Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es Ginny W31, yo solo hago la traducción

Capitulo 10

"Hogar"

A la siguiente mañana cuando me desperté, fui recibida por una sonriente pero muy cansada Esme. Un poco desorientada, como lo había estado la mañana anterior, la salude. "Bueno días." Dije aturdida. Entonces recordé que no la vi regresar anoche. La última vez que me desperté vi a Edward durmiendo cerca de mí. Di un vistazo y vi que el sillón reclinable estaba en el lugar que estuvo ayer por la tarde. Mire confundida a Esme.

"Edward tuvo que trabajar esta mañana." Me contesto mi pregunta silenciosa.

Su respuesta solo me confundió más. "¿Tuvo que trabajar esta mañana?"

Ella asintió. "Si. Tenia que estar en piso a las siete."

"Entonces ¿Por qué se quedo si tenia que trabajar temprano? No creo que aquí pudiera descansar muy bien."

Esme parecía muy complacida por la dirección que estaba tomando nuestra plática. "Yo pienso que durmió mejor aquí, de cómo lo haría en la estación de enfermeras."

Fruncí el seño. "¿En serio quieres que yo me crea eso de que era capaz de dormir toda la noche en la estación de enfermeras, sino se dormía aquí?"

Esme me vio críticamente, como para desafiar mis palabras. Obviamente ella confiaba plenamente en que él hubiera hecho eso exactamente.

Huh. Me pregunte que hacer con esa información, pero decidí que era demasiado temprano y mi cerebro no podía coordinar correctamente todavía. "Un momento. ¿Estas bien?" Le pregunte de repente y cambiando la conversación. "No estoy enojada por que no regresaste anoche ni mucho menos, pero te ves igual que tu hijo cuando ha trabajado setenta y dos horas seguidas

Como si fuera la señal, Esme bostezo. "Disculpa. Lamento no haber regresado hasta hoy por la mañana. Pensé que Edward te lo hubiera dicho anoche, ya que lo llame por teléfono."

Negué con la cabeza. "Si hablas de la llamada telefónica que tuvo anoche alrededor de las nueve y media… estaba dormida cuando él regreso."

"Ah. Bueno, en realidad estuvimos aquí casi toda la noche."

"¿Qué?"

"Tanya estuvo en labor de parto casi toda la tarde y tuvo a la niña a las cuatro de la mañana."

"Oh, eso esta… bien." No supe que más decir. Todos los Cullen decían cosas maravillosas sobre Tanya y obviamente a Edward la quería tanto que confiaba en ella, y yo solo podía pensar en la única vez que la vi y que ella me hizo sentir como si fuera una goma de mascar pegada en la suela de su zapato.

Esme era inconciente de mi falta de entusiasmo mientras ella sonreía radiante y orgullosa. Inmediatamente se lanzo en una exhaustiva y detallada platica sobre el parto de Tanya y su bebe Kristen. Incluso me enseño fotos de la bebe de su cámara digital. Ella alababa como Tanya se había comportado en la labor de parto y había dado a luz sin ayuda de la anestesia. Y siguió hablando sobre las mejillas rosadas y perfectas de Kristen, su mechón rubio de cabello, sus perfectos piececitos y manitas…

Y no había ninguna duda: Tanya y su bebe recién nacida eran mujeres modelos a seguir para todas las demás mujeres y sus bebes.

El simple pensamiento me daban ganas de vomitar y pelear contra los celos.

Si, era irracional. Absolutamente no tenía ni un sentido, para nada. Mis problemas actuales estaban completamente fuera de mi control. El hecho de que me habían dicho que podría llegar a ser necesario programar una cesárea y por lo consiguiente tener que tomar montones de medicamentos, no era algo en el que pudiera tener algún control.

Pero de todas formas tenia que pelear contra la bilis que se me atoraba en la garganta y amenazaba con salir.

Esme se dio cuenta de mi cara de sufrimiento e inmediatamente me pregunto si me sentía bien.

Tome el vaso de agua de la mesita y le di un trago. "Si. Lo lamento." Logre decirle después de tragar. "Debes de estar exhausta después de una noche tan larga. Tal vez deberías de ir a casa y dormir."

"Oh, estaré bien. Ciertamente esta no es la primera vez." Me tranquilizo. "Además, quiero estar contigo cuando la doctora venga a hacer su ronda esta mañana."

Antes de que pudiera responderle, saco unas cartas para que pudiéramos jugar otra ronda.

Cuando mi doctora finalmente vino a verme, me dijo que estaba mejor y que me quitarían el sulfato de magnesio. Y si todo seguía bien, me podría ir a casa el día siguiente.

"Sin embargo Bella, si te mando a casa, me tienes que prometer que te quedaras en cama el resto de la semana."

"Por supuesto." Rápidamente le prometí.

"Eso significa que alguien debe de quedarse contigo."

"Oh."

"Bella, puedes quedarte con nosotros." Intervino Esme.

"Umm."

La doctora Swanson asintió con la cabeza. "Eso estaría muy bien." Dijo con una sonrisa. "Muy bien, regreso mañana."

Una vez que salio por la puerta, me gire hacia Esme. Ella sonreía alegremente. "No puedo quedarme contigo."

"¿Qué?" Esme pregunto su alegría se desvaneció al instante.

Suspire. "No es buena idea. Yo solo…"

"Pensé que tu y Edward estaban resolviendo las cosas."

Pensé en ello por un momento. "No es… No hemos…" Gemí. "Edward y yo no hemos resulto nada. Simplemente hemos logrado estar en la compañía del uno con el otro por más de dos minutos y no gritarnos, y la verdad creo que la razón es, por que he estado totalmente dopada."

Esme me vio con tristeza, negó con la cabeza y dijo algo por lo bajo que me sonó más o menos a: "Tan malditamente terco." No supe si se estaba refiriendo a su hijo ó a mí, pero no tuve oportunidad de preguntarle, por que la enfermera entro y empezó a ajustarme los medicamentos.

No volvimos a tocar el tema cuando la enfermera salio. Afortunadamente, yo pienso que Esme estaba muy cansada y ninguna de las dos teníamos energías de discutirlo más. Lo único que pude preguntarle a Esme fue que si jugábamos otra partida de cartas.

La distracción del juego me ayudo a evitar pensar en otras cosas. Además, Esme empezó a adormilarse, una y otra vez cometía muchos errores en el juego y la plática que me había acostumbrado estaba decayendo, lo que no me distraía y empezaba a pensar en otras cosas.

¿Qué tendría que hacer ahora? Les dije a Esme y a Alice que me dejaran sola por como se comportaba Edward, solo para llamarlas cuando temí que algo le sucedía al bebe. Y ahora ¿Qué? ¿Debería de alejarlas otra vez?

La respuesta de todas esas preguntas dependían de una sola persona: Edward.

Él fue la razón por la que corte con toda su familia. Sin embargo cuando lo vi anoche, él se había portado, casi amigable. Bueno tal vez estaba exagerando un poco. Él no se había comportado como el adversario que siempre había sido.

Lo que realmente me hizo detenerme un poco, fue lo que él me había dicho la noche del lunes… o la mañana del martes cuando yo estaba dormida. Todo era muy borroso para mí, pero lo que si parecía que me lo hubiera gritado alto y claro fue: que él estaba indeciso y confundido, tenía los sentimientos encontrados. Una parte de mí podía entender eso, después de todo yo también pase por eso. Pero ya tuvo tres meses para asimilarlo y ¿apenas ahora se esta dando cuenta?

En serio, solo me daban ganas de golpearle la cabeza con un paquete de pañales…. O con una cuna.

Una cuna era más pesada.

Lo que llevo a mi mente por otro camino totalmente diferente; no tenia nada para el bebe. No tenia nada preparado para él. Ni ropa, ni muebles, ni pañales… ni siquiera había pensado en nombres para él.

Suspire profundamente.

"¿Estas bien cielo?" Esme me pregunto, mi suspiro la despertó de su letargo.

"Lo siento, solamente estaba pensando."

"¿Sobre que?"

"No lo se. En nada, en todo. Solamente que no se como voy a hacer esto."

Esme tomo mi mano. "Se que tienes que tomar las mejores decisiones para ti y tu hijo, pero quiero que sepas cuanto deseamos ayudarte. Se como te sientes y se que ninguna mujer debe de pasar por todo esto ella sola."

Sentí como mis ojos empezaron a llenarse de lágrimas mientras la veía.

"Simplemente estoy… asustada." Susurre.

Apretó mi mano. "Yo se que lo estas. E incluso si todo estuviera perfecto, seguirías asustada."

Después de un momento añadió. "Créeme en eso."

Absorbí la nariz, asentí con la cabeza y regrese mi atención al juego.

El miércoles por la noche, estaba sola sin ninguna visita nocturna. Esme se fue a casa a las cinco de la tarde, casi se estaba quedando dormida de pie. Alice que vino después estaba igual que ella. Les asegure a las dos que estaría bien yo sola y finalmente se fueron. Yo creo que era más que nada por que estaban cansadas y sin muchos ánimos para discutir.

Poco antes de las diez de la noche, mi enfermera entro y me aviso que el doctor Cullen me había enviado un mensaje, que no podría venir por que estaba de guardia y estaba terriblemente ocupado, algo que les faltaba un doctor, pero no estaba segura. Él no estaba seguro de poderse escapar un rato.

Cuando la enfermera me termino de dar el recado, me pregunte seriamente por que Carlisle me decía esto. Y de repente me di cuenta que el mensaje era de Edward, y me pregunte por que se molesto en mandarme un mensaje. No estaba segura si era por que se sentía obligado, ó culpable ó… ni idea, y francamente no quería pensar en él hasta no hablar con él.

Mi doctora finalmente me dio de alta el jueves por la mañana. Estaba feliz. Pero Esme y Alice seguían insistiendo que fuera a su casa. Y eso era algo que realmente no haría. Me tomo mucho poder de convencimiento y negociaciones, pero finalmente las convencí de que me llevaran a mi casa.

Por supuesto eso significaba que no iría a casa completamente sola. Alice insistió que se quedaría conmigo hasta mi cita con la doctora el lunes por la mañana. Yo esperaba que la doctora me permitiera regresar a trabajar, aun cuando la doctora admitió que el tratamiento que me dieron fue más agresivo de lo que ella normalmente prescribía. No estaba segura de que pensar a eso, pero si me permitía regresar a trabajar y asegurarme que mi bebe estuviera sano, realmente no le tomaría importancia.

Sin embargo me encontré pensando que tendría más posibilidades de que me permitieran reincorporarme al trabajo si Alice no iba conmigo a la cita con la doctora. No que culpara a Alice de nada, solo que tenia el presentimiento de que toda la familia Cullen eran sobreprotectores y la doctora Swanson parecía que los conocía… y el tratamiento agresivo tal vez tenia algo que ver con ellos. Las palabras de Esme sobre estar relacionada con una familia de doctores seguían en mi mente. Desearía que la doctora Swanson solo me considerara como una paciente más y que no había relación alguna con ellos, ahora tenia que asegurarme de que Esme y Alice tuvieran la mañana del lunes ocupada en otra actividad.

Las dos me ayudaron a salir del auto, yo estaba realmente sorprendida cuando Alice manejo directamente a mi departamento. Yo pensaba que me secuestrarían y me mantendrían de rehén los próximos días.

Naturalmente, nada era tan simple. Una vez que abrimos la puerta del departamento, Alice y Esme tomaron el control. Metieron sus narices por todo el departamento. Alice corría alrededor gritando que tan bonito estaba todo, como le encantaba el edredón de mi cama, le fascinaba la decoración del baño y empezó a revisar mi colección de música. Mientras Esme abrió mi closet para sacar unas cobijas y una almohada extra para que yo me pudiera acomodar en el sillón durante el día. Después fue al baño y abrió la regadera para mí (por que aparentemente yo no era capaz de hacer nada por mi misma) también saco ropa limpia y cómoda para que pudiera descansar en la casa, y después se fue a la cocina para preparar el almuerzo.

Cuando salí del baño casi media hora después, Esme había terminado en la cocina. Ella y Alice estaban sentadas a la mesa comiendo y había una charola con comida para mí en la mesita de la sala. Las dos empezaron a hablar pero la mayor parte fue sobre Tanya y Kristen, causando que rápidamente yo perdiera el apetito. Después del almuerzo Esme me dio un abrazo de despedida, por que iría a casa de Tanya para tener 'las cosas listas' para cuando las dieran de alta del hospital por la tarde.

Alice insistía en que ella no se iría. Se acerco para ver mi colección de películas, encontró una que le pareció 'aceptable' y la puso.

"Bella." Alice empezó con un tono dulce, muy dulce para mi gusto cuando se sentó a mi lado en el sillón. "¿Dónde esta el cuarto del bebe?"

"La habitación vacía que esta al fondo del pasillo." Le dije simplemente.

"¡Bella! Mi sobrino no va a dormir en esa habitación. ¡Es fría, lúgubre y… y… aburrida!"

"Esta fría, simplemente por que nunca la abro. En este momento no es nada más que un almacén."

"¿Y que planes tienes?"

Me encogí de hombros. "No lo se. Realmente no he pensado en eso."

La boca de Alice se abrió en una mezcla de sorpresa y horror, y sentí la necesidad de explicarme. "Es solo una habitación. No tiene importancia. Me refiero, encontrare una cuna y tal vez un cambiador. Realmente ¿Qué otra cosa necesito?"

Me lanzo un suspiro exasperado como si me hubiera perdido completamente. "Pero los bebes necesitan una habitación agradable, que sea acogedora y cómoda. Necesitas pintar las paredes, y sacar todas las cajas que hay." Con el dedo se dio de golpecitos en los labios. "Y tal vez algún papel tapiz."

"Es para un bebe. Realmente dudo que él sepa la diferencia." Le dije abruptamente interrumpiendo sus pensamientos. Realmente no quería que me molestaran con pintura y papel tapiz. En mi opinión, realmente no había necesidad de hacerlo. Tal vez si fuera una casa, pero como es un departamento.

"Por supuesto lo sabrá." Insistió ruidosamente. "Hay estudios que demuestran que si un bebe esta en una habitación decorada apropiadamente, dormirá más, más profundamente, lloran menos y crecen mas inteligentes."

Resople. Ahora era ridícula. "¿Que estudios?" La desafíe.

"Bueno, estoy segura que existe uno en algún lugar."

Puse los ojos en blanco. "Si, por supuesto."

Alice frunció los labios y me fulmino con la mirada por un momento.

"Solo dime que es lo que quieres." Le dije.

"Quiero decorar la habitación del bebe."

Comencé a negar con la cabeza, ya sea por que me iba a negar o simplemente estaba demasiado aturdida para decir algo, todavía no estoy segura.

"Por favor Bella, por favor, por favor, por favor." Me rogó. "Piensa de esta forma, me darás algo que hacer mientras me quedo contigo por estos días."

"Alice, no quiero que te quedes todos estos días."

El dolor cruzo por su rostro e inmediatamente me sentí culpable, pero antes de que me pudiera disculpar me vio y dijo. "Se que tenias una razón de peso para decirnos que nos alejáramos de ti y negarte a regresarnos las llamadas. Pero tú fuiste la que decidió llamarnos Bella. Estabas asustada y nos llamaste. No nos alejes otra vez. Por favor no. Tu… tu…"

"¿Yo que?" Le pregunte cuando a ella le fallaron las palabras, aunque tenia el presentimiento de que no me gustaría hablar lo último de la frase, ya me sentía terrible de ver su cara llena de dolor y sus ojos con lágrimas sin salir.

"Si nos cierra la puerta otra vez, Bella no solamente me lastimaras a mi, le romperías el corazón a mi mama."

Me odie en ese momento.

Odiaba lastimar a las personas, especialmente alguien tan dulce como Esme y Alice.

Pero lo que más odiaba es que era completamente una novata con las culpas. Y Alice y Esme eran profesionales en ese ramo.

Debí de quedarme dormida durante la película, porque salte cuando el teléfono sonó y ya estaban los créditos finales.

Alice no estaba en la sala y me tomo un segundo encontrar el auricular.

"¿Hola?"

"¡Bella!" Exclamo la voz del otro lado de la línea.

"Hola Ángela." Le dije sonriendo.

"¿Cómo te sientes?"

"Bien. Cansada, pero bien."

"¿Cuándo regresaste a casa?"

"Hace unas horas. Me quede dormida o sino te hubiera llamado yo."

"No te preocupes. Me alegro que ya estés en casa. Necesito saber cuando crees tú que vas a regresar

"Oh, el lunes, espero. Tengo cita con la doctora en la mañana y si todo esta bien me permitirá regresar a trabajar."

"Bien. Eso suena… es muy bueno." Ángela dijo pero se escuchaba un poco distraída.

"Revisare mis correos electrónicos esta tarde. ¿Hay algo que sea urgente?"

"Um." La escuche moviendo unos papeles, seguido de unas voces al fondo. "No. Nada de que preocuparse señorita Swan."

Fruncí el seño. En este punto Ángela solo me llamaba señorita Swan cuando había clientes y ella sentía que necesitaba distanciarse de nuestra amistad del trabajo, lo que era raro. Además ella me dijo por mi nombre cuando le conteste. "¿Todo se encuentra bien allá?"

"Oh si. Nada por que preocuparse." Me repitió rápidamente.

"Muy bien. Bueno, mándame el programa de la próxima semana, para que pueda revisarlo mañana ya sea por teléfono o por computadora. A menos de que haya alguna complicación podemos agendarla para una reunión el lunes por la tarde o el martes por la mañana."

"Checare tu agenda." Me aseguro.

Espere por un momento antes de decir. "Ángela ¿Estas segura de que no se ofrece nada?"

"Nada que no pueda esperar hasta el lunes."

"Muy bien. Gracias. Si se te ofrece algo, llámame o mándame un e-mail. Te prometo no apagar mi celular."

"Me parece bien. Me da gusto que ya estés en casa."

"A mi también. Otra vez gracias Ang. Nos llamamos después."

"Adiós."

Colgué el teléfono y me quede viéndolo, confundida por unos momentos, después me levante del sillón. "¡Alice!" La llame.

La puerta de la habitación que seria de bebe se abrió, Alice salio con un montón de papeles en la mano, una pluma en la oreja y una cinta métrica. "¿Qué?" Me pregunto.

"¿Qué es lo que estas haciendo?"

"Solo haciendo un bosquejo." Me dijo demasiado inocente.

Solo negué con la cabeza y decidí que lo mejor seria dejarla sola. "Necesito mi celular." Le dije cambiando de tema.

"¡Oh! ¡Lo olvide!" Alice paso a mi lado y fue a la cocina y saco mi celular de su bolsa.

Me lo entrego y yo fui hacia la barra de la cocina y tome mi laptop y el cargador. Sabiendo que estaba a punto de abrir la caja de Pandora. Conecte todo y me acomode en el sillón y me dispuse a checar mi trabajo por primera vez después de varios días.

En mi celular había treinta y dos mensajes de texto y cuarenta y ocho mensajes de voz. Solo me tomo un momento darme cuenta de que la mayoría eran de Jacob. Gemí. Olvide llamarlo el martes y ahora estaba aterrado.

Su último mensaje de voz decía, "Bella ¿Dónde diablos estas? En el hospital dicen que nunca han escuchado nada sobre ti. No estas en casa. No contestas tu celular. No estas trabajando. Tu asistente solo me dice que saliste por unos días y que 'Tú me regresaras la llamada' ¡Nadie me dice nada! Sino me llamas para las cinco de la tarde, llamare a Charlie y estoy seguro de que tu sabes lo que pasara."

Por supuesto tenia muchos mensajes que escuchar antes de llegar a ese, me tomo casi una hora para escuchar ese en particular. Mientras hacia eso, estaba clasificando mis e-mails entre de trabajo, personales y correo basura. Y después los clasificaba por prioridad. No había nada que fuera de vida o muerte, pero habia suficientes para mantenerme ocupada.

"¡Alice!" La llame otra vez.

En esta ocasión que salio de la habitación del bebe, tenia un poco de sudor en su frente, y se veía como si se estuviera ejercitando.

"¿Qué haces?" Le pregunte después de ver su apariencia.

Puso los ojos en blanco. "Estoy acomodando algunas cosas. Honestamente Bella, no se como pensabas hacerlo tu sola."

Fruncí la frente y brevemente me pregunte de qué demonios estaba hablando. Todo lo que había en esa habitación era una cama, (en la que si ella insistía en quedarse se tendría que dormir) y cajas llenas de libros y ropa vieja. Tal vez estaba moviendo de lugar la cama…. Realmente no quería ni saberlo.

"¿Qué es lo que necesitas?" Me pregunto.

"Jacob me dejo decenas de mensajes en mi celular, y más de una vez me dice que cuando llamaba al hospital le decían que yo no estaba ahí."

"Oh. Eso."

"Eso ¿Qué?" Le pregunte, empezándome a enojar.

"Papá pido que te pusieran en la lista de privados cuando llego el martes por la mañana."

"¿Y eso que significa?"

"Él solo trataba de protegerte y de prevenir que empezaran muchos rumores. La gente te podría llamar pero solo si sabían tu numero de habitación. A todos los demás les decían que no estabas ahí."

"Eso es…" Moví la cabeza. "Raro."

Alice se encogió de hombros. "Él dijo que te lo había dicho, pero es posible que no lo entendieras, por que estabas muy aturdida el martes."

Asentí. Eso era verdad. Era extraño que Carlisle hiciera algo como eso, pero ya no había nada que hacer. Y realmente no quería pensar por qué Carlisle pensaría que era necesario catalogar a Isabella Swan- una persona cualquiera- como privado. ¿Eso no era usado por mujeres que se ocultaban de novios o esposos abusivos ó por gente que querían esconderse de la prensa? A menos de que él estuviera preocupado de que los chismes traspasaran el piso de maternidad, mi activa mente me dijo.

Alice me sonrío y decidió que la conversación había terminado por el momento. Y regreso su atención a la habitación, mientras yo abría mi celular, buscaba en mis contactos a Jacob y le marcaba.

Me sentí igualmente molesta y agradecida cuando salio la contestadora de su departamento. "Jacob, soy Bella. Estoy bien. No hay necesidad de llamar a Charlie. Estaba en el hospital. Una historia larga y tonta. Estuve ahí hasta hace unas horas-"

Mi mensaje fue cortado con un fuerte chillido del aparato y la voz preocupada de Jacob. "¿Bella?"

"Si Jake, soy yo."

"Lo lamento, estaba ayudando a mi papá, y no pude contestar el teléfono antes que la contestadota. ¿Todo esta bien? ¿Qué sucedió? ¿Como te sientes? El bebe-"

"Cálmate. Todo esta bien. En serio. El bebe esta sano. Mi doctora quiso que me quedara por algunos días."

"Bien. Voy en camino. Ya me platicaras pronto." Me dijo y yo alcance a escuchar el sonido de unas llaves

"Quédate donde estas." Me apresure a decirle antes de que me colgara y saliera por la puerta.

"Bella quiero verte. Solo asegurarme de que estas bien." La suplica desesperada de su voz, me hizo preocuparme otra vez, en cuan seria se estaba imaginando nuestra 'amistad'. Pensé que había sido muy clara de lo que yo esperaba de nuestra relación. Pero para ser sinceros el que yo desapareciera desde el lunes por la noche, eso pondría nervioso a cualquier amigo.

"Lamento haberte preocupado, pero estoy bien."

"Bella, solo que odio la idea de que estés sola en tu casa."

"No estoy sola. No te preocupes por mí."

"¿Quién esta contigo?" Pregunto y se escucho irritado e incluso más preocupado.

"Alice esta aquí."

"¿Alice? ¿La mujer del lunes por la noche? ¿Su hermana?"

"Aja, es ella."

Hubo una pausa en el teléfono. "El tipo ese Edward, ¿sigue portándose como un patán contigo?"

"Eso a ti no te importa."

"Yo pienso que si. Tu eres mi amiga, y mereces más que pendejo que te trate como basura."

"Tu y yo apenas nos conocemos desde hace dos semanas. Y no es tu lugar. Además he estado lidiando con este pendejo muy bien yo sola, muchas gracias. No necesito a ningún caballero en su armadura reluciente que venga a rescatarme. No soy una damisela en peligro."

"Y ahora que ya acabaste con todos los clichés," Dijo bruscamente. "Te conozco prácticamente de toda mi vida. Y yo pienso que no importa que opines si es necesario o no, todo mundo necesita que lo rescaten de alguna forma."

"Solo por que mi papá solía arrastrarme a ir a pescar contigo y tu papá, eso no nos hace amigos de toda la vida. Y ya te lo dije, yo no recuerdo nada. He bloqueado esos recuerdos de mi mente. Y si sientes esta enorme necesidad de ir a rescatar a algo ó a alguien, conviértete en bombero o algo parecido."

Después de mi comentario solo hubo silencio y empecé a morderme el labio nerviosa. Realmente no me sentía culpable por lo que dije, pero sabía que eso tal vez hirió sus sentimientos. Decidí no pensar en esas idas a pescar con Charlie cuando era pequeña. No había nada en ellos que yo disfrutara. Mucho frío, húmedo, días lluviosos sentada frente al agua rodeada de lodo. No era mi idea de diversión. Debieron de ser esas actividades, cuando Charlie me obligaba a hacer algo que me hacían sentirme terriblemente miserable, que empezaron a hacer crecer las semillas del resentimiento hacia él.

Como la llamada seguía en silencio, suspire. "Escucha Jake. Realmente estoy bien. Pudo cuidarme yo sola. ¿Por que no vienes el viernes? Si tengo suerte puedo convencer a Alice de que vaya a trabajar, pero si no lo hace estoy segura de que la puedo convencer de que nos deje un rato solos. En este momento, necesito hacer varias cosas de mi trabajo. Al menos dame hasta mañana por la mañana para poder arreglar varios asuntos." Mordí mi labio, esperando que el escuchara la verdad de mis palabras. Él se había comportado muy dulce las semanas pasadas. Me hacia pensar que de alguna forma él era los ojos y los oídos de mi padre aquí en Seattle, lo que me hacia no estar muy segura sobre mis sentimientos.

"Muy bien, puedo hacer eso. Dime a que hora y ahí estaré."

Le di la dirección de mi apartamento y le pedí que estuviera por la tarde.

Una vez que le asegure a Jacob que podía visitarme, se comporto mucho menos autoritario. En realidad fui capaz de sostener una plática agradable con él. Me dijo que no le había dicho nada a Charlie. Afortunadamente, él esperaba saber algo para poder decírselo; de otra forma Charlie se hubiera presentado el martes por la mañana en Seattle antes de que yo despertara. Realmente se había portado muy paciente cuando en el hospital le negaban que yo estaba ahí.

Finalmente use la excusa de que necesitaba hacer unas cosas del trabajo para terminar con la llamada.

Después de colgar empecé con la tediosa tarea de leer todos mis e-mails.

Carlisle y Esme llegaron con la cena por que aparentemente Alice no sabia cocinar. Carlisle y Esme se comportaron muy cariñosos, pero su visita fue corta. Además de traernos la cena, la razón por la que vinieron fue para traerle una maleta con sus cosas 'necesarias' a Alice.

"Esas necesidades incluían demasiados productos de belleza, más de los que yo había comprado en toda mi vida. Era totalmente ridículo. Antes de que se fueran Esme me dio un abrazo y después beso a su hija en la mejilla y le entrego un pedazo de papel. Después ella y Carlisle se fueran tan rápido como llegaron.

Después de que cenamos Alice empezó a hacer unas compras en línea con la computadora que su madre le trajo, y yo me disculpe para poderme ir a la cama. Todavía seguía terriblemente cansada.

Me cambie de ropa, me lave la cara, y justo cuando estaba lista para meterme a la cama, Alice llamo a la puerta y entro.

"¿Necesitas algo?" Le pregunte. No fue hasta ese momento que me di cuenta que ella era una invitada en mi casa y yo no había hecho nada por ella. "Las sabanas están-"

Alice me detuvo cuando yo me encaminaba hacia el closet que estaba en el pasillo. "Bella, estoy bien. No soy una invitada. Estoy aquí para cuidarte."

"Lo aprecio mucho, pero realmente no lo necesito."

"Yo se que aparentemente te sientes normal, pero en realidad hará que todos nosotros nos sintamos mejor si sigues las ordenes de la doctora y nos permites cuidarte."

Mis labios formaron una tensa sonrisa y negué con la cabeza. "No me gusta tener que depender de nadie."

"¿En serio? Nadie nos habíamos dado cuenta de eso." Dijo con sarcasmo y humor.

Sentí como mi sonrisa se hacia real. "Tu debes de ir a trabajar mañana Alice. No quiero sentirme responsable de que descuides tu negocio, tengo un amigo que va a venir a verme en la tarde."

"Ella movía su mano para hacer caso omiso de mis preocupaciones hasta que escucho que alguien más vendría. "¿Quién?"

"Jacob."

"¿Estuvo en el hospital el lunes por la noche?"

"Si, era el de cabello largo y negro."

Alice estudio mi cara por un momento y después asintió con la cabeza. "Muy bien en ese caso…"

Espere el momento en que ella dijera los planes que tendría para los tres el viernes por la tarde. Tenia el presentimiento que una tarde con Alice y Jacob juntos seria un poco incomoda."

Lo mas seguro es que mi expresión mostrara lo que pensaba por que Alice dijo. "Bella relájate. Se que me vas a extrañar cuando no este."

Me anime. "¿Vas a ir a trabajar?"

Asintió con la cabeza. "Creo que tienes razón. Debería ir a la boutique un rato mañana. No he ido mucho esta semana, así que al menos debo de hacer acto de presencia."

"Como te dije antes, estoy bien. Además de Jake, tengo que ponerme al corriente con el trabajo, así que tomate el tiempo que te haga falta."

Me vio con gesto de desaprobación. "No te esfuerces demasiado."

"No lo haré. Te lo prometo."

"Muye bien. Iré a la boutique en la mañana para asegurarme de que todo este bien, y regresare a la hora de almorzar, y después me iré cuando tu amigo venga de visita. ¿Te parece buena idea?"

Sonreí y asentí.

"Enseguida regreso." Alice salio de mi habitación y regresó un momento después. Camino hasta mi buró y dejo dos frascos. "Tu medicina y tus vitaminas."

Puse los ojos en blanco. "Gracias madre."

Después me entrego un pedazo de papel. Estoy casi segura que fue el mismo que Esme le dio hace un rato. "Estos son los números telefónicos de todos. Tienes que prometerme que nos llamaras si algo se te ofrece."

Estudie la lista. Efectivamente estaban los números de todos. Estaban los números de las casas, los celulares, el trabajo, de los localizadores, las asistentes de todos los miembros de la familia. Carlisle, Edward, Jasper, incluso los de Emmett y Rosalie que ni siquiera los conocía.

"No dudes en usarlos."

"Alice lo prometo. Si algo sucede en las tres o cuatro horas que voy a estar sola, llamare a… alguien." Le dije riendo entre dientes. Me miro indignada, así que agregue. "Gracias estoy es muy dulce de tu parte."

"De nada."

Después de eso no pude detener un bostezo. "Estoy muy cansada." Le dije aun sin que hubiera necesidad de hacerlo.

"Si por supuesto. ¿Me avisaras si necesitas algo?"

"Si Alice. Y ya estoy lista para irme a la cama."

"Muy bien. Que descanses Bella." E hizo algo que nunca antes había hecho, puso su mano sobre mi vientre y se inclino hacia el. "Buenas noches bebe."

Alice levanto la vista y me sonrío de oreja a oreja, y yo no pude evitar carcajearme. "Los dos te veremos por la mañana Alice."

Decidiendo que ese era una señal para animarla, Alice chillo y se lanzo a abrazarme y salio de la habitación, dejándome para al fin poder descansar.

Continuara…

Hola a todos: aquí les traigo el capitulo recién salidito del horno, créanme, no creí alcanzar a tenerlo. Tuve una semana un poco pesada. Pero espero no atrasarme para el siguiente. Por cierto encontré otro fic que estoy empezando a traducir y espero para finales de este mes publicarlo. Así que voy a volver a tener dos historias al mismo tiempo. Espero que cuando lo publique me puedan acompañar. Yo les aviso cuando lo haga. Nos leemos la próxima y gracias por leer y por sus mensajes.

Ale Snape Li :)