Domo!
¿Cómo están todos? Aquí está el capítulo 9, donde hace aparición el "personaje"... Ah, como sea, después de todo ustedes ya lo deben saber. ¡Le daremos la bienvenida a Tsunami-kun en este capi! Espero que les guste y no olviden dejar reviews.
¡Capítulo dedicado a los fans de MioxFubuki!
Capítulo IX: Las olas de Okinawa y el surfista futbolista.
Parecía mentira que al fin hubiesen llegado a Okinawa. El equipo había pasado mucho antes de llegar, pero al menos había valido la pena, eso era lo que pensaba Mio. El equipo se bajó rápidamente de la caravana relámpago y se dirigió a la playa. Según lo que Fubuki le había contado, si había un lugar en el que podía estar Tsunami, ese era el mar, y que mejor lugar para encontrar mar que la playa. De por sí, la peli negro estaba bastante nerviosa, pero con los comentarios de sus compañeros, empeoraba aún más. ¿¡Por qué rayos Okinawa debía ser una isla! ¡Si era una isla, entonces estaba rodeada de agua, y ella estaba encerrada al igual que un ratón en una jaula! Cada vez, palidecía más y más, lo cual fue imposible de esconder de su amigo.
-¿Estás bien?- le preguntó Fubuki al ver a la pálida Mio. La muchacha asintió con la cabeza.
-S-Sí… Es tan solo que el hecho de recordar que hay agua… me pone nerviosa…- explicó la chica mientras que inevitablemente temblaba de los nervios. Fubuki le sonrió.
-Tranquila. No permitiré que te pase nada.- le dijo el peli plata. Mio se sonrojó, pero intentó ocultarlo con sus largos cabellos negros y desviando la mirada hacia otro lado. Kazemaru, por otro lado, suspiró resignado. ¿Eran realmente novios o no? Pareciese como si la respuesta fuese en contra a lo que él deseaba.
Los chicos siguieron caminando hasta llegar finalmente a la playa. Endo, Kido y Tachimukai se aproximaron a la orilla del mar. Los tres empezaron a mirar cuidadosamente el océano, buscando a su buen amigo, sin embargo, no había ni rastro de él. Goenji frunció el ceño.
-¿Nos separamos y lo buscamos?- preguntó. Kido negó con la cabeza.
-Ya tengo una idea de donde puede estar.- contestó el chico de los googles. Todos se miraron algo confundidos. Finalmente, Endo pareció entender lo que Kido hablaba.
-¡Claro! ¡La secundaria Oumihara! Es eso, ¿cierto Kido?- preguntó el castaño. Kido asintió con la cabeza.
-¿Y qué hacemos si Tsunami no está?- preguntó Kabeyama preocupado. Kurimatsu asintió con la cabeza.
-¡No se preocupen, chicos!- exclamó Rika con una sonrisa malvada en su rostro. Le dirigió la mirada a Toko y le empezó a picar la cara con el dedo índice.- Si no encontramos a Tsunami, entonces aún tenemos a Toko como detector.
-¿¡Crees que a caso soy un perro!
Kido se volteó junto al resto del equipo con una gota en la cabeza.
-Vamos.
-¡Sí!
Todos se dirigieron a la secundaria Oumihara. No paso mucho rato antes de que estuvieran frente al instituto. Mio ya había colapsado al ver tanta agua a su alrededor, razón por la que inconscientemente, abrazaba con fuerza el brazo de Fubuki. El peli plata estaba algo adolorido, pero ¿qué importa cuán fuerte sea el dolor si te abraza la chica que te gusta? Lo meditó por unos segundos y siguió sin decir nada. En cuanto a Kazemaru… Ahora sí que estaba deprimido, pero se auto convencía de que "tan sólo era porque le tenía miedo al agua". Se lo había repetido una cien veces dentro de su mente para que el mensaje hubiese quedado grabado, quizás unas 15 más para asegurarse de que lo había entendido. Al verlo tan tenso, Midorikawa se acercó a él junto a Hiroto.
-Calma, Kazemaru…- dijo por lo bajo el peli verde. Hiroto asintió con la cabeza. Fubuki había parecido percatarse de ello, pero decidió dejarlo pasar. No estaba dispuesto a pelear por ese tipo de cosas, y menos frente a Mio.
Kido pareció ver a alguien.
-¡Hey!- exclamó el chico de los googles. La persona que pasaba por ahí, parecía ser un chico de mediana estatura que llevaba una pañoleta verde en la cabeza. Llevaba una polera del mismo color que tenía escrito el número 5 en la parte de la espalda. El chico se volteó a ver a Kido.- ¿Eres del club de fútbol?
-Sí, ¿necesitan algo?- preguntó el muchacho algo desinteresado. Endo fue el siguiente en hablar.
-Estamos buscando a un viejo amigo que se llama Tsunami.
-¿Tsunami?- preguntó el muchacho llevándose una mano a la barbilla. Luego de unos pocos segundos, pareció recordar algo.- ¡Ah! Creo que estaba surfeando en la playa oeste… Queda a unos minutos del instituto. Sigan el sendero que está junto a la vieja casa, es el camino más rápido hasta allí.
Los chicos sonrieron felices.
-¡Muchas gracias!- agradeció Endo. Mio parecía más deprimida aún.
-Kuzoo… ¡No más mar! ¡NOOOOOO!
Se habían ido por el sendero, el cual para la fortuna de Mio se encontraba muy alejado del mar. La chica había vuelto a respirar, y una vez que se tranquilizó, soltó el brazo de Fubuki. Midorikawa y Hiroto caminaban junto a Mio, contándoles algunas cosas que habían pasado durante el FFI. También le habían hablado acerca de un pequeño muchacho llamado Kogure, que al parecer, era el más travieso de todos. Haruna parecía algo nostálgica cuando escuchaba el nombre del chico, Mio se dio cuenta, pero la muchacha insistía en que estaba bien.
Poco después, llegaron a la playa. Mio inhaló profundo (N/A: oxígeno, no inhaló ninguna sustancia rara por si a caso y dudo mucho que lo haga… xD), para luego aferrarse a un nuevo brazo: el de Midorikawa. Kazemaru le vio con los ojos en raya y punto. "¿No era que me ibas a ayudar, Midorikawa idiota…?" pensó el peli azul ya mosqueado. Hiroto miró a Midorikawa con una gota en la cabeza. "Dios… Midorikawa…" pensó.
Ya habían bajado a la playa, ésta vez todos se pusieron a la orilla del mar esperando encontrar a Tsunami. Tachimukai miró lado a lado, al igual que Endo.
-Aquí no se ve nada.- dijo el primero. El segundo asintió con la cabeza. Mio parecía más atenta a no tocar el agua que a mirar si el chico de nombre Tsunami estaba o no.
-No está.
-No le veo…
-Uhm…
-¿En dónde estará…?- Tachimukai dio media vuelta.
-Creo que será mejor si buscamos en otro…- el chico quedó paralizado al ver una tabla de surf frente a él, que había caído desde el cielo hacia la arena, enterrándose en ella unos pocos centímetros. Antes de poder terminar la frase, la cara del chico se puso muy pálida, y terminó por desmayarse.
-¡Tachimukai!- exclamaron Mio y Toramaru al mismo tiempo.
-Patético…- dijo en voz baja Someoka observando como Tobitaka se acercaba al castaño y lo cargaba en su espalda. El chico parado junto a la tabla de surf era lo que realmente le importaba al equipo en ese momento.
-¿Chicos?- preguntó un peli rosa de piel morena viendo al equipo. Endo sonrió.
-¡Tsunami! ¡Te hemos estado buscando toda la mañana!- exclamó el castaño. Toko se aproximó hasta el peli rosa.
-¿¡Donde estabas! ¡Te estuvimos buscando toda la mañana y no aparecías!- exclamó la chica muy molesta. Tsunami la miró algo complicado.
-Este… Estaba entrenando en el club de fútbol.- se excusó rápidamente. Toko le miró unos segundos, pero finalmente suspiró resignada. La chica cambio su cara a una alegre y con una sonrisa.
-¡Me alegra que estés bien!- exclamó la muchacha. Todos rieron ante la actitud cambiante de Toko. Mio se acercó a Kazemaru.
-¿Él es Tsunami?- preguntó en un bajo susurro al peli azul. Kazemaru asintió con la cabeza.- Ya veo…
-¿Eh? ¿Y quién es ella?- preguntó Tsunami indicando a Mio. La peli negro sonrió y extendió su mano.
-¡Me llamo Mio Suzuki, es un placer!- respondió la muchacha dirigiéndole una sonrisa. Tsunami sonrió y correspondió el saludo.
-Tsunami Jousuke, igualmente.- contestó el chico.- Dime, ¿juegas fútbol?
-Sí.- contestó la peli negro. Tsunami sonrió.
-¡Ah! ¡Entonces eres una jugadora del equipo!- exclamó el peli rosa haciendo que todos cayeran de espaldas.
-Pero que lento…
-Sí, juego como delantera.- dijo la chica sonriendo. El peli rosa le contestó con una sonrisa.
-¿Y surfeas?- preguntó. Mio se puso pálida y un aura negra la envolvió.
-N-No…- contestó muy asustada. Tsunami vio a Goenji de reojo.
-¿Qué le pasa…?- preguntó.
-Le tiene miedo al agua.- contestó el peli parado.
-¿¡En serio!- preguntó el peli rosa abriendo los ojos enormes. Luego, miró a Mio. El chico la tomó de la cintura y la cargó en su espalda a la vez que todos quedaban boquiabiertos con la actitud del peli rosa. La peli negro no supo hacer nada más que sonrojarse a la vez que Fubuki y Kazemaru le miraban amenazadoramente. "¿¡QUIÉN RAYOS SE CREE PARA TOMAR A MÍ MIO DE LA CINTURA!" pensaron ambos.
-¿Q-Qué…?- tartamudeó la joven. Tsunami sonrió mientras que tomaba su tabla de surf.
-¡Te enseñaré a surfear!- los chicos quedaron completamente sorprendidos mientras que Mio le miraba con los ojos completamente abiertos.
-¡N-No, espera Tsunami!- exclamó la chica. Tsunami sonrió victorioso mientras estaba a unos centímetros del agua.- ¡KYAAAAA! ¡ESPERA!
Y cuando estaban a punto de entrar al mar, un golpe en la cabeza detuvo en seco al peli rosa y su misión de enseñarle a Mio a surfear.
-¿¡Qué diablos de que esperes no entiendes, Tsunami!- le preguntó una Toko completamente furiosa y principal culpable del golpe que había recibido Tsunami rato atrás (N/A: ¡Toko al rescate! xD). Todos miraban muy asustados, sobretodo Kabeyama y Kurimatsu.
-Toko-senpai da miedo…- susurró Toramaru.
-¡Sí!- respondieron Kabeyama y Kurimatsu.
Lo siguiente fue ir a la casa de Tsunami para poder atender al desmayado Tachimukai y al herido Tsunami. Fubuki estaba completamente nervioso. Llevaba a la peli negro en su espalda debido a que al soltarla Tsunami, se había doblado el tobillo, impidiéndole caminar (N/A: Ok. Con esa rescatista, prefiero rescatarme sola…). El peli plata sentía la cálida respiración de su amiga en su cuello, lo cual le hacía sonrojarse cada vez más, además de que la chica se aferraba cada vez más a él para no caerse.
Una vez que estuvieron en la casa de Tsunami, se encargaron de atender a los heridos. Toko se encargó de curarle la herida a Tsunami, Haruna cuidaba a Tachimukai, y por último, cierto peli plata había sido el afortunado de cuidar a Mio. Los chicos decidieron descansar esa tarde, debido a que faltaba un portero y además un jugador. Endo se decidió por acompañar a Aki. Al parecer, Kido, Midorikawa y Hiroto habían ido a hablar con Kazemaru, quien parecía bastante deprimido y triste. Rika les había seguido indiscretamente. La gran mayoría de los sobrantes habían ido a pasear por ahí.
Debido al aburrimiento, Toramaru, Kabeyama, Kurimatsu y Someoka habían ido a pasear. Sin embargo, cuando le ofrecieron a Goenji ir, el peli parado dijo que prefería quedarse en casa a descansar un poco más. El chico salió de la casa a respirar algo de aire fresco.
Algo parecía llamarle la atención. Era Haruna, que parecía triste por algo. Él no era muy bueno en eso de consolar a la gente, pero debía intentarlo al menos, después de todo, Haruna era su amiga.
-Haruna, ¿estás bien?- preguntó el chico. La peli azul, que no sabía de su presencia, pareció sobresaltarse, para luego llevarse una mano a la cara ocultando sus ojos. Algo andaba mal, y cuando quiso acercarse más a ella, se percató de que tenía los ojos hinchados y rojos. Haruna… ¿estaba llorando? El chico se acercó más a ella.
-Sí… estoy bien, no te preocupes, Tachimukai-kun.- contestó finalmente. El chico la miró inconforme.
-No tienes que mentirme, dime la verdad.- le exigió él. Haruna se volteó a verlo.
-Tachimukai-kun…- musitó débilmente. La chica asintió con la cabeza, bajando la mirada una vez más.- Yo… A mi… A mí me gusta Fubuki…- dijo entre débiles susurros. Tachimukai dejó escapar una cara de sorpresa.
-¿Desde cuándo…?- preguntó algo confundido. ¿Cómo era posible que ella estuviese enamorada del peli plata y nadie supiese nada? Sintió una opresión en el pecho… ¿por qué?
-Desde siempre…- contestó ella. La chica dejó escapar un par de lágrimas más.- Pero a él le gusta Mio… Yo no le gusto…
Tachimukai la miró con algo de lástima. Haruna estaba realmente triste. La chica no podía evitar llorar, mientras que él no sabía qué hacer. Tachimukai se puso frente a ella y la rodeó con sus brazos protectoramente, haciendo que la chica se quedara atónita y sin palabras. Luego de unos segundos, correspondió el abrazo soltando unas lágrimas más.
La muchacha miraba de reojo al peli rosa. ¿Por qué le estaba curando la herida cuando se lo merecía? ¡Era completamente ridículo! Luego de haber hecho eso, su dignidad se había ido a los suelos. Tsunami había permanecido en silencio todo ese rato, al igual que ella.
-Ya está.- dijo Toko terminando de vendar la cabeza de Tsunami.- Está listo.
Tsunami la vio sonriente.
-¡Gracias, Toko!- exclamó él. La muchacha no pudo evitar sonreír. Era esa actitud tan infantil y despreocupada la que hacía de él alguien tan especial para ella. "¿¡Pero en qué rayos estás pensando Toko! No será que me… ¿me gusta Tsunami?" pensó Toko algo confundida.- ¿Eh? ¿Te sientes bien?
La muchacha le miró confundida.
-¿A qué te refieres?- preguntó. Tsunami le puso una mano sobre la frente.
-Estás roja… ¿Tienes fiebre, quizás?- preguntó el peli rosa. Toko se sorprendió. "¡Maldición, me sonrojé…!" pensó la peli naranja avergonzada. Luego, intentó actuar con tranquilidad.
-¡No te preocupes! Estoy bien…- contestó antes de darse media vuelta y caminar hacia la salida de la habitación. El peli rosa miró el camino por el cual había salido la chica. Se encogió de hombros.
-Chicas… Jamás las entenderé.
Ambos estaban muy sonrojados y nerviosos. Ella estaba tendida en la cama mientras que Fubuki revisaba su tobillo cuidadosamente. Inevitablemente, de vez en cuando, emitía algunas quejas de dolor. Su amigo miró un par de veces más su tobillo.
-Uhm… Yo diría que es una leve torcedura.- dijo al fin. Mio miró al muchacho por unos minutos.
-¿Cómo lo sabes?- preguntó la peli negro de repente. Fubuki le contestó con una sonrisa amigable.
-Tengo experiencia con un par de torceduras.- respondió. Mio rió ligeramente.- ¿Qué pasa?
-Estoy segura de que el gran "cazador de osos" tendría que haber sufrido un par de torceduras, después de todo.- le dijo la chica. Fubuki se sonrojo algo avergonzado.
-¡A-Ah…! ¿Quién te dijo eso?- preguntó el chico muy nervioso. Mio tan solo rió.
-Fueron Endo y Kazemaru.- rió Mio. Fubuki le miró unos segundos, para luego sonreír él. "Que linda se ve sonriendo…" pensó. La peli negro le miró unos segundos. El chico se había sentado junto a ella.- Me gustaría ser tan fuerte como tú, Fubu-kun.
-¿F-Fubu-kun?- tartamudeó el chico. La peli negro le miró de reojo.
-Así quise decirte, pero si te molesta entonces…
-¡No!- contestó Fubuki con una sonrisa.- Está bien.
-¡Bien, entonces serás Fubu-kun de ahora en adelante!- exclamó la chica sonriendo. Fubuki se sonrojó ligeramente para luego reír junto a Mio.
-Pero con una condición.- dijo el peli plata sonriendo. Mio le miró algo divertida.
-Vale. ¿Cuál?- preguntó la peli negro.
-Que yo pueda decirte "Hime-chan"- dijo el peli plata sonriendo. Mio bajó la mirada triste y soltó un par de lágrimas involuntariamente. Fubuki se sobresaltó de inmediato.- ¡A-AH! ¡L-Lo siento, Mio, si no te gusta te diré otro sobrenombre!
-No, no es eso.- dijo ella riendo ante la actitud del chico.- Es sólo que… papá y mamá solían llamarme así…- la chica sonrió algo emocionada.- Me encanta el sobrenombre. ¡Entonces, acepto, Fubu-kun!
-Mio…- dijo el peli plata viéndole algo triste. No pasó ni un segundo más para que el muchacho la abrazara cálidamente. Mio se sorprendió.- No tienes porque fingir… esa sonrisa.
La chica miró el suelo arrepentida, para luego corresponder el abrazo de su amigo. La chica escondió su cabeza en el cuello de Fubuki, para empezar a llorar como jamás lo había hecho. El peli plata acariciaba su largo cabello negro son delicadez.
-Es que… los extraño tanto.- dijo la chica entre sollozos. Fubuki cerró los ojos comprensivamente.
-Lo sé…- dijo el chico para luego apartarla delicadamente de su cuello y verla directamente a los ojos. La chica miró los ojos de Fubuki, aquellos cálidos ojos verdes que la hipnotizaban y le obligaban acercarse más y más a él.- No estés triste… Sé feliz siempre. Yo quiero… que tú seas feliz.
-Fubu-kun…- dijo la chica estando cada vez más cerca del rostro de su amigo. Estaban a escasos centímetros… cuando se pudo dar cuenta, la chica estaba rozando sus labios con los de Fubuki. El corazón le latía a mil por hora, y sus mejillas se tornaron de un rojo suave. Cerró los ojos y pasó así unos minutos, hasta que su cuerpo rogó por aire. Ambos se separaron lentamente y se miraron fijamente. Fubuki esbozó una ligera sonrisa en su rostro. Mio le miró sonriente, de la misma forma. ¿Eso verificaba que en verdad le gustaba Fubuki? Pareciese… como si cuando se hubiesen besado, el mundo que los rodeaba desaparecía y quedaban tan sólo ellos como protagonistas del escenario. Finalmente, Fubuki desvió la mirada sonrojado. Eso comprobaba que ella si sentía algo por él.
-Mio-chan…- dijo el peli plata viéndole nuevamente a los ojos y separándose lentamente de ella, para luego tomar asiento a su lado. Mio parecía estar feliz, o eso al menos indicaba su sonrisa. Él no pudo evitar estar feliz también. Luego, empezó a reír.
-Este será nuestro secreto, ¿sí?- le dijo el chico a la peli negro. Mio asintió con la cabeza.
-V-Vale…- contestó sonrojada.
Si Kazemaru se enteraba… entonces ella estaría en un gran problema.
Ya había llegado la noche. Tsunami ya se había sentido lo suficientemente bien como para ir y pescar un pez igual de grande que el de la primera vez que lo habían conocido. Todos parecían felices con la cena. Midorikawa comía a toda prisa, como si la comida se fuese a escapar a algún lugar. Ciertas personas se miraban sonrojadas de vez en cuando, mientras que otras celosas miraban a éstas y otros confundidos. Las chicas dormirían en una habitación aparte a la de los chicos. (N/A: puede que esto cambie ¬w¬ Jejeje… ¡NO CAMI-CHAN! ¡Qué cosas dices por dios!)
Sin embargo, cierto peli azul no podía conciliar aún el sueño. De hecho, ¿qué rayos hacía ella mirándolo desde la puerta y a escondidas? A veces no se entendía ni a ella misma. La peli negro salió hasta afuera y se puso junto a Kazemaru.
-¿No puedes dormir?- preguntó la chica sonriendo. Kazemaru le vio de reojo.
-Tan solo pensaba, no es nada…- se excusó. Mio le miró de más cerca, los ojos de su amigo estaban rojizos.
-Estabas… ¡Estabas llorando!- exclamó la chica preocupada. Kazemaru desvió la mirada.- ¿Por qué?
-No te preocupes… no es nada.- dijo él. Mio le miró unos segundos algo confundida y molesta.
-Creí que éramos amigos, no tienes porque ocultarme cosas.
-Exacto. Creí que éramos amigos… no tendrías que haber seguido con Fubuki…- susurró para sí el peli azul.
Y con algunos sentimientos revelados y otros descubiertos, entonces las cosas cambiarían radicalmente.
Hasta aquí y no me maten por hacer llorar a Kaze-chan. Después de todo, su fortuna cambiará a una muy buena ;D
Mido-chan: ¡No se preocupen! Si lo deja soltero, al igual que Hiroto y yo, entonces no le enseñaré ni ayudaré con sus tareas.
Cami-chan: O.O Qué estás diciendo! ¡Kaze-chan no se quedara solo!
Kaze-chan: ¿En serio?
Cami-chan: Vale, entiendo que creáis que soy mala, pero no soy tan malvada como para dejarte sin una pareja Kaze-chan... ¬¬U
Kaze-chan: ¡Gracias, Cami-chan!
Fubu-chan: ¿Y yo qué...?
Cami-chan: Menudo tipo eres... Tienes a Mio ya, ¿que no te conformas?
Fubu-chan: ¡Es broma! Quería ver si me recordabas o no ^/^
Bien, ¡vamos con el corre video! ¡Adelante Mido-chan!
Mido-chan: ¡Hai!
- Mi nombre es Tomoyo Nakamura.
-¿Qué… pasó?-
-Lo siento… Tu padre…
Cami-chan. ¡Corte! Lo sé, el próximo capítulo ya se pone más dramático. Les dejaré dos regalos. El primero es que aparecerá un nuevo personaje que conciliará el que Kaze-chan esté soltero ^^ Y el segundo regalo, es que les diré el nombre del capítulo para que se formen ideas de lo que más o menos pasará. El próximo capítulo se titula...
Todos: ¡Accidente de tránsito!
Mido-chan: O.O no nos pasará nada, verdad?
Cami-chan: ¡Si quieren saberlo entonces no se pierdan el próximo capítulo! O sea, mañana... Y lo sé, fue publicidad barata xD
¡Espero que les haya gustado y dejen reviews!
Ah, y para los que quieran saber qué es el comodín, pues sigan leyendo. No más les daré dos pistas: está relacionado con el personaje que aparecerá en el próximo episodio, que no es el OC. Y la segunda, es que está relacionado con lo que esconde el Holy Road.
Matta-ne!
