Wage, 07:40:
Tanto soldados como héroes quedaron atónitos al ver como la isla norte empezaba a sacudirse violentamente, derribando varios edificios, además de que consiguieron visualizar explosiones en el puente, que también cayó.
— Avisen a todos los escuadrones que estén en Harbor que partiremos inmediatamente hacia el norte— ordena un sargento por el transmisor.
— Intentare comunicar con ellos— murmura Green Lantern— ¿Hola? ¿Alguien me escucha? —pero no recibe absolutamente ninguna respuesta.
— El temblor debe haber dañado los auriculares, no tenemos manera de establecer conexión con ellos— deduce Hiperman— Tenemos que ir y rescatarlos, no nos queda otra.
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Harbor, 07:41:
Un comando se acerca a toda velocidad al estadio, mientras todos atienden a los afectados por el incendio.
— ¡Ocurrió un misterioso sismo en Shrapnel que devastó al puente y tenemos que ir ahora mismo a rescatar a los que quedaron atrapados!— informa uno de ellos, jadeando de tal manera que parecía salido de correr una maratón— Nos han dicho que los médicos metan a los heridos en las ambulancias y vayan a Wage, donde ya se han puesto en funcionamiento varios hospitales de nuevo— complementa, con la compostura ya recuperada.
— ¡Que los de la CMPC y la Liga suban a los helicópteros! ¡El resto siga a las ambulancias!— coordina el que parecía ser el líder del escuadrón.
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El mismo hombre canoso seguía sentado frente al escritorio, pero ahora llevaba un teléfono en sus manos. Sus ojos violáceos destilaban una furia asesina incontenible y estrujaba el móvil con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos.
— Jefe, las bombas detonaron exitosamente, al igual que el puente, pero los de la Liga se salvó…— y la voz no pudo terminar la frase debido a que el sujeto se levantó de su silla, lanzando un grito iracundo y arroja el celular al suelo, destrozándolo.
Se quedó mirando fijamente, jadeando, los restos del aparato por unos 30 segundos, hasta que normaliza su respiración y toma de un perchero una gabardina y sombrero negros. Luego abre uno de los cajones del escritorio, saca una Colt Python y la esconde en el cuello del impermeable. Sale de la oficina con un portazo, encontrándose en un patio bastante grande y con aspecto tétrico, con unos barrotes de hierro con la inscripción "Manicomio Arkham" para luego dirigirse a un mini-puerto, subir a una lancha y echar a andar.
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Shrapnel, 07:45:
Los "cautivos" en la isla estaban ayudando a los sobrevivientes del sismo a salir de entre los escombros, mientras intentan mantenerlos con vida hasta que llegue la ayuda, y para empeorar las cosas, llega una tormenta eléctrica.
— ¡Encontramos otro sobreviviente, es el comisionado García!— anuncia uno de los soldados.
— Al menos el único oficial no-corrupto de esta ciudad sigue vivo— piensa Batman 2, entre que suspira aliviado— Y no solo es un policía, es como un amigo para mí— y con una sonrisa ocultada por su casco, retoma la búsqueda. Sin embargo, un cable de luz cortado a su lado empieza a soltar chispas, pero estando a punto de alejarse, la energía empieza a tomar forma y se revela como Elec Falcon.
— Creí que sumaríamos otro problema más, casi me das un pre-infarto— bromea Bruce 2.
— No me sorprendería que a tus 43 años te pase un día de estos— le sigue la corriente el enmascarado, aunque siempre con su voz profunda— Me movilicé usando la lluvia, ya sabes que puedo transformarme en electricidad pura y moverme por los conductores.
— ¿Los demás están muy lejos de aquí?— pregunta Alethea, quien vio al recién llegado y se acercó.
— Un po…— pero no llegó a terminar la oración, porque el sonido de un estallido lo interrumpe, y lo único que ven al girarse hacia el lugar de donde provino el ruido, es una bola de fuego y humo en el horizonte.
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Puente Anders, 07:44:
Un escuadrón de, aproximadamente, una docena de helicópteros, volaban por sobre las piezas metálicas que flotaban en el canal que conectaba los dos distritos. Los transportes constaban de un comando de CMPC y un superhéroe por cada uno. Justamente empieza a llover, por lo que Elec Falcon aprovecha:
— Intentaré contactar con los que estén atrapados, ahora que puedo moverme por las gotas— dice el de la máscara de halcón, lanzándose en picado y transformándose en electricidad pura.
En el momento en que el hombre carroñero se retira, el vehículo aéreo empieza a recibir una intensa lluvia de balas, que mata al conductor y hace que se balancee hacia la derecha.
— ¡VIENE HACIA NOSOTROS!— exclama Green Arrow, que, previniendo la colisión, se tira hacia otro helicóptero, teniendo que sacar la espada Claymore de su vaina y clavarla en la puerta para sostenerse.
El inminente choque ocurre, generando una humareda con varias flamas y desestabilizando a los transportes que se encontraban a su alrededor. Cuando todos se recuperan, fijan su vista en el lugar de donde provinieron los disparos:
— ¡Nos tirotean desde el Manicomio Arkham!— alerta un agente. El asilo estaba construido sobre una pequeña isla, era parecido a una catedral gótica, rodeado de un jardín con rosas negras y un pequeño muelle al lado suyo. Había mafiosos repartidos por todo el lugar, con rifles de francotirador M24 en los techos, fusiles de asalto FARA 83 en el patio y escopetas AA 12 en los alrededores. Los soldados abren fuego contra los criminales, iniciando una batalla en medio del aire. Connor consigue ponerse a salvo y empieza a disparar flechas con una precisión mortífera hacia la cabeza, acabando con unos cuantos enemigos; Hiperman y Superman solo podían servir de escudo para bloquear las balas, debido a que sus poderes a distancia estaban inutilizados; Atom atacaba con un rifle de plasma; los corredores empleaban pistolas plasmáticas; Wonder Woman 1 usaba su tiara como un boomerang para noquear a los oponentes, mientras que su versión alterna usaba magia para atacar; Hal lanzaba rayos de luz verde desde su anillo y Kyle creaba Sais, que se lanzaban automáticamente como proyectiles hacia los criminales.
Un trajeado sale del interior del manicomio con un lanzacohetes negro con detalles rojizos, y arroja un cohete hacia ellos. Hiperman intercepta el misil con su brazo derecho, cambiando su trayectoria hacia arriba y haciendo que estalle encima de la isla. Sin embargo, al explotar, un químico níveo brota del humo y empieza a descender sobre la isla.
— ¡FÓSFORO BLANCO!— clama con todas sus fuerzas un piloto, para que acto seguido todos los que estaban suspendidos en el aire se alejen de manera rápida, al mismo tiempo que solo podían ver como el químico caía sobre los delincuentes.
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Shrapnel, 07:49:
Tras el primer estallido, Batman 2 usó su visión nocturna y zoom para saber lo que estaba pasando, y tras el fin de la contienda, les relató tanto a los CMPC como a los miembros de la Liga que estaban presentes lo sucedido.
— Díganle a los médicos que acerquen a los heridos hacia aquí, debido a que los refuerzos están por llegar— ordena Excato a un pequeño grupo de soldados, que asentaron con la cabeza— Ah, y tenemos una nueva solución por si pasa algo ahora que los transmisores se dañaron— agrega, entregándoles unas bengalas, para que luego se marchen.
Tras unos minutos, unas ambulancias en mal estado (con rasguños, vidrios y luces rotas y sin sirena) se asoman por las calles y estacionan al lado del punto de reunión, bajando en camillas a los afectados. Acto seguido, el apoyo llega y todos se reúnen para discutir:
— El atentado contra el sistema subterráneo era un plan de emergencia, por si la revuelta en esta zona fallaba— explica Phantom— Los archivos terminaban allí, por lo que no tenemos ni idea de los futuros moví…— pero es interrumpido por el sonido de estática de un TV antiguo, que estaba en una tienda y seguía funcionando. El ruido termina, y en la pantalla se empieza a reproducir un vídeo de baja calidad, en el que aparece Jack Napier mirando fijamente a la cámara, con varios caños de fondo.
— Espero que estén disfrutando su última noche, "queridos" ciudadanos de Gotham— empieza a hablar, arrastrando las palabras y haciendo comillas con los dedos en "queridos" — Hoy, demostraré a todos los inútiles políticos que nos lideran, que seré quien convierta este mundo en el mismísimo infierno— expresa con arrogancia y una intensa malicia— Y para coronar mi triunfo, desenmascararé públicamente a Batman, el principal responsable de que no pueda llevar a cabo mis acciones para construir el Nuevo Mundo. Supongo que Bats ya sabe dónde estoy, así que te espero aquí mismo. Ah, y puedes traer a tus amiguitos de la Liga de la Justicia, pero el duelo final será entre tú y yo— y la transmisión finaliza.
Un profundo silencio adorna el lugar, tras las declaraciones del líder de la mafia, mientras que el retado se mantiene cabizbajo por unos minutos. La tensión es casi palpable, hasta que, otra vez, el receptor se enciende y muestra nuevamente al autor de la anterior grabación, pero esta vez de cuerpo completo y apuntando con un revólver a un hombre que traía un mono de trabajo azul oscuro, que se sacudía violentamente para intentar liberarse de dos sujetos que lo agarraban fuertemente de los brazos.
La filmadora se tambalea un poco, hasta que es depositada bruscamente sobre una mesa y un cuarto individuo entra a la toma, acercándose al empleado y empezando a molerlo a golpes de una manera brutal. Pasado un corto lapso de tiempo, que pareció interminable, el pobre tipo para de recibir semejante tortura, dejando ver su ahora casi irreconocible rostro: el ojo derecho estaba cerrado y amoratado, con la ceja partida; el izquierdo conseguía mantenerse abierto, pero varios hilillos de sangre provenientes del párpado inferior caían por su mejilla; la nariz tenía varias ondulaciones, debido a la rotura del tabique nasal; sus labios estaban hinchados y cortados y respiraba con grandes dificultades. Al observar el deplorable estado del trabajador, Napier empieza a reír como un desquiciado (N/A: como Heath Ledger en The Dark Night en la escena del interrogatorio) y descarga una buena ración de plomo sobre su pecho, dando como resultado que su cadáver se desmorone y caiga como un trapo viejo, al mismo tiempo que todos los presentes en el plano se quedan quietos, hasta que los dos mafiosos lo sujetan por los hombros y se lo llevan a rastras. La muerte del rehén se repite en un bucle infinito, conmocionando a toda la población.
Batman 2 medita sobre si plantarle cara al más famoso criminal de la ciudad, que seguramente poseía varios ases bajo la manga, para salvar unas pocas vidas de los secuestrados en la industria, pero al mismo tiempo honrar la memoria de Thomas y Marta Wayne de una vez por todas, o si quedarse para salvar a miles de ciudadanos, mientras los CMPC se encargaban de él, pero perdiendo la, posiblemente más valiosa, oportunidad de su vida.
Al levantar la cabeza, todos esperaban una respuesta, pero Bruce 2 solamente fijó su vista hacia el norte y se encaminó con paso decidido y valiente, dejando a la mayoría atónitos. El próximo en seguirle fue Batman 1, con una mirada llena de determinación, que se puso a la par de su homólogo, pero ambos fueron detenidos porque una mano se posó sobre sus hombros, y al girar lo que vieron les consiguió sacar una sincera sonrisa: los que los habían parado eran Hiperman y Superman, acompañados por el resto de la Liga de la Justicia en la parte posterior, quienes también le regalaban una cálida mueca. Pero los disparos que asesinaron al hombre volvieron a escucharse, por lo que todos se tensaron, miraron hacia el frente y partieron rumbo hacia el objetivo final: la refinería de gas de DGF…
