Hola hola bonitos. Me tarde en actualizar aquí. Pero que os digo. Ya tenia la primera parte hace ratos (mucho antes de empezar a publicar), pero la segunda parte, joder casi que no me sale, pues tengo el procesador central de mi cuerpo en recuperación. Pero bueno, aquí estoy de vuelta. Espero les guste el capítulo. Nos leemos. Gracias y feliz día C:
La semana termino y aún no habían noticias de Cartman, solo que el viernes su madre se acercó a la casa de Kyle a pedirle prestados todos sus apuntes, los cuales se entregaron sin demora y cuestionamientos, así se encontrara un poco preocupado, y le resultara bastante raro que fuera su madre quien se presentara, pero ante su semblante tranquilo Kyle dedujo que Cartman se encontraba bien.
En la tarde del domingo Kyle telefoneo a Cartman para reclamarle sus apuntes, pero solo consiguió respuesta de Liane, le informó que su hijo se encontraba en el sótano dejando dicho que no fuera a ser molestado pues iba a estar ocupado, que si lo deseaba podría llamar más tarde, Kyle accedió, pero al colgar el teléfono y encontrarse sentado en su cama sin hacer nada decidió ir el mismo por los apuntes. Aunque bien podría Kyle buscar las fórmulas que necesitaba en el internet, sintió la curiosidad de hablar un rato con el gordo (simplemente a pesar del cambio fisionómico de su amigo, no conseguía poder referirse a él de otra manera, así como el ser llamado judío constantemente, eran esos hábitos que no se dejan, como la dependencia de Cartman por la comida chatarra a pesar de su nuevo estilo de vida) y averiguar por qué estuvo faltando a clases toda la semana.
Al llamar a la puerta, Liane le recibió con cara de sorpresa pero le invito a seguir en bienvenida, agradeciendo este amable gesto Kyle paso a explicarle el asunto, por lo que Liane luego de servirle un poco de jugo le comunico que enseguida llamaría a Eric, mas Kyle le advirtió que no había necesidad de ello si simplemente le permitía acceder al cuarto del gordo, tomar sus apuntes y marcharse, para que de esta manera no se interrumpiera al ocupado culo gordo. Liane sonreía siempre ante estos apodos que manejaban entre ellos.
– "Es una mujer bastante simpática y tranquila, ¿por qué el culón no es más así de buena gente?... Al parecer era cierto el comunicado que me había hecho por teléfono."–Pensó Kyle, mientras subía las escaleras encaminado hacia el cuarto de Cartman.
Examino la habitación de manera superficial, mirando encima de la cama, mesa de noche, escritorio; no había nada, todo estaba bastante organizado y limpio, no como lo recordaba de la última vez hace un par de meses; algo no muy común en un chico y menos a esta edad ya que su misma habitación a veces era tremendo desorden; hasta resultaba agradable con ese olor tan peculiar que se desprendía de alguna parte.
Decidió examinar los cajones del escritorio–"¡Bingo!"–en el segundo cajón de la izquierda, último lugar que revisaba a punto de perder la paciencia. Tomo sus hojas, y una caja gris se quedó atrás lo cual le llamo la atención.
Miro hacia atrás para verificar que no hubiera moros en la costa y procedió a tomar la caja, al destaparla su curiosidad se subsano–"Solo son fotos…"–revisaba unas cuantas entre sus manos– "Fotos bastante interesantes, de contenido relativo y sugestivo para el observador, es bastante bueno… lastima no poder decírselo, inflaría su ego al extremo." –continuo observando las fotografías hasta que fue sorprendido por Cartman que entraba a su habitación pues igualmente su madre le aviso sobre la visita.
– ¡Hey judío! –exclamó desde la puerta de la habitación. Kyle dio un brinco y girando rápido trato de encestar las fotos en la caja pero solo consiguió tirarla de la mesa y en un acto de reflejo intento sujetarla, mas la golpeo haciendo que tanto fotos como sus documentos volaran por la habitación. Se quedó mirando el lío que había provocado unos instantes antes de volver su cabeza para mirar a Cartman quien lo miraba incrédulo– ¿Qué carajo? –articuló mientras se aproximaba para encararlo de cerca.
– Lo siento… yo –Kyle esquivó su mirada inquisidora girándose hacia el desorden y sentándose en el suelo empezando a recolectar la gran cantidad de fotos desparramadas.
– ¿Qué pretendías hurgando en mis cosas privadas? Maldito judío. –exigió Cartman, Kyle podía sentir como le miraba lleno de ira, pues algo que precisamente odiaba este, era que fisgonearan sus intimidades.
– Yo solo quería mis apuntes Cartman. –trato de defenderse.
– ¿Y son mis fotografías tus apuntes? –le cuestiono, pasando a sentarse a unos cuantos centímetros de él, ayudando también a recolectar sus fotos de nuevo en la caja– Judíos idiotas. –exclamo entre dientes.
– Hey culo gordo, no te metas con mi gente. –sentenció el pelirrojo mirándole ahora con enfado.
– Pero si estoy en lo cierto, mírate, un judío idiota haciendo desastres innecesarios. –replicó el corpulento mientras colocaba en orden los pequeños recuadros de papel.
– Y tú eres un idiota retrasado que no es capaz de mantener sus notas en matemática. –fue lo que encontró para defenderse.
– ¡Hey! Eso no viene al tema Kahl, no trates de refutarlo con algo tan absurdo como eso. –hubo un instante de silencio.
– Si no es eso… entonces, ¿qué es? Cartman, ¿por qué estas permitiendo que tu promedio baje tanto faltando últimamente al colegio? –el otro no le miraba, sus ojos permanecían clavados en sus fotografías.
– He estado ocupado. –Kyle le miraba directamente pero este no le devolvía la mirada, parecía muy interesado en las imágenes.
– ¿Ocupado con qué? Señor gordo mongoloide de negocios. –cuestionó con un hilo de risa en su voz pero a Cartman no le causo gracia.
– Cosas. –respondió frío y tajante. Kyle dio un pequeño suspiro silencioso en tanto una imagen llamaba su atención, la tomo entre sus manos para observarla mejor, luego de un instante Cartman se enteró– ¿Qué tanto miras? –preguntó arrebatándola de sus manos para posar sus ojos en ella.
– Un lugar muy bonito, ¿Cuándo viajaste?
– ¿A esta cascada?, es aquí mismo en una reserva, a unos cuantos kilómetros por la carretera de South Park, no hay necesidad de un viaje, solo un par de horas en bicicleta.
– Woah, ¿de verdad? Genial, moriría por ir un rato a nadar. Pero ni modo. –dijo con dejadez y hasta un poco de tristeza que Cartman alcanzo a notar en su voz.
– Si de verdad gustas tanto, podríamos ir un día de estos. –propuso Cartman tratando de consolarle, Kyle le miro de inmediato con sus ojos iluminados y sorprendidos– Por prestarme tus apuntes. –finalizó tomando la caja y poniéndose en pie, el otro se quedó sentado analizando un poco la situación.
– ¿No crees que es mucho para algo tan insignificante como unos simples apuntes? –preguntó inexpresivo.
– Bueno, quizás luego puedas dar algunas explicaciones y resolver algunos ejercicios matemáticos.
– "Cartman, nunca pidiendo ayuda o dando las gracias de una forma directa, en simples malditas palabras, siempre por los lados."–pensó Kyle, quien tomo sus apuntes y de un brinco se incorporó encarándole– ¡Hecho!
– "Kyle, siempre buscando ser equitativo y servicial."–pensó Cartman fijado en los ojos de su compañero, los cuales se llenaban de alegría que pasaba a reflejarse en su rostro con una amplia sonrisa, provocando en Cartman una admiración profunda en unos segundos de silencio incomodo, tal euforia por algo tan simple generaba también una cálida sonrisa que no sería exteriorizada, permanecía serio, solo sonriendo para sí en su interior. Al cabo de un momento la sonrisa de Kyle se desvaneció.
– Oh pero… no tengo una bicicleta. –puntualizó el pelirrojo con voz quebrantada como si fuese a llorar. En verdad que Kyle ama el agua, casi que podríamos asegurar que en otras vidas siempre fue un ser marino. Como todos alguna vez antes de nacer... un "Sea-man". (Nadie puede negarlo... xD)
– ¿Cómo no, y esa azul en el garaje? –cuestionó.
– Es de mi padre. Tiene sus años, no creo que resista un viaje largo, además creo que le hace falta algunas piezas y por eso la archivo. –explicó.
– Mmhh… en ese caso, no te preocupes, –comentó Cartman acomodando la caja gris en su sitio– tengo como tres.
– ¿Tantas? –le miro confundido. (Sep, a parte de Jenni e Hilda, quiero una de ruta que se llame Tommy :3)
– Cosas de la vida. –respondió sonriendo, esta era la primera vez que lo hacía en todo el día desde que estaban reunidos, Kyle se percató de ello, le devolvió la sonrisa mientras que la euforia volvía a sus ojos– ¿El próximo sábado? –Kyle camino hacia la puerta meditándolo. Tendría entrenamiento de natación pero podría faltar si igual estaría nadando.
– ¿Hora?
– 8 am.
– Perfecto.
– Estaríamos llegando a eso de las 10 am. Lleva tu propia comida y bebida, no seas una rata judía. –Kyle volvió a mirarle sobre su hombro levantando una ceja, Cartman reía un poco– Y bueno, ¿te llevas la cicla de una vez? –preguntó saliendo del cuarto, Kyle le siguió.
– Podría, pero no tengo mucha experiencia andando en cicla por las calles, a menos de que camine con ella, entonces sí. –confesó, la verdad es que poco o nada sabe defenderse en una bicicleta pero confiaba en que no debería tener mucha ciencia, por lo que podría intentarlo.
– No seas idiota, Dios, que inútil eres pelirrojo. –digo dándole unas cuantas palmaditas en el hombro– ¡Mamá, voy a acompañar a Kyle a su casa, vuelvo al rato! –exclamó al bajar por las escaleras y su eco rebotó por toda la casa.
– ¡Está bien corazón, cuídate! –se escuchó otro eco volver.
– Señorita Kahl. –dijo Cartman con cara de jolgorio al abrir la puerta dando paso a Kyle como si se tratara de una chica que cruzaba el lumbral fulminándolo con la mirada.
Una vez se encontraron montando en bicicleta viajando uno al lado del otro, con el más corpulento hacia el lado de los carros resguardando al esbelto, ya que con su experiencia podría manejar cualquier eventualidad, o insultar indiscriminadamente a cualquier conductor idiota que tratase de orillarlos y sacarlos del camino, en lo cual, también era muy bueno a la hora de ingeniar parafraseo vulgar que subiera de tono.
Mientras tanto también le explicaba todo lo que debía saber sobre normas de seguridad, transito, y demás para que fuese un viaje confortable. Kyle le escuchaba atentamente y sonreía para sí mismo al verle hablar tan efusivo y confiado en las recomendaciones o cuando se le escapaba alguna anécdota graciosa en torno al tema que estuvieran tratando, así llegaron a su casa sin ningún contratiempo y eso que Cartman había hecho un recorrido mayor para así poder darle completas las instrucciones, pues habían partido en dirección contraria a la casa y dieron una vuelta completa al centro del pueblo y el parque.
– "Al parecer no se dio cuenta o simplemente no le dio importancia al recorrido de más, o quizás si le importa y por eso presto atención, pero, a qué venia esa sonrisa tierna que se le escapaba a veces, ¿por qué de pronto se aparece en mi casa, hurga mis cosas, y ahora saldremos este sábado como si nada?, ¿qué hago ofreciéndole mis cosas a su servicio? ¿qué mierdas me pasa?" –pensaba Cartman quedándose en blanco parqueado enfrente de la casa de Kyle.
– ¡Hey Cartman! –escuchaba a lo lejos– ¡Oye Cartman! –una mano pasaba sobre sus ojos– ¿Qué pasa?
– Eso mismo me pregunto yo.
– ¿Uh?
– Uh…eh… nada. Nos vemos cretino. –a lo que Cartman salía disparado en su bicicleta.
– ¡Eh! ¡Espera! –le detuvo, el otro giro su cabeza para mirarle– Casi se me olvida, Chef mando a decirte que recuerdes el juego de fútbol de inicio de temporada este jueves, él iba a pasar personalmente pero ha estado ocupado, así que me pidió el favor de comunicártelo, –mintió, cuando Chef comentó la situación él personalmente de ofreció para el trabajo– y espera que estés mejor para entonces, o tendrá que utilizar a Scott Malkinson para reemplazar tu defensa.
– ¿Scott Malkinson? ¿Reemplazarme a mí? ¿Hablas en cereal? ¿Está loco?
– ¡Eh! ¿Qué tal Al Gore? Cuanto tiempo... –rieron juntos– Quizás si este un poco loco, ya lo conoces... –concluyó sonriendo de lado.
– Allí estaré. –replicó serio retomando su camino, Kyle pensó en agradecerle pero se le hizo tarde.
¿Nos traerán Jennifer e Hilda buenas noticias? No te lo pierdas… en los próximos capítulos :P Ahora sigamos con algo más.
Él abrió la puerta dándole paso. Ella continúo preguntando por los demás habitantes de la casa.
– Estoy solo. –respondió Stan.
– Am… ya veo. –replicó Wendy. Su novio la tomo de la mano y quiso guiarla escaleras arriba, hacia su habitación, pero esta le contuvo– ¿Quieres ver una película? –preguntó sacando una caratula del interior de su chaqueta.
– Oh… está bien, supongo. –pasaron entonces a la sala, un leve cambio en sus planes, aunque le rompía las bolas el fanatismo que solía presentar Wendy hacia el cine independiente, nunca se perdía esos festivales donde pasaban mayormente contenido erótico homosexual, pero algunos no estaban tan mal… mierda como podía pensar eso, se sacudió ese pensamiento al instante.
Pusieron la peli, una cursilería, Stan tendría que hacer un esfuerzo si no quería quedarse dormido, así que busco entretenerse, empezó a besar su cuello con pasión, ella le reprocho pero él simplemente le ignoró, continuo con sus intenciones hasta que se vio de lleno con una cara enfadada.
– Stan basta. –le aparto con el antebrazo.
– ¿Por qué? –quiso alcanzar sus labios pero Wendy se arqueo como cobra.
– No quiero. –respondió retomando la postura distanciándole con una mano en el pecho.
– ¿Y cuál es el pretexto esta vez? –ella se quedó pensándolo un momento, no podría decirle que había venido Andrés, eso ya se lo había dicho la semana pasada para sacárselo de encima.
– No son pretextos es solo qu-
– ¿No soy lo suficiente bueno para ti?
– ¿Ah?
– Así lo siento Wendy, cada vez que intento llegar a un nuevo nivel tú simplemente me bloqueas, es como si no fuera lo suficiente para ti, como si esperaras algo más, apuesto que si estarías con ese idiota de Gregory.
– No días estupideces Stan, sabes perfect-
– Si lo sé. Lo entiendo perfectamente. Nunca me veras más allá de un amigo con el cual puedas pasar el rato, ¿verdad?
– Stan por favor…
– No Wendy. Es como si no te importara una mierda como me siento. Siempre corriendo por ti. Soy quien te acompaña a donde tengas que ir para que no vayas sola. Lo que me pidas lo hago. Me deshago y reconstruyo para ti. Te convertiste en una obsesión pendeja, y al final solo me correspondes a medias, desperdicias este amor que tengo en el pecho, siendo hasta egoísta, es como si de pronto pudieras simplemente chasquear tus dedos y cambiarme por alguien más, como con Token aquella vez, y en otras ocasiones más, y a pesar de todo vuelvo a estar contigo, incluso si coqueteas con todos esos hijos de puta que te echan el ala y con los cuales me toca batirme para poder estar contigo, y tú que, actuando tan fría frente a los demás con respecto a mí, entiendo que son tus principios pero luego en la intimidad también estas resultando igual, en verdad Wendy, ¿tú me quieres? –preguntó al final arqueando sus cejas y arrugando la cara, conteniendo las lágrimas.
– Pero de dónde sacas todo eso Stan, no sabes lo que dices. –reprochó, toda esa información le caía muy por sorpresa, y en ese momento no encontraba buenos argumentos.
– Ah, lo siento Wendy, creí que esto era América, lo siento de verdad, creí que tenía derecho a expresarme. –replicó ahora enfadado.
– ¿Estas ebrio? –le miro decepcionada.
– Y si sí, ¿qué? –había tomado levemente para calmar sus nervios ante los planes que tenía para la noche.
– Esto es increíble. –comentó negando con la cabeza.
– Esto es lo que tienes. –replicó abriendo los brazos.
– Olvídate. –tomó su chaqueta y se retiró azotando la puerta.
Stan se remordió por dentro, se le había pasado un poquito la mano. ¡Y una mierda! De una u otra forma ella siempre le hacía sentir que él tenía la culpa, que se joda. Además, esa última frase que significaba que habían vuelto a terminar, ¿no?... Ahora era libre de hacer lo que quisiera…
Subió las escaleras, entro a su cuarto, contemplo la escena… sábanas blancas, pétalos de rosa roja sobre esta, velas en las mesas del alrededor, una botella de champán barata, pero la intención contaba, bebió largo, que idiotez, ¿para qué carajos se esforzaba tanto?... puede que Wendy sea la única mujer a la que ama, pero si la convivencia con ella era imposible, pues que más se la va a hacer, podría seguir amándola pero buscar convivir con alguien más, eventualmente con el tiempo ese sentimiento de dependencia se desvanecería, o quizás… encontrar a ese único hombre al que pueda llegar a amar, quizás hasta ese podría ser más tierno y considerado que su actual ex novia… si, uno así bien plumita que le llenara de mimos.
Se carcajeo, agarrándose la cabeza, qué mierdas estaba pensando, no era como si a él se le mojara la canoa… ¿o sí?... entendía que mucha gente había llegado a creer que él y su mejor amigo tienen algo, hasta su padre se lo llego a comentar, pero nooo… él no se sentía de esa manera hacia Kyle… ¿o sí?... Carajo, no se iba a confundir, encendió el reproductor de música a todo volumen y se recostó a escuchar sin querer pensar en nada más.
Los días siguientes en el colegio fueron fríos, en especial para la relación de este par, la cual se congelo, se saludaban por cortesía, intercambiaban las palabras necesarias. Lo cual lo hizo reflexionar, y quizás sí… su relación no era tan necesaria.
Oh… ¿Qué quién es Andrés?... pues el que viene cada mes. xD Esa broma es tan guay! Los hombres siempre quedan con cara de "Ah…" ._. Lol
