Disclaimer: Estos personajes no me pertenecen y por lo tanto no gano dinero haciendo esto, solo la satisfacción de recibir sus comentarios, quejas o sugerencias…

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Resumen: En la aldea de Konoha se dice que un Jounin debe salir con otro Jounin y los Chuunin con los demás Chuunin, mezclarse es como sí un cisne saliera con un pato, sin embargo, Iruka está dispuesto a mostrarles que él puede seducir a su cisne.

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Avisos: Este fic es Slash, si no te gustan las relaciones homoeróticas no seas grosero, simplemente no lo leas.

Segundo aviso: este universo es ligeramente alterno, ubicado en el mundo de Naruto pero tratando el tema que pasaría si Minato hubiera sobrevivido y la masacre de los Uchihas nunca hubiera pasado.

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De cisnes y de patos.

Capitulo 10.

Sasuke le pregunto con esa inocencia y admiración que le caracterizaba — ¿Pero?…

Itachi golpeando su frente con sus dedos índice y medio le aseguro — No le hare daño a tu sensei… te lo prometo.

Sasuke asintió y se marcho, dejándolos solos en las montañas que custodiaban la aldea.

Algunas horas después Kakashi maldijo interiormente la paciencia del joven Uchiha, quien seguía en su puesto esperando el momento justo en el cual se moviera y hubiera salido de su escondite si repentinamente Itachi no hubiera pronunciado fríamente — Estoy cansado de este juego Kakashi, no puedes permanecer oculto por más tiempo, haznos a todos un favor y sal ahora mismo, no quiero tener que lastimarte.

Después de haber escuchado aquellas dolorosas palabras y saber que eran ciertas, que no había forma de escapar de aquel acantilado ni manera de enfrentarse a Itachi, Kakashi Hatake solo cerró los ojos, tratando de contener las lágrimas que escurrían por sus ojos.

Jamás se había sentido tan indefenso en su vida, Itachi al escuchar un sollozo por fin supo a donde tendría que ir y salto de roca en roca para consolar a su futura esposa, al verle sentado en la cueva, recargado en contra de la pared de piedra maciza no pudo más que conmoverse.

Kakashi escucho sus pisadas pero no hizo nada, esta vez no se movió ni le miro con furia contenida, sólo permaneció llorando desconsolado en la cueva, Itachi aprovecho eso para consolarlo, diciéndolo con ternura, acariciando con el dorso de su mano el rostro cubierto con una máscara, secando las lagrimas que escurrían de su rostro — te lo he dicho una y otra vez, yo te cuidare...

Kakashi le observo de reojo, la expresión en su rostro reflejaba bondad y amor, no eran los sentimientos de un monstruo, sino los de una persona enamorada que se acerco lentamente a sus labios.

El ninja copia al darse cuenta que Itachi trataba de besarlo se alejo de un salto varios metros y observando a su alrededor busco una manera de escapar, de huir otra vez, por lo menos de mantenerlo alejado de su cuerpo.

Itachi al ver que Kakashi seguía huyendo le susurro, manteniendo su distancia — ¿A dónde iras Kakashi?

Kakashi trato de pensar algún lugar que le diera asilo, pero no encontró ninguno, él era el ninja copia, el sharingan Kakashi, no habría lugar alguno que no lo conociera, ningún lugar donde esconderse.

A menos que se convirtiera en un ninja fugitivo, que traicionara a su aldea, un acto impensable para cualquier shinobi, en especial uno que pensaba que traicionar a la aldea era ser peor que basura — Eres el ninja copia, el sharingan Kakashi… ni siquiera Akatsuki te recibiría…

Itachi una vez más se atrevió a acercarse, mirándolo a los ojos, hablándole con calma, como uno se acercaría a una bestia acorralada — Si te quedas conmigo tu vida no cambiara… seguirás siendo un shinobi respetable… sin embargo, si huyes, no tendré más remedio que nombrarte un criminal y no estarás seguro en ningún sitio, lo sabes… ¿Verdad?

Kakashi sabía que tenía razón, él era temido en las otras aldeas ocultas, su rostro, por lo menos lo que se sabía de su rostro era tan fácil de reconocer que no habría un solo lugar que ignorara su presencia, ni su cabello ni sus ojos de dos colores. — Y piensa en esto Kakashi, ¿Qué crees que pase cuando tu don sea público?

Kakashi le observo en ese momento con horror, ya era suficiente que fuera famoso, pero si conocían su condición su vida sería una pesadilla, lo había visto con otras kunoichis, él mismo había tenido que realizar misiones de recuperación, de rescate — No… no te atreverías…

Itachi retiro algunos cabellos de su rostro diciéndole con inocencia — Yo no… pero la idea de la boda ya ha sido planteada y algunos miembros de mi clan han hablado un poco más de la cuenta.

Kakashi que nunca mostraba emoción alguna comenzó a respirar con dificultad al mismo tiempo que retrocedía varios pasos, sus ojos abiertos parecían desorbitados — No estarás a salvo en otro lugar que no sea la aldea… y no sólo eso, piensa en Orochimaru… ¿Qué crees que haga ese monstruo cuando sepa lo que puedes hacer?

En ese momento Kakashi sintió como un balde de agua fría caía sobre sus hombros, no podía huir, no había ningún lugar a donde correr, nadie a quien acudir, él estaba solo — Por eso quédate conmigo… cásate conmigo y yo te protegeré… déjame cuidarte Kakashi, no dejare que nadie jamás te lastime.

En la mente del ninja copia todas las opciones de las que contaba pasaban por su mente dejándolo con tan pocas alternativas que sólo el suicidio parecía lógico, un recurso que se prometió utilizaría en el último minuto.

Itachi al ver que Kakashi no se movía dio un paso más en su dirección, deteniéndose a pocos centímetros de su rostro — Yo te amo, Kakashi…

Kakashi trato de retroceder un poco más, sin embargo, estaba entre la espada y la pared, tratando de pensar en una solución a su problema, escuchando la respiración de Itachi, percibiendo su calor corporal, oliendo su esencia — Yo te cuidare…

Itachi se dio cuenta que las amenazas no funcionarían con él, ya lo sabía de sobremanera, además no era esa la forma correcta de hablarle a su prometida, no debía amenazar a la personas más importantes de su vida, por lo que respirando profundamente se aparto para que Kakashi pudiera moverse.

Kakashi al ver que le abrían paso intento irse tan rápido como podía, sin embargo, Itachi pronuncio lento, de manera razonable, alto y claro para que pudiera oírlo — Comprende, esto es lo mejor para ti.

Al ver que Kakashi se detenía para escucharle, Itachi prosiguió — Eres una persona fuerte, yo lo sé… pero tarde o temprano vendrá una más fuerte, y no podrás vencerle…

Kakashi lo escuchaba, tratando de mantenerse tranquilo – y es de eso de lo que te quiero proteger…

Kakashi no sabía si aquello era cierto, pero existían muchas personas mucho más fuertes que él, a muchas de ellas les había visto en más de una ocasión, a otras les había escuchado nombrar —de lo que te he estado protegiendo…

El albino abrió los ojos al escuchar la sinceridad con la cual hablaba Itachi — mi fuerza, mi destreza, todo mi poder, lo he obtenido para ti… para que nadie te lastime, Kakashi.

Kakashi trato de retroceder un poco más chocando contra la pared, sintiendo las puntas de los dedos de Itachi contra su mejilla, su voz en su oído, casi hipnótica pronunciando pausadamente, con tanta lentitud que no podía ignorarle — Deja que yo te cuide…

El ninja copia cerró los ojos presa de la desesperación y susurro — Por favor… ya no más…

Itachi al ver que por fin estaba logrando algún avance le pregunto — ¿Recuerdas lo que me dijiste el primer día que nos conocimos?

Kakashi había olvidado por completo esa conversación, pero ahora que Itachi la mencionaba, fragmentos de ella pasaban frente a sus ojos — Tu me dijiste que en el mundo ninja aquellos que no siguen las reglas son escoria.

Esas habían sido sus palabras, era la filosofía de su vida — Pero aquellos que no protegen a sus amigos son peor que escoria... como puedo permitir que te lastimen, tu eres mi amigo, la única persona que significa algo para mi… no puedo dejarte solo cuando se que pueden hacerte daño.

Kakashi estaba tan cansado de huir, tan cansado de pronunciar la misma respuesta una y otra vez, de rogarle a este hombre de mirada tierna que lo dejara sólo, que simplemente ya no pudo mas, estaba deprimido, tan asustado que simplemente dejo que siguiera su camino a sus labios.

Aquel fue un beso cálido, el de un amante, el de una persona enamorada que comenzó a rodear su cuello con sus brazos pronunciando palabras dulces en su oído, reconfortantes, tanto así que lo hacían sentir seguro más que asustado.

Los labios de Itachi besaron sus labios con ternura mientras que sus manos liberaban su rostro y cuello de su máscara, susurrándole — Yo te cuidare.

Kakashi al principio no se movió e Itachi acariciando su mejilla, sujetándolo con ternura del mentón guio su rostro hacia el suyo para preguntarle un vez más — ¿Cásate conmigo Kakashi? Déjame cuidar de ti.

Kakashi asintió como perdido en un estupor, en algo parecido a una nube de humo en donde solo estaban él y su futuro esposo, pero sabía que debía decir algo más, responder a su pregunta con sus labios, no sólo con un movimiento de su cabeza — No… no… tengo otra opción… me casare contigo.

Itachi Uchiha sonrió abiertamente, con una sonrisa satisfecha al ver que por fin, el hermoso ninja copia había aceptado pertenecerle, después de años de trabajo constante por fin sería suyo y lo único que tuvo que pasar fue que descubriera su destino, la realidad de la situación en la que estaba, porque no había forma alguna en la cual Kakashi Hatake fuera a pertenecerle a nadie más.

Kakashi cerró los ojos haciéndose a la idea de pertenecerle a Itachi, después de todo, no podía hacer nada más y repentinamente, sintió una lengua recorrer su cuello junto a unas manos que se introdujeron debajo de su camisa, recorriendo la piel que podían encontrar.

El aire de las montañas era frio contra su piel pálida contrastando con las manos de Itachi que se sentían calientes sobre sus músculos cansados de tanto correr o su aliento cada vez que le susurraba alguna palabra de amor en el oído.

No se dio cuenta cuando perdió su camiseta, ni como era que ahora estaban recostados sobre la camisa de su futuro esposo, lo único que percibió fue cuando Itachi beso uno de sus pezones y pellizco el otro, recibiendo un sonoro gemido que supuso que él pronuncio, no estaba del todo seguro, ni siquiera del porque permitía que Itachi lo acariciara en esas montañas.

Itachi al escuchar el gemido sonoro del ninja copia no pudo más que sentirse orgulloso de sí mismo, Kakashi sería suyo, su primer hijo nacería en la primavera de su primer año como Hokage, nada podía ser mejor.

Sus manos comenzaron a memorizar cada recoveco, cada cicatriz, cada silueta del cuerpo del ninja copia, un cuerpo hecho para ser venerado, blanco y suave como la nieve, frio y cálido al mismo tiempo, con una voz que nunca se cansaría de escuchar, todo él era el sexo encarnado.

Kakashi rodeo su cuello con sus brazos, recargando su frente contra su hombro, gimiendo libremente cada vez que sus manos recorrían una parte especialmente sensible de su cuerpo.

Itachi se separo algunos momentos para despojar a su futura esposa de sus pantalones y ropa interior, dejarlo completa e irremediablemente desnudo, ante su mirada hambrienta que no dejaba de admirar a la belleza que sería su esposa dentro de muy poco.

Kakashi permaneció recostado en el suelo, con un brazo sobre su cabeza y el otro invitándolo a continuar con sus caricias, Itachi comenzó a quitarse igualmente lo que le quedaba de ropa preguntándole una vez más, antes de que cerraran su pacto con la unión de sus cuerpos — Dime que estás seguro de esto Kakashi, que no cambiaras de idea mañana por la mañana, que serás mi esposa, mi compañera, mi guardaespaldas… que serás mío durante toda nuestra vida.

Kakashi le respondió levantándose del suelo, hincándose enfrente de él, pensando que de cualquier forma no tenía opción y que la libertad restringida era mejor a la cautividad en los terrenos Uchiha o cualquier otra prisión, en donde de todas formas seria el amante de su captor, a quien de todas formas le daría hijos y tendría que cuidarlo — De todas formas no tengo otra opción… soy tuyo.

Itachi permaneció quieto observando como Kakashi se acercaba a su cuerpo y comenzaba a besar su vientre, a la altura del ombligo al mismo tiempo que una mano pálida comenzaba a jugar con el vello púbico que cubría un miembro dotado.

Itachi acaricio primero la cabeza blanca y después la guio a su miembro palpitante, diciéndole con asombro — Con tu consentimiento, en tres días se realizara la boda Kakashi.

Kakashi se detuvo un instante observando el sexo de Itachi con timidez, nunca antes había hecho eso, quien recordando que su novia no tenía experiencia sexual más allá de su encuentro previo o su descarriada noche con el Chuunin pronuncio acercando sus labios a los suyos, esperando que eso lo reafirmara — Si quieres en otra ocasión podrás darme placer de esa forma Kakashi…

Kakashi negó aquello con un movimiento de la cabeza, no le veía caso retrasar lo que seguramente haría constantemente y tragando saliva, recordando lo que había hecho Iruka comenzó a besar primero la base del miembro de Itachi para después lamerlo a todo lo largo.

Itachi jadeo sujetando el cabello plateado de Kakashi quien sosteniéndose de las caderas de su futuro esposo comenzó a besarlo, sonrojándose por la vergüenza que sentía y poco después tratando de relajar su garganta, como había leído en otras publicaciones que no eran los libros de Jiraiya, intento rodear el sexo del moreno con sus labios, sin embargo, su garganta lo rechazo al principio.

Itachi le susurro, acariciando sus hombros — relaja tu garganta y hazlo poco a poco.

Kakashi obedeció la orden de su prometido y lentamente comenzó a darle placer con su boca, de manera torpe y hasta brusca, pero Itachi no se quejaría por tener los labios de su belleza de cabellos plateados sobre su cuerpo, alrededor de su sexo.

Cuando Itachi sintió que ya no podía aguantar más se separo de Kakashi, quien estaba sonrojado, con el cabello hirsuto, sus ojos nublados y tenía una apariencia tan sexy que no pudo más que besarlo nuevamente, diciéndole poco después al oído — Kakashi recuéstate.

Kakashi lo hizo así, se recostó en la ropa de Itachi observándolo de reojo esperando alguna orden de su prometido, sin embargo, esta nunca llegó, en vez de eso, sintió como abría sus piernas y las colocaba alrededor de su cintura diciéndole — He esperado tanto tiempo por esto…

Y sin más se unieron en uno sólo, como Itachi siempre había deseado, por fin a quien había elegido como su pareja yacía en sus brazos, danzando el más viejo de los bailes, pronunciando deliciosos sonidos de placer cada vez que se movía sobre su cuerpo.

Kakashi se aferro a su espalda con fuerza, como si se tratase de una cuerda de salvamento y estuviera a punto de ahogarse, jadeando en su oído, marcando líneas rojas en su espalda, dejándose llevar, sin temor a mostrar lo que sentía en ese momento, en medio de la noche.

Itachi al ver su sueño vuelto realidad susurro antes de alcanzar su orgasmo sabiendo que se arrepentiría si no lo hacía en ese momento, cuando Kakashi, su futura esposa era receptivo a sus palabras — te amo tanto…

Kakashi le miro a los ojos aturdido — debió haber sido así desde un principio... perdón.

Itachi alcanzo su orgasmo junto al ninja copia, besando sus labios, teniendo esperanza por primera vez en toda su vida, porque después de todo ese tiempo por fin había cumplido su meta.

El ninja copia le pertenecía por su propia voluntad.

Kakashi despertó algunas horas después, aun en los brazos de Itachi, quien le miraba fijamente, con una mezcla de amor, lujuria y satisfacción que hizo que se sonrojara inmediatamente. — Deberás perdonar mi franqueza, pero… desde el día de hoy ya no podre dejarte ir…

Kakashi levantándose, sentándose en el suelo buscando algunas de las prendas que abandonaron en el suelo respondió observando el infinito — No… no intentare irme.

Itachi al escuchar esa respuesta comenzó a vestirse escuchando como Kakashi imitaba sus movimientos, aun seguía moviéndose lentamente, sus ojos todavía seguían turbados por los sucesos de la noche anterior, sin embargo, las marcas de su encuentro furtivo estaban frescas sobre su piel, recordándoles que no había sido un sueño sino la realidad.

Cuando Kakashi por fin termino de vestirse, colocar su máscara sobre su rostro e intentar acomodar su cabello platinado, Itachi le informo entusiasmado — Es hora de que volvamos, Sasuke se preocupara si no regresamos a nuestro hogar.

Kakashi una vez más observo la inmensidad de las montañas como si quisiera escapar u observara alguna posibilidad oculta en el paisaje, Itachi comenzó a sentirse nervioso, no obstante espero paciente para que su futura esposa tomara una decisión que fue para su asombro y dicha darle la espalda a la inmensidad que momentos antes le apetecía tanto.

Kakashi comenzó a caminar en dirección de la aldea y al ver que Itachi no le seguía volteo preguntándole con una expresión que no había visto dirigida a él en mucho tiempo — ¿Qué esperas? Pensé que Sasuke se preocuparía por nosotros.

Itachi le respondió alcanzándolo de apenas unas zancadas esperando que no fuera una treta del hombre de cabello plateado para confundirlo y atacarlo cuando estuviera desprevenido, sin embargo, recordando los sucesos de la noche anterior, que este ninja era Kakashi supo que no lo traicionaría — Así es…

El camino era largo y accidentado para una persona común, caminar estaba descartado, jamás podrían llegar de esa manera a la aldea antes del medio día por lo que ambos comenzaron a viajar utilizando su velocidad y reflejos, como en el pasado cuando ambos estaban en Anbu.

Cuando decidió que lo deseaba como suyo, pero eso era antes, ahora su pareja había entrenado y era aun más fuerte, mucho más hermoso que nunca, un arma letal creada para defender a la aldea con sus maravillosas habilidades, que le daría hijos hermosos.

Al ingresar en la aldea oculta de la hoja Sasuke ya los esperaba, estaba ansioso por la seguridad de su hermano y maestro, temiendo que Itachi hubiera tenido que utilizar la fuerza para que su sensei regresara a casa, que Kakashi regresaría gravemente herido en los brazos de su hermano mayor, tal vez en sus hombros, sin embargo, al verlos juntos, caminando hombro con hombro supo que todo estaba bien.

Kakashi levanto su mano para saludarlo, en un gesto tan típico de él que por un momento pensó que este era solamente un sueño, al mismo tiempo que Itachi lo rodeaba con sus brazos diciéndole — Por fin Kakashi será parte de nuestro clan.

Sasuke al escuchar esa noticia le pregunto a su sensei entusiasmado, esperando que su hermano tuviera razón — ¿Es eso cierto, Kakashi?

Kakashi guardo silencio por algunos segundos, su expresión parecía sombría repentinamente, sin embargo, tan rápido como apareció esa mueca desapareció por su sonrisa amable, aquella que no decía mucho realmente, que se trataba sólo de un escudo — Así es…

Sasuke se dio cuenta de la aprensión en el rostro de su maestro, era como una cascara vacía, sin esperanzas ni sueños, como esos niños del país de las olas que se conformaban con su destino, sin el afán de modificarlo o siquiera pensar en soñar en un mundo mejor — Ya no seré solamente tu maestro…

El joven Uchiha asintió aturdido escuchando como su hermano le decía rodeando los hombros de Kakashi con su brazo y viendo como este no se apartaba, sólo permanecía quieto junto a él observando el suelo — ¿No estás contento por nosotros, Sasuke?

Sasuke agito su cabeza tratando de borrar la duda de su mente, recordando que esa persona que rodeaba los hombros de su maestro era su hermano y que este lo amaba, diciéndole poco después con una sonrisa que pensó era sincera — ¿Cuándo se realizara la boda hermano?

Itachi le respondió orgulloso señalándoles el camino hacia los campos del clan Uchiha, en donde seguramente sus padres ya lo esperaban y las mujeres, como era la tradición de su familia comenzarían los preparativos, decorarían la casa, prepararían la comida y su madre finalizaría los arreglos de sus trajes ceremoniales. — En tres días… después de mi nombramiento como Hokage.

Kakashi al escuchar eso ultimo le pregunto con cierta confusión, esperando que los cambios en la aldea oculta de la hoja no fueran tan contundentes como temía — ¿Hokage? ¿Serás el Hokage?

Itachi al escuchar su pregunta le respondió acariciando su mejilla porque él pensaba que estaba realizando lo mejor para la aldea, dándole lo que necesitaban para poder prosperar — Es por el bien de la aldea.

Kakashi dudaba que aquellas palabras fueran ciertas, Minato era el mejor Hokage que habían tenido y su sucesor sería Naruto, no Itachi — Minato está demasiado débil, pero no te preocupes por él, cuando regrese a la aldea tendrá un lugar en el consejo, Sarutobi no tiene corazón… ese anciano pasara sus últimos días de vida en el retiro…

Kakashi asintió, sin embargo, pregunto nuevamente esperando que Itachi no hubiera realizado un golpe de estado — ¿Cuándo fueron las elecciones?

Itachi se detuvo en seco respondiéndole esperando que Kakashi no pensara en cambiar de opinión en ese momento — Hace dos días… los Jounin votaron y había dos candidatos con posibilidades, Danzou y yo… el Daimyo me eligió a mí.

Así que por eso había estado encerrado durante todo ese tiempo pensó Kakashi, para que Itachi fuera nombrado Hokage, el clan Uchiha fuera liberado de la cárcel de la aldea y la vieja policía fuera reinstaurada, aun así le asombraba que Danzou permitiera que un Uchiha tuviera ese honor. — El consejo no dijo nada al respecto.

Itachi al escuchar su asombro le dijo deteniéndose enfrente de la puerta principal de los terrenos de su clan — El consejo de ancianos fue disuelto, cuando yo sea el Hokage permitiré que el pueblo vote por uno nuevo, Anbu, Genin, Jounin, Chuunin y los civiles.

Kakashi nuevamente se detuvo enfrente de la puerta principal casi como si se hubiera petrificado, respiro hondo, trago un poco de saliva e ingreso a su nuevo hogar del brazo de Itachi.

Durante todo el camino Sasuke no había pronunciado una sola palabra, aun dudaba que su sensei hubiera regresado por su propia voluntad, aun así no pensaba que su hermano fuera capaz de lastimar a las personas que amaba, eso no estaba en su naturaleza.

La bienvenida a los terrenos del clan de su futuro esposo no fue lo que pensaba, no había nadie que los recibiera, sólo Sasuke quien seguramente no había logrado dormir ni permanecer tranquilo pensando en lo que ocurriría una vez que Itachi lo encontrara.

Itachi al ver que su camino estaba despejado guio a Kakashi en dirección de una parte deshabitada de la construcción, la cual había preparado sólo para ese día, en donde sus padres y los ancianos de su clan permitieron que llevara a su futura esposa.

Al entrar Kakashi pudo ver que no se trataba del mismo cuarto en donde había sido encerrado durante siete días, este era un pequeño departamento con todas las comodidades que una joven pareja podría necesitar para comenzar su nueva vida. — ¿Te gusta?

Kakashi toco uno de los estantes para libros diciéndole — Esta bien.

Itachi tomándolo entonces de la muñeca le mostro un campo de entrenamiento rodeado por varios árboles — Aquí será en donde entrenaremos a nuestros hijos y mira esto Kakashi.

Kakashi pudo ver entonces un onsen de interior, un lujo que solamente una familia como la Uchiha podría darse — Aquí nos relajaremos después de un largo día de trabajo…

Al no recibir respuesta alguna Itachi volteo preguntándole — ¿Qué te parece?

Kakashi rascándose la barbilla pronuncio asombrado por todo el lujo con el cual Itachi planeaba rodearlo, creyendo que era excesivo y que un ninja no necesitaba de todo eso, porque él nunca había tenido algo así y su vida era… había sido perfecta — Esto es demasiado Itachi…

Itachi negó aquello con un movimiento de la cabeza y le pregunto a su hermano, quien seguía detrás de ambos confundido por el giro inesperado que estaba presenciando en el comportamiento de su sensei — ¿Tu qué opinas?

Sasuke respondió reafirmando a Itachi con tranquilidad — Me gusta, yo creo que serán muy felices aquí.

Kakashi escondió sus manos en las bolsas de su pantalón y permaneció sereno, su decisión estaba tomada, había aceptado ser el esposo de Itachi, darle hijos y cuidar de su familia, ya no podía negarse.

Fue entonces cuando Mikoto ingreso por la puerta preguntándole a su hijo mayor al ver que Kakashi Hatake había regresado — ¿Qué ocurre aquí?

Itachi le respondió — Kakashi ha visto su error y nos cazaremos en tres días.

Mikoto le pregunto entonces al ninja copia con una sonrisa maternal — ¿Eso es cierto?

Kakashi asintió pronunciando al recordar el daño que realizo en la casa de esa mujer — Si… yo… lamento mucho lo de su pared.

No sólo Sasuke parecía extrañado, también Mikoto, quien como buena madre supo inmediatamente que algo había ocurrido entre su hijo y quien deseaba como compañero, pero al igual que su hijo menor no dijo nada por temor a Itachi, sólo sonrió diciéndole al ninja copia — Lo importante es que Itachi y tu sean felices… me alegro mucho por ustedes.

Kakashi asintió sintiéndose perdido observando como Mikoto colocaba una de sus manos en el brazo de Sasuke diciéndole con calma — Es mejor que los dejemos solos, tienen mucho de qué hablar.

Itachi tomó un asiento en la cabecera de la mesa y Kakashi a un lado suyo recargando sus manos sobre la mesa espero con la mirada fija en su regazo escuchar las reglas que debía seguir, lo que su esposo esperaba de él — Quiero que seas feliz Kakashi, de verdad…

Kakashi volvió a asentir ligeramente ausente sintiendo que todo eso le ocurría a otra persona, aunque de todas formas debía saber lo que Itachi esperaba de él, de esa forma su vida sería mucho más fácil, porque al no cometer errores podría retomar su trabajo y salir de esa casa mucho más rápido, aunque sabía que no lo dejarían salir de allí hasta que no naciera el primer heredero de su esposo — ¿Qué es lo que esperas de este matrimonio?

Itachi al escuchar esa pregunta le respondió con facilidad — Quiero lo que todo el mundo desea, una familia, una persona que espere por mí y me acompañe durante mi vida, hijos propios que continúen mi legado… quiero hacerte feliz.

Feliz año nuevo a todos mis lectores, espero que en el próximo año todos sus sueños se hagan realidad y seguir recibiendo sus maravillosos comentarios.

Además también quiero agradecer profundamente a Youriko-Hime alias Ashura-Ou por este magnífico capitulo, ya que sin su ayuda no hubiera logrado terminarlo antes de que terminara el año y me inspiro a continuar este fic.

Seiken.