Aclaración:

Es un fic .-. así que no, HP no me pertenece. Y sí lo hiciera, con toda seguridad, Harry y Hermione habrían terminado juntos y el mundo sería un lugar más hermoso para gente como yo c:


What is happening?

X

Tiempo de la verdad


"La verdad siempre saldrá a la luz,

pero mientras más tiempo permanezca tapada…

más fuerte golpeará al final"


Si había una biblioteca oculta en la Cámara de los Secretos se explicaría el "de donde" Tom Riddle consiguió la información necesaria para crear sus Horrocrux. Y sería su excusa perfecta para buscarlos y destruirlos sin que Albus Dumbledore se entrometiese con sus acertijos.

Además, pensó Harry mientras se estiraba en su cama, todavía no pienso decirle que ya no tengo una parte de Voldemort en mi cabeza. No evitó la risa al imaginar la escena donde el anciano le hablaba sobre su noble destino, de cómo debía sacrificarse por el "Bien Mayor". Casi espero ese día.

El recuerdo de la última actualización de informes de su amigo elfo frunció su ceño repentinamente. Ese idiota. A pesar de su enojo, no se hallaba precisamente preocupado por ello dado que el anillo y el bono de alma negarían cualquier efecto mágico que intentase cambiar sus sentimientos. Ese maldito collar no funcionará… pero no significa que no me toque.

Su mueca aumentó, acompañado del crujir del papel cuando un ligero "pop" se escuchó y una hojita apareció a su lado. "Eres fantástico, Dobby" se enorgulleció, planeando comprarle una docena de calcetines muy prontamente. Pero lo primero era lo primero. Voy a encargarme de esto. Me pregunto qué hará Hermione cuando sepa lo que quiere hacer.

Guardando el informe en uno de sus bolsillos, se incorporó y corrió apresuradamente por las escaleras en busca de su novia. Lamentablemente, cierta chica vio su oportunidad de "robar su corazón".

— ¡Harry! ¿Cómo estás? —sonrió ampliamente hacia él, acercándose lo más posible al mismo que movía seductoramente su melena rojiza. Se había pasado el día anterior preparando el dichoso producto tal como decía en las instrucciones y esperaba con ansias sus resultados. "Podría hacer que me bese…"— ¿Te gusta mi nuevo perfume? —batió sus pestañas.

— Sí, claro—contestó, maldiciendo en su interior que la fan obsesionada creyese que justamente era el momento de intentar algo. No tenía tiempo que perder— Si no te importa…—pasó por su lado velozmente, en dirección a la biblioteca.

Dejó atrás a una muchacha echando humo. No me habré puesto lo suficiente, razonó, subiendo a su habitación en busca del objeto que presentaba una buena chance para hacer caer a sus pies a su amor.

HP. HP. HP. HP

No creo que realmente haya algo aquí, suspiró, leyendo nuevamente uno de los libros sobre la historia de Hogwarts. Pese a que ya tenía un favorito en ese tema no haría la vista gorda hacia los nuevos tomos. Quizás deba buscar una biografía de Salazar Slytherin, por si hay alguna pista.

A pesar de su investigación no sentía grandes esperanzas. Si había tan poca información sobre la Cámara de los Secretos muy probablemente no había prácticamente nada sobre lo que contenía, además de la mención del basilisco.

Fue interrumpida por unos pasos muy cercanos. Girándose, descubrió fácilmente al desgarbado chico pecoso a pocos metros de distancia. Su ceja se alzó— ¿Sí?

Aclarándose la garganta, miró nerviosamente a sus lados y luego sacó de debajo de su túnica una delgada cadena con un pálido corazón rojizo. Había ciertamente algo encantador en la joya pero ella no había nacido ayer, y con los últimos acontecimientos su opinión sobre el muchacho no era necesariamente alta.

—Le pedí a Ginny que me ayudara a elegirlo cuando fui a Hogsmeade—comenzó— pensé que tal vez te gustaría… y—sus ojos fueron hacia el suelo, mientras su rostro adquiría una expresión de tristeza ligeramente esperanzada— y me perdonarías.

Dándole un rápido vistazo al adorno, Hermione lo observó fijamente con los ojos y sacudió su cabeza— No estoy a la venta, Ronald… pensé que sabrías mejor— ella ni siquiera era alguien que sentía interés verdadero por esas cosas.

Él no era precisamente alguien que guardaba su ira con facilidad, así que escupió— ¿Es porque no vale miles de galeones o algo así? ¡Si fuera de oro puro lo aceptarías! —luego acusó— eres una interesada. Sólo estás con Potter por su dinero, ¡arrastra…!—sus palabras fueron silenciadas por un simple hechizo.

Brillando peligrosamente, los ojos castaños se centraron sobre él— ¿Qué crees que estás diciendo? —inquirió, glacialmente— que tú sólo te hayas acercado por la fama y la fortuna no quiere decir que yo sea igual. Mantente alejado de ambos, Ronald, sino quieres que las cosas terminen realmente mal.

Hermione Granger era una bruja que era francamente aterradora cuando se enojaba, así que como signo de que poseía algún instinto de supervivencia, él retrocedió y se escapó como alma que lleva el diablo. Fue un golpe de suerte que Madam Prince no estuviese.

Soltando el aire que no sabía que estaba conteniendo, escaneó el lugar, aliviada de que no había nadie más allí. Pensó en lo que haría a continuación, decidiendo finalmente permanecer allí y seguir con su averiguación.

También tengo que hallar lo que pidió la profesora de Runas Antiguas, recordó distraídamente mientras añadía un par de libros a la ordenada pila sobre la mesa.

HP. HP. HP. HP

Huyendo de la bruja enojada, de alguna forma se las arregló para terminar en un corredor despejado. En su prisa no había tomado nota de donde iba por lo que cuando se detuvo y tomó nota de su alrededor no tenía idea de a donde se encontraba.

Ni siquiera podía gritar o hablar, ya que el encanto de silenciamiento puesto en él seguía haciendo efecto. No podría encontrar su camino hasta un par de horas después…

Hasta que cierto elfo dejase de tomarse la molestia de mantenerlo confundido. Dobby sin duda era alguien que valía tener de aliado.

HP. HP. HP. HP

Cuando Harry llegó a la biblioteca no había señales de ningún pelirrojo pero sí de una adolescente de largos rizos. Sonrió. Siempre le había gustado observarla mientras leía, cuando sus ojos brillaban de entendimiento –o frustración- y mordisqueaba su labio inferior en un gesto sin duda adorable. Aunque parece algo molesta.

Después de unos minutos sólo contemplándola, Hermione pareció darse cuenta de la mirada fija ya que alzó su vista de las páginas y ojeó en su dirección. Una dulce sonrisa se extendió por su rostro.

Eliminando el trayecto que los separaba, él se sentó en la silla contigua— Hola, Mione, ¿ha pasado algo?

Ella suspiró— Hola, Harry. Podría decirse que sí—su ceño se frunció y confesó— Ronald estuvo hace unos minutos aquí y tuvimos una pelea. Intentó darme un collar pero cuando le dije que no estaba a la venta se enojó y comenzó a decir lo primero que se le cruzó por la mente— me pregunto si esa fue siempre la línea que tuvo en su cabeza. Por alguna razón, ya no me siento tan sorprendida…

— Ya veo. Quizás debería tener una charla amigable con él—resaltó el adjetivo con un tono acerado.

— No hace falta que lo hagas, ya está arreglado—un ligero rubor subió a su rostro al recordar lo que había dicho pero se las arregló para normalizarse.

Alzó las cejas sin prometer nada y en cambio, indagó— ¿Sentiste algo extraño… del "regalo"?

Parpadeando, respondió curiosa— Sí. De alguna forma… no quería aceptarlo, pero pensé que era porque sigo enojada con él. ¿Por qué? ¿Piensas que había algún hechizo en el collar?

Una sonrisa irónica adornó los labios del último Potter— Hermione, el anillo y el bono no solo rechazan los efectos, sino que esto—cogió su mano y rozó la joya— también advierte sobre su aproximación.

Ella pareció pensarlo durante un momento hasta que lo miró— Harry… ¿por qué nuestro bono de mente sigue bloqueado? —una expresión triste apareció en su carita— ¿no puedes decirme la verdad? —preguntó en voz baja.

Rígido, cerró sus ojos verdes y luego suspiró. No podía verla así. — Está bien, te diré todo—declaró solemnemente— Pero primero debemos ir a un lugar más privado.

No hubo ningún problema en seguir en esa indicación. Después de ordenar los libros, ambos se encaminaron hacia cierto lugar especial.

HP. HP. HP. HP

— ¡Es fantástico! —la chica expresó, observando con atención la pequeña sala con cómodos sillones y una chimenea hogareña— ¿Y dices que puede ser lo quieras? —estaba extasiada. ¡Tantas posibilidades!

Riendo entre dientes, el varón se acomodó sobre el terciopelo rojo— Pues sí, sólo tienes que pasar tres veces delante de esa pintura pensando sobre lo que deseas—y antes que ella pudiese preguntar algo más, indicó el lugar a su lado y sonrió— ¿por qué no te sientas? Prometo contártelo todo, incluso como supimos de este lugar.

Asintiendo, ella se acurrucó en su costado y lo escuchó con atención.

Durante la siguiente hora él le contó la historia de un niño que había vivido durante años en un armario, sin saber su nombre hasta su primer año en la escuela, cuyos parientes lo odiaban y como nunca había tenido amigos hasta que una carta le reveló la verdad. Él no era un monstruo sino un mago.

Le habló sobre su primer amigo, un niño pelirrojo que aunque algo grosero y celoso siempre había creído que lo era, sobre una niña muy inteligente a la que habría amado como algo más de no ser por los engaños de algunas personas, especialmente un hombre, y como su oportunidad de ser feliz se había escapado entre sus dedos.

Confesó sobre sus pérdidas, sus ganancias, sus días tristes y alegres, las traiciones y sobre aquellos que siempre habían estado allí. Sobre como toda su vida había sido manipulado y cuando le había costado eso. Su alma gemela, por ejemplo.

Le reveló que había vivido un buen tiempo entre las mentiras y pociones de amor hasta que al asumir el rol de Lord Potter la magia familiar había acabado con los efectos. Cuan destruido había quedado. Y como desde ese momento luchó por conseguir una manera de hacer que todo pudiese ser construido nuevamente.

—… fue la única manera—él susurró, su garganta seca de tanto hablar— y no sabes cuánto me alegra que haya funcionado.

Sin intentar quitarse las lágrimas, se abrazaron con fuerza hasta que sus respiraciones se regularon. Hermione tenía una duda, sin embargo— Harry… ¿podrías decirme cómo… cómo fue que morí? Por favor—rogó, mirándolo a través de sus pestañas.

Sus labios se torcieron en una delgada línea— Fue en una emboscada, después de que acabase con Voldemort. Ese maldito Weasley… —sus ojos se empañaron por el recuerdo— cuando me deshice de todas las pociones y hechizos compulsivos, lo enfrenté. Esa vez, yo había acabado con la mayoría y durante sólo un instante dejé de verte—escondió su rostro en su cabello— y fue demasiado tarde. Él dijo que fue un mortífago y yo le creí, pero luego… él confesó haberlo hecho. Siempre fuiste demasiado inteligente y ya estabas comenzando a darte cuenta de lo que sucedía en realidad por lo que te eliminó antes de que pudieses hacer algo… no sabes cuánto lo siento. Fue mi culpa, yo…

Hermione lo interrumpió—Harry, gracias—murmuró, finalmente, alejándose ligeramente para poder acariciar su mejilla— no quiero que vuelvas a culparte por eso. Tú no elegiste ser el niño-que-vivió ni ser un Potter, tampoco que hayan decidido que tu vida sería mejor te hayan manipulado. No elegiste que nadie muriera, yo jamás podría odiarte por algo así— lo besó— te amo, Harry, y soy yo la que agradece el hecho que de que hayas conseguido una oportunidad para estar juntos.

Él no lo evitó. Besándola de nuevo, se sintió un poco más ligero. A pesar de que había tenido miedo de que ella lo evitase o no lo quisiese al saber la verdad ahora no podía dejar de pensar en lo estúpido que había sido. Hermione, pensó, amor brillando en sus ojos y calentando todo a su paso.

Ella se detuvo abruptamente durante un instante y luego le sonrió. Entonces estamos bien, ¿verdad? Habló por medio de su mente.

Harry devolvió su gesto. Y nunca cambiará, prometió, inclinándose para capturar sus labios suavemente.

Oh, la verdad. Una cosa tan peligrosa... y hermosa.

Pero es el único camino que se debe tomar para conseguir aquella felicidad que no ilusiona con falsedades.


Y bue, por aquí lo dejo ^^

Espero que les haya gustado. No sé. Sentí que ya era momento de que Hermione se enterase de todo c: ¿ustedes que creen?

Tengo que agradecer por todos sus favoritos y seguimientos, ¡son tantos! No lo puedo creer. ¡Muchas gracias! Y aquí va un abrazo de galleta para las siguientes personas que se tomaron la molestia de brindarme su opinión: paola, Aliteru, TrekkerST, lisicarmela, petete85, mar91, KAREL, Alessandra.12, horus100, FuckYeahRawr, KrazyMore, Cecy Black hathaway, crazzy76, hinaru, Asuen, FxRobalino, Anita, KORE25, lupita1797 y yami 2012.

¡Son lo más! :D

Ah, antes de que lo olvide, hay un comentario que me llamó la atención. De Petete85. Bueno, respecto a tus preguntas... algunas se resolveran dentro de poco. Y con respecto a lo otro... bueno, teniendo en cuenta de que Harry es sin duda poderoso porque preocuparse por cada cosa que pase si tiene algo mejor en lo que ocuparse, como el asunto de Sirius o algo más. Él resolverá lo demás a su tiempo. Después de todo, él ya sabe lo que pasará.

Respeto tu opinión -obviamente- pero, sin ofender, es mi fic y a mi me gusta este Harry :)

Siendo eso todo, voy a ver si puedo escribir algo sobre Nirvana :/ tengo un par de ideas pero… en fin. ¡Los adoro, gente hermosa! ;) ¡Besos de sandía y abrazos de melón! –Así, tan dulce como yo xD-