

— ¿Ecchan?

Narugami la miró con cara de bicho raro y luego recordó que ella no podía ver a los espíritus. Sonrió y negó —. Nada, es una tontería mía…

— Oh, entiendo…

— Dime, ¿conoces a un detective que viva por aquí?

— ¿Detective? — quedó pensativa, el chico sonrió con algo de pena mezclada con tristeza.

— Deja… no hace falta — dispuesto a dejar el lugar cuando ella lo detuvo.

— ¡Espera! Narugami… — el chico volteó hacia ella y la quedó mirando —. Si, conozco a un detective… es de la agencia de detectives Enjaku y su nombre es Loki…

— ¿Podrías llevarme con él? — luego se retractó —. Disculpa, no quiero ponerte en compromiso… iré yo luego por mi cuenta…

— No hay problema, yo vivo ahí…

— ¡¿QUÉ?!

El chico se quedó impresionado… parece que alguien le debía una larga y gran charla para aclarar varios asuntos.

Y así, los días trascurrieron hasta el día actual…

Fin del flash back.

Un suspiro cansino fue largado de repente en el despacho del detective mítico. Éste parecía aburrido, sin un caso que resolver, nada. Se quedó pensando en tantas cosas y una de esas era aquel que asaltó su alacena sin piedad y que hacía tiempo que no pasaba en la casa. Pensó que eso había quedado en el pasado, pero no, aquel glotón seguía siendo igual que siempre.

— Entre Narugami y Mayura, no hacemos ninguna — dijo resignado cuando de golpe la puerta se abrió y detrás de ella estaban Mayura y Narugami sonrientes y con lo que parecía un libro en las manos.

— Hola señor Loki — sonrió la chica.

— Hola amigo…

— Ahora se dedican a no tocar la puerta antes de entrar — dirigido hacia ambos y logrando apenar a Mayura quien pidió disculpas a su jefe —. ¿Por qué tan contento, Narugami? — curioseó el detective, notando, también, que Mayura se veía igual que Narugami.

— Fuimos convocados para ser los protagonistas de una obra de teatro de una chica de un años más que nosotros.

— Mayura ¿tú también? — ella asintió.

— Si, toma — dándole el libreto. Loki lo recibió y miró la portada.

— ¿La princesa Eliza? — pensando el nombre —. No me suena familiar — mirando a ambos.

— No, lo que pasa es que es una historia que escribió la chica que nos armó el libreto… ¿no es emocionante? — dijo Mayura con sus ojitos en forma de estrella y su sonrisa más grande jamás vista. Realmente, emocionada.

— Si, encima la chica pidió horas de clase, por ende, perderemos algunas clases y nos considerarán nuestras inasistencias… ¿no es genial? — Mayura y Narugami se sonrieron mutuamente. Pensar en no tener clases de matemática, historia e idiomas, los hacía sentir tan feliz.

— Si, esa es la mejor parte…

— Ajam — dijo disconforme Loki —. Y… díganme, ¿leyeron algo? — ojeando velozmente el libreto. Mayura asintió.

— He leído un poco — dijo Narugami rascándose la cabeza y riendo nervioso.

— No lo has leído — dijo Loki finalmente, logrando que Narugami dejara caer su cabeza en total derrota.

— Ahora que lo pienso… no podré trabajar… y yo necesito el dinero… así que — giró hacia Mayura —. Tendrás que practicar sola, yo estudiaré el guión por mi cuenta.

— Si, está bien — dijo Mayura sonriendo.

— Bueno, me voy… adiós — dijo yendo hacia la puerta.

— Es-espera ¿A dónde vas? — preguntó Loki haciendo un ademán con la mano, intentando así detener a Narugami.

— Voy a mi nuevo trabajo… nos vemos — dijo, desapareciendo rápidamente. Cuando de trabajos se trataba, Narugami era el primero en anotarse a uno.

Ambos tenían una gota en la sien mirando el lugar que Narugami dejó antes de irse. Loki suspiró, Mayura lo miró con curiosidad.

— Parece que tienes que estudiar todo esto, toma — devolviéndoselo.

— Si, será divertido — tomando el libreto —. Costará sin mi compañero, pero pondré todo mi esfuerzo…

— Así se habla…

— Bueno, me retiro para hacer mis quehaceres — dijo Mayura girando en dirección a la puerta, pero Loki la detuvo llamándola por su nombre —. ¿Qué ocurre?

— Me preguntaba si… quisieras que te ayude — preguntó algo dudoso. Mayura lo quedó mirando con interés, luego la sonrisa se dejó ser y asintió.

— Gracias señor Loki, será de gran ayuda — dejando en la habitación a un sonriente Loki.

— Señor Loki — llamó la peli-rosa a la puerta de su despacho con un golpecito acompañado.

— Adelante — dijo éste. Ella abrió la puerta y vio que estaba con gente, por lo que pidió disculpas y se dispuso a marchar —. Detente — la llamó Loki. Ella volvió a abrir la puerta y se quedó en el umbral. La llamó con los dedos y ella hizo unos cuantos pasos hacia él hasta quedar en los sillones, pero de pie.

— Buenos días — saludó Mayura a la mujer que estaba sentada allí.

— Buenos días — saludó algo molesta por ser interrumpida. Mayura no entendía muy bien por qué Loki la había hecho entrar sabiendo que estaba ocupado.

— ¿Qué desea señor Loki?

— No, ¿tú qué deseas, Mayura? — dijo con una sonrisa seductora. Ella se sonrojó y esquivó la mirada haciendo reír por lo bajo a Loki. La chica que estaba ahí se sintió fuera de la conversación y por ese motivo, se cruzó de brazos y mostró enojo en sus facciones.

Mayura lo vio eso y se puso un poco mal. Miró hacia su jefe y le dijo —. Más tarde vuelvo, debo… — debía inventar una excusa ya y no más que la misma de siempre —. Debo ayudar a Yamino…

— Pero Mayura, puedes decírmelo ahora — acercándose a ella hasta quedar cara a cara. Ella se apartó un poco y negó enérgica con la cabeza.

— Después se lo diré… hasta luego — y se dirigió hacia la puerta. Loki sonreía divertido, la mujer lo miró ofendida, ¿Qué? acaso ¿ella no importaba?

— Bueno, ¿podemos terminar con lo que estábamos hablando? — dijo la chica intentando sonar amable, pero sonó demandante. Loki suspiró y se volvió a su sillón de escritorio.

— Está bien, cuénteme que es lo que necesita…

— Por fin… — dijo pesadamente. Aquella mujer intentó constantemente obtener una cita con él, pero con su astucia y su gracia pudo deshacerse de ella y rechazar el caso.

— Señor Loki, parece que hoy tuvo un día cansador — dijo Yamino mientras servía el té favorito de Loki, uno de color rojo que, según Yamino, era de frutilla.

— Bueno, esa mujer era persistente…

— Persevera y triunfarás, dice el refrán — sonrió Yamino mientras le servía un trozo de pastel de vainilla y crema de leche.

— Pero ella no triunfó — sonrió con jactancia, con su taza de té en mano a punto de llevarlo a la boca.

— Es sólo un refrán que tienen los humanos…

— Uno que sigo al pie de la letra — dijo algo serio Loki. Yamino notó el tono del detective y puso un semblante algo triste. No estaban pasando por el mejor momento de sus vidas desde hacía tiempo. Miró al joven de anteojos mientras tomaba un poco del dulce líquido y sonrió contemplándolo, él también la apreciaba mucho —. Cambia esa cara Yamino… yo romperé aquella maldición… aunque me cueste la vida…

— Señor Loki — se sorprendió. ¿Era capaz de llegar tan lejos? Sonrió, su padre era así y jamás cambiaría, menos si se trataba de alguien quien quisiera mucho —. Tiene razón, habrá una solución y yo estoy a su entera disposición…

— Gracias Yamino… ahora intenta disimular un poco, ya viene… — ambos miraron hacia la puerta y allí apareció Mayura con lo que parecía un libro en su mano izquierda mientras que con la derecha sostenía el pomo de la puerta para poder abrirla.

— ¿Interrumpo? — preguntó. Ambos negaron y así ella pudo decir lo que tenía que decir —. Necesito su ayuda señor Loki, falta muy poco para la obra y no he podido ensayar con Narugami aún por sus trabajos…

— Oh, es cierto… — dijo abriendo los ojos —. Yo me ofrecí a ayudarte — se puso de pie con su taza aún. Sorbió lo poco del líquido que quedó y dejó la taza allí en su escritorio —. Vamos…

Se acercó hacia Mayura tomándola del hombro. Ella lo quedó mirando por lo entusiasmado que se mostraba, jamás solía ser así. Tampoco el libreto era gran cosa que digamos, era una trama interesante pero no era de aquellas que atrajera a Loki y ella muy bien lo sabía.

— Está bien…

Ambos se miraban, ella se había aprendido el libreto de arriba abajo, Loki recién lo leía. Pero como él no era el protagonista real, no importaba.

— ¿Por qué? ¿Por qué no podemos estar juntos? — dijo Loki leyendo su línea. Pero Mayura negó y se acercó a él.

— Por favor, tiene que sonar más creíble… con más dramatismo…

— Pero yo sólo estoy ayudándote — dijo cruzándose de brazos. Mayura suspiró agachando la cabeza, era la décima vez que se lo decía mientras practicaron más de la mitad del libreto y llegando al final, Loki demostraba cero dramatismo.

— Está bien… hagámoslo de nuevo… — y fue hacia su puesto, frente a él a unos cuantos pasos.

— ¿Por qué? ¿Por qué no podemos estar juntos? — dijo algo más natural, con un poco de drama y tristeza. Mayura sonrió ante el gesto de ayudarla como quería y necesitaba.

Puso su rostro triste, como lo pedía el libreto, y se acercó hacia él para acariciarle la mejilla con ternura. Loki se sorprendió por el accionar, ¿eso estaba en el libreto? No podía mirarlo, no hasta que ella hablara sino arruinaría el ambiente de concentración.

— Porque mi padre no quiere que estemos juntos… y si… — los ojos de la chica brillaban a causa de las lágrimas que se acumulaban para salir. Era muy buena actriz la niña, algo que él recordaba muy bien.

— ¿Y si, qué? ¿Me matará? — miró el libreto con disimulo. La caricia si estaba en el guión.

— Si… — sonó fría al decir eso. Luego, volteó repentinamente y se alejó unos cuantos pasos —. Yo no puedo permitirlo… no quiero que te mate…

— Pero…

— ¡Pero nada! No quiero que te haga daño porque yo... porque yo… — rompió en llanto y cayó de rodillas al césped. En ese momento, sopló el viento haciendo que sus cabellos largos flamearan y Loki se creyera todo eso, poniéndosele el corazón chiquito.

— Dilo…

— Yo… no puedo… — tapándose la cara y llorando aún más.

— Ma… digo, Eliza… — error. Mayura volteó y lo miró, había metido la pata. Parece que por ese día era suficiente. Se puso de pie y sacudió su uniforme de maid y se acercó hacia Loki.

— Muchísimas gracias señor Loki… — le sonrió amablemente y agradecida. Éste se sonrojó, misteriosamente, y volteó el rostro hacia un lado, no permitiría que lo viera así.

— De-de nada…

— Nunca creí verlo avergonzado… — sonrió con sorpresa. Él negó exaltado y puso su mejor pose segura y seductora que pudo en el momento.

— No, es que… me rasqué un poco y se me…

— Deje de mentir… yo no soy como Yamino… — sonrió, éste la miró con un enfado fingido y luego le acarició la cabeza como a un niño —. Autch — se quejó —. Señor Loki, no me traté como a una niña pequeña…

— Jajajajajajajaja — empezó a reírse al recordar algo que siempre le sucedía a él. Recobrar un viejo recuerdo le pareció algo nostálgico, pero no podía evitar reír porque él también había estado en una situación parecida.

Mayura se quedó impresionada al verlo reír con tal frescura que hasta llegó a pensar que él podría hacer eso cuando quisiera, mientras lo hiciera reír de aquella manera, ella lo soportaría. Así era más lindo, aún.

— Amigo, ¿Cómo estás? — dijo un muchacho con uniforme escolar y en su hombro apoyado una espada de madera.

— Estaba bien, hasta que llegaste — dijo con algo de burla.

— Tú siempre tan gentil con tu amigo… — sentándose en el sillón y cruzándose de piernas y de brazos —. ¿Has averiguado algo?

— Si y no… un poco, pero algo es algo ¿no? — sosteniéndose de los lados de la cabeza y apoyado en el escritorio.

— Si, pronto tendremos noticias y todo pasará… — tratando de darle ánimos. Loki sonrió ante las palabras.

— ¿Cómo vas con tu libreto?

— Bueno… jejeje… no he tenido tiempo de leerlo…

— Mayura te matará…

— Lo sé — rió nervioso —. Por suerte está buenita — rascándose la nuca.

— No te creas…

— Bueno, veré que hago con eso… he escuchado algo sobre el libreto que agregaron nuevo…

— ¿Qué cosa? — dijo algo interesado, Loki.

— Hay un beso… bueno amigo — poniéndose de pie —. Me despido, tengo que ir a trabajar… adiós — y se marchó, dejando a un descolocado Loki.

¿Había oído bien? ¿Dijo "un beso"? ¿Pero cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿A ella? ¿Narugami y Mayura? ¡¿Qué?! Tenía que ser una broma, sí… sí, era un broma… ¿o no?

La desesperación de saber si eso era verdad acudió y no notó que alguien estaba en esa habitación con él. Salió de sus pensamientos y miró a su lado, era ella. Sí, aquella traidora que no le había contado aquel "pequeño" gran detalle del beso.

— Señor Loki ¿se encuentra bien? — preguntó poniéndose del otro lado del escritorio, frente a él.

— Mentirosa… — susurró.

— ¿Eh?

— Traidora… — susurró.

— Hable más fuerte que no le entiendo — pidió ella preocupada. Él la miró a los ojos acusadoramente, logrando intimidarla. Pero luego, notó sorpresa y miedo en su rostro.

¿Por qué? ¿Por qué le temía? Se giró hacia el ventanal y notó que sus ojos estaban rojos. Trató de calmarse, él no quería matar a nadie… ¿o sí?... ¡No! ¡No!... bueno, a la guionista… ¡No! ¡A nadie!

Suspiró —. Perdóname, no quise asustarte…

— ¿Se siente bien? — inquirió preocupada e ignorando el inconveniente.

— Si, estoy bien… — sonrió apacible. Volvió hacia ella y la miró nuevamente, sus ojos verdes de siempre la observaban.

— Oh que alivio — suspiró y le sonrió —. Vine a decirle que han agregado en el libreto…

— Un beso — dijo él algo molesto. Ella se sorprendió, ¿Cómo lo sabía?

— Pero… ¿Cómo…?

— Secreto profesional — guiñándole un ojo. Se quedó sin palabras, la había dejado muda —. Bueno… ¿a eso venías?

— Si, si… seguiré ayudando a Yamino… con permiso— dándose la vuelta y caminado rápido hacia la puerta. Loki sonrió y cuando ella dejó la habitación, suspiró nuevamente. Parece que perder el control resultaba fácil últimamente.

El gran día había llegado. Todos los estudiantes de primaria corrían por el establecimiento del nivel superior ansiosos de ver los shows y disfrutar el festival. Las familias también se paseaban por el lugar disfrutando de las atracciones, juegos y comidas.

El momento del espectáculo principal interpretado por los chicos del quinto año de secundaria había llegado. Mayura ya se había puesto el vestido de princesa para salir en escena ya que ella era la principal.

Su vestuario tenía tres cambios. El primero era un vestido celeste de caída simple con breteles y encaje; el segundo era amarillo, similar al primero, sólo que tenía una pequeña faja en la cintura del mismo color pero más claro y el tercero, era un vestido blanco hasta por las rodillas con breteles hecho con strass (piedritas de colores) y todo detallado en la parte del pecho.

El vestuario de Narugami tenía los mismos cambios que Mayura. El primero era un traje simple de color negro, sin nada llamativo, demostrando su status social bajo; el segundo era una camisa blanca y unos pantalones negros tiro bajo y el último era una camisa blanca con un moño en le cuello, un traje color rojo fuego y pantalones negros.

— Hora de salir a escena… rómpete una pierna — dijo Yuuko al ver a Mayura temblar.

— Si, si… gracias Yuuko… — dijo la peli-rosa mirado a través de la cortina y viendo como todos miraban atentos, esperando a que salieran los actores.

— Princesa… ¿me concedería este baile? — dijo Faust1 haciendo una pequeña reverencia hacia la princesa Eliza, interpretados estos personajes por Narugami y Mayura.

El público disfrutaba conmovidos la obra de teatro. Yamino tenía un pañuelito arrimado a sus ojos para secar las lágrimas de emoción ante la hermosa historia, mientras que Loki decía cada línea que Narugami decía, se sabía el papel de memoria.

Mayura dudó en tomar la mano de Narugami, siendo así dictado por el libreto, pero cuando lo tomó, él tiró de ella y le hizo dar una vuelta haciéndola sonreír, arrimándola finalmente a él.

— Joven Faust… — dijo con sorpresa, el chico le sonreía y se iba acercando lentamente. Ella cerró los ojos cuando…

— Princesa Eliza — gritaron desde la parte superior, allí estaba una mujer de cabellos rubios y vestido verde agua con expresión sorprendida.

— Jane — dijo sorpresivamente y separándose del chico. Se sonrojó y miró hacia arriba donde estaba la muchacha —. ¿Qué hacéis aquí hermana?

— ¿Que hacéis vosotros allí? Si vuestro padre os encontrara, os matearéis… — dijo horrorizada.

— Mi hermana tiene razón — volteó hacia Narugami (Faust) —. Debe marchad joven Faust, mi padre lo matará…

— Esta bien, por usted, mi bella princesa… obedeceré su orden — sonrió depositando un beso en la mano derecha de la joven.

Mientras, en el público…

La gente sonreía ante la escena, conmovidos. Las chicas lloraban, Yamino también lloraba junto a Freya y Freyr que miraban con deleite la escena. Pero sólo una persona no parecía conmovida ni alegre por tal cosa, sí, ese era Loki, quién había destruido con sus manos la guía de horarios de los eventos.

Se puso de pie, no lo soportaba más y debía hacer algo además.

— ¿A dónde va, señor Loki? — dijo curioso Yamino al verlo ponerse de pie.

— Ya verás…

— ¡Señor Loki! — llamó su atención.

— Shhhhh — la gente, Freyr y Freya callaron a ambos por hablar fuerte. Yamino se disculpó avergonzado, pero Loki aprovechó eso para irse.

— ¡Excelente muchachos! — dijo la directora de la obra muy feliz, recibiendo a Mayura y a Narugami para hacer cambio de ropa. Mayura entró a su cambiador y vistió rápido, así como cuando se retocó y peinó. Fácil y sin problemas…

Pero para Narugami no fue lo mismo…

— Pronto llegará… ansío tanto el poder volver a verlo… — dijo añorada la joven que vestía con aquel vestido hasta las rodillas, sencillo y precioso. Su cabello estaba suelto con una pequeña tiara blanca decorando y en los pies llevaba unos zapatitos que parecían de cristal.

Un muchacho con traje rojo de porte inglés se hizo presente, Mayura al sentir sus pasos se volteó con una sonrisa.

— Habéis llegado ama… — no pudo evitar sorprenderse al ver que no era Narugami quien hacía presencia, sino… —. ¿Señor Loki? — en un susurro inaudible. Él sonrió algo arrogante ante aquella sorpresa que demostraba Mayura.

Las chicas gritaron ante lo apuesto que era el muchacho, pero… les pareció raro que antes no le hubieran parecido así de hermoso como allí estaba ¿sería el mismo chico? La directora se preguntaba de dónde demonios había salido aquel completo idiota a arruinar su obra, de seguro no sabía sus líneas y arruinaría todo. Las chicas que la acompañaban estaban todas babeadas por la belleza del joven y nuevo protagonista.

La directora hizo señas a Mayura de que continuara porque no había otra. Mayura asintió y tomó un poco de aire para decir de nuevo su línea.

— Habéis llegado amado mío — acercándose a él a pasos rápidos pero delicados. Él extendió su mano, ella tomó aquella y así fue acercada hacia él. Él la miraba con ternura, con mucho amor, sorprendiendo a Mayura ya que Loki parecía tomar enserio el papel. Algo que la alivió un poco ya que él solía ser burlón y quizás era una de sus bromas de mal gusto.

— Hermosa princesa, he llegado a por ti… dulce y amada mujer… mi anhelo de que vuestro amor sea confirmado y sellado esta noche ha despertado mi deseo de desposarla a usted, mi princesa…

La directora estaba que lloraba de la alegría, aquel muchacho sabía el guión y parecía tomar enserio el papel del joven. En cuanto a Yamino, éste tenía la quijada por el piso, así como Freyr y Freya al ver a Loki en el escenario. Narugami había logrado zafarse de las ataduras que su buen "amigo" le había hecho. Se acercó hacia la directora, mirando la escena mientras acariciaba sus muñecas que habían sufrido un corte de circulación.

— Ashhh… maldito Loki, con tal de salirse con la suya es capaz de dejarme a punto de morir asfixiado… — sonrió levemente —. "Buena suerte, amigo".

La trágica escena llegó, Loki estaba en el suelo y una mancha roja en su estómago era la marca de su derrota, en la historia, claro. Mayura a su lado lloraba desconsolada, pidiéndole que no la dejara. Él sonrió ante un vago recuerdo similar a ese. Acarició la mejilla tibia de la chica y le sonrió.

— Amada Eliza… no llore por éste fiel servidor… sólo le pido un mero favor…

— ¿Qué? Pídamelo, yo haré todo lo posible para cumplir con ello…

— Quiero un beso suyo, tan sólo un efímero beso de sus dulces labios…

Las chicas gritaban, los chicos miraban interesados la escena, Yamino lloraba así como la directora, algunas chicas, Freya, Freyr, Narugami y la autora de éste fic (N/A: ¡Holaaaa! ¿Les gusta la historia? Jejeje sigamos)

La chica sonrió y tomó las manos de su amado, besándolas con ternura.

— Está bien, amado mío… lo haré… — Mayura cerró sus ojos y acercó su rostro a Loki. Éste notó que los labios de Mayura no se dirigían a sus labios, sino a la comisura de éstos. Sonrió ampliamente y corrió su rostro hacia ella y sus labios se juntaron. Mayura sorprendida, quiso separarse pero Loki fue más rápido y con su mano la retuvo de la barbilla.

El beso duró segundos, podía jurar que hasta minutos. Saboreó sus dulces labios, recordando que ella siempre fue así de agradable, así de deliciosa. Loki se sentía en el cielo, más allá de éste, perdiéndose en un espacio temporal que no quería dejar pasar.

En cuanto a Mayura, ella sentía un sentimiento raro, nostalgia, tristeza, placer, deseo. Su mente dibujaba imágenes que no entendía muy bien y en todas estaba ella, sólo ella. Parecía que era feliz porque en todas aquellas escenas ella sonreía. Se sintió feliz por un lado y respondió a Loki. Separó, muy a su pesar, sus labios y se recostó sobre su pecho, abrazado al "inmóvil" cuerpo.

— Hasta siempre… Faust…

Las luces se apagaron y el telón bajó. Mayura se quedó arrodillada junto al sonriente Loki, quién la miraba con sorna. La directora corrió hacia ellos junto a Narugami, ambos lucían molestos.

— Tú, idiota… ¿Cómo te atreviste a meterte en mi obra?

La joven reprendió seriamente a Loki, éste sonreía fingiendo pena y rascando su nuca. Mayura lo miraba algo pensativa, ida. Narugami se acercó hacia ella y posó su mano en su hombro, captando su atención. Ella volteó su rostro hacia él, encontrándose con una sincera sonrisa.

— ¿Qué harás, Daidouji?

— ¿Qué… qué quieres decir con eso? — dijo algo dudosa.

— Piensas en algo, lo sé… estás confundida ¿no?

— A-algo así…

Es normal, después de todo… te ha besado… ¿viste algo?

— Yo… — iba a contestar, pero Loki cortó la conversación proponiendo algo.

— ¿Vamos a comer todos a casa?

Narugami suspiró y sonrió, Mayura se encogió de hombros y asintió. Loki sonreía como si nada hubiera pasado, sabiendo que su accionar traería consecuencias que no deseaba en esos momentos. Pero no se quiso perder la oportunidad…

Loki estaba muy callado, cosa que no era algo fuera de lo común. Pero lo que sí llamó la atención de Yamino fuera que estuviera ido desde la mañana.

— Señor Loki ¿se encuentra bien?

— Yamino… — se puso de pie y se dirigió hacia la ventana, tomándose las manos por la espalda baja y mirando el atardecer decaído —. Creo que debo seguir con aquello…

— ¿En serio? — dijo algo sorprendido —. Eso suena estupendo…

— Pero… antes… — apoyó sus manos en el cristal —. Quisiera saber algo de los demás… quisiera… disfrutar un poco más… antes de la verdad…

— Padre… yo pienso que puede disfrutar más tiempo del que desee a su lado, pero no descuide su verdadero objetivo — mientras servía el té con una sonrisa apacible. Loki observó atento al chico de gafas que lucía tranquilo —. Después de todo, todos la queremos de vuelta…

Loki sonrió y volteó más tranquilo hacia la ventana. Tenía deseos de verla, pero no quería acecharla todo el tiempo en su forma adulta, debía tomar el control por una vez en su vida y dejarla ser… aunque sea un rato…

— ¿A dónde va, señor Loki?

— A visitar a una amiga…

Continuará…

1 Faust y Eliza son personajes tomados de Shaman King. Su historia es diferente, sólo tomé los nombres porque me parece una pareja realmente interesante y es un anime que me gusta mucho, también. La verdadera historia de ellos en el anime es muy triste y por eso los incluí aquí.


N/A: Hola gente me estaba olvidando de actualizar porque me colgué en Tumblr xD

Espero que les guste y si! Apareció -por fin - Narugami! Adoro a todos los personajes... exceptuando a Freya/Raiya en el anime, pero en mi historia sí xD

Sayonara