Hola!! Pues aquí estoy otra vez con un nuevo capitulo.

Antes de que lo leais he de advertiros que no me convence mucho como ha quedado, pero no he sabido hacerlo mejor...

Como siempre, gracias a ukeleleboy por revisar el capitulo.

Espero q os guste...


Cap 10: Confesiones

19h Oficinas del FBI (73horas desaparecido)

El equipo al completo se encontraba reunido alrededor de la mesa de conferencias discutiendo el caso.

-"Así que Owen y nuestro hombre tuvieron una discusión"- se interesó Jack en la información que traían sus dos agentes, mientras observaba como Martin añadía una nueva línea en la pizarra.

-"A mi me parece que Owen y Harris le estaban proponiendo algún tipo de negocio y que él decidió pasar."- comentó Danny.

-"Y muy posiblemente se lo estaban proponiendo a él porque Harris sospechaba que era ese hacker"- añadió Martin.

-"Lo que nos lleva a la conclusión de que Owen y Harris secuestraron a Gutiérrez para obligarle a trabajar para ellos"- teorizó Jack.

-"Y por qué Harris esta muerto?"- preguntó Sam.

-"Puede que se asustara cuando lo interrogamos y Owen creyera que acabaría contándonos algo"- aventuró Vivian.

-"Cómo va Ty con la dirección del ataque?"- preguntó Martin. -"Está tardando más que de costumbre…"- añadió, normalmente el técnico era muy eficiente.

-"No ha habido éxito, pero si esta noche se produce otro, tendremos una nueva oportunidad"- dijo Jack.

-"Valldaura no quiere ayudarnos, verdad?"- preguntó Danny.

-"No"- respondió Jack. -"No quiere ni oír hablar del tema"-

-"Nos consiguió esa lista de nombres. No acabo de entender por qué no nos ayuda ahora"- comentó Vivian, refiriéndose a la tajante negativa que habían obtenido por parte de la chica, quien les había cerrado la puerta en la cara, literalmente.

La sala se quedó en silencio, cada uno de los agentes pensando en cual sería el movimiento más adecuado…

El teléfono sonó un par de veces antes de que Vivian lo cogiera. -"Johnson… sí… bien… gracias"- colgó y se giró hacia sus compañeros. -"Era la policía. Han encontrado el coche de Harris abandonado cerca del río."-


20h Deposito de coches (74horas desaparecido)

El detective Morris recibió a los dos agentes con una sonrisa y les guió hasta el coche.

-"Estaba mal aparcado en un callejón cerca del río. Una patrulla lo encontró hace un par de horas. No hemos encontrado nada en el interior del coche, ni en el maletero"- les fue informando, mientras observaba como Jack y Sam inspeccionaban el vehículo.

-"Esto parecen restos de sangre"- dijo Samantha, señalando una mancha en la tapicería del asiento trasero.

-"Lo es."- les dijo el detective. -"Habrá que esperar a los resultados del ADN para saber si corresponde al hombre que andan buscando… Gutiérrez, verdad? También hemos hallado varias huellas dactilares, la científica está en ello."-

-"Éste podría ser el vehículo del secuestro"- comentó Sam.

Jack asintió. -"Alguna idea de cómo ha llegado hasta aquí?"- se volvió hacia el detective.


Tienda de electrónica

-"Hola Sra. Donovan"- saludó Danny a la rubia mujer que acababa de abrir la puerta. -"Sentimos molestarla de nuevo, pero tenemos más preguntas sobre el Sr. Gutiérrez"-

La mujer les sonrió al reconocer al agente que estuvo allí días antes. -"No es molestia"-

-"Vio este coche…"- dijo Danny mostrándole una fotografía del vehículo de Harris. -"…el día en que el Sr. Gutiérrez desapareció?"-

La Sra. Donovan miró pensativa el coche antes de responder. -"Ahora que lo dicen…"- empezó. -"El hombre con el que hablaba Cesar estaba apoyado en un coche. No estoy muy segura, pero podría ser este"- Danny asintió. -"Lamento no habérselo dicho la otra vez"- dijo la mujer, realmente preocupada. -"No creí que fuese importante. El coche parecía estar aparcado"-

-"No se preocupe"- le sonrió Danny. -"Gracias por la información"- se despidió el agente antes de entrar en el ascensor.

Al salir del bloque de edificios vio como Martin guardaba su teléfono y se dirigía hacia él. -"La policía ha confirmado que la sangre del coche es de Gutiérrez"- le informó.

-"Y la señora Donovan sitúa el coche aquí en el momento de la desaparición."- añadió Danny. -"Sabes lo que eso significa?"- le preguntó a su compañero con una mueca.

-"Que vamos a tener que ir puerta por puerta preguntando si alguien vio hacia donde se dirigió el coche"- respondió Martin, devolviéndole la mueca.


23h Calles de NY (77horas desaparecido)

A diferencia del exagerado tráfico que solía haber por esas calles durante el día, el aspecto que ofrecían por la noche era el opuesto. Apenas había coches y la ciudad daba una inusual sensación de estar vacía que no dejaba de ser extraño.

Danny conducía pensando en el caso. Jack les había enviado a casa a descansar un poco, aunque le daba la sensación de que su jefe no iba a seguir su propia orden y él tampoco pensaba hacerlo.

Poco después, paró el coche delante de un edificio que ya empezaba a resultarle familiar y apagó el motor.

Quién puede ser a estas horas? Pensó, al oír que llamaban a su puerta. Se acercó sigilosamente y se inclinó hacia la mirilla. Suspiró al ver quien había al otro lado. Qué quiere ahora? Pensó molesta mientras abría un poco la puerta…

-"Puedo pasar?"- preguntó el agente Taylor con una sonrisa.

-"Traes una orden?"- preguntó Anne a su vez.

-"No"-

-"Qué pena"- murmuró la chica antes de echarle la puerta a la cara. Desafortunadamente, el agente fue más rápido que ella, parándola antes de que se cerrara y colándose dentro del piso después.

-"Esto no es una visita oficial…"- dijo, mientras caminaba hacia el salón y se sentaba en el sofá como si estuviera en su casa. -"… así que, podríamos dejar de lado la hostilidad unos minutos?"- añadió alzando una ceja.

Tras valorar la situación unos segundos, Anne asintió: -"Claro. Quieres beber algo?"- Danny sonrió satisfecho ante el cambio de comportamiento. -"Café, té, cianuro?"- ofreció la chica sonriendo falsamente.

Danny hizo una mueca. -"No, gracias"-

Anne se sentó en el sillón cercano. -"Bien. A qué ha venido entonces, agente Taylor?"-

-"Danny"- la corrigió, con una sonrisa.

-"Agente Taylor"- la corrigió ella a él, con otra sonrisa.

Danny puso cara de 'vale' antes de responder. -"Primero y más importante. No sabrás donde está mi corbata, verdad?"-

-"Una azul oscuro?"- dijo la chica. -"Básicamente, con forma de corbata, que hacía juego con el traje de Prada que llevabas ayer?"- preguntó irónica.

Danny sonrió. -"Creo que Prada sólo hace ropa de mujer"- puntualizó.

-"Entonces deberías cambiar de tienda"- respondió con una sonrisa. -"En estos momentos no se donde está"-

-"Alguna idea?"- insistió Danny.

-"Puede que la santera del piso de abajo esté haciendo vudú con ella"- dijo con un gesto de desinterés.

-"Captado"- murmuró el agente. Y, viendo que con lo de la corbata no iba a ninguna parte, optó por cambiar de tema. -"No te habré sacado de la cama?"- preguntó, aunque era obvio que no, ya que, iba vestida con pantalones de chándal y una vieja sudadera, y había un par de cuadernos de crucigramas sobre la mesa.

-"No"- respondió, aún molesta por la nueva intrusión del agente en su vida privada.

-"Insomnio?"-

Anne alzó una ceja ante el reciente interés del agente por su salud. -"A qué ha venido, agente Taylor?"- repitió la pregunta original.

-"Está bien"- sonrió Danny. -"Dejaremos la cháchara para otro momento."- murmuró. La miró unos segundos, más serio, antes de recostarse en el sofá. -"Tengo algunas dudas sobre el caso… he estado pensando mucho en ello… en Gutiérrez… en lo que podría estar implicado… en ti…"- dijo, mientras se quitaba la corbata y se desabrochaba el botón superior de la camisa. -"… y hay muchas cosas que empiezan a cuadrar… pero sobre todo hay muchos puntos muertos…"- siguió mientras doblaba la corbata y, tras dudar unos segundos si dejarla en el sofá o no, decidió guardársela en el bolsillo de la chaqueta. -"… y no dejo de pensar que ese ataque de ayer por la noche podría darnos la situación de Cesar… así podríamos rescatar a tu amigo y dormir un poco…"- sonrió de nuevo.

Anne le observó mientras hablaba. Realmente parecía estar agotado. No tenía muy buen aspecto, su ropa estaba toda arrugada y él empezaba a necesitar un afeitado urgente.

-"…pero nuestro técnico…"- seguía. -"… tiene bastantes problemas con eso. Por lo visto, Cesar es muy bueno en lo que hace…"- la miró unos segundos antes de continuar. -"Me preguntaba cual es la razón por la que no nos quieres ayudar…"- La miró un par de segundos en silencio, pero Anne no contestó, así que siguió hablando. -"… está claro que te preocupas por él o no habrías ido a ese bar a hacer investigación de campo… y se que no fue fácil para ti. Tardaste más de 20 minutos en decidirte a entrar…"-

-"Cómo…?"- le interrumpió Anne. -"Oh! Me estabais siguiendo?"- preguntó, incrédula, al comprenderlo. -"Aún me seguís?"-

-"No, no"- dijo Danny. -"Ya no estás en la lista de sospechosos"- Jack había retirado la vigilancia de la chica en cuanto la investigación empezó a tomar como nuevo rumbo el 'robo virtual'. Después no encontrar ningún tipo de relación entre ella y Harris o Owen, él mismo había hecho desaparecer su foto del panel de sospechosos.

Se inclinó hacia delante para observarla mejor y, después de meditar unos segundos en busca de las palabras adecuadas, dijo lo que había ido a decir. -"Lo que intento decirte es que estamos en un punto muerto a menos que nos ayudes"-

-"No puedo…"- respondió, negando con la cabeza y con la vista fija en el suelo.

-"Tienes mi palabra de que nadie sabrá que eres ese hacker. Nadie. No habrá una investigación sobre ti"- le aseguró, a la vez que gesticulaba con sus manos intentando darle más convicción a sus palabras.

-"No es por eso"- se quejó la chica, volviendo a mirarle.

-"Y por qué es?"- insistió.

-"No lo entenderías"- suspiró, incómoda por el giro que había dado la conversación.

Pero el agente continuó sin darle tiempo a poner sus defensas de nuevo en pie. -"Vas a esa especie de cyber-bar pero le pides a Sanders que busque la información que necesitas en la red por ti. No puedes dormir casualmente durante las horas que más ataques informáticos se producen. Miras los cyber-cafés como si se tratasen del cielo y el infierno al mismo tiempo."- señaló Danny sin dejar de mover sus manos. -"Creo entender lo que ocurre. Pero realmente necesitamos ayuda. Cesar necesita ayuda."-

-"Pero es que no puedo!"- dijo Anne, entre confundida, enfadada y asustada, obligándole a cortar su argumentación. Danny se dio cuenta del montón de emociones que amenazaban con salir así que le dio unos segundos de tregua. Al fin y al cabo, no se trataba de un interrogatorio.

-"No es tan sencillo como 'eres un hacker así que coge un ordenador y ponte a trabajar'"- dijo al fin, algo más calmada. -"Hace unos años ya lo habría hecho, incluso me hubiese parecido emocionante. Pero ahora es diferente."- Siguió, en un tono más débil, como si le costase decirlo en voz alta. Tras respirar hondo un par de veces, continuó. -"Estaba descontrolada. No sé lo que pasaría si volviera a tocar un ordenador. Ojalá pudiera ayudaros pero no sé si podría volver a dejarlo. No quiero volver a ser esa persona. Hago daño a la gente que me rodea… No puedes entenderlo…"- murmuró desviando la vista a sus manos algo incómoda por haber confesado todo eso en menos de treinta segundos. 'Dios! Se le da bien su trabajo, después de todo…'

-"Lo entiendo mejor de lo que crees. Yo también he pasado por ello."- dijo Danny, captando de nuevo la atención de la chica. -"Es lo mismo que siento cada vez que entro en un bar"- Anne le miró sorprendida. -"No sé si mañana tendré la fuerza suficiente para no beber, lo que sí sé es que llevo más de ocho años sobrio y no quiero echarlo todo a perder y volver atrás"- acabó, un tanto desconcertado por haberse sincerado tanto.

-"Y cada día hay más bares"- murmuró Anne.

-"Y más ordenadores"- respondió Danny.

-"Por no hablar de los nuevos teléfonos móviles"- añadió la chica con cara de asco. -"Son como pequeños PCs diabólicos"-

Danny sonrió, Anne miró con renovado interés el suelo y ambos empezaron a sentirse un tanto incómodos. De dónde había salido esa extraña atmósfera que les había obligado a confesar, no lo tenían muy claro. Pero lo cierto es que durante un par de minutos se habían entendido. Había sido extraño y agradable al mismo tiempo y ahora ninguno de los dos tenía muy claro que más decir.

-"Cesar es mi mejor amigo"- dijo Anne al fin, rompiendo el molesto silencio. -"Fue el único que creyó en mi cuando dije que lo iba a dejar. Y al que menos gracia le hizo."- siguió, sonriendo levemente. Y, tras alzar la vista de nuevo, preguntó. -"Cómo es de bueno vuestro técnico?"-

-"Muy bueno"- le aseguró Danny, sonriendo de nuevo.

Anne respiró hondo, sabiendo lo que tenía que decir, pues su mente ya lo había maquinado todo en cuanto el agente Malone y su compañera le habían explicado lo que sucedía. -"Bien… Tenéis los discos duros de Cesar, no?"- Danny asintió. –"No conozco sus programas ni sus utilidades. Un hacker no comparte su software."- le informó. -"Y me deshice de los míos hace mucho. Pero aún debe quedar algo de Argos en alguno de esos discos que nos pueda ser útil."-

-"Cómo es que Gutiérrez tiene programas tuyos?"- preguntó Danny sorprendido. -"Acabas de decir que no lo compartís."-

-"Fue un regalo de cumpleaños"- sonrió Anne. -"Le hice una guardia de pretorianos para vigilar su sistema y rastrear posibles ataques. No creo que aún los use, deben estar muy anticuados."-

-"Pretorianos?"- repitió Danny, intentando recordar en que película había oído esa palabra.

-"Sí, la guardia personal del césar."- respondió. -"Ya sabes… César… como el emperador romano… En ese momento me pareció gracioso"- murmuró, al darse cuenta de que el agente no tenía ni idea de que le estaba hablando, hasta que…

-"Como en Gladiator!"- dijo al fin, iluminándosele la cara al recordar donde había oído antes esa palabra. No entendía como le había costado tanto acordarse, le encantaba esa película.

Anne le miró un poco perdida por el extraño razonamiento. -"Bueno"- decidió continuar. -"Hay un par de ellos que sirven para rastrear ataques y filtrar el tráfico de la red. Son el pretoriano tres y el cinco, creo"- dijo, mientras el agente sacaba de su bolsillo su bloc y empezaba a tomar anotaciones. -"Habría que actualizar la rutina de rastreo y mejorar el algoritmo de filtrado… puede que también…"-

-"Espera, espera"- la paró Danny, quien no podía escribir a tanta velocidad.

-"Lo siento"- murmuró.

-"Qué has dicho sobre una rutina?"- preguntó con cara de estar completamente perdido.

Anne sonrió. -"Dame"- dijo, quitándole de las manos la libreta y el bolígrafo. Intentó descifrar los garabatos que había escrito Danny pero desistió al tercer intento. Pasó la página y, girando la libreta para escribir con la hoja en horizontal, empezó a anotar todo lo que Ty iba a necesitar. Los nombres de los programas, como activarlos, el tiempo de espera normal, el resultado de la ejecución. Hizo un pequeño diagrama mostrando su funcionamiento y aclaraciones en las rutinas o subfunciones que haría falta modificar o actualizar. Tardó unos 10 minutos en escribirlo todo. Y, después de releer las seis páginas un par de veces para asegurarse que no se dejaba nada, alzó su vista del cuaderno.

-"Creo que es todo lo que necesitareis"- le dijo. -"Por lo que me ha contado el agente Malone habrá otro ataque dentro de unas horas"- añadió, mirando el reloj. -"Veremos si ese técnico es tan bueno como dices y lo tiene listo para entonces"- le tendió la libreta.

-"Cuanto tiempo crees que tardará en obtener resultados?"- preguntó Danny a la vez que ojeaba lo que había escrito sin comprender gran cosa.

-"Normalmente tardaría unas tres o cuatro horas"- respondió. -"Pero tratándose de Cesar, puede que el doble…"- sonrió. -"…o mucho más"-

Danny la miró un tanto desilusionado. -"Qué quieres decir con 'mucho más'?"-

Anne hizo un gesto de desinterés y se puso en pie. -"Mejor llévale eso al técnico antes de que sea tarde"- dijo, acompañándole a la puerta. -"…o me de por confesar algo más."-

-"Como dónde está mi corbata?"- hizo una mueca el agente mientras la seguía por el pasillo.

-"No te interesaría más que te explicara las peleas de almohadas en ropa interior que nos montábamos en el internado de chicas al que fui?"- preguntó, alzándole una ceja.

La sonrisa de Danny se amplió. Esa chica no hacía más que picarle. Pero antes de que pudiera responder, Anne ya había abierto la puerta y lo había empujado al rellano. -"Buenas noches, agente Taylor"-. Y cerró sin esperar respuesta.

Miró hacia la puerta unos segundos y, aún sonriendo, se dirigió al ascensor guardándose el cuaderno en el bolsillo de la chaqueta. Quien se creía que era esa chica? Danny Taylor era el rey en tener la última palabra. Su título estaba en peligro, lo que sólo hacía que la situación resultase aún más interesante.


Eso es todo por ahora... ya me comentareis lo q os ha parecido.

Hasta pronto! ;p