Capítulo 9: Unidos

Bella POV

Caí en su lomo, no supe como hice pero justo ahí caí.

No me importo nada, lo abrace y dije.

- Perdóname, perdóname lobito. Perdóname por no reaccionar no supe que decir, no tuve palabras para expresarme en ese momento. No sé qué es lo que siento, porque siento muchas cosas, cosas que jamás he sentido.

Si pudiera llorar sin lugar a dudas sería un mar de lágrimas, tal como algunas se asomaban en sus ojos. Continúe.

- En verdad, me sorprendió darme cuenta de todo eso. Pero no es que me desagrade me tomo por sorpresa. Perdóname Jacob, en verdad lo siento. Por favor. Tú has cambiado tantas cosas en mí. Por primera vez, en todos mis años de existencia me vi sin ganas de querer seguir, pensaba solo en como morir, no quería estar en este mundo sin ti.

El para cuando yo termine de decir estas palabras, se había transformado en humano. Y no sé cómo exactamente durante su transformación, quede entre sus brazos.

Me beso.

Ese era mi primer beso. Él jugaba con mis labios pero sin permiso y yo sin oponerme metió su lengua en mi boca. Por un segundo me preocupo lastimarlo con mi ponzoña.

No fue así, él jugaba con mis labios, mi lengua, su beso era posesivo era demandante, no supe como logro que yo le devolviera el beso en mi inexperiencia, pero él era un excelente maestro.

Me llevo hasta la cabaña, sin dejar de besarme aun cuando tuvo que atravesar un pequeño pedazo por el aquel lago.

Me tomo en sus brazos y se deshizo de toda prenda mía de un solo tirón. La desgarro toda arrojándola al piso con enojo, con furia.

Su sentí sus mordidas en mis labios pero no estaba preparada para lo que hizo después.

Con sus manos y sus labios repaso cada centímetro de mi ser. Me miraba con ansias, con deseo, jamás había visto aquella mirada en él. Sentía corrientes de placer por todo mí ser.

El seguía dejando huellas húmedas de su lengua por mis brazos, mis senos, mis piernas ,,,, mi entrepierna.

Yo no sabía porque pero no podía controlar mis gemidos. Nunca había sentido nada igual.

De la nada, se detuvo y dijo.

- Jacob: Dime que me quieres Bella. Dime que quieres que te haga mía.

-Te quiero lobito. Logre decir entre quejidos.

- Jacob: Dime que quieres que te haga mía, aquí y ahora. Si no, juro que me iré.

-Hazme tuya Jake, quiero ser tuya.

Lo que paso después, era en mi nula experiencia… imposible.

El me penetro.

No sabía que yo tuviera aquel lugar en mi ser y menos sabía que era para que el pudiera penetrarme. Ahora sabía el significado de hacerme suya.

Yo sabía de su virilidad, lo había visto ya tantas veces desnudo que lo conocía bastante bien. Pero su tamaño ahora era increíble, era verdaderamente un semental.

Y me resultaba aún más increíble que todo su poder entrara en mí.

- Jacob: Ahora eres mía, me perteneces. Bella, ahora eres Bella Black.

Yo sabía que para eso necesitábamos casarnos pero la unión entre nosotros era más significativa que nada, en realidad era Bella Black.

- Jacob: Dime que me quieres Bella, di la verdad. Te agrada la idea de ser mía,,, dímelo, necesito oírlo de tus labios.

-Jacob, soy tuya y te quiero, te quiero mucho. Siento muchas cosas en este momento por ti. No sé qué es pero sé que te quiero. Y no quiero apartarme de ti, quiero ser tuya y estar junto a ti.

No supe si por lo que dije, si por mi estrechez lo lastimaba o porque sentía tanto placer como yo. El empezó a moverse frenéticamente. Salía y entraba en mí, con dureza, con tanta fuerza, con un dominio sobre mí, que me encantaba sentir.

Si con caricias y besos, me hizo sentir placer. Con lo que me hacía ahora, veía estrellitas. Mis gemidos se hicieron incontenibles.

Empecé a temblar y a sentir como aquel lugar donde el entraba y salía de mí, Se empezaba a tensar provocando que yo temblara por todo el cuerpo. El noto esto, me sonrió con la sonrisa más picara y seductora que tenía.

- Jacob: Lo que estas sintiendo amor mío, es un Orgasmo. Siéntelo, disfrútalo,,, vívelo. De hoy en adelante te hare sentir muchos y cada vez mejores.

Una gran sonrisa se posó sobre mi cara, mientras sentía aquel orgasmo.

Pasamos horas unidos, esclavizados el uno con el otro. Algo cambio en un momento. Ahora el sudaba más, sus músculos se empezaban a tensar, tal como los míos lo había hecho tantas veces ya, mordía mi labio con desesperación y me beso aun con más posesión sobre mi ser.

- Jacob: Bella, me voy a venir. Me voy a venir. Bella.

No entendí lo que significaba pero me moví más rápido para ayudarlo. En un segundo sentí como él se detenía totalmente, mirándome directamente a los ojos. Sentí algo caliente emerger de su ser, lo sentía tan adentro en mí.

Sentía como si ese pedacito hirviente de él, lo tuviera en el estómago. Por fin él dijo.

- Jacob: Ahora si eres mía y lo serás hasta el momento que tu así lo decidas y lo quieras.

-Si soy tuya y lo seré hasta el momento que tú también así lo quieras.

- Jacob: Te amo Bella y lamento mucho haberme ido así. No pensé las cosas bien, perdóneme tú a mí.

-No te preocupes por nada amor. No hay nada que perdonar. Ahora solo duerme un poco. Aquí estaré cuando despiertes.