El sargento Levi parecía de buen humor hoy; aunque eso no se reflejara en su expresión, se reflejaba en su actitud. Tenía el día libre, después de tanto papeleo que llenar, tanto que supervisar y limpiar, hoy podía tomarse un buen y merecido descanso. Se encontraba en su oficina, sentado frente a su escritorio mientras bebía una taza de café. Definitivamente hoy sería un día tranquilo... Bueno, al menos debió serlo. Fuera de su oficina, alguien había tocado la puerta. ¿Quién sería? Tan sólo esperaba que no fuera Erwin con más trabajo para él.
- "Adelante." Permitió. La puerta se abrió y entró el capitán Erwin. "¿Qué quieres ahora? Ni se te ocurra venir a hablarme de trabajo..." Le dijo mirándolo serio.
- "Lo siento, será sólo un momento." Se disculpó él. Sabía muy bien que Levi descansaría y que si llegaba a hablarle sobre expediciones, papeleos o trabajo llegaría a matarlo. Se volteó hacia la puerta de la oficina la cual aún parecía abierta "Pasa..." Dijo. Dicho esto, entró al cuarto un muchacho el cual, luego de entrar cerró la puerta detrás suyo.
- "Con su permiso." Dijo el muchacho. El sargento lo examinó con la mirada: Portaba el uniforme del escuadrón de Reconocimiento, medía aproximadamente 1.75 m, su cabello era rubio y sus ojos de un color miel, parecía la clase de muchacho que las chicas considerarían un 'Encanto'. Lo que pareció extrañarle y de algún modo disgustarle era la mirada del muchacho, más que una expresión seria o una expresión asustada, su mirada parecía confiada; su sonrisa lo delataba. Levi arqueó una ceja esperando una explicación sobre la presencia del individuo.
- "Levi, él es uno de los mejores soldados de la promoción que está en entrenamiento actualmente. Sus superiores dijeron que sería conveniente que se uniera al escuadrón antes que sus compañeros, su rendimiento es sorprendente." Dijo Erwin. "Él quería presentarse ante ti para que consideraras aceptarlo en tu equipo."
- "Ya veo." Respondió Levi con un suspiro; así que era tan sólo un cadete que se uniría al escuadrón. "Tu nombre." Ordenó al muchacho mirándolo fijamente.
- "¡Hans Alighieri, señor!" Dijo el muchacho colocándose firme y colocando su mano derecha sobre su pecho, donde se encontraba su corazón. El sargento continuó sentado mientras lo observaba.
- "Así que tú eres Alighieri." Dijo Levi. "Sí... Tus superiores me han hablado mucho de ti. Eres el soldado más destacado de tu promoción... Dicen que tu rendimiento es casi insuperable. Estoy impresionado por eso." Dijo. Hans sonrió, con esa sonrisa que a Levi le parecía enfermiza, como esas personas que con sólo escuchar que son buenas en algo parecen presumir y son sobrevaloradas.
- "No me gusta presumir, la verdad." Respondió Hans tratando de parecer humilde, aunque su sonrisa confiada no desaparecía de su rostro ni por un segundo. "De hecho desde hace mucho, mi sueño había sido ser miembro del escuadrón de Reconocimiento y mucho más, ser miembro de su equipo." Agregó. El sargento soltó una carcajada y tomó un sorbo de su taza de café; miró fijamente al muchacho una vez más antes de hablar nuevamente.
- "¿Así que ese es tu sueño?" Preguntó. El muchacho afirmó con la cabeza. "Es una lástima ¿no?" Dijo. La sonrisa en el rostro de Hans se desvaneció, se tornó confundido y desilusionado.
- " ¿Cómo que 'Es una lástima'?" Preguntó. "¿Quiere decir que... No va a aceptarme en su equipo?" Lanzó una segunda pregunta esperando alguna respuesta pero para su mala suerte, el sargento sólo guardó silencio... ¿Eso significada un 'no'? "No lo entiendo. Pero... Soy el mejor de mi grupo y usted dijo que estaba impresionado de mi. ¿¡Como que no me aceptará!?" Cuestionó elevando un poco su tono de voz. Rivaille suspiró otra vez y se levantó de su silla mientras caminaba en dirección al muchacho.
- "Te equivocas, dije que estaba impresionado de tu rendimiento. No se sí lo sepas, pero para que un soldado pueda entrar en mi equipo no necesita sólo valentía y fuerza." Dijo Levi. La mirada en los ojos de Alighieri se tornaba molesta, ¡Él tenía todo eso! "Leí tu expediente... No sólo destacaste como uno de los mejores de tu promoción, también fuiste reconocido por coquetear con todas y cada una de tus compañeras mujeres." Hans abrió los ojos como platos. ¿Acaso hasta eso escribían en los expedientes? Nunca lo supo.
- "¿Es que acaso eso tiene algo que ver con ser aceptado en su escuadrón?" Preguntó el muchacho aún molesto. Esto tenía que ser una broma.
- "Para que lo sepas... Si, el buen comportamiento es algo que yo tomo en cuenta además de tu fuerza y demás." Explicó mirándolo de forma fría. "Puedes ser el soldado más fuerte de la humanidad, pero deberías controlar más tus hormonas... ¿No crees?" Preguntó con un tono irritado. Hans lo miraba con más despreció cada vez. "Así que mi respuesta es no." Concluyó el sargento dándose media vuelta para dirigirse a su silla nuevamente. Hans no podía decir nada al respecto, él tenía razón... Es verdad que había salido con todas sus compañeras del campamento pero, para él eso no resultaba excusa para no ser aceptado en el escuadrón de Levi.
- "Vamos Hans." Dijo Erwin tomando al muchacho del hombro para llevarlo a la salida. Hans se soltó del agarre y se acercó al escritorio del sargento, golpeó el escritorio con gran fuerza y lo vio con una gran furia indescriptible.
- "¡Eso no es verdad!" Reclamó casi gritando. "¡Es verdad que hice todo eso! ¡Pero yo sé que esa no es la razón por la que no quiere que me una a su equipo!" Balbuceó. El sargento Levi solamente frunció el ceño de forma leve mientras escuchaba lo que el cadete le decía. El capitán Erwin se limitó a observar, se preguntaba como es que Rivaille no golpeaba a ese muchacho, conociendo su poca paciencia y su tremendo odio a que le griten, le parecía extraño que aún no le hubiera dado una paliza al contrario. "La verdadera razón por la que usted no quiere que yo entre a su escuadrón es porque tiene miedo de que yo sea mejor que usted... Porque tiene miedo a que 'El soldado más fuerte de la humanidad' sea superado ¿Cierto? ¿Y sabe por qué? ¡Porque usted es un cobarde!" Balbuceó nuevamente. Esta vez, los ojos del sargento se abrieron levemente, estaba sorprendido por ese comentario tan insolente. Lo llamó cobarde, a Levi Rivaille... ¿Quién hace eso? El capitán Erwin pareció haberse sorprendido también.
- "Oh... No debió decir eso" dijo en tono bajo Erwin, divertido. El sargento se levantó de la silla y tomó a Hans del cuello de la camisa, chocando su cabeza en su escritorio mientras que él desde el otro lado del mueble le hablaba.
- "¿Así que eso es lo que piensas? Bien." Dijo Levi mirando de forma atemorizante al muchacho. "Entonces escucha esto... Estoy de acuerdo con tu entrada a mi equipo." Anunció soltando la cabeza de Alighieri para poder verlo a la cara. "Pero vas a obedecer todas mis órdenes, las órdenes de 'Un cobarde que tiene miedo que sean mejor que él' y te aseguro que vas a desear nunca haber deseado estar aquí" dijo. Hans lo miraba un tanto asustado pero aún molesto y tragó en seco, él no quería esto. Quería ser miembro de su equipo, no ser alguien a quien pudiera hacerlo sufrir. Simplemente asintió con la cabeza. "Entonces, busca alguna de las habitaciones vacías del segundo piso, tendrás que limpiarla ya que no ha vivido nadie allí durante un largo tiempo y será mejor que evites los problemas." Advirtió el sargento sentándose en su silla para poder disfrutar finalmente de su café. Hans miró al capitán Erwin, luego miró al sargento Levi de nuevo antes de darse media vuelta y salir por la puerta. Ya estando los dos solos, Erwin soltó una risa, pareció haberse estado conteniendo todo ese tiempo.
- "¿Vas a hacerle la vida imposible, no?" Preguntó Erwin al sargento mientras reía.
- "Tenlo por seguro..." Respondió él tomando otro sorbo de su café. El capitán sonrió, él sabía que si alguien hace enojar al sargento no termina feliz por haberlo hecho. "Dile a ese mocoso que se presente en el comedor para la cena. Voy a presentárselo a sus compañeros." Pidió. Erwin asintió con la cabeza.
- "De acuerdo, lo haré." Respondió él dirigiéndose a la puerta para poder salir, antes de hacerlo se dio media vuelta y se dirigió a Levi nuevamente. "Por cierto, lamento haber arruinado tu momento libre..." Se disculpó. El sargento encarnó una ceja.
- "Descuida, es normal... ¿Qué sería de mí sin enojarme por un día?" Cuestionó con un tono sarcástico haciendo a Erwin soltar una carcajada y salir de la oficina. Estando él sólo, apoyó sus codos sobre el escritorio y posó su rostro sobre sus manos. Había algo que le preocupaba enormemente, ese muchacho era todo un rompecorazones, de acuerdo con su expediente todas las chicas lo adoraban por su físico y su facilidad de enamorarlas, ¡En serio! Ese chico cambiaba de novia cada semana. El problema estaba en que ese muchacho, Alighieri, estaría en su escuadrón, sería parte de su equipo y conviviría con sus subordinados. No... En realidad el verdadero problema estaba en que había una sola chica en su escuadrón, Petra. ¿Qué pasaría si ese muchacho insolente le coqueteará? Es más... ¿Qué pasaría si ella se enamora de él? "Un momento... ¿Por qué estoy preocupado por esto? No es como si me importara." Comentó para si mismo. ¿Por qué pensaba en todo esto? Todo eso no le interesaba en absoluto... ¿O si?
Finalmente cayó la noche. Como de costumbre, Petra siempre preparaba la cena para sus compañeros. Erd, Gunter y Auruo siempre adoraban todo lo que ella preparaba y siempre le agradecían por la maravillosa comida que les hacía. El único del que aún no había tenido la oportunidad de escuchar una felicitación por lo que cocinaba, era el Sargento Levi. ¡Pero esta noche era distinto! Petra se esforzaba grandemente para preparar la cena de esta noche. Estaba ansiosa; el sargento comería con ellos... ¡Al fin! Desde que ellos se unieron a su escuadrón, jamás habían podido cenar junto a su líder. La ocasión era especial por lo que había decidido preparar filete de cerdo. Reunió a sus compañeros para la cena, colocó los platos servidos en la mesa y sirvió algo de vino para ellos, ella jamás había bebido, así que optó por beber agua. Todos estaban sentados esperando por su líder para poder comer, todos parecían nerviosos, ¿Qué podrían hablar con Levi? Nunca habían tenido un tiempo con él para compartir, solamente lo miraban cuando él les ordenaba que hacer. No hace mucho tiempo se habían integrado a su escuadrón por lo que podría ser algo común.
- "¿Podemos empezar ya?" Preguntó Auruo. Tener el filete frente a él parecía bastante tentador, no podría aguantar más, estaba hambriento. "Tengo tanta hambre, además el Heichou nunca ha comido con nosotros... Supongo que no le importará que-" interrumpió su oración al morder su lengua por accidente, era algo que le pasaba muy a menudo.
- "No, no han pasado ni tres minutos. ¿Te molestaría ser más paciente?" Cuestionó Erd mirando a su compañero con un tono burlón. Cada vez que Auruo hablaba soltaba más de algún comentario fastidioso; lo divertido era que cuando todos se disponían a cerrarle la boca de un golpe, él mordía su lengua en el momento más indicado. El comedor se llenó de silencio cuando todos escucharon unos pasos sonar y una silueta dibujarse en el marco de la puerta.
- "Lamento la demora." Dijo el Sargento entrando al cuarto.
- "Buenas noches, Heichou." Saludaron los cuatro soldados a su superior. Detrás de Levi entró un muchacho sin decir absolutamente nada.
- "Uh... Heichou, ¿Quién es él?" Preguntó Gunter notando la presencia del muchacho.
- "Muchachos, él es Hans Alighieri. Su nuevo compañero de escuadrón." Presentó informalmente el sargento.
- "¿Hans Alighieri?" Preguntó a lo bajo Erd sorprendido. Parecía que conocía al muchacho y su reacción no parecía ser nada buena.
- "Vaya, bienvenido al equipo Hans." Saludó Gunter levantándose de su silla y estrechando la mano del contrario. "Soy Gunter Shulz."
- "Es un placer, Gunter." Respondió Hans.
- "Si, bienvenido novato. Tienes mucho que aprender para volverte uno de nosotros." Agregó Auruo con un tono de arrogancia. "Mi nombre es Auruo Brossard."
- "Mucho gusto, Auruo. Espero aprender mucho de usted." Halagó Hans. Auruo sonrió, definitivamente ese muchacho actuaba bajo su conveniencia. Erd guardó silencio, no tenía intención alguna de presentarse, así que sólo miró al muchacho con los brazos cruzados. El sargento Levi miró a Erd algo pensativo, ¿Acaso no le agradaba Alighieri? Si era así... Entonces ahora ya serían dos.
- "Eh... Él es Erd Gin. Discúlpalo, no es muy hablador." Excusó Petra con una pequeña sonrisa, hablando en lugar de Erd. Al escuchar la voz de la muchacha, Hans se giró hacia ella y se quedó boquiabierto, ¡Esa chica era preciosa! Pequeña, frágil, con lindos ojos y cabello, era el tipo de chicas que le atraían. "Mi nombre es Petra, Petra Ral. Es un placer." Se presentó. Él sonrió de una forma seductora y correspondió a su saludo.
- "El placer es mío señorita Petra." Hizo una pequeña reverencia hacia ella.
- "Siéntense por favor." Pidió ella al sargento y a su nuevo compañero. "Volveré enseguida con tu plato, Hans. Lo siento... No sabía que tendríamos compañía esta noche." Se disculpó avergonzada.
- "Descuida, yo te ayudaré." Ofreció él, acompañándola a la cocina. Rivaille frunció el ceño levemente y observó de reojo como ambos salían del comedor. Allí estaba otra vez ese sentimiento, otra vez parecía preocupado... Pero ¿Por qué? Suspiró pesadamente y se sentó en su lugar mientras el resto de sus soldados lo observaban sin decir nada.
Petra y Hans entraron a la cocina. Ella tomó un plato y sirvió un trozo de carne.
- "Y dime preciosa, ¿Cuánto tiempo llevas en este lugar?" Preguntó Hans con un tono pícaro. Petra lo miró un tanto extrañada, nadie solía llamarla preciosa. Creyó que solamente se trataba de cultura.
- "Pues, no lo suficiente. Me considero una novata al igual que tú." Comentó con una pequeña risa.
- "Debe ser duro ser la única chica aquí, ¿No?" Preguntó mirándola fijamente.
- "Se siente un poco sólo al decir verdad, pero... No es duro. Me llevo muy bien con todos mis compañeros, inclusive con el Heichou." Dijo ella.
- "Ah claro, el Heichou." Agregó Hans con un tono molesto al recordar a Levi. "Y... ¿Crees que podrías enseñarme algún día todo el lugar? Es bastante grande y admito que me será difícil conocer los establos, el campo y todo lo demás por mi mismo."
- "Bueno..." Pensó ella buscando la botella de vino. "Aunque no lo creas a mi aún me falta mucho por conocer." Dijo divertida. Tomó la botella de vino y la sirvió en una copa. Mientras, Hans había pensando aprovechar su distracción, se acercó a su espalda y tomó su mano mientras asomaba su cabeza por encima del hombro de ella.
- "Pero me ayudarás a acostumbrarme, ¿No?" Le susurró.
- "¿¡Q-Qué haces!?" Preguntó Petra sorprendida por su acción, apartándose de él. Parecía asustada, confundida, sus mejillas se tornaron un poco rojas. ¿¡Qué había intentado hacer!? Petra abrió su boca dispuesta a decir algo, pero antes de que pudiera hablar...
- "Alighieri, Petra... Los estamos esperando." Habló una voz ronca desde la puerta. Petra se giró y vio al Sargento apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados dirigiendo su mirada fría a ambos. Una creciente aura oscura se formaba alrededor de él, la frialdad en sus ojos parecía más furia, daba más que terror.
- "¡S-Si, Heichou!" Asintió ella caminando hacia el comedor pasando al lado del sargento. Hans hizo una mueca de molestia, le había arruinado su oportunidad de ligar con esa muchacha y al igual que Petra, se había decidido a salir de la cocina pasando a su lado.
- "No te acerques a ella. Ni pienses que ella será una de las muchas chicas que caen a tus pies." dijo Levi mirándolo de reojo. Hans detuvo su paso pareciendo algo sorprendido, parece que al final de todo el sargento había visto lo que trataba de hacer.
- "¿Lo dice por la regla de las parejas?... ¿O por celos?" Cuestionó Alighieri antes de retirarse de la cocina. El sorprendido terminó siendo el sargento... ¿Celos? Sí, claro. Pero, ¿Por qué estaba tan molesto? ¿Será posible que...? Nah, no pueden ser celos, ¡Es imposible!...
- "¿Qué demonios está pasando conmigo?" Se preguntó. Suspiró y se dirigió al comedor de vuelta para cenar con los demás. Sin embargo había algo que no conseguía sacar de su cabeza:
¿Lo dice por la regla de las parejas?... ¿O por celos?
Continuará.
¡Hola queridas lectoras! :'D Regresé con un nuevo capitulo, y por lo que parece... Con un OC, la verdad es que nunca se me había pasado por la cabeza poner personajes inventados en esta historia pero necesitaba a un mujeriego y no hay ningún personaje de Shingeki No Kyojin que sea así; así que esa es su razón de ser c: ... Y para las que se lo estén preguntando: Sí, saqué el apellido de Hans del escritor Dante Alighieri (Me gusta ese apellido, no se por que ._. ) Además que ya que el Heichou no sabe si está enamorado de Petra, quise darle algo de celos (?) ¿Qué les pareció? Por favor dejen sus reviews :3 nos vemos en la próxima actualización... ¡Saludos a todas!
